Capítulo 7:¡Doy una lección a las cazadoras de como dar de comoer a un leoncito!

POV Percy

-¿Cuándo nos vamos?-dije al regresar de hablar con mi madre.

-¡Mañana por la mañana!-dijo Thalia sonriéndome.

Cuando de repente viene la princesita a nosotras enfadada como siempre.¡gruñona a la ataque!

-¡Oye,estúpida que ni creas que nos vas a dirigir tú!¡Aquí mando yo!-dijo la princesita rubia de bote.

-¡Eso ya lo veremos rubita!-dije con sorna.-¿Quien quiere que sea el líder?

Todas las manos se levantaron menos obviamente la rubita de bote.

-¡Se levanta la sesion!-dije mirando sonriente a la rubita.-¿Ves¡Ellas ya han dicho quien manda aquí y por supuesto no eres tú!

Thalia y casi todas las cazadoras se reían disimuladamente mientras la niña rubita se ponía muy rabiosa y se fue muy enfadada.

Nos fuimos todas a nuestras cabañas y nos quedamos dormidas hasta el día siguiente.

Al día siguiente,me desperté muy descansada queriendo ya salir en busca de aventuras,me vestí,preparé mi mochila con lo necesario para la búsqueda,lo único que tendría que soportar durante toda la búsqueda a la estúpida y gruñona de Zöe pero tendría a su mejor amiga Thalia y a Grover por terminar de desayunar me encontré con las chicas,Thalia y Grover y a la rubita ya preparadas.

-Y...¿hacia dónde vamos?-dijo Thalia casi al salir del campamento.

-Al oeste!-le dije.

-¡No!¡Al este!-dijo la rubita señora arrogante igual a tonta.

-¡Si te fijas princesita Zoey la profecía decía que teníamos que ir al Oeste,estúpida!-le dije ya cabreada.

-Es cierto Zöe,la profecía nombraba al Oeste.-dijo Phoebe

-¡Cállate estúpida!-dijo furiosa la rubita.

-¡Oye!¡No pagues conmigo si te estas enfadada porque alguien al fin te dice la verdad en tu cara!-dijo Phoebe.

-¡Bueno!¡Basta de charla y vayámonos ya!-dijo Thalia.-¿Alguien tiene idea dónde queda el oeste?

-¡Creo que Washington D.C.!-dije.

-¡Pues a Washington D.C. se ha dicho!-dijo Thalia.

Cuando estuvimos al fin en la ciudad nos topamos con el museo nacional del aire y el espacio del instituto smithsoniano,nos adentramos en el no hacia mas que mirar todo el rato a las cazadoras y a acercarse a ellas.

-¡Estate quieto!-le dije cogiéndole de la mano para que se pusiera a nuestra lado y evitara así mas problemas.

-¡Es que no puedo!¡Son tan hermosas!-dijo Grover babeando por ellas.

-¡Él no debe estar aquí!-dijo la estúpida Zöe.

-¡Pero está aquí,entonces sigamos!-le dije.

-¡Esa decisión no corresponde a vos!-dijo Zöe.

-Tu no mandas aquí,Zöe.Y me da igual la edad que tengas.¡Sigues siendo una mocosa engreída!-dije enfadada.

-Nunca has demostrado sensatez cuando se trata de chicos.-refunfuñó Zöe.-¡Nunca has sabido prescindir de ellos!

Yo estaba a punto de abofetearla.Y entonces nos quedamos todos helados:se oyó un rugido tan atronador que pensé que había despegado un cohete.

Abajo varias personas gritaron,un niño pequeño chilló entusiasmado.

-¡Kitty!

Una cosa enorme saltó rampa de tamaño de un camión de mercancí uñas plateadas y un resplandeciente pelaje había visto una vez a ese años atrás,lo había divisado brevemente desde un visto de cerca,era todavía más grande.

-¡El león de Nemea!-dijo Thalia.-¡No os mováis!

El león rugió con tal fuerza que me puso los pelos de punta y casi me la raya en colmillos relucían como acero inoxidable.

-¡Separaos cuando os dé la señal!-gritó la rubita embotellada-¡Intentad distraerlo!.

-¿Hasta cuando?-preguntó Grover.

-Hasta que se me ocurra una idea de matarlo.¡Ya!

Destapé a contracorriente y rodeé a la varias flechas provenientes de las cazadoras y Grover se puso a gorjear un agudo pío-pío de su flauta.

La rubita y Bianca treparon por la cápsula dispararon flechas incendiarias al monstruo,pero todas se partían contra su pelaje metálico sin hacerle león le asestó un golpe a la cápsula,ladeándola y,las cazadoras salieron despedidas. Grover se cambió de tercio y empezó a tocar una melodía frené león se volvió hacia él,pero Thalia se interpuso en su camino con la Égida y la fiera retrocedió rugiendo.

-¡GRR...!

-¡Atrás!-dijo Thalia.

Por un momento creí que Thalia lo tenía,pero vi que el león se agazapaba con todos los músculos en tensión.

No sé en que estaría pensando,pero arremetí contra la di un mandoble en el flanco con mi espada,un golpe que debería haberle hecho picadillo,pero la hoja se estrelló contra su pelaje con un ruido metálico u solo le arrancó un puñado de chispas.

El león me dio un gran zarpazo y yo retrocedí contra la barandilla,y cuando cargó contra mi no tuve mas que hacer que esquivar el golpe,y aprovechar para atacarle,levanté la vista y vi al león rugiendo con las fauces ía la lengua y garganta rojas.

Ese era el blanco,pensé.Su pelaje era del todo invulnerable,pero si lograba herirle en la boca...El único problema era es que se movía demasiado los colmillos y las garras no podría acercarme.

-¡Princesita!-llamé a la idiota señorita arrogante.-¡Apuntadle a la boca!¡Es su punto débil!

Las cazadoras se prepararon con los arcos en alto intentando apuntar.

-¡No tenemos un disparo claro!-dijo Phoebe.-¡Hay que hacerle abrir la boca!

Yo desesperada miraba a todos lados en busca de una alternativa cuando de pronto me acordé que tenía en mi mochila un par de bolsas de patatas,chucherías,cosas así.Rebusqué en la mochila y saqué cuatro bolsas de encaré con la bestia y le lancé mi espada como si fuera un puñal,le rebotó en un blanco pero por lo menos sirvió para captar su atención,me miró gruñendo.

¡Bien hora del aperitivo!pensé.

-¡Zöe,prepárate!-le grité.

Cuando me acerqué demasiado a la bestia,me lancé al ataque cuando el animal se disponía a saltar,yo le metí dos bolsas de patatas el león abrió del todo los ojos y empezó a tener de darle la oportunidad de tragarse los aperitivos yo le metí en la boca otras dos bolsas,Los ojos se le salían de las órbitas y abrió del todo la boca.

-¡Ahora!¡Disparad!-les grité.

Empezaron a tirar flechas de dos en dos,de repente las flechas entraron en sus fauces,dos,cuatro,seis,ocho...La bestia se retorció enseguida giró sobre sí misma,cayó hacia atrás y se quedó inmóvil.

De repente la alarma del museo empezó a sonar;la gente salía en manada por las puertas de emergencia y los guardias de seguridad corrían de un lado a otro,muertos de pánico aunque sin saber por qué.

Grover se arrodilló junto a Thalia y la ayudó a ía estar bien,solo algo aturdida. Bianca y Zöe saltaron desde la galería y aterrizaron a mi lado.

Zö princesita engreída me miró con cautela.

-¡Interesante...estrategia!-dijo observándome intensamente.

-¿Y qué esperabas,siendo la hija del dios de la gerra?-dije arrogante.-¡Lo bueno es que funcionó!

-¡Gracias a nosotras que disparamos a la bestia!-dijo la rubita con sorna.

-¡No!¡Gracias a Percy quien fue la que dio la idea!-dijeron Phoebe,Grover y Thalia a la vez.

-¡Si!¡Si!¡Lo que sea!-dijo enfadada la rubita embotellada.

-¡Coge la piel del león,Percy!-dijo Thalia-¡Es un botín de guerra!¡Es todo tuyo!

Me agaché junto al monstruo y le quité la piel con mi cuchillo y me la puse.

-¡Bueno...No es mi estilo precisamente!-dije en duda.

-¡Chicas!¡Deberíamos irnos!-dijo Grover señalando a los guaridias de seguridad todavía medio tontos.-¡No siempre van a estar alelados.

-¡Vayámonos!-les dije.-¡No tenemos todo el día!

Y Salimos a fuera del edificio y seguir emprendiendo nuestra búsqueda.

A/N:¿Qué os ha parecido?Perdonad por no haber actualizado antes,he tenido muchos y muchos besos.