Antes

Mi vida no es perfecta pero lo será, lo sé; he luchado mucho por ello y creo a ver vencido en el camino. Ya estoy cerca, puedo acariciar la felicidad absoluta con la puntas de los dedos. Lo merezco y lo siento, siento la paz de saber que voy a lograr mi sueño que a pesar de lo que me ha tocado en puertas tengo el futuro que con cada respiro he construido.

Por ello al despertar el viernes lo hago con una sonrisa de esperanza. -Voy bien encaminada- pienso. Veo el techo y le agradezco a las dos personas que se me ven a diario y están orgullosos de mí. Mis padres ¡Dios como los extraño!- digo en voz alta.

Me levanto y tanteo en mi mesita de noche no del todo despierta todavía. Allí está por fin encuentro mi celular. Lo desbloqueo y reviso las notificaciones tengo un motón pero solo leo la de las dos personas que me interesan; Camile y Julian, los hermanos Clay.

Camile: Muñecaaaa recuerda que tienes que encontrarte conmigo en la cafetería, dile al odioso de mi hermano q te lleve. Te ama: tu tormento personal.

Sonreí ¡está loca! Pensé a lo q mi conciencia respondió ¡y por eso la amas!. Sacudí la cabeza y fui al siguiente mensaje.

Julian: preciosa paso poe ti a las 8:00 am te amooo mas q camile y no ruedes los ojos que te conozco y se q lo harás J besos!

Solo por lo que a dicho rio y ruedo los ojos; veo la hora, son las 7:35 am tengo que correr si quiero estar lista para cuando llegue. Salgo de la cama y corro a la ducha, una vez dentro me permito soñar despierta durante 5 min sobre lo que pasara el día de hoy mi gran sueño cuando salgo solo me quedan 10 minutos así que cojo lo primero que hay en mi armario y me lo pongo encima, agarro mi pelo con una cola, tomo mi bolso y lentes, y salgo a la cocina. Veo una nota en el refrigerador de mi tío Logan.

"alma cariño, hay comida en el micro, tuve q correr al trabajo. Buena suerte, te veo luego niña."

Sé que se molestara pero es tarde así que ignoró su desayuno. Al salir por la puerta y ver a Julian en su automóvil sonrió y lo hago de la manera más radiante posible, sin pensar que ese día el destino tenía preparado para mí la peor experiencia a la que me allá tenido que enfrentar el derrumbe de todo. El fin y el comienzo de mi vida.