Siguieron comiendo y llegó la noche del otro día.
—Buenas noches, damas y caballeros, bienvenidos al Estadio Boxístico Monumental de Manehattan. Somos el relator y el comentarista transmitiendo por televisión la que ha sido calificada por todo el mundo como "La Pelea del Siglo". Esta noche tenemos el verdadero orgullo de presentarles a dos de las mejores boxeadoras que el mundo ha conocido, dos adversarias que se enfrentarán a muerte por el título mundial que sólo las mejores pueden obtener. Ahora les ofrezco las palabras del comentarista.— dijo el relator con entusiasmo y alegría en su voz.
—Gracias, amigo, como todos saben, la pelea es por el título mundial de Gilda en esta pelea de doce rondas, así que hasta que veamos quién termina como ganadora, el cinturón de campeona seguirá perteneciendo a Gilda hasta cuando alguna vez pierda, si es que alguna vez se da ese caso.— habló el comentarista con el mismo entusiasmo y la misma alegría que su compañero.
—Oye, circulan muchos comentarios de admiradores de Applejack que están seguros de que ganaría aunque Gilda no bebiera esas bebidas energéticas que bebe cada día en sus entrenamientos.
—Sería espectacular que verdaderamente sucediera, pues esta pelea será la número dieciséis de Applejack y la número cincuenta de Gilda. Todo parece estar en contra de Applejack por llevar menos tiempo boxeando. No estoy seguro de estar equivocándome en eso, pero ya veremos qué sucede al final.
—Mientras tanto, las boxeadoras están en sus camerinos esperando para salir.
Y así sucedía tanto con Applejack como con Gilda. Esperaban la hora de salida mientras sus entrenadoras les vendaban los cascos y garras.
—¿Lista para acabar con ella?.— le preguntó Twilight con confianza moderada y con algo de seriedad en su voz igualmente alegre.
—Tan lista como puedo estar.— dijo Applejack con la misma confianza y el mismo tono combinado de seriedad y alegría.
—Usa la fuerza necesaria, masácrala con lo que tengas, elude cuando puedas, golpea cuando puedas y sé la ganadora, todos confiamos en ti. Nadie confía más en ti que todos nosotros.— dijo Rarity con esa misma confianza y el mismo tono que ellas.
—Gracias.
En el otro camerino...
—¿Preparada para la mayor masacre que darás en tu vida?.— le preguntó Trixie sonriendo con el ceño fruncido y hablando con confianza indebidamente excesiva.
—Siempre estoy lista, dieciséis peleas de parte de ella no me detendrán. Siendo ésta su decimosexta pelea, no es ninguna adversaria digna de combatir contra mí. Quedará hundida en la vergonzosa derrota y su abuela quedará decepcionada de ella.— dijo Gilda exagerando su confianza y sonriendo con la misma cara.
A ambas terminaron de ponerles los vendajes y les pusieron los guantes.
—Estamos listas.— dijo Twilight.
Applejack se paró, Rarity le puso la bata dorada con negro y se pararon detrás de la doble puerta de salida.
—Estoy orgullosa de ti como siempre lo estoy, Applejack, tu entrenamiento es eternamente efectivo y probarás que aún las boxeadoras sin muchas peleas y sin ese hábito de consumir bebidas energéticas igualmente tienen grandes oportunidades contra boxeadoras más expertas que ellas. La abuela Smith estará orgullosa también.— dijo Rarity verdaderamente orgullosa.
—Lo sé.
—Éste es el momento de la verdad. Le confirmarás a todo el mundo y a la abuela Smith que hasta tú eres capaz de derrotar a una adversaria tan fuerte como Gilda. Demostrarás que las boxeadoras de entrenamiento natural como tú son capaces de derrotar a otras sin importar que consuman esas bebidas y que entrenen con maquinarias tecnológicas como lo hace Gilda. Sus formas de pelear no podrán derrotar a las maneras antiguas de pelear que la abuela Smith nos enseñó para que te enseñemos.— dijo Twilight sonriendo de orgullo con confianza moderada.
—Le dedico esto a la abuela, a toda la familia Apple y a todos ustedes.— dijo Applejack contenta como sus amigas.
—¿Preparadas, chicas?.— les preguntó Rarity a ambas.
—Sí.— dijeron Twilight y Applejack unísonamente.
Sus entrenadoras abrieron las puertas y salieron de inmediato.
—Aquí vienen ya Applejack y sus dos entrenadoras Twilight Sparkle y Rarity. Se ven determinadas a todo con tal de ganar.— dijo el relator con entusiasmo.
—Ciertamente sí, el público ya ovaciona a Applejack que salió finalmente.— dijo el comentarista entusiasmado también.
Se detuvieron junto a un corcel de pelaje rojo con melena naranja y una potranca de pelaje amarillo claro con melena roja y un moño rojo en ella.
—Voy a ganar, se los prometo, Big Macintosh y Applebloom, no exagero como Gilda, sólo hablo con la debida confianza no exagerada.
—Buena suerte, Applejack.— le dijo Applebloom dirigiéndole una gran sonrisa.
—Estamos contigo.— dijo Big Macintosh sonriendo igual de contento que sus hermanas.
Volvieron a avanzar.
—Suben al cuadrilátero luego de un momento de hablar con sus hermanos y todas le dan el casco al árbitro Lucky Clover. Saludan a su público que vino en masa desde su ciudad natal y ésta misma donde también es conocida y admirada.— dijo el relator mostrándose entusiasmado pero hablando con una voz un poco más tranquila.
—Sólo esperamos a Gilda para que el anunciador Rainy Hammer tome la palabra.
Tanto ellos dos como ellas tres miran hacia la doble puerta por donde ahora sale Gilda.
—Aquí viene Gilda con su cotidiana e imborrable mirada asesina y una bata totalmente roja.— dijo el relator con entusiasmo.
—Finalmente llegó el momento más esperado.
—Es temible, temible.
—Gilda, la campeona mundial del boxeo femenino.— dijo el comentarista con la misma voz tranquila con que el comentarista de la película "Rocky 3" dijo "Clubber Lang, el campeón mundial de peso completo".
Le dan los cascos y garra al árbitro. Ahora, las dos adversarias se dirigen miradas heladamente asesinas mientras son despojadas de sus batas y el anunciador Rainy Hammer toma el micrófono.
—¡Damas y caballeros, buenas noches a todos, bienvenidos y bienvenidas al Estadio Boxístico Monumental de Manehattan!. ¡Hoy, una pelea de doce rondas por el título mundial de la campeona de campeonas!.— comenzó a hablar el anunciador con voz entusiasta.
Mira a Applejack.
—¡En la esquina anaranjada, la retadora de esta noche, una ya conocida tanto aquí como en su ciudad natal y toda Equestria, una destructiva poderosa cuyo espíritu de lucha ha sido forjado por la antigua campeona Apple Smith!. ¡Con ustedes, desde la ciudad de Ponyville, la super boxeadora mundialmente conocida, la yegua ponyviliana, Appleeeeejaaaaack!.
Su público le mandó una lluvia de aplausos.
—Te diré algo, está en tan buena forma que parece que su fuerza aumentó. - le dijo el relator al comentarista con la misma voz tranquila con que el relator le dijo al comentarista que Rocky parecía un peso semi-incompleto por notarse que bajó unos kilos.
Ahora mira a Gilda.
—¡Y en la esquina café, con un promedio de cincuenta peleas ganadas sin derrotas, la fabulosa golpeadora de la ciudad, la super golpeadora de Manehattan, la actual campeona de boxeo femenino, Giiiiillldaaaaa!.
Su público le aplaude.
—¡El árbitro Lucky Clover!.
Las llama con los cascos.
—Ya se acordaron las reglas, las repetiré para ustedes. No habrá golpes al pecho, de conejo, a la nuca, cabezazos ni patadas. En caso de una caída, se quedarán ahí hasta que les diga que pueden seguir. ¿Quedó entendido?.— las instruyó con voz tranquila.
No dijeron nada.
—¿Alguna pregunta?.
No respondieron.
—Bien, pueden volver a su esquina, vamos.
—Te mataré.— le dijo Gilda a Applejack con la misma voz fría con que Clubber Lang le dijo a Rocky "Voy a vencerte" en la segunda pelea que tuvieron.
—Hazlo.— la incitó Applejack sin temerle ni sentirse intimidada.
Volvieron a su esquina, Trixie le quitó el cinturón y lo pasó a los jueces.
—Le volaré los ojos.— dijo Gilda con la misma frialdad que Clubber Lang.
—Da el buen rendimiento que sabes dar.— dijo Rarity con el mismo orgullo y voz normal con que Apollo Creed le dice a Rocky Balboa "No debes entrar en su pelea, eres el mejor, el mejor".
Trixie le coloca su protector y Rarity el suyo.
—Prepárate, campeona.— dijo Trixie con confianza exagerada y una sonrisa con ceño fruncido.
—Dale todo tu jugo.— dijo Twilight con confianza moderada y una sonrisa con ceño normal.
