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"¡¿Qué haces?" pregunto Harry saltando de la cama como si tuviera un resorte.
"¿Qué parece que hacemos?" pregunto Draco frunciendo el ceño.
"¡Intentabas meter tus dedos ahí de nuevo!"
"Por Merlín, Potter. Solo trato de complacerte, cosa que ya he hecho antes"
"No lo hagas, no me gusta" dijo indignado. "No quiero nada ahí"
"¿Cómo sabes si no me dejas penetrarte por completo?"
"¿Qué por regla general a todos los gays les tiene que gustar que los penetren por el Ano?"
Draco se cubrió con la sabana y se acomodo para dormir. "Vete a la mierda"
"Es en serio Draco, no me gusta, me hace sentir incomodo"
"O simplemente no puedes vivir sintiéndote menos hombre"
"No me siento menos hombre, no soy menos hombre"
"¡Claro que no eres menos hombre!" exclamo Draco. "¡Deja de preocuparte por lo que dicen en el departamento Auror!"
"Esto no tiene nada que ver, simplemente no me gusta" respondió Harry frunciendo el ceño y sintiéndose defensivo.
"Buenas noches Harry" dijo Draco apagando la tenue luz de su lado de la cama.
"Espera, hay que hablar"
"Si no pretender tener sexo conmigo, no me interesa, estoy molesto contigo"
"Hay que hablar Draco, es importante."
Harry busco la varita y encendió todas las luces de la habitación. Draco saco una mano y con un chasquido las apago de nuevo. Con un nuevo menear de la mano Harry las encendió de nuevo.
"Deja de hacer eso. Escucha, es momento de hablar de nosotros, de lo que queremos en el futuro y de este divorcio"
El rubio suspiro profundamente desde su lado.
"Cuando nos divorciemos, nos volveremos a casar de inmediato. ¿Verdad?"
"¿Quieres decir, si remotamente logramos hacer que esto funcione hasta el ultimo día y que el Wizengamot falle a nuestro favor?"
"Si eso digo"
"¿Y si fallan en contra?"
"Nos casamos en Holanda de nuevo"
Hubo un breve silencio y luego Draco dijo. "Estos meses la hemos pasado bien Harry. Pero esta última semana ha sido insoportable. No sé si estás listo para soportar esta clase de vida por años"
"No todos podemos ir por la vida con la palabra gay escrita en la frente, Draco. No puedo hacer eso por mi trabajo. No siento vergüenza, es solo que se espera que sea un hombre sin debilidades"
"¿Amar a alguien es una debilidad?, ¿Qué los otros Aurores no tienen esposas y esposos?"
"Si los tienen, pero todos tienen la estúpida idea de que ahora que soy gay me gusta decorar con flores. Piensan que lloro con las novelas románticas y con todo este estúpido asunto de las cámaras, todos saben que me gusta cocinar los domingos y arroparme contigo en una manta para ver la televisión. Saben que me gusta acariciarte el cabello. Saben todas estas cosas tan privadas, porque saben todos los detalles de nuestra vida; mientras ellos y ellas los esconden en casa.
Tienen una inagotable fuente de armamento en mi contra, y me están dando un tiempo muy duro en el trabajo. Pero esto no será por siempre Draco. Esto de las cámaras terminara, y con el tiempo hare que me respeten. Quiero estar contigo toda mi vida, y quiero que tengas a mis hijos en la privacidad de nuestra casa…"
"¿Y si la actitud de la gente nunca cambia?. ¿tendré que verte atrapado en un infeliz matrimonio?, ¿tendremos que reprimir quienes somos en el mundo exterior para complacer las expectativas del departamento Auror?"
"Si es así, tendré que vivir con ello. Después de todo, no hay nada a lo que un hombre no se pueda acostumbrar, y nunca ocultaría quien soy"
"Harry hay algo que tengo que decirte" dijo Draco con un tono lento huyendo la mirada avergonzado. El tipo de tono que usas para anunciar algo terrible.
El corazón de Harry se apretó dolorosamente, y quiso interrumpirlo de inmediato.
"Tengamos un bebe, ¡Tengamos un bebe ahora!"
"Harry…" respondió cerrando los ojos como si lo hubiera golpeado. "Aun no se que siento por ti…"
"¿Has estado jugando conmigo?" pregunto Harry sintiendo que la garganta se le cerraba y que los ojos le picaban de la forma menos varonil en el universo. Y si, si quería soltarse a llorar.
"No" dijo el rubio limpiándose el rostro. "Es solo que es muy poco tiempo. ¡Apenas y nos conocemos!"
"Pero si nos hemos conocido de prácticamente toda la vida"
"Como enemigos Harry." Exclamo el rubio hundiendo el rostro en la almohada. "Hay tantas cosas que no sabes, hay tantas cosas de las que me avergüenzo, y otras tantas por las que aun siento resentimiento, y esas cosas me dan aun mas vergüenza."
Harry se acomodo en las cobijas derrotado y mirando el techo. Draco se estremeció de su lado de la cama y el terrible sonido de sus lágrimas.
"Esto no es un cuento de hadas, no puedes simplemente dejar de lado el pasado, y querer comenzar un vida con alguien que apenas conoces después de seis meses; si no hubiera sido por un error tuyo, no nos habríamos vuelto hablar en la vida, no frecuentamos los mismos lugares, ni los mismos tipos de personas. Somos opuestos y creo que nunca cambiara eso. "
"Está bien Draco" se escucho a si mismo hablar. "Está bien, si no quieres estar conmigo después de esto. No cuando el atrapado en un infeliz matrimonio eres tú."
Draco lloro aun más fuerte. Pero Harry apago todas las luces y pretendió dormir educandamente ignorando los lloriqueos que sonaban igual que en quinto año en el baño.
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Hay un dicho que dice que las malas noticias son las primeras en llegar. Bien, pues esa es una gran mentira.
Quizás el preludio de la mala notica fue la terrible conversación sobre las cobijas de su lecho matrimonial. Un temprano vistazo de lo que vendría.
A pesar de no dormir nada durante la noche, Harry se levanto a las seis de la mañana para prepararse e ir al trabajo como si la rutina de la vida no se hubiera detenido para nada, como si el mundo no se hubiera terminado.
Draco lo vio en silencio vestirse y salir por la puerta sin si quiera mirarlo un segundo. Fue increíble como ese pequeño hecho le había dolido. Jalo con una mano tambaleante la almohada de Harry, aun tibia, aun con su aroma, y trato de ahogarse a sí mismo en el.
Pero además de esta pequeña escena, no hubo otra advertencia, ni noticia terrible durante todo el día. Draco hizo su habitual rutina con pesadumbre, pero sin ningún cambio notable, solo sintiéndose quizás más miserable que los días anteriores.
Y solo fue hasta que las horas del reloj anunciaron las seis de la tarde y que Harry no llego del trabajo, que Draco comenzó a preocuparse. Dieron las ocho, y pensó que su amigo lo había abandonado, que lo había dejado solo en esta estúpida misión activista y que ahora parecía no importar tanto. No comparado con el hecho de que horas antes le había roto el corazón de la forma más desconsiderada.
No fue por qué no sintiera algo por él. Era que no sentía lo mismo. Y a el también le había estado doliendo el mentirle, el dejarle creer que así era.
Comenzó a pensar que ahora ni si quiera podría llamarlo un amigo, cuando la lechuza entro volando por la ventana entreabierta de la cocina y le dejo un sobre ministerial. Con manos desesperadas y con la garganta apretada, Draco abrió el sobre esperando que fuera Potter diciéndole que se había retirado oficialmente del experimento legal.
"Sentimos infórmale que su familiar el Auror: Harry James Potter.
Ha sido reportado como PA a las 20:00 hrs del 10 de Feb. En el cumplimiento valeroso de su deber en compañía de su compañero el Auror: Cole Rowan.
Detalles de la misión: Cerca de Manchester durante la caza de una acromantula.
Información adicional: El departamento Auror en el ministerio de magia se encuentra investigando la desaparición de su familiar, se le mantendrá informado y se le cita a atender una asesoría concejal en el departamento de servicios sociales mañana a las diez am.
Att. Toval Moran.
Servicio Social del Departamento Auror."
Draco se quedo mirando el sobre en sus manos sin poder entender. ¿PA?. ¿Perdido en Acción?.
¿Harry perdido en acción?.
Soltó un lento suspiro, doblo el sobre y cerró los ojos un momento.
Todo parecía un estúpido error tras otro. Hace 24 hrs, Draco le dice que realmente no lo ama igual. Y ahora Harry perdido en acción en algún estúpido campo pensando en eso, y no pudo evitar pensar en todas las discusiones de la última semana que de una u otra forma los habían mantenido separados.
Temblando subió las escaleras de la cocina, fue a la chimenea y grito 'Mansión Malfoy!'.
Porque siempre que se encontraba a si mismo perdido como en este momento. Siempre podía volvía arrastrándose a los pies de sus padres para ocultar la cara avergonzado y llorar por sus errores.
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"Señor Malfoy, la verdad, esto es un poco inusual para nosotros" dijo el consejero rascándose la cabeza. "Una situación inusual, su unión con el señor Potter"
"¿Qué le dicen a los esposos de las mujeres en la fuerza que sus esposas han sido reportadas PA?" pregunto Draco frunciendo el ceño. "Dígame lo que le diría a cualquier otro hombre"
"Les decimos lo mismo, y hay menos lagrimas, les hablamos de tomar responsabilidades, como ocuparse de los niños, de mantener las rutinas domesticas"
"No tenemos hijos" dijo Draco cerrando los ojos y escuchando a Harry decir fervientemente. 'Tengamos un bebe, ¡Tengamos un bebe ahora!'.
"De acuerdo, mire, tenemos estos panfletos informativos, son sobre como el departamento maneja estas situaciones, habla sobre el procedimiento de investigación"
Draco asintió tomando los panfletos que tenían de titulo. 'Oh no!, Mama está perdida!'
Y otro que decía. '¿Dónde está mi esposa, y como planean buscarla?'
"Es procedimiento estándar que le de estos otros" dijo el hombre carraspeando.
El titulo decía: 'Preparándose para lo peor'. Y : 'Haciendo arreglos: Funerales de los héroes caídos'.
Draco soltó una carcajada amarga. "¿Me está diciendo que Harry podría estar muerto mientras hablamos?"
"Err.. es solo un procedimiento estándar señor Malfoy. No sabemos nada del paradero del Auror Potter y de su compañero. Pero estamos haciendo la investigación. Ahora, también es parte del procedimiento que revisemos la forma 3B o voluntad del Auror."
El hombre abrió el archivo sobre su escritorio y se puso los lentes de lectura con mano tambaleante. "Veamos, el señor Potter entrego su forma 3B hace unos días, de acuerdo a este documento, el señor Potter escogió los servicios estándares del departamento Auror. Eso es una ceremonia en el salón de actos cívicos del ministerio a puertas cerradas, lo que significa que tendrá que otorgarnos una lista de asistencia, y sé que esto será una verdadera pesadilla, siendo el señor Potter tan famoso, vamos a tener que poner seguridad complementaria"
"Espere…" dijo Draco sintiendo su corazón apretado. "No puedo…"
El consejero se quito los lentes y acerco la caja de los pañuelos con una mano.
"No puedo" insistió Draco cerrando los ojos. "No puedo seguir con esto. Al demonio el procedimiento estándar. Si lo escucho decir otra mierda mas sobre funerales, le romperé la cara."
Se levanto de un salto y salió apenas conteniendo las lagrimas. Afuera Weasley lo esperaba con las manos dentro de los bolsillos.
"Encárgate tu Weasley" exclamo hundiendo el rostro en sus manos. "No puedo pensar, no puedo"
"Está bien Malfoy, no te preocupes, Harry volverá pronto"
"¡NO!" grito Draco temblando. "¡¿QUE NO ME PREOCUPE?"
"¿Malfoy?"
"¿Qué no me preocupe?. ¿Después de las horribles mierdas que le dije antes de que se fuera?. ¡¿Qué no me preocupe?"
"¿Qué le has dicho?" pregunto Weasley quietamente.
"No te metas en nuestras vidas…" exclamo con voz ahogada antes de salir corriendo, de todos modos, si Weasley quería saber, lo único que tenía que hacer era ver el estúpido reporte televisado y deducir lo demás. Habían suficientes peleas ahí para que todo el mundo se enterara que las cosas no habían estado siendo nada románticas.
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La noticia se esparció por el mundo mágico como la mecha de una dinamita que tuvo una gran explosión mediática. El publico tenia extrañas formas de reaccionar en cuanto a Harry Potter. Un minuto lo amaban y en el siguiente podrían querer su cabeza en una estaca. Pero esta vez estaban realmente consternados de que su ídolo favorito estuviera oficialmente PA. El ministro en persona tuvo que atender la conferencia de prensa oficiada por el departamento Auror para explicar cuan preocupados estaba al respecto.
Con pesadumbre comenzaba también a comprender lo abrumante de la vida pública de Harry. Cualquier acción tenía que venir acompañada de una declaración publica. Y era algo que nunca iba a desaparecer. Era parte de la carga que venía con Harry, y no era tampoco una de las cosas más fáciles a las cuales adaptarse. Nunca existiría tal cosa como una vida privada aun que Harry pensara diferente.
Así que desde luego le ofrecieron un asiento en el comunicado pero el se negó rotundamente a participar o expresar un anuncio oficial respecto a Harry. Quizás en otro momento se hubiera lanzado sobre el ofrecimiento y aparecer ante la prensa como un preocupado marido. Un responsable moral.
Pero su preocupación era real, tan real que le resultaba atemorizante. Y se sentía vulnerable, incapacitado para maniobrar esto a su favor porque esto no era parte del juego. No podía por que este asunto no lo habían planeado y aprovechar la ola seria de las cosas más deplorables, en específico si Harry estaba en peligro de verdad. Y el odiaba que la gente viera sus debilidades tan abiertamente.
Eso no evito por supuesto que las cámaras le siguieran como su sombra. Los reporteros del profeta tenían campamentos afuera de sus propiedades, e incluso habían tratado de abordarlo en Gringotts cuando fue a firmar unos documentos.
Y lo único que quería era desvanecerse en su preocupación por Harry en la privacidad de su casa, llorar hasta que el sentimiento en su pecho se liberara. Quería hacerse un ovillo sobre su cama y admitir que esto podría ser de hecho su maldita culpa. Lo peor de todo era admitir el haber cometido un error.
Fue el, después de todo, quien aturdió a Harry con señales mezcladas y los metió en este lio. No podía explicarse a sí mismo como es que había terminado aceptándolo en su cama, como podía aceptar sus caricias y dejarlo creer que tenían algo, o quizás sabía perfectamente porque lo hizo pero había estado negándose a aceptarlo porque era tan inmensamente complicado.
Si tenían algo y él lo sabía.
Pero el no había querido afrontarlo por su naturaleza cobarde y temerosa la cual lo había detenido de admitirlo. Sus preocupaciones no eran tampoco vanas por completo. Tenía todo el derecho en negarse a esta relación, a no querer aceptar que su vida se volviera pública. Tenía derecho a temer a perder la única cosa que siempre había querido. La amistad de Harry Potter.
Cuando era niño, creció escuchando el nombre de Harry dicho con reverencia de parte de prácticamente todos los adultos. Incluso cuando su padre flaqueaba en su creencia en el señor Oscuro y lo creía muerto para siempre. En esos felices años en los que Lucius había ignorado completamente las señales y casi, casi se había convencido de que Harry Potter era después de todo, un ser excepcional incluso más grande que su desaparecido maestro. Y Lucius lo discutía con un brillo en los ojos, como si quisiera poner sus influencias en el niño que vivió para volverlo un nuevo líder oscuro. Fue exactamente en esa época, cuando el tenia diez años, que su padre le había dicho que el tenía que ser su amigo cuando entraran en Hogwarts y que Draco fuera el guía para mezclarlo con la 'gente correcta'.
¿Qué niño mago no había soñado con eso?.
Aun cuando Draco ni si quiera sabia como lucia Harry Potter, podía imaginarse a su lado, conduciéndolo y ayudándole en su camino a la grandeza. Imaginaba que él era el único realmente merecedor de amistad de tan grande personalidad.
Probablemente ya era gay en ese entonces, por que se imagino a un alto niño de ojos verdes –sin lentes-. Y con un cabello perfectamente peinado, con una carisma arrolladora, un niño nacido para ser líder. Y él, su mano derecha. Justo como cuando Voldemort era aun humano y había sido exactamente eso, y su padre había sido la mano derecha a su vez.
Su padre tenía muchas memorias buenas de cuando Voldemort era aun humano, solía decir que fueron unos años de grandes riquezas y poder. Unos años en los que Lucius había disfrutado de ser uno de los teloneros moviendo las cuerdas del mundo en lo que creían lo mejor. La delicia del poder.
¿Quién hubiera pensado que Harry Potter era el pequeño niño larguirucho, débil y desnutrido con la ropa vieja que se probaba túnicas en Madam Malkin?.
Fue en ese momento que probo por primera vez, lo que significa el arrepentimiento.
Pero incluso con esa pequeña decepción que resulto Harry Potter. Draco aun quería ser su amigo. Y Ron Weasley de todos los niños idiotas en el mundo, tenía que ser quien se robara su puesto como el amigo de Harry.
Mientras los años pasaron, a pesar de la aparente hostilidad que se tenían, en el interior, Draco simplemente estaba celoso. Las cosas magnificas, y las aventuras siempre ocurrían alrededor de Harry Potter. Y eso era porque efectivamente, Harry era un ser excepcional. El era un verdadero héroe, justo como el de los cuentos con los que había crecido. No decepciono nunca las expectativas que tenía el mundo de él. A pesar de que Harry piensa lo contrario con su más humana modestia.
Y en lugar de estar a su lado, viviendo todas esas cosas emocionantes, Draco fue simplemente otro más de los simpletones que lo vieron todo desde lejos. Y mientras más años pasaban, más tenía que aceptar que lentamente fue arrastrado hasta el lado contrario. Fue algo muy decepcionante darse cuenta que término siendo totalmente su opuesto.
Llego a un punto en el que ya ni si quiera importaba, porque había otras toneladas de circunstancias, como que Voldemort en realidad si volvió de la muerte, y que volvió mas loco, mas maniaco, y con mas sed de sangre que nunca sin importar de que bando fuera.
En los terribles días de la guerra, cuando su padre regreso de Azkaban, a veces solía soltarse en lagrimas amargas, y explicarle, que las cosas nunca habían sido así para ellos –los sangre limpia-. Que la segunda guerra, no era para nada, lo que el había vivido en su juventud, y que realmente lamentaba que hubieran terminado así, que nunca había deseado esto para su hijo.
Y Draco hubiera dado una pierna para estar del lado de Potter.
Pero todo eso era el amargo pasado. Lejos de Potter, con los años de escuela atrás, el se había resignado a ser un espectador de la genialidad de Harry. Una vida más que el había salvado en la guerra. Otro de esos que le debía todo a su triunfo y a su sacrificio. Su vida sobre todas las cosas.
Por siempre perdida la posibilidad de ser su amigo. Una posibilidad que se murió con dos tontos errores infantiles en un momento en el que no sabía ni si quiera lo que decía. Supuso que el realmente no era merecedor de su amistad después de todo.
Y ahora. Las cosas habían cambiado tanto. Tanto que su corazón saltaba, por que el tenia razón. Las cosas magnificas siempre pasan alrededor de Harry Potter. Y si había alguien destinado para toda su vida a cambiar al mundo para bien, ese era Harry.
El era un amigo de Harry Potter por fin, y por fin estaba con él en una de sus aventuras, por fin estaban haciendo lo correcto. Juntos.
Y Draco tenía que arruinarlo todo, todo, con su estúpido libido. Un deseo tan ardiente por su cuerpo, que literalmente lo quemaba por dentro, y lo hacía querer abrir las piernas como una puta y entregarse al deseo.
Harry había crecido a ser, para su vergüenza. Exactamente lo que su libido más deseaba. Un hombre de estatura promedio, pero con un cuerpo atlético, y una masculinidad que casi lo hacía querer pegar la nariz en contra de su piel y oler su virilidad.
Un hombre hecho y derecho en todos los sentidos, con manos ásperas y una voz masculina. Adoraba como Potter podía crecer barba y bigote abundantes, y como su piel se oscurecía con vellos en las piernas y en los brazos, y en sus partes con esos caireles exóticos de negro azabache.
El había tenido un par de compañeros de cama, no tantos como para hacerlo un cualquiera, como a Pansy le gustaba decir. Pero suficientes como para saber que a muchos hombres homosexuales les gustaba ser delicados, afeminados o sofisticados. No había nada de malo en eso.
A el mismo le gustaba prestar mucha atención a su apariencia. Y había tenido alguno que otro compañero afeminado que le había parecido muy atractivo, casi en el grado andrógino.
Pero la cosa era que a él le gustaban los hombres. Los hombres, hombres.
Soñaba con un hombre duro, y fuerte que lo volteara en la cama y lo sometiera, alguien que pudiera protegerlo, un sudoroso espécimen de hombre que pudiera encerrarlo en un par de brazos fuertes y que pudiera cargarlo.
Quizás era una ley de la naturaleza, que dos hombres extra gays no podía convivir el uno con el otro, por que eventualmente pelearían por quien usa los tubos para el cabello, o quien usaría el baño primero; en un episodio muy embarazoso de su pasado, quien de los dos usaba los cosméticos. Cosas como esas de hecho había pasado con su ex prometido en algún punto, cuando había descubierto su identidad sexual.
Eventualmente las pláticas sobre moda eran tediosas y cansadas; y daba todo el dinero en el mundo para escuchar a Harry hablar de sus clases en el entrenamiento Auror. Y verlo reparar cosas en jeans sucios. Oh Merlin, bastaba con el simple hecho de que Harry sabia usar las herramientas. No necesitaba un hombre con los mismos gustos, lo que él quería en realidad era un opuesto total, como dos polos opuestos poseídos por el magnetismo.
Debía ser un masoquista, porque le encaba escuchar las vulgaridades de Harry, totalmente carentes de estilo, y de sofisticación, incluso de tacto, sin modales. ¿Y por qué alguien con su sofisticada crianza podría querer esas cosas?.
¿Por qué tenía que ser Potter a quien idealizaba como héroe, como amigo, también el hombre que lo hacía sentirse débil de las piernas de solo pensar en su sudor?.
"Padre, tengo un problema" dijo sonrojándose.
Lucius frunció el ceño. "Hemos estado aquí una hora sentados, esperando a que juntes el nervio para sacarlo"
"Estoy enamorado de Harry por cómo es realmente, no por el nombre con el que nació, ni lo que significa para los demás, el poder que tiene en el mundo, ni si quiera por su dinero, ni mucho menos por que le gusten las mismas cosas o sea de la misma clase social."
"¿Estas enamorado del hombre más idiota y vulgar del universo?, ¿Alguien con quien no tienes nada en común?"
"Si…" admitió sintiéndose avergonzado.
"No por su poder, no por su fama, no por su dinero, no por ser el salvador del mundo mágico… ¿Pero por que es el hombre más común, si le quitáramos todo lo del niño que vivió?"
El asintió sintiéndose, finalmente derrotado.
Continuara...
Que capitulo tan consumidor, debo decir. Y así será hasta el final, me temo. Cosa que no he terminado aun, pero que ya debería por que están como 5 capítulos atrás de mí. O menos.
Pero insisto en participar en la revolución, y mi hermana insiste en enfermarse. Ahora la han operado de nuevo, y me tuve que encargar de ella un rato. Y el novio insiste en obtener mi atención.
Y chale, era más fácil ser soltera, solo comprometida con mis fanfics.
Pero bueno, ahora estoy comprometida con mi patria que sufre de la imposición de un candidato en un fracaso total de la democracia.
Ah y por si fuera poco ya debería comenzar mis preparativos para irme a la universidad. Me mudare de ciudad, y necesito encontrar alojamiento, muebles, ver que me voy a llevar, ver que voy a tirar. Etc. Etc. Etc.
Agradezco mucho sus comentarios, y ahora ff net tiene el recuadro para dejarlos, así que si no me dejan, serán muy flojos, porque ahora es más fácil que nunca.
See ya speace cowboy.
(DIEZ PUNTOS PARA GRYFFINDOR AL QUE ME DIGA: ¿Cuál es el guiño a mi otro fanfic Blackbird que he puesto en este capítulo?. El que haya leído ambos fics sabrá perfectamente cuál es el enunciado que le hace referencia. Si muchas personas me lo dicen, les cuelgo el siguiente capítulo de inmediato!)
