Capítulo 14 - ¿El fin? Parte 1
~Helena~
Conduje por la interestatal hasta que alrededor de las 5 de la mañana mi auto se quedó sin gasolina. Solo me quede con las dos manos apretando el volante, esperando a que mi auto se parara completamente. Cuando por fin se detuvo, me frote los ojos, estaba cansada, tenía los ojos hinchados. Básicamente, había llorado todo ese tiempo, huyendo sin un rumbo fijo. Miré mi celular, tenía cerca de 50 llamadas perdidas y 20 mensajes de Leon.
-Nunca íbamos a funcionar… -dije y apague mi teléfono-
Mire a mi alrededor y estaba en medio de la nada, me quede afuera unos 5 minutos, solo pensando, cuando de pronto un auto se paró en seguida de mí.
-¿Necesitas ayuda? –dijo una joven mientras baja la ventana y me miro-
-Sí… ¿Dónde hay una gasolinera cerca? –Me acerque a la puerta-
-Cerca de aquí no hay nada ¿no sabes dónde estás verdad? –Dijo ella como si hubiera vivido esa escena miles de veces-
-La verdad no –dije algo apenada- ¿Dónde estoy? –la mire-
-Estamos en Oregón, cerca de llegar a Nevada, pero no hay nada a dos horas de distancia –ella se bajó de su auto- Me dirijo a Las Vegas, si gustas te puedo llevar allá y llamamos a una grúa para que vengan por tu auto –dijo y sonrió-
Volteé a ver mi auto, en ese lugar hubo demasiados recuerdos. Llegué a ser una con Leon en el asiento de atrás…
-No aquí déjalo –dije con la mirada perdida y luego la mire a ella- Solo deja saco mis cosas
-Está bien –dijo ella y me ayudo a sacar mis maletas-
Subimos todo a su auto y nos fuimos. Al principio no hablamos mucho, podía sentir su mirada sobre mí, me estaba analizando.
-¿Y cómo te llamas? –Dije después de unos 20 minutos-
-Rebecca –respondió sin quitar la vista de la autopista- ¿Y tú?
-Helena –dije y me recargue en la ventana-
-¿Y qué hacías sola y sin gasolina, Helena? –me miro-
-Huía…
Después de eso el silencio nos volvió a invadir. Cuando vimos el famoso de "Bienvenido a Las Vegas" Rebecca rompió el silencio.
-Tengo una reservación en un hotel, pero como no son vacaciones seguro habrá habitaciones disponibles ahí, o te puedo llevar al hotel que tú quieras no tengo problema con eso –dijo y entro al estacionamiento-
Era un hotel que de afuera se veía demasiado lujoso, supongo que lo mismo pasaría adentro.
-Aquí está bien –le dije y sonreí-
El dinero no sería problema, así que decidí relajarme al menos unos días, ya pensaría que haría después. Rebecca fue muy amable y yo estaba a solo dos habitaciones de distancia de ella. Entre vi el gran y lujoso cuarto y lo único que hice fue tirarme en la cama, me quede dormida lo que quedo del día y desperté a las 11 de la noche. Mis pensamientos no me dejaban en paz. Me dirigí a mi bolsa y tome mi celular, lo encendí y espere a ver que había nuevo.
-Más llamadas pérdidas –dije con fastidio-
Apague mi celular, no quería ver nunca más el nombre de Leon. Estuve a punto de romper en llanto hasta que alguien llamo a mi puerta.
-Hola –dijo sonriendo-
Era Rebecca.
-Hola, creí que estarías dormida, ¿quieres pasar? –Dije y me hice a un lado-
-Bueno es que vine para una conferencia hoy y planeaba quedarme unas semanas –dijo y paso a la habitación- ¿Quieres irte a divertir? –Me sonrió y se sentó en la cama-
-Pero no estoy lista –dije sintiendo mi cabello hecho nudos-
-Linda son Las Vegas, la diversión no se acaba, aún es demasiado temprano, vamos dúchate y yo te consigo algo súper sexy –dijo y guiño el ojo mientras me metía al baño- Y no salgas hasta que no estés lista.
~Leon~
Desperté adolorido ya que de tanto haber llorado me quede dormido en el piso de la cocina. Me quede sentado solo observando el suelo, hasta que el timbre de mi celular rompió el silencio.
-Leon ¿por qué no contestabas? –dijo Hunnigan preocupada-
-La he llamado por dos días –dije para luego suspirar- solo me manda a buzón –dije con tristeza-
-Leon todos te necesitamos aquí, el presidente te necesit… -la interrumpí-
-¡Que se joda el presidente! ¡Él tiene la culpa de todo! ¡El contrato a la estúpida de Ada! –Dije y tire mi celular-
-¿Alguien dijo mi nombre? –dijo a lo lejos-
Esa voz, esa maldita voz.
-Ada… -susurré-
Me pare furioso y la acorrale contra la pared, sujetándola por el cuello.
-¿Qué demonios estás haciendo aquí? –dije enojado-
Sentía la cabeza caliente, quería que Ada desapareciera de la faz de la tierra, ojalá la perra nunca hubiera existido.
-Tranquilo guapo –dijo mientras le costaba un poco respirar- Sabes, me gusta el sexo rudo, deberíamos intentarlo –sonrió maliciosamente-
La solté y la empuje contra la pared.
-Lárgate de aquí –dije mientras le daba la espalda-
-Oh vamos Leon –dijo mientras escuche como caminaba hacia mí- ella no te quiere como yo –dijo mientras me rodeaba con sus brazos-
En ese momento me quede en shock- "Ella no te quiere como yo" claro Ada, porque ella si me quiere.
-Tome sus manos y las quite de encima de mí- Sabes muy bien donde está la puerta –la mire- Ahora lárgate, y no regreses.
Ella solo dirigió la vista al piso mientras hacia una mueca con su boca, y luego sonrió. Como odiaba esa sonrisa.
-No me voy a rendir tan fácil –dio un paso para acercarse más a mí- Esto apenas comienza Leon, y vuelvas con Helena o encuentres a alguien más, te aseguro que siempre las quitare de mi camino –dijo con una mirada retadora- Nadie se va a quedar con lo que es mío
-Eso veremos –dije con el ceño fruncido-
De repente sentí como me quede sin aliento y caí al piso, Ada me había dado un golpe bajo.
-Y eso fue por esa encantadora bienvenida que me diste, chao –dijo y azoto la puerta-
Me costó trabajo volverme a poner de pie, el dolor no me dejaba respirar bien, hasta que al final me calme. Fui a mi cuarto, me encerré y como lo había hecho durante horas el día anterior, lloré por Helena.
~Helena~
Fui con Rebecca al casino que había en el hotel, jugamos un rato y bebimos y a la 1 de la mañana decidimos irnos a nuestro cuarto, ella iba a entrar a su cuarto hasta que me invito a entrar. Estuvimos hablando por horas, hasta que un tema en común salió a relucir.
-¿Oíste alguna vez de Raccoon City? –me miro-
-Recargue mis codos en la cama para verla mejor- Si, ¿por qué?
-Yo estuve ahí –dijo y pude notar que sus ojos se llenaron de lágrimas- Fue tan horrible… -hizo una pausa- no sé cómo alguien puede ser tan cruel para hacer tanto daño a las personas... –empezó a llorar-
-Te entiendo –dije mientras le di un abrazo-
-¿Estuviste ahí? –Se separó de mí y me vio con sus ojos empapados-
-No, pero conozco a alguien que sí –hice una pausa al pensar en Leon- pero estuve en Tall Oaks –dije y baje la mirada-
-¿En serio? –Ella me miro incrédula-
-Sí –solté una risa nostálgica- Perdí a mi hermana por el inútil de Derek Simmons –dije con rabia-
Ella solo se quedó pensando y levanto la mirada.
-Lo siento mucho, Helena –ella trato de animarme un poco- Yo también perdí a muchas personas, pero tenemos que seguir adelante ¿no? –sonrió-
Después de eso me fui a mi habitación y me quede dormida a los pocos minutos. Desperté agitada en la mañana, seguía reviviendo la muerte de Deborah una y otra vez.
Flashback
Di el ultimo disparo y Deborah camino hacía a mí, estaba a punto de tocarme la cara, cuando estuvo a punto de caer al vacío. Apenas y logré sostenerla.
-No lloraré más. Hasta que logré vengar tu muerte. –Dije y entonces ella se resbalo un poco, pero aun la sostenía- Por favor –hice una pausa mientras la observaba- Perdóname. –dije y la solté-
La vi caer hacia la nada, era demasiado tarde para arrepentirme, Deborah se había ido…
Fin del flashback
