Bueno ya que tenía una pequeña idea de como iba a estar este capítulo decidí escribirla... aunque difiere mucho de la idea original y de algún modo quedó un poco raro, yo... en verdad espero que les guste.
Algo que olvidé comentar en el capítulo anterior y que considero muy importante es que todos los personajes del manga y el anime de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.
(Se te está olvidando algo no?
... Aaa si, lo siento: ~pensamientos~ y en cursiva son los recuerdos.
Recuerdos
Inesperado
Todo era brillante, muy brillante. No lograba ver más que ese resplandor. Volteó hacia sus manos, eran más pequeñas de lo que recordaba… Escuchó una voz
-Naruto Uzumaki – le ofrecían una mano, y se lograba distinguir una sonrisa…
Hinata abrió los ojos en medio de su habitación. Se sentía incómoda, sudaba, su respiración era irregular, el bombardeo de su corazón era demasiado fuerte y un rubor teñía sus mejillas…
-Hinata ya levántate que es muy tarde – la voz de su padre al otro lado de la puerta de su habitación, la sobresaltó.
-Si – respondió con un susurro. La chica que ahora tenía 16 años, una larga y brillante cabellera azul muy oscuro tirándole a negro, con esos ojos aperlados, se dio cuenta de lo baja que había sido su voz, así que prosiguió - ¡Si, ya… ya voy!
Con esa contestación, se escucharon los pasos de Hiashi Hyuga alejándose.
Hinata permaneció en su cama, apoyándose en sus manos para poder estar incorporada. Estaba realmente perturbada, había vuelto a tener ese extraño sueño que la venía persiguiendo desde hace poco más de año y medio. Trataba sobre que un niño pequeño le había ofrecido su mano y se había presentado como Naruto Uzumaki… pero… ¿Quién era?, en el sueño nunca lograba verle el rostro, solo le ofrecía la mano y se escuchaba su voz… esto era tan frustrante y cansado para ella.
Después de haberse levantado, arreglado y desayunado, Hinata iba en camino a su nueva escuela. Había escuchado que no era muy grande, que la comunidad estudiantil de esa preparatoria era en realidad poca:
~ 3 grupos por año y 25 estudiantes por salón… 225 estudiantes aproximadamente, y para colmo entraré a mitad de curso, genial~ Hinata soltó un suspiro de resignación y decidió adentrarse al instituto.
La ojiperla se encontraba entrando al que parecía ser su salón, de manera muy despistada por cierto, cuando de repente una manzana asesina que salió de la nada iba directo hacia ella. Por algún extraño motivo sintió un escalofrió recorrerle la espalda.
~Manzana… directo sobre mí~ ¿Eso que sentía era un deja vu?
Claro que con esos pensamientos Hinata no iba a parar la dicha fruta.
-Kyyyaaa – junto con el grito, la joven retrocedió y chocó con un estudiante que al igual que ella iba entrando. Hinata no supo cómo, pero de un momento a otro, el estudiante atrapó el comestible y a ella misma.
El sonrojo de la Hyuga se hizo presente, y el murmullo que había en el salón se esfumó… Hinata se giró hacia su salvador.
-Gra… gracias por atraparme
-No me quedaba de otra, – la mirada de ese chico era… frívola y altiva – ten más cuidado y no me estorbes nena.
-¿Eh? – La expresión de su rostro era de total confusión.
Hinata parpadeó 3 veces para comprender lo que le había dicho ese muchacho y saber si no había escuchado mal; y ese fue el tiempo suficiente para que el chico con mirada frívola se fuera a su asiento. Su sonrojo seguía presente, pero sintió una especie de enojo arremolinándose dentro de ella.
-Oye… ¿Qué tenga más cuidado? Ni que la chica hubiera pedido que le lanzaran una manzana al rostro – Todo el salón volteó a ver a quien hablaba, el cual se escuchaba molesto - ¿estorbar?, no digas idioteces, ese es el paso. Solo porque eres un "gran elemento"- que se resalte el sarcasmo por favor – del equipo de basquetbol, no puedes simplemente…
- Cállate Aki, tú que puedes decir, no eres nadie en esta escuela.
~Aki~ Hinata pensó que tenía un nombre peculiar.
-¿Ehh? – el sonido de protesta de algunas chicas se dejó oír.
El tal Aki, tenía un cabello plateado y alborotado, era de tez clara, no era el más alto pero se defendía muy bien; sin embargo lo que más le llamaba la atención a Hinata era su mirada feroz: sus ojos tenían un color más peculiar que su nombre, de un color anaranjado que, dependiendo de la luz, podían verse un tanto rojizos o cafés. Esos ojos dejaban ver experiencia e inteligencia; ese chico, de algún modo ya le agradaba.
En cambio el otro, tenía un color de piel un tanto más oscura que el de Aki, era un poquito más alto, y se le veía fornido, su cabello era de color negro con destellos rojizos y, de un modo alborotado, estaba peinado de lado…
~ ¿De dónde sacan las ideas para sus peinados los chicos de hoy en día? ~ pensó Hinata
Y sus ojos eran de color café oscuro. Reflejaban egocentrismo, frivolidad y superioridad sin sentido; ese chico, de algún modo, no le caía nada, nada bien.
-Y tú un idiota sin cerebro que solo presume músculo, Hiroshi Makoto
-Uhhh – Al parecer, los chicos solo intentaron provocarlos aún más.
Parecía que una pelea entre uno de los mejores jugadores de basquetbol, contra uno de los chicos más inteligentes (del cual nadie sabía nada por cierto), daba de que hablar.
-¿Cómo me dijiste idiota?
-Jum, parece que tu vocabulario es tan poco como tu materia gris – Este comentario del peliplateado soltó algunas risas de los espectadores.
Hinata no sabía si Hiroshi iba a decir algo o se iba a lanzar directamente sobre Aki por la expresión que tenía, pero ya no lo pudo descubrir.
Ella aún se encontraba cerca del marco de la puerta cuando escuchó una voz fría, lenta y amenazante que logró calmar a todos en esa aula.
-Quiero a todos y cada uno de ustedes en su respectivo asiento, ahora – El profesor al fin se había dejado ver.
A la Hyuga le volvió a recorrer un escalofrío por la espalda al escucharlo detrás de ella. Y le recorrió otro al volverlo escuchar hablar.
-Señorita Hyuga al frente por favor
~No de nuevo ~ a pesar de ese pensamiento, la peliazulad fue a donde le señaló el profesor obedientemente, mientras que su ahora nuevo maestro la seguía.
-Ella es una nueva estudiante, espero que la reciban gustosamente como es debido – después de decir esto, el profesor se volteó hacia ella y le dijo casi en un susurro – Preséntate con tus compañeros.
Hinata estaba completamente roja. No es que no lo hubiera hecho antes, como unas cinco veces en la primaria, dos en la secundaria y esta era la tercera en la preparatoria en realidad, pero era tan vergonzoso para ella que se sentía desfallecer. – Hi… Hi… Hinata Hyuga – se reverenció exageradamente y se escucharon un par de risas femeninas, lo que la hizo incorporarse rápidamente. Su nerviosismo aumentó, los murmullos se escucharon; eso era una tortura para ella ¿qué el profesor no se daba cuenta? El mencionado no tenía piedad con la joven, que solo quería que la dejara irse a su asiento.
-Mírala que roja está – "Susurró" alguien del sexo femenino, que por cierto se escuchó claramente hasta donde estaba Hinata parada.
-Sí, se ve ridícula – Ese era otro "susurro". Al parecer "alguien del sexo femenino" tenía una amiga.
-Yo creo que está guapa – Ese había sido un chico.
-Si está bien do…
-¡Muchachos! – El rugido que el profesor exhaló calló a todos – este no es lugar para sus habladurías. –Su rostro comenzaba a tranquilizarse. Lo cual logró con un suspiro – En fin. Hinata toma asiento al lado de Hiroshi Makoto.
La nombrada se congeló - ¿Eh? Pe… pero… yo… yo no… - nerviosa, se sentía muy nerviosa. No quería estar cerca de ese chico.
-Si disculpa mi atrevimiento sensei, ofrezco que la señorita Hyuga se siente a mi lado. – Aki la había interrumpido, y ella no habría podido sentirse más feliz por ese hecho; Sin embargo todos en ese lugar, menos la ojiperla, se le quedaron viendo con cara de confusión y extrañeza, Aki nunca dejaba que alguien se sentara junto a él.
El profesor seguía con la confusión en sus ojos, pero decidió aceptar el trato – De acuerdo, te sentarás al lado del señor Cap.
Hinata, sin ninguna protesta fue a sentarse al lado del muchacho mientras la clase comenzaba.
-¿Cap? – la mirada de Hinata era de curiosidad
- Mi apellido – le contestó e inmediatamente después le dedicó una sonrisa.
~ ¿Uh?, definitivamente todo su nombre es peculiar~
Así fue como comenzó… un nuevo día de clases en su nueva escuela. Estaba cansada de eso, pero no tenía opción. Ella y su familia habían estado de ciudad en ciudad buscando a alguien que pudiera curar a su querida madre, y parecía que ya la habían encontrado… una tal Tsunade… en verdad quería que su madre se curara pronto, dolía el solo mirarla.
Ahora ella se encontraba en su receso, sentada en una banca del patio de su escuela, comiendo un sándwich. Sin previo aviso, el recuerdo de la manzana dirigiéndose hacia ella la sobresaltó.
-¿Estás bien?, pareces nerviosa por algo.
-A… am… - Hinata volteó a ver a Aki – es solo que… la manzana, volando hacia mí, es como un deja vu.
-¿Qué? – El muchacho de curiosos ojos había tomado asiento junto a ella.
-Como un viejo recuerdo, no… no tiene importancia – se quedaron en silencio.
Hinata se observaba los pies bastante nerviosa, mientras Aki la observaba.
Y una risa se escuchó a su lado. Hinata lo volteó a ver con su adorable sonrojo en su carita. ¿Sería que al final este chico también se burlaría de ella? – Eres muy tímida – la miró con una sonrisilla en la cara, que después de unos segundos se borró – pero no por eso te dejes pisotear ¿eh? – Ahora sí que lo miró asombrada, nadie le había dicho algo así – nos vemos pequeña
Hinata lo siguió con la mirada, aún asombrada, como él se iba…
-¿Cómo que pequeña? – Su dulce voz se tornó incrédula, aunque claro nadie la había escuchado.
Al llegar a su casa, la joven seguía pensando en el asunto de la manzana ya que no sabía por qué le molestaba tanto. Por la noche tuvo de nuevo el extraño sueño, solo que con unas pocas diferencias.
De nueva cuenta todo era brillante…
Mucha luz, brilloso, igual que los anteriores, pero escuché claramente como alguien gritaba:
-¡Cuidadooo…!
Vi como la manzana caía desde el árbol sobre mi cabeza…
-Naruto Uzumaki- De nuevo me ofrecía su mano.
Hinata volvió a despertarse sudando… aún no sabía quién era pero…
~Manzana~…
Los días pasaban y se había vuelto muy cercana a Aki, era como un hermano mayor que cuidaba de ella. Si bien, las chicas, admiradoras de Aki cabe destacar, la molestaban al principio, ahora ya no. Como dije, en un principio se sentían tan celosas que le empezaron a hacer bromas a la dulce Hinata, hasta que Aki les dijo que la dejaran en paz, luego solo la miraban feo hasta que algunas comenzaron a hablar con ella y al descubrir que solo tenía una linda amistad con "su chico" la dejaron en paz.
Había descubierto que Aki no solo era inteligente, también sabía pelear. No es que hubiera sido bonito ese día: Al parecer Hiroshi Makoto quería que fuera con él a una cita, ella, de la manera más respetuosa, le dijo que no le interesaba de esa manera ni de ninguna otra; el chico enfurecido la quiso obligar, pero el peliplateado fue en su rescate y comenzaron un pelea en la que, su ahora mejor amigo, no salió para nada mal parado… hasta que los profesores llegaron y suspendieron a ambos; "pequeña" no pudo hacer o decir nada para evitarlo.
Cierto día, la joven de ojos perlas y de una piel extrañamente blanca pero muy hermosa, salió a comprar algunas cosas a una placilla al pie de una colina en compañía de su fiel amigo Aki. Pasó al lado de una joyería, tenían unos pendientes de zafiro… se les quedó observando mientras que el muchacho que la acompañaba la observaba con confusión, ¿desde cuándo le gustaban esas cosas a la pequeña?...
Tan profundos como el cielo
Esa voz que escuchó Hinata en su cabeza hizo que abriera mucho los ojos. Pero, después de fruncir el ceño, se dedicó a observar las joyas con atención, tenía que llegar al fondo de todo esto o si no se volvería loca.
-¿Buscaban algo en específico? – Se asustó al oír la voz del dueño.
-No gracias, solo estábamos mirando – Aki jaló de la muñeca de Hinata para salir de ahí.
Cuando terminó de hacer las compras decidieron regresar a sus casas, las cuales estaban cuesta arriba y el Sol les daba directo en la cara.
De una manera que nunca había visto, cálida, tranquila, una sonrisa más resplandeciente que el Sol.
De nuevo esa voz, lo cual provocó que Hinata se asustara. ~ ¿Pero qué me pasa?~ No pisó bien, el Sol la deslumbró, chocó con alguien, iba a caer al suelo, un brazo fuerte la sostuvo por la cintura.
-Lo… lo lamento fue mi culpa.
-Ah… no… no… no hay – Hinata miró los ojos de quien la había atrapado, después de eso ya no supo que hacer, no podía con el sonrojo y sentía que se iba a desmayar; Además el chico la tenía bien sujeta de la cintura con un brazo, y con su otra mano sostenía fuertemente la mano izquierda de Hinata- pro… proble…
~Azul… tan profundo como el cielo~ Hinata volvió a recordar esas palabras que la vocecilla le dijo en la joyería.
Aki la había sujetado por su brazo libre y había tirado de ella. La chica salió de los brazos del desconocido para caer sobre los de su amigo – oye… ¿qué pretendes sujetándola de esa manera?
-¿Ah?... ¿qué no se cayera? Daaa… - El sarcasmo y algo de molestia eran notables en la voz del joven.
-Tsk – Un tic se hacía presente en el ojo de Aki.
-Oye tienes un novio muy sobreprotector ¿no lo crees? – Ese muchacho desconocido miró a Hinata como diciéndole "qué hacía una chica linda con alguien como él".
~ ¿Mmm? ¿Y ese sonrojo?, que chica tan rara, aunque he de admitir que es muy linda,… esos ojos… siento que los he visto antes… neeeh debo estar imaginando cosas~
-N… no es mi novio, es mi mejor amigo-
~ ¿Solo mejor amigo? Que bien porque... en qué diablos estoy pensando~ Naruto se reprochó mentalmente ante ese último pensamiento – Ahhh como sea… nos vemos – y sonrió.
El Sol estaba detrás de él, y hacía resaltar su cabello rubio, a ella le pareció que sus ojos centellaron, y esa sonrisa… nunca antes había visto una igual… ¿o sí?...
Más resplandeciente que el Sol
El rubio comenzó a alejarse en la dirección contraria a la que ella encaraba.
-Espe… ¡espera! – Hinata gritó pero él ya había desaparecido cuesta abajo… justo cuando recordó todo – Naruto-kun – Esto último lo dijo en un susurro.
Aki la observaba sin saber qué hacer, pero optó por llevarla a su casa - ¿Lo conoces? – La chica solo asintió con la cabeza.
Durante ese recorrido Hinata estaba perdida en sus pensamientos, así que el muchacho se marchó después de dejarla frente a su puerta.
En cuanto Aki se fue, Hinata dejo las cosas en el piso y corrió directo hacia el teléfono…
-¿Diga?
-Sakura-chan…
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Su respiración era agitada, su pecho subía y bajaba por el esfuerzo. Alguien le quisiera responder ¿por qué carajos se le había ocurrido correr?
~Tsk, esa chica tiene la culpa… esos ojos… no dejé de pensar en todo el maldito trayecto que ya los había visto… pero… aún si no… reflejan tanto de ella… rayos ~Naruto se alborotó su cabello con ambas manos y con desesperación y agachó su mirada… ¿quién era ella?~ pereciera que estoy huyendo maldición… Naruto Uzumaki no huye como vil perdedor~ Naruto se paró derecho y miró hacia el frente con orgullo; sin embargo después volvió a bajar su mirada ~ pero esos ojos… reflejaban su alma… un alma inocente y pura…
Bueno esto es todo... ciertamente para esto si debe haber una continuación y lo más seguro es que la haga. Por cierto perdonen mis faltas de ortografía y agradecería mucho que hicieran una crítica constructiva de mis fics... o simplemente díganme si les gusto... si quieren. (Eso refleja baja autoestima) Largate Rina... ¬¬
Yo quisiera agradecer a Hishina Namikaze Hyuga en serio gracias me sentí tan feliz de que te gustara :DDDD ...
Bueno me despido que tengan bonita noche... o día ^^ (¡Hey, y ¿yo qué?, falto de decir algo no?) vete de aquí ( Sin mi...)fuera Rina...
Hasta la próxima (talvez les cuente algo vergonzoso de Lobny...) Largo!
