LA FOTO

-5-

Los personajes de Soul Eater no me pertenecen, son propiedad única del maestro Atsushi Ohkubo (¡Bendícelo Shinigami-sama!)

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—¿M-maka? ¿Soul? ¿A-alguno está aquí?... —Camina paso a paso por el césped, recorriendo con la mirada la cancha de entrenamiento vacía— Tampoco están aquí.

—¡Idiota! ¡Desde hace más de tres horas sólo estás dando vueltas! —Le gritó una aguda voz muy bien conocida. Su repentina aparición le hizo pegar un pequeño brinco. Arqueó la espalda mientras sintió como una sustancia comenzó a emerger de su espalda y al poco tiempo tomó la forma del peculiar ente deforme de color negro. Posó su menudo cuerpo sobre la cabeza de su técnico, dándole pellizcos en las mejillas— ¡Mejor ríndete y llévame a comer chucherías que tengo hambre! Ésa tipa ya se debió haber ido a quién sabe dónde ¡Es más rara que tú! Y ni hablar del mocoso ¡Qué se me hace que están juntos!

—Ragnarok, n-no creo que Maka se haya olvidado de mí —Le refutó la chica de cabellos violeta intentando quitarse las manos del bicho de la cara.

—Idiota idiota I-DI-O-TA —Ragnarok siguió molestándola un poco más; cuando sintió que ya tenía suficiente, la dejó en paz posando sus diminutos brazos sobre la cabeza de ella para usarla de colchón—. Chrona, sigues siendo muy ingenua. Si ella se acordara de ti, ¡Hace mucho que nos hubiéramos ido! De seguro se fue a encerrar con el mocoso tiburón en un cuarto.

—¿Para jugar videojuegos y ver películas?

—… Definitivamente sigues siendo muy inocente Chrona.

—¿Eh? Pero Ragna…

—¡CHRONA!

Al escuchar su nombre, se volteó mirando el lugar por el que momentos antes había llegado. Una silueta femenina de vestido largo de conocidos color oro y negros venía corriendo hacia ella con un semblante de preocupación –y miedo también–.

—¿Profesora Marie? ¿Q-qué le sucede? —Le preguntó a su superior una vez la tuvo enfrente, recuperando el aliento. Algo debía de tener para andar con el cabello tan desordenado y el vestido arrugado y no hacer el mínimo intento de arreglárselo…

—Chrona ¡Qué bueno… que… te veo! —le contestó la profesora entre jadeos con las manos apoyadas en sus rodillas, apenas sintió que podía hablar propiamente, lanzó un gran suspiro para explicarse ante la mirada confusa de su alumna— Perdona, es que estoy buscando algo que por ehm, ac-ccidente perdí.

—¿Y eso algo que es? —preguntó Ragnarok irguiéndose por encima de la cabeza de la chica.

Marie desvió la vista con un leve sonrojo, reprimiéndose internamente por lo tonta que había sido al perder la fotografía indecente de una de las mejores alumnas de Shibusen.

—B-bueno ¡No es nada raro lo juro! Es sólo una fotografía.

—¿U-una foto? ¿Una foto de qué?

—Sólo una foto Chrona, sólo eso —respondió entre risas nerviosas dejando ver a flor de piel su incomodidad. Obviamente ninguno de los chicos supo muy bien cómo debían interpretar aquello.

Ragnarok y Chrona hicieron un gesto negativo para pesar de la profesora Mjolir.

—Supongo que gracias. ¡Ah! Pero si la ven… no, si notan una volando por ahí… no le den la vuelta y entréguenmela de inmediato por favor —pidió la Death Scythe afligida cerrando por unos instantes los ojos para alejar la danzante imagen de Maka.

—De acuerdo —asintió Chrona con un intento de sonrisa. No sabía por qué pero parecía necesitar algo de consuelo.

Marie hizo una inclinación a modo de despedida y retomó el camino para seguir en su búsqueda.

—¡EH! —gritó de repente Ragnarok llamando la atención de la joven adulta que se detuvo unos segundos— ¿No habrás visto a la come libros y al blanquito por ahí?

Chrona ni siquiera había pensado en preguntarle.

—Ahora que lo dices, creo que escuché de Nygus que Maka estaba en la enfermería con Kid y Black Star.

La espadachina de inmediato se crispó.

—¿L-les pasó algo malo? —preguntó inquieta. Se reprochó En creer un poco, en la posibilidad que su arma le había sugerido sobre el olvido de su mejor amiga; obviamente Maka no era ésa clase de persona y ahora resultaba que podría estar herida…

—¡Nada de eso! Creo que Kid tuvo uno de sus ataques —precisó Marie—. Aunque eso pasó hace rato, tal vez ya se estén yendo.

La chica agradeció que no fuera nada de lo que pensaba. Sonrió con alivio mientras veía como la maestra retomaba su camino al almacén de experimentos fallidos del profesor Stein…

¿Será que iba al lugar correcto?

—Chrona, ya has oído a la solterona caza locos —dijo Ragnarok regresando al cuerpo de Chrona, aunque su último comentario fue audible para ella— ¡Vamos a echar un vistazo y luego me darás comida!

La espadachina estuvo de acuerdo con la sugerencia y sin perder más tiempo tomó rumbo de regreso a la escuela para ir al lugar mencionado por su maestra. Sin embargo, no se le pudo quitar de la cabeza la actitud tan extraña de la mujer con el asunto de la fotografía ¿Qué es lo que había en ella para tenerla tan preocupada? No podía evitarlo, pero tenía curiosidad por saber.

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Cada segundo que pasaba, la furia de Maka aumentaba. Ya era tan palpable que el aura que emití, producía un frío que congelaba el pasillo, incluyendo a quienes estaban en él haciéndoles temblar de pies a cabeza. Para colmo, su mirada ensombrecida le daba el aspecto de un kishin con hambre de almas –cosa que no estaba tan alejada de la realidad–. Daba más miedo que cuando Shinigami-sama se ponía su antigua máscara… o cuando a Patty le daba el ataque de crueldad.

Al doblar por una esquina, por estar ideando en su mente las mil formas de descuartizar a su pervertido compañero casi choca contra alguien. Por fortuna no fue así.

—M-maka. Al fin te encuentro —Frente a ella estaba Chrona quien la veía con un atisbo de alegría que poco duró pues comenzó a temblar después de fijarse en el semblante de la rubia.

Albarn notó el cambio y enseguida recompuso su gesto con una mirada de ternura hacia su amiga. Para los ignorantes de lo que pasaba por su cabeza, después de haberla visto con sed de sangre, perdieron el color de sus rostros sintiendo como sus almas se les iban por la boca al ver la dulzura que irradiaba.

—Eso mismo estaba a punto de decir Chrona ¡Qué bueno que estamos reunidas otra vez! Ahora juntas… podremos acabarlos más rápido y con el mayor dolor posible.

—¿Acabarlos? ¿Es una nueva misión?

—Nop, hablo de Soul, Kid, Liz y Black Star. Todavía sigo pensando si Patty entra en el combo.

Okey, eso sí que era bastante espeluznante. Más aún si seguía sonriendo.

—¿Eh? ¿A l-los chicos?

Maka ignoró el desconcierto de Chrona, ya después le aclararía a detalle ya que por ahora su prioridad era afilar… encontrar a los otros. Acortó la distancia de su amiga tomándola del hombro para empezar a caminar directo a la ciudad por el trío que seguramente seguían inconscientes. No podía perder más tiempo.

En cambio, la espadachina no terminaba de entender lo que estaba pasando dejándose arrastrar por la rara determinación de su amiga. De pronto, Maka frenó un instante para pararse en medio del pasillo, soltándola del brazo.

Giró su cabeza como si buscara a alguien y luego de unos minutos sin resultado, se encogió de hombros llevando después sus brazos al rostro simulando un altavoz.

—¡PAAAAAATTYYY! —exclamó Maka en un potente grito que dejó aturdidos a los pobres chicos que pasaban a su lado.

La pistola amante de las jirafas no tardó en aparecer corriendo a una velocidad de vértigo y frenando de golpe para llegar hasta ellas deslizándose por el pasillo con sus botines. Portaba una radiante risa.

—¡Listo! ¡No encontré a Chrona, general Albarn! —Las saludó con una negativa de cabeza, aun cuando la susodicha estaba frente a ella, apenas se dio cuenta de ello, la señaló con el dedo mientras volvía a hablar—: ¡Oh! ¡Chrona-chan! ¡Te encontré!

Ninguna de las otras dos dijo nada.

—Pues… va —Maka comenzó a hablar nuevamente con un tono de voz autoritario, propio de un General Militar, tal y como la chica-pistola había hecho mención antes—. Ya estamos todas ¡Al siguiente paso de la misión! Capturar… a las sabandijas dispersas en Death City; y encerrarlos para un sangriente interrogatorio…

¡No! No era un General ¡Era nuevamente un kishin tomando forma de su amiga!

«¿Qué es lo que hicieron?» Se preguntaba Chrona mientras caminaba al lado de la chica de coletas. Patty las seguía por detrás hablando cosas raras sobre cómo tendría que acomodar los peluches de animalitos en la habitación del hospital… lo que de cierta forma la atemorizaba más.

Antes de salir de la escuela, se toparon con la profesora Marie que parecía estar en una carrera por huir de quién sabe qué cosas que le perseguían. Iba mucho más desastrosa de lo que Chrona recordaba, con sus ropas rotas como si algo se las hubiera desgarrado y marcas rojizas en la cara. Hasta el parche tenía cortado; es más, ésa vez ni siquiera las distinguió y pasó de largo llamando al profesor Stein a gritos.

—¿Habrá encontrado la foto? —Se preguntó más para sí Chrona, mientras veía como la mujer se iba. Esperaba que así fuera porque entonces valdría la pena el haberse ido a meter a un lugar dudoso.

La pregunta fue lo bastante audible para Maka quién de inmediato se sobresaltó. El embrollo en que se veía metida era por culpa de una cierta fotografía de la que no se tomó la molestia de exigir antes de mandar a volar a Kid ¿Sería posible que...? No, debía tratarse de otra cosa.

—¿Q-qué foto Chrona? —preguntó temerosa de la respuesta pero intentando conservar la calma; aunque eso era bastante difícil ¡Se trataba de su reputación en Shibusen!

¿¡Cómo viviría si alguien más veía semejante imagen!? Tendría que… cambiarse el apellido, o de escuela, o de profesión, o de país ¡O irse a vivir con su madre! –Aunque ésa última no era tan mala idea de hecho—. Ninguna de ésas opciones le apetecía.

—N-no l-lo sé —Chrona no podía actuar normal teniendo una mirada tan insistente y llameante sobre ella—. E-encontré a la profesora en la cancha de e-entrenamiento preguntándome si no vi una fotografía v-volando.

—¿QUÉ? ¿Y n-no sabes de qué era?

—No, no me dijo —Esta vez fue el turno de Chrona de escrutarla con la mirada — ¿Hay al-algún problema Maka? ¿A-acaso la viste?

La chica palideció. No porque la haya visto como Chrona pensaba sino porque estaba casi segura de que se trataba de la misma imagen en cuestión. Después de todo ¡Fue ella quien no se aseguró de que Kid aun la tuviera! ¿Y si… habían más copias?

¿¡Cuantas estarían rondando por la escuela o hasta Death City!?

Era todo, estaba arruinada.

—No —respondió rodeándose de un aura azul deprimente—. Sigamos, ahora tengo más razón para matarlos. Será mi última hazaña antes de mi hundimiento total.

Si Chrona no terminaba de asimilar lo que había pasado antes, estaba segura de que no lo haría en el resto del día. Maka retomó su caminar seguida de Patty quién en vez de explicarle o por lo menos, comentarle algo; sólo reía con una alegría que venía pasando de lo sano.

Con ésa confusión y el remolino de ideas sin sentido que surcaban su mente, las tres chicas bajaron a paso rápido las extremas escaleras forma-atletas de Shibusen. Más bien, Maka era la única que corría apresurada. Las otras dos la seguían como podían, ni Patty la igualaba.

Y como no; si sus cálculos no fallaban el efecto nockeante del libro pronto desaparecería y estaba muy segura de que no perderían tiempo en huir de la ciudad. Para eso sí que eran expertos.

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—¿D-dónde estoy? ¿Acaso he muerto? ¿Hay ropas de temporada?—Quintándose de encima el polvo y los ladrillos que la cubrían, Elizabeth Thompson logró incorporarse tambaleante para tratar de analizar lo que había sucedido como para que terminara allí, con un dolor insoportable de cabeza y posiblemente un par de costillas rotas— Oh cierto, mi pequeña hermana le dio motivo a Maka en su estado sanguinario activo... claro, debe ser porque le tiré el viejo peluche de jirafa ¡Pero es que no entiende que ya estaba roto!

—¿Alguien anotó el número de serie del maldito avión que nos tiró aquí? —Black Star también comenzó a despertar aunque su levantar fue más complicado ya que tenía encima estructuras de concreto recién hechas.

—¡DEMASIADA IMPERFECCIÓN! —Kid por su parte, a pesar de que tenía múltiples raspones en la cara y un dedo doblado de una extraña forma; estaba más preocupado por volver a levantar las paredes de las casas caídas y eliminar un poco de tanta asimetría que horrorizaba la ciudad.

—Dejando de lado al rarito… —Black decidió que era mejor ignorar a su amigo, le interesaba más tener en orden sus pocas neuronas sobrevivientes para saber que iba a hacer ahora— esto ha sido obra de la loca asesina come libros ¿Verdad?

—Sí y comienzo a temer por mi vida como nunca antes lo había hecho —Con sólo recordar la descomunal fuerza con que Maka los mandó por los aires, Liz podía asegurar que hasta los fantasmas podrían ser mejores amigos que ella.

—¡Pues más le vale que no intente nada de nuevo o se verá con mi furia de guerrero nin..!

—¡Está viniendo!

—¡HUYE POR TU VIDA MORTAL!

Y Black fue el primero en comenzar a correr. Liz tardó unos segundos en reaccionar viendo el polvo de los pasos de Black Star pero no demoró más en seguirle cuando vio que a Maka le faltaban apenas unos metros para llegar a su lado desde la escuela –el aura llameante de furia y odio debía darle potencia–.

«¡Soy muy sexy para morir tan joven!»

—¡Espérame Black Star! Demonios —masculló entre dientes aguantando el miedo que comenzaba a embargarla— ¡Por lo menos tu si sabes pelear cobarde!

Kid salió de su simétrico aturdimiento cuando se dio cuenta de que los gritos estaban cerca de él. Se percató de que él era el único que quedaba entre la pila de escombros. Estaba a punto de preguntarles por qué corrían tan asustados hasta que oyó un nuevo grito que le heló la sangre.

—¡EEEEHHH! ¡NO SE VAYAN INFELICES! ¡TIENEN QUE PAGAR!

—¡Ma-ma-ma-ma ka! Este mundo no tendrá solución si me muero antes ¡Perdón simetría, no eres tú, ES MAKA! —gritó asustado dispuesto a seguir a sus compañeros de batalla.

La técnico de guadaña al notar que el tercero y más importante estaba a punto de escapársele de la mira, rebuscó entre sus cosas para sacar algún otro preciado libro u objeto que le sirviera para derribarlo. Pero ¡Vamos! Su suerte no podía ser peor ¡Se habían acabado sus proyectiles improvisados!

¡JODER!

Ah pero habían otras cosas que SI podía utilizar.

Lo único que alcanzó a ver Chrona –a Patty la había perdido en algún lugar de las escaleras siguiendo un ave azul mientras le gritaba Corn–, cuando al fin llegó al pie de la escuela fue a Maka empuñando un ladrillo y cargando otros veinte persiguiendo a Death the Kid y otras dos siluetas difusas en la lejanía.

Ni idea del por qué Kid no invocaba a su patineta si tanto temor le tenía…

—Ni de broma les alcanzo —Se lamentó la espadachina observando la escena con la respiración entrecortada.

Observó el lugar del que le pareció que habían salido, sólo se trataba de un montón de concreto caído… y una figura de Shinigami-sama levantada cuidadosamente. Viera por donde le viera, estaba simétrica.

—N-no sé lidiar con cosas que nadie me explica.

Suspiró frustrada pensando que lo mejor era que regresase a su cuarto en la escuela, mañana cuando todos estuvieran mejor –o siguieran vivos– preguntaría la razón de tanta extraña situación. Además, Ragnarok ya saldría de nuevo a pedirle comida.

Como solía hacer, su mirada violeta registró involuntariamente el resto del lugar topándose con las cosas tiradas de su amiga técnico. Obviamente no iba a poder cargar su mochila escolar y la veintena de ladrillos.

Se acercó para recogerla y poder entregársela mañana. Lamentablemente la cogió al revés y las cosas terminaron en el suelo junto al polvo.

«Pero que tonta soy» Se arrodilló para recogerlas una a una limpiando la suciedad que habían adquirido. Lo último que hacía falta meter, era un cuadro blanco que casi se enterraba entre el cemento sin usar. Limpió un poco la parte blanca y cuando le dio la vuelta para hacer lo mismo con la imagen, se llevó tremendo impacto.

Por un momento creyó que estaba muy sucia y veía mal asi que la limpió con la manga de su vestido. Pero la foto no cambiaba.

Una foto.

Foto.

Maka enojada queriendo matar a sus amigos.

Marie buscando una fotografía.

Maka palideciendo cuando escuchó del objeto.

Todos huyendo de ella.

Bien, ella no era exactamente una genio pero con lo que veía ahora ¡Estaba casi segura de que eso era la causante de tantos posibles asesinatos! Su rostro adquirió un tono carmín, sentía de repente que su cabeza quemaba y casi casi le salía humo peor que un incendio.

Era… era… Maka… y estaba…

—¡CHRONA! ¡CHRONA! —dio un respingo presa del susto— ¡¿HAS VISTO A KID?! ¡ES CUESTIÓN DE VIDA O MUERTE!

Volteó de inmediato y tal como lo había pensado, la voz pertenecía a Soul que la miraba con un terrible semblante de ¿Angustia? ¿Horror? ¿Pánico?.. Debía de ser otra posible víctima de su amiga.

—S-se acaba de ir por ahí —Le respondió señalando a sus espaldas, no muy segura de complementar su explicación diciéndole bajo qué circunstancias.

—¡MIERDA! ¿¡No sabes si se fue a su mansión!? ¿¡Llevaba algo en la mano!? ¿¡Estaba solo!?

Tantas preguntaron incrementaron el caos en su mente. ¿A cuál respondía primero? Además, la imagen que permanecía en su mano le rogaban que pusiera toda su atención en ella… y estaba cediendo a hacerlo.

—Eh… y-yo no sé —balbuceó, su mirada no se apartaba de la foto a pesar del esfuerzo que hacía por prestar atención a su interlocutor.

—Por favor Chrona ¡Has un esfuerzo! —suplicó el chico sin dejar de mirarla. Un rápido vistazo le mostró que él lucía desesperado. Quería ayudarlo, enserio que lo deseaba… asi como deseaba seguir viendo lo que tenía en la mano…

—C-creo que se fue a… —¡No podía quitarle los ojos de encima! El nerviosismo la hizo sudar frío— Maka está… no. E-estaba con Liz y Black corriendo y… Maka… ladrillos… la profesora Marie… Maka…

Soul no estaba comprendiendo nada y a cada segundo que pasaba su pavor aumentaba ¿Qué pasaría si no encontraba a Kid? ¿Qué tal si la maldita fotografía se le hubiera caído? ¿¡Qué le sucedería si Maka descubría todo esto!? Y si… ¿Ya lo sabía? ¡Era Kid de quién hablaba!

—¿¡Qué ocurre con Maka!? —preguntó a gritos haciendo saltar nuevamente a la chica que lucía avergonzada por algún extraño motivo.

—M-maka ¡MAKA ESTÁ MUY LINDA!

Silencio.

«¿Qué acaba de decir?»

«Al fin lo dije… m-me siento mucho mejor»

«Estos locos ya me retrasaron la cena»

La perplejidad se apoderó del albino. Observo con una mueca de total desconcierto a la chica enfrente de él pidiendo una explicación coherente porque no estaba muy seguro de lo que había oído. Fue hasta ese momento cuando notó que Chrona miraba algo, un cierto cuadro pequeño que tenía toda la pinta de ser una… oh no… no podía ser cierto.

—¿Q-qué es eso que tienes ahí? —masculló Soul sintiendo como volvía a subírsele la sangre al rostro intuyendo de qué se trataba. Solo necesitaba una simple frase para dar por terminado con su incertidumbre.

Chrona dudó en responderle. No sabía si era mejor decirle la verdad o guardársela y salir corriendo. Pasaron unos minutos de silencio incómodo en que ninguno dijo nada, ella comenzó a retroceder unos pasos inquieta al sentir la penetrante mirada carmín sobre ella que parecía escrutarla e intentar sacarle la verdad a fuerza.

—Chrona… —Soul comenzó a acercarse cuando notó su intención de irse. A cada paso que él avanzaba ella retrocedía uno más. Sino hacía algo pronto ¡Se le iría de las manos!— responde ¿QUÉ ES ESO?

—S-solo es una… tarjeta de bienvenida. Y tengo que ir a casa ya… —Error, el no haberle mirado cuando lo dijo fue la pista para saber que mentía ¡Aunque tartamudeaba cuando hablaba siempre sostenía la mirada! Soul se dio cuenta y no despegó sus ojos de ella ni un segundo.

—¿En serio Chrona?

—S-si… n-no… ¡Ahí viene Maka! —gritó señalando la escuela. El chico cayó en el engaño y volteó de inmediato, asustado. Cosa que ella aprovechó para….

—No veo a nad… ¡HEY TÚ NO VIVES POR AHÍ!

Chrona había comenzado la huida. Y él no tardó en seguirla temiendo perder lo que tanto sufrimiento físico podría causarle.

La chica le llevaba ventaja, maldecía su ligereza ya que le permitía moverse a una velocidad abrumadora y el, aunque tenía una buena fuerza no le era suficiente para alcanzarla. De pronto, algo venía a interponerse de nuevo en su camino… ¡Y al fin tenía suerte!

—¡COOOOOOORN! —Patty saltó desde algún tejado cayendo en medio de la calle y bloqueando la huida de la técnico espadachina.

Situación que Soul no dudó en aprovechar lanzándose contra Chrona en una magistral tacleada que los miembros de la NFL podrían premiarle. Ella dio un pequeño grito por el susto del impacto y por el hecho de que el objeto estaba siendo arrebatado de sus manos.

—¡JA! ¡Lo tengo! —soltó triunfante Soul levantándose y resistiendo el impulso de ponerse a llorar de felicidad. ¡No había duda de que era la foto!

¡Lo era! La… misma…

«Joder, no es nada cool» Su nariz no resistió ver nuevamente aquella pose tan perfecta de su técnico, sintió como el líquido conocido se resbalaba hasta sus labios y tuvo que usar sus manos para retenerlo «Maldita Maka, maldita Blair, y aun así ¡He ganado!»

No obstante, Chrona se había enojado. Más que enojada, estaba furiosa. Soul no se dio cuenta hasta que fue demasiado tarde cuando ella se había abalanzado sobre él para intentar quitársela.

—¡Soul! ¡No puedes tenerla! ¡Es de Maka!

—¡Aléjate, aléjate! ¡Es mía! ¡Mía!

—¡No! ¡Es de Maka!

—Ya sé que es Maka ¡Pero me pertenece!

—¡MAKA NO LE PERTENECE A NADIE!

—¡HABLO DE LA FOTO!

Ambos se enzarzaron en una discusión en medio de la calle en una extraña batalla que no incluía más que manotazos a una rapidez asombrosa. A vista de Patty eso era divertido así que comenzó a echar porras.

—¡Dale cabrón! ¡En el pelo, en el pelo! ¡Chrona tú puedes, pégale en el rostro!

Ni idea de a quién apoyaba. Y mucho menos de dónde había sacado banderas que agitaba efusivamente con los rostros de los chicos.

—¡BASTA! ¿QUÉ LES SUCEDE A USTEDES?

La pelea se detuvo cuando la potente orden se acompañó de una repentina luz amarilla que les cegó por instantes. Giraron el rostro a la izquierda, siguiendo el origen; palidecieron de inmediato al reconocer la figura femenina de la profesora Marie con su mano transformada en martillo en una pose amenazante. Y para colmo, acompañada de Stein.

—Vaya, esto sí que es una nueva forma de pelear. No me imagino cuánto daño pueden hacer —comentó el maestro de forma sarcástica dando una profunda calada a su cigarrillo.

Por el contrario, para Marie una pelea era una pelea y no podía permitir que dos estudiantes estuvieran llevándola a cabo en medio de la ciudad ¡Alguien podría salir herido! –Aunque tener el martillo en su mano era el verdadero peligro–.

—Jovencitos, estoy muy decepcionada de ustedes ¡Sepárense de inmediato!

Los dos acataron la orden inmediatamente, alejándose de un salto. La foto, la había conseguido Soul.

—Podemos explicarlo —Se apresuró en hablar el albino, tragando duro esperando que las cosas no se complicaran más como era costumbre

—Pues sí que me gustaría oírlo —Marie desvió la vista mirando fijamente a Soul. Podría sonar estúpido pero él juraba que la profesora comenzaba a emitir un aura maligna expresamente para él. Ojalá estuviera equivocado.

—Soul… sobre todo quiero aclarar unas cosillas contigo además de esto.

Todo indicaba que no estaba tan mal después de todo ¿Qué había hecho ahora?

Stein observó con gracia la escena que se desarrollaba. Cuando Marie fue a buscarlo en su oficina luego de haber sido atacada salvajemente por las criaturas del almacén y luego de ayudar a recuperarse, ella le contó lo que estaba pasando con una fotografía que le había confiscado a Kim y Jackie. Le aseguró que la inútil búsqueda comenzaba a ponerla histérica y ya se estaba cansando, además de que si Spirit la encontraba, no sabría cómo lidiar con él –pasar tiempo con Chrona parecía afectarle–.

Más por diversión que por otra cosa, Stein le prometió ayudarla con lo que pudiera y lo primero que hizo fue sugerirle buscar al «supuesto» dueño de ésa imagen. No lo había visto en todo el día después de que huyera descaradamente en su nariz de la clase y claro, Maka y Chrona le siguieron después.

Definitivamente los chicos actuaban raro, y no sólo ellos pues ya se había encontrado con un apurado Kilik exigiendo una misión duradera en la oficina de asignaciones, y Ox y Harvard se habían reportado con una extraña fiebre… sin contar que había oído a Kim y Jackie hablar sobre precios para información exquisita de primera mano.

Entre todo eso solo podía existir un conector, un solo hilo que uniera todo aquello y detonara la mayor de las catástrofes existenciales que azotara Shibusen.

Y eso no podía ser otra cosa que…

—Soul ¿Qué guardas en la mano? —La tranquilidad con que había hablado y sus ojos grises escrutándolo, hizo que Soul casi perdiera el alma en el instante.

Tenía que ¡Correr! Lástima que no podía, era Stein y Marie de quienes hablaba ¡Uno de los mejores equipos!

«Rápido, rápido. Piensa en algo Soul, en un escape cool para irte a China. Una vez ahí te cambiarás el nombre y te teñirás tu sexy cabello ¡Tienes que pensar!»

—¿Soul? —Marie contempló al chico que había comenzado a llorar inexplicablemente.

—¡Estoy muerto! —clamó él en respuesta tirándose al piso dramáticamente mientras golpeaba con impotencia el suelo.

—¿Chrona-chan, tú me puedes explicar por qué peleaban?

La espadachina despegó su vista atónita del chico en el suelo y mirar a la profesora. No podía decirle la verdad ¡No podría soportar la vergüenza! su mirada reprobatoria… más que nada su martillo.

—Era por… por… ¿Información clasificada?

—¿Cómo?

—Creo que yo sí tengo la respuesta —Stein se acercó al lado del albino que sin oponer resistencia dejó que el maestro tomara lo que tenía en su puño con tanto ahínco.

Marie la reconoció de inmediato abriendo la boca y los ojos –aunque uno ni se veía— de la impresión ¿Acaso era lo que intuía?

—¡La foto de Maka desnuda! —gritó Patty sorprendiendo a todos, de nuevo. Ya no podía aguantar no decir nada.

Chrona, Soul y Marie sintieron un escalofrío recorrerles desde sus posiciones. Stein solamente rio antes de ver la dichosa imagen corroborando la explicación de Marie y el comentario de Patty.

Las féminas miraron atentos la posible reacción del profesor, incluso Soul se paró de un salto para unirse a la observación.

Después de dos segundos de escrutinio, Stein se encogió de hombros y se la guardó en el bolsillo. Tiró su cigarro aplastándolo en el suelo con el zapato y encendió uno nuevo.

—No sé por qué los adolescentes se alteran tanto, ni que nunca hubieran visto a alguien desnudo. No es la gran cosa.

—Nunca lo he hecho.

—Jamás… b-bueno, solo a Blair ¡Pero no porque quiera!

—Sólo me interesan las jirafas y ellas no usan ropa.

—¡No digas esas cosas así como así Stein!

Marie sacudía al profesor avergonzada, reprimiéndole por decir algo tan privado tan a la ligera mientras Stein reía. Los alumnos pensaron en aprovechar aquello para huir, sin embargo, cuando ya estaban volteándose para echarse a correr; Stein los detuvo:

—Ni se atrevan a moverse un milímetro más.

—¡Por favor! —exclamó Soul resignado y volviendo a dar la cara a los maestros.

—¡Cierto! No podemos dejar esto así nada más ¡Los tres merecen un castigo! Pobrecilla Maka-san, tiene amigos tan pervertidos. No me imagino lo mucho que sufrirá cuando se entere de todo esto —comentó Marie sacando un pañuelo para limpiarse las lágrimas producto de su tristeza por imaginar a Maka llorando desconsolada.

¿Qué?

—¡El que sufrirá seré yo! ¡Ella me va a cortar en pedazos! —bramó Soul desesperado. Lo estaban dirigiendo a una muerte segura— ¿Es que no se puede quedar en secreto? ¡Se los suplico!

—Ni hablar, este es un asunto que también le incumbe porque es su imagen la que ha pasado a la vista de todos.

—¿Todos? —preguntaron Chrona y Soul al unísono compartiendo una mirada.

—Sí, aunque este no es el momento ni el lugar para explicarles —Stein señaló con su mirada la afluencia de curiosos ciudadanos que comenzaban a acercarse—. Iremos a tu departamento y ahí hablaremos con calma para aclarar el asunto. Oh, no es una opción, es una orden.

—Voy a morir —aseguró Soul sintiendo de nuevo como la fuerza abandonaba su cuerpo. Ya no podía hacer más, Maka lo iba a enterrar vivo y Blair habrá cumplido su maldita venganza.

—Tú también vienes Chrona —Le dijo a la chica que tenía la mirada gacha con la leve esperanza de no meterse más en ese asunto— Y tú también Patty… sobre todo tú. Creo que eres la de mayor problema por ahora.

—¡Okeeeey!

Stein junto con Marie esperaron a que los tres chicos tomaran rumbo al departamento del equipo Albarn para ir detrás de ellos. Dudaban que escaparan pero si por algún destino infortunio, la chica ya estaba enterada… tendrían que protegerlos.

El atardecer ya caía sobre la ciudad y los cinco marcharon rumbo a un evento sin precedentes.

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Aunque no sabían que en el departamento ya estaba alguien esperando.

La gata pervertida iba saliendo del Cabaret dispuesta a ver en primera fila la función estelar.

Maka también iba hacia allí arrastrando tres cuerpos.

Y otras dos jóvenes tomaban camino planeando una extorsión monetaria sin precedentes.

Pero, lo más terrible era que cierto padre amoroso y mujeriego estaba yendo a una visita para ver a su adorable única hija.

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Sin duda, la muerte acechaba Death City.

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¡Buenas! Bendiciones a todos de parte de nuestro Shinigami-sam; dice que va preparando los rezos para las futuras ceremonias de despedida a los muertos :D

Sí, lo sé, mis oídos han estado zumbando mucho últimamente por la FATAL tardanza en actualizar. Incluso mi yo amante del picante me lo recriminaba a diario ¡Fue horrible, fue horrible! Así que mis más sinceras disculpas –imaginen que hago una reverencia tirándome al piso con la cabeza pegada a él (?)– pero la buena noticia es que ¡Ya no tendrán que esperar más!

Porque sí, éste es el penúltimo capítulo de éste Fic que tanta risa me ha dado. Y espero que a ustedes igual ^^ como dije en el principio, pensé que sería corto pero de alguna forma se alargó llegando hasta aquí, aunque igual no son muchos capítulos; estoy bastante satisfecha con el resultado.

El último capítulo está en proceso, me falta poco más de la mitad y déjenme adelantarles que es un vertedero de locura y sangre total. Estimo subirlo el viernes a más tardar pues las ideas siguen llegando y si no fuera por los trabajos de la escuela, lo acabaría ya XD

En fin, gracias por acompañarme y dejar sus comentarios. No saben cuánto me divierten –o tal vez si–. Agradecimiento especial a Paola guest. Muchas gracias y lamento la tardanza de nuevo je.

¡Nos leemos pronto en el final!

P.D Hice una pequeña referencia a dos series de anime que son de mis favoritas ¿Identificaron dónde y cuáles? ¡Quien adivine se lleva un auto de premio! ¡Sí!

¡La foto de un auto de juguete! Luchen por el premio ^^

Bye bye~