El primer niño perdido

capítulo 4: Tinkerbell está muerta.

Lizzy despertó en un callejón, no en el mismo donde los habían mantenido atados, estaba en un lugar por completo diferente a donde había ocurrido todo aquello, en su mente se preguntó vagamente cómo había llegado ahí. Miró a su alrededor, ya no estaba en Whitechapel, cosa que agradeció profundamente ¿quién quiera estar en ese peligroso lugar?, estaba en otro sitio, reconoció las casas, ya sabía dónde se encontraba.

Aún estaba muy desorientada, estaba lloviendo con fuerza pero ella estaba acostada bajo un techado de madera, ¿cómo había terminado ahí? ¿cuánto tiempo estuvo desmayada?. Recordó todo en su cabeza, cómo la habían secuestrado, el lugar horrible donde la llevaron, incluso recordó a ese robusto niño de cabello negro que la había abandonado a ella y a los demás niños, al menos se llevó a una niña con él. ¿Qué les habrá pasado a esos dos? ¿habrán logrado escapar de la desabrida mujer que los perseguía?

Entonces un perturbador recuerdo llegó a su mente.

-¡Tinkerbell!- exclamó con fuerza.

-¿Lizzy? ¡Lizzy, despertaste!

El cálido sonido de un tintineo se escuchó, Lizzy miró a su alrededor y encontró al hada que hacía tan bello ruido, no era Tinkerbell, era Vidia, que se encontraba a un par de metros de ella, parecía que había observado la lluvia por un largo tiempo. El hada se apresuró a acercarse a la humana, caminando, claro, sus alas se habían mojado en la lluvia, por lo tanto no podía volar.

-Vidia ¿dónde está Tinkerbell?

Vidia movió la cabeza de un lado a otro en señal de negación y después apartó la vista y miró al suelo. Vidia no era buena comunicándose con humanos, eso se le daba más a Tinkerbell, pero no había duda de que Lizzy entendería esto.

-¿Tinkerbell está...?

-Sí.- susurró con voz melancólica.

A Lizzy se le partió el corazón, todo era sólo por su culpa, ahora jamás volvería a ver a su mejor amiga, a aquella que la había alejado de la soledad y la tristeza. Abrazó sus rodillas y se puso a llorar de forma audible, era tanto su dolor y su pesar, sus gritos de agonía y sufrimiento sólo eran ahogados por la fuerte lluvia. Era como un gran vacío en el pecho, que le dolía, que la ahogaba, que no le permitía respirar; abrazó sus rodillas con mucha más fuerza, deseando que todo fuera una terrible pesadilla, que nada de lo que había vivido esa noche fuera verdad, y que al despertar su amiga esté ahí, sonriéndole como siempre.

Pero eso era inútil, la lluvia seguía, la noche había perdido su luz de estrellas y ella había perdido a su amiga...

Vidia se sentía tan impotente, incapaz de consolar a la pobre chica, porque ella estaba igualmente destrozada. Debió haber salido a ayudar a Tinkerbell en ese momento, pero el miedo que sintió en ese instante fue inmenso, no le permitió moverse ni un centímetro, ahora Tinkerbell se había perdido para siempre. Ojalá no hubiera sido tan cobarde, ¿cómo le explicaría esto a los demás?

Tan sólo imaginar la reacción de las demás hadas cuando se enteren hizo que Vidia soltara en llanto una vez más, igual como lo había hecho cientos de veces antes de que Lizzy despertara. ¿Cómo reaccionarían las chicas al saber esto?, Bobble y Clank no podrán soportarlo... ¡Y Terence! cuando Terence sepa que Tinkerbell murió... cuando Terence se entere que Tinkerbell está muerta, él también querrá morirse ahí mismo por el dolor.

Pero eso no era nada, no, eso no era absolutamente nada comparado con lo que sentiría Periwinkle al saber que perdió a su hermana.

Fueron pasando los minutos, aún era de noche, a través de las oscuras nubes podía observarse la apenas visible luz de la luna, por su posición era claro que faltaban escasas horas para que amaneciera.

Lizzy se secó las lagrimas, no porque doliera menos, sino porque su dolor no podía expresarse por completo con lágrimas, así que no tenía sentido seguirlo haciendo, aunque dejó de llorar, su dolor fue más intenso aún.

-¿Qué pasó... con ese chico?- dijo con voz quebradiza, Vidia entendió a qué se refería-. ¿Qué pasó después de que me desmayé?

-Ese chico te trajo aquí.- como Vidia sabía que Lizzy no entendía el lenguaje de las hadas, lo que hizo fue señalar a Lizzy y después apuntar al suelo en donde ella estaba.

-¿Ese chico... me trajo aquí?- Vidia asintió-. Ese chico me salvó... ¿Qué pasó con él?- preguntó con interés y algo de preocupación. Vidia negó con la cabeza-. Los otros niños, los que estaba secuestrados también ¿qué pasó con ellos?- Vidia volvió a negar con la cabeza.

Y era verdad, Vidia no sabía exactamente qué sucedió, estuvo observando por un rato pero después apartó su mirada, no quería seguir viendo aquello. Volvió a mirar cuando todo pareció haberse tranquilizado, ni siquiera volteó a ver a los otros niños, su prioridad era Lizzy, y en ese momento ese chico se la estaba llevando a un lugar más seguro, los siguió sin pensarlo dos veces. Cuando ese chico dejó a Lizzy en ese lugar en el suelo, se fue y jamás regresó. Vidia encontró a Lizzy un par de minutos después de que ese chico misterioso la había dejado, ya que por mala suerte fue alcanzada por la lluvia y esto la atrasó.

-Vámonos de aquí.- dijo Lizzy mientras se levantaba-. No tenemos nada más que hacer aquí.- era inevitable, Lizzy volvió a soltar una lágrima más.

Vidia suspiró, aún no estaba lista para enfrentar a los demás, pero debía hacerlo tarde o temprano. Era claro lo que Lizzy se refería con irse de ahí, no tendrían tiempo para irse caminando. Vidia llenó a Lizzy de polvo de hada, esta cubrió a Vidia con su vestido y se fue volando de ese lugar.

.

Allá en el campamento de las hadas, los destellos de la luz del sol comenzaban a iluminar las ramas de aquel enorme árbol donde este estaba, la luz comenzaba a iluminar aquel pequeño arroyo de agua que pasaba al lado del campamento. Justo ahí se encontraba Silvermist, sentada en la orilla con expresión preocupada, claro, porque aquella hada artesana no volvió en toda la noche.

-...sí pero no importa que esté con Lizzy, que esté con una humana no le da seguridad.- protestaba el hada de los animales, que se acercaba al arroyo junto a sus amigas-. ¡Ya pasó toda la noche y ni rastro de ellas!

-Les debió haber pasado algo malo.- decía el hada de la luz con nerviosismo-. La ciudad es muy peligrosa por la noche, incluso en el Reino de las Hadas es peligroso salir en la oscuridad.

-Creo que esta vez estoy de acuerdo con Iridessa.- murmuraba Rosetta con desanimo.

-Realmente estoy preocupada.- susurró el hada del agua.

-Hada Mary también está muy preocupada.- mencionó Bobble.

-Escuché que está planeando enviar un equipo de rescate.- añadió Clank.

-¡Pues bien!- exclamó Fawn-. ¿Qué están esperando, entonces? Hay que ir a buscarla cuando antes.

Porque, ciertamente, no sólo las amigas de Tink están preocupadas ¡todo el campamento teme que algo malo les haya pasado!. Que un hada haya pasado toda la noche en la ciudad y sin regresar es algo que definitivamente no se puede pasar por alto, esto podría poner en riesgo la existencia de las hadas. Por esto mismo, todas las hadas estaban en alerta, y sí era cierto que ya estaban a punto de mandar un equipo de rescate, esto era serio.

-¿Y Vidia?- mencionó Clank, a lo que todos voltearon a verlo-. No la he visto en toda la mañana.

-¡Es verdad!- se dio cuenta Silvermist, que se levantó de golpe de donde estaba sentada-. ¡Vidia tampoco está aquí!

-Ay no.- balbuceó Iridessa, más alterada que antes-. ¡¿Quién la vio por última vez?!

-Ayer, antes de el anochecer, estuvo un rato con nosotros-. mencionó Bobble.

-Pero se fue cuando oscureció.- siguió Clank.

-Yo la vi.- dijo el hada del polvillo, Terence, que llegaba ahí, se le notaba en la cara que él realmente estaba preocupado por esa hada artesana-. Estuve con ella en la noche, estábamos esperando que Tinkerbell llegara pero... nunca apareció.

-¿Dónde habrá ido?- dijo Fawn con preocupación.

Entonces, el conocido sonido de alerta que tocaba una de las hadas exploradores (esas que se encuentran vigilando en lo más alto de los árboles, cuidando que no se acerquen humanos o halcones al campamento) sonó por todo el lugar, pero esta vez, dando a entender que finalmente las personas que tanto esperaban se acercaban.

-¡Ya vienen!- gritaba otra de las hadas exploradoras, seguida por el grito de alegría y alivio de otras.

-¡Oh!- gritaba Hada Mary, molesta-. Esa muchachita, recibirá un fuerte castigo.

-Finalmente están aquí.- susurró Terence con alivio.

Y así es, las hadas pudieron observar cómo Lizzy se acercaba volando y aterrizaba. Las hadas se acercaron, pudieron ver que Vidia estaba con ella, cosa que las relajó más, pero entonces pudieron notar que Tinkerbell no las acompañaba y... por la expresión de esas dos chicas, la sonrisa de todos se borró con confusión.

-¿Dónde está Tinkerbell?- preguntó Silvermist con inocencia, mientras miraba de un lado a otro sin poder localizar a la pequeña hada rubia.

Lizzy observó a cada una de las hadas sin poder decir nada, miró en ellas la preocupación y confusión. Simplemente no podía soportarlo, se llevó las manos a la boca y comenzó a llorar nuevamente, esto provocó que las hadas la miraran aún más confundidas. Comenzó a negar con la cabeza, casi convulsivamente.

-Yo... lo siento. Lo siento, Vidia, no puedo...- después de decir eso, se fue corriendo a su casa, aún llorosa.

Todas voltearon a ver a Vidia con muchas dudas. ¡Lizzy acababa de dejarle toda la carga de dar la mala noticia a sólo ella! Vidia no podía culparla, Lizzy debía estar aún más afectada que ella, pero aún así, tener que ser ella la que les diga a los demás lo que pasó era...

Vidia volteó a ver a sus amigas, no sabía por dónde empezar. Estas la miraban con confusión y no tardó mucho tiempo para que el estado de ánimo deprimente de Vidia afectara a las demás.

-¿Qué pasa, Vidia?- preguntó Clank, rompiendo el silencio.

-¿Dónde está Tinkerbell?- esta vez fue Bobble el que preguntó.

"¡Maldición!" se dijo Vidia internamente. Este par de chicos no podrían soportarlo, realmente le dolía ser ella la que les dijera... Entonces volteó a ver a Terence, este no parecía preocupado, parecía más bien que le suplicaba con la mirada que dijera que Tinkerbell está bien... y eso era mucho peor.

-¿Qué pasa, Vidia?- habló el hada de la luz, totalmente alterada-. ¡¿Qué pasa?! ¡¿dónde está Tinkerbell?! ¿le pasó algo malo, verdad? ¡Sí le paso algo malo!. ¿Se la llevaron? ¿acaso se perdió?... No me digas que se la llevó la lluvia, o que cayó al agua y la corriente se la llevó, ¡¿está herida?! ¡no me digas que está muerta!

-Ay, amorcito, no es para tanto.- dijo el hada del jardín, restándole importancia.

-De hecho... Rosetta, ella tiene razón.- dijo, a lo que Rosetta calló de inmediato y la miró con interrogación-. Tinkerbell está... Tinkerbell está...- cayó al suelo y se puso a llorar mucho, simplemente era imposible para la pobre hada de vuelo veloz, no podía decirles semejante cosa, le dolía, le dolía mucho.

Rápidamente, Clank y Bobble se acercaron a ella para levantarla, pero ella estaba tan llena de dolor que se negó a permanecer de pie, era tanto su cansancio, parecía que iba a caer rendida en cualquier momento.

-¿Tinkerbell está...?- insistió el hada del jardín.

-Muerta.- respondió en un susurro apenas audible.

Por un momento, pareció que Iridessa suspiraba, pero en realidad tomó una gran bocanada de aire para después caer inconsciente. Es una suerte que Rosetta estuviera justo al lado para sujetar a la desmayada y evitar que se golpeara contra el suelo, la acostó con delicadeza en el piso y después volvió a pararse para ver a Vidia directo a los ojos, en busca de una explicación.

-Tink... ¿está muerta?- preguntó Bobble que se encontraba arrodillado al lado de Vidia, a pocos centímetros de distancia. Vidia asintió.

Bobble se dejó caer en el suelo y se quedó sentado ahí, empezó a mirar a Vidia con espanto, esta tuvo que apartar la vista ya que no soportaba verlo así. En cambio, Clank, que también estaba al lado de Vidia, se quedó parado, parecía que aún no asimilaba la información.

Silvermist parecía que iba a terminar igual que Iridessa en cualquier momento, estaba completamente pálida y se le estaba olvidando respirar. Las demás hadas alrededor se fueron acercando, los rodearon en circulo y se quedaron viendo a Vidia, esperando una explicación.

Fawn fue la primera en poder digerir la información, tan pronto comprendió las palabras de Vidia, se dejó caer al piso, abrazó sus piernas con desesperación, miró al cielo y comenzó a llorar de forma audible. Esto provocó que el resto de las hadas reaccionara, y se acercaran a Vidia de manera peligrosa y le lanzaran cientos de preguntas que ella no se sentía con ánimos de responder.

-¿Pero cómo pasó eso?- preguntó un hada que se acercó.

-¿Qué sucedió? ¿dónde estaban?- habló otra hada.

-¿Cómo permitiste que pasara? ¡contesta!- dijo otra hada que miraba a Vidia con enojo.

Vidia cerró con fuerza los ojos, intentando escapar de esa horrible situación, las preguntas que le eran lanzadas eran demasiado para ella, le decían cosas como: "¿Qué pasó?, ¿acaso estaban en un lugar peligroso?, ¿fue por la lluvia?, ¿qué hacia Lizzy en ese momento?, ¿por qué no hiciste nada para salvarla?"

-¡Basta!- gritó en su desesperación-. ¡Aléjense de mí! ¡aléjense!- ella, aún en el suelo, hundió su cara en sus rodillas y cubrió su cabeza con ambas manos, no quería estar ahí, era demasiado para ella, ya no lo soportaba.

-¡Vidia!- esta vez se escuchó una voz más familiar, era la de Terence, que se acercó a ella y la tomó por los hombros, la miró profundamente a los ojos, lo que después dijo apenas y fue un susurro quebradizo-. Por favor... por favor... dime que eso no es cierto.

Vidia no pudo responderle, sólo se dedicó a abrazarlo con fuerza. Terence finalmente comenzó a llorar. Todos dejaron de hacer preguntas y guardaron silencio.

Rosetta se acercó a Fawn que no paraba de llorar y la abrazó igualmente, a pesar de que Rosetta también lloraba, era la que más estaba controlando sus emociones. Silvermist lloraba en silencio, con la mirada perdida en algún lugar de su mente. Vidia finalmente soltó a Terence, se dirigió a Bobble y a Clank. Ella les pidió que fueran fuertes y los abrazó a ambos.

Sobra decir que ese día fue muy agitado para las hadas.

Las noticias vuelan rápido ¿saben? En sólo cuestión de un par de horas, todas las hadas que se encontraban en Tierra Firme, en todos los campamentos, se enteraron que un hada murió. Para medio día, el resto de las hadas que se habían quedado en Nunca Jamás se habían enterado.

Un poco pasado el medio día, se llamó a una junta con todos los representantes de cada uno de los campamentos, y no sólo ellos, Hada Mary también estaba ahí, y por supuesto que la Ministra del Verano asistió, y la Reina Clarion viajó de Nunca Jamás a Tierra Firme enseguida, fue la primera en llegar. Se encerraron en una habitación oculta en el campamento para empezar la junta con privacidad. Quién sabe lo que estarían hablando en ese momento.

Pero claro que no perdieron ni un segundo de tiempo, mientras la junta se llevaba a cabo, ordenaron a las Hadas Exploradores buscar el cuerpo de Tinkerbell, aunque suene duro, era necesario recuperarlo, es peligroso que los humanos la encuentren, aún muerta. Se escogieron a las hadas más audaces y ágiles para completar la misión, porque incluso las hadas saben que Whitechapel es un lugar en extremo peligroso.

Unos minutos antes de partir, interrogaron a Vidia y, por supuesto, a Lizzy. Ellas contaron todo lo ocurrido, incluso sobre aquel chico que salvó a Lizzy, contaron sobre el sujeto que había matado a Tink, desde luego que no paraban de llorar mientras hablaban, ellas habían presenciado ¡todo!. Pidieron, o más bien ordenaron a Vidia dirigirlos al lugar donde se había llevado a cabo el suceso. No podían pedirle eso a Lizzy porque ese lugar es incluso más peligroso para ella.

Las amigas de Tinkerbell se ofrecieron para buscarla, pero los Exploradores se negaron, ellas no están entrenadas para estas cosas, era un riesgo para ellas. Pero a Terence le pidieron acompañarlos, no porque él fuera necesario... sino por piedad. Él rechazó la invitación, él no podría soportar eso.

Las hadas, al ser pequeñas y rápidas, podían pasar desapercibidas por los humanos. Al ser de día, aquel lugar no era tan aterrador, pero seguía siendo sucio y malvado. Llegaron al lugar, aún había rastros de lo que había pasado la noche anterior, pero el lugar estaba vacío, no había ni un humano ahí, eso facilitó las cosas. Buscaron en cada rincón, pero no lograron encontrar el cuerpo de Tink en ninguna parte, inspeccionaron cada esquina, escarbaron en el lodo para cerciorarse de que no se hubiera hundido ahí ¡pero su cuerpo no estaba en ningún lado!

Al estar en ese lugar, le llegaron a Vidia muchos recuerdos horribles, entró en estado de catatonia y tuvieron que atenderla medicamente. Al final, asumieron que la corriente de agua provocada por la tormenta de anoche se la llevó... lo único que lograron encontrar entre el lodo fue un zapato, eso es todo.

Cuando la junta terminó ya bien entrada la tarde, los exploradores ya habían regresado. Sin dar explicación alguna a las hadas que rodeaban a la Reina Clarion y le preguntaban cientos de cosas, ella junto a Hada Mary y la Ministra del Verano fueron directamente a casa de Lizzy para hablar con ella y su padre.

Fueron minutos que se alargaron a horas. Las hadas esperaron fuera de la casa, impacientes, sin saber de qué es lo que estarían hablando. Salieron después de tres horas y nuevamente no respondieron pregunta alguna, ignoraron a las hadas que las rodeaban y continuaron su camino, sus caras serias eran indescriptibles. Regresaron a la habitación donde se había llevado a cabo la junta y volvieron a encerrarse ahí por varias horas más.

Ya llegado el crepúsculo, se anunció una junta general, todas las hadas en Tierra firme que se encontraban cercanas (ya que había varias a kilómetros de distancia en los demás campamentos y tardarían mucho en llegar) estaban obligadas a asistir. Se reunieron todas frente a ese gran árbol, la luz de su polvillo iluminaba hermosamente el lugar.

En lo más alto del árbol, saliendo de esa habitación, la Reina Clarion, con Hada Mary y la Ministra del Verano en sus costados, les dio un discurso, pero más que un discurso, era una orden directa que a varios tomó por sorpresa pero a muchos otros la noticia no les asombró en absoluto. Clarion, con su voz firme, pero melancólica a la vez, comenzó a hablar.

-Bienvenidas, hadas. Ya bien es conocida la terrible desgracia que le ocurrió a una muy talentosa hada artesana. Todos conocíamos a Tinkerbell, ella cambió nuestro estilo de vida, nuestra forma de trabajar, sus inventos mejoraban para bien nuestra labor. Fue una chica excepcional, ella sola fue capaz de cambiar el punto de vista que teníamos sobre muchas cosas, ella, y me atrevo a decir, era una revolucionaria, dispuesta a cambiar lo ya establecido por las leyes, cuyo valor y logros serán recordados por generaciones.

"Tinkerbell jamás dejó se sorprenderme.- continuó de manera personal-. Desde el momento en que nació supe que esa chica estaba destinada a grandes cosas. Era una gran amiga, dispuesta a darlo todo por las personas a las que amaba, siempre llenaba de alegría cada ocasión, con ella, seguramente ustedes lo saben, con ella era imposible estarse tranquilo.- en ese momento, a Hada Mary comenzaron a llorarle los ojos, disimuladamente se secó las lágrimas con la mano-. Era muy inquieta y llena de curiosidad, esa era su mayor cualidad, la curiosidad hace que quieras mejorar, descubrir cosas, ver qué hay más allá, Tinkerbell era así.

"Sus amigos la vamos a recordar, ella estará en nuestros corazones eternamente. Hoy, un hada se nos adelanta, eso nunca es fácil, pero el cambio siempre trae algo nuevo. Sé que esto no es suficiente para animarlos, pero ella, Tinkerbell no los hubiera querido ver deprimidos en este momento.- esta vez fue la misma Clarion que dejó escapar un par de lágrimas, tomó unos segundos para recuperarse y continuó hablando-. Por Tinkerbell, una gran amiga, una gran hada artesana, una gran chica que logró girar 360° nuestro mundo y dejarnos de cabeza cientos de veces, ¡por esa chica que corregía su error! ¡y no sólo lo corregía! ¡lo mejoraba! ¡sigamos su ejemplo y sigamos creciendo como individuos y como compañeros!... Un minuto de silencio por nuestra compañera caída.

Esas bellas palabras hicieron sentir un poco mejor a las amigas de Tinkerbell, pero no era suficiente, Clarion lo sabía, el dolor era inmenso y en ese momento parecía imposible de borrar.

Terence permanecía con una mirada ausente mientras abrazaba a Silvermist, esta estaba destrozada, hundía todo lo que podía su cara al hombro de Terence, pero esto no era suficiente para ahogar su sufrimiento. Iridessa estaba sentada en un pequeño hongo en el suelo, temblaba demasiado, como si tuviera frío, su expresión era de horror y confusión a la vez, como si no entendiera lo que pasaba a su alrededor, no lloraba, sólo temblaba mucho, por esto Rosetta y Fawn la cubrieron con mantas, aunque no sirviera de nada, y la abrazaron con fuerza a la vez que se preguntaban si su amiga se recuperaría algún día.

Clank y Bobble permanecían juntos, como si tuvieran miedo de estar solos. Bobble había dejado de llorar hace mucho, ahora sólo permanecía pensativo, ¿qué pensaba? quién sabe, la mente de ese chico es un enigma, ahora más que nunca. Clank no dejó de llorar en ningún momento, estaba inconsolable, ¿pero quién podría consolarlo? Nadie, porque todos estaban igual que él. Vidia llegó y se sentó con ellos.

No les dijo nada, ni una sola palabra, sólo se sentó entre ellos dos, ambos comprendieron que Vidia estaba intentando hacerlos sentir mejor, a su muy extraña manera. A pesar de esto, Bobble no la miró siquiera, incluso pareciera que no se dio cuenta de su presencia, en realidad ¿qué pensaba ese chico realmente?, hacía mucho que se había quedado callado, cosa muy inusual en él, incluso en esta situación, y... ahora que lo pensaba bien, Bobble no había dicho ni una sola palabra desde que le confirmó que Tinkerbell murió. Pero en cambió, Clank agradeció lo que Vidia intentaba hacer, pero esta actuó indiferente.

Ese día era una pesadilla.

-Los cambios siempre son para mejorar.- habló la Reina Clarion, al parecer ya había pasado el minuto de silencio, pero Clarion habló con tanta dureza que estremeció a todos los presentes, que voltearon a verla con los ojos bien abiertos-. Todos queríamos a Tinkerbell, nos dio muchas cosas, pero que su perdida no sea en vano... Tomen lo que le pasó como una lección.- todos escucharon atónitos las palabras y no entendían a qué se refería la reina-. Era una regla, era lo prohibido, los humanos, por esta razón estaba prohibido que los humanos y las hadas tuviéramos contacto alguno. Ya sabrán que no todos los humanos son malos, pero sigue siendo peligroso y hay personas malvadas como el que mató a Tinkerbell.

Susurros llenaron el lugar, todos se preguntaban a dónde quería llegar la reina.

-Por eso...- continuó hablando la reina que puso la más seria de sus caras, algo que intimidó a los presentes-. Por eso está estrictamente prohibido las relaciones entre humanos y hadas. A partir de ahora, el que tenga un contacto con un humano será considerado un criminal.- los susurros volvieron a invadir el lugar, y uno de los temas de conversación era ¿qué pasaría con Lizzy?- Ya escucharon, no pueden acercarse, no pueden hablarles y no pueden hacerse amigos de ellos.

"Ahora, sobre nuestra estancia en Tierra Firme, continuará siendo como antes, a excepción del verano, a partir de ahora declaro que cualquier hada que pase más de una semana en Tierra Firme sin autorización será sancionada.- jamás se había visto a la Reina Clarion hablando con una seriedad de lo más perturbadora-. Lo más seguro es que los campamentos queden cerrados, a partir de ahora quedará prohibido quedarse todo el verano en Tierra Firme.

-¡Pero lo hemos hecho por generaciones!- reclamó un hada que se encontraba cercana.

-Las cosas cambian, no podemos correr más riesgos, no sabemos cómo podrían actuar los humanos que vieron a Tinkerbell. Sobre el asunto de Lizzy... podrán despedirse de ella mañana por la mañana, ella jamás volverá y prometió jamás volver a hablar sobre las hadas.

-¡¿Cómo puede hacerle eso?! ¡Lizzy ama las hadas más que nada! ¡no nos puede separar de ella!- esta vez fue Fawn la que reclamó.

-La misma Lizzy estuvo de acuerdo y no protestó.- dijo, dirigiéndole una mirada a Fawn. Esta sólo retrocedió un poco, jamás pensó que la reina podría causarle temor-. Ella se irá mañana y no volverá nunca, ella tampoco quiere tener algo que le recuerde lo sucedido, si ella quiere olvidar... mejor para nosotros.

-¡Pero...!

-¡Es mejor para nosotros, Vidia!- Clarion interrumpió la protesta que estaba a punto de hacer el hada de vuelo veloz-. Nuestro mundo, todo lo que somos, todo lo que hacemos podría estar en riesgo, si queremos mantener nuestro estilo de vida ¡nuestra vida! como en generaciones se ha mantenido ¡nos alejaremos de los humanos!, me duele pero así es, así son las cosas y así será siempre. Serán encarcelados y culpados de traición a los que no cumplan con esta orden: ¡No se acerquen a los humanos! ¡no hablen con ellos! y más importante ¡no se hagan amigos de un humano! ¡jamás!

A la mañana siguiente, como era de esperarse, las hadas se despidieron de Lizzy, no fue una despedida larga pero tampoco muy corta, pero fue una despedida que dejaba claro que ya no habría nada más. Ella se fue para jamás volver, para jamás volverla a ver.

"¡No se acerquen a los humanos! ¡no hablen con ellos! y más importante ¡no se hagan amigos de un humano! ¡jamás!"

"Serán encarcelados y culpados de traición..."

La ley era clara, todas las hadas terminaron aceptándola de mala gana, la vida seguía su curso... y la palabra "jamás" tenía más significado que nunca antes, "jamás" no volvería a ser lo mismo después de ese verano...

Porque ahora jamás será posible la convivencia entre un hada y un humano.

La pérdida es un cambio que te hace pensar,

podría arruinar o mejorar.

La palabra "jamás" puede significar

esperanza y paz desde donde lo vas a mirar,

pero también te da a entender que ya no va a continuar.

Por eso las leyes existen para proteger

la calma, la paz, el amor y la sociedad,

y el que las incumpla...

¡Pecado será!

Abrió los ojos con delicadeza, sentía todo el cuerpo algo adolorido y débil. Pudo observar la fuerte luz brillante del sol a través de un cristal ¿un cristal?. Se levantó y un dolor le llegó del brazo, lo examinó con cuidado, parecía que alguien lo había vendado con hojas. Miró a su alrededor, sí, como lo suponía, estaba encerrada en un frasco, esto la frustró mucho.

Tinkerbell miró su reflejo en el transparente cristal, se veía algo sucia del vestido, pero tenía la cara limpia, su cabello estaba despeinado y enredado, además de esto y su brazo roto, ella se veía perfectamente. Sintió mucha hambre, como si no hubiera comido en días, miró a su alrededor y logró captar un pedazo de pan que estaba en una esquina, dentro del frasco, igual que ella, se apresuró y tomó un poco del pan, estaba duro y algo rancio, pero comida era comida, tenía mucha hambre, no se podía quejar.

Entonces recordó todo lo sucedido ¡Lizzy!. Buscó con la mirada a aquella chica, pero no había señales de ella. Sólo pudo notar el pasto verde, los arboles, flores, un hermoso lago, era un paisaje precioso, y que también reconoció ¡estaba en Kensington Gardens! ¡¿pero cómo había llegado ahí?!

Quedó petrificada al darse cuenta de que no estaba sola, justo al lado de ella, sentado en la banca, un chico la observaba, su mirada carecía de emoción.

Los ojos color ámbar de él se cruzaron con los ojos azules de ella por primera vez. En un instante que pareció eterno, en una respiración que se sintió tan dulce como ningún otra, en una mirada gélida que quedaría congelada en su memoria por el resto de su días.

¿Coincidencia? ¿suerte?, llámenlo como quieran, pero por esa mirada sus destinos estaban sellados, para bien o para mal, cause dolor o sufrimiento, ya no tenían elección, porque a veces el destino es cruel pero muy, muy bello.

-Hola.- habló con su voz burlona pero carente de expresión, su mirada fría pero macabra, su sonrisa inocente pero arrogante.

Tink intentó alejarse de él lo más que pudo, pero al estar encerrada en ese frasco, no podía avanzar más que en la orilla. Pero en ningún momento apartó su vista de la mirada ámbar de él. Él pronunció las siguientes palabras con su voz arrogante, burlona pero helada a la vez.

-Al fin despiertas... bicho.


continuara...

jaja ¿Qué les parecio?

enrealidad disfrute escribiendo esto pero... si soy sentimental y aunque lo escribia yo.. me dio tristeza...

una gran experiencia escribir esto, se había que explorar las emociones de los personajes ¿no?, ¿Cómo reaccionarían en una situación así?, fue algo interesante...

el próximo capitulo no se cuando lo subiré...

dejen sus reviews, pliss.