A un día del gran día.

Pudo sentir el torso de Ranma casi sobre ella, su calidez y fortaleza. Ella parecía tan pequeña y frágil al lado del varonil cuerpo. El calor de la estación parecía haberles afectado, sus mejillas estaban coloradas. La tenue luz de la luna había dotado a Ranma de cierta sensualidad, sus ojos parecían brillar más mientras se enfocaban en ella, no podía hacer nada ante esto ni si quiera se atrevía a apartar la mirada, estaba completamente sumergida en él. El rostro de Ranma se acercó lentamente hasta que sus cabellos rosaron sus mejillas, la estremeció por completo. Ranma se detuvo un momento mordiendo sus labios, tragando saliva… Él estaba nervioso… Completamente dispuesto a cumplir con la proeza para que ella aceptase casarse con él. Aquel chico fuerte y engreído ahora se encontraba sumamente nervioso y avergonzado de encontrarse tan cerca de ella, todo un alago hacia su persona. Por fin llego lo que ella ansiaba: un beso, su primer beso. Un beso cálido, suave y tranquilo, como debía de ser el de cualquier inocente amor. Nunca hubiera podido imaginar una situación más perfecta. Uno de esos besos que nunca se olvidan…

Los pájaros cantaban como alabando la aparición del cálido sol, Akane empezó a tomar consciencia de que un nuevo día comenzaba, parpadeo un par de veces para acostumbrar su mirada a la luz y casi inmediatamente aquellas imágenes de la noche anterior vinieron a su mente. Abrió los ojos sorprendida no podía creer que aquello realmente hubiese ocurrido, por un momento todo le pareció un sueño. Después se tranquilizo, una sonrisa se dibujo en su rostro y su mano derecha se dirigió a rozar sus labios, ahí estaba la sensación del beso de Ranma.

Recordó también a su espectadora familia y no pudo más que reír, además debía agradecerle a Kasumi que le hubiese brindado el dormir limpia al prepararle un baño de agua caliente. En ese momento se sentía tan feliz que estaba segura que nada ni nadie podía molestarla, después de todo al siguiente día sería oficialmente la esposa de Ranma.

Tocaron a la puerta, Akane decidió sentarse sobre su cama antes de dar paso al visitante. Se encontraba emocionada, no sabía exactamente ¿Cómo reaccionaría Ranma después de lo sucedido o como es que ella debía de actuar al momento de encontrarse con él? pero sin duda deseaba verlo.

-Buenos días Akane que bueno que ya despertaste ¿Cómo te sientes?

-Buenos días Kasumi, ya me siento mejor- Dijo un tanto decepcionada, por un momento su corazón se detuvo pensando en que se pudo haber tratado de Ranma.

-Que bien, ahora te pondré la pomada en tu tobillo y después te subiré el desayuno- Avanzo por la habitación- Creo que todos nos alegramos mucho al ver la demostración de amor frente a toda la familia – Dijo sonriente Kasumi.

-Bueno no es que lo hubiéramos querido así jeje…- Akane se mostró apenada, realmente hubiera preferido que ese momento hubiera sido exclusivamente para ellos como pareja, pero por otro lado le daba gusto pensar que ahora su familia sabía realmente que entre ellos había amor a pesar de sus continuos pleitos.

Paso un rato mientras su hermana le masajeaba suavemente. Lo único que cruzaba por la mente de Akane era Ranma si bien en un principio fue por recordar su momento ahora solo podía preguntarse así misma ¿En dónde demonios se encontraba? trato de contener la pregunta lo más que pudo, quería evitar "escupirla" por error a su hermana, no quería mostrarse repentinamente como una novia psicópata y posesiva pero sinceramente se estaba volviendo loca por saber que se encontraba haciendo él ¿Algo que fuera más importante que estar con ella aun en su lastimosa condición?

-Ranma salió desde temprano- Dijo Kasumi como leyendo sus pensamientos- No aviso a donde iría pero no te preocupes por él Akane ¿De acuerdo?-Al momento se puso de pie- Ahora iré por tu desayuno –Dijo sonriente y salió de la habitación.

Akane se quedó un momento sorprendida ante la respuesta a su no formulada pregunta, realmente ella era como su madre. Entonces cavilo: ¿Ranma despierto temprano? ¿Para ir a un lugar sin avisar a nadie? Algo debía de estar pasando…


Estaba completamente agotado, sus pies no podían más que arrastrarse sobre el asfalto. Había pasado gran parte de la noche buscando a Akane y finalmente desistió… lo más probable fuese que Ranma la hubiese encontrado, confiaba en que todo hubiera marchado bien. Decidido a retornar a la casa Tendo pero cayó en cuenta de que definitivamente no sabía que rumbo tomar.

La tarde anterior Ranma había llegado como loco buscando Akane, ahí supo que algo estaba mal. Adelantándose a éste último Pe chan se apresuró a convertirse en hombre y salir en busca de su aun amada sin tomarse un momento si quiera para reflexionar en donde se pudiese encontrar. Grave error correr sin rumbo. Con su horrible orientación lo más probable era que se encontrase ya muy lejos quizá en Okinawa, Ryoga se derrumbó deprimido sobre el piso maldiciendo su estupidez.

-¿Eh, Ryoga?

El chico llamado giró sorprendido. Sin darse cuenta Ryoga había llegado a parar justo en frente de un restaurant muy familiar de okonomiyakis. Ukyo y Ryoga se miraron incrédulos. Definitivamente él era algo más que despistado, ¡¿Cómo no pudo reconocer la calle del restaurant o al menos reconocer la ciudad?!


Después de tomar el desayuno lo más tranquilamente que pudo, Akane decidió bajar, todo lo que no debía hacer era apoyar su peso sobre el tobillo lastimado en otras palabras podía saltar sobre un pie perfectamente. Fue ayudándose de la pared hasta llegar a las escaleras, la casa lucía extrañamente tranquila. Bajo salto a salto tratando de encontrar a cualquier persona con la mirada.

Kasumi le había comentado que iría a comprar cosas faltantes para el banquete que cocinaría al día siguiente así que no se encontraría en casa, probablemente Nabiki hubiese sido obligada a acompañarla. Su padre y el tío Genma debían encontrarse arreglando el dojo para la ceremonia, y el maestro Happosai… bueno él no importaba mucho. Quizá debió de haber considerado el tomar una siesta como se lo había sugerido Kasumi…

-¿Dónde demonios estás Ranma?...- La situación era frustrante para ella, estrujo el barandal de las escaleras fuertemente, estaba molesta. Él debía de estar dispuesto a cuidarla tal y como el Dr. Tofú le había pedido y sin embargo éste no aparecía, lo peor de todo era que no podía moverse e ir en su búsqueda para reclamarle su descuido, se sentía impotente.


-Así es eso lo sé, Ranma y Akane se casarán mañana- Dijo Ryoga minutos más tarde, ya de brazos cruzados. Ambos ahora se encontraban en el interior del establecimiento.

-¡Mañana! Ay no puede ser ya no tendré más tiempo para estar con Ranma y convencerlo de su error… ¡Y tú lo dices tan tranquilo Ryoga! ¡¿Qué no te molesta tan si quiera un poco esta situación?!- Protesto Ukyo detrás de la plancha de cocina.

-A decir verdad ya lo acepte, sé que no hay nada más por hacer aunque mi amor siempre le pertenecerá a Akane… Te aconsejo que tú también lo aceptes Ukyo- La miro fija y seriamente.

Una triste expresión apareció en Ukyo era hora de tomar en serio las palabras de Ryoga. Ambos estaban concentrados en sus reflexiones interiores con un silencio profundo, no se dieron cuenta de que un espectador en la entrada del establecimiento lo había escuchado todo.

-Esta información le interesará mucho al señor Tatewaki.


Toda su mañana había sido incómodamente tranquila, Akane se encontraba tirada en el piso viendo programa tras programa aburrido que pudiese estar en el televisor. Se sentía abandonada por Ranma, al menos su padre y su tío ahora se encontraban jugando shogi cerca de ella, podía notar la felicidad que sentían ambos porque pronto emparentarían. Con tal tranquilidad por un momento recordó el ambiente que existía en casa antes de que los Saotome llegaran a ella, e igualmente por un momento deseo que Ranma estuviera ahí junto con alguna extraña y emocionante situación. Suspiro viendo el techo.

-¡Mi querida Akane Tendo!

El gritó a lo lejos sobresalto a Akane quien se sentó inmediatamente, el inconfundible grito de Kuno Tatewaki…

-¡Mi querida y adorada Akane Tendo yo te salvaré de ese horrible matrimonio arreglado! ¡Huyamos juntos mi amor!- Había sido más rápido de lo que ella esperaba, ahora se encontraba en brazos de Kuno.

-¡¿Qué es lo que está pasando aquí?!- Reaccionó Soun.

-¡Déjame Kuno!- Akane no podía hacer nada más que forcejear no quería hacer un brusco movimiento y dañar aún más su tobillo. Cuanto desearía que Ranma estuviese ahí.

-¡Lo siento señor pero nosotros no podemos permitir tal crimen contra nuestro amor!

- Y yo con gusto te ayudaré hermanito jojojo…- Con un movimiento la cinta de Kodachi los sostuvo viéndose repentinamente amarrados por ella, ahora los dos locos hermanos Tatewaki se encontraban ahí para impedir la boda. Con una nueva cinta tomo a los atados Akane y Kuno quienes fueron lanzándolos con gran fuerza por el cielo fuera de la casa Tendo. En su salida el rostro de Kuno fue impactado contra parte del techo y cayó inconsciente. Soun y Genma no pudieron hacer nada más que observar y protestar gritando el nombre de Akane.

Tal parecía que Kodachi poseía más fuerza de la que aparentaba ¡¿Cómo podía ser capaz de lanzar una y otra vez a la pareja amarrada mientras corría tranquilamente por los tejados?! Eso sí de vez en cuanto alguno que otro edificio o poste se atravesaba en el camino de Kuno para suerte de Akane.

-¡Así serán muy felices juntos, yo me encargaré de eso hermanito no te preocupes! Es solo que no podía permitir que lo arruinases todo ¡Te estoy dando una pequeña ayuda! jojojojo…

Akane no podía hacer nada más que gritar, parecía que formaba parte de un yoyo humano, cada vuelta la confundía más y cada brusco movimiento le lastimaba en gran medida, así nunca podría recuperarse, y la pregunta volvía a su mente ¡¿Dónde demonios se encontraba Ranma?!

Unos lejanos gritos llamaron la atención de un par de chicos, Ryoga y Ukyo quienes iban camino al Dojo Tendo debido a la solicitud del primero. Gracias a los gritos de auxilio ellos vieron a la loca Kodachi reír una y otra vez mientras hacía de las suyas.

-¡Akane!- Gritó Ryoga al darse cuenta de quién era la persona afectada.

-Será mejor que vallamos Ryoga- Concluyó Ukyo.

Ryoga y Ukyo siguieron el camino de Kodachi muy de cerca hasta que la gran espátula pudo cortar el listón que se mantenía sujeto a Akane y Kuno, para mala fortuna la pareja salió despedida aún más lejos sin guía que los sujetara.

-¡Iré por Akane!- Exclamó Ryoga sin dudarlo.

Ukyo se interpuso en el camino de Kodachi, al parecer tendrían una batalla. Por fin Ukyo había caído en cuenta de que nunca podría tener a Ranma y aunque eso le pesaba estaba completamente dispuesta a ayudar a aquella pareja.


Ryoga corrió rápidamente tras Akane aun amarrada al rayo azul, aun avanzaban por los aires mientras él los seguía al predicho lugar de caída. Trato de sostenerla sobre sus brazos pero el impacto y el peso de dos fueron demasiados así que éste quedo noqueado momentáneamente con la pareja sobre él.

-Ryoga gracias a dios, sácame de aquí por favor.

-Claro que si Akane te llevaré a un lugar lejos de aquí no te preocupes- Al instante Ryoga la tomó en brazos…

-¡Espera Ryoga antes deja a Kuno por favor, suéltanos!

-Ah si es verdad jeje…- Río nerviosamente- Con razón parecía que pesabas un poco más- Bromeó con una mano tras la nuca habiendo depositado "el bulto" sobre el asfalto. Tomó una banda de su cabeza que agito volviéndola rígida, corto de un movimiento la cinta que aprisionaba a Akane, después huyo con ella en brazos dejando abandonado al aun inconsciente Kuno.

-¿Qué es lo que está pasando Akane?- Pregunto Ryoga mientras se desplazaba sobre los tejados, con la única intención de llevarla fuera del peligro.

-Lo siento Ryoga, una vez más parece que protestan en contra de que me case con Ranma- Tales palabras fueron duras para Ryoga, como si algo golpease su corazón, él aun la quería pero estaba dispuesto a no entrometerse para que ella fuera feliz- Ayer paso lo mismo y ahora estoy algo lastimada por lo que no pude hacer nada.

-¿Y Ranma?- Dijo secamente.

-Uhmm…- Akane prefirió guardar silencio esquivando la mirada. Parecía triste ante Ryoga.

-¡¿Cómo se atreve a dejarte sola así tomando en cuenta las recientes agresiones?!

-…- Eso mismo se preguntaba ella, quizá había huido.

Siguieron avanzando un rato más en silencio, Ryoga se mostraba furioso. Parecía que Ranma no había tomado en cuenta sus palabras ¡Él debería de sentirse afortunado de poder estar con Akane y a la primera oportunidad la abandonaba! De repente paro en seco. Ryoga y Akane se paralizaron por un instante: ¡Habían llegado al dojo Tendo!

-¡¿Qué demonios?! ¡Trato de alejarte de donde te pudiesen encontrar y llegamos al dojo!- Miraron incrédulos.

-¡Así que al fin llegas!

-¡Te estábamos esperando Akane Tendo!

Dos pequeñas figuras se encontraban en lo alto de una casa cercana: Rin-rin y Ran-ran.

-Maldición…- Pronunció con fastidio Ryoga, si se hubiese alejado como se había propuesto no hubiera tenido que enfrentarse contra aquellas chiquillas.

-¡No permitiremos que le quites el prometido a nuestra hermana Shampoo entendiste!

-¡Hemos venido inmediatamente solo para proteger lo que por derecho es suyo!

-¡Pondremos en alto el nombre de las amazonas!- Gritaron al unísono mientras se abalanzaban contra su protector: Ryoga. Quién con un suave movimiento deposito Akane justo a un lado de la entrada principal de la casa Tendo, ella tomo asiento fastidiada.

¡Akane estaba realmente harta! Lo que ella esperaba fuera un día tranquilo de descanso antes del gran día se había convertido en un vaivén de locuras nuevamente gracias a las chicas locas que iban tras de Ranma, no podía soportarlo más. Era aún más insoportable sin la defensa de Ranma. Quizá debería de pensar bien las cosas antes de querer casarse con el chico que en esos momentos se encontraba, a su parecer, fugitivo.

La lucha de dos contra uno se llevaba a cabo mientras Akane meditaba la situación en la que se encontraba con su prometido. Ryoga era sin duda mucho más fuerte que las niñas, pero éstas eran bastante rápidas. Un gran alboroto se formó debido a los estallidos del rugido del león, fue cuando la familia Tendo salió alarmada. En un instante unos fuertes brazos tomaron a Akane del piso.

Fue un movimiento rápido y cauteloso, opacado por el estruendo de la pelea. Akane abrió los ojos sorprendida.

-Ranma…

Todo parecía correr en cámara lenta. Ella solo podía ver el rostro a contraluz de su prometido, sus cabellos se movían descontroladamente por la carrera que éste había tomado. Nadie parecía haberse percatado de su huida. Un mar de Lágrimas empezó a correr por las mejillas de Akane y solo pegó su rostro al pecho de Ranma.

-¿Qué demonios está pasando Akane? Solo me voy unas horas y cuando regreso hay todo un caos- Dijo un confuso Ranma con la mirada fija en el camino.

-¡¿Cómo que qué demonios pasa?! ¡Todo es por tú culpa idiota! ¡¿En dónde se supone que estabas?!- La gran felicidad que ella había sentido de pronto pareció desaparecer, siendo reemplazaba por el enojo y los reclamos.

-¡¿Así es como agradeces el haberte sacado de ese lugar?!

-¡Debiste de haber estado desde un principio, así todas esas cosas no hubiesen ido tan lejos!

-Agghh… ¡No voy a soportar esto!

-¡Es justo lo que yo estaba pensando!

Quedaron en silencio. Ranma seguía avanzando a gran velocidad. Ahora él también se encontraba molesto. Avanzaron un poco más en silencio, ninguno de los dos quería soltar alguna frase de la que luego se fuesen a arrepentir. Tantos años que habían aguantado, tantas cosas por las que habían pasado… Estaban convencidos de que por esto no deberían darse por vencidos justo en los últimos momentos previos a una vida juntos. Entonces Ranma se detuvo, habían parado debajo de un gran árbol cercado. Estaban en un templo shintoista.

Akane pudo pisar con su pie sano y ambos se sentaron molestos sobre el escalón más cercano.

-No creo… No creo que pueda soportar más la obsesión de esas chicas hacia ti- Dijo Akane más tranquila pero aun con tono molesto- ¿En dónde demonios estabas Ranma? ¡No sabes todo lo que tuve que aguantar con Kodachi y luego las gemelas esas! ¡¿Acaso habías huido, no quieres casarte conmigo?!

-¡No seas tonta Akane! Por lo menos tú ya me has escuchado frente a ellas… ya sabes eso…

-¡¿Qué Ranma?!

-¡Que me gustas!- Soltó con un gritó avergonzado- Tú sabes que siento algo por ti Akane- Continúo con voz fuerte y firme- De lo contrario no te hubiera besado- Akane lo miró sorprendida ante aquella sincera declaración- Yo debería de ser el que estuviese preocupado… ¿Qué me has dicho tú? Yo no sé qué carajo es lo que quieres y pareces estar cambiando constantemente de opinión con esto de la boda- Dijo al recordar la visible duda en el consultorio la noche anterior.

Las palabras de Ranma la dejaron estática, no creía totalmente que él se preocupara o tuviera inseguridad a cerca de lo que ella sintiera. Para ella había sido obvio que la solicitud de un beso significaba que lo quería, sin embargo debía recordar lo poco receptivos que eran los hombres en especial Ranma, al parecer debía de ser más directa…

-Ranma…- La vergüenza la invadió-… ¿Eeeen dónde estuviste?...- Intentó desviar el tema.

-En dónde crees que estuve tonta… Aquí mismo…- Giró la cabeza molesto, no había obtenido respuesta alguna.

-¿Aquí? ¿Por qué?

-¿QUÉ SIENTES POR MI? –La enfrento con la mirada.

-Ranma…- Akane bajó la mirada enteramente colorada apretando sus manos y cerrando con fuerza los ojos- Tú sabes que te quiero…- Dijo en un susurró.

Ranma sonrió con una mirada penetrante, satisfecho ante tal respuesta se calmó.

-Sabía que de un momento a otro se enterarían que nos casaremos por eso vine aquí-Dijo queriendo minimizar la vergüenza de Akane-… Aunque no tenía idea de que esos locos aparecerían hoy jeje… pensé que lo más probable es que fuesen al dojo en la boda…- Comenzó a ponerse nervioso- Así que yo simplemente vine a arreglar todo con el sacerdote de éste templo… para… la ceremonia…- Sus ojos habían cambiado de serios a enormemente apenados con la mirada en el piso, ahora se encontraba jugando con sus dedos índice. Akane se sintió conmovida.

Ranma había estado ocupándose de todo esto él solo para que ellos pudiesen tener una boda tranquila en secreto para los ajenos. Así es que eso era lo que había estado pasando. Ahora ella se sentía mal consigo misma no debió de culparlo por lo sucedido, después de todo ciertamente él no pudo haberlo sabido. Akane alzó su mano hacia la de Ranma, ambos apretaron sus manos unidas, se miraron y ella le sonrío tiernamente.

-Volvamos a casa…

Continuará…


¡Hola de nuevo! perdonen la tardanza, realmente el último mes me volví loca con los trabajos ¡pero ya estoy de regreso! Este fue un capítulo un poco más largo espero que les haya gustado. Muchas gracias por sus comentarios me alegran el día y me llenan de entusiasmo para seguir escribiendo. Así que por favor comenten si voy por buen camino. Ahora algo que no había hecho hasta ahora contestar reviews:

lulupita: Aquí esta la actualización espero que sigas la historia que bueno que te guste.

MATT: Me alegro mucho tu comentario gracias, precisamente quiero ser fiel a la historia y a los personajes aunque no se si lo he logrado con este capítulo ¿Qué opinas?

elena 79: Básicamente este capítulo salió de tu comentario ya que sinceramente no había pensado que Akane necesitara una declaración así que me fuiste de gran ayuda gracias, ¿Cómo te parecieron las personalidades en este capítulo?

Akai27: Aprecio mucho tus comentarios por capítulo, realmente quiero ser fiel a la historia y personalidades por lo que no pude evitar poner a la entrometida familia también me he muerto de risa con eso jajaja...

Amarilis666: ¡No pude evitar hacer que interrumpieran! Fue inevitable un cambio tan drástico típico en las historias de Rumiko jajaja...

Miztu Akari: Gracias por cada comentario, la verdad me parece cómico e inevitable cortar la emoción de la trama con una interrupción así como la de la familia, eso forma parte de la historia de Ranma pero no te preocupes no lo haré muy seguido jejeje...

Adyel-chan: ¡Si un beso! y pronto habrá más por el momento vamos tranquilos, metamos más emoción a la historia ¿Te parece?

Isakura Tendo: Aquí la actualización espero saber ¿Cómo te pareció? si es cierto... algunos fics son escritos muy pero muy melosos y no me gustan mucho porque no siguen la personalidad de los personajes, aquí trato de seguirla añadiendo el romance que nos falto ver en la serie como debe ser jejeje...