Disclaimer: Naruto no es mío, lo creó Kishimoto. Recogido no es mío, lo escribió Kanari Shinobu ¿entonces que es mío? La edición y corrección, la cuenta para publicar y el "tiempo" para responder las reviews n_n
Notas: ¡Disfruten el leer como yo el transcribir!
RECOGIDO
Kanari-Dark
Capitulo VII
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– Quiero que me devuelvas un favor- dijo mientras se sentaba en uno de los sillones de la sala, el más cercano a una de las ventanas. Sin esperar respuesta alguna del otro, retomó la iniciativa – Necesito que pases una temporada en mi casa.
– ¿Por qué?- preguntó extrañado.
– Si sigues haciendo preguntas puedo buscar a alguien más- dijo Itachi fríamente.
– De acuerdo, de acuerdo.
– Y para que veas que no soy tan desconsiderado contigo…- susurró cruzando sus piernas en un gesto despreocupado –Como premio tienes a mi pequeño hermano.
– ¿Qué?- dijo sorprendido el otro tras escuchar esas palabras –Después de que lo protegías tanto.
– Las cosas cambian, te quiero ahora mismo acá, y trae tu maleta.
– De acuerdo.
– Te espero- fue lo último que pronunció y cortó la llamada –Veremos que harás ahora, Sasuke...
— x — x — x —
Abrió sus ojos lentamente para encontrarse con el rostro de Sasuke que aún dormía plácidamente, trató de zafarse de los brazos del Uchiha sin despertarlo, pero no lo logró. Se movió tanto para liberarse, que lo despertó
– ¿Intentabas huir?- preguntó estrujándolo más contra su propio cuerpo.
– No, debo preparar el desayuno- sonrió.
Por unos momentos, se quedó mirando al rubio para luego hacer sonar el cascabel que pendía de su cuello.
– ¿Sasuke?- llamó como temiendo la respuesta – ¿Por qué un cascabel?- quiso saber.
– Cállate- lo besó para que guardara silencio y no le hiciera preguntas – ¿Sabes? Te ves mucho mejor cuando no hablas.
– ¿Puedo levantarme?
– Claro, alguien tiene que cocinar- dijo soltándolo del abrazo.
– Cuando esté todo listo, te aviso- buscó alguna ropa en el armario y salió con dirección al cuarto de baño.
Naruto iba tranquilamente por los pasillos pensando en lo bien que se había portado Sasuke con él, aún le costaba creerlo, pero ¿qué pasaría si lo engañaba de nuevo? ¿Qué haría ahora que había empezado a sentirse algo por…? De pronto, algo llamó su atención; unas maletas que estaban fuera de la habitación del mayor de los Uchiha, sintió que su corazón se aceleraba y el miedo lo invadía, sin pensárselo mucho corrió hasta su cuarto. Sasuke continuaba acostado mirando el techo con despreocupación, cuando Naruto entró, cerró la puerta con fuerza y respirando agitado.
– ¿Qué sucede?- preguntó el pelinegro.
– Volvió- susurró tratando de calmarse.
– ¿Quién volvió?- no entendía a lo que se refería el rubio.
– Tu hermano, Itachi… sus maletas estaban en la puerta de su cuarto.
– No puede ser- exclamo con falsa sorpresa, pero Naruto estaba tan aterrado que no lo notó.
– Vete- el rubio apenas y pedía pronunciar palabra alguna –Vete a tu cuarto, no sé qué podría pasar si sabe que…
– Cálmate- se levantó y lo tomó por los hombros –Me iré a mi cuarto, pero antes…- abrió la camisa del pijama de Naruto y le hizo una marca un poco más arriba del hombro –Sí la llegase a ver significa que no ha desistido de sus costumbres.
– Pero…
– Será mejor que la tengas- dijo refiriéndose a la marca.
– Pero, ¿cómo lo haremos para…?
– No haremos nada, yo nunca estuve contigo- murmuró antes de salir del cuarto.
– Cuídate- le deseó, tomó nuevamente sus cosas y se dirigió al baño –Por favor, que no ocurra nada malo, no quiero que dañe a Sasuke- murmuró antes de abrir la puerta del cuarto de baño. Pero en su interior ya había alguien –Perdón, pero ¿quién es usted?- preguntó Naruto al verlo.
– ¿Nh?- un muchacho desconocido se estaba cepillando los dientes y se volteó para mirarlo.
– ¿Quién es usted?- repitió mirándolo fijamente.
– Pemhermfodom (perdón)- se enjuago rápidamente –Me llamo Sai- el joven sonrió tendiéndole una mano –Y tú debes ser Naruto, si no me equivoco.
– Eh, sí- correspondió el apretón de manos.
– Salgo en un minuto, no te preocupes.
– Siento haberlo molestado- se volteó para retirarse.
– ¡Listo!- exclamó Sai saliendo –Ya acabé- pasó por el lado de Naruto dándole de paso, un agarrón en su trasero. El rubio se sobresaltó pero no dijo nada, y algo asustado se metió al cuarto de baño y cerró la puerta con seguro.
Cundo hubo terminado de ducharse salió del cuarto de baño para encontrarse con Itachi. Su primer impulso era salir corriendo del lugar pero se mantuvo firme allí, aparentando que no pasaba nada. El silencio lo incomodaba bastante, el Uchiha mayor sólo se limitaba a observarlo de pies a cabeza con una sonrisa extraña que asustaba a Naruto.
– ¿Cómo has estado?- habló de pronto Itachi.
– B-bien- murmuró mirando al piso.
– ¿Sasuke te molestó? ¿Te hizo algo?- preguntó poniendo una de sus manos en el hombro del menor.
Pensó un poco su situación, en las cosas que Sasuke le había hecho, pero de todos modos, jamás le diría algo de todo eso a Itachi –N-no, nada.
– Que bien, siento no haber llegado ayer, pero el avión se retrasó y no pude llegar antes para saludarte en tu cumpleaños...
– No era necesario que...
– Si lo es Naruto, mal que mal tú hasta estado casi toda tu vida con nosotros y voluntariamente te hiciste cargo de las labores del hogar, te debemos mucho.
– Soy yo el que le debe a usted por recogerme de la calle...
– Eso no importa ahora- buscó algo en su bolsillo –Ten- le tendió una cajita circular forrada en terciopelo azul –Feliz cumpleaños.
– No tiene por que molestarse- dijo bajando la cabeza.
– No, por favor recíbelo, no se cumplen diecisiete años todos los días- puso el obsequio en las manos de Naruto – Ábrelo.
– Gracias- sacó la tapita ante la atenta mirada de Itachi. En su interior había una cadenita de plata terminada en un brillante zafiro en forma de lágrima. El muchacho rubio se quedó sorprendido, nunca en su vida había vida una joya de esa clase; que comparada con el regalo que le había dado Sasuke este último se veía muy humilde.
– No puedo aceptar esto.
– Claro que debes, lo compré especialmente para ti, es un zafiro, combina con tus ojos- sacó el collar de su estuche y se le acercó para ponerlo en su cuello – ¿Qué es esto?- hizo sonar el cascabel que aún tenía puesto – ¿De dónde lo sacaste?
¿Y qué le decía ahora, qué excusa le inventaba? No podía contarle quien se lo había obsequiado –Me lo dio un amigo.
– No mientas, tú no tienes amigos.
– Me lo compré, tenía algunos ahorros y lo vi un día que salí de compras, me pareció bonito- mintió rápidamente.
– Déjame decirte, sin ofenderte, que tienes mal gusto- de un tirón quitó el cascabel de su cuello y pasó la cadenita de plata en su lugar –Ya está- dijo una vez lo hubo puesto y acomodado –Éste te queda mucho mejor.
Naruto sólo miraba el cascabel que ahora estaba en el suelo.
– Espero que te guste- dicho eso procedió a entrar en el cuarto de baño. El rubio se arrodilló a recoger el regalo que le había hecho el Uchiha menor el día de su cumpleaños y lo enrolló alrededor de su muñeca a modo de pulsera.
– Nunca dejarás de sonar- sonrió porque al moverlo emitió su suave tintineo.
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Sai se paseaba por la casa buscando a su objetivo, abría toda y cada una de las puertas para saber que había en su interior y para saber si él estaba por ahí. Hasta que por fin al verificar en el último cuarto lo encontró cambiándose ropa, se quedó mirándolo sin que éste notara su presencia. Una vez hubo terminado de vestirse le habló.
– Buenos días Sasuke-kun- se apoyó en el umbral de la puerta.
– ¿Qué haces aquí?- preguntó el aludido con una mezcla de enojo y miedo reflejada en sus ojos y su voz.
– Tu hermano me invitó a pasar una temporada aquí en su casa, y yo, como su gran amigo, no podía negarme a tan... tentadora oferta- dijo con una sonrisa desdeñosa poniendo énfasis en las últimas palabras.
– Maldito...
– No, Sasuke, esos no son los modales de un niño de tu edad, oh lo olvidaba, ya tienes diecisiete, aunque sinceramente pareces de menos edad- su voz estaba cargada de un tono sarcástico y despectivo.
– Cállate- se sintió desesperar al ver que Sai se acercaba a él.
– Es increíble el parecido con tu hermano- le acarició el cabello. Sasuke se alejó rápidamente de él – ¿Por qué huyes?
– ¡No te me acerques!- exclamó.
– ¿Por qué no?- se le acercó tanto que lo acorraló contra la pared –No sabes como ansiaba esto…
– Déjame- cada vez que estaba en presencia de ese ser, en todos los años que habían pasado, no podía contener el miedo, la desesperación, la ira y la repugnancia que le producía.
– Ahora no, Sasuke- acercó su rostro al del Uchiha menor y, como si se tratar de un hecho cotidiano, le mordió su labio inferior, sin que el menor pudiese hacer algo al respecto pues se encontraba paralizado –Más tarde jugaremos otro poco, Sasu-chan- dicho esto salió del cuarto con una sonrisa triunfal.
Sasuke se sentía morir ¿por qué su hermano había traído a ese tipo de nuevo a la casa? Sabía que no lo soportaba, sabía del daño que le producía. Una idea llegó a su mente, una muy loca y descabellada; declaración de guerra, eso era lo que había sido, si debía ponerle un nombre. No quería salir de su cuarto pero una cosa dentro de si le dijo que era preferible que estuviera con el resto por doloroso que fuera. Caminó despacio hasta la cocina, allí estaba Naruto preparando el desayuno, al oírlo entrar se volvió para verlo.
– ¿Qué ocurre?- se fijó en que se veía más pálido de lo habitual.
– Nada- aun así el rubio se acercó él e iba a tocarlo.
– Pero...
– ¡Déjame!- exclamó apartando a Naruto de un manotazo.
– No lo trates así- Itachi entró en la cocina –Él te estuvo cuidando todo el tiempo que yo no estuve y lo tratas de ese modo- Sasuke le dirigió una fingida mirada de disculpa.
– Lo siento nii-san.
– Deberías tratarlo mejor- dijo mientras sentaba a la mesa de a diario de la cocina – ¿Has visto a Sai?- preguntó con tono inocente –Me había dicho que te iba a saludar.
– Sí, fue a mi cuarto- respondió Sasuke conteniendo su ira contra su hermano, tal como lo había hecho desde hace cinco años, cuando se enteró de lo de Naruto –Han pasado muchos años desde que no lo veía.
– Sí- Itachi recibió una taza de te de manos del muchacho rubio –Gracias. Habrán pasado ya unos once años- dijo en un tono pensativo.
– Buenos días- saludó el personaje que había sido el tema de conversación de los hermanos Uchiha.
– Sasuke, Naruto- empezó Itachi –He de decirles que Sai pasará algunos meses con nosotros pues tiene algunos problemas económicos y como es unos de mis mejores amigos, mi deber es ayudarlo.
– Pero nii-san…- Sasuke quería decir algo, él no podía pasar meses en la casa, lo que estaba ocurriendo no se lo esperaba.
Naruto se fijaba sus continuos cambios de expresión tratando de deducir que era lo que le atormentaba, pero a la vez él también se encontraba preocupado por la actitud del tal Sai, además ¿qué iba a hacer ahora con Itachi si se le ocurría irse a meter a su cuarto por las noches? ¿Y cómo sería la actitud de Sasuke hacía él, ya que el día anterior se había mostrado como una persona tierna y comprensiva? Lo único que estaba claro era que iban a surgir muchos problemas y todos estarían involucrados.
Continuará…
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Para serles sincera, yo creía que el famoso amigo era Deidara xD ¿qué creen que haya hecho Sai para tener tan asustado a Sasuke? Recuerden que éste es de la misma edad de Itachi o.o ¿por qué la atualización en jueves? Ah pues, es que mañana voy a trabajar y no creo tener tiempo (ganas xD) Muchas gracias a Seiketo Nayset, narulover, xx-gatita y SmileSkuashSKII por sus comentarios, aunque no los responda, los leo uno a uno y de corazón se los agradezco. Bueno, sin más que decir, cuídense mucho y nos leemos el próximo viernes.
Y cómo siempre les dejo el video no oficial del fic, cuídense mucho y la/os espero ¿va?
http : / / www. youtube. com / watch? v= cEnljQbw9O8
B Angle – SasuNaru
Leona Dark
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