Hola ^^... al fin pude hacer esto... y aún así pienso que me van a linchar porque el capítulo en sí está medio lento, pero sentía que tenía que pasar no se por qué... bueno... léanlo y espero les guste...

(en el que sigue ya habrá naruhina) shhhh (¬¬)

Todos los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto...menos Hiroshi feo y Aki que son míos.


Recuerdos

Por ahí

Estaba tirado boca arriba sobre su cama lanzando una pelota, la hacía botar en el techo y regresaba a él con más fuerza, pensando en aquel día que había quedado en el olvido, pensando en el por qué lo había olvidado, pensando que ella no parecía haber cambiado desde el día en que se conocieron… queriendo conocerla a fondo.

Sabía que la vieja le gritonearía a penas y pusiera un pie en la casa, por lo cual dejo de lanzar la pelota y se incorporó, tenía que salir de ahí… no tenía ganas de escuchar ni discutir con alguien.

Tomó una mochila, metió ropa, un par de frituras, un boxer limpio y su cepillo de dientes. Antes de salir de la habitación se fijó en el reloj… veinte para las seis, tenía que darse prisa pues Tsunade no tardaría en llegar... miró un cuaderno que tenía sobre su escritorio dudando… bueno tampoco quería preocuparla. Escribió un par de palabras y salió de su habitación. Dejó la nota sobre la mesa de la cocina y se dirigió a la salida cerrando con cuidado la puerta de la calle.

Pensó en ir con Sasuke pero bastantes problemas le había causado ya en este día… y el día anterior, también el viernes… no ese había sido culpa suya, pero el miércoles de la semana pasada, razón por la cual ahora no tenían celular… cómo sea… Naruto comprendió que Sasuke había tenido muchos regaños por su culpa en estas dos últimas semanas y decidió no pedirle alojamiento clandestino por esa vez.

Por no saber a dónde ir, comenzó a vagar. No tenía ni la más remota idea de a dónde dirigirse. Se preguntó si podría quedarse con alguno de sus amigos, pero no tenía la confianza suficiente como con Sasuke.

Su rumbo sin destino lo comenzó a preocupar a la caída del Sol, comenzaba a hacer mucho frío y no le apetecía dormir en la calle, ¿en qué cabeza cabía salir sin un suéter?...

Por azares del destino llegó a una plazuela al aire libre. Se dirigió a la zona de juegos infantiles y se sentó en un columpio… le dolían los pies, tenía frio, hambre y ni una sola pisca de dinero. Comenzó a enfadarse consigo mismo por no ser precavido.

Miró con atención a su alrededor pues un suave aroma a tamal le llegó a sus fosas nasales, salió corriendo para pararse en seco… a… si, necesitaba dinero. Con la mirada gacha y la espalda encorvada, comenzó a regresar al columpio arrastrando los pies…

-Eres el tipo ese…

Naruto alzó la mirada rápidamente pues sintió que ese comentario iba dirigido hacia el… no se equivocó. Había un joven de su edad justo en frente de él sosteniendo un rico atole en una mano y un tamal de mole en la otra, se le hizo agua la boca, aunque él prefería uno de dulce hablando de tamales.

-Hey- El desconocido movió sus brazos. Su voz sonaba un poco desconcertada pues Naruto se limitó a seguir con la mirada los alimentos fuertemente sostenidos por sus manos - ¿Qué haces por aquí? Nunca te había visto por estos lugares… y vengo seguido…

-Si – Fue lo único que atinó a decir

El otro joven tronó la lengua fastidiado – Ten, es obvio que tienes hambre – le ofreció el tamal.

Por primera vez Naruto miró los ojos de la persona que tenía al frente, para cuestionar con la mirada si no le mentía… pero se sorprendió al ver al mejor amigo de Hinata en aquel lugar… A pesar de eso la tripa tenía hambre por lo que tomó el tamal y comenzó a devorarlo gustosamente feliz.

-Muchas gracias, te lo agradezco, de veras – Naruto habló con la boca llena, escupiendo unos trozos, sin darse cuenta, a la cara de Aki.

-No hay de qué – Su contestación fue con voz irritada y algo de sarcasmo. Había cerrado los ojos y se quitaba los pedazos de comida con saliva del rostro.

Aki miró al rubio, pareciera que ensuciarse y ensuciar a los demás al comer fuera una regla para él, sin embargo su expresión era de completa felicidad. ~Solo le falta mover el rabo~ pensó Aki para sus adentros mientras sonreía con diversión.

-Ah que bien me ha sabido…- Naruto dirigió sus ojos al amigo de la ojiperla- Am hola…- hubo un silencio un poco incómodo, ninguno sabía que decir- bueno yo…

-Así que tú eres Naruto, en cuanto te fuiste corriendo aquel día Hinata recordó quien eras…

-¿De verdad? ¿Te ha hablado de mi?- Naruto sonreía con mucho entusiasmo, y había agarrado a Aki de la sudadera acercando su rostro para que no pudiera huir de responder - ¿qué te ha dicho?

-O…oye tranquilo, suéltame – lo empujó hasta tener cierta distancia – No, no lo ha hecho. Sólo que desde aquel día tiene una mirada soñadora y presta menos atención en clase. El sábado fue al lugar donde vivía de niña no sé a qué, pero supuse que tenía que ver contigo, aunque dijo que iría a ver a una tal Sakura.

-Así que aún mantiene contacto con Sakura… ¡Genial! – Naruto sonreía a más no poder.

-Como sea… ¿qué haces por aquí?

-¿Uh?, pues me fugué momentáneamente de mi casa y llegué hasta aquí vagando.

-¿Eh? – Empezaba a creer que era un idiota - ¿pero no tienes donde quedarte? ¿Hasta dónde vives?

-Nop, juum pasando el hospital "Kage".

Si, era un idiota, eso estaba como a siete u ocho kilómetros. Aki suspiró pensando – Bien andando.

-¿Eh? ¿A dónde?

-Pues a mi casa, muévete rápido antes que cambie de opinión – Aki comenzó a caminar presuroso.

-Genial, muchas gracias amigo de Hinata – Naruto se apresuró a alcanzarlo.

-Me llamo Aki

-¿Aki? Que nombre tan raro tienes – El aludido solo soltó un bufido.

Para llegar a la casa tenían que pasar por la escuela en la que estudiaba el salvador de Naruto de aquel día.

-Ahí estudiamos – le indicó con una inclinación de la cabeza.

-Bien no está lejos – se dijo para sí mismo

Caminaron una cuadra y doblaron a la derecha – aquí vivo yo – entraron a la casa – mamá ya llegué, traje a un amigo conmigo – Habló con vos fuerte.

-Sí, no hay problema – de algún lugar de la casa le respondieron.

Al llegar al cuarto del muchacho este le indicó dónde dejar sus cosas, dónde estaba el baño, y donde dormiría… que sería el piso al lado de la cama de Aki sobre una sábana cubriendolo una colcha.

-¿No crees que deberías avisar a tu casa?-Aki miraba con ojos extrañados a su nuevo compañero de habitación.

-uuum… no

-¡Naruto¡

Con un chipote en la cabeza el rubio tomaba el teléfono y marcaba el número telefónico correspondiente de la casa de Tsunade… quien le garantizó otro chichón por haberla dejado con el pendiente, sin embargo no se había enojado tanto como pensó el ojiazul.

Cuando ambos jóvenes estaban listos para dormir, la tranquilidad de la noche se dejaba oir y un silencio un tanto extraño y otro tanto incómodo se iba haciendo presente en esa habitación.

-Oye no me quedaré con la duda – Aki volteó a ver a Naruto - ¿Acaso no quedaste en friendzone?

El cuestionado puso los ojos en blanco, para luego arrojarle una almohada a Naruto – No te estaría ayudando en todo caso… idiota.

Algo le dijo a Naruto que no mentía y eso era suficiente para él.

… un segundo… lo había llamado idiota…

-Hey…-pero su reclamo quedó ignorado en el silencio de la habitación.

.

.

.

En la mañana siguiente Aki despertó muy temprano a Naruto, lo hizo meterse a bañar, comer algo y le dio dinero para el transporte… y a pesar de eso, Naruto llegó tarde la primera hora y no lo dejaron pasar...

-Te dije que no entrarías si volvías a llegar tarde Naruto.

-¡Ay por favor! Mi noche y mi mañana ya fueron de lo más extrañas.

-No me interesa…

Naruto, refunfuñando disparates por lo bajo salía de su aula para esperar la siguiente clase… Al terminar esta Sasuke se le acercó y lo golpeó de lleno.

-Hey, ¿A qué ha venido eso?

-Si te ibas a ir de tu casa ¿Por qué carajos no llegaste a la mía?, estuve hora y media tratando de explicarle a Tsunade que no estabas ahí. Si para la próxima no pretendes meterme en más problemas y te quieres salir de esa casa, ven a la mía imbécil…

-Pero… pero…-Naruto estaba en shock nada le salía bien

-Bien ¿dónde carajos pasaste la noche?

Naruto, soltando un suspiro, le explicó lo sucedido el día anterior…


¿Qué tal?... bueno para mi gusto está lento y hasta un poco aburrido, pero ya me dirán ustedes :D

Buenas noches... o días