LA FOTO
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Los personajes de Soul no me pertenecen, son propiedad única de Atsushi Ohkubo.
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—¡BLAAAAAAAAAIR!¿¡DÓNDE TE HAS ESCONDIDO GATA INFERNAL!? ¡VAS A OÍRME!
—Disculpe joven —Un hombre cincuentón con un extraño bigote detuvo a Soul antes de que pudiera entrar a las salas privadas—, no puede irrumpir en el Cabaret para reclamarle a una de nuestras trabajadoras.
—¡JODER! —respondió el albino molesto, no tardó mucho en recordar la forma de acceder por cortesía del viejo pervertido— Tengo pase ¿Es suficiente?
—En ése caso, sólo necesito una identificación por un momento para corroborar sus datos.
—Claro —sacó su billetera y le dio la tarjeta al hombre—, y apresúrese que tengo prisa.
«Nunca creí que la utilizaría algún día. Ése viejo tiene mal gusto para los regalos… aunque ésta vez me ha salvado de una»
—Sólo serán unos minutos —El encargado la tomó para revisarla en la base de datos del lugar— Aviso, los destrozos a los bienes materiales que pudiera ocasionar correrán por su cuenta. Si solo se trata de gritos y peleas verbales no hay ningún inconveniente a menos de que alguien termine llorando. Éste local es ajeno a cualquier partido político, religión o cultura. Por último ¿No le gustaría contratar nuestro nuevo servicio a domicilio? Con cargo a su tarjeta de crédito.
—Eh… no, no gracias. Tal vez en otro momento.
—Entendido, nuestra línea telefónica está a su disposición cuando guste. Gracias por su preferencia y ¡Bienvenido al Cabaret CHUPA CABRAS! Disfrute su estancia.
Después de comprobar que el pase era real, el hombre le regresó la identificación del Shibusen e hizo una reverencia como cortesía por su primera visita –había que atender bien a los nuevos clientes–.
—Bien… ahora si… ¡BOLA DE PELOS MORADA! —Se encaminó decidido a encarar a su nunca aceptada mascota. De una patada abrió la puerta que le pareció más conveniente teniendo al fin, la buena suerte de dar con ella— ¡TE ENCONTRÉ!
—¡Bienvenido Soul-kun! —exclamó ella que para sorpresa del chico se abalanzó a él para darle un asfixiante abrazo.
—¿Qué? ¡No! ¡Aléjate de mí criatura vil! —clamó el intentando quitársela porque el aire comenzaba a faltarle. Ella divertida, lo dejó libre recibiéndolo con una sonrisa pícara. Obviamente ella ya sabía que estaba yendo por el hechizo que aún tenía.
—¿¡Cómo te atreves!? ¡No sabes cuánto he estado sufriendo por tu maldita culpa!
—Yu~ Soul-kun, y lo que te falta —Le respondió ella moviendo sus manos felinamente mientras le guiñaba un ojo.
—Serás… ¡Lujuria infernal! Ganas no me faltan de cortarte y que te regalen en la carnicería pero, soy muy genial para rebajarme a un nivel criminal.
Blair sonrío aún más. Regresó a sentarse en su sillón. Sus compañeras estaban atendiendo a otro cliente en una sala aparte así que podía darse el lujo de jugar con la paciencia del chico lo mejor posible.
—Y ¿A qué has venido Soul? Porque si Makita-chan se entera de que has venido… —observó cómo la mirada de él perdió color—, no me imagino lo que te hará.
Soul sacudió su cabeza para alejar esas escenas sangrientas de su mente.
—¡Deja de decir tonterías y dime de una vez qué has hecho con la foto!
—¿Foto? ¿De qué foto hablas Soul-kun? —preguntó juguetona.
—¡Tú sabes de qué hablo! La foto que tomaste de Maka y que METISTE en mi mochila.
—Blair no sabe nada de mochilas —respondió ella recostándose en el respaldo derecho del sillón sin dejar de verle con una sonrisa. A Soul comenzaba a hinchársele la vena de furia.
—Déjate de estupideces gata —dijo entre dientes, haciendo tronar sus nudillos. No se iría sin saber que su pellejo estaba a salvo—. Sé que es tu venganza por no comprarte el bendito salmón pero de verdad que ya te has pasado suficiente. Estoy sufriendo como no tienes idea y creo que con eso mi deuda queda saldada. Así que habla ¿Dónde has puesto ésa cosa?
Blair giró un poco, estirando sus envidiables piernas y brazos en todo lo largo y ancho del cómodo asiento. Llevó una de sus manos a su frente en una seña militar.
—Temo decirte que tengo dos malas noticias para ti mi adorado amo~ la primera es que yo NO te la quité sino que tú la tiraste cuando tropezaste con Kid-san —Soul abrió sus orbes carmín desmesuradamente por el horror que estaba escuchando—. Y segundo AÚN NO es suficiente. Lo será cuando Maka sepa todo esto y… —Le miró cambiando su rostro travieso a un semblante oscuro—, ella misma te cortará en pedazos.
Bien, definitivamente eso era lo más horrible que pudo haber esperado. Ya podía desmayarse.
—¿¡QUE QUEEEEEEEE!?
Blair se tapó los oídos que eran muy sensibles a los chillidos desconsiderados del chico. Él había entrado a un estado de shock que lo congeló en su sitio perdiendo color a cada segundo para desfallecer en el suelo.
—¿S-soul-kun? —La bruja-gato se levantó de su lugar para agacharse a su lado y picarle el cachete con un látigo que había agarrado por ahí—, No es por nada pero… creo que deberías ir a la escuela. Ya sabes, Maki-chan podría encontrarla pronto y tú eres el único capaz de tomar una imagen como ésa —Le recordó con toda la malicia posible—. Oh, por cierto, sólo hay una copia más pero no te diré en dónde está. ¡Suerte Soul! ¡Los esperaré con ansias en la cena!
Con aquellas palabras, el chico reaccionó levantándose de golpe y haciendo que Blair cayera de sentón.
—Juro que si muero ¡REGRESARÉ COMO ZOMBIE PARA TIRARTE UNA JAURÍA DE PERROS! —gritó señalándole con nuevas energías emergiendo desde el fondo de su ser. Salió corriendo del lugar con rumbo fijo, dispuesto a evitar a toda costa su bienvenida al mundo del profesor Sid.
—¡Que te vaya bien Soul! —Blair le despidió desde la puerta agitando un pañuelo con la cara impresa del chico. Esto estaba resultando un millón de veces mejor ¡Al diablo las telenovelas! Los chicos eran de lo mejor.
Agradecía el momento en que irrumpieron en su baño intentando matarla ¡Todo era más divertido ahora!
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—¡IGYAAAA! —Tsubaki lanzó un potente puñetazo al abdomen del profesor luego de esquivar con flexibilidad sus contraataques y dar una serie de golpes sutiles antes de impactar su puño de forma contundente.
—¡Excelente Nakatsukasa! 10 puntos más —Sid se detuvo un momento para apuntar en su libreta el puntaje obtenido— Ya puedes ir a descansar. ¡Siguiente!
—Gracias —Tsubaki hizo una reverencia y se despidió del maestro alejándose para ir a sentarse a una de las bancas. Suspiró. Estaba cansada, aunque feliz por seguir en forma y mejorando—, Black Star… ¿Dónde estás? Te has perdido la clase.
Le dio un vistazo al resto de sus compañeros, por ningún lado estaba su técnico… ni Soul, Kid, Maka, Liz, Patty, inclusive Chrona ¿Es que algo había pasado y ella no se había enterado? Pensándolo bien ¡Podrían estar metidos en algún lío de nuevo!..
Pensándolo de nuevo… necesitaba algo de paz lejos de los problemas de sus amigos.
«Merezco ser egoísta una vez»
Sonrió. Secó su sudor con una toalla y se acomodó en la banca dispuesta a cerrar los ojos un rato mientras la clase terminaba. No pasó mucho en que había puesto su mente en blanco cuando sintió que algo le cayó en la cara. Creyó que se trataba de alguna hoja de un árbol cercano así que no hizo caso y continuó disfrutando de los sonidos que sus compañeros provocaban al intentar golpear al maestro –nadie debía saber de su gusto especial–.
Se sobresaltó un poco cuando escuchó a la Profesora Marie llegar con apuro y preguntar si alguien había visto una foto volando por ahí cosa que le pareció muy rara aunque al recibir negativas y luego de suspirar aliviada —eso pareció— salió corriendo de nuevo.
—La clase ha terminado. Recuerden seguir entrenando y nos vemos dentro de dos días. Felicidades por su mejoría —anunció Sid recogiendo los materiales que habían usado.
Apenas era un poco más del mediodía y por suerte hoy les tocaban pocas clases así que Tsubaki ya podía irse a casa para preparar la cena. Siguió en ésa posición por unos minutos más antes de levantarse e ir por sus cosas. Fue hasta entonces cuando notó un pequeño cuadrado blanco boca abajo junto a su bolsa.
«Oh, creo que se le caigo a alguien» pensó. La tomó para ver de qué se trataba y por si conocía al dueño para devolvérsela.
Su rostro usualmente apacible se contorsionó en una mueca de asombro y estupefacción. Se frotó los ojos pensando que tal vez había visto mal pero nada. Volvió a intentarlo con más fuerza, lo mismo. Intentó una última vez usando agua y jabón pero ¡La imagen no cambiaba! Sin duda alguna… era ¡Maka!
Y vaya que lo era.
—Oh, crecen tan rápido —Intentó retener algunas lagrimillas traviesas que se le salían, sonrió con ternura y orgullo.
Se sentía casi como cuando una madre se da cuenta de que su preciada hija… ya no es una niña tierna, dulce e inteligente —aunque más bien Maka sólo era lo último—. El tiempo había pasado taaaan rápido, que Tsubaki no supo cuando su querida amiga con un complejo de inferioridad de su cuerpo, se había convertido en una mujer. Ya sólo le quedaba ver cómo ella volaba, volaba tan alto que no le extrañaría verla pronto frente a Shinigami-sama para ser bendecida en santo y mortal matrimonio… en el hospital obviamente porque el novio tendría que soportar una masacrante pedida de mano a Spirit Albarn.
Espera, ahora que lo pensaba detenidamente ¿De dónde había salido? Volteó a los lados tratando de localizar a alguna persona que pudiera estarla buscando, no obtuvo resultado alguno. Además, tal y como había visto al principio, ninguno de sus amigos estaba cerca; lo que hacía aún más extraña la situación.
¿Acaso no era Soul el dueño de ella? Porque dudaba que la propia técnico deseara que una imagen de ella semi desnuda estuviera rondando por ahí…
Otro momento, Soul había dejado la escuela y se había ido a su Departamento, eso le había dicho antes de ir al entrenamiento. Entonces ¿Cómo pudo llegar ésa foto hasta ahí? ¿Acaso se le había caído? Si así había sido… estaría en graves problemas. Por suerte, ella lo encontró antes de que llegara a quién sabe que ojos. Algo como eso sólo podría acarrear problemas, y unos muy gordos.
—¿Una foto familiar?
—Nada de eso, es una foto de la ducha de… —Alto ¿Qué estaba a punto de decir? Más bien, ¡¿A quién?! Nakatsukasa volteó rápidamente encontrándose con Kilik Lunge que la observada curioso.
—Buenas Tsubaki ¿Te sorprendí? Es que te veías muy animada y raramente sola. Y como necesito descansar antes de bajar las milenarias escaleras, pues he venido aquí, espero no te moleste ¿Qué decías sobre un baño?
La ninja se quedó sin habla por unos segundos, carraspeó un poco; algo incómoda y avergonzada. No es que su presencia le molestase, era un buen chico y excelente técnico con el que había tenido la oportunidad de pelear amistosamente con y sin Black Star pero, en ése preciso instante después de hacerse a la idea de lo mucho que había crecido su rubia amiga, no era muy ideal que sus palabras le traicionaran.
—N-nada, es una tontería —Se apresuró en contestar esperando que él le creyese.
—Oh ¿De verdad? Porque tenías un semblante melancólico combinado con un no sé qué de ¿Alegría? Y creo que me pareció ver el cabello de Maka.
Tsubaki río forzosamente. Había sido pillada.
—¡Nada que ver! Es… —Intentó pensar en mejores alternativas convincentes— ¡De Black Star!
—¿Black Star? ¿Tienes una foto de él bañándose? —preguntó el chico incrédulo, sin terminar de creérselo.
¡Patada interna! ¿Cómo se le pudo ocurrir ésa tontería?
—¡NO! ¡CLARO QUE NO! —exclamó levantándose de golpe y enrojeciendo al máximo.
—Wo wo tranquila Tsubaki que no le diré nada a nadie —aseguró el joven moreno observándola desde su lugar con una sonrisa pícara— Ya sabía que ustedes dos se tenían algo eh.
—¡Te equivocas! ¡No es nada de eso! —intentó persuadirle de la idea pero sus movimientos errados sólo confirmaban la aseveración del joven quién comenzó a reír desenfrenadamente.
—Vamos, ya no tienes que ocultarlo. De verdad, aunque admito que me ha sorprendido que una chica como tú tuvieras ésa clase de fetiche. Eres de cuidado eh —continuó bromeando Kilik viendo con gracia como Tsubaki casi sacaba humo de las orejas por la vergüenza.
—¡Que no! ¡Por favor, no pienses eso de mí! —Tsubaki comenzaba a sentir la depresión de que la consideraran una pervertida. Por eso no se dio cuenta de lo que iba a decir hasta que fue demasiado tarde— ¡Es Maka!
Kilik dejó de reír, petrificado ¿Había oído bien?
—¿Maka? ¿Una foto de Maka tomando un baño?
Doble patada interna con un combo de bofetadas. Lo había arruinado.
—Y-yo no quise decirlo ¡Lo siento! —exclamó con un gesto de manos y con la cabeza baja. No sabía si le pedía disculpas a Kilik o a la memoria de su amiga.
El chico la miró sin comprender. No sabía que debía pensar porque según lo que veía, Tsubaki había dicho la verdad. Y la foto la tenía entre las manos frente a él, era muy tentador querer tomarla pero, su valor moral se lo impidió.
—Eh… ya, no entiendo nada pero creo que por mi salud mental omitiré mis comentarios —Le dijo, se levantó apartando la vista de la tentación—. Ah, de todas formas ya me tengo que ir, Thunder y Fire deben estar esperándome.
Tsubaki suspiró aliviada por la amabilidad de Kilik. Sonrió en agradecimiento, viéndose salvada de una explicación que no tenía porque ni ella misma sabía lo que había ocurrido.
Lamentablemente, aún tenía que darse más patadas internas.
El viento veraniego azotó con fuerza aprovechándose de lo alto que Shibusen está, haciendo que lo que sostenía Tsubaki se le fuera de las manos. Ella manoteó el aire entre su sorpresa para evitar que la foto volara a un rumbo desconocido, aunque no necesitó correr mucho porque el mismo Kilik la había ayudado, siendo más rápido en tomarla antes de que fuera inalcanzable.
Todo hubiese estado bien, si él no hubiera tenido que tomarla por el frente de la imagen. Se quedó de piedra cuando reconoció el lugar y la situación en que había sido tomada. Tsubaki en cambio, estaba más que asustada por lo que acababa de suceder esperando la reacción de su compañero de clases.
—B-bueno, c-creo que esto es tuyo —Intentando con toda la fuerza de su voluntad evitar hacer algún gesto innecesario, Kilik se acercó a Tsubaki para devolverle el objeto.
—G-gracias —Ella lo tomó y se lo guardó en un bolsillo al costado de su cinto.
—E-en fin. Nos vemos —El técnico se despidió de forma nerviosa y a paso rápido se fue del lugar dejando a Tsubaki sola. Tenía que irse de ahí lo más rápido posible para que ella no se diera cuenta de…— ¡¿Qué es lo que he visto?!
Su sonrojo y nariz sangrante ¡No sabía si estaba más conmocionado porque Tsubaki tuviera fotos de sus amigas desnudas o porque a quien vio fue a la misma Maka Albarn! Sea cual fuere la razón ¡No podría quitarse de la cabeza las sugestiva pose despreocupada entre la espuma y el jabón de la chica! Oh por favor ¡Era un hombre ante todo!
—¡TUNDER, FIRE, NOS VAMOS A LAS MONTAÑAS A ENTRENAR!
Sus pequeñas armas jamás entendieron porque su técnico había llegado junto a ellos tan rápido aquél día reteniendo el puente de su nariz y pálido como si su piel hubiese drenado el color. Ése mismo día se los había llevado casi a rastras a un descanso en Australia para purificar su alma y recargar energías… o eso les explicó él.
«T-engo que devolver esto a Soul de una vez» Tsubaki tomó sus cosas y se fue en dirección al Departamento de sus amigos. Estuviera o no ahí el albino, ella lo esperaría el tiempo necesario.
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—¿Dónde estoy? Argh, mi cuello duele infernalmente… —Death The Kid comenzaba a despertar de su letargo tranquilizante después de haber sido arrollado por un tracto-camión.
«He tenido la peor pesadilla de mi vida, Maka me estaba persiguiendo y se veía más horrorosa que un kishin y me amenazaba con un libro mágico que incrementaba su poder cien veces más. ¡Quería comerse mi alma!».
Abrió los ojos enfocando su mirada ámbar en la blancura que le rodeaba y acostumbrándose a la suavidad en la que estaba recostado. Juraría que estaba en su cuarto si el olor a alcohol y medicinas no invadiera sus fosas nasales. No era su cuarto, más bien parecía estar en la enfermería del Shibusen. El problema entonces era ¿Cómo había llegado ahí?
—Buenas tardes dormilón~
Kid se quedó frío. No podía ser. Cerró los ojos con fuerza encogiéndose en la cama para hacerse un ovillo.
—Estoy soñando, sigo soñando. El monstruo no está aquí, no quiere comer mi perfecta alma y juventud. No, no ¡NO! ¡TIENE QUE SER UN SUEÑO! —rezaba con vigor deseando que realmente las cosas fueran así. Lástima que el Dios era su padre y no hacía esa clase de milagros.
—¿Y se puede saber de qué monstruo hablas? —preguntó Maka entre dientes oprimiendo los puños de pura ira contenida.
Ya de por sí, oír al chico decir su nombre entre la inconsciencia le había perturbado imaginándose cosas raras; escucharlo después suplicando por piedad para que no lo matara asimétricamente como si fuera alguna especie de villana, le había molestado de sobremanera. Eso y que Black Star se mofara de ella por el trauma del shinigami.
—Lo siento viejo, pero Makita, tu adorable monstruo está aquí esperando a dictarte condena —complementó el ninja continuando la broma.
Suficiente para la cordura de Kid. Dejó de implorar algo que sabía que no merecía y con el rostro ensombrecido por la mezcla de miedo y resignación, volteó con lentitud para observar directamente a su amiga.
—¡M-maka Albarn!
—Sip, ésa soy yo.
—T-técnico de Guadaña que derrotó a Ashura de un puñetazo lleno de su fuerza de voluntad y coraje
—Ajá…
—¡Una de las más fuertes mortales de la escuela!
—… ¿Claro?
—De carácter impulsiva, agresiva, acomplejada…
—Oye…
—… ¡Con odio injustificado a la masculinidad, lectora adicta de libros y recientemente de cómics de Japón del género Y...!
—¡No es necesario que sigas!
—¡Y canta en la ducha…!
—¡SUFICIENTE! —explotó al fin la chica con el rojo inundando la nívea piel de su rostro. Se levantó del asiento que ocupaba para sujetar del cuello de la camisa al chico y acercarlo a ella amenazadoramente. Él la veía con terror mientras Black se partía de la risa por la biografía que le habían recitado ¡Era lo más vergonzoso! Qué alguien supiera de… un momento— ¿C-cómo sabes que canto en la ducha?
Si Kid estaba horrorizado ya, ahora bien podía llamar a la funeraria ¡Fue tanto el temor de que pudo haber sido descubierto con la foto que no se dio cuenta de que podría haber una mísera probabilidad de que ella aún no lo supiera! Y la acababa de joder por completo.
—Y-yo… —Se quedó callado.
—Wooo, esto se pone bueno —Black Star dejó de reír para prestar atención a lo que seguía. S comentario fue ignorado por Maka quién continuaba esperando una respuesta.
—Contesta ¡¿Cómo lo sabes Kid?! —Maka estaba confundida y al mismo tiempo sorprendida. Eso era algo que nadie sabía, ni siquiera las chicas. Su voz no era muy buena y sólo lo hacía como diversión personal. Además, estaba segura que su voz no alcanzaba a escucharse en el resto de la casa por lo que ni Soul podía haberse enterado.
Kid no buscaba qué responder. Maka se había dado cuenta de que ocultaba algo, y es que ni él mismo sabía que ella cantaba en ésas circunstancias. Soul era un gran amigo y muchas veces le confió secretos junto con Black Star de ciertas curiosidades que la chica tenía… pero nunca mencionó nada de cantar. Al parecer, era un secreto muy bien escondido de Maka que si no hubiese sido por la foto, no lo habría sabido jamás. La maldita imagen era muy gráfica y en ella se podía ver como su amiga abría los labios en un gesto que él en sus años de ir a conciertos clásicos había sabido identificar –Y no podía negar que también era un gesto… estimulante–.
Maka continuaba estrujándole el cuello, la respiración comenzaba a fallarle. Tenía que excusarse y pronto o sus temores se cumplirían.
—¿Y qué tienes que decir Kid?
—Eh… ¡HA SIDO CULPA DE SOUL! —No podía pedirse mucho de quién había estado huyendo apenas la vio.
Ante la mención de su arma, el rostro de Maka se contrajo en una mueca de extrañeza para después pasar a una de entendimiento. El problema ahora era ¿Cómo se había dado cuenta con todas las precauciones que tomaba?
—Sé más específico.
—Qué se me hace que no sales vivo amigo pero no te preocupes que yo me encargo de tu mansión —comentó Black tomando asiento en la cama con una sonrisa inigualable, se le hacía de lo más divertido las caras de sus amigos y aunque no entendía nada, bien que lo estaba disfrutando. Además, era una revelación muy jugosa que no podía pasar por alto.
—P-pues verás, q-querida Maka —Al ver que ni con dulces palabras Maka cedía en su intento de ahorcarlo, contestó lo primero que se le vino a la mente— AsoulselecayóunafototuyasensualyLizmelapusoenfrenteynosupequepensarynoreaccionémuybienyahoraquehasmatadoaSoulteimploroqueporfavorprocuraquenomeduela…
Tanto Black como Maka ladearon la cabeza sin comprender ni una sílaba de lo dicho.
—¿Qué? ¿Qué tu hiciste qué con qué y con quién?
¡Al demonio todo! Kid prefería morir ya de una vez y no seguir sufriendo en incertidumbre.
—¡TENLO, TEN LA FOTO! ¡YO SÓLO LA TENGO POR ERROR Y NO ME PERTENECE! —A gran velocidad comenzó a esculcarse el bolsillo de la chaqueta buscando el objeto de tal tortura para dársela, cuando creyó encontrarla, se la puso en la cara a Maka y cerró los ojos temblando, esperando el corte mortal.
—¿Ah? Y yo… ¿Para qué necesito 200 dólares? —preguntó Maka soltando al chico que cayó sentado en la cama, tomó el billete confundido para observarlo pero no le vio lo importante—. No me debes nada ¿O sí?
Kid abrió un ojo para ver a la chica. Abrió el otro cuando se dio cuenta de que efectivamente decía la verdad.
«¿AAAAHHHH?» Se levantó nuevamente y le quitó el billete de las manos para examinarlo ante la mirada escrupulosa de los chicos. Lo soltó y comenzó a buscar en todos los lugares que poseía… sin resultado.
—No está —dijo cuando se convenció de que no lo encontraría—. Ha desaparecido.
—¿Desapareció el qué Kid? ¡No estoy comprendiendo nada! ¡Y tampoco me has dicho cómo es que sabes lo del canto! —apuntó sin paciencia de sobra.
Estaba a punto de volver a explicar cuando escuchó un click en su cabeza, Maka ¡No sabía de la fotografía! Eso parecía porque si ella lo hubiese sabido, a la mención del objeto ya estaría saltando de ira lista para masacrarlo. Y no lo estaba haciendo, lo que quería decir que… ¡Podía salvarse! Además, la foto no la tenía con él, no importaba si se le había caído o desaparecido, la cuestión era que ¡No había pruebas de su delito!
—Ninguna —dijo al fin, recuperándose y adoptando una enorme sonrisa. Alisó su traje y rehízo su corbata, los otros dos compartieron una mirada y un encogimiento de hombros; no sabían que esperar de aquellas reacciones tan bipolares—. Soul y yo hablábamos hace unos días de los gustos de Liz y Patty por cantar a dúo mientras se bañaban y él dijo que seguramente todas las mujeres lo hacían. Por eso pensé que no serías la excepción.
—¿Es… todo?
—Sí, así de fácil.
Maka le miró sin creerle del todo. Sabía que había más.
—¿Y por qué estabas tan asustado de mí? Has huido como loco apenas y me viste y no parecía que quisieras hablar tranquilamente conmigo. Además, mencionaste una foto ¿Verdad Black Star?
—Oh si, yo entendí que Liz te la había enseñado o algo así —Kid le lanzó una mirada envenenada al chico quién volvió a encogerse de hombros.
Sudor frío resbaló por la frente del chico.
—Una foto de Patty destruyendo mi cuadro favorito. Eso es lo que me puso de los nervios y… —Necesitaba algo más, algo contundente—, anoche tuve un sueño en dónde tú le ayudaste a desarreglar mi mansión y creo que eso me puso paranoico.
Golpe bajo para Maka. Ésta vez fue su turno de palidecer un poco y de Kid el sorprenderse.
—Jeje, con qué era eso —Ella comenzó a jugar con sus pulgares nerviosa por verse casi descubierta—, a qué no era tan complicado ¿Eh?
—¿Maka? ¿Qué ocurre? —Le preguntó el Shinigami, levantando una ceja desconcertado. Ya su miedo se estaba alejando dando paso a una salvación milagrosa.
—Nada Kid, muchas gracias por tu aclaración —caminó hasta llegar a la puerta, presurosa para irse de una vez con la mente más o menos tranquila—, tengo que buscar a Chrona, ya ha pasado mucho y puede estar preocupada ¡Nos vemos chicos!
Sin dar tiempo a más preguntas, Maka había abandonado el cuarto. Fue en ése preciso momento en que Kid al fin colapsó.
—¡GRACIAS PADRE! ¡TU MORTAL ENSEÑANZA ME HA SALVADO! —Se dejó caer en la cama, soltando todo el aire en un largo y acogedor suspiro.
—Aquí pasa algo y no es nada de lo que has dicho —aseguró el ninja intercalando vistazos entre la puerta y su amigo tendido en la sábana.
—Imaginaciones tuyas. Todo ha sido arreglado.
—A ella podrás engañarla pero a mí, que poseo una alta capacidad de deducción digno de un ser supremo, no. ¿Qué te traes intento de simetría?
—¡Hey! Cuida tu vocabulario humano teñido que no sabes lo mucho que he sufrido hoy—contestó molesto el shinigami. Ya había pasado por mucho y ése chico no iba a arruinarle su alegría.
Black Star en cambió cruzó sus brazos sobre el pecho de forma pensativa.
—Bueh, sea lo que sea ya se sabrá. No hay nada que pueda ocultarse —terminó asegurando, levantándose para ir a casa que seguramente Tsubaki ya debía estarlo esperando. El tiempo había pasado muy rápido.
Kid no dijo nada, seguía sonriendo sabiendo que había logrado salir de una pieza –con un pequeño dolor de cuello, de hecho–.
Black estaba a punto de salir cuando de un salto se apartó por el estruendo que ocasionó la puerta abriéndose de golpe. Kid se incorporó sobresaltado.
—¡No lo hayamos Kid! ¡Soul no está en ninguna parte! —Liz hacía acto de presencia con las manos sobre las rodillas, inclinada; tratando de sobreponerse al cansancio que el correr y el temor le caían encima.
Kid por un momento temió el que Maka aún siguiera cerca y pudiera oírla por lo que fue corriendo para ir al lado de su arma mayor y cerrarle la boca indicándole que no siguiera. A Liz le bastó una ojeada rápida para ver que frente a ella estaba Black Star y lo cerca que estuvo de cometer una imprudencia. Sin embargo, a pesar de que ella SI lo entendiera, aún faltaba alguien por entrar…
—¡KID-KUN NO PODEMOS DARLE LA FOTO DE MAKA DESNUDA A SOUL~! —Patty entró canturreando a gritos con otro portazo a la enfermería ocasionando que Liz y Kid volvieran a perder color y una mirada desencajada del ninja.
—¿Qué Maka qué? —Black Star tenía la mandíbula a punto de caérsele por lo impresionante de la declaración.
Pero eso no fue lo más grave…
—¿¡QUE YO QUEEEEEEE!? ¡¿DESNUDA?! —Maka había regresado de nuevo pateando la puerta con tal fuerza que se salió de lugar cayendo de forma brusca al suelo entre polv y astillas volando.
A los chicos del equipo Death se les detuvo el corazón –menos Patty que estaba risueña sin darse cuenta de que próximamente tendría un funeral doble–. Ambos se abrazaron temblando como gelatina acabada de hacer y sintiendo como todo sus cuerpos empezaban a ponerse fríos.
—M-maka —dijeron en conjunto aterrorizados.
—JE… JE… JE… —La técnico comenzó a avanzar a paso lento con una sonrisa forzada y un tic en el ojo, el suelo retumbaba bajo sus botas y comenzaba a emerger fuego alrededor de ella— ¿CÓMO ES ESO DE QUE TIENEN UNA FOTO MÍA DESNUDA?
—Liz, dile tú.
—No Kid, tú eres mejor en eso, paso.
—Me rehusó, insisto, se te dan mejor las noticias.
—Tú eres mi técnico y el que manda. Sé un hombre y habla.
—El feminismo es lo de hoy.
La ira de Maka seguía aumentando.
—Siempre estuve a favor del machismo.
—Pero…
—¡YA HABLEN DE UNA VEZ! —exigió Maka al tope de su frustración y sacando el libro que antes había usado para intentar derribar a Kid. Cosa que él reconoció al instante y casi comenzó a llorar.
—Soul te tomó una foto mientras te bañabas y se te ve tooooodo. Se le cayó cuando chocó con Kid-kun en el pasillo y mi hermana la tomó se la mostró a Kid y él tuvo una graaaaaaan hemorragia nasal y quedó muy rojo jeje luego se la mostré a Ox y Harvard y les sucedió lo mismo, Kid se molestó y se la guardó y nos ordenó ir por Soul pero no lo encontramos por ninguuuuuna parte ¿Tú sabes dónde está Maka? —terminó de explicar describir con gestos la menor de las hermanas sin quitar su carita de inocente niña juguetona… lo hizo agrede obviamente.
Todos en la sala se quedaron paralizados sintiendo el alma salírseles. El primero en reaccionar fue el técnico ninja quién comenzó a reírse por lo que acaba de oír.
—¡No lo puedo creer! ¡Y luego dicen que yo soy el pervertido! ¡Cómo si me fuera a desangrar por una plana como Maka! —siguió riendo tomándose del estómago y cayendo al suelo con lagrimillas en los ojos— ¡Para eso voy a una tienda de revistas! ¡QUÉ POCO HOMBRES SI GUSTAN DE CHICAS COMO…!
La segunda persona en reaccionar fue Maka.
—MAAAAAAAAAAAAKAAAAAAAAAAAA ¡CHOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOP!
Black Star, Elizabeth Thompson y Death the Kid salieron volando de un potente librazo por la ventana de la enfermería.
—OOOOOHHHH ¡QUÉ FUERZA! —Patty se asomó desde la ventana viendo con binoculares especial como los chicos seguían su recorrido. La energía usada fue tanta que la distancia recorrida superó el trayecto de un cohete propulsor y cayeron hasta el pie de las escaleras de la escuela entre material de construcción de las nuevas casas desde una altura que superaba los 1500 metros.
Maka estaba que no contenía su ira y aunque había perdido su nuevo libro favorito, el sacrificio lo valía.
—Patty, agradece que eres demasiado ingenua —No, sabía que no lo era pero la necesitaba— y no has terminado como ésos imbéciles… me falta rematarlos más pero primero ayúdame a buscar a Chrona que luego… iré a enterrar a Soul… tal vez debería pensar en llamar a mi padre… estaría encantado de jugar con él antes…
La técnico sonreía de forma insana viendo con satisfacción el polvo levantado por el impacto de sus ingratos amigos. Oh si, Soul tendría una muerte lenta y dolorosa… muy lenta sobre todo.
—¡Claro! —aceptó la pistola haciendo un saludo militar. Maka salió por la maltrecha puerta y ella no tardó en seguirla para cumplir su nueva tarea.
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Misión ¡START!
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Notas Finales:
Antes de todo, mis más sinceras disculpas por el tremendo retraso en la actualización. Espero que sigan vivos aún (de verdad, o por si acaso… ¿Qué tipos de flores gustan? ^^), pero ¡Apenas voy saliendo del estado zombie que el virus G me dejó! Ni qué decir del virus T que me atacó primero ¬¬ si, hablo de la gripe y tos.
Y digo virus (porque aparte de que lo es) se propaga horrible. Primero cae uno, luego otro y de último una, que para colmo tiene más trabajos y proyectos que los propios maestros. Por suerte al fin tengo mi mente de nuevo con neuronas recuperadas ya que estar en cama, quema muchas. Más de las que quisiera. Y pues bien, retomo los tiempos semanales para seguir que dudo volver a sucumbir en un buen rato… la farmacia y ensalmes deben hacer bien su trabajo.
Ahora sí ¡Saludos saludotes! ¿Cómo les va? ¿Qué les ha parecido éste nuevo episodio de la crónica de muerte de… no, eso no. Ustedes me entienden je. Como vemos, ya se ha salido la verdad del miedo y la reacción de Makita… ejem, le falta más por hacer. Aunque ya tres han sufrido un poco, poquísimo diría yo. Y lo que falta con Tsubaki, Spirit, Soul y otras cosillas más por venir… y no digo más porque los que tienen voz y voto son ustedes amables lectores.
Gracias por sus comentarios que engrandecen mi corazoncillo (y alejan los virus), gracias por sus follows, y favoritos y gracias por sobre todo, por dedicarse a leer. Es todo por hoy y si nada más pasa
¡Nos vemos la siguiente semana lectores!
P.D No olviden comentar que comienza a ser mi protección para estrés y enfermedades XD
