PELIGRO: Out of Character, intentos vanos de comedia.

Disclaimer: Los personajes aquí plasmados son obra de J. Sheridan Le Fanu y Jordan Hall (en la adaptación de la webserie) por lo que son tomados con la intención de entretenimiento propio y de terceros, sin animo de lucro.


Las notas estaban por todas partes pero Carmilla no.

Un frío aterrador la recorrió por toda la espalda, no entendía absolutamente nada de lo que decían- la escritura de Carmilla era un poco difícil de leer- pero sabía que su cama estaba vacia y, donde ella solía acostarse, el espacio estaba impoluto. ¿No se había acostado en toda la noche?

Se levantó y puso una sudadera, era bastante tarde- o temprano considerando los horarios de Carm-y fue a buscarla al diván, probablemente estaría leyendo o comiendo algún aperitivo nocturno.

No.

No estaba. El frio comenzó a invadir su pecho.

De pronto escucho una especie de música provenir del solario, era un piano. Frunció el entrecejo, intento leer las notas otra vez, se frustró pronto al seguir sin obtener pistas pero se encontró ya en camino ahí antes de siquiera pensarlo. Atraveso el umbral de la puerta y la música dejo de sonar.

Recordaba haber estado en ese sitio un par de veces antes, incluso una de ellas había sido una de las experiencias más hermosas en su vida. Pero lo que no recordaba era que estuviera bien iluminado- cientos y cientos de pequeñas luces cubrían las superficies- incluso había más flores que en la vez pasada, Dios, había un piano. ¿De dónde salió un piano?

"Hey, ahí… pensé que no ibas a venir" la voz de Carmilla sale del único sitio donde la luz no llegaba. Aquella sensación de incertidumbre se dreno rápidamente de su cuerpo mientras en su cara crecía una sonrisa dubitativa.

"¿Qué es todo esto?" pregunto indicando con su mano todo aquello.

"Algo que no volverás a ver en mucho tiempo" sentenció Carmilla. Se estaba acercando peligrosamente a ella, la tomo por la cadera. "¿Bailas conmigo?"

"¿Tocas el piano?" lo acababa de recordar. Carmilla la ignoro sencillamente, "Espera, no hay música"

"Si te callaras por un momento, la habría" gruño Carm, se aclaro la garganta y entono:

You make me smile (Me haces sonreir)

Even the times I'm trying to be serious (Aun en las ocasiones en las que trato ser seria)

Laura no estaba segura de haberla escuchado cantar antes, ni siquiera creía que lo hiciera. Sin embargo ahora que era testigo de su voz rosando sus oídos, estaba segura de que no volvería a escuchar música con las mismas expectativas.

You are possessing the quality mysterious (Posees la misteriosa cualidad)

A special style, (Un estilo especial)

You, you, you make me smile (Tú, tú me haces sonreir)

Se detuvó.

Laura sintió una terrible decepción establecerse en ella. Hubiera matado, si, matado por escucharla terminar la canción.

"Feliz aniversario, cupcake" le susurro a sus labios antes de tocarlos.

"No es justo" se apartó Laura, "Yo te cante una entera"

"Hiciste playback" Carmilla alzó una ceja, "Bienvenida al mundo de la frustración Laura"

"No te besaré hasta que no interpretes lo que falta"

"No," pronunció lacónicamente Carmilla.

"En serio me gustaría escucharte," apeló Laura, "No tienes idea"

"Quizá en nuestro siguiente aniversario… dentro de diez años" propuso.

"Bien" gruño Laura esta vez, apartándose de ella y cruzando los brazos.

Se escuchó un suspiro de exasperación pero su deseo fue cumplido. Los latidos de su corazón llegaron a tal velocidad que ya ni siquiera podía sentirlos y, a pesar de su pequeño capricho, la interrumpió a la mitad para plantarle un nuevo beso.


Laura no volvió a ver tal muestra de romance por Carmilla, incluso a la mañana siguiente pretendió que todo había sido un sueño. El piano, las flores y toda la decoración se esfumaron en horas.

Pero sabía que había pasado, la sonrisa de Carmilla la delataba cada vez que se le acercaba, la clase de sonrisa genuina que le demostraba lo que ella mismo le había dicho la tarde anterior: la amaba.

No podía esperar a que llegaran a los diez años de relación.