Última escena, cae el telón.
...
Don't you dare look out your window darling,
Everything's on fire
The war outside our door keeps raging on
Hold onto this lullaby
Even when the music's gone... gone...
...
Una chica pelirroja venía bajando en la escalera. Su mente repleta de pensamientos y su corazón rebosante de diferente emociones. Se dirigió a la cocina, pero al llegar a la puerta se detuvo. Sus grandes ojos, color verde esmeralda, se quedaron mirando la habitación. O mejor dicho, al hombre que se encontraba en la habitación. James Potter estaba sentado a la mesa, con sus ojos fijos en el sol que se escondía, jugueteando con su varita. Lily se le acercó silenciosamente y le tapó los ojos con sus manos.
James, con los reflejos de jugador de quidditch que poseía, se dio rápidamente vuelta y la agarró entre sus brazos, haciendo que Lily cayera sentada en sus piernas, riendo como una niña pequeña. Sin embargo, al mirar el rostro de su esposo, reemplazó su sonrisa por una mueca de preocupación.
"¿Qué pasa, James? ¿Sigues preocupado por tus amigos?"
"Lily," suspiró "no sé nada de ellos. Lunático no ha escrito. Canuto no quiere contarme sobre sus temores e ideas. Y lo peor, es que no podemos ni siquiera vernos. Y Colagusano. Me tiene preocupado, Lily. Cada vez que visita, parece que creyera que el mismísimo Voldemort fuera a aparecer en cada puerta."
Lily, le rodeó el cuello con sus brazos y empezó a acariciarle el cabello de la nuca, para relajarlo, como sabría que pasaría. Debía dejar que se desahogara. Lo entendía por completo. Conocía a James y sabía que el encierro hubiera sido su última opción, si no se hubiera presentado un peligro para Harry. Por Harry, era capaz de hacer cualquier cosa, al igual que ella.
"No debes atormentarte, cariño. Ya sabes lo que dicen: 'las malas noticias viajan rápido.' No te digo que no te preocupes, ya que es imposible, pero no debemos desesperar. Debemos tener esperanza de que pronto todo esto terminará y volveremos a tener una vida normal. Bueno, lo más normal posible cuando se convive con un merodeador. Podremos salir a conocer el mundo. Le enseñaremos a Harry a andar en escoba y bicicleta. Podremos invitar todas las noches a cenar a Canuto, Colagusano y Lunático. Es más, creo que a Sirius no habrá necesidad de invitarle, ya que llegará igual, el muy descarado."
James sonrió ante los sueños de su amada pelirroja y unió sus esperanzas a sus deseos. Todo terminará y volveremos a la normalidad. Viviremos juntos para siempre. Criaremos a Harry en el campo. No diré que no discutiremos, ya que con el carácter de Lily, eso sería imposible. Su sonrisa se ensanchó aun más al pensar en la mirada que le dirigiría Lily si supiera lo que pensaba. La miró, tratando de expresar todo el amor que sentía por ella, al mismo tiempo que decía:
"Te amo, Lily Potter. No sabes cuán feliz me has hecho desde el día en que aceptaste salir conmigo."
Lily, con una sonrisa en los labios, dijo: "Bueno, creo que mi mente no habría soportado volver a oír un '¿Sal conmigo, Evans?'"
Y luego lo besó. Fue un beso largo y tranquilo, sin apuro. Un beso calmante, demostrando que mientras se tuvieran el uno al otro para apoyarse, todo estaría bien.
Pero todo beso, por calmante y bello que fuera, debe tener un final y este terminó con un grito.
"¡PAPAAAÁ!"
James sonrió en el beso y se apretó más a Lily. Lily, riendo, se separó a regañadientes. Con el grito de Harry, ambos pares de ojos habían recobrado una felicidad y vivacidad que no tenían antes.
"Anda, James. Recuerda que tenemos todo el tiempo del mundo, encerrados aquí, para poder besarnos, amarnos y ver crecer a Harry."
James le rozó una última vez los labios con los suyos y se fue a jugar con Harry. Su varita olvidada en la cocina.
Lily se acercó a observarlos, sonriendo ante la escena frente a sus ojos. Sin saber que su pequeña burbuja de felicidad estaba a punto de terminar. Que no volvería a besar a James. Que no volvería a sostener a Harry entre sus brazos. Que su vida acabaría en cuestión de minutos.
30 de noviembre del 2011
Espero que hayan pasado una linda navidad y que disfruten del año nuevo.
Respuesta al reto Último Beso.
Que estén muy bien, besoos.
Connie
