LA FOTO

-6 FINAL-

Los personajes de Soul Eater no me pertenecen, son propiedad única del maestro Atsushi Ohkubo (¡Bendícelo Shinigami-sama!)

En memoria de Soul Eater Evans. Por ser un gran compañero, amigo, intento de chico cool, idiota-pervertido, asaltacunas, vago y buen juguete.


Que Shinigami-sama guarde por siempre su alma…

.

—Pues ya que. Peeeero, no aceptaré que vuelva a pasar. No, no no no no no. Cuesta mucho el velorio y todavía seguimos recuperándonos de la ¡Robo-city! así que ¡Cuidadito! —exclama alegre Shinigami-sama mientras agita las rosas blancas que llevan en sus gigantescas manos para saludar al público presente.

.

.


«Ya se ha tardado mucho… ¿Será que le pasó algo? ¿¡Maka lo habrá descubierto ya!?»

Suspira ¡La paranoia la está consumiendo! ¿Y cómo no iba a hacerlo? ¡Si ha estado por más de tres horas sola en el departamento! Vamos, cuando decidió ir allí para ver a Soul, no pensó que él ni siquiera estuviera en casa. Incluso Maka no se encontraba en el lugar, lo cual era raro sabiendo que su hora de hacer tarea ya se le estaba pasando.

¿Dónde se habían metido? ¡Era desesperante solo oír cómo Blair jugaba en su cuarto! Aunque no tenía idea de por qué no había bajado a saludar siquiera…

Bueno, si lo pensaba bien al único que quería ver es a Soul, si se encontraba con Maka, no sabría cómo actuar. No estaba lista luego de… ¡Alto! Dijo que no volvería a pensar en ello. Sacudió con fuerza la cabeza y continuó comiendo una tarta de fresas que encontró en el refrigerador —ser ninja tiene sus ventajas, no necesita una llave para entrar a las casas… ni permiso—.

«Creo que no me importaría que tardara más ¡Esto está riquísimo! Luego le pediré la receta a los chicos, Black Star estará encantado de probarla»

De pronto, escuchó un golpe seco en la puerta que la sobresaltó. Se levantó con sigilo sin soltar la tarta, observando con cuidado el mínimo movimiento que pudiera suscitarse. Otro golpe con mayor fuerza. Tomó el último trozo del pastel y lo comió de un bocado, dejando a un lado el plato. Ya tenía las manos libres para pelear si era necesario. Si los dueños de la casa fueran los que estuvieran al otro lado de la puerta… no necesitarían golpearla.

Se puso en guardia, esperando algún nuevo indicio del intruso.

—¡ESTO...! —Tsubaki se asustó cuando una extraña voz de ultratumba se escuchó al otro lado. Su cuerpo se tensó por completo y una extraña aura oscura comenzó a entrar a la habitación. Podía sentirlo, eran unas ansias asesinas. Un enemigo poderoso. Tragó duro— ¡ES IMPERDONABLE!

La puerta fue abierta de un potente golpe haciendo saltar astillas por los aires. Varios objetos fueron lanzados al interior de la casa destrozando algunos muebles de los que la ninja pudo cubrirse a tiempo. No podía esperar más.

—¡KYAAAAAAAAAA..! —emitió su grito de batalla para lanzarse con el puño en alto para detener a la bestia que había osado por irrumpir en la casa de sus amigos— ¡TOMA EST… ¿AHH? ¡¿MAKA?!

Se detuvo a unos centímetros de tocar el rostro de su pequeña amiga que la observaba sorprendida. Su rostro mostraba total desconcierto, así como debía estar el suyo.

—¿Tsubaki? ¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste?

—¡No hay tiempo Maka! ¡Hay un kishin cerca de aquí, pude sentirlo! —exclamó presurosa tomando a su amiga de los hombros para ponerla atrás suyo y buscar al enemigo en cuestión.

—¿Qué? ¿Kishin? ¿Dónde? ¡Yo no siento nada!

—¿Cómo dices? ¡Si estaba clara su esencia sanguí...! —Sus palabras se quedaron en el aire al voltear atrás para verla. Ella estaba bien, un poco alterada por su respuesta inconclusa pero con buen aspecto. En cambio, los objetos que habían arrojado hace unos minutos… eran cuerpos.

Tres cuerpos inconscientes, dos hombres y una mujer con varias heridas en diversas partes del cuerpo y chichones en la cabeza. Sus ropas estaban rasgadas y llenas de lodo, hojas atoradas y varias ramas de árboles. Incluso parecían tener ¿Baba de perro? Esperaba que fuera baba de perro.

—¿BLACK STAR, KID Y LIZ? ¿PERO QUÉ LES SUCEDIÓ? ¿¡Dónde los encontraste Maka!? ¡Hay que atenderlos rápido y reportar que fueron atacados! —Tsubaki fue de inmediato a socorrerlos pues su estado físico era preocupante.

—Ah, te referías a eso —Maka en cambio, lo dijo como si no fuera importante en un gesto totalmente despreocupado—. Pueeees, verás… d-digamos ya me encargué del sujeto. —caminó hasta el sillón para sentarse, estaba nerviosa y algo apenada por el hecho de que Tsubaki se diera cuenta de que el enemigo que buscaba, era en realidad ella. Es decir ¿Acaso no lo merecían? Ésos que decían ser sus amigos… la mentada foto— Olvídalo. Yo lo HICE.

—¿Cómo dices?

—Soy culpable —Lo dijo mientras su rostro volvía ser sombrío, cosa que hizo estremecer a la ninja—. Y no me arrepiento de nada, es más lo haría una y otra y otra y otra y otra, vez...

—C-creo que ya entendí Maka.

Y vaya que lo hacía. De alguna forma presentía la razón detrás de semejante brutalidad; y por eso mismo temía en preguntar ya que ella tenía en su cinto, cierto objeto que de pronto le comenzaba a estar pesado.

—Entonces Tsubaki ¿Necesitas algo? No es propio de ti el allanamiento de morada a menos que sea algo extremadamente grave —comentó la rubia mirándola desde el sillón. Había puesto los pies sobre la espalda de Kid que había crujido al contacto por la falta de delicadeza.

—Eh pues… verás… yo sólo —A paso tembloroso, se acercó hacia donde el cuerpo de su técnico yacía para jalarlo de las piernas y atraerlo hacia ella. No le quitó ojo de encima a Maka por si hacía algún movimiento, cosa que no sucedió—, quise pasar a saludar y como no había nadie y tenía calor, entré por el aire acondicionado.

En otras circunstancias, tal vez Maka no se hubiese creído tal cuento, pero su mente estaba tan ocupada recreando mil y un formas de torturar a Soul cuando llegara a casa, que dio por válida la explicación de su amiga.

—Ah ya, no es nada —notó los movimientos dudosos de la chica y el hecho de que no dejaba de mirar a su compañero de equipo— Oh, si quieres puedes llevártelo. Él ya no me sirve en lo absoluto, de todas formas ya mañana arreglaré cuentas.

Sus palabras no le daban buena espina. No sabía si porque lo decía como si comentara algo tan insignificante o porque su pie ejercía presión en la espalda del otro chico. Sea cual fuese la verdad, lo único concreto que tenía en mente es que ¡Debía salir de inmediato del Departamento!

—Maka-chan, lamento las molestias. De seguro tienes muchas cosas que hacer así que me voy llevando esto —cargó el cuerpo maltrecho de Black en su hombro, se dio la media vuelta con una cálida sonrisa en el rostro, agitó la mano libre despidiéndose.

—¡Nos vemos mañana Tsubaki! —Le devolvió la despedida Maka, sonriendo también. No parecía interesarle la escena de muerte que protagonizaba.

Por su bien mental, Tsubaki siguió sonriendo. Mañana hablaría con Soul sobre la foto. Su vida era más importante en estos momentos. Caminó a la entrada y tomó el picaporte. Sin embargo, no lo giró para abrir ya que éste lo hizo por su cuenta.

—¿Profesor Stein? —preguntó con cierto asombro al ver en la entrada al adulto de cabello grisáceo y lentes frente a ella.

—¿Hmm? —El profesor la observó con un atisbo de alegría, sentía que la situación podría ser más divertida de lo que pensaba tomando en cuenta lo que la joven cargaba.

—Tsubaki-chan. Vaya, qué sorpresa —dijo con alegría la profesora Marie asomándose de detrás de Stein. Pero su gesto no duró mucho al ver las gotas de sangre cayendo al suelo siendo originas por un cuerpo que ella llevaba en el hombro. Se llevó las manos al rostro preocupada— ¡Por Shingami-sama! ¿Qué ha ocurrido con Black Star?

—P-pues verá… es una larga historia.

Tsubaki se preguntó cómo es que ella tenía que dar explicaciones si no fue la causante de aquello, curiosamente cuando volteó para recurrir a la ayuda de su amiga, se encontró con la sala vacía. Ni Kid ni Liz se veían por alguna parte, por un instante creyó que era porque habían reaccionado y habían huido, pero al escuchar el sonido de algo arrastrándose en dirección al baño desechó la idea. No cabía duda de que Maka estaba ocultando su crimen, muy sabio de su parte teniendo a Stein en la casa.

—No se diga más, que me gustará oírlas todas. Por suerte traje café —expresó Stein con júbilo sacando varias bolsitas de su saco para ponérselo en la mano a una perturbada Tsubaki, entrando después al lugar.

—¿Todas dijo?

Marie tenía una expresión similar de desconcierto, no tardó ni un segundo en entrar también detrás del hombre. Ella quiso hacer lo mismo pero su mirada se asombró aún más cuando vio que habían otras dos personas en la puerta.

Ahí estaba él, con la mirada perdida viendo con horror el cuerpo de su hermano del alma medio muerto. Un soplo de aire helada le recorrió de pies a cabeza haciéndole temblar sin control. Maldita la hora en que su voluntad cayó a tal grado de dejarse llevar por el chiflado de lentes.

¡Estaba seguro de que ni Black Star se compararía a él cuando Maka se enterara! Y eso que ni sabía el motivo del por qué su amigo estaba así.

«Al diablo todo, yo me largo de aquí. Prefiero regresar con los músicos ésos que morir ahora»

Quiso irse, de verdad que lo quiso pero hubo dos razones poderosas para no hacerlo: la primera era que Chrona lo agarró con fuerza de la manga de su chaqueta impidiéndole seguir adelante –además de una mirada de no me vas a dejar sola con éste rollo, te quedas porque te quedas a lidiarlos conmigo–. Y la segunda porque algo extraño comenzó a enroscarse en su cuerpo, apretándolo e inmovilizándolo. Era como una sensación de estar encadenado en medio del océano ¡Sentía que se asfixiaba!

Curiosamente ¡No había nada a la vista! Lo que significaba que venía de…

—ESTOY SINTIENDO UN ALMA PERVERTIDA, SUCIA, VIL Y DESCARADA... ¡Y SÉ DE QUIÉN SE TRATA! —aseguró una gutural voz, sentía que cada letra pronunciada era una filosa cuchilla que se le clavaba en todas partes posibles del cuerpo.

—¡He recordado que tengo que entrenar con Justin-san! ¡T-tengo que ir...!

Fue interrumpido al sentir en su cara el duro golpe de un libro enviado con una sobrehumana fuerza que lo mandó al suelo.

—¡TE MA-TA-RÉ EVANS!

Y Chrona lo soltó cuando supo que aunque intentara lo que sea, su destino estaba sellado.

—¡AHHHHHHHH!

Con una excepcional salida que hacía retumbar el suelo bajo sus botas, Maka corrió en dirección suya ignorando la mirada alarmada de la maestra y el hecho de que Stein estuviera grabando la escena. Tsubaki dio un brinco a un lado para evitar entrar en el campo asesino de la chica, aun cargaba consigo el cuerpo de su compañero que, por la brusquedad del movimiento se le resbaló del hombro cayendo en un golpe seco en el piso.

—¡Black Star!

—¡Maaaaaka-chan no hagas nada de lo que podrías arrepentirte!

—¡Dale duro contra el muro Maka! ¡Ea! ¡Ea!

—No sé lidiar con escenas de crimen.

—Esto se pone interesante.

—¡¿ES QUE NADIE VA A AYUDARME?! ¡ME VA A MATAAAAAAR!

Soul se levantó con pesar desconcertado por el proyectil, pero un nuevo ejemplar fue enviado hasta él dándole en la nuca de la que estaba seguro oyó crujir. Se paró dispuesto a largarse antes de recibir otro libro, pero la velocidad de Maka le llevaba ventaja así que cuando apenas había puesto un pie afuera, ella se lanzó contra él agarrándolo de los pies y haciéndole caer al piso dándose otro durísimo golpe en la cara que le abrió una herida en la frente.

Intentó patalear para deshacerse de su agarre pero la abrumadora sensación de ser sujetado por una energía poderosa –llámese los demonios internos de Maka en liberación total– lo tenían presa como a un pescado metido en una red. La chica comenzó a jalarlo para meterlo a rastras en el departamento

¡Juraba oir el sonido del metal emergiendo de la piel! En un ligero vistazo ¡Juró ver que era un espíritu infernal lo que lo arrastraba al inframundo! ¡ÉSA COSA NO PODRÍA SER SU TÉCNICO!

—SOOUUL, VEN HACIA MÍ SOOOUUUL —clamaba su nombre en una voz distorsionada y abrumadora.

—¡Déjame, déjame que no te he hecho nada! —gritó con desesperación arañando el piso en vano intento de escaparse. La puerta se cerró cuando estuvo dentro y por alguna razón que no entendía, Patty le puso el seguro.

—Muere maldito viejo —dijo la Thompson viéndole desde arriba con una mueca de maldad pura.

«Maldita niña zoofílica»

Además ¿Por qué estaba a punto de ser masacrado? ¡Ni le habían dicho nada aún!

—¡TE DESPEDAZARÉ EVANS IMBÉCIL!

—¡AAAAAAAYUDAAAAA!

—¡Maka para! —Marie tomó a Maka de la cintura haciendo que soltara al pobre chico que comenzaba a llorar del terror. La joven opuso algo de resistencia dando a ver todas sus intenciones con él— Sería difícil encontrarte un nuevo compañero.

—¡¿Ése es el problema?!

—Bien, calmados todos —Stein se levantó de su asiento guardando la cámara. Con rapidez sacó una caja pequeña de su bolsillo y extrajo de ella tres agujas que le lanzó a Maka dándole en el hombro izquierdo y las piernas.

—¿¡PERO QUÉ ES ESTO!? ¡No puedo moverme! —vociferó la joven molesta. Estaba petrificada y sólo tenía el brazo derecho libre que no le servía de nada— ¡Esto no es justo!

—Entonces lo equilibraré —Stein volvió a lanzar otra aguja directo a su hombro libre.

—¡No me refería a esto!

—No estoy de acuerdo con el método pero si así nos evitamos un asesinato… —Marie tomó a Maka de la cintura y así como estaba congelada, la trasladó sin problema cerca de los sillones en dónde la puso como una estatua a pesar de las protestas de la alumna.

Chrona y Patty fueron a su lado para observarla mejor. Era divertido picarle la mejilla y ver que ella no podía hacerles nada, Patty hasta tomó un palillo para metérselo en la nariz.

—¿Y dicen ser mis amigas?

Tal vez la única que tenía en consciencia que todo estaba mal era Chrona. Sabía que de un momento a otro, todo se volvería un caos cuando se enfrentaran a… la verdad.

—Soul, ya estás cubierto, puedes salir ahora y ven a sentarte. Tú también Tsubaki —ordenó el profesor a ambos chicos.

Soul se había escondido atrás del librero una vez se había visto fuera del alcance de su técnico. Tsubaki por otro lado, dejó en el suelo a Black Star que no parecía dar indicios de reaccionar pronto. Sea lo que sea que Maka le hizo, fue grave.

—Profesor Stein, por favor ¡Ayúdeme a seguir con vida! ¡Jamás sabrá de mí de nuevo!

—¡Ni se te ocurra Evans! ¡Tú no te vas limpio de aquí luego de lo que me has hecho!

—¡No sé qué estás hablando! —Se detuvo un segundo para pensar, momento en que los demás presentes se quedaron expectantes esperando que él comenzara la tan complicada explicación— ¿Es porque me comí tu pudín? ¡Te prometo que te compraré dos toneladas Maka!

Todos se dieron una palmada en la cara –menos Maka que seguía inmóvil–.

—¡MUÉRETE!

—Esto no irá a ningún lado solo —mencionó con cansancio la profesora dejándose caer en el asiento—. Comencemos de una vez.

Chrona, Soul y Tsubaki tragaron duro sabiendo a lo que se refería. Patty solamente se limitaba a mecer a la estatua viviente de Maka quién seguía gruñendo.

—Y… ¿Quién hace el café?

.

.


«Blair es muy feliz con su vida. Blair se divierte mucho con los chicos y le gusta jugar con ellos ¡Y hoy se divertirá muchísimo y es algo que Blair no puede perderse!» La mujer se había transformado en gato e iba con gran agilidad saltando los techos para llegar más rápido a su hogar. La sangrienta luna estaba haciendo su aparición lo que significaba que sus adorables dueños debieron de haber llegado ya.

¡Al fin tendría la victoria de una venganza bien planeada! Y sin mancharse ella misma las manos ¡No podía ser más feliz!

Estando a unas cuadras de distancia, notó dos siluetas femeninas que parecían ir en la misma dirección. Le resultaban familiares así que se bajó a correr por el suelo para verlas mejor. No se equivocaba, las conocía muy bien.

—¡Kim-chan, Jackie-chan! —Las llamó, ellas se detuvieron y voltearon buscando a quien les había llamado encontrándose con la gata a sus pies.

—Blair, que tal ¿Regresando del trabajo? —Le preguntó la técnico, agachándose para poder acariciarle entre las orejas, gesto que Blair agradeció moviendo su cola y ronroneando.

—Si~ Blair ha estado muy emocionada todo el día porque intuye que sucederá algo divertidísimo… Oh ¡Ya sé! Ustedes podrían venir también chicas —contestó alegre, dejándose acariciar por la joven.

Jacqueline tuvo un cierto presentimiento.

—De hecho, justo estábamos yendo ahí para visitarles. Tenemos cosas importantes de qué hablar con Soul —explicó Kim con una significativa sonrisa, jugando con la gata que empezó a girar por el suelo entre risas.

Su compañera en cambio, suspiró fatigada. Kim la había arrastrado con ella con la excusa de cerrar el segundo trato más importante que podría traerle muy buenas ganancias. Era obvio, solo estaba yendo para amenazar al albino por el asunto de la foto. Y de paso hacer que Maka se enterara indirectamente. Ella estaba deseosa de ver la reacción de ambos, lo que para Jacqueline sólo significaban problemas muy grandes.

—Kim, enserio, esto es una muy mala idea. Desde hace rato que he empezado a sentir el aire helado viniendo de la casa de los chicos… y eso que soy una antorcha literalmente.

—Jacquie, ya hablamos de esto antes —La chica se levantó, llevando en brazos a Blair—. Veamos que pasa y si la cosa se pone fea, siempre tenemos la opción de salir volando.

—Lo dices como si fuera una travesura de la que puedes huir fácilmente.

—Blair quiere hacer travesuras con ustedes chicas~ ¡Yo digo que vayamos de una vez!

—Lo siento Jacquie, pero la gata parlante me ha convencido y mi madre me ha dicho que debo hacerle caso a los animales que hablan —Kim se dio la vuelta retomando el camino sonriendo, escuchó un suspiro de parte de su compañera quién no tardó en alcanzarla.

—Espero que sepas lo que haces Kim.

—No hay d…

—¿¡QUEEEEEEEEEEEEEEEEE!? ¡ESTAAAAAAAAAS MUERTO SOUL!

El repentino grito las hizo pegar un respingo, aquello sólo podía venir de un lugar, era sorprendente la potencia con la que fue emitido como para ser escuchado a gran distancia.

—¡La fiesta ha dado comienzo! —Blair saltó de las manos que la sostenían y echó a correr con rumbo fijo. Las otras dos jóvenes compartieron una rápida mirada antes de salir corriendo también.

Estando apenas a un par de casas de distancia, vieron con asombro total cómo parte de la pared salía volando en pedazos desde el lugar que ellas sabían era el departamento del equipo de Guadaña. Blair eufórica, pegó un brinco y se adelantó subiendo los cubos de basura y saltando los techos para entrar por el hueco formado.

Pronto escucharon gritos, insultos, gemidos lastimeros, y hasta llanto. Ambas se replantearon en seguir avanzando –a pesar de que la maldita curiosidad las corroía–.

—Kim.

—Vamos.

Jacqueline se transformó en arma y Kim subió sobre ella para elevarse. Cuando su campo visual se topó con el lugar, ambas no podían creer lo que sucedía.

—¡MAAAAAAAAKAAAAAA…!

¡Soul estaba a punto de ser aplastado por un librero gigante que Maka sostenía en una muestra de fuerza descomunal!

—¡M-MA-MA-MA KA POR FAVOR HABLEMOS CON CALMA! —suplicaba el albino recluido en una esquina de la casa, tomando como única arma una lámpara rota, en vano intento de defenderse de su técnico que irónicamente era rodeada por un aura maligna a pesar de las múltiples agujas que tenía incrustado en diversas partes del cuerpo.

¡Hasta parecía que la antorcha era ella siendo rodeada por una poderosa energía maligna recubierta de fuego!

—¿Qué está pasando?

—Creo que estamos a punto de presenciar un asesinato Jacquie. Disfruta del espectáculo.

—¿Ah?

—¡…CHOOOOOOOOP! —Con el grito final, Maka lanzó el pesado librero de fina caoba en contra de su compañero.

Todo fue demasiado rápido. Los libros se salieron de su sitio aplastándolo en la esquina y limitando su oportunidad de huir del inminente golpe de la madera contra su indefenso cuerpo. Lo único que atinó a hacer Soul para aligerar el daño, fue sacar sus cuchillas para despedazar la pesada estructura que se partió en diversos pedazos. Sin embargo, no fue suficiente ya que la cantidad de libros era considerable y terminaron noqueándolo mientras los retazos del librero caían sobre él, enterrándolo.

Maka respiró agitada recuperando la falta de aire, producto del esfuerzo usado, el sudor resbalaba por su rostro. Poco a poco, el efecto de las agujas en sus puntos vitales se hizo presente haciéndola caer al suelo inmóvil de nuevo. Aun así, estaba feliz… pero no satisfecha.

—Solo voy a recargar fuerza y ya verás.

—Vaya que eso fue inesperadamente extraordinario. Si esto fuera una práctica, tendrías un diez por el resto del año—comentó Stein mientras aplaudía fascinado.

—¡Stein no puedes alabar esto! —Marie en cambio fue a tratar de sacar al chico de debajo del desastre.

Tsubaki no salía aun del asombro ¡No esperaba que sucediera esto!

Maka parecía estar tranquila cuando la profesora Marie comenzó a explicar que había encontrado cierta imagen rondando –no delató a quienes se las confiscó– por la escuela. Imagen que fue a dar a manos de Chrona según su versión y misma que tenía Stein guardada después de encontrarse con Soul y quitársela. Su amiga se lo había tomado tan pacíficamente que comenzó a temer, aún más cuando todos daban por sentado que la dichosa fotografía era la que Stein tenía a resguardo.

Cosa que no podía estar más equivocada, porque ella tenía otra guardada consigo. Claro que no lo diría, mucho menos después de estar viendo la sangre en los lomos de los libros.

Y así como estaba de tranquila, Patty saltó diciendo que habían más quienes habían «admirado» a Maka, enumerando a Kid, Liz –desaparecidos supuestamente–, Ox y Harvard.

Fue ahí cuando Soul comenzó a temblar de nuevo y su rostro perdió todo color. Maka fue rodeada por un aire helado que le puso los vellos de punta a cada uno de los presentes incluyendo a Patty. Su rostro enrojeció tanto que parecía que toda su sangre estaba acumulada ahí y en un esfuerzo antinatural obligó a sus músculos a reaccionar para golpear con el puño cerrado al chico que suplicaba por su vida.

Él, aprovechando que no estaba en condiciones óptimas, la alejó de sí para intentar correr otra vez, no así, de forma estupenda, Maka sacó una cuchilla de guadaña de su brazo que fue directo a él. Soul se defendió convirtiendo su propio brazo en arma para detener el ataque pero la potencia y energía de ambos filos al hacer impacto, generó una ráfaga de energía que destruyó la pared detrás suya haciéndole casi caer al primer piso.

Apenas y logró asirse de la lámpara de mesa que se rompió, e impulsándose se tiró al suelo en la esquina, en dónde Maka lo atajó oponiéndose a las leyes naturales que la inmovilizaban pues arrancó literalmente el librero de fina caoba para amenazar la vida del joven. Siendo el resultado, la misma escena que estaban presenciando.

—¡Nyaaaaa! ¡Esto sí es cool Maka-chan! —Blair regresó a su forma humana, fue corriendo hasta la chica pasando de largo a Stein y los demás. Una vez estuvo cerca se tiró junto a ella para abrazarla de forma melosa restregando su mejilla contra la de ella.

—¡Aléjate Blair, aléjate de mí! ¡No ahí no! Nooo~

—Esto es bastante inesperado —Chrona sonrió forzadamente observando la escena de su amiga que de alguna forma había cedido a los arrumacos nada santos de la gata.

—¡Oh sí, de esto hablaba! ¡Acción pura! —Patty seguía dando brincos de emoción.

—Sorpresivo.

—Yo creo que aún tenemos tiempo de irnos.

Kim y Jackie habían aterrizado en el suelo del departamento, estaban sorprendidas de lo ocurrido y en parte temían por el hecho de que el asunto no pareciera haber acabado sino todo lo contrario.

—¡Chicas no se queden ahí y vengan a ayudar! —Les ordenó Marie quien había logrado sacar uno de los brazos de Soul de la pila y lo jalaba con fuerza para sacar el resto.

«Lo está rematando» pensaron las dos. Se aproximaron a ella para quitar del camino el resto de las cosas.

Stein, pensando que ya estaba teniendo suficiente, se acercó hasta le técnico de guadaña que seguía siendo blanco de las caricias de la gata, para quitar las agujas y liberarla.

—¡Soy libre! ¡No puedo ocultarlo maaaas~! —canturreó llena de gozo una vez que al fin pudo poner en marcha sus extremidades.

—Pero si vuelves a intentar algo peligroso, ésta vez te disecaré. Pudiste haberte quedado paralítica —avisó el profesor negando la cabeza. Metió la mano a su bolsillo interior y extrajo el objeto origen de todos los problemas, un pequeño cuadrado de papel fotográfico que le puso enfrente a Maka mostrándole solo la parte en blanco.

Ella quiso tomarlo para ver la mentada imagen que estaba ocasionando la decadencia de su figura ejemplar. Nuevamente el odio comenzó a fluir por sus venas lista para terminar con lo que apenas había iniciado con los incautos de sus amigos.

Lamentablemente para ella, el plan de Stein no era dársela ya que cuando estuvo a punto de tomarla, él sacó su encendedor y ante su mirada jade, le prendió fuego convirtiéndolo en cenizas.

—¿¡Pero qué!? ¿¡Por qué ha hecho eso!? ¡No tenía derecho! —vociferó con rabia recogiendo inútilmente los pedazos quemados.

Stein sonrió.

—Lo tenía, si no sabes de qué iba es por seguro que no los matarías. Solo lo hago por consideración como maestro.

La Albarn quiso refutar pero al ver el rostro serio del superior y echar un vistazo al lugar semi-destruido así como al cuerpo inmóvil de su compañero que la profesora Marie y el equipo de antorcha acababan de sacar para tratarle las heridas –y si le sumamos los otros dos encerrados en el baño–… si, se le había ido la mano.

—¡No le hagas caso Maka! ¡Tú continúa así, acaba a Soul! ¡Se atrevió a tomarte una foto mientras usabas tu shampoo de coco!—La única que aprobaba aquella crueldad era la gata bruja que lanzaba ganchos al aire simulando lo que su dueña debería hacer.

—No, ellos tienen razón Blair —aceptó Maka, bajando la voz apenada—, no puedo matar a Soul sólo por esto… ni siquiera he oído su ver…

Un momento.

¿Shampoo de coco había dicho? Se giró rápidamente a mirarla.

—Blair… ¿Cómo sabes tú que es de coco? Si ayer fue la primera vez que lo usé y que yo recuerde no salí del cuarto para nada.

«Carajo».

—Ehm… pues… ¿Blair tiene un sentido muy desarrollado del olfato?

—Fuiste…

Había sido descubierta. A la bruja le recorrió un escalofrió cuando la mirada de Maka se volvió llameante de enojo ¡Qué error más estúpido había hecho!

—M-maka, s-sabes… —comenzó a retroceder hacia la puerta, pero cuando quiso girar la manilla supo que estaba perdida. Tenía seguro— eres muy buena chica. Yo sé que tú me perdonarás ¿Verdad? ¡Blair te ama!

—¡TÚ! ¡MALDITA GATA, YO TE COCINO!

Ésta vez la persecución fue para atrapar a Blair quien al verse en inminente peligro se transformó en animal y comenzó a corretear por el departamento ¡Maka asustaba, asustaba mucho! Quiso lanzarle un hechizo para detenerla pero su terror aumentó cuando vio que ella sacaba a relucir sus filosas cuchillas –maldita la hora en que se descubrió que también era un arma ¡Cómo si los libros no fueran suficiente!–.

—¡Ayudaaaaaaa! —clamó la felina siendo ignorada por los demás. Estaban de acuerdo en que merecía un castigo ejemplar y qué mejor que dejárselo a la chica.

—Auch, joder ¿Dónde estoy ahora? ¿Este es el infierno? —Black Star comenzaba a despertar al fin recibiendo de inmediato la atención de Tsubaki.

—¡Black Star! Oh, esto es bueno, estás vivo.

—¿Tsubaki? —preguntó él confuso intentando visualizar mejor el escenario frente a él. Casa destrozada, muebles rotos, pared caída, un librero en pedazos, Stein riendo divertido mientras veía como Maka perseguía un gato con su guadaña; Patty echaba apuestas y porras para la carrera y Marie, Chrona, Kim y Jacqueline estaban a un lado de una pila de libros intentando revivir a Soul… efectivamente había muerto— ¿Qué haces en el infierno? Yo creí que te irías al cielo.

—¿Eh? N-no estamos en el infierno Black Star. Estamos en casa de Maka y Soul arreglando un asunto.

El ninja sobándose el chichón de la cabeza y limpiando los restos de sangre seca de la cara agudizó la mirada para ver como Maka tomaba de la cola a Blair y amenazaba con cortársela.

—Estoy muy seguro de que estamos con el diablo.

Tsubaki rio nerviosa. En parte tenía razón, esto era de locos.

Por si fuera poco lo que sucedía, se empezaron a oír unos golpes en la parte trasera de la casa más gritos de «¡Sáquenme de esta asimetría, es demasiado para mí!» y «¡No quiero ser guardada para cena! ¡Sácame demonio pasado de moda!» y obviamente un «¡AUXILIO! ¡HAY UNA LOCA QUE VA A MATARNOS!» al unísono.

Maka, en el límite de su paciencia, cordura, entendimiento, vergüenza, pena y lo que se agregue, terminó por explotar.

—¡YAAAAA MEEEEEE CAAAAANSEEEÉ!

Giró a Blair en el aire usando su cola como punto de agarre y con su usual puntería la envió con una agilidad envidiable directa a la puerta cerrada que se destruyó de golpe dejando ver a dos chicos abrazados con caras de horror. Igual de maltrechos que el técnico ninja.

—¡Ah venido por nosotros! —gritaron en conjunto mientras temblaban de pies a cabeza. Blair, había quedado fuera de combate en la bañera cosa que a nadie importó.

—¿Kid, Liz? ¿¡Qué hacen ahí!? —preguntó alarmada Marie yendo hacia ellos para sacarlos del destrozo.

—¡Ella nos encerró aquí! —señalaron a Maka que los miraba imperturbable desde su lugar. Se levantaron y juntos salieron cojeando a la sala… o lo que era la sala.

—Maka ¿Te das cuenta de lo que has hecho? —Le reprochó la profesora, dándole una mirada llena de decepción.

—¡SI! Sé lo que he hecho y ¿Saben qué? ¡ME ALEGRA! —rugió roja de ira sobresaltando al resto. Sentían que a cada palabra ella incrementaba de tamaño hasta dejarlos como unas míseras hormigas a punto de ser pisadas— ¡MI IMAGEN SE ESTÁ YENDO POR UN TUBO CON ÉSA MALDITA FOTO ANDANDO DE CARA EN CARA! ¡ESTOY DESNUDA POR TODOS LOS INFIERNOS! ¿¡Y A NADIE LE IMPORTA!? ¡NO ME JODAN! Así que ¿ALGÚN PROBLEMA?

—No, ninguno —contestaron al unísono negando con las manos.

—Bien, gracias. Y pues… ya que estamos todos aquí ¿Quieren té? —terminó por preguntar con una angelical sonrisa al mismo tiempo que iba al baño, metía a Blair en el excusado, bajaba la tapa poniéndole la bañera encima y cerraba con llave.

Silencio incómodo.

—Y galletitas por favor —respondió Patty.

—Enseguida. Adelante, siéntense donde puedan. No tardo~ —añadió la técnico para irse después a la cocina cantando una canción.

—Ya perdió la cabeza.

—Tengo que analizarla detenidamente.

—Pobrecilla Maka-chan.

—¡Al fin comida!

—¡Ragnarok vuelve adentro!.. ¿Será que no haya otra copia de la foto? Quisiera tenerla.

—Me equivoqué, no eres nada inocente Chrona idiota.

—Maka… debo traerle té de tila la próxima vez.

—Ugh, esto es un desastre. Ya nada es simétrico, ni siquiera su flequillo.

—… ¿Te fijabas en su flequillo?

—Kim, es hora de irnos.

—Estoy de acuerdo, pero quiero té.

Tomando asiento en los restos de la casa, los presentes se enfrascaron en una alegre reunión evitando hablar nuevamente del tema. Cuando las cosas estuvieran un poco más calmadas, tendrían que dialogar con el resto de los chicos para que no mencionaran nada del asunto y quedara pronto en el olvido –aunque la imagen seguiría en la mente de algunos para deleite personal–.

Solo habían dos personas que no estaban nada conformes con el final. Sí, los que seguían inconscientes en el piso, y en el baño.

.

.


Aunque el primero, ya estaba despertando.

—¿Qué demonios me ha pasado? —Soul se irguió quedándose sentado en el suelo. Los ruidos de personas hablando llamaron su atención y cuando enfocó de qué se trataba su mandíbula casi se rompe ¡Estaban teniendo una fiesta de té!— Hijos de…

—¡MAAAAAAAAAAAAAKAAAAA-CHAAAAAAN! ¡PAPI ESTÁ AQUÍ! Ha venido a ver a su… ¿¡Qué pasó aquí!? —Spirit Albarn hacía acto de presencia abriendo la puerta de golpe. Vamos, con los años había aprendido a abrir el hogar de su hija. Tenía los ojos desorbitados al ver el lugar, era como si un tornado hubiese arrasado con todo.

—Oh, Spirit-sempai. Qué gusto en verlo, pase que estamos tomando un delicioso té —Le explicó Marie de forma calmada indicándole un pedazo de mesa a su lado. Los demás le miraban sonrientes cosa que le hizo sudar frío al hombre.

Soul por su parte, vio su vida pasar ante sus ojos sabiendo que ése tipo estaba ahí. Su técnico salió de la cocina sonriendo de oreja a oreja, no se molestó cuando vio a su padre con un gesto desorientado y al contrario, se acercó a él para darle un beso en la mejilla como una hija adorable –provocando temblores y miedo en general–. Spirit abrió los ojos sorprendido y una sonrisa bobalicona apareció en su rostro.

—Hola papi, me alegra que hayas venido de visita ¿Te traigo café negro? Aún queda un poco.

—¡Maka! —La Death Scythe lloriqueó de felicidad levantándose de su improvisado asiento para tomarla en sus brazos y mecerla— ¡No sabes cuánto he esperado que me dijeras así! ¡Soy taaaaaan feliz!

Maka rio en su brazos, correspondiendo el cariño. Parecía una escena muy hermosa del reencuentro de un hijo y su padre después de muchos años sin verse, el ambiente… era feliz. A excepción de que Maka no dejaba de mirar a Soul con un gesto creciente de maldad pura. Estaba tramando algo.

Black Star se removió incómodo en su lugar. Sentía que la escena le provocaba nauseas. Dirigió su mirada al suelo evitando ver ése asfixiante contacto, de repente notó cierto cuadro pequeño a los pies de Tsubaki. Frunció el ceño y se agachó para recogerlo.

—Tsubaki, creo que se te cayó algo —Le dijo a su arma que de pronto perdió color cuando vio lo que elevaba su técnico.

—Black Star eso es…

Un vistazo, solo bastó un segundo para que el rostro de Black Star se volviera carmín y la sangre se acumulara en su nariz.

—¡AHHHHHHH! —gritó cuando el conocido líquido rojo salió a borbotones de su nariz en un potente derrame nasal ¡Era la otra copia de la foto! ¡En dónde se apreciaba a Maka sin ropa mostrando un esplendoroso cuerpo femenino que jamás creyó que podría tener!— ¡No está plana!

Bien, fue un error gritarlo pero no lo pudo evitar. Como tampoco pudo evitar recibir un sillón en la cara que lo mandó al lado de Soul dejando la foto al aire que Maka no tardó en envolver en un puño ante la mirada aterrorizada del resto –menos de Stein y Patty que volvían a sacar cámara y banderitas de apoyo respectivamente–.

—¿Maka? ¿Qué ocurre? —Le preguntó Spirit a su hija quién se había separado repentinamente de él cuando Black comenzó a gritar.

Cuando ella le miró a los ojos, solo vio fuego puro y eso era… admirable ¡Era todo lo que un padre quería ver cuando un chico le decía cosas indecentes a su hija!

—Papi~ —La técnico de guadaña se acercó a paso lento hasta él y le puso en la cara la fotografía arrugada que tenía en la mano, con la otra señaló a los chicos al borde del hueco en la pared. Comenzó a gimotear—. Ellos me lo tomaron cuando me bañaban ¡Y se la han mostrado a toda la escuela! Papá, ¡Ya no puedo ni verte a la cara de la vergüenza! T-tal vez, tenga que mudarme con mamá y ser ermitaña ¡L-lo siento tanto!

Algo se rompió dentro de Spirit, su corazón, su conciencia, su cordura, a saber qué era exactamente. Lo único seguro es que poderosas cuchillas emergieron de todo su cuerpo rodeándose de un aura más oscura que la que su hija mostró en todo el día.

—No te preocupes Makita —masculló el hombre en respuesta tronando sus nudillos y su cuello, acarició la cabeza de su hija con una sonrisa conciliadora—. Papi se encargará de limpiar ésa deshonra que te han hecho.

—Oye…

—¿Enserio papá? ¿Lo harás por mí?

—Soul, tenemos que irnos ya.

—Claro, tú solo espera por mí.

—¡VÁMONOS!

—Gracias… papá.

—¡AAAAAHHHHH! —Black Star y Soul se levantaron rápidamente y sin importar la altura a la que estaban, saltaron por el hoyo para empezar una huida sin precedentes después de un nada grato aterrizaje.

El resto de la pared se rompió en pedazos cuando Spirit saltó por ésta para seguirlos con sus guadañas en alto lanzando ataques a diestra y siniestra dejando un camino de destrucción a su paso.

—Listo —Maka se sacudió las manos contenta, fue hacia el maestro Stein y le pidió el encendedor para quemar la foto no sin antes verla por sí misma.

No lo diría pero de alguna forma, estaba orgullosa de que algo tan simple como ella en la ducha, haya descolocado a varios de sus amigos. Ya sabría ella cómo enfrentar después los remanentes del problema pero por ahora, estaba satisfecha.

—Y ¿Quieren más té? O puedo hacer más café —sugirió la chica regresando a su usual felicidad.

A lo lejos podían oírse los gritos que pedían por piedad.

—… C-claro, ¿Por qué no?

De todas formas, tenían que ponerse de acuerdo para el funeral.

—Esperen... —Tsubaki tomó nuevamente la palabra cayendo en algo que había pasado por desapercibido—. Si Blair llegó junto con Kim y Jacqueline... ¿Quién estaba arriba jugando?

Un golpe seco se escuchó desde arriba.

«Oh no»

.


FIN

Últimas notas finales:

¡Hola de nuevo! Les envío unos gigantescos saludos más grandes que las manos de Shinigami-sama ^^

Y pues bien, éste ha sido el final del Fic que espero que al igual que en el desarrollo de la historia, haya sido de su total agrado. Sé que había dicho que lo subiría ayer pero por una mala treta escolar me retrasé un poquitín jeje.

Agradezco a todos por darse un tiempo para leer, añadir a favorits y follows y obviamente por comentar. Como dije en un principio, no creí que sería largo pero ya ven, estamos aquí en el sexto capítulo y final ¡Estoy tan feliz! Y más por el agradable recibimiento que ha tenido ¡Casi no me la creo!

Espero próximamente traer más proyectos al Fandom con género similar, solo espero tener el tiempo suficiente ya que estoy en finales de semestre. Sin embargo, de que hago otro usando la furia de Maka ¡Lo hago! ¡Palabra! XD

De nuevo, infinitas gracias.

¡Muchos besos de parte de Spirit y bisturís de Stein!

Ah, y no olviden alimentar a sus gatos para no acabar como Soul. Los gatos son sagrados ;)

.

P.D1 En el anterior capítulo, los dos animes a los hice mención fueron:

Suzumiya Haruhi no Yuutsu con la frase de Chrona: «Información Clasificada».

Skip Beats en la escena de Patty persiguiendo a un pájaro azul llamándole Corn.

Ni modos, nadie se llevó la foto del auto, bleh. Sigan participando en la próxima!

P.D2 Si gustan, igual pueden encontrarme por Facebook, link en mi perfil de FF. ¡No se arrepentirán!.. bueno, tal vez si un poco XD

Bendiciones~

Atte. Tenshi Everdeen.