Capítulo 27: Lugares 15 – 9


—¡Pudiste haber muerto justo ahí! — Grita Caesar sorprendido — Un chico que te dobla en tamaño y tal vez te triplica en fuerza, una Profesional entrenada y una chica que percibía cada movimiento a su alrededor; eres increíble ¿No es cierto Panem?

Después del rugido del público, Caesar me dice que debo de seguir viendo; que está es uno de los momentos más insólitos de los Juegos del Hambre.


Dril — Distrito 9 — Lugar: 15

Espero a Mily en el lugar dónde me dejó. Frente a mí veo el cuerpo de Bren y escucho cómo un aerodeslizador se acerca. Me alejo y unos minutos después baja la garra que se lleva los cuerpos de los tributos caídos

Me da pavor pensar en la probabilidad de que en algún momento me lleven a mí… Creo que de ahora en adelante seré más cuidadosa. Me abrazo a mí misma e intento relajarme con la tenue luz del sol.

Cada sonido que proviene del bosque me causa un sobre salto, por lo que decido agarrar el Pico que anteriormente era de Bren y la blandeo por unos momentos; es mucho más pesado de lo que creí.

—Dril ha empezado a practicar con un pico —Escucho la voz de mi compañera detrás de mí.

—¿Pudiste atrapar al tributo que asesinó a Bren? —Le pregunto aliviada de que haya regresado sana y salva.

—Mily le dio su merecido, pero luego perseguí a un pez más gordo —Dice con una sonrisa mientras mira su arco —Por desgracia ese sujeto se perdió de la vista de Mily… ¿Por qué no acompañaste a Mily?

Me sorprende su pregunta y aunque tartamudeo un poco le respondo:

—Te fuiste tan rápido que no se me ocurrió perseguirte…

—Mily se sentía un poco sola allá ¿Sabes? —Se comienza a acercar a mí, mientras menea una flecha con su mano.

—Lo siento, no soy tan rápida… En algún momento nos podíamos separar ¿No? —Doy un paso hacia atrás, comienzo a cambiar mi mente sobre su estabilidad emoconal.

—La abuela de Mily le decía que hay una forma en la que siempre puden estar los demás con nosotros… ¿Sabes cuál es?

—No… —le respondo, mirándola a su enorme sonrisa.

—Muriendo

Su tono irónico me hace caer en cuenta de lo que quiere hacer, pero al no poder usar rápidamente el Pico me encaja una flecha en la yugular.

Caigo al suelo y mientras intento detener la hemorragia con pánico; Mily se arrodilla cerca de mí y murmura algo que ya no logro entender.


Después de que el entrevistador me contara del miedo y emoción que a algunos Mily les causaba, sobre todo por hablar de ella misma en tercera persona, procede a Preguntarme por Gordon.

—Se honesta Aurora ¿Te agradaba Gordon? ¿Lo considerabas como un verdadero aliado?

Al ver su cara seria y al notar el profundo silencio del público me pongo un tanto nerviosa.

—Caesar, esas preguntas me las sigo haciendo yo el día de hoy.

Todos ríen, hasta que Caesar dice:

—Bien ¡Veamos esto!


Paris — Distrito 8 — Lugar: 14

—Les propongo algo Profesionales —Digo con el tono que uso para que los demás me den sus provisiones, siempre funciona —, matemos a este gordo inútil, es más, creo que no sería capaz de matar a alguien, menos a su estúpida compañera de distrito.

Sé que Omario será el primero en apoyarme; por más serio que sea, sé que le comienzo a gustar y ni Gurges ni Electra soportan al gordo, es obvio que no les importará asesinarlo por mí… ¡y esto me traerá patrocinadores!

Veo que el tonto da un paso hacia mí, con gusto le muestro a todos mi desprecio hacia él… seguro es el tributo más… Siento un dolor exagerado en mi nuca.

Comienzo a gritar, intentando levantarme de sus golpes y veo a mis compañeros.

—¡Omario! —Grito con dolor varias veces ¿Por qué no me ayuda?

Con cada golpe me siento más débil, pero siento un último golpe en mi cabeza que hace que todo se haga negro.


El video termina con Gordon diciendo "Esto le espera también a mi estúpida compañera de distrito."

Una parte del público abuchea, otra da gritos ahogados y otros más aplauden eufóricos.

—A muchos confundió Gordon cuando dijo esto —Comienza Caesar — ¡Pensaban que ya había dos maniáticos en la Arena!

—A mí también me sorprendió en ese instante —digo con tranquilidad —Pero luego confesó que lo había hecho para no parecer inútil a los demás.

—Y aunque no lo creas, en verdad le ayudó — Caesar hace un tono irónico.

Seguimos hablando de Gordon y de cómo hacía bromas entre sus propis compañeros, siendo Omario con el que más platicaba.

—El siguiente tributo perdedor es el tributo más traicionero de estos juegos —Comenta el entrevistador —Se ha ganado el apodo de "¡La Ra-Tussah!", todos odiaron cuando criticó nuestras pelucas ¿Cierto?


Tussah — Distrito 8 — Lugar: 13

Ya he de llevar un par de horas fingiendo dormir, mi nuevo aliado seguro no espera que lo asesine mientras duerme. Quiero ganar, en verdad que quiero y, como mi hermano dice, debo de traicionar a final de cuentas.

Estamos en un árbol alto, así que si no lo mato, aquí al caer seguro se rompe algo… Su idea de dormir en árboles me pareció tonta desde el principio.

Me doy el valor para asesinar pensando en lo que diré frente a la entrevista de clausura: Gritaré sobre las injusticias del Capitolio sobre los Distritos, no me importará morir ahí.

Saco uno de mis cuchillos con extremo cuidado, lo acomodo para apuñalar su abdomen y súbitamente me encaja él su daga en mi brazo; lo que me hace caer del árbol, pero me logro agarrar rápidamente de la rama. Quedo colgado con un solo brazo.

Me observa enojado con sus despreciables ojos verdes, no creo que me ayude a estas alturas, pero tampoco le suplicaré. Pienso rápidamente que si este es el fin, deberé de decir lo que pienso ahora mismo.

Me suelto de la rama para poder expresarme con claridad, para que no puedan censurarme; pero al caer mi cabeza choca fuertemente con un objeto.


Por un segundo tallo mis dedos como en la Arena y siento vergüenza. Justo de esa forma yo planee matar a Deo… es por eso que se sintió tan mal…

Los abucheos del Capitolio que son para Tussah, los siento como si fueran dirigidos hacia mí, pero nuevamente Caesar me fuerza a hablar.

—Uno de tus momentos con mayor acción fue cuando luchaste con la desesperada Gis ¿Cierto?

—Así es.

—Creo que todos los Distritos, exceptuando el 6 claro está, se aterraron cuando vieron explotar tu escondite ¿No te has preguntado qué pasó con la gemela?

Temo responder, pero creo que Caesar se da cuenta porque grita:

—¡Es hora de verlo!


Gis — Distrito 6 — Lugar: 12

No puedo borrar esa horrible imagen de mi mente...Sig… siendo decapitado…

Lo único que me distrae es el hambre, es tan insoportable que me he puesto a masticar raíces. Me he lastimado el brazo y al levantarlo me duele mucho… al igual que mi cabeza.

Últimamente sólo siento sueño y cansancio… me pregunto si así terminará. Tengo miedo de cerrar los ojos y jamás volver a abrirlos. Añoro aquellos días en los que no tenía otra preocupación más que cazar alimañas, pero lo que más extraño en el mundo es a Sig…

—Quisiera… que volvieras…—digo entre dientes y recargo mi cabeza en un tronco adyacente a mí y me doy cuenta de lo difícil que me es hablar.

Intento respirar, pero por alguna razón siento sueño como nunca. Cierro los ojos y me rindo ante el cansancio, tal vez para siempre.


—Otro de los momentos que nos pusieron las pelucas de punta, sobre todo a los diseñadores —comienza Caesar —fue cuando se enfrentaron tú y la bella Giselle.

—Yo no lo llamaría enfrentamiento.

—¡Eso está por verse! ¡Que corra la grabación!


Giselle — Distrito 5 — Lugar: 11

Veo un paracaídas acercarme hacia mí, no necesito nada en especial ¿Qué podrá ser?

Al abrirlo veo que son trampas, o por lo menos eso creo que son…

La alarma que he colocado alrededor de mi campamento suena y rápidamente tomo la ballesta que me enviaron hace tres noches y apunto asustada hacia el lugar del que provino el sonido.

—¡No te acerques, Te lo advierto! — chillo.

Creo que no he podido disimular el pánico, nunca he asesinado y hasta ahora pensaba que no tendría por qué hacerlo si todo seguía así... Veo una sombra moverse y disparo lo más rápido que puedo, espero haber acertado.

Comienza a temblar más fuerte que nunca y en poco tiempo veo los árboles de mi alrededor salir desprendidos de la tierra, junto con piedras y tierra. Al intentarme moverme un tronco impacta mi cabeza. Al recobrar la conciencia veo la Arena debajo de mí, escucho el cañón de mi muerte y cierro mis ojos.


A diferencia de las otras muertes, en esta no se puede apreciar claramente cómo murió Giselle, y puedo apreciar nuevamente lo rápido que el aerodeslizador llega nuevamente… ¿Será posible que…

Caesar me interrumpe cuándo me pregunta de mi familia, esto mientras pasa la muerte de otro tributo detrás de nosotros; me siento un poco mal porque no se discute a Omario hasta casi terminando el video.


Omario — Distrito 2 — Lugar: 10

Después de caminar en círculos sin sacar nada de provecho, llegamos a una zona especialmente buena para acampar. Gurges sigue intentando ser la líder y sobresalir de nuestra alianza; como siempre lo ha hecho en nuestro Distrito. Me pregunto cómo será si los dos llegamos al final de los juegos…

Gordon se acerca a mí para intentar hablar sobre cosas triviales, por cortesía yo le contesto pero creo que sabe que ya a nuestras compañeras les comienza a parecer una carga.

Me alejo para tomar un poco de agua de un pequeño lago, por lo menos así me quitaré a Gordon de encima. Mientras uso ambas manos para llevar el agua a mi boca, pienso en que no he dado una demostración de mis habilidades al Capitolio; La única vez que he terminado con un tributo fue cuando entre varios asesinamos al tipo rudo del Uno.

Bebo un poco del agua y recuerdo que lo mejor es tener una Lucha contra Linebeck, ese tipo parece un típico sujeto de Academia de profesionales, nada especial. Vuelvo a tomar más agua y pienso en lo orgullosa que estará Mayne al saber que entrenar con ella me hizo no sólo bueno, sino el mejor. Tomo por última vez del agua del charco y me dirijo con mi equipo.

Pasan unos minutos después de que comenzamos a armar el campamento y al poner algunas trampas noto un ligero dolor en el abdomen. Gordon sugiere que comamos pero no apetezco nada, al decirle esto se burla descaradamente de mi mal olor de boca… debería ser obvio que después de tantos días aquí encerrados no iba a oler a brisa fresca.

Ya todos estamos sentados, de lo cual me alegro porque creo que este día ha acabado conmigo. Gordon muerde una manzana vieja que había guardado, Gurges está alejada con espada en mano y Electra sólo está sentada cruzada de piernas. De repente un dolor agudo llega a mi estómago, abro los ojos y veo todo doble. Electra parece ser que se percata de mi malestar, pero antes de que cualquiera pueda hacer algo un ataque de tos me hace vomitar justo en las provisiones.

Veo que todos se levantan súbitamente y Gurges grita algo con furia, pero no entiendo nada de lo que dice. Todo comienza a dar vueltas y me percato de que estoy sudando frío. Un nuevo dolor pero aún más fuerte surge dentro de mí, siento como mis fuerzas se desvanecen y me quedo inmóvil.


—Éste chico era muy popular con las chicas del Capitolio, y ciertamente cuando murió muchas decidieron olvidarse de él. Muchas se preguntan qué es lo que pensará su "persona especial ahora" — Bromea Caesar mientras la gente ríe, especialmente risas masculinas.

Eso me parece de muy mal gusto, pero algo me hace reprimir mi enojo.

—Otra de las tres parejas que se querían ver en Acción, además de los gemelos y la obvia —comienza Caesar haciéndome pensar en "La obvia" — es ¡Linebeck y Marietta! Veamos sus últimos momentos juntos.


Linebeck — Distrito 4 — Lugar: 9

Nos acomodamos para dormir, gracias a las medicinas del Capitolio el dolor en mi pierna izquierda desapareció y mi pierna derecha… por lo menos hemos detenido la hemorragia.

—No te preocupes Lin — Dice Marietta mientras acaricia con nervios su cabello —Seguro que el Capitolio tiene remedios para esto también…

Su sonrisa me hace pensar que debo tranquilizarme, pero sólo un poco; nunca he visto a un tributo mutilado ganar los juegos…

—Perdón por no poder regresar al campamento… —menciono entre dientes, más que mi pierna me duele mi orgullo —Si no hubiera insistido en una fogata no te hubiera pasado…

—Sabíamos que los juegos serían así —me interrumpe Marietta —, y al verte sé que me pudo ir peor.

Aunque sé que es broma, realmente me lástima ver mi cuerpo sin uno de sus miembros ¿Cómo lucharé ahora? Incluso si ahora mismo los demás Tributos murieran yo no podría poner una resistencia decente contra Marietta.

—Sabes, creo que si mañana voy por las trampas del campamento puedo ponerlas por…

Una rama rompiéndose a lo lejos nos alerta de que alguien se acerca. Marietta me dice que no haga ruido y me da la única lanza que pudimos recuperar cuando nos mutilaron. Me deja sólo entre la maleza, y escucho después de unos minutos que alguien hace ruido, tal vez muy descaradamente; me preocupa que sean las profesionales y el Gordo.

Escucho unos pasos a pocos metros de mí, debe de ser Marietta, a pesar de que tiene cientos de virtudes no es muy buena rastreando.

—¡Pssst! ¡Marieta! —Intento llamar su atención con un murmuro.

Escucho que los pasos se dirigen hacia mí, pero incrementan su velocidad rápidamente. Me comienzo a asustar un poco e intento poner la Lanza en una posición que me permita defenderme.

Una fuerte risa retumba detrás de mí y rápido me contorsiono para defenderme, pero una flecha impacta en mi pectoral derecho y me derriba, por lo que suelto la lanza. Logro ver a una tributo rubia, que se ríe sin contenerse. Me apunta otra flecha pero de improviso Marietta salta contra ella y caen al suelo. No logro ver lo que pasa, siento que el dolor cada vez incrementa. Saco la flecha de mi ser y al no poder alcanzar la lanza, me preparo con dificultad para atacar con la ensangrentada flecha que me hirió.

Un segundo después me percato de la lanza tirada en el piso, pero una chica la toma mientras corre. Veo una flecha salir volando de los arbustos, pero no impacta en ningún lugar. Un segundo después una chica se para frente a mí y me patea mi muñón lo cual causa que grite como nunca.

— ¡Linebeck! —Escucho a Marietta gritar a lo lejos y me doy cuenta de a quién tengo frente a mí.

Volteo con la flecha en mano hacia el rostro de mi atacante, pero lo único que veo es nuestra lanza, que un segundo después atraviesa mi corazón.


Caesar comenta que al ver esto Deo y yo pasamos a estar en los tres favoritos, y que hubieran querido verme luchar a mí contra la siguiente tributo, sobre todo después de nuestra plática, cuando Deo me salvó del Mutante… una plática que quisiera volver a tener.


Hasta aquí los capítulos por ahora, mañana ó el Lunes subiré más. Espero les hayan gustado y les hayan dado una mejor idea de algunos tributos. Estamos apunto de finalizar el Fic y de que todo quede aclarado.

¡Gracias a Todos por seguir mi Fic!