Disclaimer: Naruto no es mío, lo creó Kishimoto. Recogido no es mío, lo escribió Kanari Shinobu ¿entonces que es mío? La edición, corrección y la cuenta para publicarlo n.n
¡Disfruten el leer como yo el transcribir!
RECOGIDO
By Kanari
Capitulo XVI
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El teléfono sonaba y sonaba ¿dónde demonios se había metido Sai? Él debería contestar y terminar con ese aberrante escándalo. Se levantó del sofá en el que estaba, dejando a un lado el libro que estaba leyendo.
– ¿Diga?- levantó el auricular y contestó de mala manera.
– ¿El señor Uchiha Itachi?
– Habla con él ¿quién es usted?- ¿Y ahora quien demonios lo llamaba?
– Matsumoto Kei, director del Hospital Konoha del sector sur.
– Si, ya di mi contribución mensual, estoy muy contento de ayudarlos a ustedes y a los niños- contestó con voz mecánica, dispuesto a colgar.
– No es eso señor Uchiha, es sobre la petición que nos hizo hace algunos días.
– Ah, ya recuerdo, ¿sucedió algo?- ahora las cosas cambiaban, quizás iría a dejar regalos para navidad a ese hospital si es que le tenían buenas noticias.
– Si, ésta tarde llegó hasta nuestras instalaciones su pariente.
– ¡Encontró a mi hermano!- exclamó con voz falsamente dramática.
– Si, y trajo a un muchachito que está enfermo…
– Voy en seguida- cortó, estaba seguro que ese chico era Naruto. Tomó su abrigo y salió de inmediato.
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– ¿Él está bien?- preguntó Sasuke preocupado.
– Lo siento, yo no estoy autorizado a dar un parte médico, de eso se encarga el doctor Hatake o el doctor Matsumoto.
– Pero...
– Lo siento joven, yo sólo soy un paramédico- el hombre se retiró dejando solo al Uchiha, que volvió al asiento donde estaba antes.
– ¿Qué te dijo?- preguntó Kanari que había permanecido acompañándolo durante todo el tiempo.
– Que no esté autorizado para dar el estado de los pacientes…- maldijo interiormente a ese paramédico.
– Hum, tendremos que esperar para hablar con un superior o con el director de urgencias.
Sasuke parecía ido, todo había pasado demasiado rápido; apenas un momento y Naruto había caído enfermo, todo era tan repentino y había sangre, cualquiera con más de dos dedos de frente sabía que si había sangre de por medio indicaba que era peligroso, muy peligroso.
Llevó su manos a la cabeza en gesto desesperado ¿por qué? ¿Qué podía haber pasado? Y no había nadie que pudiese darle una explicación coherente, las palabras de Kanari hacían eco en su cabeza: "Naruto te quiere más que a nadie, te lo ha dicho y tú te has hecho el sordo, el que no te importa ¿sabías que eso también lo pone mal?" Y si Kanari tenía razón… Y si era su culpa… ¿Y si…?
– ¿Me permites una pregunta?- la voz de la chica lo sacó de sus pensamientos y vio que estaba llamando la atención de un médico. Se levantó para escuchar mejor.
– Si, ¿qué sucede?
– ¿Usted podría decirme el estado de Uzumaki Naruto? Un chico rubio que llegó hace unas horas.
– Si, yo estaba revisando al chico- asintió y buscó papeles en una carpeta que tenía en su mano.
– Hatake Kakashi, director de urgencias- Sasuke leyó en voz baja la plaquita que llevaba en el delantal el doctor.
– Naruto presenta un cuadro de bronquiectasia.
– ¿Podría darme detalles?- pidió Sasuke. – Por favor ¿es grave?
– Me temo que si, ésta es una enfermedad irreversible, pero es llevadera si se trata con antibióticos, antitusivos y fisioterapia...
– ¡Irreversible!- exclamó Sasuke logrando que la mayoría de la gente que pasaba por ahí se volteara a mirarlo. – ¿Cómo que irreversible? Él ayer no estaba así ¡él estaba sano!
– Puede que no haya habido síntomas de la enfermedad, pero el agente patógeno estaba presente en su organismo, debió haber sido parte de algún resfriado anterior o una malformación congénita, lo segundo está siendo analizado pero creo que es más probable lo primero.
– Fue todo tan repentino- Kanari soltó aquello con intención de sacar más información acerca de la enfermedad, mientras el Uchiha no perdía detalles y los analizaba en su mente.
– Por la tensión arterial creo que el paciente estuvo sometido a demasiado estrés, y esto es una agravante de la enfermedad, tal vez es el motivo por el que se manifestó; demasiada presión.
La chica miró a Sasuke como demostrándole que lo que le había dicho anteriormente era verdad. – Entonces, la bronquiectasia… ¿se hubiese presentado de todas formas?
– Si, pero hubiese sido a largo plazo, cuando Naruto estuviese con las defensas bajas y con más edad, él aún es muy joven.
– ¿Podemos pasar a verlo?
– Claro, esperen un momento- el doctor Hatake se acercó al mesón de la recepcionista, cruzó unas palabras con ella y volvió. – Sólo uno, sólo uno puede pasar a verlo.
Ambos se miraron, Kanari sabía que ella no tenía nada que hacer allá adentro así que optó por ir a sentarse y esperar, Sasuke le agradeció internamente y siguió la doctor.
Pasaron por una serie de puertas, doblaron en varios pasillos hasta llegar a una escalera, subieron por ella a unos cuantos pasos había una sala que ponía "Unidad de Tratamiento Intensivo -UTI-, una enfermera le dio a Sasuke una especie de delantal y le ordenó ponérselo, éste lo hizo sin decir palabras y también le retuvo la cédula de identidad; después de aquel tramite pudo entrar en la sala, no muy amplia, con cuatro camas a la izquierda y cuatro a la derecha, miró atentamente a cada una de las camas, cinco estaban desocupadas, hasta que en la última, cerca de la ventana que iluminaba el lugar estaba Naruto, había una enfermera y un paramédico administrándole algún medicamento a través de una inyección en su brazo, se iba acercar pero el doctor Hatake lo detuvo tomándolo por el hombro.
– Espera a que terminen.
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Se acababa de bajar del automóvil, estaba parado en la puerta del hospital afianzado los últimos detalles de su plan cuando la persona que menos esperaba apareció frente a él.
– ¿Qué haces aquí?- preguntó parándose en medio de su camino.
– Itachi- murmuró asustado, no se lo esperaba allí.
– ¿A que vienes?- se acercó rápidamente a él y lo dejó acorralado contra la pared para que no se le escapara.
– Bueno, vine… vine a visitar a un amigo- sonrió falsamente. – Está enfermo, desde hace mucho y hace tiempo que no lo veía.
– Ajá, ¿y de casualidad ese amigo se llama Naruto?- se acercó lo suficiente a él como para que sus rostros quedaran separados por escasos milímetros, poniendo muy nervioso al pelinegro. – ¿No es así Sai?
– Sólo escuché un rumor- soltó a modo de disculpa. – Quería enterarme de que fuera cierto antes de avisarte, para que no vinieras hasta acá en vano…
Al Uchiha mayor le resultaba demasiado obvio que estaba mintiendo. – ¿Esperas que te crea? No, ¿verdad?- se pegó a un más al cuerpo de Sai mientras llevaba una mano a su cuello y apretaba un poco.
– Pero si es verdad, además ¿a ti quién te dijo?- seguro que Itachi tenía también sus contactos en ese hospital.
– Dime primero quien te dijo a ti.
– Uno de los enfermeros, su nombre es Kabuto- sólo dio el nombre para evitar comprometer a su "contacto".
– Bueno, a mi me avisó el director de éste hospital, ahora si quieres, puedes irte... o quedarte afuera.
– Pero… ¡argh!- el Uchiha cerró aún más fuerte su mano sobre la garganta del pelinegro.
– Nada de peros, puedes quedarte afuera si quieres pero a este recinto tu no entras- soltó a Sai y se dispuso a entrar, éste último le dirigió una mirada de odio pero no se movió del lugar.
– Seguro, entraré de todos modos- para algo que sirvieran los amigos que tenía en ese hospital.
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La enfermera y el paramédico ya se habían retirado, sólo quedaba el doctor Hatake revisando la ficha que colgaba a los pies de la camilla. Sasuke estaba impaciente mirándolo, el delantalcito naranjo ya estaba empezando a molestarle al igual que el olor a desinfectante que reinaba en la sala, pero necesitaba saber que el rubio estaba bien, saberlo por el mismo que le dijera "No te preocupes por mí" con esa sonrisa suya, pero estaba ahí, con una mascarilla de oxigeno cubriéndole la mitad del rostro.
– Tendrá que estar con control permanente- la voz del doctor lo sacó de su ensimismamiento. – Igual que los remedios, por ningún motivo debe dejar de consumirlos.
– De acuerdo.
– Una cosa, no es segura… si la infección es sólo en una zona podemos extirpar el área afectada y después de un par de meses estaría recuperado.
¿En verdad eso era posible? Esperaba con todo su corazón que fuese así.
– Entiendo.
– Yo me retiro, cuidado con los cables- Sasuke asintió y el doctor Hatake se retiró. Algo nervioso el Uchiha se acercó a la camilla, hasta quedar muy cerca, se arrodilló a un lado.
– Hola Naruto…- le susurró despacito pasando delicadamente su mano por el rubio cabello. – Me asustaste mucho baka.
– P-perdón…- en un murmullo apenas audible le contestó.
Y le sonrió, era un alivio que ya no estuviese inconsciente. – Sh, no digas nada- vio a Naruto entreabrir sus ojitos azules. – Tienes que estar tranquilo.
– ¿Por qué… por qué m-me… pasan estas cosas a... mí?- preguntó buscando la mano de Sasuke, éste al ver sus intenciones se la dio de inmediato; estaba frío.
– Es por mi culpa- reconoció apretando un poco la mano que descansaba en la suya.
– No…- trató de sonreír pero la mascarilla ocultaba su expresión. – Sasuke.
– Guarda silencio tienes que estar bien, afuera esta tu amiga, la vecina y si te pasa algo más por mi culpa, seguro me mata.
Una tos horrible convulsionó el frágil cuerpo de Naruto. – Duele- pronunció y sus ojos se llenaron de lágrimas.
– Vas a estar bien, a ti antes no te había dado nada, sólo uno que otro resfriado, lo superarás.
– Gracias- un silencio envolvió aquellas palabras, se quedaron mirando, perdiéndose en los ojos del otro, sin saber de que hablar, sin saber que decirse. El pelinegro acarició lentamente el rostro moreno del rubio, éste solo cerró sus ojos y disfrutó del contacto.
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– El doctor Matsumoto- preguntó Itachi a la recepcionista.
– Un momento, en estos instantes esta ocupado, su nombre por favor.
– Uchiha Itachi- pronunció con ira ¿qué acaso esa mujercita no lo había reconocido? Si gracias a él existía ese hospital y ella tenía trabajo.
– Un momento señor Uchiha, en seguida lo comunico- se volteó y marcó unos números en el teléfono. – El señor Uchiha Itachi desea hablar con el señor Matsumoto.
– Un momento por favor.
– Espere un momento- le repitió la mujer al Uchiha mayor que en esos instantes la fulminaba con la mirada.
– Lo espera en su oficina- se escuchó una voz femenina desde el otro lado.
– Señor Uchiha, el doctor lo espera en su despacho, en el segundo piso, a la...
– Lo conozco- le dirigió una mira de reproche y siguió su camino. En menos de cinco minutos llegó a la oficina, estaba tan ansioso que ni siquiera se dio cuenta de todas las personas que empujó en su camino.
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Sasuke seguía en lo mismo, no habían cruzado palabra y Naruto no había abierto los ojos hasta que…
– Sasuke, te quiero...
Aquellas palabras dejaron helado al Uchiha ¿y ahora qué hacía? Era el momento de...
– Pero, no me importa que tú no me quieras… mientras no me separes de tu lado...
– Sh…- tomó su mano fuertemente. – Naruto, yo…- por todos los cielo, ¡cómo le costaba tanto decirlo! ¡Cómo le costaba decir lo que llevaba años tratando de ocultar a todos y así mismo! – Yo también… yo te… quiero…- finalizó mirando a aquellos ojitos azules que se abrían de la sorpresa y empezaban a derramar una que otra lágrima.
– Sa-suke…
– Te quiero mucho- confesó más relajado, retirando las brillantes gotitas que rodaban por el rostro de Naruto. – No podría decir cuanto, sólo te amo.
Una sonrisa de las más bellas se formó en el rostro del rubio. – Yo...
– ¡Ah, pero qué tierno!- una voz muy conocida por ambos resonó tras de ellos.
Y sólo pudieron mirarse asustados, ¿tan rápido dio con ellos?
– Muy conmovedor Sasu-chan- Itachi caminó hasta ellos y se ubicó frente a la cama de Naruto y tomó la ficha. – A ver; bronquiectasia, vaya…
– Tranquilo…- susurró Sasuke mientras apretaba su mano para transmitirle confianza. – ¿Qué quieres ahora?
– ¿Cómo que qué quiero? Eres mi hermano menor, no podía dejar que te fueras así como así, eres menor de edad- dijo en tono dramático y escandalizado. – Sólo dentro de dos meses más no seré tu tutor y tu podrás hacer lo que quieras, por ahora me perteneces, al igual que Naruto- sonrió ampliamente y se dirigió al rubio. – ¿Cómo te sientes?
Y evitó su mirada volteando la cara hacía otro lado.
– Mm, creo que Sasu-chan te ha pegado malas costumbres, es de mala educación hacer ese tipo de cosas.
– ¿Por qué no dejas de molestar y te largas?- Sasuke le miró de forma asesina.
– No, este es un momento muy importante para la familia; mi hermanito por fin terminó de salir del clóset y está declarándose al amor de su vida, el pobre chico que su hermano mayor recogió por lástima de la calle y...
– ¡Cállate y vete si no tienes nada mejor que hacer!- masculló Sasuke casi echando chispas por los ojos.
– Más respeto con tus mayores- se acercó y se sentó a los pies de la camilla de Naruto y trató de tomar la mano que tenía libre, pero el rubio la alejó de inmediato. – ¿Ah sí?
– Si no te vas voy a llamar a...
– ¿A quién?- Cortó el esfuerzo de su hermano por alejarlo. – ¿A quién vas a llamar? Rrecuerda que este hospital es de mi propiedad y yo puedo hacer lo que se me de la gana con él- sonrió triunfante. – Y una cosa más, otôto-chan, te tengo una sorpresa… pero es para cuando lleguemos a casa.
Continuará...
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*La bronquiectasia o Bronquiectasis existe, es una enfermedad pulmonar, donde se dañan los bronquios y sus paredes, provoca ensanchamiento de las vías respiratorias, tos ferina que puede contener sangre y dificultad respiratoria, respiración sibilante y en algunos casos, poca capacidad para realizar ejercicios físicos.
- Momento cultural con Kanari -
Nota original de Kanari: yo me conozco la UTI y la UCI de memoria xD
Notas: Ah, hola lectores :) una enorme disculpa por no haber actualizado la semana pasada, me fue imposible u.u pero aquí está el nuevo capítulo. De corazón espero que les haya gustado, un beso enorme a mis lectores fieles que ganarán el cielo por seguir conmigo en esta historia;jennitanime, 00Katari-Hikari-chan00 e isidora-Arlert shinekii n.n ¡Por ustedes! Nos vemos en el siguiente capítulo el próximo viernes sin falta, se cuidan.
Leona Dark
1858 – 070415
