HOLA AMIGAS...HE VUELTO CON UNA HISTORIA DIFERENTE.
ETERNAMENTE AMADO...
CAPITULO VI
ANGEL GUARDIAN
–¡ jake!–retumbó su nombre en toda la habitación.
Su voz me era familiar, Jake continuaba presionando mi cuello y mi corazón latía débilmente.
Por unos segundos mi mente me jugaba una mala pasada y mi imaginación jugaba en mis pensamientos.
Mi corazón esbozaba sus últimos latidos. Las imágenes se proyectaban una tras otra.
Nuestras manos entrelazadas mientras caminaba con Edward por un sendero, serian las imágenes que albergarían mi corazón de una vida que no he podido vivir.
No quería morir sin antes decirle que lo amaba. Que lo amaría eternamente.
Una sacudida interrumpió mis pensamientos que fluían como mis lágrimas. Voces , corridas, voces nuevamente , sacudones en una total oscuridad y mi corazón que se oponía a dejar de latir.
De repente la calma, el silencio sepulcral. Solo el sonido de mi respiración en la habitación y el tacto de una mano que acariciaba mi rostro y un beso en la frente, fue la señal de que aún estaba con vida.
Mis ojos se resistían a buscar ese rostro que me beso, temía que sea el de Jacobo una vez más.
Mi débil corazón no soportaría un golpe más. Maldito el día que me beso por primera vez en esa fiesta.
Mis recuerdos me atormentaban a cada segundo.
Esa noche solo quería dormir para despertar y tenerlo a mi lado.
–Mi tierna Bella– me susurró un ángel que tomaba mi mano– Debes vivir para ser feliz a mi lado.– mi alma se estremeció al escuchar sus palabras, me sentía amada por ese ser que me contemplaba con dulzura.
Por Dios, quería responderle que quería vivir para morir a su lado.
Mis cuerdas vocales no emitían ningún sonido y mis parpados no se movían para poder observar su rostro.
El sol inundaba el cuarto.
Mi cuerpo sentía el calor del suyo. Al abrir mis ojos, pude contemplar su rostro angelical, rote sobre mi cuerpo y me acomodé sobre su pecho.
Dormido me entrelazó entre sus musculosos brazos, me sentía a salvo, lejos del peligro.
Miles de preguntas ocupaban mis pensamientos.
" ¿Qué habría pasado con Jake ? ¿Mi padre estaría al tanto de la situación? ¿Cuál sería mi estado de salud? ¿Podría irme a casa?
Un beso en la frente y una mano que secaba mis lágrimas, pusieron mi mente en blanco.
Una línea en mi rostro intentaba ser una sonrisa.
–¿ Cómo te sientes hermosa? –una bella sonrisa iluminaba su cara.
Mucho mejor. –pensé en decirle que era porque él estaba a mi lado– ¿hoy podré abandonar la clínica?–le pregunté un poco dolorida, mi cuerpo aún sentía el dolor de los golpes.
–Si . Carlisle te permitirá irte si prometes realizar los controles. –me respondió con un hilo de voz junto a una media sonrisa.
Al subir al auto, no me animaba a preguntar por Jacobo.
Viajamos en silencio.
–¿Seguramente te estarás preguntando por el padre de tus hijos?– me miró para ver mi expresión. Guardé silencio. – Cuando estés en condiciones hablarás con Charly.
Te agradecería que fuéramos hoy. – quería demostrarle que Jacobo no me importaba. Su sonrisa se dibujo ocupando parte de su rostro.
Al ingresar a su casa, me instaló en el cuarto de Alice.
El silencio habitaba en todos los rincones.
Me sumergí en la tina, necesitaba mi cuerpo una dosis de sales y mimos.
Me vestí y salí al encuentro de Edward.
Recorrí cada habitación de la casa, desde el jardín hasta la sala, buscando a mi ángel guardián.
Al escuchar un sonido metálico que provenía desde la cocina, observé a Edward tendido en el suelo con la cara cubierta de sangre y Jake a su lado.
–¡ Hola mi amor! Te he estado esperando–hablaba mientras se acercaba a mi lado– no te imaginas lo difícil que es entrar a esta mansión. Hace horas que todos salieron.
–¡ Jake! ¿Qué es lo deseas ? – Me apresuré a preguntarle aunque ya sabia la respuesta. –¡ Eres un ser despreciable!–le grité con todo mi corazón.
–¿ Así le hablas a tu esposo?–se dirigió a mi en tono de burla– te vine a llevar conmigo, donde debes estar. En la casa, criando a los niños.– el tono de su voz era digna de temer.
–Si lo deseas, puedes recogerme mañana.–le respondí dulcemente necesitaba ganar tiempo , hasta que Edward volviera en si.
Mientras Ed intentaba reponerse al golpe, jake se abalanzó sobre mí, me cargó en sus hombros. Mis gritos oponían resistencia a sus garras, inútilmente.
Al correr por el jardín golpeó mi cabeza contra una columna quedando desmayada sobre su espalda, indefensa y facilitando su manipulación, podía hacer conmigo lo que quisiera.
Al recuperar el conocimiento me encontraba en el coche junto a Jacobo, Edward en su coche se iba acercando, pisaba el acelerador a fondo y tomaba una vez mas la delantera.
Al cruzar la carretera un coche patrulla intentó hacer de barricada.
Jake lo esquivó. La imagen de Charly parado junto al coche y sus manos sobre su cabeza me dieron la esperanza que todo acabaría pronto.
Jake continuaba aumentando la velocidad, mi padre y Edward casi encima nuestro.
A lo lejos cinco coches patrulla y hombres armados nos estaban esperando.
–¡Bells inclínate !–su mano me empujó hacia el piso del auto.– perdóname mi amor, no quería que terminará así.–sus palabras sonaban sinceras.
En el silencio de la carretera se oían mis gritos de histeria y una balacera sonaba contra el auto.
–Te amo Bells– me dijo sollozando y me miró a los ojos.
CONTINUARA...
ESPERO QUE HALLA SIDO DE SU AGRADO.
DISFRUTEN PARTE DE ESTA TRILOGIA.
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LUZ DE LUNA.
