Dioses,Dragones y Kryptonianos: Despues de una batalla, Clark que atrapado en el universo High School DxD, ahora rodeado de mujeres increiblemente hermosas y seres como angeles, angeles caidos, demonios, dioses y dragones, el utimo Hijo de Krypton debera buscar aliados para evitar una guerra entre las facciones, podra el heroe mas poderoso de todos los tiempos sobrevivir y seguir llevando el simbolo de la esperanza o el hijo de Rao caera ante la oscuridad que se avecina. Kal/Harem e IseeI/Asia/Irina
Kal sera un poco mas oscuro, con los poderes basados en New52 y una mentalidad parecida a la de Tierra Uno; saque la idea de origenes secretos y una pequeña parte de Man of steel
"Pensamientos"
"Hablar"
Ni superman ni High School DxD me pertenecen, Hago esto solo con fines de diversion
Academia Kuoh
Al dia siguiente...
Clark estaba caminando por los pasillos en dirección al salón de clases tranquilamente. La noche anterior le hizo la propuesta a Rías. Claro algunos podrían pensar que el era el único que saldría perdiendo, pero había pensado esto detenidamente. Sabia que si no hubiera hecho nada seria cuestión de tiempo para que Rías descubriera su identidad y se lo dijera a Akeno y Koneko. También existía la posibilidad de no volver a salir en la noche y ocultar sus poderes, pero eso ya no era una opción.
Siempre supo que habría obstáculos cuando tomo la decisión de usar sus poderes y este era uno de ellos. No podía volver a como antes e ignorar lo que sucedía, estaba cansado de eso. Ademas había salvado demasiadas vidas de esta forma, personas que si no hubiera intervenido nunca volverían a ver a sus padres, hermanos, hijos, etc.
Con la propuesta que le hizo a Rías había ganando mas tiempo, puede que no fuera mucho pero aun así todo el tiempo que tuviera seria valioso. Ya sea solo unos días, una semana o incluso un mes. Eso le daba tiempo suficiente para pensar en como se lo podría decir a Akeno. Y hablando del diablo pensó Clark mientras sentia como unos brazos se envolvian en su cintura y una figura voluptuosa familiar en su espalda.
"Buenos días Akeno-san" Dijo el joven Kryptoniano a modo de saludo. No sabia como es que Akeno lo hacia pero siempre encontraba una forma de tomarlo por sorpresa.
"Buenos días Clark-kun" Dijo Akeno contestando el saludo del joven Kryptoniano mientras disfrutaba de la sensación del cuerpo de Clark contra el suyo. Había dicho la verdad cuando hablo con Rías, Clark tenia unos músculos de acero.
"Por que presiento que haces esto solo para poder tocarme Akeno-san" Dijo Clark mas para si mismo que para Akeno.
"Ara, Ara, es por eso que lo hago Clark-kun, creí que ya te habías dado cuenta" Dijo Akeno coqueta apretando mas sus cuerpos. Si solo Clark supiera todas las fantasías que había tenido con el pensó Akeno fantasías nada inocentes debía señalar, en las que con frecuencia Clark estaba estado atado en una cama, mas precisamente su cama, con muy poca ropa y ella estaba vestida con un traje de cuero muy revelador y un látigo. Al pensar en esto Akeno no pudo evitar soltar a Clark y llevarse sus dedos a su boca lamiendolos dando un largo y profundo gemido de placer, de repente se había sentido muy caliente.
Todo eso ante la atenta mirada de Clark que al ver a Akeno actuar de esa forma solo pudo sentir un calor por todo su cuerpo aunque mas precisamente enfocada en cierta parte de su anatomía. Sacudiendo la cabeza para deshacerse de esos pensamientos Clark pudo volver a pensar con claridad.
Un tiempo después Akeno y Clark estaban en sus respectivos asientos del salón de clases. Una vez olvidado lo que sucedió en el pasillo siguieron con su camino al salón en silencio respectivamente, con Clark sintiéndose mal por tener ese tipo de pensamientos sobre Akeno, y Akeno pensando en sus fantasías sadomasoquistas sobre Clark.
Ya en sus asientos Akeno hizo una pregunta que Clark no había esperado.
"¿Por que no entraste a clases el día de ayer Clark-kun?" Pregunto Akeno tomando por sorpresa a Clark. Este no sabiendo si Akeno se había enterado de lo sucedido ayer y no queriendo que se enterara decidió contarle una parte.
"Me sentí un poco mal y decidí irme a mi casa" Dijo Clark omitiendo la parte donde golpeaba a un tipo por insultar a Akeno.
"Ya veo" Dijo Akeno simplemente. Por supuesto que se entero de lo que sucedió ayer. El como Clark enojado había golpeado a ese sujeto por atreverse a insultarla, como lo lanzo como un muñeca de trapo ante la mirada de sorpresa de todos los espectadores y se había marchado sin mas . Le hubiera gustado estar ahí para verlo en especial la parte en que se amenazo al sujeto si volvía a hablar de ella. Al haber escuchado todo eso no pudo evitar el calor que sintió y el rápido latido de su corazón. Pero conocía a Clark y era el tipo de persona que no le gustaba hacer sentir mal a los demás, así que solo sonrió y le siguió el juego. "Espero que no haya nada grave Clark-kun" Dijo Akeno con preocupación.
"No fue nada Akeno-san no tienes por que preocuparte" Dijo Clark sintiéndose culpable por hacer que Akeno se preocupara.
Hablaron un poco después de eso hasta que llegara el profesor. El resto del día paso normalmente, con excepción de la hora del almuerzo donde Koneko pregunto por que no vino el día de ayer, a lo que le dio la misma excusa que le dio a Akeno.
Sin ningún otro contratiempo el resto del día paso sin ningún evento significativo. Y antes de darse cuenta ya era de noche y Clark estaba en su traje vigilando la ciudad.
Como había esperado no paso mucho tiempo para sentir como su teléfono, que guardo en uno de los bolsillos de la gabardina, vibrara. Sabiendo ya de quien se trataba solo lo llevo a su oreja sin mirar y hablo.
"Hola Rías-san" Dijo Kal tranquilamente.
"Hola Kal-kun" Dijo Rías saludándolo. Estaba sentada en su oficina en el viejo edificio de la escuela, donde es la cede del Club de investigación de lo oculto. "¿No interrumpo nada ?" Pregunto en caso de que estuviera ocupado.
"No, esta bien tengo tiempo" Dijo Kal después de todo era una noche tranquila, claro un par de robos o pequeñas riñas pero nada que la policía no pudiera solucionar. "No hay nada que requiera mi ayuda"
"Me alegro" Dijo Rías después de todo eso significa que no había problemas o accidentes. Contrario a lo que pensaban todos Rías no era indiferente al sufrimiento de los demás no importa que sean humanos. "Eso significa que podemos hablar" Termino de decir.
"¿De que quieres hablar Rías-san?" Cuestiono Kal curioso por lo que Rías quisiera saber.
"¿Como eres tan fuerte y por que tu energía se siente tan.. ? ¿luminosa? ¿Caliente?" Pregunto Rías no sabiendo que palabra usar para describir la energía de Kal.
Pero Kal no necesitaba mas explicaciones sabia de lo que Rías estaba hablando después de todo Azazel había usado palabras similares.
Así que Kal paso toda la noche explicándole la naturaleza de sus poderes a Rías, quien escuchaba maravillada cada palabra que salia de la boca de Kal haciéndole preguntas para aclarar alguna duda que tuviera, a las que el contesto con paciencia y de la forma mas clara posible. Por supuesto que hubo momentos en que Kal tenia que dejar de hablar para acudir cuando había problemas en que fuera necesario.
Cada vez que sucedía Rías no ponía ninguna objeción. El tiempo paso muy rápido y antes de darse cuenta ya faltaba poco para amanecer.
"Así que en resumen tu cuerpo absorbe y procesa los rayos solares dándote diferentes poderes como súper-fuerza, súper-velocidad y prácticamente invulnerable y otros poderes mas" Dijo Rías fascinada por lo que Kal le dijo. "Y aumentan y aparecen otros mientras pasan los años" Dijo resumiendo todo lo que comprendió.
"Así es Rías-san" Dijo Kal simplemente.
"¿Puedes contarme cada uno de ellos?" Pregunto Rías con curiosidad.
"Tal vez otro día Rías-san, tardaría mucho en explicarte cada uno y falta poco para que amanezca" Dijo Kal mientras miraba al horizonte a docenas de kilómetros y veía como aparecían los primeros rayos solares.
"Lo siento" Dijo Rías con vergüenza sonrojada. Por estar tan emocionada no había notado la hora que era, y no pensó que Kal también tuviera que descansar. "Me deje llevar" Admitió.
"No importa Rías-san" Dijo Kal tranquilamente. "Podremos hablar mañana"
"Esta bien" Dijo Rías un poco mas calmada aunque un poco decepcionada. "Que descanses Kal-kun"
"Igualmente Rías-san" Y diciendo estas palabras colgó. Soltando un gran suspiro lo siguiente que hizo fue cambiarse, activar su engranaje y caminar a su casa. No espero haber hablado tanto con Rias y el tiempo se le fue volando. Ahora solo queria llegar a su casa darse una larga ducha y descansar o leer un rato.
…...
Los días siguientes fueron casi lo mismo. Iba a la escuela, comía con Akeno y Koneko, iba a casa, se dirigía al trabajo, regresaba a su casa, salia en las noches y hablaba con Rías. Quien le ha estado preguntando sobre cada uno de sus poderes.
Sábado en la noche Kal estaba haciendo su patrulla normal por la ciudad de Kuoh, al mismo tiempo que hablaba por teléfono con Rías. En esta ocasión están hablando sobre su audición.
"Entonces puedes escuchar cualquier sonido a mas de una docena de kilómetros" Dijo Rías después de que Kal le hablara sobre su súper-oído. "De esa forma sabes todo lo que esta pasando en la ciudad"
"No es tan simple Rías-san" Dijo Kal calmado. "La cuidad esta llena de voces, sonidos y ruido, tengo que concentrarme sobre un sonido especifico limitando mi rango de audición y concentrarme en un tipo especifico de sonidos y voces" Explico.
"Parece muy complicado" Dijo Rías después de un segundo. "Los demonios también poseen un oído muy sensible, pero no al nivel del tuyo, debe ser difícil tener que escuchar todo lo que te rodea"
"Lo es, pero aprendí a lidiar con ello desde pequeño" Dijo el joven Kryptoniano dándole la razón. "Es una bendición poder escuchar todo lo que sucede alrededor, pero a la vez es una maldición por que no puedes estar en dos lugares a la vez" Explico como veía su poder. "De cualquier forma tiene sus grandes usos por que gracias a esto puedo saber donde se encuentra cada persona e identificarla"
"¿Como?" Pregunto Rías curiosa.
"El latido del corazón" Dijo Kal tranquilamente. "Cada latido del corazón late de manera diferente, no hay dos latidos de corazón iguales, es como una huella digital o el ADN esto es algo que no se puede imitar" Explico.
"Es así como supiste donde estaba la segunda vez que fui a verte ¿no?" Dijo Rías después de pensarlo unos segundos.
"Si, la primera vez que viniste memorice tu latido del corazón" Dijo Kal calmado.
"Entonces sabes donde estoy en este momento" Afirmo Rías tranquilamente. "¿Es así como supiste mi nombre?" Pregunto.
"No en realidad, solo tuve que escuchar donde estabas y usar mi visión de rayos X, lo demás fue sencillo" Mintió Kal rápidamente sabiendo que no podía decirle la verdad de como averiguo su nombre.
"¿Visión de rayos X?" Pregunto Rías confusa. "No me habías dicho que tenias ese poder Kal-kun" Dijo interesada.
Al escuchar la pregunta de Kal hizo una pequeña mueca. Había olvidado que no le hablo sobre su visión de rayos X, no es que lo hubiera olvidado solo que lo omitió por varias razones. Principalmente por las preguntas que vendrían después.
"Si Rías-san tengo visión de rayos X" Dijo Kal calmado.
"¿Entonces puedes ver atrevas de los objetos?" Pregunto Rías repentinamente muy interesada sobre esto. "¿Como como paredes, personas, o... ropa?" Dijo Rías haciendo énfasis en la ultima palabra.
"Si, puedo ver a través de todo eso Rías-san, y antes de que me preguntes la respuesta es no, no te he visto desnuda" Dijo Kal sabiendo lo que Rías le iba a preguntar.
"¿Por que crees que yo iba preguntarte eso Kal-kun?" Dijo Rías con voz inocente claramente falsa.
"No lo se, llámalo intuición" Dijo Kal con sarcasmo. Al momento de decir esto sabia que al otro lado de la linea ella estaba sonriendo. "¿Eso es todo Rías-san?" Pregunto Kal un poco molesto.
"No, aun tengo unas preguntas que hacerte" Dijo Rías intentando que Kal no notara su diversion. "¿Puedes verme desde el lugar donde estas?" Dijo un poco mas tranquila.
"Uhm.. Si" Termino de decir el joven Kryptoniano.
"Ya veo, entonces..¿Puedes decirme de que color es mi ropa interior?" Pregunto Rías interesada.
Al escuchar la pregunta de Rías lo único que Kal pudo hacer era sorprenderse y parpadear creyendo que había escuchado mal. Cuando estuvo seguro de que escucho bien lo único que pudo soltar fue.
"¿Que diablos?" Pregunto el joven Kryptoniano.
Al varios kilómetros de distancia Rías solo pudo sonreír a la respuesta del joven Kryptoniano. Estaba sentada en la sala de estar del club tranquilamente sentada en un sillón rojo con las piernas cruzadas bebiendo una taza de té en la mesa frente a ella.
Había pasado las noches enteras hablando con Kal hasta casi el amanecer, se había enterado de muchas cosas sobre su misterioso Kryptoniano. Después de despedirse de el había investigado lo que pudiera que estuviera relacionado con el pero no encontró nada. A si que la única forma de conocerlo era hablando con el, no era como si le molestara.
Al principio actuaba de forma reservada, fría y cordial, siguiendo el trato que habían seguido. Pero conforme pasaban los días se entero de varias cosas sobre el.
En primera era que es una persona compasiva, altruista y desinteresado, que se interesaba en todas las personas, eso fue fácil de saber viendo que salia en las noches a ayudar a las personas sin pedir nada a cambio.
Lo segundo que era humilde, cuando hablaba sobre sus poderes no lo hacia con arrogancia ni jactándose si no que lo hacia con tranquilidad. Algo que Rías no había esperado y la sorprendió, la mayoría de las personas poderosas eran orgullosos, arrogantes y con egos del tamaño de la luna.
Conforme mas hablaban Rías empezó a encontrarlo agradable, había momentos en que ella hablaba y el la escuchaba con atención. Sin darse cuenta tenían conversaciones que duraban horas, el hablando sobre lo que podía hacer y sus experiencias, y Rías hablándole sobre como eran los diablos y su mundo de origen. Lo que Kal hacia era muy solitario por lo que hablar con alguien era como un alivio.
Los días pasaron muy rápidamente y Rías empezó a esperar ansiosa por a la noche para poder hablar con él, siendo notada por Akeno quien no desaprovecho la oportunidad de hacer comentarios sugestivos a Rías, quien solo atinaba a sonrojarse.
Por lo que al escuchar que Kal podía ver a través de cualquier objeto pensó en divertirse un poco a costa suya. Eso es el porque había hecho tal sugerencia.
"Te pregunte ¿Si puedes ver de que color es mi ropa interior Kal-kun?" Dijo Rías sonriendo.
"Te escuche perfectamente la primera vez Rías-san" Dijo Kal calmándose un poco. "La pregunta que quiero saber es ¿Por que quieres que vea tu ropa interior?" Pregunto intentando encontrarle sentido a la petición de Rías.
"Solo quiero saber si puedes Kal-kun" Dijo Rías solamente. "Ademas no creo que sea la primera vez a que usas tu visión de rayos X para ver a alguien en ropa interior" Añadió.
Al escucharla lo único que Kal pudo hacer era sonrojarse. Cuando tenia era un adolescente y aun no tenia gran control de sus poderes había mirado por accidente en el vestuario de las chicas en la escuela y había visto a Lana Lang, la chica que le gustaba, y otras chicas, mas de lo que nunca habia esperado o imaginado. Siendo aun adolescente había tardado un poco mas de lo correcto desviar la mirada, pero gracias a su memoria perfecta esa imagen aun seguía impresa en su mente y lo seguiria estando por el resto de su vida.
Pero no es como si fuera a decirle esto Rías o alguien mas. "Ese no es el punto Rías-san" Dijo el joven Kryptoniano. "El hecho de que pueda hacerlo no significa que sea correcto"
"Haz esto Kal-kun y sera lo ultimo que te pido esta noche" Dijo Rías intentando que Kal aceptara. Cuando vio que no estaba dando resultados uso su ultima carta. "Por favor Kal" Suplico Rías de la forma mas sensual posible y omitiendo el -kun.
Al escuchar la forma en que Rías hablaba sintió un estremecimiento por su columna, hablo de la misma forma que Akeno cuando le pedía algo e igual que cuando sucedía con Akeno no tardo en aceptar aunque con algo de renuencia.
"Esta bien" Dijo Kal con un suspiro, debe de aprender a decirle no a las mujeres hermosas como Rías y Akeno o terminara en algún problema.
Concentrándose en el latido del corazón de Rías, localizándola en el viejo edificio de la escuela dirijo su mirada ahí. Sus ojos brillaron en un azul eléctrico signo de que estaba usando su visión de rayos X, gracias a su visión telescópica pudo ver el edifico, enfocándose atravesó las paredes y vio a Rías sentada en un sillón de color rojo. Concentrándose un poco mas empezó a aumentar la intensidad y logro ver la ropa interior de Rías. Apartando rápidamente la mirada con un sonrojo en su cara.
"Rojos con encaje negro" Dijo Kal avergonzado por teléfono, recordando la seductora ropa interior de Rías las pequeñas bragas y gran sostén que sostenían esos enormes pechos. Sacudiendo la cabeza para deshacerse de esos pensamientos volvió a hablar. "Espero que te hayas divertido" Dijo sabiendo que ella debe de estar sonriendo.
"Lo siento.. Kal-kun, no te molestes" Dijo Rías tranquilizándose. "Hace mucho que no me divertía tanto, gracias" Dijo Rías después de unos segundos de silencio.
Tomando un largo suspiro contesto "No importa... fue divertido de cualquier forma" Dijo Kal con una pequeña sonrisa al escuchar el comentario de Rías.
"Nos vemos Kal-kun" Se despidió Rías.
"Nos vemos Rías-san" Contesto Kal colgando.
Guardando el teléfono en el bolsillo mientras daba un largo suspiro sin quitar la sonrisa de su rostro, pero esa sonrisa desapareció al sentir que alguien lo estaba observando. Concentrándose miro rápidamente a su alrededor en busca de quien lo estuviera mirando. Y lo encontró en la cima de un edificio había una sombra que se movía al ver que Kal miraba en su dirección.
Moviéndose rápidamente el joven Kryptoniano tardo solo unos segundos en llegar a la cima del edificio donde había visto la sombra moverse, mientras corría pudo escuchar un sonido que identifico como un circulo mágico, aumentando la velocidad intento evitar que se escapara, pero al llegar ahí no había nadie.
Rápidamente reviso el lugar en busca de una pista que le ayudara a averiguar quien era la persona que se encontraba aquí hace unos instantes. Identificando lo que estaba buscando camino despacio en la dirección donde se encontraba, se agacho para recogerlo y acercarlo a su cara. Lo que sostenía en sus manos era un pluma negra.
Girando la pluma negra Kal la observo con un ceño fruncido. La pluma era demasiado grande para ser de cualquier ave que supiera, pero eso no es la razón que hizo que el ceño de el joven Kryptoniano se frunciera. La verdadera razón es que reconocía este tipo de pluma, como no iba reconocerla si la había visto en varias ocasiones en una persona.
Azazel.
Pero estaba bastante seguro de que la sombra que vio no era Azazel. Frunciendo el ceño se levanto con la pluma aun en su mano y observo a su alrededor en busca que cualquier cosa inusual. Después de asegurase de que no haya nada volvió su vista a la pluma negra que tenia en su mano, sabiendo que solo significaba una cosa. Un ángel caído.
Claro que no tenia nada en contra de cualquier ángel caído. Pero lo que lo ponía cauteloso y en desconfianza era que lo estuvieran espiando. Quien sabe lo que el o ella supiera sobre el, y el no saber era algo que le molestaba a el joven Kryptoniano.
Sabiendo que la persona que lo espió no iba a volver, por el momento, pensó que lo mejor era dirigirse a su casa. Así que moviéndose entre los muchos edificios de la cuidad asegurándose de que nadie lo estaba siguiendo, nunca se podía ser demasiado cauteloso. Tardo un poco mas de lo esperado llegar a su casa debido a todas la vueltas que había tomado, pero llego seguro de que nadie lo vio.
En lugar de irse a dormir sabiendo que era una causa perdida ya que tenia muchos pensamientos en su cabeza, se dirigió a su estudio y tomo uno de los libros en los estantes y se dispuso a leer. Pero con lo sucedido con Rías y ese misterioso ángel caído muy fresco en su memoria.
Domingo en la noche
(Habitación de Clark)
Clark estaba acostado en su cama vestido solo con unos pantalones cortos y su siempre presente engranaje sagrado en su muñeca mientras leia un libro. Había trabajo mucho por estos dias por lo que creyó que se merecía un descanso, salir todas las noches y las pocas horas de sueño habia tomado su peaje, hace tiempo que tenia problemas para dormir.
La idea había venido al amanecer después de no conciliar el sueño, incluso alguien como el que no necesitaba dormir tanto merecía algo de tiempo de descanso. Después de pensar detenidamente sobre el asunto de el supuesto ángel caído sabia que no había nada que pudiera hacer por el momento, asi que dejando el asunto de Rías y el ángel caído a un lado disfruto todo el día para el solo.
Y hablando de cierta diablo. Clark escucho el sonido de un teléfono en el cajón del mueble a un lado de su cama, sabiendo de quien se trataba solo lo ignoro y siguió con su lectura. Cuando el teléfono volvió a sonar dejo su libro a un lado de el y se levanto para contestar. Apretó el botón mientras se sentaba en su cama escuchando la voz de Rías al otro lado.
"¿Por que no contestaste?" Vino la voz de Rías y parecía que estaba enojada.
"Hola Rías-san, ¿Como estas? Yo estoy muy bien gracias por preguntar" Comento el joven Kryptoniano de forma sarcástica mientras se volvía a recostar en su cama. Claro, normalmente no hablaba con Rías de esta forma, pero la falta de sueño y la forma en que Rías le hablo, sacaron esta parte de el.
"Lo siento" Dijo Rías avergonzada al otro lado de la linea. Estaba acostumbrada a que las personas hicieran todo lo que quería por lo que Kal no contestara su teléfono la hizo enojar un poco, debía recordarse que Kal no era ningún sirviente. "Lo siento Kal-kun por la forma en que te hable" Se disculpo.
"No importa Rías-san yo también siento la forma en que te hable" Se disculpo Clark por su comportamiento. "Pero ¿Porque sonabas enojada? No creo que el hecho de que no hubiera contestado fuera la razón" Comento Kal habiendo conocido un poco de la personalidad de Rías. Durante unos segundos solo recibió silencio hasta que escucho la voz delgada de Rías.
"Estaba preocupada" Admitió Rías avergonzada.
"¿Preocupada? ¿Por que?" Pregunto confundido el joven Kryptoniano.
"No te sentí tu energía y cuando te llame y no contestaste creí que te había sucedido algo" Explico Rías sus razones. "Es por eso que te hable de esa forma"
"No tienes por que preocuparte por mi" Comento sorprendido y conmovido por la declaración de Rías. "Pero gracias, no hay muchas personas que se preocupan sinceramente por mi, por lo que es bueno escucharlo" Dijo agradecido.
Al otro lado de la linea Rías se sonrojo al escuchar la sinceridad en el tono de Kal. No es algo que había esperado cuando se confeso con el. Pero era algo que le alegraba.
"En cuanto porque no salí esta noche fue por que quería tomar un descanso" Se explico el joven Kryptoniano.
"Entonces no te molestare Kal-kun, que descanses" Dijo Rías un poco decepcionada por el hecho de no poder hablar con el joven Kryptoniano.
"Espera" Dijo Clark sintiéndose mal por Rías. " Aun podemos hacer algo para matar el tiempo"
"¿Algo como que?" Pregunto Rías curiosa.
"No lo se... que tal una partida de ajedrez " Propuso el joven Kryptoniano recordando que había visto un tablero en la sala de Rías el día de ayer.
"Una partida de ajedrez suena bien Kal-kun" Acepto Rías feliz de que seguiría hablando con el Kryptoniano. "Aunque te advierto que no ganaras" Comento Rías a modo de broma confiada en que ganaría.
"Vaya parece que alguien tiene un gran ego" Dijo con una sonrisa siguiéndole el juego a Rías. "No deberías confiarte tanto Rías-san después de todo soy bastante bueno"
"Entonces tendremos que averígualo" Dijo Rías aceptando el reto.
Pasaron un par de horas jugando ajedrez por teléfono. Al poco tiempo de empezar Clark se entero que Rías era bastante competitiva, ademas de que también era muy inteligente. Aun que al final el resultado fue 3-1 ganando el joven Kryptoniano, para sorpresa de Rías.
"No es justo" Exclamo Rías en su sala mientras cruzaba sus brazos bajo sus pechos con un pequeño y lindo mohin en su cara.
"Lo hiciste bastante bien Rías-san" La felicito el joven Kryptoniano. "Por un momento creí que ganarías" Dijo a modo de broma. Al momento de decir estas palabras pudo escuchar como al otro lado de la linea Rías soltaba algo que sonaba cono "Arrogante" sacando le una sonrisa a Clark.
"Creo que ya es bastante tarde y lo mejor sera que descanses" Comento Rías después de unos segundos de silencio. "Que duermas bien Kal-kun" Dijo Rías despidiéndose del joven Kryptoniano.
"Igualmente Rías-san" Se despidió colgando el teléfono.
Dejando el teléfono y el libro que anteriormente estaba leyendo en mueble adjunto a su cama soltó un bostezo, parece que hablar con Rías lo había ayudado a conciliar el sueño. Así que feliz de que pudiera descansar se metió en su cama cubriéndose con una sabana. Contrario a los días anteriores no tardo mucho en entrar al mundo de los sueños.
…..
Recordaba la sensación de estar unos brazos cálidos, levantando su mirada se encontró con que una hermosa mujer con unos hermosos ojos azul cerúleo que lo miraban con amor y ternura, extendió sus pequeños y regordetes brazos hacia ella intento tocarla, al ver que no podia se enojo creando un pequeño mohin en su pequeño rostro, sacando le un sonrisa a la hermosa mujer.
"Mi pequeño y dulce Kal-El" Dijo ella con una voz llena de afecto al mismo tiempo que lo acercaba a su cuerpo, haciendo que su pequeño mohin despareciera y empezara a reír feliz de sentir el calor de su cuerpo. "Eres tan hermoso" Comento ella acunando al pequeño bebe en sus brazos.
Para el pequeño Kal-El esas palabras no tenían sentido, pero lo único que sabia es que se sentía seguro en esos brazos. Levanto su brazos intentando sujetar el cabello largo de la mujer sacando le un risa, le gustaba su risa.
Pero la risa murió al sentir como todo el lugar temblaba, haciendo que empezara a llorar, la mujer lo apretó mas a su pecho asegurándose de que no sufriera daño.
"Tranquilo Kal no llores todo estará bien" Susurraba la mujer mientras intentaba calmarlo.
"¡Lara!" Escucharon el grito de un hombre.
"¡Jor-El!"La escucho gritar feliz el pequeño Kal para luego sentir como se abrazaban entre los tres. Al separarse vio como los dos empezaron a hablar apresuradamente, no entendía nada de lo que decían pero parecía que estaban asustados. Los temblores aumentaron ocasionando que dejaran de hablar.
Cuando dejo de temblar pudo sentir como su madre lo pasaba a los brazos del hombre, ignorante de todo lo que sucedía a su alrededor el pequeño Kal estaba feliz de recibir la atención de sus padres. En los brazos de su padre sintió como empezaron a correr hasta llegar a un extraño objeto. Después sintió como su padre lo pasaba de nuevo a su madre mientras el se dirigía al extraño objeto.
"¿Estas seguro de esto Jor-El?" Decía la mujer mientras lo sostenía fuertemente.
"Es la única manera Lara, la nave es la única opción" Comento apresuradamente mientras movía unos cristales. Hablaron de un montón de cosa que la pequeña mente de Kal-El no podía comprender, pero lo que si se dio cuenta es que su madre tenia miedo.
Después vio como con cuidado su padre lo tomaba de los brazos de su madre aun ante su renuencia y lo colocaba en el extraño objeto con mucho cuidado. Solo podía mirar con sus ojos inocentes como su madre parecía a punto de llorar. Acostado en la improvisada cuna miro a su padre cuando empezó a hablar.
"Se fuerte hijo mio, aun cuando nosotros nos hayamos ido" Escucho como salían las palabras del hombre que lo vio nacer. "Iras a un lugar donde nosotros no podemos seguirte, estarás rodeado de personas que se parecen a ti pero no lo son, seras diferente, mas fuerte, mas rápido, seras un dios ante ellos...
"Le darás a la gente un ideal al cual inspirar. Harás de mi fuerza la tuya, veras mi vida a través de tus ojos y yo la tuya a través de los míos, ellos te seguirán, tropezaran y caerán, pero con el tiempo, se unirán a ti en el Sol, con el tiempo, los ayudaras a lograr maravillas" Diciendo estas palabras se quito la capa que tenia en la espalda y lo cubrió con ella. "Fue dada por mi padre, a el le fue dada por su padre y su padre antes que el, eres el heredero de la casa de El y llevas el símbolo de la esperanza, mientras viajas voy las estrellas te protegerá, mantenerla siempre a tu lado y recuerda que te amamos.. eres toda nuestra esperanza hijo mio.. Kal-El" Al momento decir estas palabras una lagrima salio de su ojos y cayo en la capa de el pequeño bebe.
El bebe solo observaba confundido como su padre se hacia para atrás para ser substituido por el rostro de su madre. Haciendo que Kal- El sonriera.
"Mi Kal-El" Escucho la voz de su madre con todo el amor que una madre puede dar. "Quiero decirte todo, todo lo que una madre querría decirle su hijo, pero no tengo tiempo, solo recuerda esto hijo... recuerda lo que es ser amado.. Mi hermoso hijo" Miro como tomaba una respiración profunda como para darse fuerzas.
"Ahora voy a decirte algunas mentiras.. y voy a rezar para que sean verdad" Escucho mientras veía como sus ojos se ponían acuosos. "Alguien estará ahí para ti.., viajaras con el corazón abierto.., pero sin importar donde caigas..sin importar que mas suceda.. tarde o temprano escucharas una voz.. veraz un rostro y lo sabrás.." Algunas lagrimas corrían por sus mejillas.
"Cuando la veas..aferrare y nunca la sueltes.. recordaras su voz.. recordaras lo que es ser amado..y te convertirás en el hombre que ella siempre soñó que serias.. Kal-El" Al momento de decir esas palabras se acerco y beso su frente derramando varias lagrimas sobre ella. " Se valiente mi pequeño.." Dijo para después separarse y ser abrazada por su marido.
Una especie de cristal trasparente cubrió de repente a Kal-El, para después sentir como el objeto en que se encontraba templaba y empezaba a elevarse. La ultima imagen que vio de sus padres era de ellos abrazados mientras lo veían partir.
Veía como cada segundo que pasaba se elevaba mas alto y mas legos de sus padres. Hasta que estaba lo suficientemente lejos para ver con sus ojos azules una esfera gigante. Que conforme se alejaba veía como se iba cubriendo de fuego hasta que exploto. La explosión fue tan grande que sacudió la nave donde se encontraba, haciendo que llorara.
Pero ahora no había nadie para consolarlo, estaba solo, solo en la oscuridad y frio del espacio.
O al menos eso es lo que creía hasta que sintió como una cálida mano se ponía en su cabeza. Esa mano solo transmitía calor e hizo que el pequeño Kal-El dejara de llorar. Y después escucho una voz que demostraba una fuerza inigualable, pero a la vez denotaba una tristeza inmensa.
"Descansa y duerme Kal-El tu viaje apenas inicia... ultimo hijo de Krypton" Y desapareció en una luz que lo envolvió por completo.
…...
Clark se levanto de un sobresalto sentándose en la cama sintiendo la humedad por todo su cuerpo producto del sudor, arrojo la sabana a un lado y llevo sus manos a su cara como las lagrimas seguían cayendo de sus ojos. Había sido tan real.. sus padres.
Eso fue muy diferente al holograma de sus padres, todo se sintió tan.. real. Aun podía sentir el beso de su madre en su frente, las palabras de despedida de su padres y no pudo evitar decir unas palabras que salieron de su corazón.
"Tenias razón madre.. encontré a personas que me amaron" Dijo con sus pensamientos dirigidos a los Kent. " Y me asegurare que el sacrifico de ambos no sea en vano" Comento decidido mientras borraba las lagrimas de sus ojos y sonreía.
Era la primera vez que soñaba con sus padres biológicos por lo que no pudo evitar estar abrumado por todas la emociones que desencadenaron esos recuerdos. Tomando varias respiraciones profundas Clark intento controlarse.
Pasando unos minutos pudo calmarse lo suficiente y pensar claramente. Lo primero que hizo fue mirar su mano derecha mas específicamente donde estaba su engranaje sagrado. Despacio llevo su otras mano y paso sus dedos por el símbolo en forma de un "8" dentro del diamante. Pasando los dedos pudo sentir que estaba un poco caliente. Mientras sentía esto no pudo evitar en las ultimas palabras que escucho antes de despertar.
"Despierta Kal-El.. tu destino te espera.. ultimo hijo de Krypton"
Era la misma voz que escucho en su sueño, extrañamente no se sentía asustado ya que esta voz solo transmitía calor. Mientras pensaba en esto no pudo evitar soltar una palabra inconscientemente.
"Rao"
La alarma aun lado de su cama saco a Clark de sus pensamientos, levantándose la apago y viendo el estado en que se encontraba decidió tomar una larga ducha para luego dirigirse a la escuela. Con el sueño de sus padres muy presente en su mente.
Academia Kuoh
(salón de clases)
Clark estaba en su asiento con el su brazo sosteniendo su barbilla con la mirada perdida en ningún punto especifico, en la clasica pose de pensar. Así fue como Akeno lo encontró al entrar al salon de clases, con la vista perdida y melancólica. Curiosa se acerco y se puso a un lado de asiento mientras lo miraba fijamente.
Se extraño de que no se diera cuenta de su presencia, ni si quiera parpadeo. Se preocupo al sentir su energía y ver que parecía estar abrumado por muchas emociones pero la que predominaba era la tristeza.
"Buenos días Clark-kun" Dijo Akeno mientras veía como el parpadeaba apenas notando su precencia y se daba la vuelta para mirarla.
"Buenos días Akeno-san" Saludo Clark con un pequeña sonrisa.
Esa sonrisa no le agrado a Akeno, no era la misma que veía siempre en Clark, e hizo que se preocupara mas. No le agradaba para nada que estuviera a si y no pudo evitar preguntar.
"¿Estas bien Clark-kun?" Pregunto Akeno con preocupación mientras llevaba una mano a su frente para ver si estaba enfermo, al ver que su temperatura era normal, comento. "No parece que tengas fiebre"
"Estoy bien Akeno-san, no te preocupes" Comento Clark mientras tomaba la mano de Akeno de su frente y la ponía abajo. Cuando vio que Akeno no dejaba de mirarlo fijamente con esos hermosos ojos violetas sabia que no le creía, así que solo suspiro y le contó una parte. "No he dormido bien últimamente, y ayer pase una mala noche" Comento. Era cierto en su mayor parte.
Al escucharlo y sabiendo que no mentía, lo único que Akeno hizo acercar su cara a la suya. "Pudiste habérmelo dicho antes Clark-kun" Comento Akeno sonriendo con el rostro de Clark a solo centímetros del suyo. "Habría dormido contigo" Propuso de forma sensual mientras lo miraba a los ojos.
Levantando su mano Clark empujo con dos dedos la frente de Akeno hacia atrás en un pequeño golpe, haciendo que moviera su cabeza para atrás y formara un pequeño mohin en su boca mientras ponía su mano en el lugar donde la había golpeado.
"Nunca te pediría algo así Akeno-san" Comento Clark creyendo que solo quería ayudarle. Para luego llevar su mano a la cara de Akeno y pasar su pulgar por su mejilla de forma delicada, todo ante los ojos de una sorprendida y sonrojada Akeno. "Pero.. gracias" Dijo con una sonrisa mientras quitaba la mano de su rostro, pero esta sonrisa si era verdadera, la misma sonrisa que Akeno quería ver.
Feliz de que había logrado que Clark olvidara el asunto, Akeno solo pudo sonreír. Aunque estaba un poco decepcionada de que no aceptara su oferta, pero Clark era tan inocente y despistado que de seguro no entendió el doble sentido en las palabras de Akeno, pero eso no importa después de todo logro su cometido.
Después de eso hablaron un poco mas hasta que llegara el profesor, cuando llego continuaron con la clase normalmente, pero ahora Clark se sentía mejor, todo gracias a Akeno. Mientras estaba prestando atención a el profesor tuvo un pensamiento extraño.
Akeno le habría agradado a su madre...
….
Cuando fue la hora del almuerzo Akeno le había comentado que Koneko y ella tenían una reunión del club por lo que no iban a poder acompañarlo. El solo le dijo que no tenia problema y que seria agradable caminar un poco y tomar aire fresco. Despidiéndose emprendieron su camino en diferentes direcciones.
Ahora Clark estaba caminado tranquilamente por campos de la escuela, observando a su alrededor y disfrutando el paisaje. Cuando unos gritos llamaron su atención, al mirar al frente pudo encontrar la fuente de tanto alboroto.
Kiba Yuuto de segundo año, miembro del Club al que pertenecen Koneko, Akeno y Rias, y un demonio. Al parecer unas tres chicas de segundo año estaban hablando con el, siendo la primera vez que Clark lo tenia de frente no pudo evitar analizarlo. Alto, rubio, ojos azules y atractivo, Clark podria añadir imparcialmente.
Viéndolo interaccionar con las tres chicas pudo notar que poseia un personalidad amable y cordial, siendo educado al despedirse de ellas, y caminar en su dirección. Al pasar a su lado Clark hizo un pequeño asentimiento de cabeza a forma de saludo, recibiendo otro a cambio y seguir con su camino.
Pero su camino fue detenido por las mismas tres chicas que anteriormente estaban hablando con Kiba.
"¡Clark-senpai!" Escucho como lo llamaban y se ponían frente a el con corazones en los ojos y el rostro sonrojado, empezando a hablar de muchas cosas de lo increíble y guapo que era, cosas que francamente no le interesaban a el. Pero Clark siempre amable les ofreció una sonrisa y les hablo de forma cordial y amable.
Conforme mas hablaban Clark se encontró con su mirada tomando su entorno, pero una casa llamo su atención. Tres chicos de segundo que se habían puesto rápidamente de pie y parecía estar muy emocionados. Curioso les pregunto a las chicas frente a el.
"¿Saben quienes son esos tres?" Pregunto curioso a las tres chicas que inmediatamente voltearon en la dirección que Clark estaba mirando. Clark observo como sus rostro anteriormente felices pasaban al enojo y hasta asco.
"Esos son el trió pervertido Clark-senpai" Comento la que estaba en medio, una chica de cabello negro corto, para luego mirarlo con un poco de miedo. "Alguien como usted no debe fijarse en ellos" Dijo recibiendo asentimientos de sus dos amigas.
"Siempre están intentando ver los pechos y debajo de las faldas de todas las chicas de la escuela" Comento con repulsión la segunda chica, ella tenia cabello largo castaño.
"Es cierto senpai, yo misma escuche como ellos inventaban rumores desagradables sobre usted" Dijo la tercera, ella tenia cabello castaño mas claro y corto. Eso sorprendió a Clark, pero aun no había terminado. "Decían que chantajeaba a Akeno-onesama para que estuviera con usted" Este comentario si molesto a Clark, no le importaba lo que dijeran de el, pero otro asunto cuando alguien hablaba mal de Akeno.
"Eso es tonto, Clark-senpai no necesita chantajear a nadie, el es demasiado guapo" Comento la que se encontraba en el medio, siendo seguida de sus dos amigas, que empezaron a decir que el era lo suficiente encantador para tener a cualquier chica fácilmente, y otros comentarios favorecedores.
No presto atención a sus comentarios mientras observaba como el "Trió pervertido" se alejaban en dirección de los vestidores, donde anteriormente entro el Club de Kendo, hasta perderse de su vista. Haciendo que frunciera el ceño.
Relajándose se dirigió a las tres chicas que seguían hablando de el, y se disculpo agradeciéndoles por lo que le habían dicho. Para luego emprender su camino en la dirección donde desaparecieron esos tres.
Al llegar al lugar donde se encontraban se encontró con una escena que lo hizo enojar. El trió estaba intentando ver por un agujero a las niñas del Club de Kendo al mismo tiempo que hacían comentarios sobre ellas. Su Ma de vuelta a casa le había enseñado en muchas ocasiones a siempre respetar a una mujer, era una de las lecciones que Clark había tomado con mucha seriedad por lo que ver a esos tres comportarse de esa forma lo molesto.
Así que se puso detrás del trió que aun no había notado su presencia, cruzo los brazos en su pecho y hablo en voz alta y autoritaria. "Que cree que están haciendo" Exclamo el joven Kryptoniano. Viendo como al instante de escucharlo sus cuerpos se paralizaban y se daban la vuelta lentamente para verlo.
Clark vio con un poco de satisfacción como al verlo sus rostros tomaban un expresión de miedo. No podía culparos desde el incidente con aquel tipo que insulto a Akeno, Clark había ganado una especie de reputación. Por lo que al verlo con el ceño fruncido y cruzados de brazos en toda su altura era algo aterrador.
Mientras Clark veía como cada uno lentamente se ponían de pie se encontró observándolos. El de la izquierda era un chico normal con unos grandes lentes y cabello castaño oscuro, vestido con el uniforme estándar de la academia. El del medio era mas alto tenia unos ojos pequeños y la cabeza rapada, también vestido con el uniforme excepto que sin la chaqueta. Y por ultimo el de la derecha, era un chico con ojos y cabello castaño, vestido con el uniforme con excepción de que el tenia el chaleco y la camisa abierta, dejando ver una camiseta roja.
"Les preguntare una vez mas ¿Que creen que están haciendo?" Repitió el joven Kryptoniano viendo que ellos no hacían ningún ademan de hablar. Fue el que tenia la camiseta roja el que hablo.
"E-eso no te interesa" Dijo intentando ser valiente, aun que el hecho de que estuviera temblando no lo ayudaba.
"¿Cual es tu nombre?" Pregunto el joven Kryptoniano con una ceja levantada.
"Hyoudou Issei" Contesto el chico que ahora identifico como Issei. Dejando caer lo brazos a sus costados el joven Kryptoniano dio dos paso hacia enfrente, los otros intentaron dar un paso atrás pero la pared no los dejaba. Ya mas cerca Clark se dirigió hacia los tres pero viendo específicamente a Issei.
"Veras Issei-san esto si me interesa, ¿sabes por que?" Pregunto viendo que lentamente negaba con la cabeza. "Por que me enseñaron a tratar con educación a toda mujer" Explico para luego mirarlo con mas intensidad. "Y no voy a permitir que tú o cualquier otra persona trate de esa forma a una mujer en mi presencia ¿Entendiste?" Termino con voz fría recibiendo un pequeño asentimiento. Al ver que contestaba se separo un poco y miro a los otros dos. "Esto va por todos ustedes, no quiero volver a ver este tipo de comportamiento ¿Entendido?" Exclamo recibiendo otro rápido asentimiento de cabeza por parte de los dos.
Satisfecho con lo que había hecho se separo de ellos, haciendo que soltaran suspiros de alivio, pero esto aun no había terminado "Ahora es tiempo de que enfrente las consecuencias.. ¿No es cierto?" Dijo Clark moviendo la cabeza a un lado mirando hacia atrás de el. Ahí estaban todas las chicas del Club de Kendo vestidas con sus uniformes y sus espadas de madera.
Ellas habían venido aquí cuando escucharon voces y creyeron que alguien las estaba espiando. Al llegar se encontraron con Clark quien estaba regañando al "Trió pervertido" quienes ya habían intentado espiarlas en mas de una ocasión. Todas miraban con admiración y corazones en sus ojos como Clark-senpai las defendía. Pero ahora era hora de enseñarle al trió pervertido modales.
El trió al ver a la chicas del Club de Kendo armadas con espadas de madera solo pudieron tragar duro y abrasarse mientras recibían la paliza que les esperaba.
Unos minutos después Clark observaba con un poco de lastima como los tres estaban el suelo con varios moretones por todo sus cuerpo. Claro que se lo merecían pero no había esperado que fueran tan duras. La voz de una de las miembros del Club de Kendo lo saco de sus pensamientos.
"Uhm..Clark-senpai" Volteando el joven Kryptoniano se encontró con dos lindas jovenes chicas frente el. "Mi nombre es Murayama y ella es mi amiga Katase" Se presento ante el joven Kryptoniano, mientras se sonrojaba al sentir sus ojos sobre ella. "Q-queriamos agradecerle lo que hizo y..." Clark observaba con confusión como se ponía mas roja y se trababa con sus palabras.
"Mmm.. senpai lo que mi amiga quiere decir" Empezó a decir la otra chica, Katase, al ver su amiga se habia quedado callada. "E-es que ninguna de nosotras tenemos un problema si usted se queda y nos ve" Dijo sonrojado. "Todas las otras chicas están de acuerdo" Comento mientras señalaba hacia atrás donde estaban todas la miembros del Club, quienes solo veían en su dirección con el rostro sonrojado.
Decir que Clark estaba sorprendido era una sobrestimacion, acababa de evitar que el trió las observara desnudas, y ellas le decían de frente que no tenían ningún problema que él las mirara. Claro había recibido un par de cumplidos y proposiciones de partes de varias chicas, incluso de Akeno, claro que había notado el doble sentido en las palabras de Akeno, no era tan inocente o ingenuo para no verlo, es solo que lo había dejado pasar conociendo bien su personalidad. Pero ninguna había llegado a este extremo. Mientras, no pudo evitar pensar que esta escuela esta llena de pervertidos..
Claro cualquier chico había soñado estar rodeado de hermosas mujeres desnudas, y aceptarían sin un segundo de vacilación esta preposición. Pero Clark no era como cualquier otro, el solo dijo:
"Mmm..Lo siento, no creo que pueda" Comenzó. "Tengo que hacer algo importante.. y se me esta acabando el tiempo" Ofreció una excusa intentando ser lo mas amable posible. Al momento de decir esto pudo ver como en el rostro de todas se mostraban decepcionadas.
"No importa Clark-senpai, puede venir cualquier otro día no tenemos problema" Comento apresuradamente la chica de pelo castaño, Muruyama, este comentario parecía subir el amino de las demás por que ellas levantaron el rostro y lo miraron con ojos esperanzados.
"Uhm.. Gracias" Carraspeo un poco nervioso. "Mejor me voy" Comento con una pequeña sonrisa forzada y salio caminando rápidamente de ese lugar. Cuando ya estuvo lo suficientemente lejos soltó un suspiro de alivio. Debía mantenerse alejado de ese Club.
…...
Después de ese incidente con el club de Kendo camino un poco hasta que llego la hora de regresar al salón, al entrar noto que Akeno no estaba ahí, esta vez no se preocupo por que sabia que estaba el club.
Las clases siguieron con tranquilidad después de eso y sin darse cuenta Clark ya estaba caminando fuera de la escuela dirigiéndose a su casa. Mientras estaba pensado en lo extraño de este día. Pero lo que principalmente estaba en su mente el sueño que tuvo esta mañana.
Estaba tan perdido en sus pensamientos que no noto a la persona que estaba corriendo en dirección opuesta y terminaron chocando, cayendo ambos al suelo. Con Clark abajo y la otra persona arriba de el.
"Ugh" Clark con los ojos cerrados escucho como la persona que estaba encima de el soltaba un gemido de dolor. "Eres idiota ¡¿Que no ves..." Cuando no escucho nada mas abrió sus ojos y miro a la persona que estaba sobre el.
Era una chica, tal vez un año menor que el, largo cabello negro y unos ojos violetas, de un tono mas oscuro que los de Akeno, muy bonita podía añadir. Pero lo que lo hizo mirar con confusión es que ella lo estaba mirando con la cara un poco blanca como si se hubiera asustado, y lo miraba con sorpresa y un poco de ¿miedo?. No entendía el motivo así que le pregunto si se encontraba bien.
Esas palabras parecieron sacar a la chica de su sorpresa, por que rápidamente se quito de encima de el y se puso de pie sin mirarlo a los ojos. Confundido por su comportamiento Clark también se puso de pie y la observo con curiosidad, tal vez se había lastimado, después de todo choco con el.
"¿Estas bien? ¿No te lastimaste?" Pregunto preocupado, incluso sin sus poderes su cuerpo era mas denso, y podía a verse lastimado. Viendo que no contestaba se preocupo mas, pero después de unos segundos escucho como hablaba.
"Estoy bien" Dijo con voz suave y delicada, haciendo que Clark frunciera el recordaba que ella lo habia insultado y su voz no había sonado igual, pero tal vez eso solo fue por la emoción.
"¿Estas segura?" Al recibir un asentimiento de ella, soltó un pequeño suspiro de alivio. Se supone que ahora debería despedirse e irse pero su instinto le decía que se quedara, así que decidió hacerle caso. "Mi nombre es Clark Kent" Se presento. "¿Cual es tu nombre?" Observo como al momento de decir esta pregunta ella lo miraba y se mordía el labio indecisa, pero finalmente hablo.
"Amano Yuuma" Contesto ella ante el joven Kryptoniano.
"No recuerdo verte en la escuela" Comento Clark mientras la miraba con curiosidad. "¿De que escuela vienes Yuuma-san?" Pregunto interesado. Después de todo su uniforme era nunca lo había visto antes. Este consistía en una chaqueta de color rojo oscuro con la letra "P" bordado en oro, una camiseta blanca, un lazo rojo y una falda verde con una franja blanca y delgada alrededor del extremo inferior de la misma.
Al hacer esta pregunto el rostro de Yuuma mostro sorpresa y neviosismo. "H-hemm soy de una escuela que esta bastante lejos de seguro no la conoces" Contesto apresuradamente, cuando vio que Clark estaba a punto de preguntar algo mas, volvio a hablar. "Fue un placer Clark-san pero me tengo que ir" Y sin mas se fue rapidamente de ahi sintiendo la mirada de Clark en su espalda. Cuando estuvo segura que estaba lo suficientemente lejos solto un suspiro de alivio. Frunciendo el ceño con el enojo, dando una apariencia totalmente diferente a la que mostro anteriormente.
Eso estuvo demasiado cerca pensó Yuuma o mas especificamenre Raynare, un angel caido. Por un momento creyo que la descubriria. Nunca se espero encontar a la persona que espio hace poco en esta escuela, fue su mala suerte que se haya encontrado con el.
Habia venido en busca de ese humano con el engranaje sagrado llamado Issei, pero parece que no iba a ser tan sencillo. Pero no iba a permitir que Kal o Clark, o como sea que se llame, ni ningun demonio interferir, tenia ordenes que cumplir. Solo deseaba no tener que encontrarse con el de nuevo podria ser peligro.
Por desgracia para ella no siempre consigues lo que deseas...
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