Hola quería contarles que he comenzado una nueva historia.

Se titula…TODO POR UN SUEÑO.

De día, mesero de una cafetería, por las noches strippers en el club "Ciudad Oculta". ¿Será Bella, la mujer que cautive su corazón? ¿Podrá Edward volver a enamorarse y cumplir su anhelado sueño?


. CAPITULO XVIII-DERRUMBE EMOCIONAL...

- ¡Edward! ¡Edward!- lo llamaba con toda la fuerza de mis pulmones.

Edward palideció al entrar al baño y verme presa del pánico, mis piernas flexionadas y el agua con una tonalidad borgoña...

Me envolvió con una toalla, el agua mezclada con la sangre que decantaba de mi interior escurría por mis piernas, era inevitable.

Me aferre a su cuello y lloré desconsoladamente sobre su cuello.

¿Por que la vida se empecinaba en abofetearme una vez más de esa manera?

Amaba con todo mi corazón a ese bebe y a su padre.

Aunque el no decía nada, sabia muy bien que mi bebe no dormía en mi interior acunado por el andar de mis caderas.

Me derrumbaba emocionalmente al perder ese pedacito de Edward, ése pedacito de mi eternamente amado.

Me recostó en su cama, me arropo y me dejo solo, con ese pensamiento y ese sentimiento de tener mi nido vacío.

Sin ambos a mi lado como lo había disfrutado hacia unos días atrás...

Edward PROV

Cuando vi el agua de la tina rojo borgoña teñida por la sangre, sentí que se me aflojaban las piernas y el piso debajo de mis pies se movían como una hondonada imposible de ignorar.

¿Que mas nos podía pasar?

Amo a Bella con todo mi corazón desde aquel verano que la volví a ver en la casa de su padre, cuando Sue estaba enferma...aquel amorío de verano ,la disfrute y luego al volver con su esposo, la extrañe tanto que si la vida me daba la oportunidad de amarla nuevamente iba a ser para toda la vida.

Y esta era mi oportunidad de amarla, pero al pensar que habíamos perdido la ilusión de ser una familia, me había devastado.

Amo a mi princesa con toda mi alma,¿acaso no era suficiente?

Apreté mi mandíbula en señal de disgusto, la levanté en mis brazos, su sangre junto con el agua escurría por mi ropa.

Mi visión se torno borrosa a causa de mis lágrimas que pasaron desapercibidas por ellas por estar enterada en mi cuello llorando desconsoladamente.

Solo atine a besar su coronilla y dejarla en la cama, debía darle un comprimido para contraer su útero y cesar el sangrado. Luego llamaría a mi padre para que la examine con un equipo de alta complejidad, que solo nuestra clínica contaba en todo el condado.

Al retirarme de su lado, su carita de desconsuelo, me partió el alma, pero debía bajar las escaleras para buscar el comprimido en mi maletín.

Al bajar los escalones tome el móvil de mi bolsillo y llame a mi padre.

-¡papá!- mis lagrimas brotaban sin pedirme permiso.

-¡ hijo!¿estas angustiado?¿que pasa?-la voz de mi padre sonaba preocupada hasta juraría que sus manos se cerraban en un puño como las mías.

- Bella...el bebe..-se vencieron mis piernas y juro que las paredes de la sala se acercaban reduciendo el espacio quitándome el oxigeno para respirar.-¡Bella, ha perdido el bebe-mi voz era un débil murmullo- te necesito...-deje caer mi móvil y tomé mi rostro entre ambas manos consumido por mi sufrimiento, mi alma lloraba desgarrada.

Mi corazón se oprimía y necesitaba aire para mis pulmones. La congoja me atacaba sin piedad de manera traicionera por mi espalda.

A lo lejos escuchaba la voz de mi padre que sonaba desde el movil que descansaba debajo del sillón de la sala...ese sillón que tantas veces fue un testigo silencioso de nuestro amor.

Saque fuerzas desde mi interior por mi Bella, tomé el comprimido y subí las escaleras con un vaso de agua.

Al ingresar a la habitación se encontraba dormida, apenas la toque para que tomase la medicina, lo cual hizo sin protestar.

Mi visión se volvió nuevamente borrosa por mis lagrimas al ver las sabanas blancas hechas un bollo al costado de la cama en el suelo ,con grandes manchas de ese fluido que me gritaba en mi cabeza que quizás ahí descansaba el liquido que cuidaba a mi bebe.

Ella se encontraba en posición fetal, acurrucada bien sobre el borde de la cama.

No sabía como actuar, una desolación devastadora se apoderó de todo mi ser en ese preciso momento.

Solo me recosté silenciosamente vestido a su lado, la abrace y al sentir que su cuerpo se tensaba, decidí colocarme lejos de ella.

Debía dejarla que se tomará su tiempo para procesar todo esto, no quería presionarla con mi cercanía, ella me necesitaba, estaría a su lado y de ser necesario en silencio hasta que viniese Carlisle.

Bella PROV

Lo único que me provocaba dolor en este momento era saber que mi interior se encontraba vacío. Una sensación de soledad albergaba mi corazón. Mi entrepierna aun se sentía mojada y no precisamente provocada por el momento previo al amor y al sexo.

El olor a oxido salía de mi interior para luego ser absorbido por la sabanas.

Sentía vergüenza.

Me levanté como pude, quite lentamente las sabanas sucias, me coloque un apósito casero que encontré en el baño, pensaba llevar todo al canasto ,pero oí los pasos apresurados de Edward y preferí hacerme la dormida, si observaba su rostro ,seguramente mas devastado que el mío ,mi mente grabaría aquel rostro y seria una tortura para mi.

Me tendió un vaso y una pastilla, la tome sin decir una palabra, sabia que era por mi bien.

Me recosté bien sobre el borde de la cama, quizás no desearía estar a mi lado, no había podido cuidar bien de su bebe y la familia se había quedado sin mi bebe.

Los Cullen lo deseaban tanto o más que nosotros.

Me sorprendí que se recueste a mi lado, primero me abrazó, para luego soltarme, aunque se encontraba muy alejado de mi cuerpo lo amaba. Le daría su tiempo para recomponerse, aunque me ponía feliz saber que por su proximidad aun me amaba y en silencio.

Debía pedirle perdón...pero ...¿como?.No encontraba las palabras adecuadas.

Giré sobre el costado de mi cuerpo, él extendió su brazo, me acomodé mirando un punto fijo en el techo, reconozco que tenía mi mirada un poco abstraída del momento.

El mantenía la distancia con mi figura.

Entonces decidí monologar...como una manera de redimirme y pedirle perdón con aquellas palabras con las que hablaba mi corazón.

-¿Sabias una cosa?.Cuando esperaba a mi primer hijo no me sentía preparada para ser mamá.

Pensaba que no podía distinguir el llanto de hambre o de dolor.

Me jure que mi hijo nunca iba a sufrir por mi falta de experiencia. Lo amaba con todo mi ser, mucho antes de verlo dormirlo entre mis brazos.

Durante horas lo observaba mientras dormía y no me importaba nada, sólo esa comunión que se formaba entre nosotros.

Mientras mis amigas a mi edad salían a divertirse y buscar a alguien que las ame, a mi me hacia feliz estar entre pañales y biberones.

- No entiendo...-me dijo apenas en un susurro.

-SHHH.-emití solo un sonido de silencio.-Solo necesito que me escuches.

El día que le comunique la noticia, tenía la certeza que me abrazaría de la alegría y giraría conmigo en el aire.

Y lo único que demostró fue una gran preocupación por que seria una boca mas que alimentar y dudaba que sea su hijo.

Sus palabras y sus dudas atravesaron mi corazón como una daga filosa, que salía de su boca.

Su rostro era mas bien de odio hacia mí.

Me escondí en la comida, para apaliar la desolación de mi estado de gravidez.

Me sentía muy sola.

Mi hijo solo me tenia a mi .Era mi luz entre tanta oscuridad.

En ese momento me imaginaba que estabas a mi lado saltando de la emoción. Me hubiese gustado que todo fuera diferente.

Mi estado de gestación paso desapercibido para el, temía por mi vida, en esos arranques de locura tan marcados en su personalidad, que mucho me asustaban.

Los tres primeros meses fueron fatales para nosotros dos, odiaba cada golpe que me propinaba por negar mi situación de gravidez, por mi exceso de peso. Por mi torpeza.

En esos nueve meses me sentía feliz porque no me tocaba con esas putas manos. Eran un asco.

Ahora siendo adulta comprendí que nunca me amo y que pasaba sus días en otros brazos.

De todas maneras poco me importaba, nunca lo ame...solo quería olvidar.

Es mentira que un clavo saca a otro clavo.

Me hubiese encantando estar eternamente llevando a mi hijo en mi vientre.-rompí a llorar cubriendo mi rostro.

- Amor mío, deja el pasado...-su mano recorrió mi mejilla y tomo una lágrima con la yema de su dedo índice, sentí el impulso de girar medio cuerpo y abrazarme a él, lo necesitaba.

-SHHHH-le dije nuevamente.-Déjame terminar.-ni siquiera mire su rostro, seguía mirando el cielorraso.

-Mil veces pensé en abandonarlo, pero me falto valor para enfrentarlo y luchar por mi hijo.-Edward se tensó a mi lado, de tal forma que parecía una estatua de granito-Decidí aguantar unos años mas, por él, por mi.

Con el tiempo logré acostumbrarme a sus golpizas, lloraba por las noches, junto a mi hijo.

Pero un día tuve que tomar una gran decisión. El día que intento pegarle a mi hijo, ni lo pensé y lo deje al cuidado de mi madre, tan solo tenia cinco añitos.

Fui diciéndole que debía estudiar. Mi madre lo intuía y no me preguntó nada, solo lo crío como suyo.

Y a Jake no le importó. Era una boca menos que alimentar y quería solo exclusividad. Debía ser solo para él, porque decía que era suya. Lo odie, por vivir todos estos años lejos de mis hijos.-mis lágrimas rodaban en silencio por mi rostro al pensar en mi hijo mayor.-Nunca lo amo...el día que mi hijito nació, solo tu hermana estuvo a mi lado cumpliendo el rol de amiga y del padre ausenté que se encontraba de fiesta con alguna prostituta.

Alice siempre ha estado a mi lado, es mi otra mitad. Le debo todo por haber sido mi sostén a lo largo de los años.

Al regresar a mi hogar con mi bebe recién nacido, Jake volvió una semana después, con una gran borrachera. Lo miro y decía que no se parecía a su padre y que era lo bastante feo por ser tan pequeño.-sentía que mi corazón se oprimía ante tal recuerdo- y ahora la vida me daba la oportunidad, a tu lado, de ser madre y disfrutar la mejor etapa de gestación, ser mimada y amada...

¿y ahora?.NO TENGO NADA...PERDI TODO. OTRA VEZ. PERDI MI OPORTUNIDAD DE TENER UNA FAMILIA CONTIGO.-rote para abrazarlo a su torso y llorar en su pecho.

-Bella,¿que fue de tu otro hijo?-me preguntó con la mandíbula más que apretada.

-Esa es otra historia, un poco mas triste, lo tuve sola, muy sola, ni siquiera Alice me acompaño.-mi dolor era desgarrador en mi corazón, mí otro bebe, también tenia su historia.

-Aun no estoy preparada para contar la historia de mi segundo hijo. LO SIENTO.-le dije con un hilo de voz.

-No importa...TE AMO...Y lamento mucho, mucho que hallas pasado por todo esto por mi culpa.-sus ojos cubiertos por sus lágrimas me destrozaba mi corazón. Note cierto arrepentimiento en sus palabras.

-Edward...

-Dime princesa...

-Me hubiese gustado tener una familia contigo.-tomó mi mano contra su pecho y sostuvo mi mirada.

-Lo se. Y la tendremos. Te lo prometo.-y cerró aquella promesa con un beso en mi frente.

No habíamos hablado demasiado tiempo, pero fue el suficiente para sentir que mi cruz iba más liviana. Le abrí mi corazón y sin pensarlo le regale una razón más para odiar al padre de mis hijos.

Al escuchar la llegada de la ambulancia por el ladrido insistente de los perros, me cubrió en el edredón y bajo las escaleras, trasladándome en brazos hacia el exterior de la cabaña.

El rostro de Carlisle, denotaba demasiada preocupación, Esme se encontraba a su lado con lágrimas en sus ojos.

Al ingresar, no podía dar crédito a lo que mis ojos tenían frente así.

Era toda una sala de cuidados intensivos en un espacio reducido.

Lo primero que hizo mi amado fue higienizarme con mucha dulzura, mientras su padre preparaba el ultrasonido.

Según mi estado, me trasladarían a la clínica para una intervención de urgencia para quitar los restos de mi interior.

Edward tomado de mi mano, observaba los movimientos de su padre.

Carlisle levantó mi playera, esparció el gel helado sobre mi vientre, mientras me hablaba dulcemente sobre lo que se podía observar en el pequeño monitor.

-Bella, se que este es muy momento muy duro para ustedes y todos nosotros. Debes pensar que estarás muy acompañada y te amamos.-esparcía el gel con el rodillo suavemente.-luego del ultrasonido seguramente te hare una transfusión para que estés fuerte. Debes empezar alimentarte bien.

-Estas muy delgada.-dijo Esme acompañado por un gran suspiro.

-Carlisle...dime lo que vez.-le implore en su sollozo y la mano de Edward se tensó con la mía.

-Bella...TU HAS...-maldije una y mil veces mi maldita suerte y rompí a llorar como una vil condenada...


DISCLAIMER

Crepúsculo, Twilight, New Moon, Eclipse, Amanecer, Breaking Dawn así como el resto de títulos y personajes asociados a la serie escrita por Stephenie Meyer,

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Esta web es un trabajo hecho por una fan, creada con el único propósito de entretener y de dar vida a estos geniales personajes en otro contexto que son de mi invención.

La información está tomada de los libros editados en español por Alfaguara (Santillana) y por las webs de Stephenie Meyer . Las imágenes e información de la película pertenecen a Summit .

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Un agradecimiento especial para:

AlienaCullen y Nardamat

por dejarme sus hermosos review. También para las que me leen de entre las sombras y para las que comentan desde el blog o la página de Eternamente Amado.

Gracias mil gracias.

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BY LUZ DE LUNA