Capítulo 15 - ¿El fin? Parte 2
~Helena~
Me levante de la cama, no valía la pena seguir sufriendo por Deborah. Mire por todos lados y no sabía qué hacer, fui por mi celular y lo encendí de nuevo, sentía esa constante necesidad de ver cuántas veces más Leon me había llamado.
En cuanto lo encendí, entro una llamada. Era Hunnigan.
-¡Helena! Qué bueno que contestas –dijo ella aliviada-
-Si bueno, espero tomes esto como mi renuncia –estuve a punto de colgar y ella respondió rápidamente-
-¡Espera! Este… ¿Cómo estás? –dijo rápidamente-
-Bien… ¿a qué se debe todo esto?
Escuche unos susurros al otro lado del teléfono, no pude reconocer la voz, pero no le di mucha importancia.
-No nada, cuídate Helena. –colgó-
Solo me quede confundida, ¿Qué acababa de pasar? No lograba entender nada.
~Leon~
Estaba de tras de Hunnigan examinando como trataban de localizar la ubicación de su teléfono, cuando el encargado hizo una señal positiva, fui a decirle a Hunnigan.
-Ya puedes colgar –dije en un susurro-
-No nada, cuídate Helena –dijo Hunnigan y colgó- ¿Y bien? –Dijo ella volteándome a ver- ¿Dónde está?
-Las Vegas –dije rápidamente- Si me voy ahora podría llegar antes de que oscurezca y podré explicarle todo… –me interrumpieron-
-No creo que debas hacer eso Leon –dijo Hunnigan mirándome algo triste-
-¿Qué? ¿¡Por qué no!? –me exalte-
-¿Crees que seguirla va a arreglar algo? Te metiste con Ada. Con esa Ada que nunca te dejo ser feliz y si se te olvido, se supone que te ibas a casar con Helena. –dijo seria-
-Pero –dije mirándola-
-No, Leon. Si la quieres, deberías dejarla ir. Ada es tu perdición, y siempre vas a caer por ella. –se levantó de la silla y se fue-
~Ada~
Estaba recargada en la pared de comunicaciones y escuche todo, cuando escuche que Hunnigan salió de la habitación también me dispuse a irme.
-¿Las Vegas, eh? –dije y me dirigí hacia el jardín de la casa blanca-
Me senté donde casi no había nadie, aunque era imposible que la gente no tratara de seguirme para ver mi cara más de cerca, debido a que querían ver el hematoma que Harper me dejo. Tomé mi celular y me dispuse a esperar a que alguien contestara del otro lado.
-Müller –respondieron-
-Debería ser Wesker –dije en tono burlón-
-Dame una razón por la que no deba colgar ahora –dijo molesto-
-¿En verdad la quieres? –dije-
-¿A quién? –Dijo sin importancia-
-Sabes muy bien de quien hablo. Sé dónde está.
Jake se quedó en silencio por casi un minuto.
-Donde esta –dijo decidido-
-Palace Station Hotel & Casino –respondí después de unos segundos-
-¿¡Las Vegas!? –dijo sorprendido-
-Si bueno, sabes que a Helena le encanta poner a nadar sus penas en alcohol. –Dije con sarcasmo-
-Adiós –colgó-
Bloquee mi celular y solté una risa burlona.
-¿Y ahora que harás Leon? La pequeña Helena no estará disponible por mucho.
Me levante y volví a la oficina del presidente, con Jake tras Helena me aseguraba tenerla fuera del juego por un buen tiempo.
-No más errores Ada. –Dije decidida- Es todo o nada.
~Leon~
El presidente me había dado el resto del día libre, según el "entendía por lo que estaba pasando". Iba a salir de una vez de ese lugar hasta que pase por la oficina de Helena. Me pare y solo me quede observando la puerta. "Helena Harper" se podía leer en unas letras blancas que contrastaban con la puerta café oscuro. Abrí la puerta y me puse a recorrer aquella oficina, aun olía a ella. Mire con atención cada detalle hasta que escuche la puerta cerrarse.
-Me pregunto cuál será el nuevo nombre en esta puerta –dijo una mujer-
La voz se me hacía conocida, pero no pude identificarla hasta que me di la vuelta.
-¿Claire? –la mire confundido-
-Hola Leon –me miro nostálgica- Vine en cuanto me enteré… ¿Estás bien? –Se acercó a mí y me abrazo-
En cuanto sentí sus brazos rodearme, rompí en llanto una vez más. Claire y Sherry siempre estaban para mí, y yo siempre estaba para ellas. Nunca he sabido como agradecer a Claire, que aun cuando este del otro lado del mundo, en cuanto tiene la oportunidad viene a vernos. Me llevo a mi casa y se dispuso a hacer la cena junto con Sherry. Después de que cenamos, Sherry estaba buscando alguna película para ver y Claire solo entro en la sala y observo todo. Cuando escucho mis pasos volteo a verme y me miro con una expresión de tristeza.
-Todo se ve tan… vacío… -dijo viendo todos aquellos espacios donde antes había fotos y ahora ya no había nada-
-Así es como me dejo por dentro –dije mirando al suelo-
-Ella me tomo de la mano y me llevo hasta el sillón y después de índico que me sentara- Sé que nuestras vidas nunca han sido como las de los demás Leon, tu eres un adulto, sabias en lo que te metías cuando no saliste de esa habitación –dijo seria- cometiste un error, volviste a tropezar con la misma piedra. Y ahora vez bien lo que causa y efecto significan ¿no? –Me miro- Sucumbiste a Ada por una "noche más" –dijo haciendo las comillas con sus dedos- y perdiste a una de las mejores mujeres que pudiste haber encontrado. –Se aclaró la garganta- Lo único que puedes hacer ahora es esperar Leon, esperar a que la vida te aclare si en verdad estar con Helena era tu destino, o solo iba a terminar siendo una chica más.
Yo solo asentí, Claire tenía toda la razón. Cometí un error y tenía que pagar las consecuencias.
~Helena~
Alrededor de las 5 de la tarde fui a comer con Rebecca, nos empezábamos a conocer y en verdad era una chica agradable, cuando terminamos nuestros platos, decidí abrirme más con ella.
-Nunca te dije porque huía –dije después de darle un sorbo a mi vino-
-Ella me miro curiosa- No creía que fuese necesario saber, yo también he huido Lena –dijo y luego sonrió-
-La mire y después me aclare la garganta- En verdad necesito hablar con alguien de esto, porque no se ni si quiera que hacer –mire mis manos- Cuando todo lo de Tall Oaks sucedió, tuve un compañero, Leon Kennedy –dije y ella abrió los ojos- ¿Lo conoces? –Dije al observar su reacción-
-No, pero escuche que él estuvo en Raccoon City –dijo ella con cara de confusión- ¿Él es a quien conocías que estuvo ahí?
-Sí, él y otras cuantas personas –dije sin darle importancia- el caso es que, él siempre había estado enamorado de alguien, Ada Wong.
Le conté todo a Rebecca, incluso los encuentros que tuve con Jake cuando recién volvimos de China, y aquella vez en Chicago. Ella me escucho atenta todo el tiempo, al contarle esto a alguien, me di cuenta que mi vida era peor que una novela barata de drama. Cuando por fin termine de contarle lo ocurrido en la fiesta de Ashley Graham, ella solo se quedó pensando las palabras adecuadas.
-Mierda –dijo después de un momento- Sí que estas en un gran lio Lena –dijo y exhalo- Y este chico Jake ¿el aun piensa en Birkin? –me miro curiosa-
-No lo sé ¿por qué? –dije confundida-
-Bueno, tal vez el en verdad solo te quería a ti, pero no supo cómo actuar, y por eso se alió con Ada. –Ella tomo un sorbo a su vino- No estoy diciendo que lo que hizo está bien –negó con la cabeza- pero tienes que darle méritos, el dejo la vida que planeaba hacer, para tenerte a ti. –Hizo una pausa- Tal vez deberías darle una oportunidad, una oportunidad donde no haya terceros, ni cuartos, ni quintos. Solo él y tú –dijo y sonrió-
-No creo que él quiera volverme a hablar –dije rápidamente-
-¿Pero por qué no? Solo hiciste que Ada quedara con un gran hematoma en su nariz, pero no le hiciste nada a el –dijo divertida-
Me quede pensando en todo lo que Rebecca había dicho, y en sus palabras, todo sonaba como si ir tras Jake fuera lo correcto. En fin, pagamos la cuenta, volvimos al hotel y nos disponíamos a ir hacia la piscina hasta que escuche que alguien me llamó.
~Jake~
Tomé el primer avión que salía hacia Las Vegas, sabía de antemano que el viaje hasta allá no duraba tanto, pero las ansias me hacían sentir que había pasado una eternidad ahí. No llevaba maletas, no las necesitaba. Busque un taxi y llegue lo más rápido que pude al hotel de Helena, llegue a recepción y quería parecer que por casualidad había ido a vacacionar ahí, pedí una habitación y justo cuando me dirigía al elevador, vi a Helena pasar con una mujer.
-Helena –dije casi por auto reflejo-
Ella solo se detuvo y miro a la mujer que iba con ella, vi cómo le hizo una seña y aquella mujer se fue, Helena miro al piso suspiro un poco y luego me volteo a ver.
-Jake –dijo mientras se acercaba a mí- ¿Qué haces aquí? –Dijo cuándo quedo enfrente de mí-
-Yo… vine a vacacionar –dije rápidamente-
-¿En serio? –Me miro levantando una ceja-
-Tome aire y después negué con la cabeza- No, vine para verte Helena
Ella solo me dio una sonrisa nostálgica. Después me abrazo y empezó a llorar un poco. Solo la abrace, la consolé. Sabía que había hecho mal en aliarme con Ada, pero en verdad anhelaba estar con Helena.
~Ada~
Me quede afuera de la casa de Leon esperando a que Birkin y Redfield se largaran, estaba a punto de quedarme dormida, hasta que escuche que abrieron la puerta, se despidieron de Leon y después se fueron. Cuando vi su auto lo bastante lejos, decidí acercarme. Llamé a la puerta, al menos unas 3 veces antes de que el abriera, el me vio y estuvo a punto de cerrar de nuevo, hasta que metí el pie para evitar que pudiera cerrar.
-Leon escúchame por favor –dije y entonces el con cara de molestia abrió la puerta-
-¿Qué? –dijo molesto-
-No deberías de sentirte así, Helena no fue una santa cuando estaba contigo. –dije seria-
-¿De qué hablas? –Dijo curioso y con el ceño fruncido-
-¿Puedo pasar? -Dije mirándolo-
Él se hizo a un lado, y me dirigí hacia el sillón, me senté y aclare mi garganta.
-¿Sabes a que fue Helena a Chicago? –dije mirándolo-
-A una misión –dijo serio parándose enfrente de mí-
Solo solté una risa, en verdad no sabía nada. Tome mi bolsa, saque un folder y se lo entregue a Leon.
-Si verdad ¿una misión?
El abrió el folder y saco una por una aquellas fotos. Había demasiadas, Helena y Jake en la pizzería cuando se besaron en el parque, las pocas que pude sacar en el hotel. En fin, toda su pequeña aventura estaba ahí. Leon se quedó paralizado. Tiro el folder y se llevó las manos a su cabello.
-Ella lo hizo primero… -dijo y empezó a llorar-
Solo negué con la cabeza, me acerque más a él y lo rodee con mi brazo.
-Leon, Leon Leon… -hice una pausa- Sé que nunca me he quedado para siempre, pero yo nunca he estado con alguien más aparte de ti.
De repente dejo de llorar, levanto la mirada y tomo mi rostro, después, me planto un beso.
