Este capitulo es un poco fuerte, mi disculpa con los mas sensibles era necesario para la trama.
Capítulo 3
Kuroko sonrió detrás de Kise, y Kagami lo notó devolviéndole la sonrisa al amable chico que siempre huía de él como un cervatillo asustado cuando se le acercaba, pero que aun así le hacía llegar comida y le sonreía desde los balcones que daban al Ludus.
Kagami había seguido el consejo del chico, había entrenado, había sido llevado a la arena y había salido vencedor, una y otra y otra vez. Quería llegar a cima, al mismo estadio de Roma y hacer tanto dinero que compraría la libertad de Kuroko y la de él… entonces podría pretender al joven esclavo y casarse con él, tendrían una familia pequeña y unas tierras que el mismo mantendría con su fuerza. El chico podía ser considerado imperfecto para los romanos por su ligera cojera y por su ascendencia griega, podía ser que no hubiesen intercambiado mas palabras, pero eran esas sonrisas tímidas, esos ojitos curiosos y esos gestos bondadosos para con él los que le habían incitado a luchar, a no seguir por el camino por él que iba y que lo hubiese llevado a trabajar a las minas o a otro sitio peor, el pequeño esclavo era… su propio ángel.
Pero la fama viene con un precio, cuando Kagami se hizo el mejor en el pequeño pueblo donde estaba el Ludus del clan Kise, se habló de ir mas allá, al próximo pueblo más grande, incluso un día a Roma, Kagami era la estrella del Ludus y como tal traía la atención. Un Romano, un senador de un escaño bajo, pero senador y de la misma capital de Roma, se fijó en él, quería patrocinarlo, quería llevarlo a luchar a Roma, no podía prometerle un lugar en los juegos principales, pero sí en los combates de apertura de la mañana que eran los menos importantes, pero era en el mismo coliseo principal de Roma donde más patrocinadores podrían verlo y con el talento de Kagami el señor Kise no dudaba que pronto ostentarían un lugar en los juegos primus. El ultimo combate, el más importante, tal vez sería visto por el mismo emperador de Roma.
Los del clan Kise invitaron a su nuevo patrocinador a su hogar. Armaron incluso una pequeña demostración del talento de sus gladiadores. El invitado cenó con ellos, disfrutó del espectáculo de los gladiadores, del baile, de los sirvientes, de la belleza del único doncel de la casa, cosa que notó Miyaji Kiyoshi, el segundo heredero del clan Kise muy sobreprotector con su primo y no le gustó nada, así que envió a dormir a Ryota aludiendo que su hermano estaba cansado Ryota que en realidad si lo estaba tomo la oportunidad de marcharse a dormir, Kuroko lo llevó a su habitación y lo ayudó a cambiarse para meterse a la cama.
El cabeza del clan Kise era el padre de Ryota, pero el señor Kise no había tenido más hijos y al ser Ryota un doncel y no poder heredar, eso lo había llevado a buscar a los dos hijos mayores de sus dos hermanas, Miyaji Kiyoshi y Haizaki Shogo, habían sido arrancados de sus hogares a temprana edad siendo llevados al clan Kise donde habían sido formados para ser los herederos de este, criados como hijos del señor Kise y por tanto, hermanos de Ryota.
Kuroko después de dejar a su amo en la cama fue a la cocina y pidiendo a uno de los sirvientes, su cómplice que llevara su propia ración de vino que le daba Kise -y que él no había tocado- a Kagami, se lo merecía después del espectáculo de ese día, lo que Kuroko no sabía es que Kagami no estaba en su celda, si no que estaba frente al invitado y sus señores, el invitado había insistido en verlo de cerca.
-Kuroko -sonrió Kotaro, el esclavo personal de Miyaji al verlo– ¿Podrías ayudarme aquí? -le pregunto señalando el vino- Ese invitado romano bebe como un barril sin fondo, va a dejarnos secos –bromeo y Kuroko sonrió.
-Te ayudó -asintió el cargando una jara para subir con Kotaro que cargaba otra, cuando entró al salón vio a Kagami parado en el medio, el invitado tocaba sus músculos con admiración alabando lo fuerte y alto que era Kagami.
Kuroko también lo observo por unos segundos antes de desviar sus ojos con las mejillas sonrojadas y apurarse a servir el vino con Kotaro.
-¿Podría quitarse el subligar? -preguntó señalando la especie de calzoncillo que usaba Kagami como todos los gladiadores- Me pregunto si esta también dotado por Príapo ahí, como en el resto de su anatomía y talento -rió el romano sentándose.
-Kagami -le ordeno el señor Kise.
La mirada de Kagami se endureció, pero no dijo nada quitándose el subligar demostrando que definitivamente Príapo había sido generoso con él. No le molestó la orden por que le molestara la desnudes, era Romano demonios, los gladiadores se bañaban en un baño comunal, le molestaba por que ese Romano parecía creer que él era un mono de circo para su disfrute.
-Eh oído que los gladiadores fornican como poseídos por Príapo -dijo el romano medio achispado.
-Lo hacen -asintió el señor Kise que había visto muchas veces a sus gladiadores con putas, demonios, él mismo se las llevaba para que sus chicos se desahogaran.
-Quiero verlo -dijo de pronto el romano con una sonrisa interesada.
-Si desea -dijo el señor Kise pensando que el senador quería que Kagami se lo jodiera, pero no era eso lo que este quería.
-Oh no, no se confunda, podrá ser un gran gladiador pero aun no ha demostrado ser el mejor en el coliseo de Romano. No quiero que me toque, aun es sólo un esclavo… quiero disfrutar de una fiesta para los ojos… ¿Por qué no se lo folla a él? -preguntó señalando a Kotaro que palideció y no fue el único, también lo hizo Miyaji.
-No -dijo Miyaji de inmediato, el senador le miró indignado y su padre furioso. Se dio cuenta de inmediato de su error, su padre haría ejecutar a Kotaro si por su culpa el senador les quitaba su apoyo, él lo sabía, pero no quería compartir a Kotaro, Kotaro era sólo suyo.
-¿Porque no? Es solo un esclavo… son solo esclavos son para nuestro disfrute -le dijo el senador indignado.
-Por supuesto que tiene toda la razón -se apresuró a decirle el señor Kise de inmediato fulminando a su hijo con la mirada para que se quedara callado, que se aguantara que el gladiador se cogiera una vez a su juguete-. Lo que mi hijo quiso decir es que…
-… Es que Kotaro no es virgen, no sería un espectáculo muy interesante -le dijo Miyaji interrumpiendo a su padre- ¿No preferiría que Kagami se tomara a un esclavo virgen? -preguntó.
-Seria interesante -sonrió el senador romano de nuevo interesado extendiendo su copa para que le sirvieran mas vino-. Me pregunto lo que haría esa gran polla a un pobre chico virgen… ¿Le haría llorar? Sí, que se coja a algún esclavo virgen -dictaminó.
El señor Kise miró a su hijo alucinado, ¿de donde se sacarían a un esclavo virgen? Los que no se habían cogido Miyaji y Haizaki se los habían cogido sus hombres o el mismo, los únicos esclavos vírgenes… eran los de Ryota que no dejaba que los tocaran. Los de Ryota… el señor Kise sonrió al ver ahí a Kuroko.
Miyaji notó a Kuroko ahí cuando su padre lo miró y palideció. ¿Que hacia el pequeño griego ahí? Debería haberse retirado con Ryota ¡Demonios! Su padre detestaba a los griegos… él no tenia nada contra el chico, sólo había querido desviar la atención del romano de su Kotaro, podían conseguirle un esclavo virgen al otro día, ya fuera del prostíbulo o del mercado de esclavos. Eran caros y raros, pero no inexistente, nunca había sido su intención que tomaran a uno de los esclavos de su hermanito Ryota, menos al dulce y pequeño Kuroko por que no duda que su padre elegiría al pequeño griego.
-Tenemos al perfecto… Kuroko -llamó el señor Kise al pequeño que palideció-, da un paso al frente -le ordenó, Kagami pudo ver como la respiración de Kuroko se aceleraba sus ojitos llenos de pánico mientras daba un paso al frente tembloroso.
-Quítate la túnica -le ordenó a Kuroko. Los ojos de Kuroko estaban llenos de pánico aunque era lo único que de momento dejaba traslucir su miedo su cara permanecía inmutable, Kotaro se tapaba su boca espantado, mientras Kuroko muy lentamente alzaba su manito y desabrochaba el broche que sostenía su túnica que cayó con un suave revoleteo a sus pies, sus mejillas ahora rojas.
-Bonito -concedió parándose y rodeando a Kuroko. El senador estiró sus manos tocando el cuerpo de Kuroko, Kagami sintió su sangre arder cuando lo hizo, sobre todo cuando las manos tocaron el perfecto culito pequeño y respingoso de Kuroko y se perdió entre sus nalgas tanteando con un dedo la cerrada entrada, sólo metió la punta de uno de sus dedos y Kuroko dejó salir un gemidito de dolor mientras una lagrima salía de sus ojos-. Definitivamente virgen -retiró la punta de su dedo de dentro del de cabellos celestes empujándolo hacia Kagami que lo sostuvo cuando este tropezó- y es tan pequeño al lado de tu gladiador -sonrió el romano, la mar de divertido-. Cógetelo -ordenó a Kagami. Kagami puso sus manos en los hombros de Kuroko. Kuroko lo miro con pánico con lágrimas en sus ojos- ¿Qué esperas? -exigió el romano.
Continuará…
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lulu.c1t4-Oh lo encontrara por que Taiga se esta haciendo notar como Gladiador te adelanto eso ^^
Absalon95-Aqui entre nos yo tampoco soy seguidora del KagaKuro, soy una chica AoKuro, pero de vez en cuando no esta mal escribir de otra pareja ^^
Himiko-chan Hirisashi -Si Kise es bien sensualon ese rubio sexy, bello y precioso *O*
