Disclaimer: Naruto no es mío, lo creó Kishimoto. Recogido no es mío, lo escribió Kanari Shinobu ¿entonces que es mío? La edición y corrección, la cuenta para publicar y el "tiempo" para responder las reviews n_n
Notas: Actualización en jueves :D como verán, no morí de rabia por la mordida del perro xD por lo que lancemos el grito de guerra; ¡Disfruten el leer como yo el transcribir!
RECOGIDO
By Dark
Capitulo XI
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Abrieron la puerta fijándose en que no hubiera nadie observándolos
– Nos vamos- tomó a Naruto del brazo y caminaron lo más rápido que daban sus pies hasta el final de la calle sin percatarse del par de ojos que captaba todo y cada uno de sus movimientos apresurados.
– Sasuke...
– Camina y cállate- le ordenó, se alejaron lo más posible de la casa hasta llegar a una parada de autobuses, allí abordaron uno que los llevaría hasta el centro de la ciudad.
– ¿Qué haremos?- preguntó el muchacho rubio apoyándose en el hombro de Sasuke, sin importarle que medio microbús los mirara raro.
– Tenía algo de dinero guardado, buscaremos un lugar donde dormir y mañana veremos que hacemos.
– ¿Y si Itachi nos encuentra?- preguntó imaginándose la idea.
– Cuando eso pase, ahí te preocupas- dijo para tratar de tranquilizarlo, aunque él también estaba muy asustado con la idea de que su hermano los encontrara.
– Pero él sería capaz de...
– Si no tienes otro tema de que hablar, mejor cállate.
– Lo siento...
– No es nada...- sacó su móvil para ver la hora: las ocho y media de la noche.
– Sasuke, ¿por qué te viniste conmigo?- esa duda lo carcomía desde hacia rato, necesitaba saberlo.
– ¿Tengo que darte explicaciones?- preguntó en tono de amenaza.
La expresión de Naruto decía que sí, pero no se atrevía a pronunciarlo.
– Porque estaba aburrido y quizás que hubiese sido la próxima cosa que pediría Sai por su silencio, pues es obvio que no se conformaría con su última petición- hizo una mueca de disgusto –No sé por qué no hice esto antes…- murmuró para sí mismo – Y no sé por qué tú nunca te fuiste si sabías como éramos contigo.
– No quería dejarte solo...
– Yo nunca pedí tu compañía y nos bajamos aquí- dijo poniéndose de pie y haciendo parar el autobús; ya habían llegado al centro.
– Pero estás aquí; estás conmigo.
– Es obvio que solo no sobrevivirías- tomó a Naruto del brazo y lo ayudó a bajar.
Caminaron en silencio por las transitadas calles, el chico rubio apenas se separaba del Uchiha menor pues temía perderse. Preguntaron a varias personas donde podían conseguir alojamiento barato, la mayoría de las personas le recomendaban una pensión. La idea de Sasuke era pasar la noche en un lugar de bajo perfil, pues si Itachi lo buscaba a los lugares donde iría primero serían los grandes hoteles, ya que pensaría que él no se rebajaría a alojarse en un hotel de los baratos.
Se dirigieron a una casa que quedaba bastante alejada donde se arrendaban cuartos a estudiantes.
– ¿Estás seguro?- preguntó Naruto al ver el mal estado en que se encontraba la casa.
– Sería más difícil que nos encontraran aquí.
Entraron algo nerviosos y conversaron con la casera, ésta los veía desconfiada al ver a los dos chicos de la mano, pero cuando le pagaron cambió la expresión inmediatamente, conversaron acerca de las horas de llegada y de salida, de los horarios de las comidas, finalmente les cedió una habitación en el segundo piso. Ambos chicos subieron de inmediato a conocer su cuarto; una estancia estrecha con dos camas separadas y un pequeño clóset.
– Peor es nada- Sasuke se tendió en una de las camas sacándose las zapatillas.
– ¿Estás seguro que aquí no nos encontraran?
– Ya, deja de preocuparte, siquiera por hoy...
– De acuerdo- se sentó a los pies de la cama en la que estaba Sasuke.
– No sé tú, pero yo voy a dormir, la noche pasada no dormí nada- dicho esto se acomodó, se tapó con unas frazadas y le dio la espalda al muchacho rubio.
– Está bien, iré a ver si puedo comer algo- salió del cuarto y buscó la cocina.
— x — x — x —
– ¡¿Cómo que se fueron?
– Tomando sus cosas y caminando rápido- respondió irónico evitando la mirada furiosa del mayor.
– ¡¿Eres idiota o qué te pasa?- resopló Itachi con ira contenida mientras se masajeaba las sienes.
– Si los viste irse, ¿para que preguntas?- le contestó Sai desafiante.
– Me refiero a; ¿por qué no hiciste nada por detenerlos? Además no creo que se le haya ocurrido sólo a Naruto, ¿qué les dijiste, o qué les hiciste para que se fueran?
– Nada…- se levantó de la silla en la que estaba y comenzó a caminar tranquilamente para retirase.
– Dímelo Sai, algo les hiciste para que se fueran tan repentinamente.
– No les hice nada- repitió, se detuvo en seco al sentir la cercanía de Itachi tras suyo y el miedo se apoderó de él.
– Habla- susurró amenazante en su oído. – ¿Qué fue lo que hiciste?
Sabía que si mentía sería descubierto al instante. –Les… bueno, yo les dije... qué…
– ¡Qué hables!- repitió sintiendo el nerviosismo de Sai.
– Los traté de convencer para...
– La verdad...
– Les propuse un trío- dijo rápidamente en un susurro, cerrando los ojos y esperando lo peor.
– ¿Qué fue lo que te dije sobre Naruto?- preguntó conteniendo las ganas de cometer un homicidio.
– Que era intocable…- dijo apenas con un hilo de voz.
– ¿Y qué más?
– Que no me atreviera a dejarlo a solas con Sasuke...
– ¿Y?
– Que yo sólo venía a quitar a Sasuke del camino...
– ¿Y qué crees que debería hacer contigo entonces?
— x — x — x —
– Hum…- Naruto llegó a la salita principal. No sabía donde estaba la cocina y había ido a dar allí. Sobre los sillones había una chica, al parecer estaba estudiando. – Hola- se acercó a saludar para preguntarle.
– ¿Eh? Hola- la chica retiró los libros que tenía sobre el sillón para que el otro muchacho tomara asiento.
– Eh, ¿sabes dónde esta la cocina?- se sentó a un lado de ella.
– Tú eres el que llegó hoy, ¿verdad?
– Sí, soy Naruto, llegué hace un momento y pues, no sé donde esta la cocina.
– Me llamo Kanari, a esta hora no hay nada para comer, la cocina ya está cerrada, pero si quieres te puedo dar unas galletas- dijo sacándolas de una mochila que estaba a su lado –Es lo único que tengo.
– Gracias- tenía hambre así que las recibió – ¿Estás estudiando?
– Sí, bioinformática genómica y evolución molecular.
– Ah, claro…- murmuró sin entender –Mmh, ¿vive alguien más en esta casa?- preguntó mientras comía las galletitas.
– Sí- cerró el libro que había estado leyendo –En el primer piso hay cinco habitaciones, allí creo que hay siete personas, cuatro chicas y tres chicos y en el segundo hay seis habitaciones, seis personas: cinco chicas y un chico, y dos de esas seis habitaciones están desocupadas, supongo que tomaste una de esas.
– Sí, ¿tú en que piso vives?
– En el segundo, la habitación 5 ¿y tú?
– ¡Somos vecinos, nosotros estamos en el 6!- exclamó repentinamente emocionado.
– ¿Vienes con alguien más?
– Sí, con Sasuke, él es mi... amigo- terminó sonrojándose y bajando la mirada.
– ¿Sólo un amigo?- preguntó, riéndose, al ver la reacción del rubio – ¿O algo más?- Naruto la miró completamente sonrojado –Lo siento, sé que nos acabamos de conocer...
– No te preocupes. Bueno será mejor que me vaya a adormir ¿a qué hora te vas a dormir tú?
– ¿Yo? Bueno, ya debería estar durmiendo, pero estoy esperando a Gaara, me debe un dinero.
– ¿Gaara? Qué nombre tan raro...
– Sí, él es del primer piso y hace días que debió haberme pagado, pero bueno… Buenas noches Naruto-kun.
– Buenas noches y gracias por las galletas.
– De nada.
Naruto subió rápidamente las escaleras, abrió con cuidado la puerta para no despertar a Sasuke, éste dormía plácidamente tal cual como había quedado antes de salir. Se sacó las zapatillas y se metió en la cama desocupada, se cubrió con las frazadas y después de pensarlo por dos segundos, fue a meterse en la misma cama con el Uchiha.
– ¿Naruto?
– No encontré la cocina.
– ¿No has comido nada?- Sasuke se dio vuelta para abrazarlo.
– Una chica con la que converse allá abajo me dio un paquete de galletas- respondió ocultando su rostro en el pecho de Sasuke para dormir –Buenas noches.
– Buenas noches Naruto.
— x — x — x —
– Para ti no debe ser tan difícil- murmuró Itachi –Mal que mal es tu culpa y debes asumir tus errores.
– Pero la ciudad es muy grande...
– Pues, los sabrás encontrar...
– Pueden haber huido muy lejos...
– No me importa Sai, tú sólo búscalos. Ya me encargaré yo de ellos cuando los traigas de regreso- una sonrisa algo macabra se extendió sobe sus labios.
– ¿Qué piensas hacer?
– Todo a su tiempo, tú haz lo que te pedí, mientras antes lo encuentres, mejor...
Abrió sus ojos pesadamente, la luz que entraba por la pequeña ventanita le daba justo en la cara, bostezó ampliamente. Sasuke ya no estaba a su lado, eso significaba que ya debía estar tomando su desayuno. Tomó ropa limpia para ir a darse una ducha aunque no sabía muy bien donde quedaba el baño. Salió del cuarto y justo vio a Kanari salir del cuarto de al lado.
– Ohayo Naruto-kun.
– Buenos días, ne, ¿me podrías decir donde está el cuarto de baño?
– Tercer cuarto a la derecha del pasillo, es una puerta celeste.
– Gracias.
– No hay de qué, eso sí, tendrás que esperar porque Hinata se está dando un baño- la chica bajo las escaleras con un alto de libros mientras el rubio fue tras ella – ¿Cómo pasaste la noche?- preguntó al ver que iba tras ella.
– B-bien- sonrío – ¿No hay otro baño en esta casa?
– Sí, pero la ducha está descompuesta.
– Mmh, no importa, mientras pueda lavarme la cara es suficiente.
– Eso si es posible- llegaron al pie de la escalera y Kanari tropezó con alguien y tiró todos los libros que llevaba – ¡Maldito seas!- chilló sin ver quien era y se agachó a recoger los libros.
– Por fin te despertaste- le habló a Naruto que estaba ayudando a recoger los libros.
– Buenos días, Sasuke- saludó con una sonrisa. Se sentía algo, inexplicablemente... feliz.
– Con que tú eres Sasuke- murmuró Kanari mirándolo enojada –Podrías disculparte siquiera.
– Apresúrate Naruto- ignoró el comentario de la chica –Tenemos que conversar algo... importante.
– Claro- terminaron de apilar los libros, Kanari los tomó y se marchó al salón ofendida –Debo darme una ducha- volvió a subir las escaleras y Sasuke fue tras él. Naruto se apoyó fuera del cuarto de baño y el Uchiha se puso a su lado, ambos estaban en silencio. Después de esperar unos diez minutos una chica de cabellos cortos y azules salió de l interior.
– B-buenos días, ya está desocupado- anunció y se metió en uno de los cuartos cercanos. Naruto se disponía a entrar cuando fue detenido por Sasuke.
– ¿Me permites?- dijo éste entrando primero.
– Claro…- el chico rubio se quedó afuera esperando.
– ¿Qué haces ahí?- preguntó entre divertido y molesto al verlo quieto fuera del baño –Ven aquí- y de un tirón lo metió en el cuarto. Puso seguro a la puerta y se volteó para mirar al sorprendido Naruto.
– P-pero Sasuke...
– Sh…- se acercó para besarlo. Poco a poco lo fue aprisionando contra la pared y su cuerpo. Se dedico a besar su rostro cuello y hombros, dejando marcas como referente de su propiedad.
– Mmh Sa-sasuke- sintió un escalofrío recorrerlo cuando las manos del Uchiha bajaron por su espalda retirándole la camiseta que llevaba puesta.
– ¿Qué quieres?- preguntó separándose un poco para permitirse respirar y también poder desnudarlo.
– Te amo- dijo sonrojándose por completo y abrazándose al cuerpo aún vestido de Sasuke. Inconscientemente esperaba una respuesta, aunque trataba de no hacerse ilusiones pues sabía que no llegaría.
– Ajá ¿y?- preguntó como si fuese algo sin importancia, a la vez que llevaba sus manos para estimular la creciente erección del rubio –Vamos, quiero oírte- le susurró despacio a la vez que comenzaba sus masajes. Los suaves gemidos de Naruto no se hicieron esperar ante tales toques y con algo de desesperación sacó la camiseta que llevaba el Uchiha, recorrió con sus manos el bien formado pecho del pelinegro sin dejar de gemir. Sasuke aumentó los movimientos hasta que notó la semilla de Naruto en su mano.
– Yo ah~ - iba decir algo pero fue interrumpido por la repentina invasión de uno de los dedos de Sasuke en su interior.
– Ahora no…- sonrió al sentir el cuerpo de Naruto reposando contra el suyo, temblando y gimiendo a causa de sus manos. Los gemidos del rubio aumentaban conforme se iba dilatando y preparando para la siguiente invasión. El Uchiha sacó sus dedos del interior de Naruto y terminó de desvestirse. Con mucho cuidado lo levantó en brazos haciendo que las piernas del rubio descansaran alrededor de su cintura y sus brazos en su cuello – No te tenses ahora- le aconsejo antes de besarlo en los labios.
– Ah~ no… lo haré…- al momento sintió al miembro de Sasuke abriéndose paso en su cuerpo, aquella posición resultaba algo incomoda para ambos. Gimió tratando de controlarse, pues estaban en una casa que no era la suya y había mucha más gente, cuando el Uchiha empezó con las embestidas, que se hacían cada vez mas rápidas. – Sa… ah Sasuke…- lo besó en los labios al sentir que su final estaba cerca y se aferró aún más a su cuerpo. Un minuto más tarde, sin poder evitar un alto gemido, se vació entre los vientres de ambos y sintió la tibia esencia de Sasuke en su interior. Oyeron entonces que tocaban la puerta.
– ¿Estás bien?- la voz de un chico se escuchaba del otro lado mientras tocaba la puerta – Oye...
Naruto palideció, mientras que Sasuke solo atinó a reír bajito. El rubio se bajó del Uchiha.
– Contéstale- murmuró éste sonriente.
– Sí…- contestó Naruto tratando de que la voz no le temblara –Todo está bien.
– Ah, bueno…- contestó la voz –Es que escuché que como gritaste, pensé que te había pasado algo y...
– No, sólo era una araña- mintió, miró de reojo a Sasuke que estaba aguantándose la risa.
– Sí claro, una araña…- murmuró el moreno abrazándolo por la espalda y llevándolo hasta la ducha.
– Cállate…- abrió el pasó del agua y dejó que esta escurriera por su cuerpo y por el de Sasuke que seguía pegado a él. Lo besaba mientras enjabonaba el cuerpo del rubio. – ¿Qué ibas a hablar conmigo?- recordando que antes le había dicho que se apurara pues iban a conversar.
– Nada, sólo quería esto- se echó champú en su cabello y continuó aseándose como si no pasara nada.
Se quedó callado, eso le había dolido. Se terminó de bañar lo más rápido que pudo, se vistió y salió de inmediato y Sasuke tras él.
– Parece que no era una araña- la misma voz de hace un rato volvió a hablar. Naruto lo había pasado por alto y se volteó a verlo.
– Sí, bueno…- se sonrojó por completo al verse descubierto. Sasuke fue tranquilamente hasta su lado y le pasó el brazo por los hombros y fulminaba con la mirada al chico que no quitaba los ojos de su Naruto.
– Soy Gaara- se presentó el chico pelirrojo estirando la mano.
– Soy Sasuke, él es Naruto- respondió más rápido el pelinegro, se volteó y rápidamente condujo al rubio hasta su habitación sin decir más.
– ¿Qué es lo que te pasa?- preguntó Naruto algo molesto al entrar.
– Nada, que de ahora en adelante no saldrás de la habitación a menos que estés conmigo, ¿te queda claro?
Continuará...
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Una pensión vendría siendo así como una gran casa donde se arriendan sólo las habitaciones pero cosas como el baño, cocina, etc. son compartidas.
Notas: Además de abusivo también es celoso xD aunque este Sasuke me cae mal ¬¬ ni por donde compararlo con el Sasuke de Bulletproof Cupid ¬¬ aún así todos sabemos que ama con locura a Naruto, pero es un completo bastardo… y bueno ¿qué les pareció? Sé que los capítulos están muy cortitos, pero poco a poco comenzarán a crecer y la trama mejorará más de lo que ya está :D muchas gracias a por sus comentarios, no saben como me hacen feliz cuando los leo n.n
Y cómo verán, no me pasó nada con la mordida del perro n.n sólo unas cuantas curaciones y una vacuna del tétanos T.T pero estoy viva jeje, sin más qué decir, nos leemos el 3 de febrero con una nueva actualización. Lectores de mi corazón; os amo mucho 3
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B Angle – SasuNaru
Leona Dark
2040 – 190112
