CAP6: Conociendo Odaiba (T.K)
A la mañana siguiente un molesto "bi-bi-bip bi-bi-bip" comienza a sonar fuertemente pero el hermano de Kari, el cuál esta durmiendo en la litera de arriba a la mía, ni se inmuta. ¿Cómo puede seguir durmiendo? Yo no he conseguido pegar ojo en toda la noche pero estoy seguro de que si lo hubiese hecho ese maldito sonido me habría despertado al instante.
Me tapo los oídos con la almohada pero es inútil, sigo escuchando el maldito ruido.
-Señor Yagami, señor Yagami- le digo yo para intentar despertarle, en vano.
De repente alguien llama a la puerta de la habitación donde nos encontramos, el dormitorio del hermano de Kari.
-Adelante- pronuncio yo y Hikari entra en la habitación, lo que yo aprovecho para preguntarle la procedencia de ese irritante sonido- ¿Qué es ese ruido?
-El despertador. No sé para que lo pone si al final despierta a toda la casa antes que a él- responde ella con una angelical risa dirigiéndose al escritorio y presiona el botón de un aparato, el despertador, para que el ruido cese.
-Entonces... ¿Cómo lo despertáis?
-Mira y aprende- dice sonriendo- ¡Tai, mamá y papá quieren llevarte a cortar el pelo!
-¡¿Qué qué?!- dice el muchacho sobresaltándose y su hermana comienza a reír. Yo tampoco puedo evitar soltar una pequeña carcajada.
-Bueno, T.K., ¿Qué tal has pasado la noche? ¿Has podido dormir con los ronquidos de mi hermano?- bromea Kari.
-¡Oye, yo no ronco!- protesta el señor Yagami y yo no puedo evitar reírme. En verdad puedo dar fe de que sí ronca, y mucho, pero aun así no ha sido su banda sonora la que me ha privado del sueño, eso ha sido a causa de mis pesares.
Después de desayunar, Kari y su hermano insisten en llevarme a dar una vuelta por la ciudad y yo acepto sin dudarlo. "Tal vez esto me ayude a recordar" pienso yo.
Después de un largo tiempo caminando y conociendo cada rincón de la ciudad puedo afirmar que sin duda alguna, Odaiba es un lugar precioso, pero yo sigo sin recordar nada, nada en absoluto.
-¿A dónde vamos ahora?- pregunto
-¿Kari, que te parece si le llevamos al muelle? Tú sueles ir mucho por ahí
-No... al muelle mejor no...- dice la chica apenada
-¿Por qué no?- pregunta el hermano
-Porque no
-Eso no es ni una respuesta
-He dicho que porque no, punto...
-Kari, ¿Estás bien?
-Sí... yo... no importa, pero no quiero ir ahora al muelle, por favor.
-Está bien... ¿Te parece si mejor vamos a comprar un helado?
-De acuerdo...- contesta ella y los tres nos dirigimos a un puesto de helados. Allí nos encontramos con una persona que creo haber visto ya antes.
-Hola chicos- saluda dulcemente la persona- ¿Ya has recordado algo, Takerito?- pregunta sonriente y yo me doy cuenta al fin de quién se trata, es una de las personas que estuvieron ayer en la residencia de los Yagami, hablando sobre mi identidad. Creo recordar que dijo que se llamaba Mimi, Mimi Tachikawa.
-Me temo que no, pero gracias por preocuparse, señorita Tachikawa.
-No hay de que- responde con una gran sonrisa en la cara, parece una persona muy alegre- Y bueno chicos, decidme, ¿qué hacéis por aquí?
-Solo damos un paseo para enseñarle un poco la ciudad a T.K.- responde el señor Yagami
-¡Gran idea! ¿Puedo acompañaros?- pregunta la alegre muchacha
-Claro, no hay ningún problema- responde él
