Los personajes no me pertenecen, son de su creadora Akira Amano.
- Letras en ligadas son pensamientos
- Las frases dentro de asteriscos (*) significan acciones o emociones.
Una breve aclaración: Todos los bebes Arcobaleno ya son adultos y cada historia se sitúa después de esta pelea de los Arcobalenos contra Checker Face.
(T/N) : Tu Nombre (C/C) : Color de Cabello
(C/F) : Color Favorito (P/F) : Pastel Favorito
(C/O) : Color de Ojos (T/F) : Tu Canción Favorita
(N/A): Notas de Autor
¡Disfruten!
—Atardecer parte 2—
"Lo que el cielo dio de gracia, no lo pidáis de derecho."
El olor a sal te recordaba esos días en los que con tu papá y tu mamá iban de vacaciones a la playa, el cálido sol, abrazaba tu diminuto cuerpo, las nubes que se presentaban en el momento adecuado, ese cielo tan azul que te hacia sentirte feliz, fueron los momentos mas felices que pasaste con tus padres, creías que esa felicidad nunca terminaría…
—Papá, ¿me conseguiste una nueva mamá?— dijiste con voz inocente
—Y también una linda hermana mi pequeña (T/N)— dijo tu padre tomándote en brazos
—¡QUE BIEN! Así ya no jugare sola, la voy a querer mucho— dijiste abrazando a tu papá
Esa felicidad era pequeña, pues sabias que nadie remplazaría a tu madre, pero no querías preocupar mas a tu padre, así que decidiste hacerlo por el, porque el era tu motivo a intentar ser mejor cada día. Por eso después de que tu padre muriera un año después de su boda con tu madrastra "MISTERIOSAMENTE" como lo llamaron, decidiste seguir haciendolo, pues si tu padre te viera comportarte altanera o mal con tu madrastra se entristecería y no querías eso.
—Que habrá pasado desde que me fui de Italia— dijiste en voz baja abriendo perezosamente los ojos y viendo tu despertador…
—5:30, tengo buen tiempo para hacer todo— dijiste saliendo de tu cama y estirandote lo mas que pudieras
Te fuiste directo a la ducha, te tardaste 10 minutos, cosa a lo que estabas acostumbrada aun, pues tu madrastra te quitaba el agua caliente después de 10 minutos, así que te propusiste hacer un juego y si tardabas mas de 10 minutos tu misma te darías un reto y como tus propios retos eran complicados y muy difíciles preferiste no romper el juego, te gustaba.
—Tiempo justo, jamas perdería ante mi— dijiste riendo un poco
Ayer también Kyoya te trajo tu nuevo uniforme, era muy bonito aunque pensaste que era un poco corto de la falda pues te llegaba a medio muslo y eso te daba un poco de pena, pero no tomaste importancia, te cepillaste el cabello y lo secaste un poco, no querías que se te esponjara tu bello cabello (C/C)…
Bajaste a la cocina y te ibas a dedicar a preparar otro postre y esta vez dos extra pues a ti te encantaban.
—Que hermoso día, hoy podré estar con mis amigos todo el día— dijiste con una sonrisa muy emocionada
Tomaste los ingredientes y te apuraste a preparar el postre, aunque se te hizo un poco extraño que el sicario no bajara a las 7:00 en punto, pues a esa hora siempre ya estaba despierto y te acompañaba mientras cocinabas… bueno las veces anteriores porque ayer no, pues se enojo…
—Bueno mejor que no baje, no quiero ver su cara…— dijiste en voz baja aun seguidas enojada con el.
Todos comenzaron a bajar a las 8, y tu ya habías desayunado y ya te habías ido, ese postre que habías echo era muy rápido así que estaba listo a las 7:30, Kyoya te dijo que llegaras temprano, así que no querías decepcionarlo, así que dejaste una nota para tu tía y tu primo y saliste antes de que alguno bajara, tomaste tus cosas y saliste corriendo de tu casa…
—Espero que no le moleste que llegue a las 7:50 a Kyoya— dijiste mirando tu reloj
Entonces llegaste, estaba emocionada, viste a los otros prefectos, te encantaba su peinado, te recordaba a la película de donde sale John Travolta con un tupé parecido, te sentías en los 50's y eso te agradaba.
—Buenos días chicos, que madrugadores son— les dijiste con una sonrisa
A lo que todos se sonrojaron solo pudiendo dar un "GRACIAS SEÑORITA" pues de haber dicho mas seguro tartamudearían y eso no era digno de un prefecto, entonces entraste y viste a Kyoya en la ventana y gritaste…
—KYO-CHAN YA LLEGUE!— dijiste muy feliz
El prefecto te vio y se quito de la ventana, no sin antes hacer un ademan de que lo esperaras, a lo que tu entendiste y lo esperaste, no demoro ni 5 minutos y ya estaba ahí enfrente de ti, tu como siempre lo abrazaste y el te devolvió el abrazo, te tomo de la mano y te dirigió a donde es su oficina.
—¡WAO! Tienes una oficina muy grande y bonita Kyo-chan— dijiste asombrada
—Es pequeña, pero sirve— dijo el con una sonrisa poco perceptible
—Bueno cuando seas un adulto y trabajes asegurate de hacer tu oficina mas grande y bonita que esta y por favor invítame a conocerla— dijiste con una sonrisa
—Tu no necesitas invitación, ya entiéndelo, puedes ir a donde tu quieras…— se quedo callado en esto ultimo, a lo que tu te quedaste un poco extrañada
—Aja…?— dijiste
—Solo si yo estoy contigo, de lo contrario no podrás— dijo con una sonrisa de par en par digna del gato Cheshire
—Entonces me asegurare de siempre estar a tu lado— dijiste inocentemente
Kyoya sonrío ante esto y se dirigió a abrazarte y no dejarte ir hasta que sonara la campana, te tomo en sus brazos, recargo su cabeza en tu hombro dejando que sintieras su respiración en tu cuello, lo cual te hizo sonrojarte, pero te tranquilizaba tenerlo así contigo, te gustaba esa sensación de paz que solo Kyoya te transmitía… como una nube…
—Kyo-chan, eres como una nube— dijiste abrazándolo aun mas fuerte
—Ser tu nube…— dijo este levantando su cabeza y viéndote a tus hermosos ojos (C/O)
—Kyo… chan…— dijiste sonrojada y con una sonrisa de par en par.
el tiempo pasaba lento y no vendrían a molestar pues los demás miembros del comité de disciplina estaban chocando la entrada y al menos hasta las 9 tendrían libre, así que aprovecharía el tiempo que tenían, te acorralo contra la pared y te beso, otra vez te sorprendía, te gustaban sus repentinos besos, ahora tu lo pegaste mas hacia ti, sentiste su fuerte pecho y el al sentir tus pechos se puso rojo, le gusto esa sensación, se separaron del beso por falta de oxigeno, te miro unos segundos con ojos de cariño y entendiste que en el siguiente beso tendrías que dejar entrar su lengua, tu solo sonrojaste y le sonreíste ante su petición y así fue, dejaste entrar su lengua, se quedaron así unos minutos, después pego su frente con la tuya y te dijo
—Quiero ser tu primera vez…— dijo mirándote a los ojos serio
—Kyo…chan… to…todavía… no… por favor…— dijiste apenada y con mirada triste
—Te daré todo el tiempo que quieras, pero piénsalo…— dijo acariciando tu cara delicadamente
—Lo haré, pero antes puedes llevarme a mi salón…— dijiste sonrojada y tomado su mano
El solo asintió y entrelazo sus dedos con los tuyos, haciendo el agarre mas fuerte, le gustaba sentir algo cálido de vez en cuando… Este te llevo hasta tu salón y pudiste notar que ya había muchos alumnos entre ellos 6 caras conocidas, todos se quedaron petrificados al ver a Hibari a tu lado, pero tu no prestaste atención, la gente que no conocías no te importaba en lo mas mínimo y hablaran lo que hablaran tu sabias la verdad y eso te gustaba.
—Gracias Kyo-Chan, te paso a buscar en el descanso?— dijiste viéndolo con una sonrisa
—Te estaré esperando— dijo viéndote y después apartando su vista de la tuya para ver con un aura asesina a los que se les quedaban viendo
—Bueno, gracias nuevamente…— te ibas a ir ya a tu lugar pero sentiste que este tomo tu mano y lo volteaste a ver
—Mi beso…— dijo con una pequeña sonrisa y tu sonrojaste, no creías que alguien como el te pidiera un beso.
—Claro, como pude olvidarlo— tomaste su cara entre tus manos y le diste un beso en la mejilla, este se quedo conforme y se fue.
Entraste un rato y platicaste con tus amigos y tu primo en lo que llegaba el profesor, ellos ya te explicaron como era el protocolo, así que en un rato mas tendrías que salirte y después entrar y presentarte ante todos los del salón, ellos se encargarían de decirle al profesor que había una nueva alumna así que no tenias de que preocuparte y así lo hicieron, entro el profesor, ellos le avisaron, te hizo pasar y te presentaste, obtuviste mucha atención de muchos chicos de tu salón y varios "NO ES TAN GUAPA" o "Y QUE QUE SEA ITALIANA, IGUAL NO ES BONITA" de muchas chicas… pero igual te han dicho cosas peores y eso no era nada…
—(T/N) AQUI AY UN ASIENTO!— te grito Yamamoto
—Gracias Takeshi— le sonreíste y te sentaste alado de el a lo que un castaño, un pelirrojo y un peliplata se quedaron enojados.
El resto del día paso tranquilo, tus clases eran tranquilas y te gustaban todas las materias, al parecer eras buena en todas, incluso en matemáticas, no tan buena como Hayato pero si eras la segunda mejor del salón y eso ya era mucho, en las primeras horas dejaste maravillados a tus profesores, sabias mucho. Llego el primer descanso…
—Comeras con nosotros?— Pregunto Yamamoto
—Hoy no Takeshi, quede con Kyo-chan de que comería con el— dijiste sonriendo
—Bueno quizás en el segundo descanso?— volvió a preguntar pero esta vez mas insistente
—Dos descansos?… sao, que genial, entonces si comeré con ustedes— dijiste muy animada, pues no sabias eso de los dos descansos.
—Vale entonces te esperaremos en el segundo (T/N)— te dijo dándote un abrazo
A lo que tu te sonrojaste, pero correspondiste el abrazo y saliste corriendo a la oficina de Hibari, al llegar viste que tenia un hermoso pajarito en su hombro y el lo estaba acariciando, te encantan los animales pero en especial las aves, a lo que otra vez como de costumbre no callaste tu pensar…
—Me gustan las aves, ellas son libres de surcar los cielos a su placer… ojalá fuera una— dijiste muy feliz
El prefecto te alcanzo a escuchar y solo pudo sonreír, siempre sabias como romper el silencio de una manera agradable y cálida, aunque no lo dijera, eso le encantaba, pero aun no era momento de decírtelo…
—Me darás de tu almuerzo?— pregunto el azabache
—Claro, pero tu me tienes que dar del tuyo— dijiste muy animada
Este asintió y se sentaron los dos a comer ahí, a pesar de que ya vivías en Japón aun no sabias cocinar sus platillos, así que solo cocinabas cosas típicas italianas, era una agradable combinación, Italia y Japón unidos en una comida, solo podías repetirte a ti
—"Jamas imagine que pasaría esto"— con una gran sonrisa
Mientras Hibari comía tu le contabas como había estado tu día, como eran tus profesores y tus clases, que te gustaban mucho y este aprovechaba para robarte mas comida, pues a pesar de no admitirlo, amaba tu comida, ¡PERO SOLO LA TUYA! y también te hacia comentarios cada vez que podía gesticular palabra, pues comida muy rápido y siempre tenia la boca llena, cosa que te dio mucha risa y solo podías limpiar su cara cuando este se le quedaban residuos de la misma.
—Kyo-chan… te has acabado mi comida, ahora yo me acabare la tuya— dijiste con una sonrisa maliciosa
—Eso si yo te lo permito…— dijo este con otra sonrisa
—Vamos! dame de tu comida— le pusiste carita triste esperando a que resultara
—Con una condición— dijo aun con la sonrisa
—Mmmm… cual?— dijiste con duda
—Dame un beso— dijo
—Mmm… bueno esta bien— accediste con un sonrojo y una gran sonrisa
Este bajo su comida y dejo que lo besaras, sabias que solo podías besarlo en los labios cuando los dos estuvieran solos, cuando estuvieran rodeados de personas solo seria un pequeño beso en la mejilla, así que por ahora era todo tuyo, a lo que sonreíste y sentiste un pequeño doki doki en tu corazón, Hibari se estaba ganando tu corazón.
—Bueno ahora dame tu almuerzo— dijiste tomando su comida de la mesa y comenzando a comer
—Es todo tuyo, igual me llene con la tuya— dijo sonriente
El descanso termino y tu volviste a tu salón, no sin antes darle un beso pequeño en los labios a Kyoya y salir corriendo, llegaste a tu salón y pudiste ver que ya estaban todos, tomaste asiento y dejaste que pasara el tiempo, hasta tu segundo descanso, tuviste Historia universal y tu eras una experta en ello, Geografía ni se diga, Literatura ni mencionar, eras excelente, llego el segundo descanso…
—Ahora si compras conmigo?— dijo Yamamoto con una gran sonrisa
—Si Takeshi, ahora si— tomaste su brazo y el te dirigió a la azotea.
No podías creerlo, era un lugar espectacular, te encanto, te sentías cerca del cielo y podías ver todo Namimori, te giraste y abrazaste muy fuerte a Takeshi en forma de agradecimiento por llevarte a un lugar tan increíble para comer.
—Y… y… que cometas?— dijo Takeshi con un sonrojo
—Mmm… bueno Hibari se acabo toda mi comida, así que solo comeré mi postre— dijiste un poco desanimada pues comenzabas a tener mucha hambre
—Yo te puedo dar de mi comida— dijo Takeshi con una gran sonrisa
—¡ESO SERIA ESTUPENDO!— dijiste
Tomaron asiento y comenzaron a comer, su comida era realmente buena, podrías decir que era tan buena como la de tu tía o la de Hibari, te encanto…
—Que delicia Takeshi, gracias por compartir conmigo— le sonreíste y le diste un beso en la mejilla
El hombre se quedo quieto y un sonrojo comenzó a aparecer, lo notaste y sonreíste.
—Y que los chicos no aparecerán?— le preguntaste
—*Espero que no* — pensó
—No lo se, ya se demoraron— dijo
—Mmm… bueno…— no le tomaste mucha importancia, que les podría pasar a fin de cuentas estaban en una escuela, no es como si fuera un laberinto
Comenzaste a platicar de muchas cosas con Takeshi, que tenían varios gustos similares y una pasión por los deportes, solo que tu eras mas del estilo del tenis que del baseball, pero en algo estaban desacuerdo, ambos practicaban con la espada, aunque el practicaba kendo y tu esgrima, decidieron un día practicar juntos, pues seria divertido, ademas de que los dos tenían un espíritu competitivo extremo y ninguno perdería tan fácil solo por que eran amigos y no querian lastimarse.
s/f: Suena la campana
—Bueno ya es hora de regresar— dijiste
—Si, que mal, tan bien que me la estaba pasando contigo…— dijo un poco sonrojado
—Si yo igual…—
Te diste media vuelta y ya ibas camino para la puerta, pero sentiste una mano tomar tu muñeca, volteaste a ver a Takeshi y este te tomo en un abrazo, robándote un beso fugas, fue lindo, no te desagrado en lo absoluto, lo que provoco que sonrojaras nuevamente como un semáforo…
—Ya…ya…tenemos que volver— dijiste tartamudeando y aun roja
—Si, vamos…—dijo este muy feliz
Ambos regresaron al salón y ahí los esperaban los demás chicos…
—Yamamoto, te esperamos en el jardín donde dijiste que comeríamos y nunca apareciste— le dijo un castaño un poco molesto
—Perdona Tsuna, es que se me olvido y fuimos a la azotea— dijo este con una sonrisa muy marcada
—Perdona primo, no vuelve a pasar— dijiste sonriéndole y regalándole un beso en la mejilla
El castaño ya no dijo nada y olvido el enojo, todos tomaron asiento y esperaron a que las demás clases terminaran, se te paso muy rápido el día, era lo que pensabas mientras tomabas tus cosas…
—Vamos a casa (T/N)— dijo Tsuna
—Mmm… adelanten, yo tengo que ir a otro lado…— dijiste un poco nostálgica
—Si quieres te acompañamos— dijo Hayato, lo que te hizo sonreírle
—Gracias chicos, pero tengo que ir yo sola— dijiste
Ellos asintieron, aunque un poco preocupados, no dijeron mas y se fueron, ¿a donde ibas?, ¿porque tenias que ir sola?, eran solo unas de las preguntas que se formularon en sus cabezas, pero no tenían mas que hacer lo que tus les pedias o de lo contrario podrías enojarte.
—Le prometí a Rokudo que iría a visitarlo después de mi primer día de clases— dijiste en voz bajita y corriendo hacia Kokuyo Land.
En eso viste por tu camino a Reborn, iba con una chica muy guapa… desgraciadamente iban en sentido contrario y tenia que pasar por el mismo lugar, así que tendrías que verlo… Tomaste aire, te armaste de valor y demostraste determinación pura, nadie te haría sentir mal, no lo permitirías y menos a alguien de su calaña. Pasaste a su lado y el te noto, te tomo del brazo haciendo que lo voltearas a ver
—¡(T/N)!— dijo sorprendido
—Hola Reborn y hola novia de Reborn, un gusto— dijiste con una sonrisa sincera
—Yo…yo no sabia que ibas a estar aquí…—dijo preocupado
—No te preocupes, yo ya me iba, le prometí a Rokudo que lo iría a visitar, por cierto un gusto novia de Reborn, espero verte mas seguido por la casa— dijiste mirando a la chica
—Bianchi, un gusto y si yo igual lo espero…— dijo esta abrazando mas el brazo de Reborn
—Adiós chicos— arrebataste tu brazo dejando sorprendido mucho a Reborn.
Continuaste con tu camino, te dolía verlo con la chica, pues aunque no quisieras sentir nada por el, lo hacia, el fue tu primer beso sin lengua y tu primer beso con ella… Pero te sentías feliz, pues encontré a su persona especial y tu tenias a Hibari, que el te hacia sentirte especial, cuidada y protegida, querida incluso… así que sonreíste y dejaste de prestarle tanta atención…
—Bien ya llegue… ¡Ay! si que esta lejos— dijiste un poco desanimada pues tendrías que volver a casa sola y era al menos una hora de Kokuyo a casa.
—ROKUDO!— gritaste al entrar en su "casa"
—Kufufufu, haz venido…— dijo este con una sonrisa burlona
—Te dije que vendría, ahora si te contare como estuvo mi día— dijiste feliz
—Y que… no hay abrazo o un beso de por medio?— dijo este haciendo un puchero y haciéndote morir de ternura pues nunca hacia eso
—Cierto…— te acercaste a el para darle un beso en la mejilla…
Pero este fue mas rápido te tomo en sus brazos y te beso en los labios, fue un beso arrebatador, cuando menos te lo esperaste ya tenias los labios de Rokudo con los tuyos y sabias bien que no se detendría hasta meter su lengua en tu boca, por lo que sonrojaste y decidiste no poner resistencia, de lo contrario te obligara de alguna forma… Dejaste que el beso continuara entrelazando tus dedos en su hermoso cabello, amabas ese cabello color índigo. Al fin se separaron, pero no dejaste de abrazarlo, estabas muy roja y se te hacia increíble que alguien ta guapo como Rokudo pudiera o mas bien quisiera besarte así, este también te abrazo mas fuerte y sin romper el abrazo comenzaron a platicar de tu día y su día y de un de repente comenzaron a divagar en los temas, empezaron a reír a hacer chistes a contar de su pasado, no todo y ambos ocultaban pasados turbios, "todavía no había porque contarlo" pensaron los dos.
—Ya es muy tarde Rokudo, me tengo que ir— dijiste mirándolo a los ojos
—Como quisiera que no, pero entiendo, volverás mañana?— pregunto intrigado
—Tal vez, la verdad es que es muy lejos, no podríamos vernos en algún lugar mas cercano?— dijiste mostrando tu inconformidad ante su lejanía
—Kufufufu… no te enojes mi pequeña (T/N)— acaricio tu cabello color (C/C) delicadamente a lo que cerraste los ojos
—Por favor, algo mas cerca…— dijiste en forma de suplica
—Yo iré a tu casa, no te preocupes, pero será hasta la noche, como por las 8, esta bien— dijo con una sonrisa honesta
—PERFECTO! así te invitare a cenar— dijiste
—Ese es el plan, tengo que probar toda tu comida antes de hacerte mi esposa— dijo este con una sonrisa burlona
—Hahaha, bueno ya me voy Rokudo— dijiste esparandote de el
Este te tomo por la mano y la beso antes de que salieras corriendo…
—Te veré mañana— dijo con una mirada seductora
—Te esperare…— dijiste sonriendo
Y sin mas ni menos saliste corriendo a tu casa, llegarías a las 9 y seguro que te regañara tu tía, pero no importa, estabas muy feliz muchos besos el día de hoy y todos de chicos muy guapos y divertidos… claro esta que a su forma, llegaste a tu casa muy agitada, tocaste la puerta y esta se abrió enseguida dejando ver a un hombre de fedora y traje negros, te dio un poco de miedo, pero no prestaste atención…
—Porque acabas de llegar…— te dijo el hombre con tono autoritario
—Porque estaba con Rokudo…— dijiste muy feliz
—Claro, con el si te acuestas, ¿no?— dijo muy enojado
—POR QUE CLASE DE MUJER ME TOMAS— dijiste muy enojada
—Por lo que eres…— dijo mirándote muy enojado
—Eres un imbecil Reborn, tu no tienes derecho a reclamarme nada, porque tu tienes novia y yo no, aprende las diferencias idiota y después me jodes todo lo que quieras con que soy una mujer de arrabal… estupido…— estas muy enojada
Lo empujaste y entraste, el cerro la puerta tras tuyo y te jalo a tu habitación, tu forcejeabas con el, tenia mucha fuerza y no podías sacaste de su agarre, entraron a tu cuarto y este lo cerro, te tiro en tu cama y este se subió encima tuyo tenia la mirada llena de odio y coraje podías sentirlo cuando te veian…
—Te enseñare lo que es un hombre de verdad…— dijo este tomando tus manos y apretando fuerte para que no pudieras moverte
—No, Reborn, por favor, no, no… piensa lo que haces por favor…— dijiste comenzando a llorar, lo desconocías…
—Solo te gusta estar con niños, yo te mostrare lo que es esta con un hombre…— dijo comenzando a besarte salvajemente en la boca y en el cuello
—No Reborn… por favor… yo no quiero estar con nadie— dijiste con lagrimas en los ojos
—TU RESPUESTA NO ME IMPORTA— dijo aun con odio
—Yo jamas te perdonare…— dijiste dejando de luchar, pues entendiste que no tenia caso
—No necesito tu perdón…— dijo mirándote a los ojos
De tus ojos solo podían salir lagrimas, tu boca no podía articular ya ninguna palabra, tu mente estaba en blanco y con una pregunta en ella "¿Porque hace esto?" … Reborn noto que tu mirada perdía todo el brillo, inocencia, calidez y comenzó a calmarse y a soltar el agarre… Tu ni te inmutaste, te habías cansado de esto y de el.
—¡(T/N)! Yo… yo… perdoname… por favor… yo…— decía mientras se levantaba y veía como estas, que estaba haciendo, porque perdió así el control… porque te trataba así.
Tu no dijiste nada solo te levantaste y te dirigiste a la puerta de tu habitación, te giraste al verlo y solo pudiste decir…
—Dile a mi Tia que no regresare por ahora a casa, que no se preocupe— te giraste y saliste de tu habitación, tomaste tus cosas de la escuela y saliste…
Reborn no pudo impedirlo, estaba tan metido en sus pensamientos y en todo el daño que te causo por sus arrebatos, eras la mujer que el mas amaba y el te hacia esto… estaba rompiendo su código de "Jamas lastimar a una dama"… pero estaba celoso de los demás, el te quería solo para el…
Saliste corriendo de la casa, no sabias a donde ibas así que solo corriste, te dolía, sabias que tus ojos hablan perdido su brillo, aun estaban nublados por lo que acababa de ocurrir, de un de repente te detuviste en un pequeño puente que estaba ahí y viste el rio y como se reflejaba la luna…
—Mamá, no sabes cuanto te necesito— las lagrimas seguían cayendo
Continuaste corriendo, querías creer que solo así podrías olvidar, hasta que volviste a chocar con alguien…
—Perdona, yo no me fije por donde iba…— dijiste tirada en el piso y sin inmutarte
El hombre al escucharte se giro, se agacho y te abrazo, viste ese cabello blanquezco, lo conocías, le abrazaste y continuaste llorando, este te levanto y te cargo, podía sentir tu dolor, aunque no sabia porque, te llevo a donde vivía con sus guardianes, tu solo pudiste abrazarlo del cuello, llegaron a su casa y este le dio una sonrisa a sus guardianes…
—Byakuran-sama… que hace con la señorita (T/N)?— pregunto Kikyo visiblemente preocupado
—Después les explicare, ahora me voy a mi habitación…— dijo aun contigo en brazos
Sus guardianes solo asintieron, pues sentían su aura que pesar de notarse calmado, este estaba enojado pues alguien había echo llorar a su mujer, este llego a su habitación y te coloco en su cama y por fin hablaste…
—Gracias…— dijiste aun llorando
—No tienes que agradecer, haría lo que fuera por ti…— dijo Byakuran
Te dio una playera de el algo larga, para que la usaras como pijama, tu fuiste directo al baño a cambiarte, se te veían un poco las bragas, pero ahora era lo que menos te importaba, Byakuran al verte así solo le paso por su cabeza…
—*Jamas dejare que alguien la vea así*— sonrío
—Duermes conmigo?— le dijiste aun estabas rota, no querías estar sola
—Con gusto…— se quito su playera y se dejo solo el pantalón, no quería incomodarte
te metiste a las sabanas y lo abrazaste, el pudo sentir tus lagrimas, así que agarro tu barbilla y te beso…
—Yo siempre te cuidare y te protegeré, cada que te sientas sola o triste no dudes en venir a mi, yo te sanare…— te dijo viéndote a los ojos
Su mirada era cálida, amable, no había malicia en ella, era honesto, podías confiar en el… sin dudar…
—Gracias Byakuran… gracias…—
Este pego tu cuerpo con el suyo y te volvió a besar esta vez metiendo su lengua a tu boca, su besos eran cálidos, honestos, tiernos, suaves, te llenaron de tranquilidad y pudiste conciliar el sueño solo gracias a sus tranquilos besos, justo igual que el cielo…
—Descansa mi amada (T/N)… Yo te protegeré…— te dijo acariciando tu cabeza y comenzando a quedarse dormido…
—CONTINUARA—
GEDEON RESPONDE:
—Ne Hola, bueno… se que dije que iban a ser solo dos partes, pero me di cuenta que no se puede quedar solamente con 2 partes, así que haré una tercera parte de Amanecer, juro ya no lo volveré hacer y seré mas conciso con mis palabras, por cierto una gran disculpa, no quise poner a Reborn como malo es solo que… se me ocurrió, pero les juro que ya no lo haré así, esto fue lo ultimo que vemos de el así… y también en el tercer amanecer meteré una escena con Hayato… HUUUUY!
—KurehaS: Ne muchas gracias por eso :') haces hacer a mi corazón DOKI DOKI! y si la verdad es que Byakuran es uno de mis personajes favoritos y quiero que en mi historia sea de los guapos buenos, que están en las buenas y las malas, creo que el seria así en la vida real y espero no decepcionarte con este episodio.
Ciaossu.
