Hola, hola… ya por fin traje a ustedes el nuevo capítulo, fue muy raro porque ya tenía la mitad escrita desde que subí el anterior pero no podía terminarlo ¡Hasta que por fin me llego la inspiración! Ah por cierto me han cachado no he leído el manga así que si ven algo raro por ahí pues esta es mi versión de Ranma xD
A partir de ahora las cosas irán cambiando como personalidades por ejemplo ¡Esperen mucho drama! Aún tengo muchas ideas que compartir :)
La primera noche juntos.
Era la primera noche que pasarían juntos como marido y mujer. Aun sin que la fiesta hubiese acabado Akane se dirigió un poco molesta hacia la que sería su habitación con Ranma siguiéndole muy de cerca.
-Déjame ayudarte- Hablo Ranma.
-No gracias, puedo yo sola- La chica aún estaba lastimada del tobillo pero su orgullo le había brindado nuevas energías y avanzaba rápidamente. La plática que había escuchado hacia unos minutos no salía de su cabeza. Según ella Ranma había estado alardeando de lo que iban a hacer en la intimidad. ¡Ja, que ingenuo era Ranma si pensaba si quiera ponerle una mano encima!
Ambos compartirían la habitación en la que anteriormente dormían Ranma y Genma, por lo menos por ahora. Akane abrió la puerta de un tirón, los futones en los que dormirían se encontraban uno junto a otro. El ambiente se tornó caluroso y tenso, la imagen de los futones juntos la hizo sonrojar molesta, alcanzo su pijama de sobre uno de éstos y se dirigió al baño para cambiarse dejando a un perplejo y molesto Ranma.
Mientras Akane se desvestía comenzó a ponerse nerviosa… Pasaría toda la noche junto a Ranma. Examino su cuerpo con vergüenza no sintiéndose segura de sí misma. Miró su poco pecho a diferencia del de Shampoo, tomó su pequeño abdomen sintiéndose gorda y froto su escaso trasero. Resopló. Además de todo le molestaba que sus amigos y familia entera pensaran que ellos harían muchas cosas esa noche sin saber que ella no tenía ni la más mínima intención de que pasara algo.
Ranma se despojó de sus ropas en la habitación quedando únicamente con su playera sin mangas y su short. Cayó sentado pesadamente sobre su futón y resoplo con fuerza. Algo que no entendía era como aguantaba a esa niña tan violenta, mira que enojarse con él sin razón ¿Qué no pudo darse cuenta de que sus amigos lo habían estado presionando? Aunque debía admitir que había actuado muy infantilmente al no haber pensado antes que todo mundo esperaba que hicieran "cosas"… Que todo ahora sería diferente.
-"… mi Ranma le mostrara lo hombre que es a mi querida Akane…"
El simple hecho de recordar las palabras de su mamá hacía que su mente trabajará a mil por hora y le vinieran imágenes que inmediatamente se ocupaba en censurar: Akane ofreciéndole su trasero con solo las panties puestas, Akane quitándose el sostén, Akane gritando de satisfacción…
-AHHHH… ¡Pero qué demonios! Deja de pensar en eso Ranma Saotome- Se reprendió mentalmente a sí mismo ¡Nunca antes le había pasado algo así! Sostuvo su cabeza un momento como si de esa manera fuera a sacar esas ideas de su mente. Golpeo el futón con fuerza, maldecía a sus amigos ya que de no haber sido por sus entrometidos comentarios su cuerpo no estaría reaccionando de esa forma…
Lo más importante en ese momento era que lograra calmarse, debía de concentrarse en cualquier otra cosa.
-"Oh Ranma mi amuuooor"- Comenzó a imaginar- "Acércate querido…"- Podía ver la espalda desnuda de una joven de cabello oscuro y corto, despacio de acerco hasta tocar su hombro- "Hazme tuya"- Aquella imaginaria persona giro su rostro… ¡Se trataba de Ryoga completamente maquillado! Éste le guiñaba el ojo y le hacía insinuaciones con la boca.
-Ay por dios que asco Ryogaaa…- Su rostro se puso azul, había sido una buena estrategia para aplacar a su cuerpo.
-¿Qué tiene que ver Ryoga con todo esto?- Pregunto Akane desde la puerta- No me digas que él te dio alguna idea porque no te creeré.
-Cállate no digas tonterías, de cualquier forma yo no estaba pensando en hacer nada ¿Entendiste?
-Pues eso espero, ni se te ocurra acercarte.
-No te preocupes, ni quien quisiera hacerlo.
-Ayyy…- Gruño molesta.
Ranma se tiró completamente sobre el futón con las manos debajo de la nuca, cerró los ojos molesto, ahora el también demostraba su orgullo. Akane apago la luz de la habitación y se dirigió a su lugar. Todo quedo en silencio. El corazón de Ranma empezó a latir como loco en cuanto todo quedo en penumbras, el silencio no ayudaba en nada: Escucho los pasos de Akaneacercándose, después capto como ella se revolvía entre las sábanas… A su lado; su mente comenzó a trabajar de nuevo, estaba totalmente inquieto. Abrió los ojos de golpe, decidió en ese instante que lo mejor sería cubrirse también con las sábanas por si otra cosa quisiera salir de su escondite…
Ambos se encontraban acostados boca arriba observando el techo, sin saberlo los dos mostraban sus mejillas coloradas. En un movimiento rápido, casi sincronizado, cada uno se volteó al lado contrario en el que se encontraba su pareja.
-Ni se te ocurra mirarme mientras duermo pervertido…- Susurró la chica.
-Ni quien quisiera mirar a una niña tan fea como tú.
-¿Ah, sí? Entonces ¿Porque te casaste conmigo?
-Ya mejor cállate Akane no sé porque estás tan molesta conmigo yo no hice nada…
-¡Jum! si como no…
Nuevamente quedaron en silencio. Hacía tiempo Akane había escuchado decir que una pareja no debía dormir enojada, al parecer no era algo bueno para ninguna relación, sin embargo ella no tenía ningún ánimo para contentarse y de cualquier forma Ranma tampoco hacía el esfuerzo para alegrarla. Era algo realmente malo que los dos fuesen tan orgullosos, ninguno quería perder "la batalla". Al menos dándose la espalda quizá podrían ignorarse el uno al otro y conciliar el sueño.
El pequeño intercambio de palabras con Akane le había servido muy bien a Ranma para olvidarse de cualquier idea extraña y concentrarse en sí mismo y en su berrinche. Pasado un buen rato en silencio Ranma pudo notar que la respiración de Akane se volvió más calmada, al parecer ella ya había caído en un sueño profundo. Le envidio por unos segundos luego medito: ella debía de sentirse terriblemente agotada... Escucho un rato más el vaivén de sus suspiros… Tan relajada, tan tranquila, tan delicada, tan sensual…
-Maldición no de nuevo- Pensó Ranma tratando de contener sus impulsos.
Si bien anteriormente ya habían dormido solos en la habitación de Akane cuando hicieron creer a Ukyo un falso matrimonio eso era diferente, ahora estaban tan cerca que dando media vuelta podrían tocarse. Ranma no pudo calmarse por completo, las respiraciones de Akane era lo único que podía escuchar, así no podría dormir. Decidido giró sobre su lugar para observarla. Ella ya se encontraba boca arriba. No podía negar que se veía hermosa de cualquier manera, incluso lucía tierna dando unos leves ronquidos. La observo por un buen tiempo. Le parecía tan atrayente el verla tranquilamente dormida, se sintió hechizado al ver el vaivén de su respirar, escuchaba sus suspiros y examinaba su boca ligeramente abierta invitándolo... tanto que no pudo aguantar más y decidió levantar su peso con el codo para verla mejor y más cerca -Ahora es mi esposa…- Apenas y terminó esta frase mental se volvió a sonrojar.
Ranma se acercó lentamente hacia ella con rumbo a sus labios, tenía que besarla en ese preciso momento ¡Ya no podía aguantar más! Tenía que hacerlo despacio… ¡Solo con rozar sus labios le bastaría! Se agacho un poco sobre Akane, sintió la presión de su cuerpo contra el de ella y se desesperó aún más. Quizá no había sido buena idea el querer besarla, probablemente eso volvería completamente loco a su cuerpo… pero ya era demasiado tarde. Estaba frente a ella con la cabeza ligeramente inclinada, bajo un poco y rozo con sus labios los de Akane de arriba hacia abajo, suspiró estremeciéndose. No pudo evitar darle un beso suave que segundos después se transformó y casi por instinto dejó escapar su legua para saborearla mejor.
Akane suspiro y dio quejidos moviéndose entre las sábanas, fue ahí cuando Ranma reaccionó y se retiró de un brinco a su lugar. Quedo asustado dándole la espalda de nuevo. Ahora podía aceptar lo mucho que Akane lo volvía loco puesto que ni aun con tal susto había conseguido calmar su fogosidad. Respiro profundamente y exhaló ¡Debía de calmarse de una buena vez! Y sobre todo debía de agradecer que Akane no hubiese despertado.
Un remordimiento empezó a invadir su mente- No soy nada más que un pervertido tal y como lo dice Akane maldición…- Quedo un rato serio envuelto en las sabanas reprendiéndose mentalmente- Pero normalmente no me importa eso después de todo he visto a Shampoo desnuda miles de veces, incluso Kodachi me ha hecho insinuaciones y nunca me había pasado algo como esto… Sin olvidar que tengo cuerpo de chica así que todo es normal para mí Ja ¿Por qué Akane me pondrá así?
Ranma giró para verla una vez más, esta vez permaneció recostado en su lugar. Ya estaba tranquilo, la vio con ternura… Era realmente hermosa… Akane se movió bruscamente en su futón deshaciéndose de la sábana, su playera amarilla levantada ligeramente dejaba ver su abdomen. Lucía realmente bien con ésa pijama ceñida al cuerpo, era de tela tan delgada que incluso delineaba la separación entre sus pechos...
-AHHH… ¡¿QUE DEMONIOS ESTOY PENSADO?!- Se regañó con gritos, cubriendo su boca con ambas manos al finalizar. Sin duda Akane tenía un sueño muy pesado- Maldita sea Ranma ya quédate tranquilo haz visto miles de veces esas cosas.
Akane giró de nuevo pero esta vez quedo recostada de costado invadiendo el futon de su esposo. Ahí estaba esa chica tan bella en su futón como nunca antes lo hubiese imaginado. Tembló un poco nervioso, no era bueno que Akane despertara en la mañana y se encontrará así, de una u otra forma lo culparía a él. Yendo en contra de sus deseos Ranma decidió devolverla a su futón a como diera lugar. Empujo un poco el hombro libre de la chica para hacerla caer del otro lado… Pero la reacción de Akane fue la contraria: Se fue contra Ranma echando la mano sobre su torso y el muslo sobre las caderas de su acompañante abrazándolo cual almohada.
-Maldita sea porque me pasa esto a mí- Ranma maldecía su suerte, se tenso inmediatamente, él deseaba que Akane hubiese estado consciente de sus actos para poder tomarla en ese mismo instante como su cuerpo le reclamaba. La chica froto su rostro contra el pecho de su esposo apegándose más a él, parecía una niña.
-En serio que eres linda Akane…- Ranma se relajó, le dedicó una tierna sonrisa a su bella durmiente, con su brazo libre acarició sus cabellos y su mirada se perdió en el inocente rostro de Akane. Aun estando en tan cómoda posición y sintiéndose tan querido por Akane decidió proseguir con el plan anterior de devolverla a su lugar. La soltó del agarre que le brindaba y la aparto de él con suaves empujones. Habiendo cumplido con su tarea éste se dispuso a regalare un beso, un beso tranquilo y tierno en el que le demostraba su cariño.
-Te amo Akane- Era un gran alivio para él que nadie le hubiese escuchado… Habiéndose redimido de sus actos perversos se sintió tranquilo y listo para dormir. Se acomodó en su lugar, cerró pesadamente los ojos y sintió poco a poco como el mundo a su alrededor se desvanecía.
-¡Buenos días a todos el desayuno está listo!- Se escuchó el grito de Kasumi desde el piso inferior.
-Kasumi tu siempre como si nada- Soltó junto con un bostezo Nabiki Tendo, ella salía de su habitación notablemente desvelada.
-Buenos días- Dijo pesadamente Soun bajando las escaleras.
-Buenos días Tendo- Contestaba Genma casi cayendo dormido.
-¡AHHHHHHH! ¡¿PERO QUE DEMONIOS TE PASA PERVERTIDO?!- Se dejaron escuchar los gritos de Akane.
-Tal parece que ya despertaron- Sonrió Nodoka desde el comedor.
Ranma había conseguido dormir placida y tranquilamente o eso le hubiera gustado decir… de rato en rato sentía como la mano Akane le golpeaba en la cara o algunas patadas accidentales en lugares prohibidos, le abrazaba, le magullaba, le recostaba en su pecho, le jalaba el cabello, le arrebata su almohadilla, etc. Ahora lamentaba las penas por las que había tenido que pasar el pobre Pe-chan. Finalmente no importaron los esfuerzos de Ranma por mantener alejada a Akane, ella siempre regresaba despertándolo a lo que él le parecían muy cortos intervalos de tiempo. Rendido por el sueño cayó tan profundamente dormido que finalmente ninguna acción de Akane pudo despertarlo más. Al despertar Akane se encontraba completamente recostada sobre él.
-¡CÓMO QUE YO, SI TU ERES LA QUE ESTA ARRIBA DE MI!
-¡TÚ ME PUSISTE ASÍ!
-¡ESTAS LOCA COMO IBA A HACER ESO!
-¡¿PORQUE NO ME QUITASTE?!
-ESTABA DORMIDOOO.
-Bueno tal parece que esos dos nunca cambiaran- Dijo Nabiki, todos desayunaban tranquilamente.
El pequeño pleito matutino no paso a mayores después de todo Akane debía de aceptar que probablemente esta vez sí hubiese sido su culpa pues ella era la que había invadido el lugar de Ranma y también era posible que él hubiera estado tan dormido que no se diera cuenta de nada. En su interior más que molesta se sentía avergonzada, quién sabe durante cuánto tiempo estuvo arriba de Ranma. Según ella todo se lo debía a ese "mal" sueño, un "horrible" sueño en el que su mente divago creando diversos escenarios que compartía íntimamente con Ranma… Resoplo avergonzada de su inconsciente lívido que se esmeraba por salir.
Akane se encontraba tomando un buen baño de agua caliente, la noche había caído. Sumergió por completo su cabeza en la bañera y grito bajo el agua, maldijo el momento en que las incomodas platicas de la noche anterior habían invadido su mente para no salir de ahí, esa debía ser la causa de sus extraños sueños… En cierto modo era cierto: Ya estaban casados y tarde o temprano tendrían que llegar más allá de simples besos pero ¿Que se supone que debía de hacer ahora? Habían pasado años en los que todo había transcurrido terriblemente lento entre los dos y de repente en una semana se encontraban casados ¿Y todo debía de cambiar inmediatamente? Lo quería y lo amaba por supuesto, pero no podía ir más allá al menos por un buen tiempo… Estaba completamente decidida a cumplir con su palabra.
Ranma reposaba sentado sobre su futón, tallaba con una toalla su cabello mojado mientras se quejaba.
-Que chica tan fastidiosa, mira que no dejarme dormir en toda la noche… Espero que hoy no sea igual.
-¡Pero qué cosas dices Ranma!- Se escuchó una voz- Deberías de estar agradecido por tener una chica así.
-¡Viejo asqueroso!- Sin duda esa había sido la voz de Happossai- ¡Salga de donde quiera que éste! ¡No piense cosas equivocadas!
-Pero si tú mismo lo dijiste Ranma no te dejo dormir en toda la noche ¡Pero qué suerte tienes! Mi linda Akane toda para ti –Fingía llorar.
-¡Cállese anciano!- Ranma daba vueltas por toda la habitación en busca del escondite del viejo –No sé qué haya tenido pensado hacer pero es hora de que se valla de aquí.
-¡Ay no pude evitar contestar, parecía que te quejabas de tu suerte muchacho!
-¡Qué suerte ni que nada! ¡Fue horrible dormir con Akane, a cada rato me golpeaba!- Dijo sinceramente.
-¡¿Así que fue tan horrible dormir conmigo?!- Gritó Akane de golpe a la habitación.
-¡Ahh… mi querida Akane! ¡Pero que linda te ves!- Happossai salió de su escondite disfrazado de almohada y se abalanzó contra la chica.
-¡Ahí está maldito viejo!- Grito Ranma.
-¡AHHH…!- De un golpe la chica lo hizo rebotar en el piso. Ranma tomo asiento sobre él.
- Viejo pervertido… Así… veamos… ¡Con esto ya no molestará más!- Decía Ranma mientras le ataba de pies a cabeza- ¡Ahora lárguese de aquí y no vuelva nunca más!- De una patada saca volando al intruso.
-¡Me las pagarás Ranmaa!- Contesto Happossai mientras salía expulsado de la habitación.
-Listo ya no molestará ese viejo ¿Estas bien Akane?
-Eh… Sí- Dijo tímida.
-Espero que no vuelva a intentar otra cosa igual que horror tener que lidiar con él todas las noches- Bufó Ranma mientras caía sobre su futón.
-Gracias Ranma… por preocuparte por mí.
-Siempre dices eso, pero claro que también me preocupo por mí, no tienes idea de la cantidad de veces que ese viejo ha querido meterse conmigo.
-Oh que "lindo"- Dijo al ver ignorado su agradecimiento- El gran Ranma Saotome- Se agacho en cuclillas frente de él- Eres un tonto- Le dio un corto beso en los labios- Después de todo por algo se tiene que empezar…
Ranma quedo atónito. La primera noche juntos había sido un gran desastre, la segunda noche empezaba bien… Ahora el problema en cuestión para él era: si estando peleados su cuerpo no había podido controlarse ¿Recibiendo besos de Akane que es lo que haría? Quedo colorado de tan solo imaginarlo.
Akane se enorgulleció de haber logrado tal reacción, sonrío y dio media vuelta para apagar la luz. Se recostó. Le daba gracia que aun momentos después Ranma siguiera en la misma pose, sentado en su futón con dirección a ella.
-¿Qué te pasa?- Dijo divertida.
-Es que solo recordaba…
-¿Qué?
Agacho su rostro hacia ella aun estando sentado y la beso- Recordaba el porque me gustas…
Ranma no cambio su nueva pose, seguía cerca de Akane. Ambos se miraron fijamente, él parecía tranquilo y ella ahora era la sorprendida. Ranma se estaba dejando llevar por el instinto. Bajo de nuevo para besarla, pego sus labios a los de Akane y sin pensarlo pidió con su lengua permiso para adentrarse más allá, aún tenía esas incontrolables ganas de saborearla. Akane pareció aceptar la petición muy pronto ella era guiada por Ranma, ese beso iba volviéndose cada vez más candente, casi sentía arder su cuerpo en especial sus mejillas; pronto se dio cuenta que Ranma se encontraba recostado a su lado casi sobre ella tomando su rostro. No podían hacer nada más que besarse, ese simple acto les brindaba placer a los dos. Ranma sintió arder su parte baja rogando por al menos pegarse más a su pareja pero se contuvo con todas sus fuerzas, aun en ese momento quedaba un poco de conciencia en él, no quería presionarla… a menos claro que ella hiciera algo que le indicase lo contrario…
Akane rompió el beso dejando escapar un fuerte suspiro. Ella no pudo más sintió por un momento que estallaría de la excitación. Rodeo con sus brazos el viril cuello de su acompañante y le jaló hacia ella para continuar un beso aún más apasionado. Ella se dedicó a jugar con el cabello de Ranma, mientras éste se ocupaba por delinear su cintura. La piel de Akane era realmente suave para Ranma y él se estaba volviendo cada vez más incontenible.
Habiendo dado el permiso para continuar Ranma se hizo inconsciente de sus actos y pego por completo su cuerpo al de Akane atrayéndola, fue ahí cuando ella reaccionó.
-¡¿Qué demonios es "eso"?!- Akane abrió los ojos tan grandes como lo había sido su sobre salto. Giro su cabeza deshaciendo el beso a lo que Ranma decidió continuar con su cuello. Akane estaba asustada, el encanto del momento se había roto para ella… tenía una especie de miedo y nervio todo debido a lo que sentía restregándose a su costado. Con un brusco movimiento Akane decidió salir de la habitación tan rápido como sus piernas le permitieron, dirigió su camino al baño.
-¡Akane!- Le llamo Ranma recostado y perplejo.
Muy lejos de ahí un bulto atado por completo se retorcía entre algunos escombros -Maldito Ranma en serio me las vas a pagar, mira que hacerle tal falta de respeto a tu sabio maestro- Se quejaba Happossai- No quería hacer esto pero no me dejas más opción debo hacer que me respetes.
Continuará…
Gracias por leer no olviden dejar su comentario sino quieren que me ponga emo y piense que no les gusta lo que escribo jaja… ¿Qué opinan, qué hará el maestro Happossai?
