Los personajes no me pertenecen, son de su creadora Akira Amano.

GEDEON AQUI:

—Ne Hola, la verdad estoy muy triste y enojada así que decidí escribir este episodio, aclaro rápido, con esta historia, la subiré cada que pueda, como puede ser 3 días seguidos o así… no tengo fecha para subir los episodios.

- Letras en ligadas son pensamientos

- Las frases dentro de asteriscos (*) significan acciones o emociones.

Una breve aclaración: Todos los bebes Arcobaleno ya son adultos y cada historia se sitúa después de esta pelea de los Arcobalenos contra Checker Face.

(T/N) : Tu Nombre (C/C) : Color de Cabello

(C/F) : Color Favorito (P/F) : Sabor de Pastel Favorito

(C/O) : Color de Ojos (T/F) : Tu Canción Favorita

(N/A): Notas de Autor

¡Disfruten!

Amanecer—

"El cielo es para aquellos que piensan en él."

Amas las sonrisas, pequeñas, con dientes, amargas, escondidas, por pena, todo tipo de sonrisas son características de un sentimiento oculto por parte del poseedor de estas, se podría decir que tu sonrisa era de amor, pues a pesar de no tener amante, sabias que no lo necesitabas, te gustaba sonreír desde el fondo de tu corazón y brindar amor en cada una de ellas, para dejar un dulce sabor en quien la recibiera… pero, había algo que odiabas de las sonrisas…

—"Todas las personas en algún momento fingen una sonrisa"— pensaste

Tu infancia no fue mala, aunque no tuviste a tu madre, tu padre era cálido y amable, el hacia que todo el dolor dejara tu corazón por un momento, a pesar de que tu madre muriera cuando tu solo tenias 10 años, tu papá era alguien a quien admirabas y amabas muchísimo, el te inspiraba y tu quieras hacer lo mismo con la gente que te rodeaba…

—"Padre, ¿estarías orgulloso de mi ahora?"— dijiste en voz baja

Abriste los ojos perezosamente, otra vez se te venia el recuerdo de tu padre antes del amanecer, que era ese sentimiento en tu pecho, que a pesar de estar lleno de nostalgia también estaba acompañado de un calor y un reconfortante sentimiento, era algo extraño, pero no le diste importancia y decidiste ducharte, siempre eras la primera en levantarte y era bastante obvio porque, pues tu madrastra te hacia levantar a las 4:30 para que dejaras el desayuno y algunas tareas de limpieza listas antes de irte al instituto, así que despertar a las 5:30 se te hacia demasiado tarde…

—Todo es tan tranquilo a esta hora, que casi puedo escuchar mi pulso cardiaco— dijiste en bajito pues no querías despertar a nadie.

Te cambiaste y en ese momento ibas a amarrar tu cabello pero caíste en la cuenta de que… "YA NO ERA NECESARIO", reíste un poco pues estabas tan acostumbrada que ya lo hacías en automático, cuanto habías pasado… era algo que ahora te hacia sorprenderte de tus habilidades. Bajaste las escaleras y decidiste salir a tomar un paseo, no sin antes dejar una nota en el fridge donde la podría ver tu tía… y el hombre con el curioso nombre y el aura pasiva…

—Aura pasiva… jajaja vale quizás no tan pasiva, pero si me relaja estar a su lado— dijiste saliendo de la casa.

Aun no sabia el sol así que apreciaste un poco el color del cielo de la noche, era algo tan misterioso, tan cercano, pero al mismo tiempo tan lejano, caminabas viendo al cielo, realmente no sabias bien por donde ibas… que mal que no trajeras mapa ese día…

—¡AUCH! Otra vez choque! si que soy tonta!— dijiste sobando tu cabeza

Otra vez habías chocado con alguien y era el mismo azabache de la vez pasada…

—¡Ay! perdón, no le vi señor, es que…— alzaste la mirada y pudiste verlo

—¡HEY! Pero si eres el chico de la otra vez… ay… oye perdona, parece que siempre que nos encontramos es después de que yo chocara contigo— sonreíste y después te levantaste.

—Hm… omnívora…— dijo este en forma de saludo

— Aunque no me desagrada el sobre nombre, preferiría que me dijeras por mi nombre— dijiste con una sonrisa

—Y ¿cual es tu nombre?— dijo el azabache sonrojado, pues su actitud era la de un completo herbívoro y como no serlo ante semejante mujer.

—(T/N), y ¿cual es el tuyo?— dijiste mirándolo fijamente a los ojos sin titubear.

—Hibari Kyoya…— dijo este apartando un poco la vista, pues comenzabas a ponerlo nervioso.

—Mmm… eh leído que en Japón, siempre dicen primero su apellido y después su hombre… entonces tu nombre es Kyoya… es un muy lindo nombre, me gusta— dijiste con un sonrojo de agrado y le extendiste tu mano.

—Hm…— este estrecho tu mano y sintió un leve sonrojo en su cara a lo que solo volteo la cara y evito el verte a esos hermosos ojos (C/O).

—Y dime Kyoya, que haces tan temprano aquí, también eres de los que se levantan a dar paseos por las calles solitarias antes de que las inunde el ruido?…— dijiste con un signo de interrogación saliendo de tu cabeza y posando tu dedo indice en tu mejilla…

—*Demonios es demasiado tierna"— penso el azabache

—Yo paseo por donde quiero y a la hora que quiero…— dijo el azabache por fin.

—Oh vaya… entonces eres como las nubes, que van a donde quieren y a la hora que quieren… amo las nubes, nunca están atadas a nada y siempre están ahí en el cielo, para que cuando te sientas triste o solo, puedas ver esas hermosas figuras que hacen… definitivamente son asombrosas…— dijiste volteando tu mirada hacia el cielo que cada vez se aclaraba mas

Acto seguido el azabache se quedo pensando en esas palabras y sonrío, pues se sentía halagado y ahora podía decir que se sentía orgulloso de ser el guardián de la nube Vongola.

—Bueno Kyoya, me tengo que ir, ya casi despertaran todos en casa y quiero sorprenderles con uno de mis platillos, espero pronto volverte a ver— le dijiste tomando su mano y después depositaste un beso en su mejilla.

—S…seria bueno volverte a ver…— pero que! Pienso acto seguido de tartamudear un poco, no podías verle de esa forma así que después de decir esto el simplemente se fue.

Cuando te perdió de vista el guardián, se toco la mejilla donde le habias dado un beso y dijo para si…

—No me molestaría volverla a ver…— sonrío y se fue directo a la escuela.

Regresaste a casa, fácilmente pues sabias que estabas cerca de la escuela así que no estabas tan perdida después de todo, querías sorprenderlos con tus famosos "Cantucci" y tenias tiempo aun, pues Tsuna no entraba a la escuela hasta las 9 y Lambo e I-pin entraban a la misma hora al jardín de niños.

—¡Bien! aun son las 6:50, me da tiempo de prepararlo a la perfección— dijiste muy animada

Entonces pusiste manos a la obra y sacaste todos los ingredientes, tu tía si que tenia de todo en esa cocina, te encantaba, te apuraste, hiciste la masa y los metiste al horno… mmm no podías esperar poner uno de esos en tu boca, el primero en bajar fue Reborn, con solo su ropa interior, te hizo sonrojar, pues nunca en tu vida habías visto a un hombre semidesnudo, así que desviaste la mirada.

—B…Buenos días Reborn— dijiste avergonzada

—Buenos días (T/N)… lo que huelo ¿es cantucci?— dijo este sonriendo, pues hace mucho que no comida comida italiana preparada por alguien experto en ella use sentía feliz.

—Así es Reborn, tienes un buen sentido del olfato— dijiste tocando tu nariz haciendo referencia a la de el.

—Y tu serias una buena esposa— dijo este mirándola fijamente y sonriendo encantadoramente.

Te pusiste tan roja, que hasta un semáforo te envidiaría por tan rojo brillante que utilizabas, después sentiste unas manos rodear tu vientre, eran grandes, cálidas, suaves, fuertes, te gustaban esas manos, después sentiste una respiración en tu cuello, que te erizo la piel, no querías que te soltara, pusiste tus manos encima de las de el y se quedaron unos minutos así…

—…Podría acostumbrarme a esto…— dijo Reborn a tu oído

Antes de que tu pudieras responderle, hicieron su entrada un par de niños pequeños, que se estaban correteando y jugando, a lo que Reborn soltó el agarre y se fue a sentar a la mesa, mientras te veía.

—Hey niños, que les parece un postre italiano— dijiste muy animada

—I-pin quiere probarlo— dijo la niña con traje típico de China

—Lambo-san se los comerá todos mhahaha — dijo el niño con la pijama de vaca y el afro alocado

—Vaca estupida— dijo Reborn entre dientes

Tu solo te echaste a reír y volviste a observar tus amados cantucci, que estaban saliendo perfectos. Después de un rato bajo tu tía querida y se dispuso a preparar el desayuno normal, mientras tu postre se terminaba de cocinar.

—¡AY! Tsu-kun aun no despierta, (T/N) podrías irlo a despertar— te dijo tu tía

—Claro que si tía, es un gusto— dijiste muy animada, ademas faltaba aun para que terminaran así que en lo que subías y bajabas de seguro ya estarían.

Subiste corriendo a su habitación y pudiste verlo dormido, tan cómodo y tan tranquilo que seria una pena despertarle, así que te acercaste a el y le diste un beso en la frente, le pusiste delicadamente tus manos en su pecho y le moviste un poco, el chico solo pudo atinar un "MMM" de ya voy, después de eso le hiciste cosquillas a lo que tuvo que despertar por completo y te vio en su cama sentada y sonrío…

—Me gusta que me despierten así, gracias y buenos días prima— dijo muy feliz y agradecido por no golpearlo

—No hay de que querido primo, por favor baja a desayunar que ya esta— dijiste regalándole una sonrisa

—E…Etto… ¿que horas son?— dijo visiblemente preocupado a lo que tu entendiste a la perfección.

—Son apenas las 8:00, aun tienes tiempo de desayunar y probar uno de mis postres favoritos—

Ante tal acto solo se sonrojo como un jitomate y tu reste un poco y después te dirigiste a la puerta no sin antes darle un beso en la mejilla, de buenos días, pues en Italia eso es común, el darse un beso en la mejilla después de despertar, y a lo consiguiente obtuviste a un primo sonrojado a mas no poder y saliste con una sonrisa en tus labios… pero o sorpresa al salir lo sentiste…

—Reborn, ¿sabes que tu camuflaje no funciona conmigo verdad?— dijiste dando una sonrisa a la nada, esperando a que saliera.

—Solo quería ver como despertabas a Dame-Tsuna…— salir de su escondite y pudiste ver sus ojos, que si bien trataban de ocultar un ataque de celos, tu lo notaste en seguida.

—No tienes porque estar celoso, también ay un beso de buenos días para ti…— dijiste tomando su rostro entre tus manos y le diste un beso en la mejilla.

Acto siguiente el te abrazo y ambos bajaron a desayunar y a comer tus famosos Cantucci. Después de unos minutos bajo tu primo, por primera vez tenia tiempo de comer tranquilo el desayuno, sin el riesgo constante de preocuparse por ser "Mordido hasta la muerte" por Hibari.

—Bueno me voy y (T/N) tu postre me encanto, ¿puedo llevarles a mis amigos? — dijo visiblemente sonrojado.

—Claro que si y llévales a todos los que sean cercanos a ti por favor— dijiste como petición, pues querías que lo preparan y lo amaran tanto como tu.

—¡GRACIAS!— acto seguido tomo como 20 cantucci's y se fue

—Bueno ahora yo llevare a los niños a la escuela y después pasare a comprar mas comida, nos vemos hasta la tarde chicos— dijo tu tía muy alegre

—Adios tia, Lambo, I-pin— te despediste y ellos asintieron.

Te quedaste sola con el hombre de la fedora, te ponías un poco nerviosa pues te hacia sentir cosas lindas en el corazón y eso era nuevo… pero no te emocionabas, quizás era solo porque no hablas tenido contacto con hombres guapos antes…

—Reborn, puedo ir a conocer un poco de Namimori?— dijiste con una sonrisa

Este sin contesta se levanto y subió a su habitación, tu no entendiste, pero quizás era un si, así que tomaste tu suéter, un poco de dinero y gritaste antes de salir…

—¡YA REGRESO REBORN!— y saliste, no sabias bien a donde ibas a si que solo caminaras, aprenderías el camino y regresarías.

Lo que no sabias es que Reborn solo iba a cambiarse, pues el se encargaría de cuidar de ti y de que no te perdieras en Namimori, pero cuando escucho lo que le dijiste, solo se escucho una queja y rápido se coloco la demás ropa y salir corriendo de ahí, por no esperarle, no se presentaría ante ti, así que si te perdías, el solo te vería y eso ya era suficiente castigo, el verte sufrir por tu prisa…

Ibas caminando, no había muchos jóvenes, pues todos ellos estaban en clases, así que por ahora no encontrarías a nadie de tu edad… o eso creías…

Pasaste por un escaparate de ropa, había cosas preciosas, un vestido, blanco, con un pequeño cinturon dorado, te encantaba la sencillez, pero por desgracia no tenias tanto dinero, así que decidiste seguir caminando, hasta que viste una tienda de pasteles…

—¡AY QUE RICO!— dijiste y saliste corriendo a ver los pasteles y decidida a comprar uno, para compartirlo con tu ahora nueva familia.

Entraste a la tienda y viste tantos postres que se te hizo agua la boca y entonces lo viste ese delicioso pastel de (P/F), se te dilataron las pupilas y sonreíste, después sentiste que un chico llego y se puso a tu lado, tu decidiste ignorarlo, pero su tono de cabello te llamo la atención y no evitaste hacer un comentario…

—¡AY! pero que lindo tono de cabello, se ve tan hermoso, hace un contraste perfecto con tu piel— sonreíste con la vista al frente.

El chico solo volteo y vio una agradable expresión, era la primera chica que no le decía que tenia cabello en estilo de piña y eso le agrado…

—Kufufufu, gracias por el comentario— dijo regalando una sonrisa.

Lo volteaste a ver y viste que tenia unas facciones faciales hermosas, el simple hecho de su cabello te había denominarlo como "atractivo", pero al ver su rostro pudiste cambiarlo fácilmente a un "guapo", te sonrojaste, pero le devolviste la sonrisa…

—Y que pastel compraras ah?— le dijiste muy animada

—Kufufufu, aun no e decidido, pero me podrías ayudar…— dijo este viéndote fijamente a los ojos, como ya antes había pasado con Kyoya, no desviaste la mirada, al contrario, se la sostuviste dejando impresionado al chico.

—Pues mi sabor favorito es (P/F), si quieres te regalo una prueba y si te gusta, lo compras, sino puedes probar con el de piña, que igual es sumamente delicioso, o con el de chocolate blanco o el de brandy, que igual son mis favoritos!— dijiste muy feliz y poniendo tu cara de lado.

—*Es tan tierna*— pensó el chico y se sonrojo un poco, de nuevo pudiste notarlo y sonreíste satisfecha nuevamente.

Una vez que te dieron tu pastel de (P/F), le regalaste un pedazo y a este pareció gustarle, así que opto por comprar uno igual, después de un rato el te dijo que si podía acompañarte en tu caminata y tu asentiste, platicaron de muchas cosas, de cosas que les gustaban, que odiaban, si tenían mascotas o de donde venia… a esta ultima ambos atinaron a que vengan de Italia, lo cual te hizo sentir mas apego a el y le regalaste un abrazo.

—Me encanta encontrar gente de mi amada Italia— dijiste

—No deberías invadir el espacio personal de las personas— dijo

—Perdona si te molesta, procurare no volver a invadir tu espacio personal— dijiste soltándote del abrazo, pero no te alejaste mas de unos centímetros cuando el te volvió a jalar hacia el.

Tu sonreíste y le abrazaste de nuevo…

—Y a todo esto, cual es tu nombre?— preguntaste

—Rokudo Mokuro y el tuyo?— dijo intrigado

—(T/N)— sonreíste

—Es un bello nombre— dijo mientras acomodaba un mechón de tu pelo detrás de tu oreja, a lo que te sonrojaste y le volviste a sonreír.

—Fue un placer Rokudo, ahora me tengo que ir, pero me encantaría volverte a ver, si tu así lo quieres— dijiste

—Seria agradable volverte a ver— sonrío y te acaricio la cara delicadamente.

Después de eso te diste vuelta y te fuiste a la casa de tu tía, guardaste el pastel y buscaste a Reborn, pero no estaba así que optaste por limpiar un poco la casa, el no hacer nada te aburría y limpiar la casa era como un pasatiempo o así decidiste tomarlo, para que fuera mas divertido, que hacerlo por obligación como te decía tu madrastra…

—EN LA ESCUELA—

Ya era el receso y Tsuna y todos sus amigos subieron a la azotea como de costumbre a comer, pero ese día Tsuna traía algo para todos, incluso para Hibari.

—Hey chicos, les traje un pequeño postre que… mi amada primo hizo— dijo con un sonrojo

—Decido! usted es tan amable, que no lo merezco— dijo Gokudera con un sonrojo

—Hey gracias Tsuna, eres muy amable— dijo Yamamoto

—Boss, gracias por el detalle— dijo Chrome

Los demás también le agradecieron a su manera, a Enma solo le dio los postres para cada uno de los de su familia y este los guardo, a excepción del suyo que se lo comió ahí mismo y fue ahí cuando apareció el prefecto del terror… Hibari Kyoya…

—Hi…Hibari-san, mi prima a echo este postre para todas las personas que conozco, así que por favor acéptelo— dijo Tsuna con miedo a que lo golpeara

Pero este no lo hizo, solo arrebato uno de la mano del chico, se dio media vuelta y se fue, por los pasillos este iba comiendo, sabia delicioso, su prima era buena cocinando, pero el quería probar algo de (T/N) no de la prima del herbívoro mayor…

—¡WAAAAAAAO! SABE TAN DELICIOSO!— dijeron todos al unísono

—Si, (T/N) es muy buena cocinando… que les parece si hoy les invito a comer, le diré que prepare algo ella y les aseguro que se enamoraran de lo que hace— dijo Tsuna muy alegre y animado.

Pero que era ese sentimiento que Tsuna comenzaba a desarrollar por tu "Prima"… era acompañado de un fuerte sonrojo y un sentimiento que solo le provocaba Kyoko… pero mas fuerte.

—CON REBORN—

—MALDITO CABEZA DE PIÑA, COMO SE ATREVE A ABRAZAR A MI MUJER, MIL VECES IDIOTA, PERO ME LAS VA A PAGAR… COQUETEAR CON ELLA… NI QUE TUVIERA SUERTE DE SER YO—

Decía el sicario entre dientes, estaba enojado y con justa razón, el guardián de la niebla había coqueteado con la mujer que le gustaba y comenzaba a sentir algo muy especial, ademas de que seria la mejor esposa de todas… pero antes de ir a matar a Rokudo, este recordó que ella estaría sola y seria buen momento para borrar cualquier rastro de Rokudo de su piel… ¡OH SI ESO HARIA!

—EN CASA—

Estabas acostada viento al techo, divagando en tus pensamientos, cuando escuchaste que se abrió la puerta de un golpe, volteaste un poco la cabeza sin separar tu cuerpo del suelo y viste que era Reborn, así que solo dijiste

—Bienvenido a casa Reborn, que tal tu paseo por la ciudad?— dijiste sabiendo que el te había estado siguiendo toda mañana y parte de la tarde

—C…como lo sabias?— dijo este preocupado… acaso estaba perdiendo el don?

—A donde vas causas revuelo, eres un imán de chicas— le sonreíste

—Lo se, soy guapo y no lo puedo evitar— dijo esto para ver tu expresión pero no consiguió nada

—Si esta bien, así pronto podrás escoger esposa y tendrán bebes lindos— dijiste con mucho animo y felicidad

—Hmmm… me voy a mi cuarto— dijo este… olvidando por completo que te iba a borrar todo rastro de Rokudo

—Claro, te avisare cuando este la comida— dijiste con una sonrisa

—Si vale…— se fue

Ahora que lo piensas mejor… notaste diferente a Reborn, pero a supusiste que era porque tenias sueño que lo dejaste pasar, ahora te pondrías a hacer la comida y parte de la cena, para recibir a tu tía con una deliciosa comida al estilo (T/N)…

Y así fue, tu tía se sorprendió cuando llego, que solo atino a hacer un comentario mientras comía.

—Eres tan bueno como yo en la cocina o quizás hasta mas— sonrío y te dio un abrazo fuerte

—Gracias tía, es un placer cocinar para la gente que quiero— dijiste con un sonrojo y una mirada melancólica.

Reborn noto esa mirada, pero prefirió no decir nada, ya habría tiempo pues ya había recordado que tenia que eliminar todo rastro de Rokudo… después de un rato llego Tsuna y todo su ejercito de amigos, incluso venia los Simon, pues cuando Enma les dio el postre quedaron encantados, incluso Adelheid, que solo comía lo que ella hacia, tu al ver tanta gente solo pudiste suspirar y alegrarte, pues seria como una fiesta de bienvenida y podrías conocer a todos los amigos de tu primo…

—(T/N), Espero no te moleste hacer comida para tantos— dijo Tsuna

Tu negaste con la cabeza y le depositaste un beso en la frente, a lo que el castaño se sonrojo visiblemente y sonrío como un tonto enamorado, tu lo viste divertida pero sin tomarle importancia y fuiste a la cocina a preparar "MAS COMIDA"… Todos chicos se quedaron impactados ante tu belleza y al ver como le dabas un beso a Tsuna ellos querian uno igual, pero no podían, tristemente…

—Tsuna porque no nos habías dicho que tenias una prima tan hermosa y amable?— dijo Kyoko

—Porque se lo quería guardar para el— dijo una voz del otro lado de la habitación… era… Rokudo?

—M…Mokuro!… que haces aquí?— dijo Tsuna nervioso

—Investigue mas sobre mi futura esposa y da la casualidad que es tu prima, que pequeño es el mundo, pronto seremos familia… Kufufufu…— río este ante la expresión de los demás

—Y quien dijo que se casara contigo?— dijo un hombre de fedora recordado en el arco de la puerta

—Kufufufu… pero si es el ex-arcobaleno del sol… bueno ella será una buena esposa y yo la quiero— dijo este con todo arrogante

Tu la verdad ni escuchabas, te pusiste tus audífonos y estabas escuchando (C/F) así que ni siquiera prestabas atención, solo a la comida delante de ti.

—Piña, bebé, ustedes están en un error, (T/N) se casara conmigo— dijo sacando sus tonfas

Una guerra estaba por armarse cuando de repente saliste de la cocina gritando…

—YA ESTA LA COMIDA, POR FAVOR TOMEN ASIENTO— dijiste muy feliz y al ver que estaba Kyoya y Rokudo corriste a abrazarlos

—Kyoya, estas aquí, como has llegado, bueno no importa, por favor quédate a cenar— le dijiste con una sonrisa muy grande y dandole un beso en la mejilla

Después de que soltaste a Kyoya, ahora abrazaste a Rokudo

—Rokudo, que bueno que estas aquí, por favor toma asiento y degustar mi comida, tu me dijiste que tenias buen paladar y dabas buenas criticas, así que quiero una para mi comida— dijiste dandole un beso en la mejilla

Ambos guardianes se calmaron y tomaron asiento muy tranquilos, el único que estaba echo un volcán era Reborn, porque a el no le hablas dado un beso, pero ya se desquitaría, era mas grande y hábil que esos niños después de todo.

Después de saludar a todos y que Tsuna te los presentara formalmente y de tu presentarte ante ellos, se formo una gran platica, Adelheid era muy guapa y tenia un carácter fuerte, te recordaba a tu mejor amiga Cara, de no ser por el peinado podrías decir que eran gemelas, Kyoko te daba ternura era muy amable y risueña, Haru era rara y tenia ideas medio locas, pero no dudabas de su buena fe y voluntad al hacerlas, era agradable y tenia un aura hogareña te hacia sentir bien y después Chrome, era callada y reservada, te recordaba un poco a ti, pero después de agarrar confianza sonreía con naturalidad, era agradable y su sonrisa era sumamente honesta, te gustaba eso…

—TU COMIDA ES DELICIOSA— dijeron todos al unisono

A excepción de Kyoya que el solo hizo una reverencia y te regalona una sonrisa cálida, como esas que le dabas a el y pudiste entenderlo sin necesidad de palabras; comenzaba a hacerme tarde así que todos se empezaron a ir, hasta que solo se quedaron Tsuna, Reborn y tu y obvio los demás integrantes.

—Bueno me iré a dormir, vamos I-pin, Lambo…— dijo tu tía y los niños solo pudieron gritan un —¡SI MAMÀ!— y se fueron.

Después Tsuna se despidió y te dio un beso en la mejilla, tu solo reíste y le diste uno en la frente. Ya solo quedaban Reborn y tu, en un silencio acogedor, hasta que Reborn lo rompió…

—(T/N), porque a mi no me diste un beso?— dijo serio

—Reborn… no pensé que… quisieras uno de mis besos— dijiste sonrojada

—Claro que quiero uno de tus besos, cuando me despierto, cuando me voy, cuando regreso, cuando me voy a dormir… quiero siempre un beso tuyo— escondido su mirada bajo su fedora.

—Re…reborn…— lo miraste feliz, jamas creíste que alguien como el pudiera querer tus besos, era un momento especial…

Te levantaste y lo abrazaste, te recargaste en su pecho escuchando su palpitar, en ese momento Reborn tenia el sonrojo mas grande de su vida, pero para su buena suerte no podías verlo, así que solo correspondido el abrazo y te dio un beso en la frente, a lo que tu lo miraste y le regalaste una sonrisa cálida desde el fondo de tu corazón…

—Reborn, gracias por hacerme sentir especial en tu vid…— no pudiste terminar la frase cuando este beso tus labios, fue un pequeño beso, inocente, puro… ese era tu primer beso…

—Gracias a ti por aparecer en la mía— dijo el hombre de la fedora.

Se quedaron abajo durante mas tiempo, platicando de cosas tontas, ASI ES, el gran hitman, el numero uno del mundo, estaba sentado a altas horas de la madrugada hablando de tonterías con una mujer…

Hasta que te percataste de que ya casi amanecía, acto seguido el te dijo.

—(T/N) Por favor acompáñame a ver el amanecer— dijo este tomando tu mano

Tu solo asentiste y se fueron al techo nuevamente, se quedaron ahí hasta que vieron como salir el sol… era algo hermoso…

—El amanecer es algo casi mágico, el sol es algo que me llena de vida y me hace sentir emociones que solo el sabe… amo el sol…— dijiste sonriendo ante e amanecer.

El sicario solo sonrío y se sintió feliz por ser el arcobaleno del sol.

CONTINUARA—

Gedeon Responde:

—Hola chicos, bueno la verdad es que aun no tengo con quien se quedara al final, pero hasta ahora los candidatos son:

Todavía faltan mas personas que voy a ir metiendo con el tiempo, pronto sabrán si encuentran el amor y no se preocupen que igual voy a meter a Takeshi, Hayato, Enma y bueno los demás son sorpresa.

Si les gusto dejen su hermoso review pues me ayudan mucho a inspirarme con la historia y continuar.

KurehaS — Hola y gracias por tu agradable comentario, me halaga el simple echo de que te haya gustado y espero que con esta historia no te haya defraudado, espero la continúes leyendo.

Sheblunar— Gracias y aun se va a poner mas interesante, estaba pensando hacerla de 6 capítulos pero… si sigo metiendo mas personajes y acciones y cosas así va a terminar como de 15 (espero que no mas) igual espero que no te defraude la continuación (ósea este).

Eso es todo, GRACIAS! :D

Ciaossu.