Hola! Yo ya no sé ni cuándo actualizo... tengo un lío.. que si me voy de vacaciones, que si no... que si puedo, que si no puedo... Con lo cual, advierto de que el siguiente cap igual venga un poco tarde o muy temprano... no tengo ni idea! u.u Por cierto, éste es el antepenúltimo cap, si no me fallan las cuentas o se me cruzan los cables...

Gracias, como siempre, a cOnfii-momo (Tatsuki no será la siguiente capitana del segundo escuadron porque... seré yo! MUAJAJA! weeeeno.. después de soñar un poco.. te digo que igual en este cap ya no te dará tanta pena Soi Fong xD gracias por seguir mi historia y espero que este cap no te espante xD!) chidorisagara (jaja Rukia la pobre no da para más después de que Ichigo le nublara la cabeza, sin querer xD .. aquí tienes el siguiente cap... no sé si te hará reir o te hará tirar el pc por la ventana... si es la segunda opcion.. lo siento! te compraré otro cuando me gane la lotería o.o Gracias!) loveichiruki (gracias? las gracias te las tengo que dar yo a ti por leer mi fic! gente como tú me hace feliz! xD Soi Fong siempre da alguna que otra sorpresa.. ya verás ¬¬ xD y Matsumoto... tiene un sentido de la justicia increíble xD yo hubiera aprovechado para dejar KO a ichigo :D XD Gracias de nuevo!) FerchaO (tú no te pierdes mi fic y yo no me pierdo esos pedazo de reviews que me dejas! así da gusto escribir! xD weeno el cap no creo que sea tan apocalíptico pero tiene unos buenos cambios en la trama xD.. Y lo del manga.. no sigo el manga pk soy bastante vaga y prefiero k los personajes se muevan antes de yo imaginarmelos moviendose jaja XD pero el otro día la casualidad que me aburría y me puse a mirar los ultimos capitulos del manga y weno.. no sé si te refieres a lo de gin... pero si quieres hablar de eso mejor me pones un privado junto con el review y yo te lo respondo... pk buah... hay q hablar de muchas cosas sobre el manga T.T Gracias!) keisi42 (jajaj sí.. lo de ichigo y rukia hubiera estado bien, no se me ocurrió.. pero bueno algo hay en este cap, y sí.. es también algo loco XD espero q te guste! un saludo y gracias por leer esta humilde historia!) alejandra (wow.. no te crees nada xD a ver.. tatsuki y renji tienen un caracter que pega bastante y ellos se supone q se conocieron cuando renji fue junto con los demas shinigamis a karakura para luchar contra los arrancars... lo de soi fong.. ella tiene bastante caracter pero si te fijas.. estando con yoruichi a la primera de cambio se le echó a llorar, por eso quería reflejar esa debilidad que la capitana siente en presencia de yoruichi, y no sé.. yo veo más un yorusoi que un uraharaxyoruichi.. yoruichi nunca se quedó a vivir con urahara después de ser exiliados, se mantenía en su forma de gato vagando por el mundo, y no fue sólo hasta que empezó la revolución con aizen, cuando ella comenzó a tener más contacto con urahara... se nota que son muy buenos amigos pero no sé xD puede que tb influya que mi personaje femenino favorito en bleach es Soi Fong.. y después de esto.. Gracias por el review! xD)

Disclaimer: Bleach no me pertenece, es de Tite Kubo... si me perteneciera borraría el último cap del manga y lo haría de nuevo con un poco más de amor al arte ¬¬

Advertencia: En este cap hay un leve yuri, un poquito de yuri para que los rasos se revolucionen un pizquito =)


Shuuhei no podía dormir. Se giraba de un lado a otro en la cama, pero ninguno de sus movimientos y posiciones lo ayudaba a conciliar el sueño. Le embargaba una sensación un tanto inexplicable, echaba en falta a alguien y necesitaba su presencia para poder dormir. No es como si siempre durmiera con esa persona, es más, nunca lo había hecho. Sin embargo, tenerla tan cerca solo hacía que la necesitara más y más, hasta el punto de añorar tenerla en sus brazos, cuando jamás la había tenido. Así que se armó de valor, se puso en pie y se dirigió a la habitación deseada.

- Ikkaku... - llamó entre susurros el teniente.

El calvo se incorporó de inmediato y puso una mano en el cuello de su amigo. Al comprobar que no había amenaza alguna, abandonó la tarea de estrangulamiento.

- ¡Oye!

- Lo siento, ha sido un acto reflejo. ¿Qué mierda quieres? ¡Es de madrugada!

- Cámbiame la cama.

- ¿Qué? ¿Por qué?

- ¡Déjame dormir en tu cama!

- ¿Para qué?

- ¡Joder! Porque… porque quiero… quiero estar cerca de Rangiku.

Después de un manotazo contra la nuca de Shuuhei y un sonado "imbécil", Madarame abandonó su cuarto para dirigirse al de su amigo y poder dormir tranquilamente en el lecho de este. Hisagi, por su parte, se acostó en la cama del oficial del Undécimo Escuadrón y sonrió. Justo encima de él yacía Matsumoto Rangiku.

Pero no solo estaba la teniente. Allí también dormía el gigantón de Chad en la otra litera y, debajo de él, la capitana Soi Fong. Shuuhei aprovechó la cercanía que tenía con ella para observarla detenidamente. Teniendo en cuenta que llevaba durmiendo desde que huyó del torneo, tenía que estar en su octavo o noveno sueño. Su labio había parado de sangrar, pero tenía un color rojo intenso por culpa de la sangre reseca.

Si no fuese por el incidente de la capitana, podría haberse pensado que hoy había sido un día de lo más normal en la academia, con unos cuantos golpes pero nada más. Bueno… Arisawa se había quedado sin cenar y había mendigado un poco por las instalaciones para conseguir algo de comida. Comida que Renji le había suministrado de su propia ración.

Sin embargo, después de la pelea entre la ex discípula y la ex maestra, algo cambió en el ambiente. Era como si de repente, todos se hubieran percatado de que hasta el más frío y poderoso guerrero podía convertirse en una indefensa pared de papel. Todo dependía del vínculo que le uniera con su oponente. Y los rasos sabían que si Soi Fong podía transformarse en papel, ellos podían hacerlo en algodón de azúcar.

Un ruido alertó a Hisagi, la puerta del cuarto se había abierto. Shuuhei se cubrió con las sábanas de una forma en la que nadie pudiese ver que estaba despierto. La puerta se cerró cuidadosamente tras una sombra que avanzó hasta la cama de Soi Fong. Shuuhei reconoció el rostro del intruso. Era Shihouin Yoruichi.

La "Diosa del shunpo" se sentó con sigilo en el borde del colchón y se inclinó hacia Soi Fong. Pronunció unas palabras que Hisagi no pudo escuchar y de sus manos apareció una luz azul con la que comenzó a curar el labio de la capitana. Al notar una presencia muy cerca, Soi Fong se despertó e hizo un amago de golpear a la amenaza. Pero Yoruichi frenó todo intento con una sola frase.

- No te muevas.

Era impresionante la capacidad que tenía la Shihouin para empequeñecer a Soi Fong.

Aunque parecía que la ex noble no se percataba de esto.

Shuuhei observó cómo la capitana se acostaba de nuevo en la cama y desviaba su vista de los ojos de la mayor. Yoruichi continuó, con la boca entreabierta como consecuencia de su concentración en el kidoh, con la tarea de sanar el labio roto.

- Lo que estoy haciendo está prohibido aquí… ¿lo sabes, verdad?

- Nadie se lo ha ordenado. – fue la seca respuesta de la shinigami herida.

- Me apetecía hacerlo.

- ¿También le apetecía golpearme hasta dejarme inconsciente?

- Pensé que esquivarías los golpes. Era un combate.

- Ya… Pero yo no iba a seguir esquivando sus movimientos. Tampoco iba a atacarla. – Soi Fong miró con un deje de furia a la Shihouin – Yo no quiero luchar más contigo, Yoruichi.

La mayor deshizo el kidoh con un gesto serio, observó que la herida ya se había curado y después dirigió su mirada a los ojos de la capitana. Sin previo aviso, puso sus dos manos a cada lado del rostro de la menor y acercó su cara hasta que sus labios chocaron. Fue un beso rápido, con una duración insuficiente para que Soi Fong pudiera reaccionar. Yoruichi se incorporó tranquilamente y contempló la cara desencajada de la capitana, que rogaba por una explicación.

- Me encanta que me digas Yoruichi. Solo Yoruichi. – se apresuró a aclarar.

Hisagi no se podía creer lo que estaba viendo. ¿Realmente había pasado eso? ¡La había besado! Es decir… ¡Dos mujeres! ¡Besándose! Shuuhei nunca había visto semejante muestra de erotismo. Bueno, sí… En aquellas películas que Ikkaku le había prestado. Pero… ¡Pero esto sobrepasaba límites! ... El teniente tuvo que respirar profundamente para tratar de calmarse.

Este hecho no pasó desapercibido por la Shihouin, que rápidamente rodó sus ojos hasta la cama donde estaba Hisagi, pero no halló ningún movimiento sospechoso.

- Acabaré despertando a alguien. Mejor me voy.

La ex shinigami se puso en pie y dio media vuelta para poner rumbo a la puerta. Pero algo tiró de su pequeño pantalón, evitándole andar. Soi Fong se había incorporado en el lecho y había halado de la prenda de Yoruichi. De un fuerte tirón hizo que la mayor cayera sobre la cama y, sin darle tiempo a reaccionar, se colocó encima de su cuerpo y esta vez fue ella quien juntó sus labios.

Shuuhei tuvo que contener el aire al ver el beso que le estaba plantando la Comandante Suprema de las Fuerzas Especiales a la "Diosa del shunpo". No tenía nada de similar al primero, este era agresivo y desesperado. Y con lengua…

- Vaya… Voy a tener que hacerte enfadar más a menudo. – confesó Yoruichi después de haber conseguido respirar tras el largo e intenso beso.

- Buenas noches. - Soi Fong se despidió al ver a su antigua maestra poniendo rumbo a la puerta y, sonriendo, agregó su nueva palabra favorita – Yoruichi.

- Buenas noches, Soi-chan – respondió la Shihouin, aún sorprendida por la acción de la capitana, y abandonó el cuarto con una sonrisa de satisfacción.

Diez minutos esperó Hisagi a que Soi Fong conciliara el sueño de nuevo. Diez minutos en los que luchó con todas sus fuerzas contra una parte de su cuerpo que quería despertar. Y no le era nada fácil intentar domar su anatomía sin hacer movimientos bruscos ni ruido. Cuando, por fin, la capitana se durmió, Shuuhei se levantó raudo y salió de la habitación. Ya en el pasillo pudo respirar tranquilo y observar el bulto en su entrepierna. No sabía lo que hacer y, por eso, optó por contárselo a alguien para, al menos, aliviar el nudo que tenía en el estómago. Abrió la primera puerta que encontró y vio a Yumichika durmiendo plácidamente, se acercó a él con las manos tapando su abultamiento.

- ¡Yumichika! No te vas a creer lo que… ¡Buf! ¡A ver! Estaba intentando dormir y Yoruichi-san entró al cuarto y luego no sé qué pasó… Solo que… ¡Yoruichi-san y la capitana Soi Fong se besaron! Y no un beso muy casto, no, no… Además… ¡Repitieron! Yo ya… yo ya no sé qué hacer. ¡Estoy tenso! – Hisagi miró el lugar custodiado por sus manos.

- Mmm… Ese kimono me gusta, póngame cuatro. Con muchas flores, por favor.

- ¿Yumichika?

- No esperes a que te escuche, tanto él como Hinamori se ponen tapones de cera para dormir. – la voz de Renji sonó en la parte superior de la litera.

- Lástima que yo no tenga tapones. – añadió Tatsuki - Además de despertarme, me he tenido que tragar una historia de lo más… ¿extraña?

- ¡Bah! No te hagas la nueva. Los dos sabemos que a ti te va ese rollo.

- ¿Perdón? ¿Me lo dice un tío con las cejas tatuadas?

Shuuhei, desesperado y casi mareado por el torbellino de sensaciones, hizo caso omiso a la discusión de la irritante pareja y salió al pasillo de nuevo. Una vez fuera, deseó no haberlo hecho nunca y haberse quedado contemplando la pelea, pues en mitad del corredor estaba Matsumoto somnolienta y con un camisón muy muy ajustado y muy muy corto. Y esa fue la gota que colmó el vaso.

- ¡Que me da algo…! – exclamó el teniente antes de caer desmayado al suelo.

- ¡Shuuhei! ¿Qué te pasa? – Rangiku se abalanzó hacia él preocupada - ¿Eh? ¿Y eso? – se extrañó al observar un bulto en el pantalón del shinigami y lo tocó con un dedo - ¡Ay, que se me muere de sobrecarga sexual!

Tatsuki había salido de su cama para bajar violentamente a Renji de la suya y sujetarlo fuertemente del cuello de la camiseta.

- ¿Vas a parar de decir esas estupideces, imbécil?

- Sí, sí. Perdone, señor. – contestó irónico Abarai mientras se deshacía del agarre.

Tatsuki cerró el puño derecho y lo elevó con clara intención de estampárselo en la cara al pelirrojo, pero algo hizo que desistiera y sonriese.

- ¿De veras crees que no soy femenina? – le preguntó con un tono bastante atípico para ella, parecía hasta sensual, mientras se acercaba al teniente.

- Claro… - la palabra casi ni se oyó, pues Renji estaba más concentrado en la cercanía de la chica.

Tatsuki rodeó el cuello del pelirrojo lentamente y lo atrajo hacia sí, obligándolo a caminar hacia atrás como lo hacía ella. Abarai, extasiado por la mirada de la joven, colocó sus manos en la cintura de Arisawa.

- ¿En serio? – cuestionó Tatsuki aproximando su rostro al de Renji.

- S-sí… - tartamudeó el shinigami nada convencido de su respuesta.

La chica llegó hasta la pared y pegó su espalda a la puerta, ya no tenía escapatoria. Abarai aprovechó la situación para intentar acortar la distancia de sus bocas, pero, a la velocidad de la luz, Tatsuki se agachó, abrió la puerta y empujó a Renji fuera de la habitación, para después cerrar de nuevo.

Renji abandonó su estado de shock para percatarse de que Tatsuki se la había jugado. Golpeó la puerta fuertemente.

- ¡Abre, mocosa!

- ¡Y una mierda!

El pelirrojo se giró y vio a Hisagi inconsciente en el suelo y a Matsumoto encima de este intentando reanimarlo con bofetadas y gritos.

- ¿Pero qué coño?

En la sala botánica, Rukia se había puesto en pie y encaminado hacia la salida. Advirtió unos pasos tras ella y rápidamente se dio la vuelta.

- ¿Qué?

- "Qué" tendría que decir yo. ¿A dónde vas, enana?

- Estoy oyendo ruidos en el pasillo.

Rukia colocó su mano en el manillar de la puerta para abrirla, pero la mano de Ichigo se posó sobre la de ella. El chico, avergonzado, la retiró inmediatamente.

- ¿Qué te pasa, Rukia?

- Nada. Ya te lo dije.

La Kuchiki abrió la puerta y salió al pasillo. El de pelo naranja la imitó y cerró la puerta del cuarto tras él. Antes de que Rukia pudiera contemplar la insólita escena que allí se vivía, Ichigo la agarró de un brazo y la hizo girarse.

- ¿Sabes qué? ¡Ya estoy harto de preguntarte! Si quieres ignorarme, ¡adelante! Haz como si tuvieras tres años y no me hables. De verdad, no sé qué mierda te he hecho, pero me parece una estupidez lo que tú estás haciendo ahora.

Rukia, presa de la rabia, apretó sus labios y encaró a Ichigo.

- Está bien. Eso es lo que haré. Te ignoraré, te evitaré y no te hablaré. De todas formas… ¡Siempre tendrás a Tatsuki para consolarte! – la última frase se escuchó más de lo que Rukia hubiera querido que se escuchara. La shinigami se sonrojó al instante y bajó la mirada.

Todos tenían sus ojos clavados en ella. Renji había dejado de golpear la puerta al oír ese grito que Rukia había proferido a Ichigo, Matsumoto había parado de zarandear a Shuuhei para contemplar a la Kuchiki y Hisagi había despertado bruscamente después de semejante muestra gritona de… celos.

Celos. Porque eso era lo que había parecido.

Rukia se percató de la cantidad de gente que la había escuchado y un escalofrío recorrió su cuerpo. Sintió cómo una mano se colocaba en su hombro, era la mano de Ichigo.

- Rukia…

El susurro del Kurosaki, más que calmarla, hizo que se pusiera más nerviosa y optó por la solución rápida. Huir fuera del barracón. Esa era la segunda vez en el día en la que alguien ponía pies en polvorosa.

Tatsuki salió al pasillo y buscó con la mirada a Ichigo. Ella también lo había escuchado.

Los cinco rasos se quedaron inmóviles, mirándose unos a otros, intentando asimilar toda la información recibida en esos últimos minutos.

- ¿Por qué hacéis tanto ruido? – Soi Fong replicó saliendo de su habitación.

- ¡La culpa es suya! – balbuceó Shuuhei antes de percatarse de que Matsumoto estaba sentada encima de él y, de nuevo, desmayarse.

Todo apuntaba a que la mañana siguiente iba a ser movidita... Y no precisamente porque Zaraki les iba a hacer correr una hora en círculo...


Aizen... ¿cuándo te vas a morir? Me he cansado de tu cara de culo u.u

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BYE!