Hola de nuevo apreciados lectores, que más puedo decir agradezco los 4 comentarios del capítulo anterior y los nuevos seguidores de esta historia, aun así invito a los seguidores a opinar sobre el giro que tendrá la historia a partir de aquí (realmente me pone triste tener tan pocos comentarios).

Si alguien se lo pregunta la historia se llama "Mi vida junto a ti" por que quisiera extenderla lo más que se me ocurra adentrándome en los sentimientos que surgen con diversas situaciones en una pareja, es decir, verán muchas historias dentro de esta, gracias.


Lejos de Akane.

Akane se sintió estúpida, sabía que estando casados era normal que fueran a tener intimidad pero no esperaba algo tan apresurado, así que por más que trató de contenerse no pudo ir en contra de su impulso y se alejó de esa situación. Ahora se encontraba pensativa en el baño. Luego reaccionó: había dejado a Ranma abandonado… Sus ojos se abrieron al caer en cuenta de que había arruinado el momento.

…Recordaba el porque me gustas…

El largo beso que habían tenido regreso a su mente, al igual que las sensaciones que recorrieron su cuerpo. En aquel momento se perdió en Ranma y en su mirada, en sus besos y caricias. Pudo sentir nuevamente como una especie de cosquilleo viajaba a lo largo de su cuerpo, sintió como le quemaban las mejillas y, aunque le costaba admitirlo, también empezaba a quemar otra parte de su cuerpo...

Probablemente Ranma solo trató de demostrarle de alguna manera que realmente la amaba, pero más allá de eso le había demostrado que la deseaba…

Después recordó el sentimiento que la invadió al sentir la parte baja de Ranma: nervios, ¿Miedo a lo desconocido? Es decir, claro que sabía cómo era aquella zona de un hombre pues había sido parte de alguna de sus clases escolares… -Uhmm…- Mientras más pensaba en eso más recordaba haber visto aquello de Ranma en más de una ocasión… ¡Pero no era lo mismo! Esta vez era algo completamente diferente sentir aquello… "eso" y "de esa manera" sin duda no lo conocía…

Akane siguió pensando en lo que sería tener intimidad con Ranma. Sintió vergüenza de pensar que él la viera desnuda con toda libertad, los nervios invadieron su mente al preguntarse lo que ella debía de hacer en un momento así y el miedo hizo que cerrara sus ojos con brusquedad al imaginar ser penetrada ¿Le dolería?... El tema entero la estaba volviendo loca, no sabía qué hacer. No quería "decepcionar" a Ranma pero había llegado a la conclusión de que simplemente no era el momento indicado para dar ese gran paso, no podía ceder a algo para lo que ella no estaba preparada.

¿Qué haría ahora? Parecía que por el momento había evadido la situación pero ¿Que tal la noche siguiente? ¿Y las demás noches? Debía hablar con Ranma acerca de eso, pero el tema en sí era algo vergonzoso. Tenía que calmarse, respirar hondo y pensar en las palabras adecuadas.

-Akane ¿Puedo pasar?- Habló Ranma desde el otro lado de la puerta.

-En un segundo salgo no te preocupes…- Contesto nerviosa.

-Perdón- Ranma recargo su cabeza sobre la puerta del baño. Él se sentía como la peor persona del mundo. Lo que acababa de suceder había sido muchísimo peor que lo que había hecho la noche anterior y todo en conjunto le mostraba a Ranma que había actuado como un verdadero animal. No dejaba de culparse por su brusquedad, quien sabe en qué manera pudo haber dañado la confianza que le tuviera Akane. Estaba realmente avergonzado de sus actos. Ahora ella sabía que él era un pervertido, pero debía admitir que al lado suyo eso era inevitable.

-Dos días de casados y ya están peleando- Susurró Soun detrás del marco de una habitación cercana.

-Eso no es extraño, lo raro es que Ranma le pida perdón- Contesto Nabiki a su lado.

Akane abrió la puerta y le ofreció una forzada sonrisa a Ranma. Fue un alivio para él el comprobar que Akane no hubiese llorado en lo absoluto. Antes de que ella pudiera salir éste entro llevándola de regreso al baño.

-Akane perdón.

-Sí está bien Ranma…-Fijo su vista en el piso- Yo lo siento es que aún no puedo…

-Yo no quiero obligarte a nada, no te preocupes– Interrumpió, la tomo de la mejilla obligando a que le viera -No haré nada hasta que tú estés lista ¿De acuerdo? Lo prometo– Ranma dijo seriamente. Akane contestó con una sincera sonrisa, parecía haber sido liberada de la presión que momentos atrás la embargaban.

De repente Ranma dio media vuelta, paro frente al lavabo y se roció con agua fría. El ver a Ranma tan decidido en cumplir su palabra le hacía más atractivo ante sus ojos. Atractivo y comprensivo que más podía pedir en un hombre. Su cariño hacia él se elevó más en ese momento. El lugar quedo en silencio, un silencio acogedor en el que se traducía su cariño mutuo.

-Listo creo que será mejor así- Dijo Ranma en su versión femenina.

-Ranma…- Miró sorprendida.

-La verdad es que siendo hombre será más difícil que me controle- Volteo la cabeza evitando la mirada de Akane.

-Por favor espérame Ranma- Se abalanzó hacia "él", lo abrazo con fuerza, estaba agradecida y cautivada por las acciones de su esposo.


La calurosa noche se había tornado fresca, un ambiente que permitía descansar más plácidamente. Akane ya dormida se aferraba con un brazo a la pequeña cintura de Ranma.

Demonios… la verdad es que aun siendo chica no importa sigo pensando como un hombre. Pero al menos Akane se siente más cómoda al dormir así, tal vez me vea como una hermana...Ashhh… que horrible idea ¡Si soy su esposo! Uff… ni hablar… - De vez en cuando Ranma chica dirigía alguna mirada a Akane, luego vio su propio cuerpo- Aunque debo admitir que con este cuerpo no tengo ninguna reacción, después de todo es cierto que estoy más controlado. Además imaginarme a mí mismo como chica besando a Akane iiuuugghh… ¡No! ¡Nunca!

Sin duda era un hombre: le gustaba tener cerca el cuerpo de Akane, así como la idea de que algún día no muy lejano podría tocarla libremente y hacerla suya, sin embargo el simple hecho de mirar su cuerpo de chica con ese tema en la cabeza le daba nauseas; éste suceso le había hecho recordar y reafirmar su objetivo. Ahora su mente había quedado en blanco, solo persistía la idea de encontrar una cura para su mal y poder ser un hombre completo… -Quizá no fue buena idea aceptar casarme sin haberme deshecho de esta maldición- Según élno podría estar junto a Akane con ese horrible cuerpo de chica si pretendía que ella realmente le tratara como su esposo, debía de hacer algo inmediatamente "por el bien de ambos" -Esperemos que esto no se le haga una costumbre ¡En cuanto amanezca me daré un buen baño caliente - Resopló molesto – Debería ir a China por unos cuantos meses para buscar la cura, sé que Akane lo entenderá.

Al final el haberse transformado en chica para que Akane estuviese más tranquila de pronto se había convertido en un problema para él y su hombría. Él quería ser un hombre por completo para Akane. No quería que ella utilizase su maldición para "alejarse" de él.


La noche paso tranquila después de que Ranma hubiese pronunciado lo que para Akane habían sido unas palabras perfectas, probablemente gracias a esto ella solo le golpeo dos veces mientras dormía.

A Akane realmente no le importaba si Ranma fuese hombre o mujer, ella se sentía nerviosa a su lado, después de todo Ranma era Ranma, pero ella estaba tan conmovida con la manera en que él la había apoyado que hizo a un lado su vergüenza y lo abrazo gustosa hasta caer dormida. Estaba realmente agradecida. Durmió cómodamente abrazada a Ranma demostrándole su amor, confiada en que él cumpliría su palabra y la esperaría.

Ella lo amaba de cualquier manera...

La chica entre sueños se aferró más a su agarre, tan suave y acolchonado… Parpadeo unas cuantas veces cuando su sueño fue interrumpido por su razonamiento: ¡Ranma había sido reemplazado por una almohada! Se asustó por unos segundos ¡¿Cuándo había pasado eso?! ¿En dónde estaba Ranma? Se sentó sobre el futón y giró la vista alrededor de la habitación –No esta…

-Vaya por fin despiertas.

-¡Ranma!- Se alegró al ver a Ranma, ya varón, en el marco de la puerta tallando su cabello húmedo con una toalla –Buenos días- Como acto de reflejo corrió a su encuentro y lo abrazó.

-Eh… Bu… buenos días- Contestó perplejo - ¿Y a ti que te pasa?

-Uhm… no nada… por un momento pensé que te habías ido lejos de mí.

-¿Eh?

-Pero no te emociones eh…

Aquellas palabras pronunciadas por Akane calaron profundamente a Ranma. Justo esa noche él había pensado que no era de importancia si se alejaba unos meses para ir en busca de su cura, todo por el bien de ambos, para poder estar juntos sin problemas, pero ahora veía que tal vez no era así... Debía de ponerse a pensar ¿Qué era más importante: estar con Akane o ser un hombre por completo? Podía parecer algo egoísta pero para él las dos cosas eran igual de importantes ¡Solo podría estar junto a Akane siendo un hombre completo! Mantuvo el abrazo unos segundos antes de dudar entre hablar sobre ese tema en aquel momento o dejarlo pasar, por fin se decidió por lo último y suspiró.

Debía de calmarse y empezar a pensar con la cabeza fría, ver los "pros" y los "contra". Algo bueno sin duda era que ya estaban casados así que, estando lejos, no llegaría ningún idiota a querer quitarle a Akane; lo mejor de todo es que sería un hombre entero al final de su búsqueda, y siendo un hombre Akane no podría escapar de él con su versión femenina… aunque en ese momento ella le abrazada desvergonzadamente…

¿Y por qué no llevarla? ¿Por qué no embarcarse juntos en una nueva aventura? Claro ir a China sin dinero sonaba totalmente atractivo: sin transporte, muriéndose de hambre, sin refugio seguro y uno que otro peligro para Akane, sin hablar del posible retraso debido a su compañía; definitivamente no era una opción, debía ir solo y conseguir cumplir su objetivo lo más rápido posible.

-Bueno, bajemos a desayunar ¿Quieres? –Finalmente habló Ranma, debía de pensar un poco más.

-Sip.


El desayuno fue perfecto, nadie quiso hacer notar la ausencia del maestro Happossai, prefirieron disfrutar de la calma. Era realmente extraño ver una escena así en la casa Tendo: todos conversando y comiendo tan felizmente.

Kasumi se encargaba como siempre de las labores domésticas aunque ahora por alguna razón se le veía más feliz. Nabiki Tendo aun estudiaba, ella deseaba convertirse en una gran empresaria con mucho dinero y en su camino encontrarse con un guapo y adinerado hombre de negocios. Genma Saotome siguió con su cómoda vida en la casa Tendo, muy feliz de haber asegurado un techo y comida por el resto de sus días. Soun no podía sentirse más orgulloso de que su doyo fuese guiado por un nuevo camino a manos de su hija y Ranma, lo único que pudiese hacerlo sentir más alegría sería la llegada de un nuevo heredero.

-Y bien chicos ¿Cuándo veremos a un pequeño Ranma gatear por esta casa?- Pregunto un alegre Soun.

-¡¿Papá pero que cosas dices?!- Ambos chicos se sobresaltaron.

-Si papá no deberías de incomodarlos con eso- Defendió Kasumi.

-Ah ¡Vamos! ¿Cómo que incomodarlos? Si ya llevan tres días de casados jajaja… es solo cuestión de tiempo no es así Saotome.

-Claro que sí Tendo ¡imagínese ser abuelo! Con un pequeño corriendo de aquí para allá, listo para iniciarlo en el camino de las artes marciales con estilo libre Saotome Jajaja…

Cada palabra ponía a Ranma Saotome más molesto, como pensar en tener un hijo sino podría ser un hombre, que vergüenza e humillación el que su hijo crezca con una imagen equivocada de él. No soportaba el tema bajo la mirada apretando los ojos y puños, trataba de controlarse.

-Basta ustedes dos dejen de estar imaginándose tonterías- Hablo Ranma firmemente –Antes de pensar en eso hay algo más importante de lo que tengo que ocuparme… ¡tengo que deshacerme de esta maldición entendieron! No voy a tener un hijo, ni si quiera estar con Akane hasta que sea un hombre por completo.

-Ranma…

Ranma ignoro la trascendencia que tendría esa conversación. Varias palabras clave saltaron a ojos de Akane y de pronto ella no supo cómo reaccionar.

-¿Y cómo vas a hacer eso hijo?- Dijo Genma- Hemos intentado muchas cosas pero todo falló, lo mejor será que te acostumbres por completo a tu lado femenino.

-Lo dices porque estas muy cómodo como panda pero yo no puedo estar toda la vida así- Dijo apuntando a su pecho.

-Ranma… está bien no importa – Intervino Akane.

-¡Claro que sí importa!- Gritó a su esposa ¡¿Cómo es que ni siquiera ella lo pudiese entender?! Se levantó molesto de la mesa y se fue.


El resto de la mañana paso tranquila, excepto en la divagante mente de Ranma. El sol se encontraba a su punto más quemante cuando él decidió despejarse con un buen rato de entrenamiento en el dojo. Debía de calmarse, había encontrado una razón más por la que debía de eliminar esa maldición… Ahora estaba más que seguro de iniciar su viaje, solo restaba informarle a Akane de su desición. En su camino estiro algunos músculos moviéndolos de un lado a otro, camino descalzo por el césped hasta la entrada, subió el escalón y Akane estaba ahí…

Se tomó un tiempo para observarla aprovechando el que ella no lo hubiese visto. Vio lo ágiles que se habían vuelto los movimientos de sus manos, lo poderosas que estaban sus piernas y lo seria que lucía su mirada. Era extraño verla así, normalmente cuando entrenaba ella no paraba de gritar en cada movimiento descargando su ira, enojo o frustración. Ranma se desconcertó ante tal imagen. De pronto sintió un gran interés por saber lo que cruzaba en esos momentos por la mente de Akane.

Reflexionó. Había sido muy rudo al gritarle de la nada esa misma mañana, después de todo ella solo había querido calmar la situación. No era que a ella no le importase el tema ¡Sería imposible que no le importase!

Ranma dio un paso más para adentrarse por completo en el doyo. Cuando Ranma se acercó hacia Akane ésta había comenzado con una nueva serie de ágiles movimientos, aun cuando su presencia fue notada ella no se detuvo, ni se inmuto. Ranma leyó sus movimientos fácilmente, así pudo posicionarse frente a ella justo para esquivar un ligero golpe empuñado, retrocedió arqueándose con el segundo puño, salto ante una patada , giró su cuerpo por otro puño. Así siguió sin decir palabra alguna: moviéndose tranquilamente al compás de los movimientos que marcaba Akane, parecían estar danzando tranquilamente.

Era extraño aceptarlo pero tal parecía que Akane simplemente no deseaba golpearlo. Decidido él paro con su palma la mano de Akane.

-No quise gritarte así, discúlpame.

-Está bien Ranma.

-No quiero que estés así Akane puedes golpearme si quieres.

-No importa Ranma, sé que librarte de la maldición de Jusenkyo es lo más importante para ti…

-Qué bueno que entiendas, de eso te quería hablar.


-"Qué bueno que entiendas, ¡Qué bueno que entiendas!" ¡No Ranma eres tú el que no entiende!

Su cabeza daba vueltas entre miles de pensamientos ¡¿En qué momento su problema de hacer el amor con Ranma se había transformado en que él se fuera a china lejos de ella?! Paso de tenerlo una noche junto a ella a alejarlo durante tiempo indefinido hasta que él se librara de su cuerpo femenino.

Akane Tendo se encontraba al filo del piso del comedor, con los pies descalzados sobre el pasto observando el estanque. La noche había caído y ella había quedado sola en la oscuridad. Haberle reclamado a Ranma no había servido de nada.

-Ranma eso no me importa yo te quiero de cualquier manera.

-No digas eso Akane ¡¿Cómo podrías quererme como chica?!

Apenas comenzaban su vida juntos y por alguna razón Ranma ahora estaba más empeñado en deshacerse de su lado femenino, él no entendía que de cualquier forma ella lo amaba.

-Deja que yo te acompañe.

-No, tú quédate aquí no quiero andarme preocupando por cuidarte, te aseguro que moriríamos de hambre.

-¡Yo te acompañaré!

-¡Que no Akane! Es algo que tengo que hacer solo.

De repente su esposo había pasado de ser comprensivo y atento, a ser egoísta… esa era la verdad: no estaba pensando en ella, solo se preocupaba por él. Las facciones de Akane en un principio eran molestas luego se transformaron en tristes, no quería que Ranma la dejara sola, ella quería estar con él recuperando el tiempo perdido…

Akane paro de su lugar, no había hablado con Ranma después de la discusión. Ahora ya era tarde y él debía de encontrarse dormido. Cruzo el comedor con rumbo a las escaleras, lo mejor sería aprovechar el tiempo con Ranma hasta que llegara el momento de su partida, ella debía de apoyarlo aunque no le gustara la idea. Subió, se dirigió a su cuarto y ahí lo vio durmiendo tranquilamente abarcando por completo su futón. Tal vez era cierto: ahora que ya estaban casados no debía de preocuparse de que él se fuera, el volvería por ella … Se dirigió a su lado sobre el futón y sin pensarlo mucho se aferró a él deseando así poder retenerlo a su lado.


Lentamente el oído de Ranma empezó a captar los sonidos de que un nuevo día había comenzado, talló sus ojos en un intento por despertar y sintió una calidez en su pecho. Giró su mirada para encontrarse con Akane, ella había posado el brazo sobre su pecho.

-A… Akane… buenos días- Dijo sonrojado, no estaba acostumbrado a eso. A pesar del llamado de su esposo ella parecía negarse a despertar, solo dio un suspiro y se abrazó más a él –Akane.

-¿Uhm?- Contesto adormilada.

-Buenos días.

-Ranma…- Aun adormilada entreabrió los ojos- Buenos días – Contesto seria.

-Ahora sí me dejaste dormir- Sonrío alegre - Y creo que no necesitaremos los dos futones después de todo siempre vienes a mi jajaja…- Alardeo bromeando.

-Ay… muy gracioso Ranma- Soltó el abrazo y le saco la lengua –Bueno me voy a cambiar- Dijo molesta, giro y le dio un beso rápido a Ranma -Te veo abajo.

-Si como quieras- Ranma seguía sonriente, le alegraba que después de todo Akane le tratara de la misma manera que siempre. Todo el problema de ayer parecía haber desaparecido, ¡incluso lo había besado! Podría ir a China tranquilo sabiendo que ella lo apoyaba. Quedo recostado siguiendo el camino de Akane con la mirada y una vez solo suspiro.

-Ay pero que tiernos son- Resonó una voz oculta.

-Maestro…- Reconoció la voz- ¡¿Usted de nuevo?! ¿Qué no se cansa de estar fastidiando?!- Reaccionó sentándose, en busca del nuevo escondite del viejo. En un instante la habitación comenzó a llenarse de un humo azulado -¡¿Qué demonios es esto?!- Tapo su boca y nariz.

-Me costó mucho trabajo encontrarlo muchacho, pero creo que es el momento perfecto para usarlo- Contesto Happossai aun oculto- Éste es un incienso chino de 2 mil años de antigüedad, en el pasado ayudo a varios antiguos emperadores para escapar de una terrible tragedia.

-¡¿Cómo que terrible tragedia, que pretende?!

-Verás Ranma éste poderoso incienso es conocido como: "¡El incienso del intercambio de almas!" se dice que los emperadores al verse en peligro de muerte intercambiaban su alma con la de otra persona para así escapar de la tragedia. Ahora comprobaremos si esas historias son ciertas.

-¡¿Qué demonios dice?!- Ranma imaginó lo peor, se puso de pie a la defensiva aun tapándose, su cuerpo comenzaba a ponerse pesado y le dificultaba la búsqueda.

-De nada te servirá taparte muchacho ya que esto incluso entrará por tus poros.

La vista de Ranma comenzó a nublarse poco a poco, se sintió débil, era demasiado tarde para huir… solo podía esperar que todo fuera una charlatanería. Maldijo en su mente y finalmente cayó desmayado sobre los futones –Akane…


-Ranma ya baja a desayunar- Es la voz de Akane… -¿Qué? ¿Aún no te has cambiado? ¿Qué has estado haciendo todo este tiempo? Ya todos terminamos el desayuno agradece que te guarde un poco- ¿En dónde estás Akane? ¿Por qué todo está tan oscuro?

-Jajaja debí de haberme quedado dormido de nuevo- ¿Esa es mi voz?

-Bueno pues baja ya, no querrás que el tío Genma se coma tu porción.

-Sí, solo me visto linda Akane- ¿Linda Akane?

-¿Eh?... Ah, bueno…- Esas palabras tomaron por sorpresa a Akane pero simplemente salió de la habitación.

-¡¿Qué demonios está pasando, por qué no me puedo mover?! ¡¿Por qué no puedo gritar?! ¡Akane!- Rápidas imágenes pasaron por su mente recordándole a Ranma el último encuentro con el maestro Happossai –Maldito viejo ¡¿Qué demonios paso?! ¡Estoy atado por eso no me puedo mover! ¡Y tapo mi boca con cinta! Demonios Akane…- Comenzó a retorcerse con fuerza, deseaba ver su cuerpo de una buena vez para comprobar que todo solo había sido una broma de mal gusto.

Escucho unos pasos acercándose, una luz lo cegó por un momento, Ranma pudo darse cuenta de que había estado amarrado dentro del armario. Abrió los ojos de golpe sin poder reaccionar por un momento, el shock fue terrible, verse así mismo en contrapicada solo le indicaba una cosa –Funcionó…

-Perdón Ranma- Habló el "nuevo Ranma" –Pero verás, me puse a pensar mucho… yo solo era un pobre viejo con los días contados y pues también creo que éste es el castigo que te mereces por burlarte una y otra vez de tu maestro… Aunque este cuerpo no es tan ágil y fuerte como el mío- Siguió mirando sus nuevos músculos –Pero tengo bastante tiempo para ponerme en forma ¿No te parece?- Sonrió alardeando.

La mirada de Ranma maldecía al impostor, ver sonreír a Happossai dentro de su propio cuerpo no le provocaba más que rabia. Lo único que deseaba en ese momento era poder darle un buen golpe que lo regresara a su cuerpo original y acabara con toda esa horrible pesadilla, pero sabía que no podía ser así…

-Ve esto por el buen lado: Ya no te convertirás en mujer jajaja… Bueno como ves mi linda Akane me está esperando abajo así que para que hacerla esperar- "Ranma" tomó el cuerpo de "Happossai"- Tal vez estas palabras te suenen familiares Ranma- Se burló, se acercó a la ventana llevando al pequeño bulto entre manos -Ahora ¡Lárgate de aquí y no vuelvas nunca más!- El Ranma impostor lanzo fuertemente con una patada al falso Happossai.

Continuará…


Bueno como ven ahora el plan de Ranma de irse a China quedo automáticamente cancelado, en el próximo capítulo veremos que piensa él ahora que realmente estará lejos de Akane, ¿Y qué hará Happossai con el atractivo cuerpo de Ranma? (Sí, la idea está basada en una película de Rob Schneider pero no tendrá nada que ver).

Gracias por leer, ahora quiero sus comentarios ¡sino no actualizo! x(

Read & review