Empezaré este capítulo dándoles un aviso, al principio tenía un idea con este fic de que solo sería algo entre Ada, Leon y Helena, pero ayer que estuve pensando el posible desarrollo del capítulo 5, estuve pensando en cómo darle más drama, y se me ocurrió la idea de meter a más personajes de Resident Evil, porque no solo Leon tiene que ser el heartbreaker xD, tal vez terminé pareciendo una novela pero desde que comencé tenía la idea de cómo sería el final (si lo sé, pensé muy rápido en el final), pero el capítulo de Jake y Sherry solo fue el comienzo para poder llegar a mi final deseado gracias a todos los que leen y dejan sus comentarios, se los agradezco! Y ojalá les guste lo que se viene de la historia :p
Capítulo 6 – Ada
Desdé que le envié ese mensaje de texto a Leon me aleje, las primeras semanas me arrepentí de lo que hice, pero ¿por qué habría de seguir arrepentida? Leon fue mío primero. Yo estuve en sus sueños por años y era lo único que él quería. Claro Ada, eras lo único que él quería, porque ahora quiere a Helena. Él dijo que quería "estabilidad" y eso le daría. Esperé 5 largos meses, para dejarlo ser feliz un rato y mientras planeaba todo lo que haría, parecerá patético pero no, Ada Wong no se va a rendir tan fácil. Pasé alrededor de 3 semanas falsificando mi información, dije que era una excelente organizadora y conseguí un trabajo en la casa blanca. El primer paso estaba listo. Era mi primer día y quería entrar justo cuando Leon y Helena llegaran, para hacerme notar aún más. Baje de mi auto con una falda a rayas y un saco igual en color negro, la elegancia iba primero. Cuando Leon y Helena checaban su entrada con la recepcionista, hice mi "entrada triunfal". Caminé con todo el glamour que me fue posible y llegue a firmar entrada apartando a Helena.
-Buenos días señorita Wong, que tenga un buen primer día –sonrió la secretaria-
-Gracias –sonreí, voltee a ver a Leon como si no lo conociera y estire la mano- Soy Ada Wong-
Leon se quedó confundido y entonces me estrechó la mano.
-Sí, yo soy Leon Kennedy –volteo a ver a Helena-
-Helena aclaro su garganta y se hizo notar-
Rodé los ojos y la voltee a ver con una sonrisa hipócrita.
-¿Y tú eres? –Levante una ceja- Pensé que las visitas no podían pasar hasta aquí –mire a la secretaria-
-Oh no ella trabaja aquí, es Helena Har… -la interrumpí-
-Bueno no tengo tiempo para esto, llegaré tarde, un placer, Leon –sonreí y me fui-
Aun cuando no los voltee a ver había logrado mi objetivo: Los dos se habían quedado con cara de idiotas y Leon se había confundido. Pobre Helena, al parecer no le gustas tanto. Ja.
Me presenté con el presidente y todos sus leales trabajadores y como era de esperarse, Leon estaba ahí. No deje de mirarlo hasta que se marchó y se fue con esa hermosa expresión en la cara que tanto me encanta: estaba deseando más de mí.
Estuve vigilando el resto de la mañana a Helena y cuando entró al baño era mi oportunidad. Me pare enseguida de la puerta y en cuanto salió me vio y se quedó congelada.
-Parece como si hubieras visto un fantasma –la miré y me fui a lavar las manos-
-¿Qué quieres Ada? –Me miro por el espejo-
-Oh niña, solo quiero lo que por derecho es mío –cerré el grifo y la volteé a ver- ¿O qué? ¿En verdad creías que Leon se iba a quedar contigo para siempre? –solté una carcajada- Leon no puede quedarse con una mujer que no sea yo, yo lo vuelvo loco, soy su locura, y el mataría por estar conmigo –le salpique agua en la cara- Sería mejor si te retiraras ahora Harper, no hay forma en la que me puedas quitar a Leon –sonreí- y créeme, me encargare de que el no vuelva a pensar en ti, jamás –pasé enseguida de ella y me fui-
Ella se quedó estupefacta, supongo que estaba procesando todo lo que le dije. Que empiecen los juegos mentales, Helena.
Después de lo ocurrido en el baño empecé con mi trabajo, y pensándolo bien, este trabajo aparte de darme a Leon, me otorgaría secretos de la nación más grande del mundo: Los Estados Unidos. Hay que aprovechar todas las oportunidades. Esperé hasta las 7 para que Ingrid Hunnigan terminara su turno y cuando salió de su oficina la empecé a seguir.
-Hola Ingrid –dije mientras le alcanzaba el paso-
-Para ti soy Hunnigan –dijo seca-
-Me paré enfrente de ella obligándola a detenerse- Uy parece que alguien está de malas –reí-
-¿Qué quieres? Podrás engañar al presidente y a todos los demás, pero yo sé muy bien quien eres y que haces Ada. Deja en paz a Leon –dijo haciéndose a un lado empezando a caminar de nuevo-
-Oh Ingrid, eres tan inocente –la empecé a seguir- Tu y yo queremos los que Helena Harper tiene, y eso es Leon –dije y ella dejó de caminar- Así es Ingrid, he notado como lo miras, y te duele verlo con Harper. –Sonreí al ver que la tenía a mi lado -Me acerqué a ella- ayúdame a que Leon se aleje de Helena y tú y yo podríamos compartirlo –me acerque a ella- no me molestaría compartirlo contigo –le dije al oído-
Hunnigan se quedó tiesa, el plan iba a la perfección.
