Puespor fin he subido este capítulo, de hecho tenía el borrador desde hace como tres semanas pero am am soy inocente hasta que se demuestre lo contrario... bueno los dejo con el capítulo.

Recuerden:~Pensamientos; Cursiva recuerdos

Los personajes de esta historia son de Masashi Kishimoto, menos Hiroshi y Aki, yo estuve buscando los nombres :p.

Y bueno, espero les guste...


Recuerdos

¿Al fin?

Estaba a una cuadra. Corría lo más rápido que podía para poder llegar a tiempo. Sólo necesitaba unas cuantas pisadas más y estaría a las afueras de ese gran Instituto, Instituto donde estudiaba cierta chica.

Tsunade se había negado a entregarle el número de la ojiperla, ¡sólo porque había dado un pequeño paseo el día anterior y se había quedado en casa de un desconocido!, esa mujer era muy estricta; así que decidió ir a buscar a Hinata a su mismísima escuela, pues ya había pasado mucho tiempo y aún no lograba hablar con ella, empezaba a creer que el maldito destino la traía contra él.

Al estar corriendo a alta velocidad, Naruto patinó para no pasarse de la entrada de aquella escuela, escondiéndose inmediatamente después, detrás de un árbol que no lo cubría por completo. El sudor le caía por cara y cuello, las manos, ahora apoyadas sobre sus rodillas, también estaban pegajosas, su respiración estaba alterada al igual que el latir de su corazón; pero no le importaba que tan agitado se encontraba en esos momentos, no tenía tiempo para eso. Su mente comenzaba a maquinar, buscando la manera de entrar al lugar frente a sus ojos, y por supuesto, evitando ser interceptado por cierto vigilante con cara de malote y un ridículo suéter de rombos. Creyó que su suerte había mejorado en el momento en que vio a un chico empujando a otro con maldad, logrando que el que custodiaba la entrada se dirigiera a él para llamarle la atención, dejando vía libre a Naruto quien se escabulló con éxito; sin embargo supo que su suerte era pésima al distinguir al tipo que tanto le había irritado en el hospital, entre el gentío que se arremolinaba a sus alrededores.

Justo en la puerta de entrada se extendía un largo pasillo dejando ver las puertas de las aulas a sus costados, y al final podías apreciar otro pasillo que lo atravesaba de manera perpendicular. Naruto comenzó a buscar por todas partes, sus ojos recorrían todos los lugares en espera de encontrarse con una cabellera azulada, o mejor aún, unos ojos aperlados que lo envolvían en un mar de sensaciones y lo hacían perderse en ellas.

El rubio comenzaba a desesperarse, estaba seguro de haber buscado por todas partes dentro del edificio, claro que no había ido al gimnasio o al patio, pero ¿en que cabeza cabría tener educación física a la primera hora? Se detuvo un segundo a mitad del pasillo que recorría en aquel momento, inhaló profundo llenando sus pulmones de aire y lo dejó salir de sopetón ~Bien, yo nunca me rindo, ¡Aquí voy, Hinata! ~ Su mirada azulada brilló con intensidad, hurgando a sus alrededores y retomando su paso. Algunos alumnos, en su mayoría chicas, se le quedaban viendo preguntándose "¿quién era él?".

-¿Qué no tienen nada mejor que hacer? – Los cotilleos habían entrado en los oídos del ojiazul, haciéndolo parar en seco, irritándolo de sobremanera, agravando el tono de su voz, haciendo que algunos entraran en estado de shock y acobardando a otros. Desde pequeño había odiado las habladurías a sus espaldas.

-¡Ey! ¡¿Qué haces aquí?!

-¡¿Y a ti qué?! – Aún de espaldas, Naruto reconoció la voz de Hiroshi, lo cual no ayudaba a su estado de ánimo.

Dispuesto a continuar en su búsqueda, adelantó un paso, pero una voz lo nombró, una ansiada y melodiosa voz.

-Naruto-kun – Poco más de un pequeño susurro, eso había sido, pero tan suave y dulce que Naruto juraba que había sido una caricia a su mejilla. - ¿…Q-qué…

- ¡Hinata! – Sólo hicieron falta 3 segundos para que Naruto girara sobre sus talones, diera un par de zancadas y tomara a la joven en sus brazos, quien vestía un lindo uniforme de educación física.

Al principio Hinata no supo cómo reaccionar, sus mejillas encendidas hacían arder su rostro, pero el agradable aroma y la calidez del cuerpo de Naruto, embriagaron sus sentidos. Ella devolvió el abrazo, y apoyó su mejilla en el pecho del rubio, inspirado más de ese aroma hipnotizador que tanto le gustó.

-¡Aléjate de ella! – Tras esas palabras Hiroshi tomó del hombro derecho a Naruto y lo aventó, haciéndolo caer de espaldas. Luego tomó la muñeca de la Hyuga, acercándola a sí mismo - ¡Ella es mía!

Hasta ese momento Aki había mantenido su distancia, pero al ver la interrupción de Hiroshi en ese reencuentro, fue en ayuda de la joven, forcejeando para que el basquetbolista la soltase.

- Maldito – Voz baja, grave muy grave, y también muy áspera. Hiroshi bajó su mirada a los ojos de Naruto, los cuales brillaban en furia. - ¡Hinata no es un objeto! – Prácticamente lo había rugido, haciendo que el malo en este cuento soltara a la muchacha de puro miedo, muchacha que fue sacada de ahí con ayuda de su fiel amigo Aki, único movimiento que el rubio esperaba para lanzársele a Hiroshi con puño arriba.

El pelinegro, Hiroshi, no pudo esquivar ese golpe, el cual le hizo caer directo al suelo, sintió que un nuevo ataque venía hacia él, se levantó lo más rápido que pudo y propinó una patada, patada que el rubio esquivó con facilidad y le contestó con otra directo a su costado, lanzándolo hacia atrás y haciéndolo caer de nueva cuenta al suelo.

Los alumnos que se encontraban ahí comenzaron a armar jaleo, alejándose del rubio que inspiraba miedo en esos momentos, algunas lo felicitaban con corazones en los ojos y otras se encontraban molestas por dañar a un "integrante importante del equipo de su escuela"; en cuestión de los chicos, todos pensaban que no era buena idea meterse con el que ellos aseguraban, era el legítimo chico de la Hyuga.

Hinata, quien estaba siendo protegida por los brazos de Aki, pues muchas le soltaban indirectas de que le gustaba quedarse con lo mejor, y quien sabe que tantas cosas, estaba sorprendida por la manera de pelear del rubio, era mucho mejor que Hiroshi, se preguntaba dónde había aprendido.

-¿Qué está pasando aquí? – La voz de un adulto alertó a todos. Pues no sólo los que peleaban se meterían en problemas, los demás deberían… - ¿Por qué no están en clase? – El profesor se acercaba cada vez más, pero sabían que, por lo alejado que aún se encontraba aún no distinguía a nadie.

De inmediato los estudiantes de esa escuela echaron a correr despavoridos a sus aulas respectivamente.

-Adelántate – Aki susurraba en el oído de Hinata.

-P-pero, Naruto-kun…

-Te prometo que lo ayudaré a salir de aquí… – le dio un pequeño empujón dirigiéndola a su salón, y tomó del brazo a Naruto y lo llevó a rastras hasta el baño más alejado que encontró.

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-Hiroshi Makoto – El profesor tenía razón de estar confundido y preocupado, su alumno estaba sentado en el suelo, con un labio sangrante y las manos en puños haciéndole resaltar sus venas. – ¿Qué ha pasado?

-Nada, no se preocupe – Su voz sonaba bastante áspera, no causaba miedo como lo había hecho la de Naruto, pero si desconcertaba y hacía evidente que algo había pasado; Sin embargo tenía muy en claro su decisión – Sólo tropecé con una mochila, y al sostenerme de un compañero, él me dio un codazo sin querer, nada grave – jamás admitiría que perdió ese pequeño encuentro, ni que la piel se le había puesto chinita por una simple mirada. Definitivamente odiaba a ese tal Naruto, y lo haría pagar de algún modo…

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-¡Suéltame! Le…

-¡Naruto! – Aki habló imponente – ¿Estás loco?, Ni si quiera eres de esta escuela, ¿qué crees que pasaría?

-¿Acaso me podrían hacer algo?...

-… Así no resolverás nada – Su acompañante soltó un bufido y desvió la mirada – Por ahora tenemos que sacarte de aquí, ¿cómo lograste entrar?

-¿Qué importa?, yo solo quiero hablar con Hinata… - Sus pasos lo llevaban a la puerta de los baños con el fin de volver a ver a la chica.

- Claro, no te interesa si la metes en problemas ¿verdad? – el rubio detuvo sus pasos – Si la ven involucrada con el hecho de que alguien externo entró a la escuela podrían castigarla severamente, y lo peor sería enfrentar el enojo de su padre.

Había vuelto a encarar a Aki – Eso… eso no puede ser – Se revolvió el cabello con desesperación – ¡No había pensado en eso! – Soltó con un chillido.

-Tsk, idiota – Aki no había aguantado las ganas de soltarle aquella palabra.

-¿Qué se supone que deba hacer?

-¡Salir de aquí!, se me ocurre que por la reja del patio, aunque no sé, está muy…

-Yo hablaba de Hinata…

-¡Ese no es el punto ahora!

-¡¿Y por qué me dijiste idiota?!

-¡¿Whaaaa…..?!

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~Espero que Naruto-kun esté bien, por algún extraño motivo el profesor ya no hizo preguntas de lo sucedido, lo cual me alivia un poco pero…~

-¡Hinata! – La nombrada saltó en su asiento – ¿Quieres atender?, y ¿dónde se encuentra el señor Cap?, no es típico de él faltar a clase.

-E… Eh, no, e… él dijo que no se sentía bien del estómago, así que… - ella jugaba con sus dedos y miraba con nerviosismo su banca. Sabía que era pésima mintiendo.

-De acuerdo, continuemos con la clase…

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-¿Estás seguro que puedes escalarla?

-Sí, no hay problema, antes solía escalar de este tamaño o más grandes…

~ Pelea bastante bien y ahora ¿también escala rejas?, ¿Qué demonios…? ~ Aki lo había mirado con cierta confusión y un poco de temor – Venga, será mejor que te vayas ya.

-Pero Hinata…

-Espérala a la salida… como en cinco horas.

-Yo sólo quería… ¡¿Cinco horas?!

-Armaste bastante jaleo en la segunda hora, por favor espera a que terminen las clases y no la metas en problemas.

Naruto se desvaneció en su lugar – Perdón…

-Vamos muévete

-Si… - Estaba todo desganado, pero al final suspiró con resignación y se puso en pie – Dile a Hinata que estaré esperándola afuera… por cierto, gracias – Tomó impulso y trepó con facilidad la reja que segundos antes estaba frente a él, ahora estaba a sus espaldas. Con un gesto de su brazo derecho se despidió de Aki, quien solo sonrió.

- De verdad… ¿de dónde saliste?, no cualquiera puede escalar eso… todo un estuche de monerías – Tomó rumbo a su salón, para intentar tener un día un poco menos movido.

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Había llegado a la hora del receso y buscaba con la mirada al gruñón de su amigo, vislumbrándolo solo en una mesa de la cafetería, con la mirada perdida y golpeando con sus dedos la mesa.

-¡Naruto! – Antes de poder ir hacia Sasuke, Shikamaru había llamado su atención – Ya llegaste, oye ¿sabes qué le pasa al problemático de tu amigo?; no es que me quiera meter, pero hace rato sí que se pasó con Ino, y bueno, al final es una especie de amiga, así que…

- Voy con él ahora - Interrumpió a Shikamaru y comenzó a caminar – Nos vemos luego.

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-¡Ey!, ¿qué le hiciste a Ino para que Shikamaru se preocupara en serio? - Dijo, mientras tomaba asiento enfrente de su mejor amigo, quien no le había prestado atención – ¡Sasuke!

-¿Qué?... a bueno, creo que la hice llorar con algo hiriente que le dije…

-¿Eh?

-Fue sin querer, es muy molesta, rondándome por todos lados, ella sabe que no me gusta, y no me dejaba en paz, estaba harto…

Ahora, por alguna extraña razón que Sasuke no entendía, Naruto se le había acercado a su rostro y lo observaba con una mirada pícara con una sonrisa zorruna impregnada en su rostro.

-¿Qué demonios te pasa?

-Apuesto a que desearías que quien te rondara fuera Sakura ¿verdad?

-Q…q… ¿Qué? – Sasuke tenía unas pequeñas manchas rosadas en sus mejillas nada típicas en él - ¡¿De dónde sacas semejante estupidez?!

-Venga di la verdad

-Naruto… tú idiota, no grites que llamas la atención – Lo dijo mientras tapaba la boca de su amigo con una mano, quien no tardó en removerse, y miraba nervioso a todos los que los rodeaban – Bueno, ya te cuento… pero antes, ¿Dónde estabas? – Lo liberó.

-En la escuela de Hinata, la vi y la abracé – Lo dijo sin pizca de pena y con una sonrisa totalmente feliz – Hasta que el estúpido ese del hospital nos interrumpió – Dijo en forma de puchero – Pero descubrí que es pésimo peleando – Dijo en son burlón – Al rato volveré, por cierto me saltaré la última clase.

-Naruto, ¿por qué mejor no te tomaste el día?

-Me aburriría…

-Tsk…

-Y bueno, tú turno.

-Yo este… tal vez, ya es hora de clase…

-Sasuke…

-¡Argh! bien, soñé con Sakura y no me la he podido sacar de la cabeza ¿de acuerdo?, y ni si quiera se te ocurra decírselo a alguien – Amenazó al sentir que su rubio amigo lo gritaría a los cuatro vientos…

-¡Oh!, Sasuke sucio.

-Imbécil – Sasuke había tirado a Naruto de la silla por el golpe que le propinó – No es ese tipo de sueño…

-Okey – Respondió con los ojos en forma de espiral y escuchó el sueño de su amigo, que no era nada más que un lindo recuerdo…

-Oye, ¿dónde está tu amiga?- Esa pregunta había sido una excusa para volver a ver esos ojos que muy secretamente le habían gustado.

-¿Uh? – Pero para su sorpresa y confusión, esos ojos verde esmeralda, no tenían aquél brillo inocente y feliz característico de ellos, sino que los cubría una sombra de nostalgia y tristeza.

-¿Qué ha…

-Se fue, ella se mudó, entiendo que es por su madre, pero, es mi mejor amiga y la quiero cerca de mí.

-Hump…

-Cierto, Naruto dijo que se verían hoy, tengo que avisarle…- la pequeña había vuelto a posar su mirada en el suelo y parecía más hablar con ella misma.

-Oye – Sasuke alzó su rostro para que lo viera – Algo me dice que decírselo ahora no es buena idea… ven – Tomó su mano y la llevó a la pequeña cooperativa que tenía la escuela – ¿Me da una leche de fresa?- Preguntó, para después recibirla y pagarla

-Creí que no te gustaba la leche, Sasuke-kun.

-Nop, pero es tu favorita.

Sakura no pudo hacer más que sonrojarse y aceptar su pequeño regalo – Gracias

-No es gratis…

-¿Uh?

-El pago es que vuelvas a sonreír, además puedes seguir viéndola ¿no?, los mejores amigos son para siempre.

-… Sí, tienes razón – Aún sonaba triste, pero Sakura en verdad comprendió lo que le quiso decir Sasuke, pelea por ese lazo de amistad- ¡Tienes razón!, la llamaré una vez por semana por lo menos, encontraremos la forma de vernos de ves en cuando… – Mientras la pequeña hablaba la sonrisa iba creciendo en su rostro, al igual que el brillo en sus ojos… - Sasuke, Gracias…

-Sasuke siendo tierno, raro… ¿Por qué no me había dicho que te gustaba Sakura?

-¡Cállate!, eso no es…

-¿Le pregunto a Hinata por Sakura?

-No creo que…

-Aki me confirmó que seguían siendo amigas, de hecho hace poco fue a verla, por lo que entendí…

-Tú no sueles entender gran cosa…

-¡Ey!… - Naruto se quejaba mientras tenía el puño de Sasuke sobre su cabeza, haciéndole "cerillito" – Vamos, tengo hambre, ¡ramen, ramen, ramen! – Dijo mientras se dirigía al lugar donde vendían los comestibles y el pelinegro lo acompañaba con las manos en los bolsillos - ¿Me acompañas para ir con Hinata?

-No… deja de arrastrarme a tus misiones suicidas sin sentido...


Bueno, eso es todo por ahora y am...

(¿por qué siempre separas a Naruto y Hinata en el momento del encuentro?) Oye no me... (dijo que habría Naruhina) eso lo dijiste tú (tenía que haber más) otts... u.u mi propio cerebro me regaña maltratándome T_T...

No prometo subir ningún capítulo pronto, no sé si ustedes lo sepan, pero el manga de Naruto terminó en noviembre, y no puedo describirr sus personalidades como me gustaría, me cuesta trabajo, de hecho creo que en este capítulo se movieron un poco, creo que tendré que ver la serie de nuevo :D (oh si, que martirio) cállate Rina (juum...)

Buenas noches... o días ^^