Dioses,Dragones y Kryptonianos: Despues de una batalla, Clark que atrapado en el universo High School DxD, ahora rodeado de mujereres increiblemente hermosas y seres como angeles, angeles caidos, demonios, dioses y dragones, el utimo Hijo de Krypton debera buscar aliados para evitar una guerra entre las facciones, podra el heroe mas poderoso de todos los tiempos sobrevivir y seguir llevando el simbolo de la esperanza o el hijo de Rao caera ante la oscuridad que se avecina. Kal/Harem e IseeI/Asia/Irina

Kal sera un poco mas oscuro, con los poderes basados en New52 y una mentalidad parecida a la de Tierra Uno; saque la idea de origenes secretos y una pequeña parte de Man of steel

"Pensamientos"

"Hablar"

Ni superman ni High School DxD me pertenecen, Hago esto solo con fines de diversion


Lo siguente que Clark hizo despues de salir de la azotea fue regresar al salon de clases. Durante su camino por los pasillos pensó en su futuro. Había tomado una decisión importante con lo que haría con sus poderes, pero para ello iba a tener que ser cuidadoso, no es lo que sus padres habían soñado pero era un comienzo.

Llegando se encontró que Akeno aun no estaba en el aula, posiblemente se le había hecho tarde, unos minutos después cuando llego el profesor empezando las clases, con Akeno estando por ningún lado. El día de clases llego a su fin sin rastros de ella. Clark no pudo evitar la pizca de preocupación por su paradero aun sabiendo que era injustificado, pueden haber habido muchos motivos de su ausencia pensó mientras caminaba a su casa donde se quito su uniforme.

Empezando con su nueva rutina se dirigió a su trabajo, donde estuvo un par de horas acomodando cajas y atendiendo la tienda.

Salio de la tienda faltando un par de horas para que anochecerá, en su camino a casa noto una tienda de dulces, después de pensarlo un poco entro y compro una caja de chocolates esperando que a Koneko le gustara.

Llegando a su casa dejo la caja en la una mesa, para luego dirigirse a su cuarto y cambiarse en su ropa deportiva. Empezando con su rutina habitual de ejercicios pero ahora aumentando el trabajo y la intensidad.

Después de terminar con sus ejercicios diarios volvió a su casa, queriendo a tomar una ducha. Se hizo una gran cena, para luego hacer los deberes de la escuela. No sabiendo que mas hacer se fue a la sala y se puso a ver un poco la televisión. Al no encontrar nada interesante rápidamente se aburrió y se dispuso a buscar algo que leer.

Sin mas se fue a su cama y durmió lo que quedaba de la noche.


Academia de Kuoh

Al día siguiente Clark entro como de costumbre en el salón de clases. Al entrar se sorprendió que Akeno ya se encontraba en su asiento. Al momento de verla una pequeña preocupación desapareció de sus hombros a si que se dirigió hacia ella. La cual al verlo acercarse sonrió.

"Buenos días Clark-kun" Dijo Akeno no bien Clark había llegado a su asiento.

"Buenos días Akeno-san" Dijo Clark a modo de saludo mientras dejaba su mochila en su mesa y tomando asiento. Después de su saludo inicial Clark se dispuso a sacarse una duda. "Por cierto ¿Donde fuiste la segunda parte de las clases?" Pregunto el joven Kryptoniano aun sabiendo que no debía meterse en la vida privada de las personas, pero no pudo evitar su preocupación por Akeno.

Al escucharlo Akeno solo parpadeo por la pregunta para luego volver a sonreír y contestarle. "Tuve una reunión del Club de investigación lo oculto por eso no pude venir" Dijo Akeno explicándole el motivo por que no entro a clases. "¿Por que lo preguntas Clark-kun?" Pregunto Akeno curiosa por su pregunta.

No viendo ningún motivo para mentir Clark le contesto con la verdad. "Es que estuve un poco preocupado por ti" Dijo Clark con un poco de vergüenza no acostumbrado a desmostar sus emociones.

Al escucharlo Akeno no pudo explicar el pequeño sonrojo que llego a su cara y el aumento rápido en el latido de sus corazón. Poniendo una mano sobre su pecho para calmarlo, solo sonrió con ternura hacia Clark y para luego contestarle. "Ara, Ara, no tenias nada por que preocuparte Clark-kun" Dijo Akeno conmovida por su preocupación.

No viendo el efecto que sus palabras habían tenido sobre Akeno solo Clark siguió hablando. "Lose, es que eres la primera persona que conocí al llegar aquí y no soy el tipo de persona que pueda relacionarse fácilmente, por lo que no tengo mucha experiencia tratando con los demás" Dijo Clark a modo de excusa.

"No tienes por que preocuparte Clark-kun, es común que tome un tiempo en el club, por lo que suelo faltar de vez en cuando" Dijo Akeno no queriendo que se preocupara demasiado, aun que una gran parte de ella le gustaba mucho que se preocupara por ella.

No siguieron mas con su conversación por que en ese momento llego el profesor. Dándose la vuelta Clark se puso a prestar atención a las clases dando por terminada la conversación. Pero no olvidaría esto fácilmente pensó Akeno mientras miraba la espalda de Clark.

Sin mas interrupciones las clases siguieron con normalidad hasta llegar a la hora del almuerzo. Como acostumbraba Clark se levanto de su asiento para dirigirse a la cafetería y luego a la azotea. Pero nada mas al levantarse escucho que Akeno lo llamaba.

"¿Te molesto si te acompaño a la cafetería?" Pregunto Akeno al ver que Clark se levantaba, queriendo pasar mas tiempo con el.

"Por supuesto que no, no podría molestarme contigo" Dijo Clark como si fuera una respuesta muy obvia. A si que esperando que Akeno tomara sus cosas se fueron juntos caminando hacia la cafetería.

Después de despedirse de Akeno, Clark se dirijo hacia la azotea con su almuerzo. Entrando en la azotea se encontró con la misma escena que ayer. Koneko disfrutando de una bandeja de comida.

"Buenos días Koneko-chan" La saludo Clark nada mas al entrar recibiendo un asentimiento de cabeza y una mirada de reconocimiento de parte de Koneko.

Acercándose al lugar donde estaba Koneko estaba sentada tomo la caja de chocolates debajo de su hombro y se la extendió esperando que la tomara, recibiendo una mirada de sorpresa de ella.

Al ver la pregunta no formulada en el rostro confuso de Koneko, Clark se explico. " Dijiste que te justaban los dulces" Dijo Clark como si no fuera nada del otro mundo. Con la sorpresa aun en su rostro Koneko tomo la caja en sus manos y la puso en su regazo.

Después de eso Clark fue a tomar asiento y se puso a comer su almuerzo ante la mirada de Koneko. Habiéndose acabado su paleta y viendo como Clark-senpai seguía comiendo su almuerzo, para luego mirar la caja y abrirla, viendo que estaba llena con muchos chocolates. Tomando uno se lo llevo despacio a la boca para probarlo. ¡Estaban deliciosos!.

Un tiempo después Clark se levanto una vez terminado sus almuerzo y se dirigió a Koneko. " Hasta mañana Koneko-chan" Dijo el joven Kryptoniano dirigiéndose hacia la puerta cuando la voz de Koneko lo detuvo e hizo que se diera la vuelta para mirarla.

"Gracias Clark-senpai" Dijo Koneko con una muy pequeña sonrisa algo que no hacia hace mucho. Muy pocas personas habían hecho algo así por ella por lo que no pudo evitar agradecida por el gesto. A lo que Clark simplemente sonrió de vuelta, diciéndole que no era nada. "Hasta mañana" Dijo a modo de despedida para luego seguir comiendo los dulces restantes.

Bajando las escaleras Clark no pudo evitar pensar en sus similitudes con Koneko,como sus ojos mostraban la misma soledad que alguna vez mostraron los suyos.

Mientras iba caminando por los pasillos no pudo evitar escucha como los estudiantes empezaron a hablar en voz alta. Entre todo el alboroto pudo distinguir algunas palabras.

"..tan hermosa.."

"..cabello rojo.."

"..onee-sama.."

Esas palabras fueron suficiente para que Clark supiera la razón del alboroto. Mirando hacia enfrente noto que la razón estaba estaba caminando frente a el en su dirección. La razón no era otra que Rías Gremory.

La segunda onee-sama igual que Akeno. Viéndola frente a el pudo ver la razón por la que se le había dado ese nombre. Tenía el pelo largo de color rojo sangre, una cara en forma de corazon con un rostro hermoso, con una figura de reloj de arena, una sonrisa que podia derretir el mas frio corazon, y unos hermosos ojos entre azul y verde, aguamarina. Ademas poseia un aura de elegancia que la rodeaba por donde iba.

No sabia mucho sobre ella, mas haya de que Akeno le habia comentado que ella era la presidenta del Club de investigación de lo oculto, del que ella era vice-precidenta. A si que siguio caminando.

Justo antes de que ambos estuvieron a metro de distancia sus miradas se cruzaron. Aguamarina y Azul ceruleo. Duro solo unos segundosa antes que Rias apartara la mirada hacia enfrente. Fue solo por un instante pero a Clark le parecio mucho más. Al momento de pasar justo a su lado pudo oler su fragancia. Rosas rojas. Ironico, como Akeno que olia a violetas como el color de sus ojos.

Sin darle mucha importancia a este pequeño suceso Clark siguió con su camino. Después de eso no sucedió nada fuera de lo común, siguiendo la misma rutina que el día de ayer.

Los días pasaron sin muchos cambios, siguiendo con sus conversaciones habituales con Akeno, y pasar el almuerzo en la azotea con Koneko, que al parecer después del día que le regalo la caja de dulces parecía aceptar su presencia e incluso llegaron a hablaron un poco.

Y antes que se diera cuanta ya era viernes. Había esperado este día hace tiempo y estuvo ansioso toda la mañana, tanto que incluso Akeno y Koneko se lo hicieron saber, a lo que Clark solo dijo que no era nada importante. Y la verdad aunque lo negara no podía evitar sentirse un poco nervioso.

Saliendo de la escuela se despidió adecuadamente de Akeno y Koneko deseándoles un buen fin de semana. Después de eso fue a su casa para luego dirigirse a su trabajo como era costumbre. Saliendo de su trabajo en vez de dirigirse a su casa fue a recoger algo que había estado esperando por mucho tiempo.


Ciudad de Kuoh

Unas horas después Clark se encontraba a la orilla sobre un edificio abandonado mirando el atardecer. Con los ojos fijos en lo colores naranjas y azules del cielo, miro como la gran estrella llamada Sol se ocultaba lentamente en el horizonte. Mirando hacia abajo vio que empezaban a encender las luces fuera de sus negocios, y como lentamente las personas empezaron a dirigirse a sus casas.

Moviendo su mirada al frente noto como el Sol empezaba a ocultarse. Mientras observaba el hermoso atardecer y como el Sol se ocultaba, su mirada volvió a una de decisión para luego observar una caja que tenia a sus pies, pero primero desactivo su engranaje sagrado. Abriendo la caja miro el contenido de la caja notando el símbolo de la casa de El. Un segundo después uso su súper-velocidad, para luego en una falta de definición volver a aparecer pero a hora luciendo algo completamente distinto.

Vistiendo ahora una gabardina negra manga larga, pantalones de mezclilla negros, cinturón negro, botas negras y una camisa de color negro manga corta de cuello alto con el símbolo rojo en fondo negro de la Casa de El.

Mientras Clark miraba su nuevo atuendo, no pudo evitar pensar que había tomado la decisión correcta. Hace varias semanas ha estado pensando en una forma de ayudar a las personas sin que estos se enteraran y esto es lo que había decidido.

Fue a una tienda de ropa para mandar a hacer su camisa y pantalón, debido a que pidió que fuera de un material mas resistente había tardado una semana en realizarse. La gabardina fue un toque extra, la había encontrado en la casa de Azazel la semana pasada y creyó que combinaría bien con el traje.

Sabia que no podía simplemente aparecer y empezar a ayudar a las personas, eso seria estúpido. La única solución que había encontrado es que tendría que ayudarlas sin que estos se dieran cuenta. Es por eso que estaba vestido de negro, para ser difícil de distinguir en la oscuridad, combinado con su súper-velocidad seria prácticamente imposible de ver. De esta forma no tendría que preocuparse de que alguien lo reconociera.

Mirando fijamente hacia abajo del edificio Clark aumento el rango de su audición. Al instante fue abrumado por los sonidos de la gente debajo de el, concentrándose solo en los sonidos de problemas, ignorando todos lo demás, decidió actuar. Dándole una ultima mirada a las estrellas y a la luna llena en el cielo, para luego en un parpadeo desaparecer. Había mucho trabajo que hacer.


Academia de Kuoh

El lunes por la mañana el joven Kryptoniano se encontraba caminando por los pasillos de la escuela después de su fin de semana. Logro usar sus poderes ayudando a las personas que lo necesitaba sin darse a conocer.

Durante toda la noche había corrido por toda la ciudad acudiendo cuando escuchara problemas, moviéndose demasiado rápido para que las personas lo notaran y sin dejar ninguna prueba de que el estuviera ahí. Antes del amanecer regreso al edificio, se cambio de ropa y activado su engranaje. Para luego regresar a su casa y volver a su rutina normal. Y salir de nuevo las dos noches siguientes.

Ahora satisfecho, estaba de nuevo a la escuela siguiendo con su vida normal o lo que se le pude llamar normal para alguien como Clark.

Estando tan perdido en sus pensamientos que no noto el cuerpo que llegaba por atrás envolviendo unos delgados brazos alrededor de su cintura abrazándolo, sintiendo dos grandes y suaves montículos que le resultaban familiares en sus espalda le fue sencillo averiguar quien se encontraba tras el.

Sin mover la cabeza de enfrente Clark hablo dirigiéndose a la persona tras el "Buenos días Akeno-san" Dijo Clark para luego mover la cabeza y mirar a la joven tras el. " También me alegro de verte" Dijo Clark a modo de broma.

"Ara, Ara, Buenos días Clark-kun" Dijo Akeno sonriente aun sin soltar a Clark.

"uhm.." Carraspeo Clark después de unos segundos. " uhm Akeno-san, ¿Crees que podrías soltarme?" Pregunto Clark viendo que Akeno no tenia intención de cambiar su posición.

"¿Por que?" Pregunto Akeno con una sonrisa traviesa disfrutando pasar sus manos por el duro y marcado abdomen del joven Kryptoniano al sentir su estremecimiento se puso de puntillas acercándose a su oreja pegando mas su cuerpo apropósito y susurrarle. "¿Te molesta Clark-kun?" Pregunto Akeno con fingida inocencia.

"No es eso" Dijo Clark y la verdad era que le agrada un poco mas de la cuenta, puede que sea un extraterrestre de un planeta extinto pero seguía siendo un joven con un interés sano en el sexo opuesto aunque no lo demostrara mucho, pero no iba a admitir eso en voz alta Martha Kent no crio ningún pervertido. "Es que si seguimos a si llegaremos tarde a clases" Dijo Clark como una excusa.

Después de pensarlo unos segundos Akeno contesto. "Esta bien" Dijo Akeno con un pequeño toque de decepción en su voz, si Clark supiera lo mucho que le había gustado. Soltando al joven Kryptoniano y poniéndose frente a frente, levanto su mano derecha hasta su boca y lamió sus dedos de forma sensual. "Lo estaba disfrutando" Dijo Akeno con voz seductora y cargada de deseo.

No sabiendo como actuar ante al gesto sensual de Akeno, lo único que Clark pudo hacer fue sonrojarse ante lo sugestivo del gesto y mantenerse parado sin hacer nada.

"Vamos Clark-kun se hace tarde" Dijo Akeno volviendo a hablar de la forma que se le caracterizaba con su personalidad dando un giro de 180°. Viendo que Clark no se movía lo tomo de la mano jalándolo hacia el salón de clases. Después de la sorpresa inicial por la fuerza de Akeno, inmediatamente el joven Kryptoniano se puso a caminar a su lado.

Viendo que faltaba muy poco para que llegaran y que aun Akeno tenia sujeto su mano, no queriendo que hubiera malentendidos Clark le pregunto amablemente si podía soltarlo. A lo que Akeno contesto que no. Confuso Clark le pregunto por que.

Al escucharlo Akeno volteo su cabeza hacia él y sonrió. "Me gusta sostener tu mano" Dijo Akeno como única explicación. Viendo que no iba a ganar esta conversación Clark solo se encogió de hombros y sabiamente se mantuvo callado. Deseando mas de una vez que su madre le hubiera enseñado a tratar con las mujeres. Tal vez así no se metería en tantos problemas.

Entraron al salón de clases tomados de las manos y como Clark tenia previsto no tardaron en escucharse los gritos de las mujeres y los comentarios enojados de los hombres. Volteando la cabeza y mirando a su acompañante vio como Akeno lo miraba con una sonrisa, al verla no pudo evitar pensar que parecía que disfrutaba verlo sufrir. Pasándose la mano suelta por el pelo Clark tuvo el presentimiento que sería una semana muy larga.

Después de un rato el profesor había logrado calmar a los demás alumnos y pudieron tomar asiento. Durante toda la mañana Clark intento ignorar lo sucedido esta mañana lo cual fue difícil al sentir las miradas tristes de las alumnas y las fulminantes de los hombres. Tenia suerte de que no tuvieran visión de calor como el, por que estaba seguro que ya se habría convertido en cenizas.

Sin mayor incidentes que ese la clase siguió con normalidad hasta que tocaran el timbre del almuerzo, levándose como de costumbre para dirigirse a la azotea con Koneko, fue detenido por la voz de Akeno quien le hizo una pregunta que no había esperado.

"¿Te importa si paso el almuerzo contigo Clark-kun?" Dijo Akeno mirándolo a los ojos. Había tenido curiosidad de ver hacia donde se dirigía Clark a la hora del almuerzo hace tiempo. Pero mas importante con quien. No es que estuviera celosa ni nada de eso, es solo que no quería que alguna otra chica llegara a "corromper" a Clark, ella no era tan ingenua como él, se había dado cuenta como la mayoría de las mujeres lo miraban con lujuria y deseo, solo lo estaba protegiendo, o eso era lo que repetía para autoconvencerse.

Al escuchar la extraña petición de Akeno, solo pudo sonreír para luego contestarle. "Claro Akeno-san seria un placer que me acompañaras" Dijo Clark al no encontrar ningún problema que comiera con el y Koneko, después de todo puede que ellas lleguen a llevarse bien.

Después de conseguir su almuerzo en la cafetería Akeno y Clark caminaban por las escaleras que se dirigían a la azotea del edificio. Mientras caminaban por las escaleras Akeno se puso a sentir si había alguien mas en la azotea. Se sorprendió un poco al reconocer la energía familiar y volteo a mirar a Clark para luego volver a mirar la puerta que conducía a la azotea con una pequeña sonrisa.

Sin darse cuenta de la pequeña sonrisa de Akeno llegaron a su destino. Manteniendo la abierta para que Akeno entrara primero, para luego cerrarla tras el.

Ya en la azotea Clark vio hacia su alrededor notando que Koneko se encontraba como siempre en el mismo lugar de todos los días pero esta vez ella no lo estaba mirando a el, sino que estaba viendo fijamente a Akeno con una mirada de curiosidad. Pero lo mas curioso de todo es que Akeno también la estaba mirando a ella con la misma curiosidad, para luego sonreír y hablar.

"Buenos días Koneko-chan" Dijo Akeno como si la conociera de hace tiempo mientras miraba a Koneko.

"Buenos días Akeno-senpai" Dijo Koneko como si fuera algo normal.

Al ver el intercambio de saludos no pudo Clark no pudo evitar preguntar lo obvio. "¿Se conocen?" Al momento de realizar esta pregunta Akeno y Koneko lo voltearon a ver al mismo tiempo para luego volver a mirarse. Viendo el intercambio de miradas el joven Kryptoniano no pudo evitar preguntarse como personas con personalidades tan diferentes se conocían. Akeno fue la contesto sus dudas.

"Si" Dijo Akeno contestando la pregunta de Clark. "Koneko-chan y yo estamos en el Club de investigación de lo oculto" Le explico Akeno con una sonrisa mientras miraba a Koneko. Para luego mirar a Clark y hacerle su propia pregunta. "Y ¿Como es que ustedes se conocen?" Pregunto Akeno con curiosidad sabia de la personalidad fría de Koneko y la solitaria de Clark, por lo que no pudo evitar preguntarse como es que se conocían. Para asombro de los dos fue Koneko quien contesto.

"Me regalo unos dulces" Dijo Koneko como si eso fuera suficiente explicación. Akeno acepto eso después de todo Koneko adoraba los dulces.

Mientras Akeno miraba a Clark no pudo evitar divertirse un poco con el. "Ara, Ara, no sabia que te gustaban las niñas de primer año Clark-kun" Dijo Akeno con voz traviesa. Al momento de que Akeno dijera esto Clark no pudo evitar sonrojarse por la sugerencia, creyendo escuchar lo que sonaba algo como "pervertida" de parte de Koneko.

Después de ese comentario de Akeno tomaron asiento y empezaron a comer y hablar de vez en cuando tranquilamente . La mayor parte de la conversación era por parte de Akeno y Clark con Koneko solo hablando de vez en cuando.

Casi terminando la hora del almuerzo se levantaron y volvieron a sus respectivas aulas. Clark se encontraba caminando en silencio junto con Akeno por los pasillos después de despedirse de Koneko. El silencio fue roto por Akeno unos segundos después.

"Le agradas" Dijo Akeno hablando sobre Koneko. "Hay muy pocas personas a quien Koneko-chan le gustan" Explico. "No entiendo como llegaron a ser tan cercanos"

Viendo que Akeno quería llegar a un punto decidió ser sincero. "Koneko me recuerda a mi" Al tener ahora la completa atención de Akeno decidió continuar. "No encajaba entre los demás niños...era diferente" Recordó como se sentía aislado de todos. "Y los demás niños lo sabían y empezaron a molestarme" Todas las provocaciones y como deseo sacar su enojo. "Con el tiempo me fui alejando de todos buscando la soledad" Las veces que se quedaba en la biblioteca y miraba al cielo buscando respuestas. "Estuve a punto de perder mi interés en interaccionar con las personas..

"Pero mis padres me apoyaron" Recordó todas la lecciones que sus padres le enseñaron. "Supe que era imposible alejarme de todos así que empece a observar a las personas a mi alrededor" Las veces que miraba las vidas de todas personas como si fueran las suya, sus problemas, sueños, esperanzas. "Y entendí que cada vida era valiosa, las personas se equivocan, tropiezan, caen pero siempre se levantan" Como lloraban, reían, se enojaban, etc. "Así que aprendí a como encajar, por que quería ser parte de ello, con el tiempo aprendí que quiero que las personas sean felices, eso me hace feliz.."

"Es por eso que siempre voy con Koneko-chan, por que no quiero se mantenga aislada de los demas como y pierda la oportunidad de ser ella misma y sentirse feliz" Termino de explicar la verdadera razón por la que estaba tan cercano a Koneko. Por que aun que no sean las mismas circunstancias eran parecidos.

Durante todo ese tiempo Akeno se mantuvo en silencio escuchando atentamente todo lo que Clark había dicho al terminar solo pudo llegar a una conclusión.

"Eres una persona increíble Clark-kun" Dijo Akeno mientras sonreía. "Eres la persona mas amable y desinteresada que conozco"

"No lo soy Akeno-san, soy solo alguien que intenta hacer lo correcto" Dijo Clark como si no fuera algo algo importante. Akeno solo sonrió y se mantuvo en silencio sabiendo lo humilde que era Clark. No volvieron a hablar en su camino al salón de clases.


Ciudad de Kuoh

Las siguientes horas pasaron como un borrón para Clark y antes de darse cuenta ya era de noche y se encontraba arriba del edificio abandonado vestido con su uniforme con el engranaje desactivado. Se había dado cuenta que la luz roja del engranaje no quitaba sus poderes si no que solo los ocultaba, siempre estaban con él. Por eso tenia sus poderes en la noche aunque no hubiera un Sol que los recargara. Estos se cargaban todo el día aun sin importar que el engranaje estuviera activado o no.

Como de costumbre estuvo pasando las siguientes horas acudiendo a la menor señal de problemas. Detuvo dos robos y evito un choque de autos, demasiado rápido para que alguien se dieran cuanta. Una noche relativamente tranquila. O al menos pensó antes de escuchar una alarma de incendio.

Usando su súper-velocidad apareció a un par de cuadras de la casa que se estaba incendiando. Usando su visión de rayos X pudo ver la causa del incendio era un corto circuito en uno de los aparatos de la cocina y que el fuego estaba a punto de llegar a la tubería de gas. Rápidamente observo como todos estaban fuera de la casa peleando y llorando por intentar entrar de nuevo pero el fuego no los dejaba. Dándole una mirada rápida a cada rincón de la casa pudo encontrar un niño de cuatro años en la esquina de su habitación llorando. Sabiendo que no faltaba mucho para que el fuego alcanzara la tuviera de gas y explotara, se movió a toda velocidad en dirección al niño.

Pasando por el fuego como si fuera nada llego a aparecer a un lado del niño, sabiendo que había mucho envolvió al niño en su brazos dentro de la gabardina para protegerlo del fuego y la casa exploto.

Para los que estaban observando la casa todo pareció en cámara lenta un segundo la casa se estaba incendiando y al otro hubo una explosión de calor lanzando que hizo que todos voltearan el rostro durante varios segundos protegiéndose del calor. Cuando todos volvieron su mirada se encontraron con un milagro a una distancia segura de la casa se encontraba el niño de cuatro años sin ningún rasguño al momento sus familiares se lanzaron sobre el llenándolo de besos y abrazos, agradeciéndole a Dios que su hijo estaba seguro.

Desde un edificio a una distancia segura Clark observaba la muestra de afecto familiar, sabiendo que si hubiera llegado en segundo después había sido una tragedia. Por ahora dejo esos pensamientos a un lado y disfruto lo que había hecho.

"Fue un gran trabajo lo que hiciste ahí abajo" Vino una voz femenina unos metros detrás el ocasionando que su cuerpo se tensara por la sorpresa. Estuvo tan metido en lo que había hecho que estúpidamente se olvido de darse cuanta de lo que lo rodeaba. Y estas son la consecuencias. No sabiendo si logro ver su rostro decidió no voltear.

"No se de lo que estas hablando" Dijo Clark sin mostrar ninguna emoción en su voz haciéndose el desentendido. Mientras intentaba averiguar quien se encontraba tras el sin darse la vuelta.

"Puede que puedas engañar a los seres humanos pero yo pude verte, eres bastante rápido" Dijo la voz femenina con un toque de curiosidad y admiración.

"¿Que estas haciendo aquí?" Dijo Clark directo al grano dejando las sutilezas de lado.

"Esta cuidad pertenece a mi familia y es mi deber asegurarme que no haya problemas" Dijo la voz femenina sin cambiar el tono de su voz. "Así que cuando sentí una gran energía de alguien que no pertenece a ninguna de las tres facciones o alguna otra que conociera era mi deber averiguar" Dijo la voz pero en esta ocasión pudo notar perfectamente la curiosidad en su voz.

¿Sintió?, al escucharla decir eso el joven Kryptoniano quiso darse un golpe en la cabeza, estuvo tan enfocado para que los seres humanos no lo notaran que se olvido que este mundo estaba lleno de ángeles, demonios y todo tipo de seres para quienes según palabras de Azazel su energía seria como un árbol de navidad. Pero eso dejaba le dejaba a Clark otra duda.

"¿Que eres?" Pregunto Clark con cautela.

"Creo que yo debería preguntarte lo mismo" Dijo la voz con un poco de diversión en su voz. "Pero no veo ningún problema en decirte lo que soy" Dijo nuevamente la voz tomando unos segundos de suspenso. "Soy un demonio" Termino de decir.

Un demonio. Azazel le había contado sobre ellos junto con los ángeles y ángeles caídos, por lo que no era totalmente ignorante. No eran monstruos con cuernos crueles y despiadados que devoraban las almas de los humanos, como muchas personas creían, si no que eran seres parecidos a los ángeles excepto con alas de parecidas a los murciélagos, casi inmortales, con gran poder. Prefieren la oscuridad y viven en un dimensión paralela de esta tierra. Están divididos en familias con diversos títulos como la edad media. Y al parecer la ciudad estaba bajo la protección de la familia de la demonio que se encontraba tras el.

"Sabes, es de mala educación quedarse callado y darle la espalda a las personas" La voz saco nuevamente al joven de sus cavilaciones.

"Lo siento, pero no todos me encuentro con un demonio" Dijo Clark con voz plana. "Y en cuanto a darme la vuelta, prefiero seguir así" Dijo por obvias razones .

"Ya veo, pero aun así tengo varias preguntas que hacerte" Dijo la misma voz pero con un tono mas autoritario. "Primero ¿Que estas haciendo en mi cuidad?"

"No recuerdo que la cuidad tuviera tu nombre" Dijo Clark intentando averiguar mas sobre la demonio.

"No lo tiene, pero es mi deber averiguar si eres un peligro o no" Clark pudo detectar un poco de enojo procedente de la la voz por su comentario. " Aunque viendo lo que hiciste ahí abajo puedo suponer que no eres una amenaza" Dijo esta vez con la voz mas calmada.

"Solo hice lo que era correcto" Dijo Clark viendo que era inútil negar lo que hizo.

"Eso fue impresionante" Lo alabo. "Lo que me lleva a mi segunda pregunta, ¿Que eres?"

"No me creerías si te lo te lo dijera". Dijo Clark como sin contestar la pregunta. No es como si fuera a decirle que era un extraterrestre de otro universo.

Escucho como soltaba un suspiro. "Parece que no confías en mi y no te culpo, supongo que tampoco me darás tu nombre ¿no?" Pregunto-afirmo para dar unos pasos adelante acercándose al joven Kryptoniano. Deteniéndose a tres metros de distancia. "Así que iré directo al punto" Mientras decía esas palabras hubo una ligera brisa. "Quiero que te unas a mi nobleza"

Al escuchar esto Clark no pudo evitar sorprenderse un poco. Sabia sobre las piezas que usaban los demonios para reencarnar humanos en otros demonios. Estaba basado en las piezas del ajedrez y cada pieza daba ciertas habilidades, reina, caballero, torre, alfil y peón. Al reencarnar tendrías que servir toda la vida al demonio que te reencarno. Azazel le había contado que muchos eran tratados solo como esclavos y objetos. Y si te revelas o escapas te vuelves un demonio forajido y eres inmediatamente asesinado.

No había forma de que Clark aceptara esto y estaba apunto decírselo cuando su nariz capto un olor. Un olor que se le hacia familiar. Y después lo golpeo con un rayo.

"Rosas rojas" Susurro Clark en completo asombro. Reconocía este olor aunque solo haya olido un instante. Pero eso era suficiente para alguien con memoria eidética, que puede memorizar cada sonido, olor, color, sabor, y textura. Y conocía a quien le pertenecía este olor. Rías Gremory.

"¿Dijiste algo?" La voz, que identifico ahora como Rías Gremory pregunto.

Pero Clark no contesto, ahora su cerebro estaba trabajando a un ritmo demasiado rápido para la comprensión. Rías era un demonio. También era la presidente del Club de investigación de lo oculto. En el que Akeno y Koneko pertenecen. Con Akeno siendo la vise-presidenta.

"Tengo que irme" Y sin decir ninguna otra palabra mas Clark desapareció en una ráfaga de velocidad, tenia que ordenar sus pensamientos.

Sin ni siquiera poder decir una palabra para detenerlo Rías se quedo observando el lugar donde hace unos segundos se encontraba parado el joven Kryptoniano. Tenia una mirada de ligera preocupación en sus ojos. Pudo sentir como hace unos instantes la energía de la persona a quien acababa de pedirle que se uniera a su nobleza, se convertía en inestable en un instante. Como si estuviera abrumado por muchas emociones.

No podía evitar sentirse un poco desanimada. Su energía había llamado su atención hace dos días, tanto por su poder y por la forma que se sentía. Intrigada apareció queriendo saber quien era el causante de esto. Es por eso que había venido.

Parado sobre el edificio observo como con una impresionante velocidad, que podía rivalizar con la de Kiba, entraba a la casa en llamas antes de que explotara. Había mirado con impresión como había aparecido segundos después en el mismo edificio que se encontraba sin ningún rasguño. Teniéndolo tan cerca le pudo sentir su energía con mucha mas claridad. Potente, luminosa y caliente. Era como estar frente al Sol pero extrañamente no te quemabas sino que era un calor agradable.

Hablo esperando averiguar mas sobre el, pero para su decepción no consiguió nada, ni siquiera logro ver su rostro. Incluso le había pedido que se uniera a su nobleza pero no consiguió ninguna respuesta.

Pero no se rendiría. Es algo a lo que no estaba acostumbrada, puede que sea difícil averiguar sobre él, pero eso lo divertido. No por nada le gustaban los juegos de ajedrez, entre mas difícil sea leer a tu contrincante se vuelve mas interesante.

Viendo que ya no había nada que hacer desapareció un circulo mágico.


Casa de Clark

Un tiempo después Clark estaba sentado en cama mientras miraba un punto fijo en la pared de su habitación perdido en sus pensamientos. Activo su engranaje para que Rias no lo sintiera. Se cambio de ropa y volvió caminado a su casa.

Sus pensamientos se dirigían a Akeno y Koneko. Sabia que Rías es un demonio. La pregunta era ¿Son Akeno y Koneko demonios también?. Sabia era una alta probabilidad y el problema era como averiguarlo. Sabia lo que era ocultar lo que eres y que no tenia ningún derecho a pedirles explicaciones. Después de todo el tampoco les había dicho que era un Kryptoniano.

Antes que todo debía corroborar esto con mucho cuidado. Incluso si resultaba cierto no cambiaba nada. Akeno y Koneko son dos de las personas que más le importaban desde que llego aquí. Si no le importo que Azazel fuera un ángel caído, no lo afectaba que Akeno y Koneko llegaran a ser demonios.

Pero eso no dejaba que se preocupara. Según lo poco que Akeno le dijo de Rías no creía que la trataba mal incluso parecía que la apreciaba. Pero tenia que asegurarse.

Así que se quedo toda la noche sin poder dormir debido a la anticipación del día siguiente.


Academia Kuoh (salón de clases de Clark y Akeno)

Sentado en su mesa Clark esperaba la llegada de Akeno. Debido a que no pudo dormir llego mas temprano de lo habitual. Aunque el principal motivo es que no podía esperar para a hablar con Akeno.

Unos minutos después el joven Kryptoniano pudo ver como Akeno ingresaba al aula y lo primero que hacia era mirar en su dirección y sonreír. Se levanto de su asiento para recibir a Akeno.

Después de intercambiar sus saludos iniciales tomaron asiento y empezaron a platicar. Clark hablo sobre su trabajo, los libros que le gustaban y como se ha ido acostumbrando a la cuidad, mientras Akeno le hablo sus gustos y como a estado ocupada con el Club de investigación de lo oculto. Esto era lo que Clark esperado escuchar.

"Eres la vise-presidenta del club ¿no, Akeno-san?" Dijo Clark esperando que hablara mas del tema. A lo que Akeno contesto afirmativamente. "¿Cuantos miembros son del Club?"

"Bueno.. aparte de Koneko-chan y yo hay solo dos miembros mas. Uno es Kiba Yuuto de segundo año" Dijo Akeno nombrándolos. Kiba Yuuto.. Pensó Clark había escuchado un poco sobre el, era bastante popular entre las niñas ademas de según sus palabras era un autentico caballero. Atractivo, cabello rubio y ojos azules. " Y la presidenta, Rías Gremory de tercer año." Termino de decir Akeno.

"Ya veo.. escuche por ahí que Rías-san y tu son amigas, ¿Es cierto?" Pregunto Clark intentando no parecer demasiado obvio.

"Si, nos conocemos desde hace tiempo" Dijo Akeno con una sonrisa que Clark pudo ver que era sincera lo cual confirmaba que Rías trataba bien a Akeno. Eso le quitaba una gran preocupación de encima.

"¿Y como fue que se conocieron?, Si no te molesta que te pregunte" Dijo Clark. Una persona normal no lo hubiera notado pero alguien como Clark quien es un experto en leer a las personas pudo verlo. Al momento de preguntarle pudo ver que solo por un instante como la mirada en los ojos de Akeno cambiaba, pudiendo ver la nostalgia y tristeza. Para luego volver rápidamente a mostrar las mismas emociones de siempre. Parece que ella paso por algo doloroso. Hizo sentir mal a Clark el recordarlo.

"En realidad no recuerdo muy bien, paso hace varios años" Dijo Akeno sin dar detalles. Clark pudo darse cuenta que era una mentira pero no hizo ningún comentario.

"¿Y que hacen por normalmente en el Club?" Pregunto Clark.

"No mucho en realidad solo investigar un poco sobre leyendas y hechos sobrenaturales" Explico vagamente Akeno sabiendo perfectamente que nunca hacían nada de eso. Aunque de vez en cuando Rías tenia que enviar un pequeño reporte al director sobre lo que supuestamente habían investigado.

"Entonces investigan seres como vampiros, fantasmas, ángeles y... demonios ¿no?" Dijo Clark observando como al decir la palabra demonio la sonrisa de Akeno se volvía un poco forzada.

"Pareces muy interesado en el club Clark-kun" Dijo Akeno extrañada. Clark sabia que debía ser mas discreto. Akeno era muy inteligente y no tardaría en sospechar. Por lo que ya tenia una excusa planeada.

"En realidad ya que no entrado en ninguno estuve pensando en unirme al Club " Dijo Clark mintiendo perfectamente.

"No se si sea buena idea Clark-kun" Dijo Akeno con un poco de incertidumbre sabiendo que no podría entrar en el Club pero no queriendo ser demasiado directa. "No creo que Rías lo acepte" Dijo Akeno como excusa. "Lo siento" Se disculpo.

Clark le hizo un gesto que no importaba. Sabia que si lo que sospechaba era correcto no seria aceptado en el Club por lo que no fue una gran sorpresa. Ahora llegaba la hora de la verdad. Esta era la forma de asegurarse de que Akeno era un demonio.

Sabia que los demonios son afectados por los objetos sagrados como cruces, agua bendita, la biblia e incluso la luz solar. No podían acercarse a este tipo de objetos por que podría herirlos. He incluso con solo escuchar que alguien nombrara a Dios recibirían un pequeño dolor de cabeza. Eso era lo que haría. No le agradaba causarle daño a Akeno pero no encontró otra manera.

"En realidad yo tampoco creo que sea buena idea" Dijo Clark sonriendo. "No creo soportar ver un fantasma o un monstruo, gracias a Dios que no tengo que hacerlo." Dijo a modo de broma, pero viendo atentamente a Akeno en busca de cualquier reacción.

Y la encontró. Al momento que dijera Dios el cuerpo de Akeno se había tensado por un instante. Eso era todo lo que Clark necesitaba ahora no tenia ninguna duda de que Akeno fuera un demonio.

Antes de que Akeno pudiera responde llego el profesor poniendo fin a la conversación. Siguieron con la clase normalmente como si aquello no hubiera pasado. Pero Clark no creía que la olvidara nunca.


Academia Kuoh (pasillos de la escuela)

Clark se encontraba caminando por los pasillos perdido en sus pensamientos. Al tocar el timbre le dijo a Akeno que no podía acompañarla en el almuerzo y que lo disculpara con Koneko-chan. Así que ante la atenta mirada de Akeno salio del salón de clases a vagar por los pasillos.

Había aceptado que Akeno y Koneko fueran demonios y no tenia ningún problema con ello. Pero eso no era lo que ocupaba sus pensamientos. Estos eran ocupados por lo sucedido esta noche y las implicaciones que tenia.

Ahora pensando con claridad pudo razonar mas fácilmente sobre lo sucedido. El primero punto era su energía. Sabia que no podía ocultarlos por completo, ya lo había intentado en varias ocasiones con Azazel y lo mas cerca que había llegado era ocultar un poco mas de la mitad de su poder aun con los limitadores que había creado conforme crecía, no sabia que tan poderoso era si los eliminaba y esperaba no tener que averiguarlo. Pero aun así era lo suficientemente grande para que cualquier ser pudiera sentirlo a varios kilómetros de distancia.

Lo único que podía hacer era ser mas cuidadoso y no desactivar el engranaje en lugares como la escuela y su casa. Eso seria muy fácil para Rías de detectar. Y ese era el segundo problema. Rías Gremory.

No la conocía pero no parecía el tipo de persona que se rindiera fácilmente, por lo que era seguro que volviera a buscarlo esta noche, posiblemente buscando una respuesta a su propuesta. Su respuesta no había cambiado en lo mas mínimo. Puede que ella no fuera como otros demonios pero eso no significara que aceptara. Un Kryptoniano-Demonio no era algo que quisiera. Ya tenia suficiente problemas con ser un Kryptoniano como para agregarle los problemas de ser un demonio.

Incluso puede que no funcionara, según Azazel podían reencarnar seres humanos, y otras criaturas sobrenaturales en demonios. Pero nunca se había intentando con un extraterrestre y mucho menos uno con la clases de poderes que Clark poseía. Por lo que nadie sabia que puede pasar.

Pero eso no era el punto. El punto era que hacer con Rías Gremory. Tendría que encontrar una forma de hablar con ella y hacerle entender que no estaba interesado. Pero para eso tenia que encontrar una forma de hablar con ella sin que se vieran de frente y lo reconociera. Si claro como si fuera tan fácil.. pensó con sarcasmo. Frustrado Clark se paso la mano por el cabello revolviendo lo. Y ahora que mas puede pasar...

"Hey tu Kent" Y lo que le faltaba a su ya problemática vida pensó Clark mientras se daba la vuelta para ver quien lo había llamado. Frente al el se encontraba un grupo de cinco chicos al parecer de tercer año a juzgar por su tamaño. "Estoy harto de las personas como tu " Hablo el que parecía ser el líder mientras daba unos pasos adelante siendo seguido por sus amigos.

Mirando a la persona que le había hablado Clark se encontró analizándolo. Cabello castaño, rostro normal y alto. No tan alto como el, pero un deportista a juzgar por su complexión. No recordaba a verlo visto alguna vez por lo que no entendía ese comentario.

"No entiendo de que estas hablando" Dijo Clark sin prestarle mucha atención. Su comentario pareció molestarlo, por que su cara se volvió un poco roja.

"No te hagas el tonto Kent, sabes perfectamente de que estoy hablando" Dijo el líder enojado. "Los niños bonitos como tu llegan a esta escuela y se empiezan roban a todas la chicas" Dijo siendo seguido de afirmaciones de sus amigos. Este escándalo hizo que las personas alrededor se empezaran a acercar.

Al escuchar su comentario pudo comprender que el tipo que se encontraba frente a el era un simple matón. Como los que lo molestaban en su vieja escuela. Lo que faltaba. Sabia que si seguía hablando solo empeoraría las cosas así que simplemente se dio la vuelta. Y empezó a caminar. Esa acción pareció enojarlos aun mas por que volvieron a hablar.

"Donde crees que vas no he terminado de hablar contigo" Exclamo furioso por la indiferencia del joven Kryptoniano.

Deteniéndose un instante Clark movió su cabeza en su dirección y hablo tranquilamente "No me interesa" Dijo Clark para luego seguir con su camino. Mientras caminaba pudo escuchar como empezaba a gritar a lo que simplemente ignoro.

"No se que Akeno-senpai pudo ver un idiota como tu" Dijo aquel tipo. Ese comentario hizo que Clark se detuviera. Viendo que había tocado un fibra sensible una sonrisa cruel se formo en su cara. "Por supuesto alguien como Akeno-senpai no se fijaría en alguien como tu" Termino de decir sonriendo victorioso al ver que Clark se daba la vuelta.

Clark sabia que no debía hacerle caso pero algo en la forma que dijo el nombre de Akeno, lo hizo voltearse, aun sabiendo que era estúpido. El otro al ver como había afectado al Kryptoniano empezó a caminar hacia donde se había quedado parado y siguió hablando.

"Debe de ser una tonta para hacerte caso" Dijo parándose a unos pasos del Kryptoniano, viendo con satisfacción como este fruncía el ceño y daba un paso adelante.

"Discúlpate por eso" Dijo Clark con enojo mientras daba un paso hacia adelante. Podía soportar que lo insultaran a el. Pero no iba a permitir que alguien insultara a Akeno.

Dando otro paso hacia adelante el tipo volvió a hablar. "Y dime Kent ¿que vas a hacer al respecto?" Dijo aquel tipo retándolo. Para luego reír al ver que que Clark no decía nada. Cerrando la distancia entre los dos se dirigió a Clark con una sonrisa lasciva. "Aunque para ser una estúpida esta bastante buena, lo que daría por meterme entre sus piernas y poder tocar ese par de pech.." Eso fue lo ultimo que pudo decir antes de sentir un demoledor golpe en su estomago sacando le el aire.

Furioso era como se encontraba Clark mientras veía como el tipo frente a el se sujetaba el estomago buscando aire. Cuando escucho la forma en que hablaba de Akeno no pudo contenerse. Es como si todo de repente se hubiera vuelto rojo y termino golpeándolo antes de que pudiera terminar. Pero esto todavía no había terminado se aseguraría que un idiota como el nunca volviera a hablar a si de Akeno o alguien mas.

Sin darle ni un solo segundo para recuperarse lo sujeto del cuello de su camisa levantándolo varias pulgadas del suelo sin ningún esfuerzo, ocasionado que olvidara su falta de aire y volteara a verlo a la cara. Y lo que vio casi lo hizo mojar sus pantalones. Unos fríos ojos azules sin ninguna emoción le devolvían la mirada.

Moviente un poco mas cerca hasta que la separación de sus rostros fueran solo unos centímetros. Hablo con una voz tan fría que seria capaz de congelar el mismo infierno. "Si vuelves a mencionar alguna vez a Akeno o cualquier otra mujer de esa forma juro por Rao que lo lamentaras por el resto de tu vida" Dijo mientras apretaba aun mas la camisa entre sus manos .Este no era Clark Kent quien hablaba. Si no Kal-El el Kryptoniano. El ultimo sobreviviente de Krypton uno de los planetas mas antiguos y poderosos el universo.

Al escuchar esta amenaza lo único que el pobre tipo pudo hacer era temblar y asentir. Al verlo asentir y sin ningún cuidado Kal-El lo arrojo al piso a los pies de sus amigos que al igual que todos se habían quedado congelados al ver a Clark enojado. Y sin ni un segundo vistazo Kal-El camino por los pasillos sintiendo la mirado de todos sobre el. No entraría a lo que faltaba de clases. Si se hubiera fijado a su alrededor habría visto el par de ojos aguamarina que lo observaban alejarse.

Rías había visto y escuchado todo desde el principio. Cuando ese tipo había insultado a Akeno había querido usar su poder de la destrucción y borrarlo de la existencia, pero se contuvo. En cambio había visto como el joven, que había averiguado que se llamaba Clark Kent; no le fue difícil averiguarlo ya que estaba en boca de la mayoría de las mujeres de la escuela, golpeaba al tipo y luego lo levantaba del suelo como una muñeca de trapo.

Debido a ser un demonio había podido verlo y escucharlo todo con claridad. No pudo evitar el escalofrió que sintió en su columna al ver esos hermosos ojos azul cerúleo convertirse en un frio mas helado que el mismo ártico. Y se impresiono al escuchar la forma en que se había dirigido sin emociones hacia aquel tipo. ¿Pero que era Rao? Nunca había escuchado ese nombre.

También habría jurado que había visto como sus ojos se volvían rojo durante una fracción de segundo. Y había sentido algo que por un instante se le hizo familiar pero fue tan corto que no podía recordar que era.

Viendo como se alejaba por los pasillos para luego desaparecer. Emprendió su camino a su salón de Clases. Clark Kent sin duda un joven interesante pensó Rías mientras se alejaba.


Casa de Clark (Recamara de Clark)

Unas horas después de lo sucedido en la escuela Clark se encontraba acostado en su cama molesto con sigo mismo. Después de amenazar a aquel tipo camino por los pasillos de la escuela. Viendo que aun estaba molesto se había dirigido a la salida de la escuela y sin darse cuenta ya estaba frente a su casa.

Ahora después de calmarse lo suficiente no pudo evitar enojarse consigo mismo por actuar de forma tan impulsiva. Por supuesto que no se arrepentía de haber golpeado a aquel tipo, pero sus padres habrían estado decepcionados de que se haya dejado llevar por la ira tan fácilmente.

Pero es no pudo evitarlo. Cuando este tipo empezó a hablar de esa forma de Akeno sabia que no iba a permitirlo. Akeno era el primer amigo que había tenido demonio o no. Por lo que no iba a dejar que un idiota hablara así de ella.

Cuando eso había sucedido no pudo evitar que una emoción le subiera por la boca del estomago, era como si hubiera dejado un parte primitiva de el libre. Tenia una idea bastante clara de lo que era.

En una visita a su nave espacial el holograma de su padre Jor-El le había explicado que aunque fuera muy parecido físicamente con los seres humanos eran muy diferentes tanto en su fisiología y forma de pensar. Esto incluía sus emociones, el cerebro de los Kryptonianos no procesaba las emociones igual que un ser humano, poseían un control increíble de sus emociones por lo que la mayoría de los Kryptonianos actuaban de una manera que sería considerada fría y lógica. Pero esto no significaba que no las tuvieran, solo que las ocultaban y las almacenaban. En muy pocas ocasiones dejaban libres sus emociones, pero en esos pocos casos explotaban como un volcán en erupción.

Eso debía haberle sucedido. Por un instante había dejado que todas sus inhibiciones salieran. Debió haberlo hecho en privado pero no hay nada que pudiera hacer ahora.

Pero no todo estaba perdido ya que durante este tiempo que estuvo solo había llegado a un plan con lo relacionado con Rías Gremory. No era de sus mejores planes pero estaba seguro que funcionaria solo tenia que esperar hasta la noche. Pero viendo la hora en el reloj de su cama, primero tenia que ir a trabajar.


Club de investigación de lo Oculto; Noche (sala de estar)

Sentada en un cómodo sillón rojo Rías Gremory también conocida como la princesa de la destrucción y heredera del Clan Gremory tomaba tranquilamente un poco de té en su cómoda sala de estar. La cual estaba decorada en su mayoría por muebles de estilo victoriano dándole un aire de elegancia y misterio.

Dejando la taza en la pequeña mesa que se encontraba en frente para luego tomar un pequeño suspiro Rías puso su coco en el brazo del sillón y recargo su barbilla en su mano mientras pensaba en lo que sucedía con su nobleza.

Desde hace unos un par había notado un par de cambios en Akeno y Koneko, pero eran tan minúsculos que no les presto mucha atención, pero ahora era difícil no darse cuenta de ellos.

Hace poco de dos semanas había llegado a notar como Akeno parecía estar de mejor humor, no le presto mucha atención por que creía que era solo un incidente de un día. Pero no fue asi, los siguientes días siguieron igual. Cuando Rías le pregunto el motivo del por que se encontraba tan feliz Akeno la había mirado confundida. Parece que ni si quiera ella misma se había dado cuenta.

No fue hasta unos días después que para sorpresa de Rías que Koneko empezara a mostrar cambios también. Por supuesto que no tan obvio como Akeno después de todo seguía siendo Koneko. Pero en esos días la había visto un poco mas ¿Alegre? ¿Feliz? No creía que esas eran palabras que la describieran pero sin duda estaba un poco diferente.

Intrigada por estos cambios decidió averiguar cual era el motivo. Y lo encontró. Al aparecer existían varios rumores de que Akeno salia con un nuevo estudiante de intercambio. Su nombre era Clark Kent. Según los rumores se habían visto en varias ocasiones mostrando su afecto. Ella sabia que no debía creer en la mayoría de los rumores ya que casi siempre resultaban falsos. Pero no perdía nada con investigar.

Siendo Akeno su Reina y principalmente su amiga no pudo evitar preocuparse en cierta medida por todo lo que estuviera relacionado con ella. Por lo que no pudo evitar sentir curiosidad sobre este supuesto joven.

Fue por eso que había ido al salón de clases de Akeno en una hora del almuerzo esperando encontrarlo. No fue después de que venia caminando por los pasillos que pudo verlo de frente.

Ya había escuchado suficiente de el para reconocerlo. Alto, moreno, y demasiado guapo para su propio bien, ademas de poseer un físico impresionante. Viéndolo de frente pudo entender por que era tan popular entre las mujeres. Pero no fue sino hasta el momento de mirarlo a los ojos pudo ver algo mas que su apariencia. Eso ojos azul cerúleo que no mostraban ni lujuria ni deseo al verla como la mayoría. Solo le sostenía la mirada en los que logro identificar un toque de curiosidad, pero mientras miraba mas atentamente mostraban una increíble inteligencia y misterio. Tantos misterios que no creía que alguien pudiera vivir lo suficiente para averiguarlos.

Pero a pesar de su apariencia y el hecho que su energía fuera un mas grande que un ser humano normal, pero no lo suficiente para llamar su atención, no encontró el motivo por el que pudiera llamar tanto la atención de Akeno. Así que se decidió preguntarle.

Ayer por la tarde encontró su oportunidad. Akeno y ella estaba solas en la sala de estar por lo que era la oportunidad perfecta para aclarar su duda.

"El día que fui a tu salón de clases me encontré con un joven interesante" Dijo Rías de la nada sabiendo que Akeno la escuchaba. "Era alto, moreno y tenia unos impresionantes ojos azul cerúleo" Al momento de decir estas palabras Akeno volteaba a verla teniendo su completa atención. "¿Lo conoces?"

"Si, su nombre es Clark Kent va en el mismo salón que yo" Dijo Akeno tranquilamente.

"¿Que me puedes decir sobre el?" Pregunto Rías queriendo escuchar lo que Akeno tuviera que decir.

" Ara, Ara, buchou ¿ no tendrás algún interés en el?" Dijo Akeno mientras reía y le daba una mirada de complicidad, causando que Rías la mirara escandalizada y sonrojada.

"¡¿Que?! Por su puesto que no Akeno-chan, es solo que tenia un poco de curiosidad" Dijo Rías después de calmarse. Al momento de decir esto Rías pudo notar como en el rostro de Akeno mostraba un poco de alivio. Haciendo que Rías se preguntara si tenia sentimientos por el. Para luego comenzar a hablar.

"Entro a la escuela hace tres semanas de intercambio, vino de Estados Unidos específicamente de Kansas, lo seguí una vez y vive solo en una bonita casa" Dijo Akeno sin la menor vergüenza por admitir que lo había seguido. "Es muy inteligente y algo solitario, también es muy educado, humilde y modesto, tanto que no parece darse cuanta de lo atractivo que es" Dijo Akeno con una sonrisa que Rías pudo ver claramente.

Para luego convertirse en una sonrisa lujuriosa y continuar. "Tiene un cuerpo que parece esculpido en mármol, amplios hombros, brazos y pecho musculosos, y un abdomen marcado tan duro como el acero " Dijo Akeno mientras llevaba sus dedos a su boca y les daba una lamida de forma sensual y perversa.

Rías al ver a Akeno actuar de esta forma solo pudo sonrojarse por el tono sujerente en el que hablaba, aunque ya estaba acostumbrada a su personalidad, Akeno lo hacia con frecuencia para burlarse de Rías.

"Pareces saber mucho sobre el Akeno-chan" Dijo Rías queriendo que siguiera hablando.

"Así es buchou, hablamos con mucha frecuencia" Dijo Akeno después de calmarse un poco. "Se podría decir que somos amigos" Dijo Akeno con algo de cariño en su voz.

"Parece que le tienes afecto" Afirmo Rías interesada al ver la forma en que Akeno hablaba. Al escucharla Akeno no pudo evitar asentir dándole la razón a Rías, le había tomado cariño a Clark.

"Fue sencillo, es el tipo de persona con la que es difícil no encariñarse" Explico Akeno y es lo que pensaba. Clark tenia una personalidad y aura a su alrededor que hacia sentir bien a todos lo que los rodeaban. "Incluso a Koneko-chan le agrada Clark-kun"

"¿Koneko?" Dijo Rías sin poder ocultar la sorpresa en su voz. "¿Que tiene que ver Koneko-chan con Clark-san?" Pregunto Rías sin entender.

"Ellos comen juntos en la hora del almuerzo" Dijo Akeno con naturalidad como si fuera algo normal.

Al escuchar lo que Akeno dijo Rías pensó que tal vez los cambios de Koneko se debían también a Clark Kent. Eso no lo había esperado sabiendo perfectamente la personalidad de Koneko y la forma en que siempre desconfiaba de los demás. Pero no pudo sentirse feliz por ella después de todo a Koneko-chan le vendría bien abrirse. Las siguientes palabras de Akeno sacaron a Rías de sus pensamientos.

"¿Iras a ver a quien a estado paseando por las noches buchou?" Pregunto Akeno asiendo que la conversación tomara un ambiente mas formal.

"Si, iré a verlo esta noche" Dijo Rías con mas calma. Toda su nobleza había sentido la energía en el momento que apareció y ninguno ni siquiera Koneko que poseía senjutsu pudo identificarla.

"¿Quieres que vaya contigo?" Pregunto Akeno.

"No, Akeno necesito hacerlo sola si quiero que confié en mi" Dijo Rías con tranquilidad. Al escucharla Akeno solo pudo asentir con la cabeza aceptando lo que su amiga había dicho. "Sera sencillo Akeno no te preocupes"

Y ahora es como se encuentra ahora sentada en su sala de estar al día siguiente después de la conversación no saliera como ella había querido. Esperando que volviera a aparecer para.

Y hablando del diablo pensó Rías mientras se levantaba de su asiento. Acaba de sentir de nuevo la energía ahora era un poco mas grande como si la estuviera llamando a propósito. Un segundo después un circulo mágico apareció bajo ella para luego desaparecer.


Noche en la Ciudad de Kuoh ( la azotea de un edificio)

Entre la noche de la ciudad de Kuoh en la azotea de uno de sus edificios un circulo mágico rojo apareció con Rías Gremory apareciendo dentro de el. Mientras la luz roja generada por el circulo mágico desaparecía Rías salio de el y miro a su alrededor reconociendo el lugar.

Dándole una mirada a su alrededor para su sorpresa no pudo ver a nadie. Intentando sentir a la persona que había esperado no encontró nada. Mientras Rías caminaba por la azotea un sonido llamó su atención.

Rinngg Rinngg

Acercándose al lugar de donde provenía el sonido Rías pudo distinguir un teléfono celular de color rojo. Mientras veía como el teléfono vibraba lo tomo con cautela y observo que era una llamada. Confundida llevo contesto y llevo el teléfono a su oreja.

"Creí que no contestarías" Escucho que provenía del teléfono donde inmediatamente identifico la voz con la de la persona que hablo ayer.

A mas de diez manzanas de distancia con un teléfono en el oído Clark estaba vestido con su habitual traje y gabardina. En el momento que había visto el primer destello de un circulo mágico había corrido a esta ubicación y había activado su engranaje sagrado de nuevo para que Rías no lo detectara.

Lo siguiente que hizo fue llamar celular que había dejado en la azotea. Con el otro teléfono que se encontraba en su mano llamo esperando que Rías contestara. Este fue su sencillo pero efectivo plan. Había comprado los dos teléfonos hace un par de horas después de salir del trabajo, fue a la azotea de un edificio, se cambio y después había desactivado su engranaje esperando que Rías viniera.

"Creí que no contestarías" Fue lo primero que se le ocurrió decir a Clark.

"¿Por que es esto?" Pregunto Rías confundida por el otro lado de la linea." Creí que querías hablar"

"Me pareció que esta era la forma mas segura de hablar" Dijo Clark simplemente recibiendo después unos segundos de silencio por parte de Rías.

"Esta bien" Dijo Rías resignada de que no lo vería de frente. "¿Pensaste en mi oferta?" Dijo esta vez con un tono mas formal.

"Si lo hice, pero me temo que voy a tener que declinar" Dijo intentando ser lo mas cordial posible.

"Ya veo" Dijo Rías sin poder disimular su decepción en su voz. "¿Puedo preguntar por que?"

"Aun no comprendo bien lo que soy, ni de lo que soy capaz, por lo que ser un demonio no entra en mis planes" Dijo sinceramente Clark. "Pero ese no es el motivo por el que estoy aquí y el por que te llame Rías Gremory" Dijo esta vez con mas seriedad Clark.

"¿Y cual es el motivo?" Pregunto esta vez con más cautelosa Rías por el cambio de su voz y el hecho de que supiera su nombre.

"Se que quieres saber mas sobre mi y estoy dispuesto a decírtelo pero a cambio debes hacer algo por mi" Dijo Clark directamente.

Al escucharlo decir esto Rías no pudo evitar sorprenderse un poco. Aunque no podía evitar estar un poco cautelosa. El sabia su nombre aunque nunca se lo dijo eso significaba que tenia la ventaja aunque fuera poca, debía actuar con mas cuidado. Pero primero tenia que preguntar que quería de ella.

"¿Que es lo que quieres?" Pregunto Rías con un tono mas serio pero con curiosidad.

"No mucho en realidad" Dijo Clark calmado. "Lo único que quiero es que ni tu ni ningún demonio me busquen y me dejen hacer lo que estoy haciendo" Dijo Clark tranquilamente.

"¿Eso es todo?" Pregunto Rías confundida. Creía que pediría algo mas pero lo único que pedía era que no lo siguieran, por lo que no pudo evitar la siguiente pregunta. "¿Por que?"

"Como te habrás dado cuenta Rías-san soy alguien a quien le gusta su privacidad y no me gustaría dejar de hacer lo que estoy haciendo" Dijo Clark con simpleza recibiendo unos segundos de silencio por parte de Rías. "¿Tengo tu palabra?"

"Si, tienes mi palabra" Dijo Rías aceptando la oferta.

"Bien ¿Que es lo primero que quieres saber?" Pregunto Clark mientras sostenía el teléfono en su oído.

Esto es lo que Rías había estado esperando, la oportunidad de saber quien era la persona que se encontraba al otro lado del teléfono, pero debía ser paciente no podía simplemente preguntarle la historia de su vida. Pero primero hay algo que quisiera saber.

"¿Cual es tu nombre?" Pregunto Rías.

"Supuse que esa seria tu primera pregunta" Dijo con una pequeña sonrisa ironica. "Puedes llamarme Kal" Después de todo no era mentira pero tampoco la verdad completa.

"¿Kal?" Dijo Rías gustándole como sonaba su nombre. "Me gusta, pero lo siguiente que quiero saber es..¿Que eres?" Dijo Rías.

Al escucharla Kal soltó un pequeño suspiro. He ahí la pregunta que ha estado esperando. "Soy un Kryptoniano" Dijo Kal con voz tranquila.

"¿Kryptoniano?" Repitió Rías. "Nunca había escuchado una especie que se llamara así" Dijo confundida.

"Me hubiera sorprendido si lo hicieras" Dijo Kal con un tono humor negro. "Soy el ultimo Kryptoniano vivo" Dijo con una voz mas seria.

"Lo siento" Dijo Rías con simpatía. Y en verdad lo sentía, no podía ni siquiera imaginarse ser el único de su especie. No sabia como Koneko y Kal podían lidiar con eso.

"Ya no importa" Dijo Kal con la voz mas tranquila. Al recibir solo silencio por parte de Rías decidió preguntar. "¿Hay algo mas que quieras saber?" Pregunto.

"Nada por ahora" Dijo Rías después de pensarlo un segundo. No lo quería atiborrar con preguntas en solo una noche. Después de todo tenia otras noches para hacerlo.

"Nos vemos otro día entonces"Al decir esto Kal desactivo su engranaje sagrado sabiendo que Rías sabría donde se encontraba y su puso en un la orilla del edificio mirando en la dirección donde se ella se encontraba. "Buenas noches Rías-san" Y colgó para desaparecer usando su velocidad.

Sintiendo la energía de nuevo desde el lugar donde estaba parada, Rías pudo percibir fácilmente donde se encontraba. Al mirar en su dirección pudo ver una alta figura vestido todo de negro excepto con una S roja dentro de un diamante. No tuvo tiempo para distinguir su rosto pero lo que si pudo ver eran esos impresionantes ojos entre rojo/naranja. Como si tuviera un incendios detrás de ellos. Dándole una apariencia intimidante para la mayoría de los humanos, pero para un demonio como Rías solo le hacia ver atractivo.

Por desgracia no pudo disfrutar de ello, por que en un instante después desapareció. Mirando el punto donde segundos antes Kal estaba Rías soltó un suspiro y miro al teléfono que tenia en la mano.

Mientras un circulo mágico aparecía debajo de ella no pudo evitar la sonrisa de satisfacción que tenia en la cara. Después de todo este día había resultado mejor de lo que había esperado. Ahora lo que tenia que hacer es investigar que es un Kryptoniano y tal vez algún día podría convencerlo que se uniera a su nobleza pero por el momento...

"Buenas noches Kal" Susurro Rías creyendo que no la escucharía.

A varios kilómetros de distancia Clark pudo oír el susurro de Rías, para después escuchar como su latido del corazón desaparecía, lo que significaba que había utilizado un circulo mágico. Ahora soló, podía enfocarse en los problemas de la ciudad. Y eso hizo hasta que faltaran un par de horas para ir a la escuela. Terminando se fue a dormir por que incluso con sus poderes seguía necesitando descanso de vez en cuando.


El Capitulo mas largo que he hecho. Reviews lo que les gusta