Capítulo 5
-Salieron -susurró Kotaro a Ryota y Miyaji. Él se había quedado vigilando cerca de la puerta del balcón, Miyaji soltó a Ryota para que fuera con Kuroko.
-Amo -sollozó Kuroko al verlo, cubriéndose con la prenda con que le había echado por encima Kagami agradeciendo que esta le permitía tener algo de pudor.
-Mi dulce Kuroko, perdóname -dijo Ryota al ver su estado-. Y tú -señaló a Kagami con rabia-. Largo de mi vista, sino te castraré -le dijo con odio.
Kuroko trató de ponerse de pie para poder ir con Ryota, pero sus piernas fallaron cayendo al piso, le dolía mucho su ano, dio un gemidito de dolor y otro suave sollozo.
-No es su culpa, amo, él... el otro lo ordenó y se reía -sollozó tapándose su carita con las manos él sabía que no había sido culpa de Kagami, aun así sentía demasiada vergüenza.
Kagami a pesar de la orden del doncel rubio, alzó a Kuroko.
-Perdóneme, amo, pero le llevaré a sus aposentos.
Ryota apretó las manso y asintió era obvio que Kuroko no podía caminar así que no tuvo más remedio que dejar que el gladiador lo cargara hasta su habitación y allí le acostó en el camastro que había a un lado de la pared, era donde dormía Kuroko para poder estar cerca de Ryota y atender sus necesidades.
-Largo -le ordenó al de ojos carmesí queriendo sacarle a patadas de su habitación, Kagami le echó una última mirada al pequeño de ojos celestes antes de salir -. Kotaro ver por agua y vendas -ordenó al esclavo de su hermano al ver como este y Miyaji se acercaban a la habitación.
-¿Puedo quedarme esta noche a ayudar, amo? -le pregunto Kotaro a Miyaji, después de todo era de su propiedad. Él quería ayudar a Kuroko.
Kuroko se acurruco en su camastro, con su anito goteando sangre y semen aun para su vergüenza.
Miyaji solamente asintió.
-Me retiraré, si soy necesario llámame -le ordenó a Kotaro dándole un suave beso antes de dejar a los donceles solos.
Mientras, Ryota se quitaba la bata y quedaba en ropas más holgadas y hacia girar pasito a Kuroko.
-Debo curarte, Kurokochi.
Kuroko asintió muerto de la vergüenza.
-Lo siento amo, yo… ya no soy puro -sollozó temiendo que Ryota ya no lo quisiera a su servicio.
-No fue tu culpa -le aseguró. Beso su cabecita con un deje sobreprotector.
-¿No me echara de su lado? -le preguntó mientras Kotaro traía toallas y agua.
-No te voy a echar de mi lado, cuando fue algo contra tu voluntad, Kuroko -le dijo con suavidad abriendo un poco sus piernas, tenía su pobre entrada destrozada-. Ese Gladiador fue un maldito bruto.
-El trato de... pidió al amo algo de lubricante al menos -confesó avergonzado-. Él no quería, me pidió perdón antes de empezar -susurró con sus ojos llenándose de lagrimas al recordar el momento-, pero ese hombre no quería, él dijo... él dijo al gladiador de su padre que si no lo hacia él, lo haría otro, pero que me vería llorar... él no quería que usaran nada, ni siquiera saliva aunque Kagami lo intentó -sollozo-, pero no lo dejaron, dolió tanto -sollozó.
-Kuroko, no llores, sólo trata de descansar -le dijo Ryota con suavidad.
-Puedo hacerle una bebida para que duerma. Hay hojas de opio en la cocina, así al menos el dolor pasará más rápido -se ofreció Kotaro.
-Ve, Kotaro -asintió hacia el sirviente de su hermano- shh, Kuroko -le repitió con suavidad limpiando sus lagrimitas-. No tiene que doler de esa forma... al menos no tanto, el gladiador debe tener un Príapo inmenso y tú eres pequeño además, ese bastardo senador quería que te doliera, son unos jodidos sádicos, mi pequeño -dijo con suavidad.
-Son malos, mi amo, yo no hice nada para merecer eso -sollozó abrasándose a sí mismo.
Cuando Kotaro llegó con el bebedizo hicieron a Kuroko tomarlo y este pronto se quedó dormido, completamente drogado.
-Ellos sólo querían ver el espectáculo de un desfloramiento, Kuroko estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado, nunca debí pedirle que me ayudara con el vino -se lamentó Kotaro.
-Tampoco es tu culpa -dijo Ryota viendo a Kuroko dormido y curándolo despacio- ¡Demonios! está casi roto por dentro ¡Por Jupiter y su casta, juro que los mataría yo! – el rubio estaba enojado y eso era evidente -Mi padre sólo quería ver humillado a mi esclavo.
-La idea no fue de su padre, fue del senador romano. Quería ver a Kagami follar -le dijo Kotaro-. Y es bien conocido el odio de su padre por los griegos. Las dos cosas unidas fueron la perdición de Kuroko -suspiro-. Aquí hay un poco más -le entregó el cuenco con el bebedizo-, por si despierta dolorido... yo, si no me necesita para más, será mejor que me retire.
-Ve con cuidado y que las pléyades te cuiden, Kotaro -suspiró acariciando el pelito de su esclavo.
-Rezaré a Júpiter por la pronta recuperación de Kuroko -prometió retirándose.
Continuará…
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Himiko-chan Hirisashi-Gracias por seguirme aquí. Me alegro mucho que te este gustando como quedo la historia y como hice a Kagami. Y si Kise cuidara a Kuroko.
Guest -Me alegro que te este gustando la historia, mi visión de la roma que describo esta basada mucho en la serie de Spartacus con un poco de historia lo admito así que es bastante decadente XD
Kouketsuna-Si Midorima malo, y no claro que Kise no dejara solo a Kurokito.
Absalon95-Kagami se vengara por esta afrenta... algun dia muchos capitulos mas adelante XD
Just me and my shadows -Pues bienvenida ^^ Kuroko tiene buen corazon y le a pasado algo muy injusto pero tambien a Kagami obligado a hacerle daño a su angel.
hisamichii -Muchisimas gracais Hisamichii me alegro haberte cautivado con la historia sinceramente ^^
