¡He vuelto! Siento la tardanza, pero es que llevo unas semanitas de exámenes y de trabajos imposibles... Aprovechando que ya falta muy poco para las vacaciones, ¡me están explotando! T.T

Muchos agradecimientos a las personas que me han dejado review, que para mí son muchas... GUAU! Gracias gracias gracias... Ojalá las cosas sigan así! *_*

c0nfii-momo (Byakuya puede comer dulces, pk no? Mmm.. masticando chicle de menta con ese aliento fresco que deeeja ^^ XD Por otra parte... he dejado de comprar miel O.O XD Gracias por el review!) pia D (no te preocupes, ya le crecerá! Gracias por tu review! XD) loveichiruki (sigo actualizando! lento.. pero lo hago =( lo siento y gracias!) X-Neira-X (me alegro de que te guste la historia, spero tu review ^^) brian tigre (jajaja gracias por tu descripcion del capitulo!) chidorisagara (a mí me parece adorable ichigo con un chappy en la cabeza! XD que mooono *.*) alejandra (la idea de Yumichika era un poco pornográfica.. no sé.. tampoco quiero hacer sufrir taaaanto a ichigo XD gracias por leer!) keisi (jajaj me alegra que te guste la historia, espero otro review! ^^) cvlvl10555 (jaja a ver.. me refiero a que si lo pongo.. va a ser leve, ni te vas a enterar XD gracias x el review!) Sakura-Jeka (no pasa nada, el pelo crece! ojalá y le crezca con la forma del conejo chappy jajaja XD gracias x leer =D) kenia (me alegra que te guste la historia y espero más reviews tuyos! ^^) SLeePWithMeeE (vaya nombre! tengo hasta sueño y todo XD Gracias por el review y espero que te siga gustando! ^^)

Ufff... He terminado! ^^ Aunque me lleve mi tiempo, siempre contestaré a todos los reviews =)

Definitivamente, este cap no es para nada gracioso, quizá es algo ¿educativo? XD Aparece uno de mis personajes favoritos de Bleach para darle una lección a los rasos... Espero que les guste.

Disclaimer: Bleach no me pertenece en absoluto. No tengo dinero ni para comprar mis derechos.


Ya habían pasado unos cuantos días desde que Yoruichi les había ordenado pasar cinco horas seguidas entre unos arbustos para espiar a una araña que estuvo las cinco malditas horas apoyada en un tronco. ¿Acaso se podía considerar a eso un entrenamiento? ¡Si la araña parecía disecada!

Respecto a la academia… Casi estaban acostumbrados a los cambios repentinos. Por ejemplo, un día comían bien porque la cocinera era Ise Nanao (extraño, ¿no?), otro día acababan desnutridos porque la encargada era Yachiru. Un día podían dormir toda la noche tranquilamente y a pierna suelta, y al día siguiente se les impedía hasta acostar sus cuerpos en las camas. Con lo cual habían llegado a la conclusión de que si se adaptaban a los cambios, se adaptaban a la academia del maldito Urahara. Cosa imposible, vamos...

Los rasos se estaban desperezando y vistiéndose para ir a desayunar y comenzar con la jornada matutina de ejercicios. Pero en el barracón irrumpió alguien, y ese alguien les ordenó ir directos a la piscina.

- ¿Cómo se llama este profesor? – preguntó susurrando Hinamori a su pequeño "amigo" Hitsugaya.

- Hirako Shinji… Es un vizard. Tiene poderes de shinigami y de hollow blablabla...

- Oh, gracias. – Hinamori se armó de valor para replicar al profesor – Hirako-san… aún no hemos desayunado.

- Mejor. Así no se os corta la digestión.

Los rasos se estremecieron al ver la gran sonrisa de Shinji… y sus dientes. Parecían teclas de un piano. Beethoven hubiera hecho una bonita melodía con ellos.

- ¿Tenéis traje de baño? – preguntó el rubio al llegar a la piscina.

- Ninguno tenemos. – contestó de mala gana Tatsuki.

El vizard se acercó a la chica que recién había hablado y sacó de no se sabe dónde lo que parecía un balón pero mucho más pesado, pues, aunque lo había intentado disimular, a Shinji le había costado bastante sujetar el objeto.

- Bueno, no importa. – el "profesor" sonrió macabramente y con alguna especie de kidoh pegó el balón a las manos de Tatsuki. – Hoy no lo necesitaréis. – finalizó al tiempo que, con un movimiento rápido, lanzaba a la chica a la piscina.

Tatsuki se maldecía por no haber podido esquivar el agarre de Shinji mientras se hundía en la piscina. Al tocar el fondo, se percató de la gravedad de la situación. Estaba prácticamente atada porque no podía mover las manos al tener el balón entre ellas, y además, esa mierda pesaba demasiado para poder flotar. Notaba que se estaba quedando sin aire.

Después de un gran rato de incertidumbre, el primero de los rasos en reaccionar fue Renji, que rápidamente se tiró al agua seguido de Ichigo. Orihime intentó imitar la acción de los otros dos pero Ishida se lo impidió sujetándola por la cintura, a lo que después se ruborizó. "Con dos basta, está a salvo". Fue lo que le susurró en el oído para tranquilizarla.

Tatsuki intentaba con todas sus fuerzas no desmayarse y seguir luchando para subir a la superficie, pero comenzaba a nublársele la mente. Cuando a punto estaba de perder el conocimiento, notó dos fuertes brazos elevando sus caderas y otros dos agarrando sus manos y soportando todo el peso del balón. En cuestión de segundos estaba de nuevo en la superficie cogiendo todo el oxígeno que sus pulmones le permitían y tosiendo sin parar en toda la cara de Renji, que era la que la mantenía a flote. Pero lejos de asquearse, Renji suspiró aliviado al oírla respirar y quejarse. Ichigo salió el primero de la piscina para poder ayudar a subir a la chica. Todo esto bajo la atenta mirada de los rasos y del profesor.

En poco tiempo consiguieron salir del agua y tumbar a Tatsuki, que seguía tosiendo y escupiendo la media piscina que se había tragado. Ichigo se sentó al lado de ella y maldijo el día en que Rukia le clavó la zanpakuto en el corazón, pero cuando sintió la presencia de la pequeña shinigami a su lado mirándolo preocupada, todo pensamiento negativo se disipó. Se extrañó… ¿Desde cuándo la presencia de Rukia le tranquilizaba?

Por otro lado, Renji casi se tira encima de Tatsuki para preguntarle si estaba bien, pero la mirada de ésta dando a entender la siguiente frase: "¿Qué estás haciendo?", hizo que se separara un poco de ella y de un furioso tirón le quitara el balón de entre las manos.

- ¿Qué coño ha sido eso? – le gritó a Shinji mientras se dirigía a él, el rubio lo miraba aún sorprendido por la fuerza que hubo de hacer para eliminar el kidoh - ¡Casi la matas!

- Hago mi trabajo. – respondió el vizard con su particular elegancia, pues mientras que todos los presentes estaban con los uniformes mojados, sucios o sudados, él permanecía con una camisa de botones y un pantalón negros, así como sus respectivos zapatos del mismo color y sus característicos corbata y gorro. Estaba claro que cada profesor llevaba el uniforme que le venía en gana, solamente respetando el color negro.

- ¿¡Y éste es tu trabajo! – Renji continuaba vociferando y cada vez más cerca del rubio sonriente – Te han mandado a matarnos, ¿o qué?

- Abarai-san, está bien que tengas unos bonitos sentimientos por la chica. – comenzó a decir Shinji con un deje burlón en su voz – Pero no hay que olvidar que ahora estás bajo mi mando y que, según Yamamoto, no me debes desobedecer ni mucho menos hablar de ese modo. No he venido a mataros ni nada por el estilo, pero es que Kenpachi me contó que por aquí no se respiraba demasiado compañerismo, y venía a comprobarlo. Si nadie se hubiera tirado a esa piscina, yo mismo me hubiera encargado de hacerlo. – el "profesor" se lanzó al agua de una forma espectacular - ¿Ves, Abarai-san? No tengo ningún problema en hacerlo – dijo mientras se mantenía a flote – Yo era un capitán cuando tú aún no estabas muerto, ¿sabes? Sé muchas cosas que tú no sabes y te las pienso enseñar a lo largo de este mes. De todas formas, si ninguno de vosotros hubiera ido a buscar a Arisawa-san… creo que os hubiera matado uno por uno. – Shinji nadó hasta recuperar su gorro, que había sido arrastrado por el agua – Me sorprende que nadie más haya acudido a socorrer a Arisawa-san… ¿tenéis algún problema con la piscina?

- Eh… No, Hirako-san. – Hinamori se atrevió a hablar – Pero como habíamos visto que Kurosaki y Abarai ya habían ido a por ella…

El "profesor" sonrió ante la respuesta de Momo y dio una gran manotada que salpicó a casi todos los rasos.

- ¿A qué esperáis? ¡Al agua!

Ante la orden del vizard y ante la sorpresa de los demás rasos, la primera en meterse en la piscina fue Tatsuki, que ya estaba recuperada del susto. A ella le siguieron Renji, Ichigo, Rukia, Orihime e Ishida. Al ver que se estaba acatando la orden de Shinji, los demás se zambulleron hasta que sólo quedaron en tierra Byakuya y Soi Fong. Estos dos últimos se miraron y, luego de un suspiro cargado de frustración por parte de la capitana, saltaron al interior de la piscina.

- Esto es lo que quiero de vosotros, espontaneidad. Si tenéis que tiraros al agua para salvar a alguien o debéis quedaros sin ropa para realizar una misión, ¡hacedlo!

- Creo que esta lección es estúpida. – Byakuya habló, ante la estupefacción de los rasos y de Hirako.

- ¿Por qué dices eso, capitán Kuchiki?

- Tú, como ex capitán del Quinto Escuadrón, debes de saber todo lo que nos enseñan en la academia de verdad. Nos enseñan a protegernos, pero también a proteger a los demás. Y sobretodo, a cumplir con nuestras misiones. – todos estaban boquiabiertos, Byakuya estaba hablando, que baje el rey de la SS y lo vea - ¿Quién, en su sano juicio, no se tiraría a una piscina para salvar la vida de una persona? ¿Quién no se desprendería de sus ropajes para poder ayudar a alguien?

- Lo que dices es cierto. – Shinji se acercó nadando hasta el noble – Pero precisamente tú no eres una persona digna para hablar de estos temas. – el rubio sonrió dejando ver toda su dentadura perfectamente tallada – En primer lugar, no has ido a socorrer a Arisawa-san. Y en segundo lugar, si no hubiera sido por Ichigo, tú hubieras dejado que mataran a tu hermana.

Byakuya miró fijamente los ojos de su "profesor". Ahora no se podía ver indiferencia en su mirada, si no más bien un tipo de sentimiento muy negativo, quizás odio.

- ¡Bueno, ya basta! – interrumpió Tatsuki gritando – Yo estoy bien y todos estamos en la piscina sin traje de baño. Todo anda según tus órdenes, Hirako. No hay por qué pelearse.

Antes de que el vizard pudiera decir algo, se oyó un fuerte estruendo. Todos se giraron al foco del ruido. Al parecer algo había impactado en una de las cristaleras del edificio y la había roto, un objeto que ahora mismo estaba siguiendo su trayectoria velozmente hacia la piscina.

- ¡Ay! – se quejó Shinji cuando una sandalia se estampó en su cara y rápidamente supo quien había sido el culpable - ¡Joder, Hiyori!

Segundos después una pequeña chica abrió la puerta, también de cristal, de forma muy bruta haciendo que ésta también se rompiera.

- ¡Shinji! ¡Pedazo de calvo, viejo y anormal! – Hiyori profería insultos mientras se acercaba al agua - ¡Te dije que me avisaras cuando empezara la clase! ¡Yo también quiero pegar a todos éstos!

- Me olvidé… - el rubio se sobresaltó al ver a la pequeña bestia meterse en la piscina y nadar hacia él - ¡Espera! ¿Qué vas a hacer? ¡Eh! ¡No! ¡Hiyori! ¡Ayayayayayayayay! ¡Chicos! ¡Joder, Hiyori! ¡Ese colmillo tuyo cómo duele! ¡Chicos, se acabó la clase! ¡Ah, Dios! ¡Podéis iros!

Los rasos abandonaron sin pensar la piscina y dejaron a un inofensivo Shinji a merced de la recién llegada. Aprovecharían para ducharse, desayunar y relajarse un poco antes de que algún otro loco los obligara a hacer alguna idiotez.

Puede que hubiera sido una clase algo estúpida, pero los rasos agradecieron a Shinji el mensaje que les acababa de transmitir.

Se tirarían a mil piscinas desnudos para salvar a cualquier persona que lo necesitara.

Menos a Aizen, claro.


Sé que el capítulo no es gran cosa, pero es lo único que pude hacer entre la presión de los exámenes y que tengo un chihuahua durmiendo encima del portátil ¬¬

Ya saben, cualquier comentario me lo ponen en un review! Los reviews me hacen feliz y alimentan mi inspiración!

Bye, cuídense =D