El sinsentido de sentir
Despierto tarde, así también es porque dormí tarde. No quería cerrar los ojos, no me gustaba la idea, así que mantuve mis ojos abiertos hasta que el cansancio me ganó.
No puedo sacar a Pinkie de mi cabeza, ya falta poco para que no pueda evitarla y ya no podré escapar.
Reviso mi mochila y encuentro en ella unas semillas de zap apple y unos cuantos bits. No sé si nunca los saque de ahí desde que los conseguí o Luna los puso ahí por si necesitaba hacer gastos. No me importa, planeo usarlos.
Me levanto y camino por los pasillos ayudado por el bastón. Ya envolví el agarre con un trozo de tela que conseguí por lo que ya nadie puede ver los símbolos ahí tallados.
No tardé demasiado en encontrarme con Lyn. Es bueno verla, ha pasado tanto desde la primera vez que nos vimos.
Se encuentra con otro pony que trabaja en el castillo. Me acerco y la saludo.
-Lyn. Tanto tiempo de no verte.
Lyn:- ¿Razón? ¿Se te ofrece algo?
Pony:- ¿Conoces al mediador?
Lyn:- Larga historia. Te cuento después.
-Cumplir mi palabra. Te debo una comida. Quisiera hablar contigo. Con tanto tiempo que ha pasado de seguro tendremos tema de que hablar. ¿Aceptarías?
Lyn:- Seguro que sí. Pero iré acompañada. Tengo alguien que presentarte. ¡De seguro te caerá bien! No te preocupes que sus gastos van por mi cuenta.
-No es problema. Pagare por él también. Y si tú lo dices de seguro me agradará su compañía.
Lyn:- Salgo al mediodía. Nos vemos entonces. Aún estoy en trabajo.
-Así sea. Nos vemos en unas horas.
Lyn:- Ten cuidado.
Me alejo de ellos mientras aun escucho sus voces.
Pony:- ¿En serio como le conoces?
No me quedo a oír el resto de la conversación.
Volveré a hablar con Lyn. Eso es bueno, fue la primera que confió en mí y a pesar de que no he hablado demasiado con ella y de que ahora tengo muchos más allegados que cuando llegué, ella sigue teniendo un nombre importante para mí. Después de todo se lo debo.
Un pony que sirve en el castillo me llama y me indica que Celestia quiere hablar conmigo.
No sé de qué quiera hablar pero uno no se niega a una invitación por parte de dios. Incluso si no me lleve de maravilla con él.
Camino hasta la recámara donde la vi ayer y me aseguro de desenvolver el agarre de mi bastón antes de entrar. Es casi como presumir que estoy fuera de su alcance. Pero en realidad es que soy consciente que soy poco a comparación de la alicornio del sol. Y solo puedo escudarme tras seres igual de grandes que ella.
Entro cojeando y apoyándome en el bastón. Desde su trono me observa la princesa.
-¿Me has llamado?
Celestia:- Si, tenemos que hablar. Más allá de cómo nos llevemos tendremos que convivir y eso se verá más que nada en unos días así que considero correcto advertirte de lo que pasará.
-Suena sensato princesa.
Celestia:- No apruebo tus métodos y no confió en lo que eres ni en la manera en que has intervenido… pero lo que has hecho está funcionando. Y tengo que trabajar con ello.
Tengo derecho a sentirme orgulloso al escuchar eso.
Celestia:- En unos días todos los habitantes de Equestria estarán aquí y en un acto les informaré sobre lo que pasó… o al menos les diré algo similar a lo que pasó. No es necesario que sepan los detalles. Solo que se sientan seguros.
-Que sea según tu criterio. Comprendo que la paz de este mundo depende en parte de que el pueblo te tenga confianza así que no pienso debilitar esa confianza.
Celestia:- Por eso no quiero que intervengas donde no eres llamado. Si tanto aprecias la paz en este mundo sabes que a mis ojos eres un potencial peligro para ella.
-Me quedo claro durante los meses en que fui vigilado… No intervendré donde no me incumbe. Ya tuve suficiente. No me interesa estar metido en asuntos grandes. Solo quiero vivir aquí y encontrar una rutina en la que estar contento. Lo juro, sin segundas intenciones.
La alicornio no se ve convencida pero aun así prosigue en su discurso.
Celestia:- Te presentaré ante Equestria como el mediador entre Discord y yo. El cooperará en el acto… a su modo.
Solo sigue la corriente y terminado el acto, según decidió mi hermana, eres libre. Ve a donde te plazca desde ese entonces. Si tienes otras dudas puedes consultar con Luna… Y escucha mis palabras cuando te las digo… reconozco el caos cuando lo veo… si en realidad dices que te importa la paz de este mundo no te metas donde no te llaman.
-Así será. Solo me entrometí porque no encontré otro modo de defender la paz que aprecio. Mientras tú hagas lo tuyo yo no haré lo mío. ¿Algo más que decirme?
Celestia:- Nada más que decirte. Disfruta de lo que Luna te ha dado.
Esa fue toda la conversación, algo formal, necesario, nada amigable. Esa es toda la relación que necesito tener con la diosa del sol. Ella no confía en mis métodos y yo no confío en los de ella. Estamos a mano.
El tiempo va pasando y el único tema recurrente en mi cabeza es Pinkie… tenerla en mi cabeza sin saber qué hacer con esto es muuuy molesto.
No tengo ni idea de que hacer. Solo sé que al final de esto no quiero verla lastimada pero … no se…
Mis opciones. La primera es huir de la situación, no puedo, no tengo como ni a donde, además la lastimaría a ella y al resto de mis amigos.
La segunda es rechazarla… ¿Cómo hacerlo sin dañar? No puedo argumentar la diferencia de especies, es una excusa muy baja, aquí no existe tal cosa como la diferencia de especies. Argumentar eso sería el equivalente en la tierra de creer en la superioridad racial… y sería una mentira.
Decirle que no la quiero… sería un ataque directo a ella. Además decírselo suena mucho peor que la realidad. Es decir, no la quiero pero es evidente que me importa mucho.
Decirle que no puedo quererla ni a ella ni a nadie porque así soy… no puedo, suena demasiado monstruoso.
Hey tu genio, ella ya sabe eso. Ni que importara.
No te metas.
¿Qué quieres tú?
Que no te metas
Tercera opción, aceptas.
No puedo hacer eso. No puedo querer así que no puedo querer estar con ella. Eso la dañará, no quiero dañarla. Es lógico.
Ella te conoce y te sientes cómodo con ella. Es lógico querer estar con ella.
Si… suena lógico. PERO NO LA PUEDO QUERER. No voy meterme en un asunto prometiendo lo que no puedo dar. No voy a dañarla.
Si puedes tener amigos sin quererlos…
No es lo mismo. Yo no siento. Los sentimientos siempre le ganan a la lógica. No tengo nada que le gane a la lógica. Yo no siento.
Aun así tienes amigos.
Porque tengo una lógica equivalente, puedo confiar, ser honesto, ayudar. No puedo querer.
Al menos a estas alturas puedes admitir que de no ser por el miedo a dañarla estarías con ella.
...
¡Admítelo cobarde!
Sí, es así. ¿Y eso qué? Esa opción no existe.
A menos que encuentres una lógica equivalente.
No la hay, porque lo sabemos cuándo alguien quiere no obedece a la lógica. Yo siempre sigo la lógica. Yo soy lógico por ende no quiero.
Te diré lo que es lógico. Encuentra una solución que te convenza o en unos días lo vas a lamentar.
Por fin coincidimos.
Las horas pasaron y llegado al mediodía estoy esperando en la salida del castillo. Estoy apoyado en la pared para no forzar mi pierna sana. Veo a Lyn acercase a mi… con un bebé colgando en una especie de bolsa atada a su torso.
Lyn:- ¡Hola de nuevo! Ven que quiero presentarte a mi bebé.
¿Un bebé? No sabía de esto. Me acerco a ellos.
Lyn:- Se llama Velvet Shine. Tiene un mes. ¿No es precioso?
Es un pony terrestre de color rojo brillante. No puedo ver sus crines porque está envuelto en mantas. Supongo que estaría menos sorprendido si supiese los tiempos de gestación en los ponies.
Observo al niño que me mira curioso.
-Claro que lo es.
Lyn:- Es idéntico a su padre. Quizá lo conozcas. Trabaja en la guardia del castillo.
Otra cosa que no sabía. En realidad no era muy sociable mis primeros meses aquí. Creo recordar que ella menciono a su pareja alguna vez pero, la verdad, si fue así se escapó por completo de mis memorias.
-No sabía que tenías un bebe contigo. No es necesario que tengamos que ir a ningún sitio si te es un inconveniente para ti o para el bebé.
Lyn:- No pasa nada. En serio. Es todo un ángel. Nos vendrá bien el aire fresco.
Mira a su hijo y comienza a hablarle en un tono cariñoso tocando sus hocicos.
Lyn:- Así pasamos algo de tiempo hasta que salga tu papi.
Él bebe reacciona con una risa.
Nunca me detuve a observar la relación entre padres e hijos aquí. En Ponyville estaban los Cake pero siempre estaban tan ocupados que no quería molestarlos. Ahora que lo pienso el afecto entre padre e hijo es algo que también me intriga.
Siendo que la invite a comer pretendo llevarla a un restaurante, no suelo ir a esos sitios porque no puedo digerir lo que hay en sus menús. Salvo sus postres y con eso tendrá que alcanzar.
Elegimos un restaurante no muy alejado del castillo. El bebé se ha comportado de maravilla. No creo que los gritos incesantes sean algo propio solo de los bebés humanos. Está bien que este mundo sea utópico pero que los bebes no lloren sería demasiado hasta para Equestria. Así que asumo que este niño es asombrosamente calmo.
Nos sentamos en una mesa y esperamos por el mozo.
Lyn:- Me gusta este sitio. La ubicación es perfecta. Podremos ver a papá cuando salga.
Esa última oración fue dedicada al niño. Es casi tierno ver como Lyn le habla a su hijo. Corrijo, es tierno.
-Y creo que sabrás lo primero que te preguntaré. ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Qué pasó?
Lyn:- ¿Qué cosa? Oh… el pequeño Velvet. No sé… conocía a su padre por trabajar en el castillo y estábamos saliendo y poco después de que te fueras… solo se dio.
-¡Felicidades! Imagino que les habrá cambiado la vida a ambos.
Lyn:- Oh claro que sí. Es una verdadera bendición para nosotros.
Mientras hablamos saca un biberón y se lo da a su niño quien se aferra a él y comienza a beberlo con un notable entusiasmo.
El mozo toma nuestras órdenes. Se extrañó de que pidiese tres órdenes del postre del día. De todos modos aceptó los pedidos.
-Disculpa lo extraño de mis pedidos. Mi especie no es buena digiriendo pasturas.
Lyn:- Ya me preguntaba porque antes solo te enviaban postres. Pero por el castillo se dice que tu especie es buena en otras cosas… en serio ¿Cómo hiciste?
-No fue la gran cosa.
Lyn:- Tú dices que no fue la gran cosa pero se rumorea que tendrás un vitral en el castillo. ¡Un vitral! ¿En serio que hiciste?
-No lo sé… De algún modo terminé en medio de ellos y hablamos y… ¿Decidieron hacer las paces? Fue una situación rara. Ni siquiera yo la recuerdo demasiada claridad.
Miento, no quiero mentir pero no puedo contar lo que realmente pasó. Eso quedará solo para las portadoras de los elementos, las princesas, Discord y yo.
Lyn:- Comprendo… pero no quita el hecho de que hay paz con Discord. Hasta lo he visto por los pasillos. Es un poco desastroso pero no está dañando en realidad a nadie.
-¿Qué hizo?
Lyn:- Lo vi explotar una torta en la cara de Celestia.
Río al imaginar la escena.
Lyn:-Ríe también – Admito que fue gracioso.
Nos sirven la comida y almorzamos mientras ella me cuenta lo que ha vivido estos tiempos y lo que pasó los dos días que estuve dormido. Al parecer Equestria se acostumbra rápido a superar los disturbios. Parece que no muchos ponies tienen recuerdos del caos. Me alegro por ellos aunque en parte les envidio la suerte.
Lyn:- Pero suficiente sobre mí. ¿Cómo fueron las cosas por Ponyville?
-Bien… supongo.
Lyn:- ¿Es eso duda?
-…
Lyn:- Yo te conté mis cosas. Es tu turno. No sería justo.
-Existe un pony, uno especial.
Lyn:- ¡¿Tienes un pony especial?! … Pero… ¿No era que tu…? Ya sabes…
-Es ese el problema. Yo no siento… pero ella… ella me quiere. No sé qué hacer. No quiero lastimarla.
Lyn:- ¿Tu y ella…?
-Ella es mi amiga. Es más que mi amiga ella me conoce. Es mi confidente. Tenemos confianza y la aprecio muchísimo pero… no puedo
Lyn:- ¿Por qué no puedes? Digo… si quisieras claro. ¿Tienes amigos más allá de tu condición no?
-Siempre el mismo tema… No es lo mismo, podría decirse que comprendo la amistad. Pero no comprendo el afecto. Puedo tener amigos pero no puedo querer. Incluso puedo ser un buen amigo pero querer es algo totalmente distinto.
Lyn:- ¿Sabes que la amistad incluye afecto?
-Sí, pero puedo mantener la relación de amistad sin querer. Porque la comprendo.
Lyn:- Suena como si quisieras estar con ella.
-Solo si no la lastimo.
Acabo de admitírselo a alguien… me sorprendo de mí mismo… es raro, muy raro. No me acostumbro.
Lyn:- Si comprendieses esa clase de relación. ¿Intentarías?
-Supongo… Pero… ¿No se supone que el afecto es algo indispensable en esa clase de cosas?
Lyn:- Pues se supone que no existen seres que no pueden sentir afecto… y eso no es verdad.
-Voy a verme con ella luego del acto donde las princesas explicaran lo ocurrido. No tengo mucho tiempo.
Lyn:- Aprovéchalo. Pregúntame. Veremos si puedes aprender algo si me consultas tus dudas.
Dicho esto se da vuelta y alza a su hijo quitándole el biberón y meciéndolo.
-Puedo darle una chance…
Lyn:- Pregúntame entonces
-¿Cuál es la diferencia entre querer a un amigo y querer a tu pony especial?
Lyn:- Pues… bueno…. Pasa que…
La primera pregunta parece desorientarla.
-¿Se puede decir que quieres más a tu pony especial que a tus amigos?
Lyn:- Bueno… si… o… No… Es como…
Es un comienzo lamentable…
-¿Notas que esto no lleva a nada?
Lyn:- No es algo que puedas analizar con lógica.
-Pues es lo único que puedo hacer
Lyn:- Discúlpame… lo olvide por un instante… En realidad sabes preguntar cosas difíciles. ¿Cómo decirte?
La relación es diferente… haces cosas distintas.
-¿Entonces no se trata de sentimientos sino de actividades? ¿Se supone que si uno actúa con un amigo como lo actuaria con una pareja eso lo vuelve una pareja? ¿Es así de sencillo cambiar el afecto?
Lyn:- ¡No! No es eso… no tengo ni idea de cómo explicarte… solo… quieres otras cosas… y hay como… señales… y…
Solo pregúntame otra cosa.
-¿Qué hay de Velvet? Es tu hijo. Supongo que tienes afecto por él. ¿Lo quieres más que a tus amigos? ¿Qué a tu pareja? ¿Cómo es ese afecto diferente a otros?
Se nota que se esfuerza en ayudarme pero con cada pregunta solo la confundo más y más. No tarda en rendirse.
Lyn:-Suspira-… No puedo responderte… en serio es como si no comprendieras nada.
-No comprendo nada.
Lyn:- Creo que eres bueno. En serio lo creo y no quiero ofenderte pero en serio. No creo poder explicarte. Es como que un pegaso intente enseñarle a volar a un pony terrestre. No puedo.
-Gracias… no pasa nada… a decir verdad no tenía muchas esperanzas. Pero igual creo que puedo aprender algo de ello.
Lyn:- ¿Y que es ese algo?
-Que los sentimientos no tienen ningún tipo de sentido.
Lyn:- Lamento no ser más útil.
Terminamos hablando de cualquier cosa… está bien… fueron buenas intenciones pero parece que en serio esta fuera de mi comprensión. Quizá mis preguntas fueron demasiado crudas… y eso que solo estaba empezando.
Terminamos de almorzar y fuimos a las puertas del castillo a esperar por la pareja de Lyn. En realidad Velvet se parece a su padre. Nos saludamos con los mayores respetos. Nada relevante ocurrió desde entonces.
Nos despedimos, los tres se ven bien juntos. Es bueno saber que tienen con quien contar.
Vuelvo al castillo. Nuevamente estoy frente a una taza de té meditando…
Nada de eso tiene ningún sentido… afectos… señales… se supone que es diferente pero no lo es y no se trata de acciones pero tampoco de otra cosa y…
Me marea, no comprendo. Definitivamente no es un campo en el que tenga facilidad.
Los días siguen pasando y yo sigo sin comprender. Y sin saber que hacer.
