-¡Ahhhhhhhh! ¡Noooo! ¡Suéltame!- gritaba Kuriko tratando de zafarse del agarre de la mano.

-¡Ya cállate Kuriko! ¡¿A dónde pensabas irte?!- le dijo soltándole la muñeca a la menor quien estaba al borde de las lágrimas.

-¿Momoko?- preguntaron Boomer, Miyako y Brick a la vez, todos confundidos.

-¿Quién más podría ser?.. ¿No les dije que me esperasen?- Momoko contestó mirando seriamente a Kuriko.

-Es que…es que…te demorabas demasiado… y daba bastante miedo todo…además Brick dijo que había alguien por aquí que le hablaba- respondió Kuriko secándose algunas lágrimas.

-¡¿Qué?! Per…- Brick no pudo terminar de hablar. Un sonido como pown le interrumpió cuando Momoko le dio otro golpe en la cabeza.

-Te dije que no la molestes Brick- le regañó la pelinaranja.

-Bueno, Momoko y… ¿Qué pasó con Kuriko y Butch?- preguntó preocupada Miyako.

-No los encontré, pero en el camino me llegó un mensaje de ella a mi celular diciendo que tuvieron un percance aunque ya lograron llegar a la casa y nos están esperando allá, por eso regresé por ustedes- dijo Momoko.

-Já, no se nos ocurrió utilizar los celulares para comunicarnos con ellos- comentó Boomer irónicamente.

-Entonces… ¿Vamos a reunirnos con ellos?- dijo Miyako algo dudosa.

Los cinco continuaron con el recorrido mientras trataban de guiarse con el enorme mapa que manejaban Miyako y Boomer. Tuvieron más esperanzas cuando encontraron un cartel de madera todo apolillado que indicaba con una flecha la dirección hacia aquel "museo".

-¿Qué es lo que vamos a hacer cuando lleguemos a allá?- preguntó Kuriko sujetándose más fuertemente de la mano de su hermana.

-Primero lo primero, tenemos que buscar a Kuriko y a Butch- le respondió Momoko sin quitar la vista al camino.

-Y luego ya veremos como meternos a esa mansión, lo más fácil sería buscar una ventana abierta- comentó Brick haciendo que Kuriko se aferrase más a Momoko.

-Estoy comenzando a pensar que esto no es una buena idea- dijo Miyako algo asustada.

-No eres la única Miyako, pero tenemos que ir por Kaoru y Butch- le dijo Boomer tratando de animarla- Tranquila, te prometo que no pasará nada- la última parte la susurró, Miyako se ruborizó un poco y le sonrió.

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-¿Escucharon eso?- preguntó Brick alzando su mano para detener el paso de Momoko que se encontraba a su costado.

-No de nuevo Brick- le regañó Boomer sin voltear a verlo.

-Cállate y escucha- le dijo el pelinaranja. Todos guardaron silencio por unos minutos.

-Es cierto, hay un ruido extraño pero no me parece una voz- comentó algo asustada Momoko.

-A mí sí, aunque ahora ya no entiendo que es lo que podría estar diciendo- dijo Brick.

-Quizás no sea importante Brick, hay que seguir- comentó Boomer siguiendo con la lectura del mapa.

-Tiene razón, ¿Vamos?- le dijo Momoko con una sonrisa animándolo al pelinaranja.

-¡Hey chicos! ¡Miren!- Miyako señaló a algo parecido a un tejado de color negro y maltratado que se podía diferenciar de la copa de los árboles.

-Debe ser la mansión- comentó Kuriko escondiéndose tímidamente detrás de su hermana.

Los cinco turistas desorientados caminaron a paso más rápido orientándose por el tejado que observaron a la distancia. La alegría que podrían haber tenido de por fin encontrar a aquella lúgubre casa se esfumaba con cada paso que daban debido a que no lograban encontrar con la vista a los dos compañeros restantes. Era de suponerse que ellos les estarían esperando en la puerta de la mansión.

-¿Y ahora donde podrían haberse metido?- preguntó algo cansada Miyako.

-Déjame intentar llamarles- Momoko cogió su celular y marcó el número de Kaoru. Los otro cuatro la miraban esperando alguna respuesta- Nada, no contesta.

-A ver, llamaré a Butch- Brick hizo lo mismo que la pelinaranja y tampoco tuvo resultado.

-Bueno, ¿Qué debemos de hacer?- preguntó Kuriko.

-Sino están acá afuera, lo más probable es de que hayan entrado, pero hay que quedarnos aquí un rato a ver si están fuera- razonó Brick.

Esperaron unos diez minutos a que apareciesen pero no hubo ni un alma que pasase por los alrededores, bueno quizás ninguna que sea perceptible por ellos…

Casi como de la nada comenzó a tornarse más frio el ambiente, las hojas secas caídas de los árboles "flotaban" levemente levantados del piso por los pies de esto cuatro adolescentes y una niña.

-¿Qué hora es?- preguntó Kuriko apoyando su espalda contra la vieja caseta de vigilancia colocada frente a la casa.

-¿Puedes creer que apenas sea media noche?- respondió Brick revisando su celular.

-Chicos, creo que deberíamos entrar a ver si están por ahí- comentó Momoko. Brick asintió de acuerdo con la idea, Kuriko solo temblaba de miedo mientras que Miyako y Boomer los miraban preocupados.

Aunque hayan estado algo indecisos, finalmente optaron por seguir la idea de la pelinaranja y caminaron hacia la puerta.

Pasaron la caseta del vigilante y Miyako llegó a distinguir un pequeño objeto blanco entre todas las hojas secas amontonadas bajo un viejo roble.

-He chicos, miren- la rubia señaló hacia aquel objeto. Ella se acercó corriendo hacia allí y lo recogió- Es un papel.

- ¿Y qué dice?- preguntó Boomer acercándose junto con los demás a su amiga.

-Nada importante, pero creo que antes lo tuvo Kaoru porque huele a limón- respondió seriamente Miyako arrugando el papel en su espalda.

-¿Tú crees?- dijo Momoko algo escéptica ante ello, pero Miyako asintió con la cabeza –Entonces sí estuvieron aquí, mejor será entrar.

Antes de que los demás diesen nuevamente su opinión, Momoko recibió otro mensaje a su celular. Lo sacó de su bolsillo y lo revisó.

-¿Es un mensaje de Kaoru?- preguntó Miyako y Momoko asintió.

-Dice: "Chicos disculpen por no contestar la llamada, estamos adentro. Los esperamos, todo es grandioso y tétrico acá. A ver si se atreven a entrar"- Miyako me miraba algo confundida.

- ¿Y por qué no salieron a "recibirnos"?-preguntó Boomer.

-¿Qué importa? Ya sabemos que están adentro. Vamos- se precipitó Brick para correr hacia la puerta.

-¡Espera Brick! Algo no parece estar bien- lo detuvo Momoko poniéndose en su camino, pero la velocidad del pelinaranja hiso que ambos chocasen sonrojándose levemente.

-La sonrojadita tiene razón, ¿Tienen tiempo para mensajearnos pero no para responder a las llamadas?- Comentó Boomer apoyando su mentón en una mano.

-No te hagas mundo trabándote con detalles, quizás no se pueda oír bien adentro o tal vez no sintió cuando les llamamos- dijo Brick.

-¡Yo no entraré!- gritó Kuriko antes de ponerse a llorar.

-¿Prefieres quedarte afuera sola?- le preguntó Brick haciendo de que se escondiese detrás de su hermana. Pown sonó conforme Momoko le dio un golpe en la cabeza al pelinaranja.

-Bueno, bueno. Será mejor dejar de discutir y por fin decidir entre todos juntos que es lo que haremos ahora- razonó Momoko poniéndole una mano en el hombro a Brick.

-Quizás Brick tenga razón y solo estamos tomándonos esto como una película de terror ¿Cómo podemos desconfiar de nuestros amigos? Es decir, estamos hablando de Butch y Kuriko- comentó Boomer. Antes de que diga algo más recibió una llamada. Sacó su celular y al ver quien era lo puso en altavoz- Pero mira quien decidió llamar.

-He chicos, ¿Por qué se demoran tanto?- dijo Butch desde el otro lado del teléfono aunque se demoró en contestar.

Nadie respondió nada así que Brick tomó la palabra.

-No es nada importante, ¿En dónde se encuentran?- le preguntó el pelinaranja.

-Estamos en el segundo piso viendo algunas pinturas, al parecer la puerta principal estaba abierta ¿Vienen o ya se arrepintieron?- respondió Butch pero después de unos segundos.

-Ehhh sí, sí, seguro. Subimos en unos momentos- respondió Brick y luego Butch cortó.

-¿Ya ven? No pasó nada, creo que todo esto nos estaba alterando los nervios- les dijo Brick riéndose.

-Quizás, bueno no hay que hacerlos esperar- comentó Momoko y ya los demás asintieron nerviosamente.

Los cinco subieron los cinco o seis escalones de la entrada y abrieron la puerta que hacía un terrible ruido a madera apolillada.