Hola quería contarles que he comenzado una nueva historia.

Se titula…TODO POR UN SUEÑO.

De día, mesero de una cafetería, por las noches strippers en el club "Ciudad Oculta". ¿Será Bella, la mujer que cautive su corazón? ¿Podrá Edward volver a enamorarse y cumplir su anhelado sueño?

CAPITULO XX

Anhelo

Edward PROV

Mientras observaba a Bella alejarse con mi padre, Charlie me llamó con una voz de ultratumba que cualquier mortal sentiría un escalofrío atravesándole su cuerpo. Y mi cuerpo no fue la excepción.

Sabía muy bien que en la vida, siempre era una de cal y una de arena y tanta felicidad que sentía al saber que mi hijo dormía en el interior de la mujer que amaba. Duraría muy poco.

Deseaba tanto el bienestar que sentía, que mi corazón deseaba que mi bebe pudiera disfrutar de su madre. Tanto regocijo me impedía ver el acecho de tanta maldad.

Bien sabia que en algún lugar del destino, agazapada se encontraba la fuerza maldita que destruiría tanta felicidad.

Solo una palabra de Charlie, serviría para congelar la sangre que bombeaba hacia mi corazón.

-Muchacho-me detuve extrañado, como si mis pies hubieran echado raíces junto a Bella, lo miré entre asustado y confundido –Debemos hablar de Jake.-escuchar su nombre provocó que mi corazón detuviera mis latidos y continuo la frase antes inconclusa. –La situación es mas que delicada .Lo lamento-¿lo lamento mucho? ¿De que venían las palabras tan sentidas de mi suegro?.De haber tenido un corazón de fantasía, tendría en mi pecho esparcido, en todo mi interior, los fragmentos del cristal.

-Charlie… por favor, sé claro-le rogué-¿Que ha pasado con ese maldito?.-una ilusión, no muy buena, surgió de mis entrañas, pero mi mente me decía que no podíamos tener tanta suerte, de que el maldito bastardo hubiese muerto.

-Escucha muchacho, pon mucha atención-enfatizó las palabras…"pon mucha atención"…

CHARLIE PROV

Luego de haber disfrutado una cena tranquila con mi hija y toda su familia, esa familia Cullen que demostraba en cada gesto que la amaba a mi hija, tanto o mas que mi persona.

Mi corazón comenzó a ser atormentado por cada meticuloso relato que realizaba cada integrante de esa sala de todos los padecimientos de mi hija.

Mi mente viajó a ese verano, en la que compartía mi vida con Sue y Edward era su médico de cabecera.

Ese verano Isabella–, había abandonado a su esposo, nunca supe los motivos, tampoco pregunté, aunque me los imaginaba.

Aun me pregunto cuales fueron los motivos por los cuales ella volvió con él y porque decidió tener otro hijo, el cual terminaría como mi otro nieto, criado por Renné, mi ex esposa.

A veces, un buen padre, no cuestiona las decisiones de sus hijos, cuando siente que debe haber escondido un muy buen motivo.

Peor no pudo terminar todo, luego de la cena en casa de los Cullen, cuando un Jacobo totalmente cambiado, irrumpió en la sala con un arma y erró su disparo, dándome en mi hombro.

A pesar de ser un viejo lobo guerrillero, no podía soportar el dolor, aunque no era tanto físico, sino el que le había sido provocado a mi veterano corazón.

Aunque el bastardo logro huir a pie, mis hombres que estaban entrenados para esta situación, lograron atraparlo.

-Súbanlo al coche.-mi orden sonó fuerte y clara, vi en el rostro de mis oficiales instalarse el terror y la comprensión, ellos sabían perfectamente que el maldito se había metido con mi única hija, mí tesoro mas preciado.

Me resultó imposible evadir el escalofrío que recorrió mi espina dorsal al ver el rostro de Jake entre despreocupado y desorientado por lo que pasaba frente a sus narices y porque razón había empleado ese tono de voz al referirme a su persona.

La alineación de sus terroríficos ojos, con una mirada triunfante y sombría, me alentó a exhalar un gemido de pavor al subir junto a él, en mi patrulla.

Mi profesión a veces resultaba riesgosa, pero en tantos años de servicio fue la primera vez que sentía miedo, pavor, incertidumbre.

A estas alturas debía estar acostumbrado a cruzar esas miradas con los delincuentes.

Aunque este fuera uno especial, único, era el padre de mis nietos, dos soles en mi vida.

Iniciamos el viaje a la estación.

No podía ver más allá de mis ojos.

Las imágenes de mis niños correteando por mi rancho, llamándome abuelo, aquél en que una vez su madre busco refugio y el que había sido testigo de tantos cumpleaños, esos hermosos recuerdos ocupaban todos mis pensamientos.

Una lágrima traicionera rodó por mi mejilla, pero bien decía mi niña,-Papá… tú eres mi héroe y los héroes no lloran.

¡Mierda!, yo no era un súper héroe, de haberlo sido, tendría que haber cuidado a mi pequeña todo este tiempo.

¡Dios!… ¿tan ciego pude estar que dejé sola a mi hija?

Estábamos a unos minutos de mi oficina, ése lugar en donde interrogaría al padre de mis nietos.

Al ser que les dió la vida, el mismo que siendo adolescente arranco a mi hija de mis brazos.

Ese… que le juro amor eterno, serle fiel, amarla tanto en la pobreza como en la enfermedad,

Ese mismo que soñaba con matarla.

Un poderoso sentimiento de ira se apoderaba de mi, a tal punto que mis manos se cerraron en puños dejando mis nudillos marcados.

Apoyé mi cabeza sobre el respaldo del asiento y cerré mis ojos.

Por un instante construí en mi mente, el placer que estaba negándome. Imaginaba girar bruscamente desde el asiento del copiloto, tomar su cuello con ambas manos y sujetarlo hasta estrangularlo y observar como lentamente se extinguía su vida en mis brazos.

La idea era tentadora. Una línea fina se marco en mis labios, que intentaba esconder mi sonrisa.

Pero, muy a mi pesar, me encontraba en servicio y no podía darme ese lujo.

Al abrir mis párpados, lo observó por el espejo retrovisor y el bastardo me regala una mueca, como si hubiese leído mis pensamientos o lo que es peor, que disfrutaba de la situación.

Al estacionar el coche patrulla, descendí y rematé dando un portazo.

El mal nacido caminaba a mis espaldas esposado.

Al ingresar a mi oficina, lo invité a sentarse.

Mientras me miraba desplazarme por toda la habitación como un león recluido. Apoyó sus manos sobre la mesa y nos mantuvimos la mirada, transmitiendo el odio que ambos nos profesábamos desde ese momento.

-Tienes idea de porque te encuentras esposado y sentado aquí?-le pregunté escupiendo cada palabra.

-Vamos Charlie, creo que no es necesario montar todo este circo.-sus palabras me dejaron boquiabierto.

-¿De que circo me hablas?-intentaba mostrarme calmo y sereno.-Has intentado matar a mi Bella y¿ te parece que estoy para montar un circo?

-Tendrás que disculparme, no se ha que te refieres. Jamás le haría daño al amor de mi vida.-que descarado, no sabia que pensar, sería un mentiroso o estaba totalmente trastornado.

-Escúcheme señor Black-decidí tratarlo de usted, para separar la confianza y demostrarle que aquí era simplemente un detenido como otros.-Lamento que la señorita Swann levante cargos en su contra, pero a menos que la forense del condado lo declare insano, usted pasara unas largas vacaciones tras las rejas.

-Hey …Charlie, somos familia. Soy el padre de tus nietos, el esposo de tu hija. ¿Harás sufrir a mis hijos, encerrando a su padre?-golpe bajo del bastardo.

-Señor Black, no debe alarmarse, su familia pensara que se encuentra de viaje.-hice una pausa forzada, me acerqué a su rostro y le dije ceremoniosamente –usted merece unas vacaciones en un pabellón, con personas de su calaña, quizás hasta encuentre un novio.-sonreí con ganas, lo metería en el peor pabellón para que sea vejado y aprenda.-Usted podría explicarme que se siente hacerle el amor a una mujer desmayada, drogada y hasta posiblemente embarazada?-mierda ,mi odio habló por si solo, no debía darle esa información.

Noté como se tensaba su cuerpo, se ponía de pie y se acercaba sigilosamente hacia mí, levanto ambas manos y señalándome con su dedo índice, gritó en mi rostro.

-¡JAMAS, JAMÁS!-suavizo su voz-tendrás un nieto que no sea hijo mío.-en el interior de su mirada se veía el mismísimo infierno.-Si es necesario mataré a tu hija y al hijo de puta de Cullen.-volvió a sentarse.-¿Has entendido querido suegro?-soltó una gran risotada provocada por mi cara de desconcierto.

-Me encuentro algo cansado-estaba amaneciendo-Pasaras la madrugada aquí, hasta que en la mañana te interrogue la forense.¿has entendido?

No respondió, solo afirmó su rostro sobre la mesa y tomó su cabeza con ambas manos.

Salí de la habitación, me coloqué en la pared vidriada, sabía que lo estaba observando, giró su cabeza y nuevamente me regalo una sonrisa.

Llame a Edward para que me indicara algo para dormirlo, le di un clonazepam, el cual lo tomó sin examinar.

Me recosté en el sillón de mi oficina, café negro doble, a pensar los acontecimientos de este fatídico día.

Seguramente me quedé dormido, desperté al ver a la forense que entraba a mi despacho.

La suerte me sonreía, una rubia, de figura soñada, con curvas bien marcadas, caminaba hacia mí, extendió su mano y se presentó.

-Rosalie Hale, forense psiquiátrica del condado.

-Buen día, Charlie Swan, jefe policial.-estrechamos nuestras manos. Esta mujer me resultaba familiar.-Perdone señorita mi atrevimiento,¿nos conocemos?

-Si. Frecuentaba la casa de los Cullen, uno de ellos es mi prometido.-me respondió en un tono seco y áspero. Por un instante mi corazón se alegro de tener una aliada, aunque su manera de responder me decía que más bien seria mi enemiga y hundiría a Isabella.

Le indique el camino hacia donde se encontraba Jake para que hablaran a solas. Mientras tanto llamaría a mi superior para que me enviaran a otra forense.

Rosalie Prov.

-Buen día, jake.-un sinfín de sentimientos ambiguos, rondaban por mi cabeza.

-¡Rose!...que alegría verte.-su mirada perdida, atisbaba un poco de emoción.

-Jake, seré breve. No te voy a dejar libre, solo evitaré que te coloquen tras las rejas.

-Es lo menos que puedes hacer por mí, por todas esas noches de sexo rudo y salvaje que vivimos.-esbozo una sonrisa siniestra.

-No te ilusiones, solo lo hago por alejar a Isabella de Edward, además esos tiempos ya los he olvidado, sólo éramos adolescentes y me dejaron un sabor amargo.

Lo hago porque la maldita no merece que él la ame así.

-Me emociona saber que estas de mi lado. Ella es mía. Y él tiene los días contados.

-No te confundas, no apruebo tus métodos para alejarla, pero no soy quien para juzgarte. –al ingresar el padre de Bella, me sentí mal, no estaba actuando como profesional, sino que me impulsaba el odio que sentía hacia Bella.

-Señor Swan-dirigí mi mirada fría hacia Charlie-por la tarde, a primera hora tendrá mi informe sobre su escritorio. Buenos días.-estreché su mano. Salí del lugar con algo de culpa.

Lo tenía más que decidido, no visitaría a los habitantes de la cabaña, me alejaría de los Cullen por un tiempo.

Consiente del dolor que le causaría a Emmet.

…..

-¡Edward!¡muchacho!-el tiempo parecía que se había detenido, mientras escuchaba el relato de todo lo sucedido en la estación de policía ,lo que mas me sorprendió es que Charlie mencionara a Rose, la prometida de mi hermano, mi amiga de la adolescencia, esa que en mas de una oportunidad me dejo llorar en su hombro, a pesar de sufrir en silencio por mi amor, un amor que nunca despertó en mi.

Bien sabía que la relación que tenia con Emmet solo era una pantalla para estar a mi lado.

Pero no se puede mandar en el corazón y si ella era feliz sufriendo en silencio, no era mi problema.-si…te escucho Charlie.-le respondí a su llamado.

-Bueno, y gracias a tu pariente-dijo con sarcasmo- lo trasladaremos a una clínica mental, con custodia hasta que este en condiciones de enfrentar un tribunal y condenarlo.

-Gracias Charlie.-le agradecí. No se por que. La pesadilla continuaba y llevaba la marca del nombre de "Jacobo Black".

-Lo siento…pero necesito que sepas que al estar al tanto de la situación, protegeré a mi hija, hasta con mi vida de ser necesario.

-Lo se, Charlie-emití apenas un murmullo- mi vida es Bella y ese hijo que esperamos.

-No la hagas esperar mas-me abrazó y palmeó mi espalda.-debes mentirle, dile que todo esta bien.

-De acuerdo.-era un hombre, con su uniforme impecable y un gran amor por su hija.

-Y cuando todo termine-comencé a caminar hacia el interior de la clínica-te entregaré a mi pequeña en el altar.-giré la cabeza sobre mis hombros y le sonreí.

Mientras transitaba, salude con apenas un gesto a mis colegas. Conversé sobre el estado de salud de mi gran amor con mi padre, le comenté sobre Rose, su rostro no parecía sorprendido, cosa que me dolió en lo mas profundo de mi ser. Me despedí y me encaminé al encuentro con Bella.

-¡Amor!-sus labios habían recobrado su color carmesí, me acerqué y los bese suavemente, apoyé mis labios sobre su boca. Cerré mis ojos, la amaba con locura.-Hermoso beso-dijo cuando me alejé, pegué mi frente a la suya.

-Hola hermosa-mi voz apenas se oía.

-¿Qué ha pasado?.-su mano rozo mi mejilla-si te pregunto que has hablado con mi padre,¿me dirás la verdad?

-Nop..-le obsequié mi mejor sonrisa, esa por la que ella me regalaba sus suspiros.

-No importa-suspiro- solo quiero irme a casa.
-Escucha bonita-la miré a los ojos.-la cabaña dejo de ser un lugar seguro. He estado pensando que debemos mudarnos. Pero antes deseo hacer un viaje contigo.¿Qué me dices?

-¿Un viaje?¿A dónde?-adoraba como su mirada de niña, me incitaba a contarle mis planes, esos que había ideado solo en los pasos que recorrí desde la entrada a la clínica y los pasillos hasta aquí.

-¿Sabes una cosa, pequeña?, mi padre tiene una embarcación de lujo, recorreremos la costa por unos meses, y juro que serás la madre mas feliz de este mundo.-sus ojitos se inundaron con sus lágrimas, de la emoción.

-¿Cuándo zarpamos?-su voz sonaba ilusionada, si por mi fuera, ahora mismo.

-En cuanto te recuperes.-tomé sus manos entre las mías.-Hare unos arreglos y nos iremos bien lejos. Seremos felices.

-¿Me lo prometes?

-Si mi princesa.-se abalanzó sobre mi boca, rodeó mi cuello con sus brazos y me beso. Sus labios quemaban.

Brotaba el deseo desde su boca, mi cuerpo se encendía, devoró mis labios, exploró su interior, dejándome en claro su deseo.

De haber estado en mi cama, le habría hecho el amor desesperadamente. Sus exhalaciones, pasaron a ser leves gemidos, que alertaron mis sentidos, separándome de ella.

-¿No me deseas?-su labio inferior se extendió formando un hermoso puchero.

-¡Como un demonio!. Pero si entrara alguien y nos viera nos echaran de la habitación, tu en bata y cableada, mientras tendría que cubrir mi osada erección con mis manos.-carcajeamos juntos.

Me acomodé a su lado y descansamos envueltos, uno en los brazos del otro. Llevaba muchas horas sin pegar un ojo. Mi cuerpo abandonaba la tensión y en mi imaginación planeaba nuestro viaje por las costas de Europa.

Una voz chillona, rompió mi encantamiento de bello durmiente.

-Bella,¿te encuentras bien?.-mi dulce hermana, gritaba en la habitación, cargada con unas bolsas, que parecían ser de una confitería suiza. El aroma a chocolate inundaba mis fosas nasales, de pronto mi boca se hizo agua, solo quería sentir el sabor entrar en contacto con mi lengua.¿seria un antojo?

-Me encuentro muy bien, no deseo estar aquí, pero tu padre quiere que permanezca en observación.-Alice apoyó su boca cerca del vientre de Bella, le hablaba al bebe. Era una imagen muy cómica y tierna a la vez.

-Hola hermoso, prométeme que te quedaras un tiempo más ahí, sabes criatura, te he traído los chocolates más deliciosos y caros de toda Suiza. Te amo, serás mi primer sobrino.-una lagrima rodó por su mejilla.-gracias amiga, me haces muy feliz.-se abrazaron y lloraron a mares. Momento en que tomé las bolsas y empecé a degustar como un poseso todos los chocolates que podía saborear de una vez en mi boca. Sentía desesperación por esos dulces.

-¡Eddie!-bramó Alice-son para mi sobrino.-me arrebató las cajas de mi regazo, todos soltamos una risotada.

El sueño nos ganó en una dura pelea por querer seguir escuchando el parloteo de mi hermana. Saludo a Bella. La acompañe hasta la puerta de calle, mientras Bella dormía.

-Hermano…-acarició ambas mejillas-te ves mal.

-Suéltalo… ¡ya!-le dije algo exasperado.

-No te va a gustar lo que tengo que decirte-la mire abatido, resignado, desalentado.-Rose acaba de cortar con Emmet, decidió alejarse por un tiempo.-me debatía en mi interior, si decirle cual era la razón o no.

-¿Cómo se encuentra nuestro hermano?

-Muy mal, él te necesita.

-Bella y mi hijo también.-solté las palabras con un gran pesar.

Solo pude abrazarla.

-Hijo…-Carlisle se acercaba a nosotros con una carpeta.-acabo de leer el informe de Jacobo.-mi rostro dibujo una mueca de dolor.¿y ahora que podía pasar?-Lo siento hijo.

Le arrebaté la carpeta de las manos de mi padre, bajo la mirada atónita de mi hermana…busque el sello de la maldita que lo avalaba.

Comencé a leer….

Me dirijo a Ud. en los autos Expte. …2008-Letra k- caratulados: "RE,…– ABUSO SEXUAL AGRAVADO por el vinculo y persecución con fines de asesinato", a fin de elevar a el señor Charlie Swan. Informe de pericia realizada al mencionado.

PERICIA PSIQUIÁTRICA

Se realizaron dos entrevistas psiquiátricas en las inmediaciones de la estación de policía, del corriente año.-

Todas en presencia de perito de parte, Rosalie Hale.

Datos personales

Nombre: Jacobo Black. Edad:38 años

Fecha de nacimiento: 11 de febrero Lugar de nacimiento: zona oeste del estado de Míchigan

Constitución familiar: un miembro

Miembros familiares convivientes: Billy Black (padre)

Esposa: Isabella Swan. Actualmente Ama de casa.

Hijos: 16 años, estudiante, nivel terciario; 12años, estudiante nivel secundario;

-Que mierda era todo esto. Que podían interesarme los datos personales del bastardo.

Continué con la lectura.

Examen psico semiológico:

Al momento de la presente evaluación el Sr Jacobo Black. Representa conciencia lúcida, orientado en tiempo, lugar y persona ;ansioso ,ausencia de angustia; pensamiento polarizado en la denuncia en su contra ;conciencia y juicio de la realidad conservados, sin alteraciones; memoria sin alteraciones ;percepción sin alteraciones ; verborrágico , el curso de su relato tiende a ramificarse no reuniendo criterios semiológicos de fuga de ideas .

Nivel intelectual dentro de límites normales (evaluación clínica). Ausencia de elementos indicadores de debilidad mental.

-Por Dios,¿limites normales?-leer este informe era como una tomada de pelo.

OBSERVACIONES

SE ENCUENTRA EN PERFECTO ESTADO DE SALUD POR LO QUE SE CONSIDERA INNECESARIO TENERLO PRIVADO DE SU LIBERTAD.

ROSALIE HALE

MEDICA FORENSE

MATRICULADA N·241171

-Carlisle, danos ahora el alta. Nos vamos.-hablé mas que decidido.

-Hijo aún se encuentra muy débil.-una gran loza de cemento cayó sobre mi cabeza al escuchar esas palabras. Debía cuidar a Bella.

¿Cómo? ¿Cómo debía cuidarla? Aun no lo sabía.

El rostro de Alice se desfiguro al ver que alguien se acercaba con total naturalidad hacia nosotros tres.

-Edward, ve con Bella.-me grito fuera de si, mi padre.

-Ni en tus sueños, me iré.-tensé mi mandíbula y presione mis puños.

Mientras la figura humana caminaba con paso decidido hacia nosotros.

Mi corazón latía desbocado.


.DISCLAIMER

Crepúsculo, Twilight, New Moon, Eclipse, Amanecer, Breaking Dawn así como el resto de títulos y personajes asociados a la serie escrita por Stephenie Meyer,

Son propiedad de Stephenie Meyer y asociados.

Este es un trabajo hecho por una fan, creada con el único propósito de entretener y de dar vida a estos geniales personajes en otro contexto que son de mi invención.


Un agradecimiento especial para:

Todas por dejarme sus hermosos review. También para las que me leen de entre las sombras y para las que comentan desde el blog o la página de Eternamente Amado.

Gracias mil gracias.

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BY LUZ DE LUNA