CAPITULO XXI
NEGOCIEMOS
Edward PROV
Aun con los informes del diagnóstico de Jake en mis manos, Alice a mi lado y mi padre que me obligaba con su frase, a regresar con Bella.
Observaba la fiera femenina, que caminaba contoneando sus caderas, con un aire de triunfo que helaba mi sangre.
Mi furia se apoderaba agónicamente de todo mi ser, debí pensar reiteradas veces que se trataba de una mujer, la que caminaba hacia mi, con su mirada desafiante y su sonrisa de rubia engreída.
De no ser que ella, era mujer y la prometida de mi hermano, me hubiese abalanzada hacia su figura y la habría golpeado hasta destrozarles el rostro, para luego dejarla tirada, mientras me alejaba.
Mis ojos se tornaron oscuros, producto de mi rabia, mis puños, apretados de una manera irracional, clavando las uñas en mis palmas, gesto que no le paso para nada inadvertido a mi padre.
-Hijo recuerda que pertenece a nuestra familia- las palabras de Carlisle rompieron el trance furioso en que me encontraba.
Prácticamente Rose se encontraba frente a mí, con una actitud mas que desafiante.
– Buenas noches familia Cullen – nuestro apellido salió con asco de entre sus labios,
– Eran buenas, hasta que tú has llegado – logré soltarle mientras le clavaba mi mirada cargada de odio. Alice se retiró en silencio hasta la salida de la clínica para irse a su casa.
– Edward, he venido hablar contigo – miró la carpeta que tenia entre mis manos – me alegro que hallas leído mi primer informe.
– Esto no es un informe muy profesional – le arrojé la carpeta, golpeando su rostro y las hojas se esparcieron por el suelo.
– Vamos hijo, hablaremos los tres en mi despacho – la mirada de Carlisle imploraba mi cordura ante tal situación.
Los ojos atentos de Rose, observaba la escena.
– No, papá, volveré con Bella, no quiero que se preocupe – me giré hacia el pasillo con pasos firmes, y seguros cuando su voz golpeó mi espalda.
– Cullen, he venido a negociar contigo a solas. -Giré sobre mis pasos, le dediqué la mirada más fría y lúgubre de la que podía regalarle.
– Mi felicidad no se negocia – le deposité furioso mis ojos en su rostro.
– Imagino que te va a interesar – mi padre tomó mi brazo con una fuerte aprensión, su dulce mirada cargada de preocupación, me hizo dudar un momento sobre la situación.
– Por favor hijo –me suplicó- conversen en mi despacho, mientras, permaneceré con Bella
– De acuerdo, solo iré porque tú me lo pides.
Caminé un paso delante de Rose , sus tacones retumbaban sobre la madera lustrada de la clínica ,encendí la luz del despacho de mi padre , me senté en el escritorio y observé a la ex prometida de mi hermano , no era ni la sombra de aquella rubia que simulaba amar a Emmett , inmerso en mis pensamientos sobre el destrozado corazón de mi hermano , la muy maldita rompió el silencio .
– Seré breve.- asentí con la mirada – si has leído el informe, no será tan fácil librarte de Jake, solo mi diagnóstico certero, te dará la paz que buscas.
En mis palabras se encuentra el poder de dejarlo libre o morirse tras las rejas, quizás encerrarlo en un loquero.
– Ve al grano – musité casi en un suspiro, tenia la sensación que algo desagradable iba a decir
– De acuerdo - entorno sus ojos-, negociemos.
Entrego un segundo informe en unos días, la cual especifico el diagnóstico de su insana salud y …
–¿De cuanto dinero hablamos?- le pagaría con los ahorros de toda mi familia.
– Aquí no hablamos de dinero, corazón.- me decía mientras acariciaba su cadena sobre su pecho lascivamente intentando provocarme eróticamente.
– No entiendo, ¿de que hablamos? – froté con mis dedos el puente de mi nariz, en un gesto más que impaciente.
– Dime ¿Cuanto amas a Isabella?
– Mas que a mi vida – no pude evitar sonreírme.
– Te lo diré de esta manera, Jake dormirá entre paredes blancas con una camisa de fuerza, si a cambio abandonas a Isabella
–¿Que? – no daba crédito a lo que mis oídos acababan de escuchar – ¿Por qué?
– Simple… no he dejado de pensar en ti, en ningún momento, cada día me levanto pensando en tu rostro y el último pensamiento antes de dormirme eres tú.
Cuando duermo junto a tu hermano imagino que eres tú. Estoy perdida he irrevocablemente enamorada de ti.
– No. Estas perdida he irremediablemente loca, enferma. Nunca te he dado motivos, para que te hagas ilusiones.
Nunca te enamoré. Nunca exististe para mí.
– Lo se. Pero ese beso de adolescentes marco un antes y un después en mi. – me miraba como si reviese ese día, en este momento.
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– Estamos listas, – le grité a Edward – iremos en mi auto hasta la cabaña, quedaran solo las nenas en la fiesta de tu hermana.
– Bien, Rosalie en marcha. – Edward subió a su auto con sus amigos y su hermano junto a litros de alcohol en el interior del coche. Las chicas iríamos en mi coche con nuestros bolsos cargados con lencería erótica. Esta noche Edward sucumbiría a mis encantos. La estúpida de Bella, estaría ocupada gracias a que mi amigo Jake, me haría el favor de besarla y todo lo que ella se deje hacer.
Así me dejaría el camino despejado con Edward
El viaje hacia la cabaña, era bastante largo, a Jake ni le comente mis motivos, supongo que tenia idea a donde íbamos por algún comentario de Alice.
Al llegar a la cabaña, mis ojos parpadearon un par de veces, ante tanta belleza, los chicos bajaron el alcohol del coche y nosotras nuestros bolsos.
Al entrar prepararon tragos y la música sonaba atronadora inundando cada rincón del bosque.
Edward tomaba descontroladamente y bailaba solo en un rincón del salón.
Éramos amigos.
Hacia calor.
Comenzaron a sonar los Rollings Stone " Satisfaccion " , todos enloquecimos , saltábamos , gritábamos , tomé a Edward de las manos y bailamos enloquecidos por los sonidos imponentes del tema , al concluir , se desplomó algo aturdido sobre el sillón de tres cuerpos , con su respiración agitada, su pecho realizaba movimientos que se convertían en dulces jadeos, no pude evitar considerar la necesidad de sentirlo.
En un movimiento preciso y atrevido me senté a horcajadas sobre él y lo miré a los ojos, esa mirada despertó mis sentidos.
Y lo besé.
Ese beso cargado de erotismo, rozando lo desenfrenado y pasional.
Aprisionó mi rostro con sus manos y devoró mis labios. Me faltaba el aire.
Al separarnos, aun con sus ojos cerrados me dijo
– Bella
– Se que soy bella – maldigo el día que pronuncie esa palabra
–¿Rose?-pronunció mi nombre asqueado.
– Si amor. Bésame –se levantó de golpe, como si esperara ver otro rostro. Rechazó mi toque, sentí morir de celos, rabia, dolor y desencanto
Salió disparado como un demonio, hacia su coche, aceleró, y se alejó del lugar.
Mis hormonas reclamaban un hombre y caí en los brazos de su hermano que no ofreció resistencia.
Mientras tanto, esa noche nacía Rosalie, la enamorada despechada, la cual idearía un plan para que se hombre se rindiera a mis pies.
Aquella que jugaría el papel de amiga, la cual le prestaría el hombro para que llore por algún amor fortuito.
Aquella que soportaría engatusar a su hermano con tal de tenerlo cerca y poder amarlo en silencio.
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–¡Rosalie!-su nombre pronunciado por mis labios, que sonó como un escupitajo contra el piso, rompieron el recuerdo revivido, no hacia mas que un par de segundos.
– Dime cariño, ¿estas dispuesto a todo por mi?
– Supongo que estas tanto o más enferma que Jacobo. – una sonrisa amarga esbozo mi boca. La única salida que tenia en mente seria realizar ese viaje cuanto antes.
De ser posible esta noche misma.
– Supones bien, compartimos una obsesión. Al fin de cuentas ella volverá con su esposo y tú regresarás a llorar en mis brazos como en los viejos tiempos.
– Lamento comunicarte, que no estoy dispuesto a negociar contigo. Mi felicidad no es algo que pondré en juego. Y menos estando ustedes dos de por medio. – me levanté del sillón de mi padre. –¡Hemos terminado!.
– Niño rico – me dedicó una sonora carcajada diabólica, desconocía a esta mujer. – no hemos terminado aun. Esto recién comienza. Si el que Jake atente contra la vida de ella, una y otra vez, los ha tenido en vilo, créeme que ahora seremos dos. Y tu mismo te arrepentirás de no haber negociado.
–¿Es una amenaza?
–¿Eso crees mi amor?. – su tono de voz cargado sexualmente, provocó asco a todo mi ser.
–¡NO SOY TU AMOR! – grité furioso, intenté recomponerme mientras buscaba la salida del despacho. – Buenas noches. Conoces la salida.
Caminé a paso seguro hacia la habitación donde descansaba la razón de mi existir, donde mi ser se sumergiría en un mar de paz para mi atormentado corazón, cuando se viera reflejado en el interior de ese par de hermosos ojos color café.
Al ingresar al cuarto, mi corazón bombeaba enloquecido por querer salirse de mi cuerpo, al sentir la emoción de verla.
Temía que el sonido de mis latidos despertara a esa pequeña mujer que me había vuelto a elegir. Me sentía el hombre más dichoso sobre la tierra.
Me quité mis zapatos deportivos y me acosté a su lado para observarla como dormía.
Bella pov
Al ver que Edward tardaba tanto, mis párpados comenzaron a descender hasta que la luz de la habitación desapareció por completo, sentí unos movimientos sigilosos alrededor de mi cama, pero los parpados me pesaban demasiado para abrirlos.
Unos labios suaves se posaron en mi frente, supuse que era mi padre. Pero la voz dulce de Carlisle se hizo presente en mi oído y mi mente.
–Descansa princesa…todo va a estar bien. Edward regresa en un momento. –intenté responderle pero nuevamente un silencio envolvente me acunó entre sus brazos.
Mi mente seguía trabajando elaborando pensamientos.
Luego de una gran tempestad , LLEGA LA CALMA.
A pesar de ser una frase totalmente trillada, es la única que cuadra con esta situación.
Por suerte y gracias a todo el cariño y dedicación de mi suegro, hemos sobrevividos ambos, mi hijo se desarrollaba con total normalidad en mi vientre.
Hace tiempo atrás, quizás algunas semanas, mi ser se sentía acosado y perseguido por Jake, a pesar de desconocer los pormenores de su alejamiento, mi cuerpo respiraba un aire cálido cargado por el amor incondicional de mi eternamente amado.
Aunque debo reconocer que Edward se comportaba bastante posesivo y por demás sobre protector, me gusta esa nueva faceta de nuestra relación de pareja. Hace algunos días que solo he vivido a los saltos.
Me sentía de buen humor y cargada de energía positiva.
Mi esposo solo era un mal recuerdo. Muy atrás había quedado esa sensación de pánico por tener mi vida pendiente de un hilo.
Nos mudaríamos de la cabaña, ese lugar mágico en el que hemos vivido el principio de nuestro gran amor.
A pesar de las adversidades.
Mi padre conecto durante esa cena con la familia Cullen mucho mejor de lo que hubiese soñado.
Los días que no haría guardia, prometió que vendría a visitarme con un trozo de carne bajo el brazo y una botella de vino tinto fino, para tomar junto a mi suegro.
Quería que Charlie disfrute mi embarazo, ya los otros ni siquiera me había visto con mi vientre abultado.
Cuando regrese a vivir con Jake y esperando a mi segundo hijo, me alejo de todos, llevándome a vivir a la reserva junto con su padre, lugar en el que no podía recibir una sola visita, ese era el precio que debía pagar por continuar con mi embarazo, me sentía como esas princesas que eran encerradas en la torre del castillo.
Y por las noches, me sentaba en la oscuridad de la habitación, rogando en cada plegaria que mi príncipe regresará a rescatarme.
Lo espere durante nueve meses.
El día que Edward, escuche toda la historia de mi segundo hijo, supongo que todo su ser deseará hacer justicia por mano propia.
Durante ese embarazo, fue el único momento que me desconecte de Alice, el maldito me había quitado hasta el móvil. Me mantenía encerrada en la habitación y solo me usaba para saciar sus instintos de hombre antes de ir a revolcarse con la primera puta que conociera en el pueblo.
¿Por qué mi mente me llevo una vez mas a esa época triste de mi vida?¿quizás extrañaba a mi hijo mas pequeño, a mi adolescente, al amor de mamá?
Ni bien despierte le imploraría a Edward viajar hasta la casa de mi madre, para verlo aunque sea de lejos, un momento.
En unos días nos embarcaremos a una gran travesía, pero antes quería despedirme de mis hijos y mi madre.
Toda la familia Cullen, mi familia, seguramente se encontrarían abocado a los preparativos del viaje que haremos en unas semanas.
Indudablemente, Alice no perderá oportunidad de pasarse gran parte del día cocinando para mi bebe para cuando zarpemos en el barco de lujo de la familia Cullen, juro que cuando nazca no querré ver un pastel en mi vida.
A Rosalie la había tragado la tierra literalmente, me preocupaba la tristeza que desbordaba de los ojos de Emmett, solo se que ella decidió tomarse un tiempo y junto a eso llevarse el corazón de él.
Su alma desolada, lloraba en algún rincón de la mansión Cullen y si participaba en algún espacio con nosotros intentaba parecer divertido. Pero a mi no me engañaba, podía ver la tristeza en su mirada.
Esa mirada, que en cierta oportunidad Edward deslizo el comentario que había sido la misma que el tenia cuando aquel verano, decidí volver con jake.
Aunque lo habíamos superado, cuando hacia esos comentarios no podía evitar que se me encogiera el alma.
De pronto toda la familia Cullen vivía en donde era mi residencia provisoria.
Jasper aun conservaba su departamento de soltero, por lo que me imagino que si el ambiente se cargaba de deseo y lujuria, se escapaba con Alice unos o dos días para darle rienda suelta a su imaginación.
Cuando le preguntaban por su hermana, solo se limitaba a justificarla, diciendo que realmente se sentiría mal y debía pensar.
Pero que desconocía su paradero.
Mi molestia en mi pecho, me alertaba de que algo escondía y que Rose tan mal no estaba.
A pesar de que todo, el tiempo acontecía en una inmensa calma, digna de temer, Edward insistía en realizar ese viaje en barco por las costas de Europa a la brevedad.
Según el, no pretendía que pasará mas de una semana de mi salida del hospital, por la cual acortaba la distancia como si quisiera protegerme de algo o alguien, por lo tanto, mi impresión no era tan equivocada, no todo estaba tan aplacado como querían que pensara.
Recuerdo que una de las tantas conversaciones de mi padre, él dijo que tomaría cartas en el asunto .y si de alguien jamás dudaría, seria de mi padre.
Por el momento, en el único lugar que me sentía segura, protegida y custodiada era en los brazos de mi gran amor, aspirando su delicado aroma, ese que emanaba por todos los poros de su cuerpo.
Edward aun continuaba de vacaciones, según sus palabras dejo muy en claro que se tomaría un año sabático o quizás dos, y hasta explicó entre risas que se sentía tan feliz que el día que nazca su hijo, quizás nunca mas trabajaría. Eso realmente seria una locura. Aunque me fascinaba la idea, tener a ambos tiempo completo.
Por ahora, me sobraría el tiempo, por lo que he decidido disfrutar de mi embarazo, cuidar de mi cuerpo, y dejar que el clan Cullen cuide de nosotros.
Esme había comenzado a remodelar una de las tantas habitaciones para su nieto, tenia pensado salir todos los días de compra, durante el tiempo que dure nuestro viaje.
Posiblemente albergaba la ilusión de que su mansión seria nuestro hogar permanente, pero Edward tenia otros planes, pretendía remodelar una pequeña cabaña, no muy lejos de la casa de sus padres.
Supongo que él también añoraba la cabaña cerca del lago.
De todas maneras no dejaba de ser solo un sueño, porque mientras Jake ande suelto en ningún lugar del mundo nos encontraríamos seguros y menos con un bebe en camino. De hecho cuando sepa a ciencia cierta, su obsesión aumentaría, siendo los dos, su blanco predilecto.
A veces temo por mi familia, por Edward y mi bebe, imagino que de pasarnos algo a alguno de los dos, Edward no dudaría actuar en contra de Jake y todo terminaría muy mal.
Absorta en mis pensamientos escuche un sonido de un par de golpes secos, como si cayeran al suelo un par de zapatos.
Mi sospecha se confirmaba cuando sentí que se hundía el colchón de mi lado y el cuerpo musculoso de mi gran amor rodeaba calidamente mi figura, que simulaba descansar.
Me acerqué a su cuerpo, afirmé mi brazo por su torso y me consideré segura.
Podía cumplirse la predicción de las mayas, esa del fin del mundo, que a mi no me importaba, mientras estuviera en los brazos de Edward.
Su mano dibujaba movimientos ascendentes y descendentes por mi espalda.
Mi cuerpo pedía a gritos desesperados que me tomara aquí y ahora.
Hacia tiempo que no hacíamos el amor. Quizás sean días…pero sentía una necesidad imperiosa de él que por eso suponía que la ultima vez que estuvimos juntos, había sido en aquel verano en la casa de mi padre.
Sus caricias se intensificaron, para el también era una necesidad, poseerme.
Trepé por su cuerpo buscando un beso, el cual respondió de una manera sutil, como si corriera mi cuerpo, algún peligro o posiblemente se encontraba distraído en sus pensamientos.
Cuando reaccionó de mi proximidad, su beso se torno demandante y audaz.
Le susurré sobre sus labios que me saqué de este lugar y que me hago el amor hasta que salga el sol.
Sonreímos juntos.
– Bella, hablaré con mi padre para persuadirlo de que te deje salir de la clínica. –le apremiaba retirarse de este lugar, supongo que sus deseos son mas poderosos que las palabras de su padre para no dejarme marchar.
Me regalo un tierno beso en la frente y se marchó hacia el despacho de su padre con una gran erección en su entrepierna. No pude evitar sonreírme. Le había dado más que un motivo suficiente para marcharnos del lugar.
Amaba ese andar felino tan suyo y el movimientos de sus glúteos al caminar, me deleitaba con su figura hasta que cerró la puerta del cuarto.
Supuse por lo tanto que le resultaría difícil que le firme el alta y aprovecharía para dormir unos momentos más.
Seguramente tardaría un poco, su padre era un hueso duro de roer y deseaba lo mejor para nosotros.
Al cerrar mis párpados, oí como la puerta se abría nuevamente.
–Permiso…¿cómo esta la consentida de los Cullen?– esa voz…aturdida por los segundos que había dormido, no podía creer quien era, la figura que se acercaba lentamente hacia mi era de Rosalie. No se por que, pero mi cuerpo reacciono instintivamente, una alarma en mi interior me alertaba de un peligro inminente. Mi cuerpo se abarroto.
–Ho…hola… ¿Rosalie?– no podía hilvanar un saludo coherente presa de mi asombro.
–Si preciosa. Vine a conversar con Carlisle y me contó que te encontrabas aquí.¿Y Edward?
–Regresa en un momento.– deseaba que así fuera .
–Bueno…tendremos un momento de chicas…Seré breve. Vine a negociar sobre la libertad de Edward.
–No te entiendo…– comenzó a faltarme el aire. El solo hecho de que Edward haya cometido una locura y caer preso, me alteró todos mis sentidos. Quizás por eso era la urgencia de escaparse en el crucero que tenía planeado.¿ Habría matado a Jake.?
–No es necesario que lo comprendas. He hablado con Jake y esta dispuesto a dejarte en paz, no matar a tu pareja y para que críes a tu bebe – nuevamente la historia se repetía, Jake decidiendo sobre mi embarazo – si a cambio…
–¡ROSE!-un Edward endemoniado, con su mirada preso de la furia, la tomó de sus cabellos, formando con su agarre una coleta, arrancándola de mi lado ante los ojos atónitos de ella y míos.
–¡TE AMO!– gritó ella, mientras era arrastrada hacia la puerta de la habitación y con movimientos desesperados de sus manos intentando zafarse del agarré de su mano.
¿Qué fue ese te amo desesperado, en un intento de ser un as debajo de la manga?¿Que tendría que negociar por la libertad de Edward?¿Cual es el secreto que ambos compartían para que él reaccioné violentamente así?
Con sus brazos temblorosos, su cuerpo jadeante y sus ojos ennegrecidos preso por la furia, se acercó para abrazarme.
–¿Te encuentras bien, mi vida?– solo podía rechazar su abrazo, me aleje intentando aclarar mis ideas. Presa por la angustia.
Quería salir huyendo del lugar.
.DISCLAIMER
Crepúsculo, Twilight, New Moon, Eclipse, Amanecer, Breaking Dawn así como el resto de títulos y personajes asociados a la serie escrita por Stephenie Meyer,
Son propiedad de Stephenie Meyer y asociados.
Este es un trabajo hecho por una fan, creada con el único propósito de entretener y de dar vida a estos geniales personajes en otro contexto que son de mi invención.
Un agradecimiento especial para:
Todas por dejarme sus hermosos review. También para las que me leen de entre las sombras y para las que comentan desde el blog o la página de Eternamente Amado.
Gracias mil gracias.
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BY LUZ DE LUNA
