Capítulo 16 - ¿El fin? Parte 3
~Ada~
Cuando Leon me besó quede paralizada, solo le seguí el beso, lo abrace y lo calme hasta que dejo de llorar.
-Te prometo que hoy no me iré –dije mientras lo abrazaba-
~Leon~
Ada se quedó dormida y no pude hacer nada más que observarla con desprecio.
-Es hora de caer Ada –pensé-
Baje las escaleras tratando de no hacer ruido.
-¿Hola? –Dijo soñolienta al otro lado del teléfono-
-Hunnigan necesito un favor –susurré-
-Leon ¿Qué pasa? –Contesto-
-¿Tienes alguna información que no haya sido reemplazada por Ada? Que confirme todo lo que ha hecho en todos estos años. –dije serio-
-No lo sé Leon, tendría que ver en los archivos del FBI, pudo haberlos "disfrazado" pero no puedo decirte hasta que vea en la casa blanca.
-Bien –respondí rápido-
-¿Qué planeas hacer? –dijo confundida-
-Mañana nos vemos a las 7 en punto Hunnigan, no digas nada, por favor. –colgué-
Me cansé de seguir viendo a Ada ir y venir de mi vida, y no iba a dejar que ella ganara esta vez, ella lo arruino todo con Helena así que la arruinare a ella. Cuando desperté Ada ya no estaba.
-Qué casualidad –dije sin ánimos-
Me di una ducha y me dirigí a la casa blanca, me encontré con Hunnigan en su oficina. Nos dirigimos a una parte encerrada del departamento de telecomunicaciones y Hunnigan entro a los archivos del FBI.
-No sé si Ada reemplazo toda su información o solo la cubrió, lo que si es que hay demasiadas fotos de lo ocurrido en China, tal vez hay de su clon –hizo una pausa y giro su silla para mirarme- ¿Estás seguro que quieres hacer esto? Sabes que si das a conocer su pasado, la capturaran o incluso querrán matarla –dijo mirándome-
-No me importa Hunnigan –suspire- Ada algún día tenía que pagar por todo de todos modos, y será mejor que yo la entregue.
Hunnigan buscó alrededor de diez minutos cuando rompió el silencio.
-Lo encontré –me acerque al monitor- tenemos lo de su pasado con Umbrella, cosas que la relacionan con Derek Simmons, hay fotos de ella en China, está relacionada con numerosos fraudes a empresarios, hay demasiadas cosas para demostrar que no es una simple organizadora.
Estuve a punto de decir algo cuando la puerta se cerró tras nosotros.
-Qué triste que alguien como ustedes, que se supone que buscan justicia ataquen por la espalda. –Dijo mientras estaba con los brazos cruzados-
Me di la vuelta lentamente con una cara de molestia, pensando en que contestarle. Hasta que ella me tomo del brazo y lo torció.
-Salve tu maldito trasero limpiando tu nombre sobre la muerte de Adam –aplico más presión a mi brazo y yo gemí del dolor- Incluso deje libre a la perra de Helena –me dio un rodillazo en el estómago- ¿Y así me pagas?
Ella me soltó y yo caí de rodillas por el dolor, ella se agacho hasta que quedo a mi altura y negó con la cabeza.
-Eres el vivo ejemplo de un malagradecido –ella se paró y me pateo en la cara-
Se me quedo viendo con odio y después giro la vista hacia Hunnigan.
-Te encargas de difundir eso y no volverás a ver la luz del día Ingrid –la amenazó-
Lo peor de habernos ido a ese cuarto retirado, es que nadie oiría si Ada simplemente nos remataba con un disparo, si borraba todo o lo que sea que tuviera en mente.
-Saldré y no quiero que me sigan –dijo en tono alto- Que pena que no estén para ver el gran final –dijo y salió por aquella pesada puerta-
¿El gran final? Sus palabras resonaron en mi cabeza, entonces lo entendí.
~Ada~
Camine hacia la oficina del presidente, con toda tranquilidad, como todos los días, abrí la puerta y el presidente estaba mirando hacia el gran ventanal.
-Ya era hora –dijo el en cuanto escucho mis pasos-
-¿Disculpe? –dije confusa-
-Se quién eres Ada Wong –se dio la vuelta y me miró fijamente- ¿Crees que no lo sabía antes?
-¿Y por qué se tardó tanto en decirlo? –Dije mientras cerraba las puertas-
-Porque no creí que la señorita Hunnigan sería capaz de investigarla, ¿o qué? ¿Cree que no sé lo que hacen mis empleados cuando investigan a otros en los archivos del FBI? –Dijo y levanto una ceja-
-Bueno, al menos morirá sabiendo quien soy –sonrió sarcásticamente-
-No te tengo miedo –se paró y se puso en frente de mí, desafiante-
Reí y le doble el brazo como a Leon.
-Es una lástima que vaya a llevarse tantos secretos bioterroristas a la tumba- dije y saque un arma, le apunte en la espalda- Si grita, voy a disparar, si toca algún botón de emergencia, lo mataré, y matare a su hija ¿eso quiere? –el negó con la cabeza- Perfecto- Ahora, vaya a esa maldita computadora y busque todo lo que tenga de bioterrorismo –el solo se quedó parado- ¡Rápido! –Levante la voz-
Lo hice buscar toda la información que tenía sobre el tema, claro, mientras seguía apuntándole.
-Mándelo todo aquí –dije y le di una memoria USB-
Termino de mandar todo, lo levante de la silla, caminamos hasta la puerta y lo tire de rodillas.
-Si se mueve, lo mataré –lo amenace mientras caminaba hacia la ventana-
Abrí uno de aquellos ventanales y saque mi lanza garfios. Estaba dispuesta a darle el tiro de gracia al presidente cuando alguien entro por una puerta secreta, perfecto. Dirigí la mirada para ver de quien se trataba, pero antes de que pudiera visualizarlo, sentí algo caliente que me atravesaba la piel, el impacto me obligo a caer hacia dentro de la oficina del presidente, lleve rápidamente la mano a mi abdomen en cuanto caí, había sangre, gatee lo más rápido que pude hacia un estante, solo escuchaba detonaciones detrás de mí, mi respiración estaba agitada, mi vista borrosa, a lo lejos pude ver al presidente hecho bolita, protegiéndose de los disparos, tome mi pistola de repuesto y le apunte.
-Ni pienses que saldrás viva de esto maldito –me aleje un poco del estante para tener mejor vista de su cabeza-
Si iba a morir, aquel hombre no quedaría vivo tampoco. Al no lograr la vista que quería, decidí pararme a pesar del dolor para terminar de una vez por todas el trabajo, estuve a punto de apretar el gatillo cuando sentí un impacto en el pecho. Caí rápidamente al piso. Solo veía aquel techo de madera, mientras oía a gente correr hacia mí.
-No creo que sobreviva con ese impacto –dijo un agente- Buen trabajo Kennedy.
Entonces vi a Leon, tenía una mirada mezclada entre temor y odio.
-Tuviste las agallas para hacerlo… -susurré-
-Lo siento Ada –sentí como acaricio mi mejilla y una lagrima suya cayó sobre mí-
Solo atine a darle una sonrisa, a pesar de todo, yo nunca quise hacerle daño. Los segundos pasaron, el sonido se fue desvaneciendo, mis ojos se iban cerrando inevitablemente y después, ya no hubo nada.
