Capítulo 4 – Helena y Leon
~Leon~
Hace algunas horas me había encontrado otra vez con la enigmática de Ada Wong, pero ya estaba harto de que lo nuestro solo fuera sexual. Me fui hasta la casa blanca en autobús, tenía que recoger mi pobre auto de una vez por todas, extrañamente Helena seguí ahí incluso cuando ya eran las 10 de la noche.
-Hola –dije cuando la vi sentada en las escaleras-
-Hola –dijo mientras miraba al piso- ¿Dónde estuviste todo el día? –me miro preocupada-
-Oh ya sabes, estuve atando unos cabos sueltos –me senté a lado de ella- ¿estás bien? –La mire a los ojos-
-En verdad siento lo de ayer –hizo una pause- perder a Deborah me ha dejado tan… vacía –suspiro- y creo que no volveré a tomar alcohol –rio un poco-
Debo admitir que la risa de Helena me parecía adorable. Su inocencia me atrae demasiado… sé que no es completamente "inocente" también tiene su lado oscuro, como todos. Pero esa ternura que la caracteriza me encanta.
-No te preocupes –sonreí- sé lo que es perder a alguien importante para ti –hice una pause- sabes quiero decirte algo Helena –aclaré mi garganta- desde que llegamos de China…
-¿Sí? –me miró atenta-
-Debo admitir que te estuve ignorando, pero no es porque no me agradaras, de hecho toda la experiencia en China me hizo darme cuenta de que eres alguien especial. –Dije mientras jugaba un poco con mis dedos- la verdad es que no te quería herir, ya que no soy una persona que se pueda quedar leal a una sola mujer –la miré- pero en estos meses y lo que pasó ayer me hizo ver algo y… creo que te amo Helena.
~Helena~
¿Acababa de escuchar bien? ¿Leon dijo que me amaba? No podía creer lo que estaba pasando. Mi corazón empezó a latir a mil por hora, sentí mi cara caliente, sabía que me había puesto roja. No podía aparatar mi vista del piso, estaba tratando de procesar todo lo que pasaba.
~Leon~
Tal vez mentí un poco en eso de amarla, pero quien sabe, tal vez con los años podría amarla tanto como amo a Ada, o incluso más.
-¿Estas bien Helena? –Dije mientras tocaba su hombro-
No me contestó hasta que casi un minuto después me volteó a ver, me jalo hacía ella y me dio un apasionado beso. Se separó de mí y sonrió-
-Yo también te amo Leon-
Sonreí, me paré y la abrace. Me sentí un patán por aprovecharme de lo que sentía por mí, pero era una mujer hermosa y cualquiera sería afortunado de tenerla. La invité a cenar, pero como eran casi las 11 ningún restaurante estaba abierto, fuimos a cenar a mi casa. Tenía algo de comida congelada, es asquerosa pero a ella no le molesto. Hablamos por horas, igual que el día del bar, pero ahora no necesitamos del alcohol para eso. Cerca de las 2 de la mañana me pidió algo de ropa cómoda para dormir, le di una de mis camisas y se fue a cambiar al baño, la puerta quedo algo entreabierta, no sé si lo hizo a propósito o solo fue una casualidad, pero por aquel pequeño espacio pude observar su cuerpo desnudo. Su bien formado cuerpo. En ese momento sentí la necesidad de llevarla a mi cama, pero no, terminaría siendo lo mismo que con Ada y era lo que quería evitar.
Se acostó en la cama y yo me acosté junto con ella, la miraba a los ojos y ella me sonrió.
-Buenas noches –dijo y luego me beso y yo le sonreí-
-Buenas noches –se dio la vuelta y yo la abrace-
~Helena~
Desperté y encontré a Leon durmiendo pacíficamente, era sábado así que no lo despertaría para el trabajo. Por casi 10 minutos no hice nada más que contemplarlo dormir, para mi suerte le gustaba dormir sin camisa. Observé su bien formado cuerpo, realmente era muy atractivo, ya entiendo porque todas lo miraban. No podía creer que por fin estaba con él, como siempre soñé y era solo para mí. Me levanté sin hacer mucho ruido y fui al baño, cuando salí él estaba sentado al borde de la cama, estirándose. Llegue y lo abrace por la espalda.
-Buenos días –me dijo mientras acariciaba mi brazo- ¿dormiste bien?
-Sí, ¿y tú?-
-Pues… pateas demasiado –dijo bromeando-
-reí y besé su mejilla- ¿y hoy volveremos a comer comida congelada? –Dije mientras le levantaba y caminaba a su cocina-
-Pues, si no te molesta –rio-
-Creo que hoy haré el desayuno –dije mientras revisaba el refrigerador-
~Leon~
Cuando Helena empezó a hacer el desayuno me llegó un mensaje, era de Ada.
~ ¿Con que Helena Harper? ¡Ja! Espero que sepas que no descansare hasta que seas mío Leon. ~
Me paré y mire por todas las ventanas y no veía a Ada por ningún lado, ¿Cómo diablos sabia de Helena? Pensé un momento hasta que lo entendí, claro, Ada es una maldita espía.
-4 meses después-
Desde aquel mensaje intimidador de Ada no he sabido nada de ella, mi relación con Helena va perfectamente bien. De hecho, hace unas semanas se mudó conmigo. No quería que estuviera sola ya que recordaba mucho a Deborah. Hoy iríamos a cenar con Sherry Birkin y Jake Muller, es raro, como que China unió muchos corazones en medio del caos.
-¿Ya estas lista? –Grité desde la sala por tercera vez-
-Ya no te desesperes, listo –salió con unos jeans ajustados y una blusa con un escote asesino-
-Wow –fue lo único que pude decir- ¿te vestiste así para mí o para los demás? –Me pare del sillón-
-Pues, para quien quiera ver ¿no? –Me besó- ya vámonos, se nos hace tarde-
-Está bien –tome las llaves- pero quiero que algo de esto me toque esta noche –dije y le di una nalgada-
Salimos y nos dirigimos a un restaurante de comida China, que irónico. Cuando llegamos al estacionamiento desde las ventanas pude ver a Sherry y Jake, se veían algo molestos. En cuanto entramos al restaurante su semblante cambió, fingieron felicidad.
-Hola –dijo Helena mientras se sentaba- tanto tiempo sin verlos –sonrió-
-Si lo sé –sonrió Sherry- demasiado tiempo ¿no crees Jake? –dijo mientras lo volteó a ver-
-Eh, si mucho tiempo. –Dijo serio y sin interés-
-¿Pasa algo? –le pregunte a Sherry mientras veía de reojo a Jake-
Claro que pasaba algo Leon, era más que obvio. Pero claro, prefiero preguntar a luego arruinarlo.
-Oh no, no te preocupes Leon, todo está bien –sonrió Sherry algo forzada-
-Helena me volteo a ver algo incomoda y tomo el menú- bien, ¿listos para ordenar? –sonrió-
Sherry y Jake pidieron lo mismo, parecía como si Jake no soportara a Sherry, pero la verdad no entendía porque, se supone que se habían comprometido. La cena continúo y siempre hubo un ambiente tenso gracias a Sherry y Jake. Salimos antes de las 9 y nos despedimos de ellos. Helena y yo no dijimos mucho en el auto hasta que en el último semáforo camino a casa Helena rompió el silencio.
-¿Crees que Jake en verdad ame a Sherry? –Dijo mientras tenía la mirada perdida-
-Bueno no lo sé, no lo conozco a él, solo a Sherry –la mire mientras movía mis dedos por el volante-
-Me volteo a ver- Espero que esta vez el auto no termine volteándose o estallando –sonrió-
-Creo que he perfeccionado mi técnica, ¿quiere que le enseñe preciosa? –sonreí y la miré hasta que el semáforo cambio a verde-
-¿También me enseñara TODO lo que puede hacer? –Dijo coqueta-
-Claro que lo haré –sonreí-
Llegamos a la casa e hicimos el amor como locos. Y digo que hicimos el amor porque no era lo mismo que con Ada, Helena en verdad era atenta, no solo quería satisfacer su placer. Y creo que en verdad la estaba empezando a amar.
