Los personajes pertenecen a S. Meyer…


Capitulo 32: Arrepentimiento

Edward POV

Me desperté a causa del sonido de unas hoyas. Levanté mi cabeza y miré hacia la cocina. Angela era la que estaba haciendo ese insoportable sonido.
—¿Qué haces? —le dije con la voz somnolienta.
—Busco mis aros —me contestó —¿Los has visto?
—¡Quiero dormir Angela! —la regañé y volví mi cabeza a la almohada.
—Lamento arruinar tu sueño, pero es hora de que te levantes, vamos a llegar tarde a la Universidad —dijo ella. Gruñí por lo bajo y me senté en el sillón, mientras restregaba mis ojos para poder mirar bien, me puse de pie y comencé a caminar hacia el baño —Oye, ¿Qué tienes?
—¿Por qué? —le pregunté deteniendo mi paso.
-— Porque estas así como… renovado, como nuevo. Tienes una mirada distinta y pareces hasta contento —me dijo.

'Bella'

Pensé en ella al instante. Estaba como nuevo por lo que había pasado con Bella. Me sentía extrañamente renovado, como si hubiese dormido unos tres días seguidos.
—Estoy haciendo yoga —le dije a Ang mientras entraba al baño.
—¿En que momento? —preguntó ella y pasó por mi lado hasta la habitación.
Entré al baño y lavé mi cara y mis dientes. Escuché como tocaban la puerta de baño.
—¿Si? —dije mirando hacia la puerta. Mi prima la abrió y se asomó.
—Me voy primito,Bella ya esta abajo por mí —me dijo.
Me paré bien derecho y la miré fijo. Ella estaba abajo…
—Está bien, te veo luego —le dije.
Ella me sonrió y salió de allí dejándome bastante alterado. Bella estaba abajo, en su auto yendo hacia la Universidad. De seguro va a contarle contentísima a Angela lo que pasó esta madrugada.
Sonreí y terminé de arreglarme para salir de casa y subirme a mi linda moto. El día estaba espectacular, un sol radiante y un cielo azul. Me puse mis anteojos y prendí marcha hacia la Universidad.
Llegué mis amigos ya estaban en el lugar de siempre. Me bajé de Betty y miré el auto de Bella. Ellas ya estaban adentro…
—¿Qué tal hermanos? —les pregunté contento mientras me acercaba a ellos y los abrazaba a cada uno por separado.
Ben se alejó de mí y me miró con desconfianza.
—¿Quién eres? ¿Dónde está Edward? —me preguntó mirándome de arriba a bajo.
—Soy yo, soy yo ¿Acaso no puedo abrazar a mis hermanos? —les dije.
—No, este no es Edward —le dijo el oso a Ben. Reí divertido.
—Vamos, hay que entrar, se nos hace tarde —dije y comencé a caminar. Detuve mis pasos y me giré a verlos. Sonreí por lo bajo —¿Pueden moverse?
—No, este de verdad no es Edwad. ¡Tengo miedo Emmet! ¡Tal vez una nave espacial rapto al verdadero Edwa y nos dejó a este que da abrazos y quiere llegar temprano a clases!
Emmet me miró fijo analizándome. Hasta que una sonrisa de idea atravesó su rostro.
—Yo se que es lo que le pasa —dijo el oso. Ben lo miró.
—¿Qué le pasa? —le preguntó Cheney.
—¿Acaso no te has dado cuenta Ben? Mira su cara, mira su aura, su rostro, su cara de relajación y renovación. -Edward tuvo sexo anoche, por eso está así —le dijo él.
Ben me miró fijo y sonrió.
—Ooooh, por ahí viene la mano —dijo Cheney y ambos se acercaron a mí. Sonreí por lo bajo, estos dos siempre encontraban la manera de saber lo que me pasaba —¿Quién fue la afortunada si se pueda saber?
Comenzamos a caminar hacia el edificio de la Universidad. Apreté mis labios y solté un suspiro. Los miré a ambos y sonreí.
—No voy a decírselos —les dije.
—Oh, vamos —dijo Ben —Debemos saber quien te dejó como nuevo.
—¿Fue Kate? —preguntó Emm. Lo miré extrañado.
—¿Quién es Kate? —le dije.
—No, no fue esa. Ni siquiera la recuerda.
—¿Leah? —dijo Ben. Negué con la cabeza y reí.
—No van a saberlo, es una forma que le debo de respeto. Soy un caballero no voy andar contando que me acosté con ella por ahí —les dije.
—Pero nosotros no somos cualquiera, somos tus amigos, tus hermanos… podemos saberlo —me dijo Emm.
—No, no van a saberlo —dije firmé.
Detuve mi paso al ver como ella caminaba hacia nuestra dirección hablando con Rose y con mi prima. Las tres nos miraron. Rose y Angela sonrieron, pero ella no lo hizo. Su mirada seria se desvió de mí para sonreírle a Emmet. Se acercaron a nosotros.
Emmet besó a Rose, y ella se quedó abrazada a él. Miré a mi prima que le sonreía tontamente a Ben. Posé mi mirada en Bella. Ella miraba sus uñas sin preocupación, y como si yo no estuviera allí. Acomodé mi garganta.
—Hola —le dije. Levantó su vista y me miró. Sonrió fingidamente.
—Hola —dijo secamente. ¿Qué estaba pasando aquí?
—¿Cómo estás? —le pregunté. Se giró a ver a Angela.
—¿Por qué no entramos? El profesor ya va a llegar —dijo y empujó a mi prima hacia el salón.
Fruncí el ceño y miré hacia el salón en donde ella acababa de entrar. Sacudí mi cabeza y entré. La miré y ella se sentó al lado de mi prima. Angela la miró divertida y rió…
¿Le habrá contado?
Creo que aun no, porque si fuera así Ang ya me hubiese dedicado una mirara cómplice y divertida, y aun eso no había pasado.
Lo dejé pasar, tal vez ella solo esté jugando conmigo. En cualquier momento se acercara a mí y me dirá lo bien que la pasó conmigo. Si, eso es lo que va a pasar.
El profesor llegó y la clase comenzó. La miré y ella miraba fijo al frente, bajé mi mirada a la forma en la que estaba sentada.
Sus piernas cruzadas, una encima de la otra. Apoyó su codo derecho sobre la mesa y corrió todo su cabello para el otro costado, dejándome una sensual vista de la piel de su cuello. Tragué ante el recuerdo de su sabor… ella estaba jugando conmigo, ella quería provocarme. Mientras seguía acomodando su cabello, su mirada se cruzó con la mía. Me fijó por unos cuantos segundos, pero rápidamente volvió a mirar al frente.
¡Maldita sea! ¡Ella es una… una… una maldita!
Las horas seguían pasando y la actitud de Bella era cada vez más extraña. No se porque, pero creo que me odia.
Emm y Ben se sentaron a mi lado en la cafetería. Los miré y sonreí sin ganas.
La felicidad que tenía a la mañana, se estaba consumiendo de a poco. Ben miró a la mesa en donde estaba Bella sentada sola, escribiendo algo en su celular.
—¿Me parece a mí o Bella esta algo… mal? —dijo Emmet. La miré con ojos venenosos.
—Yo veo que está perfecta —dije con tono enojado —Incluso es más indiferente conmigo que antes.
—¿Y porque no debería de estar indiferente? —me preguntó oso.
—Pobrecita, me parte el alma —dijo Ben y se puso de pie —Voy a preguntarle que le pasa…
Emmet y yo vimos como Ben se acercaba a la mesa de la morena y se sentaba frente a ella. Bella lo miró sorprendida y le sonrió al instante. Ben le preguntó algo y ella negó con la cabeza sin dejar de sonreí le volvió a decir algo y ella asintió sonriendo. Le dijo algo y Ben se puso de pie. Rose y Angela llegaron para sentarse junto a ella, mientras Ben regresaba a nosotros.
—¿Y? ¿Qué tiene? —preguntó el oso.
—Dice que nada, solo que esta un poco cansada porque no durmió bien anoche —dijo él.
—¿Le preguntaste por que? —le dije a mi amigo.
—Si —dijo asintiendo —Me dijo que se quedó viendo una película cómica hasta muy tarde…
—Por lo menos pudo haber dicho que fue una de acción —susurré por lo bajo.
—¿Qué? —dijo Ben.
—Nada, nada – me apresuré a decirle.
—Oye, tú no estabas tan radiante solo porque tuviste sexo, esta mañana —me dijo Emmet —¿Por qué estabas tan radiante?
—Olvídalo, mi sol se está consumiendo en sus propias llamas —le contesté.
—No entiendo —dijo el oso
—Su felicidad se esta convirtiendo más bien en la razón de una profunda oscuridad que poco a poco lo va apagando —le dijo Ben.
—Sigo sin entender —aclaró Emmet.
—Traducción para ti Emmet —le dije y lo miré —Hay que tener cuidado con lo que deseas.
De repente el oso sonrió abiertamente como si acabara de recordar algo que lo hizo muy feliz.
—Ayer hice el amor con Rose —confesó sin dejar de sonreír.
—No quería saber eso —protestó Ben.
—Yo menos —le dije —¿Qué pasó con el código de caballerosidad?
—Es que ella ya no es una cualquiera no voy a acostarme con ella una sola vez. Voy a hacerlo muchas veces más —nos dijo.
—¿Por qué eres tan demostrativo? —le dije y miré la cara de Ben.
—Cuando hagas el amor con alguna, te vas a dar cuenta. No es cosa de una sola noche, vas a querer hacerlo todas las noches que sigan —me dijo.
Dirigí, inconcientemente, mi mirada a Bella. No, ya esta, con lo de ayer alcanzó, puedo volver a ser como antes... yo no quiero hacerlo de nuevo con ella.
Mentira... si quiero volver a hacerlo... pero no porque nosotros hayamos hecho... hecho el amor, no. Eso no fue aquello... Solo porque ella... ella es increíble.
—¡Reacciona Edward! —me dijo fuerte Ben haciendo que saliera de mis pensamientos.
—¿En que estabas pensando? Tenías cara de no y luego de si —me dijo Emm.
—Estaba pensando en las probabilidades de lo que acabas de decir —le dije.
—¿Y cuales son? —me preguntó.
—Son total y completamente nulas —le aseguré.
Entonces Emmet se puso de pie cuando vio como Rose se acercaba a nosotros.
—Ya vuelvo —nos dijo y se alejó con ella.
Un celular comenzó a sonar y era el de Ben, miró la pantalla y se alejó de mí, haciéndome un gesto de espera. Me dejaron solo en la mesa. Miré a la mesa de la morena y mi prima que hablaban. Angela le habló indignada. Me puse de pie y me acerqué a ellas, sentándome justo al frente de Bella. Ambas me miraron. Pero al instante Ang volvió su vista a su amiga.
—Estas insoportable Bella —le dijo con tono enojado.
—Si no te gusta, no me hables —le contestó ella.

—¿Pasa algo? —pregunté. Mi prima me miró.
—No lo se, esta intratable... no le puedes hablar mucho porque se irrita... para mi que estas en sus días.
—No —le contesté muy seguro. Bella me miró asesinamente.
—¿Cómo lo sabes? —me preguntó mi prima.
—Solo está así porque vio una película cómica por la noche… al parecer le gusto mucho mientras duró… pero luego la irritó —le dije a Ang sin dejar de mirar a Bella.
—Pues creo que tú también la has visto —me dijo ella.
—¿De que hablan? —preguntó Ang.
Mi mirada seguía fija en Bella, al igual que la de ella en la mía. Era como si me estuviera desafiando a hablar.
—La diferencia es que yo no me arrepiento de haberla visto, es más me encantó, pero creo que la clasificación que le dieron no fue la apropiada —le dije a la morena.
—Yo creo que te asusto un poco —me dijo —¿No te fuiste corriendo?
—¿Acaso querías que me quedara a terminar de verla? Creo haber escuchado que ya era muy tarde…
—Esperen un momento —habló Ang colocando su rostro en medio de ambos —¿Ustedes estaban juntos ayer?
—NO —dijo Bella.
—SI —la contradije.
Angela nos miró con más confusión que antes.
—¿Si o no? ¡Decídanse! —nos pidió.
—Nos habíamos reconciliado, primita —le conté mientras una sonrisa burlona se dibujaba en mi rostro.
—Para una reconciliación hace falta una relación, Masen. La cual tú y yo no tenemos —me dijo ella. Sonreí mirándola fijamente al recordar mi apellido en sus labios, pero de manera agitada.
—Ignórala Ang —le dije a mi prima —Solo está molesta porque no quiere admitir que la película le encantó.
—Pero, ¿Qué tienen en común la película y la reconciliación? —preguntó confundida.
—¡Todo! —dijimos ella y yo al unísono.


Bueno, aquí hay otro capitulo. Espero les haya gustado. Gracias por todos los alertas y RW's. Me suben muchísimo el animo. Gracias también a los lectores silenciosos. Espero les guste esta adaptación.

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