"Final"

Capítulo beteado por Flor Carrizo

Beta de Élite Fanfiction

La luna de miel había sido maravillosa, habían ido a Brasil, Bella que jamás había salido de Londres estaba encantada con las maravillas que ofrecía la isla en la que se encontraban. Habían hecho de todo, parapente, tirolesa, buceo, todo lo que podían, y por las noches se dedicaban a amarse y entregarse el uno al otro.

Durante todo el viaje se habían protegido para evitar el embarazo, al menos hasta antes de la última semana, cuando lo hablaron de nuevo y decidieron que era el momento de intentarlo.

—¿Estás segura? —preguntó Edward mirando los ojos de Isabella. Ella asintió, quería que iniciaran su familia, él sonrió genuinamente y su corazón latió con fuerzas.

—¿Tú estás seguro? —Edward no pudo esconder la emoción que le embargaba al pensar en una pequeña que fuera la copia exacta de su esposa.

—Completamente —aseguró, Bella sonrió y lo besó.

Habían pasado dos meses desde que regresaron de su luna de miel, desde entonces parecían aun más enamorados. Se mandaban mensajes durante todo el día, repitiéndose cuanto se amaban. Por esa razón Edward empezó a ponerse nervioso cuando una tarde no recibía respuesta a ninguno de sus mensajes, Bella nunca lo había dejado así.

Estaba pensando seriamente en irse a casa más temprano, necesitaba verla y saber que estaba bien. Pero estaba en una junta y no podía escaparse como quería, mientras todos los accionistas hablaban sobre un montón de negocios. Sintió como la mujer sentada a su lado pasaba su pie por el largo de su pierna y la miró con el ceño fruncido mientras ella sonreía coqueta. Edward se alejó lo más que pudo y siguió mirando la pantalla de su celular esperando respuestas de su esposa.

Entonces se escuchó un alboroto afuera del área de juntas y una voz que conocía bastante bien sonó al otro lado de la puerta.

—Le digo que Edward… Anthony Cullen es mi esposo —dijo Bella con voz estresada. Edward tenía una nueva secretaria, así que era muy posible que no conociera a Bella, debía salir y explicarle que ella era su esposa.

Cuando estaba por levantarse para ir afuera, sintió la mirada de todos sobre él. Era de dominio público que estaba casado, pero la mayoría de los ahí presentes eran personas un poco mayores, no les interesaban los chismes de revistas o periódicos, sólo les importaba el mundo de los negocios.

Sonrió en señal de disculpa y se levantó para salir del lugar.

—Lo siento, tengo que atender a mi esposa. —Todos los hombres ahí presentes lo miraron confusos, claro, ellos jamás detendrían una junta para atender a sus esposas, pero Edward había estado nervioso todo el día y si Bella había ido hasta ahí era por algo importante.

Al salir vio a Charlotte parada frente a su oficina, no tenía ni la más mínima intención de dejar pasar a Bella, incluso la miraba desafiante. Quizá lo mejor para una secretaria no era una chica de su edad que bien podría tener intenciones mayores a sólo hacer su trabajo.

—No me interesa quién crees que eres, te largas de aquí ahora mismo. —La voz cargada de odio de Charlotte hizo enojar a Edward. Podía entender que no la conociera y que no la dejara pasar, pero esa no era forma de hablarle a su esposa.

—¿Por qué no le preguntas a Anthony? —dijo Bella frustrada mirando a la chica, ella negó.

—No voy a molestar al señor Cullen con tonterías como estas. —Bella parecía enojada y Edward estaba aún más enojado, sin duda Charlotte no pasaría un día más ahí.

—Señorita Sutherland —la llamó enojado. La secretaría se giró y sonrió mirando con suficiencia a Bella, como si él fuera a correrla o algo así, pero Bella sonrió encantada de ver a Edward, ni siquiera le importó la mirada de Charlotte—. Esa no es manera de tratar a mi esposa. —La sonrisa en el rostro de Charlotte se fue y la sustituyó un rostro lleno de temor.

—¡Edward! —gritó Bella emocionada y corrió al encuentro de su marido, él la recibió en sus brazos abiertos, feliz de verla—. Te extrañé todo el día —dijo ella mirando los ojos de Edward con dulzura, él la envolvió en sus brazos.

—Y yo a ti, amor —respondió robándole un rápido beso—. Creí que algo te había pasado cuando no contestaste mis mensajes. —Ella negó rápidamente y le dio otro suave beso.

—Estoy perfectamente, sólo tuve que salir y no podía contestar. —Él sonrió y la estrechó aun más entre sus brazos—. Fui al médico —comentó con una sonrisa angelical.

—¿Estás enferma? —preguntó rápidamente preocupado—. Debiste llamarme, te habría acompañado —murmuró mirando sus ojitos cafés, ella sonrió y asintió.

—No estoy enferma. Es sólo que hace días que me sentía mareada y tenía nauseas cuando despertaba, así que… —Los ojos del cobrizo se abrieron como platos.

—¿Quieres decir que… nosotros… tú…? ¿Estás embarazada? —Ella sonrió y asintió emocionada.

—El doctor me lo confirmó —dijo sintiendo que estaba en el cielo—. Vamos a ser papás. —Edward sonrió y la levantó en sus brazos, girándola en el aire.

—¡Vamos a ser papás! —La oficina entera debió escuchar aquel anuncio y seguro al día siguiente estaría en las páginas principales de muchas revistas, pero no le importaba, estaba completamente feliz, tendrían a su bebé, lo habían deseado demasiado y ahí estaba—. Te amo, te amo —repetía besando el rostro de Bella.

—Yo también te amo —susurró ella, dichosa porque iniciarían una nueva etapa en sus vidas y ambos estaban felices.

—Cásate conmigo —dijo Edward mirando a Bella como si fuera la cosa más preciada que tenía, y en realidad así era, ella y su hijo eran lo más importante que tenía.

—¿Qué? —preguntó Bella con una sonrisa.

—Cásate conmigo —repitió él sonriente.

—Ya estamos casados, ¿recuerdas? —dijo ella con una dulce sonrisa.

—Casémonos de nuevo. —Ella sonrió y se acercó a besar sus labios.

—Me casaré contigo todas las veces que quieras. —Él sonrió emocionado y la besó, entregándose a ella con todo su ser, ella se lo devolvió de la misma manera.

Sin duda ellos estaban hechos para estar juntos, el destino los unió y su amor les permitió sentir cosas que ninguno conocía, aprendiendo el uno del otro, amándose y entregándose. Sin duda el día que Tanya dejó plantado a Edward había sido el mejor para ambos, debían mandarle un obsequio porque gracias a ella estaban juntos.

—Te amo, Bella. —Ella sonrió completamente enamorada de él.

—Te amo, Edward.


Espero les guste y dejen sus RR :3