Alcance a ver a mi madre se encontraba totalmente petrificada con los ojos abierto de par en par por la incredulidad, Azuma por su parte también me observaba pero había algo diferente, en sus ojos no se denotaba temor sino un profundo alivio. como si se hubiese liberado de una pesada carga.

—Mamá, dime por favor, ¿Qué me estas ocultando?—

—Hinata —. Dijo con voz entrecortada.

Me acerque lentamente y acudí a su lado mamá seguía aterrada, tenía el rostro demacrado y blanco como la misma cal, su cuerpo temblaba por efecto de la enorme conmoción.

— ¿Qué pasa mamá? habla de una vez—. Grite

—Kurenai, ya basta hinata tiene razón es hora de que le cuentes toda la verdad —. Intervino Azuma, mirando a mamá fijamente.

—No—. Protesto mi madre—. Hinata hija tienes razón hay muchas cosas que tengo que explicarte pero ahora no es el momento.

Su rostro se encontraba totalmente bañado en lágrimas y lentamente bajo su mirada para evitar encontrarse con la mía.

Estaba segura que detrás de aquellas impetuosas lagrimas se encontraba una verdad que la atormentaba, quería obtener respuestas, pero no lastimándola. Tenía que darle tiempo, esperar hasta que encontrara la fortaleza que tanto necesitaba para ser honesta conmigo.

— Mamá —. Dije tomando sus manos, entre las mías —. Te entiendo toma todo el tiempo que necesites pero por favor, prométeme que cuando te sientas preparada me contaras toda la verdad.

—Lo prometo hija, pero tú tienes que prometer a tu vez, no más bien jurarme que te mantendrás alejada de Naruto—. Sentencio.

La mire aterrada, si bien esta podría ser la única solución para encontrar las respuestas que tanto ansiaba conocer, la mera perspectiva de estar lejos de Naruto me parecía inconcebible.

Mi única solución fue sellar con mi madre una promesa que no podría cumplirle.

Luego de aquella acalorada discusión la noche transcurrió sin mayores incidentes, estuvimos hablando con Azuma hasta altas horas de la madrugada.

Cuando el cansancio se dejo sentir en mi cuerpo me retire a mi habitación, por primera vez en muchísimo tiempo dormí sin tener pesadillas.

A la mañana siguiente me desperté mas desorientada que de costumbre, eche un vistazo al reloj de la cómoda, eran las nueve de la mañana me apresure a ir al cuarto de mamá solo para comprobar que ya se había marchado al trabajo. Esta podría ser una oportunidad para llamar a Naruto, tenía que verlo definitivamente estaría preocupado por los actos que presencio ayer

Pero primero, lo primero, tenía que darme un baño.

Al ingresar a la ducha deje que el agua caliente me relajara los músculos y la espalda, intente con todas mis fuerzas no pensar en los sucesos que atormentaban mi mente pero era totalmente inútil. Al final no pude retrasarlo más, cerré la llave del agua, y me envolví con la toalla, observe mi rostro en el espejo mientras me desenredaba lentamente mi largo cabello, note que aun tenia puestos mis lentes de contacto tal vez se debiera a mi pobre concepto de mi misma pero estaba convencida de que sin ellos parecería un fenómeno. Me puse rápidamente unos viejos vaqueros color negro y una camiseta rosa, busque entre mi ropa sucia el número que Naruto me había dado y comencé a marcar el mismo en mi celular. El teléfono sonó tres veces espere, sin grandes esperanzas, estaba desprevenida cuando contesto al quinto timbrazo.

— ¿Hola? —.

—Hola Naruto soy yo Hinata, lamento mucho lo que paso ayer con mi madre se asusto un poco cuando me vio con un desconocido, lamentó mucho su reacción—.

—Hola Hinata, no te preocupes, ¿Estas bien?, cuando podre verte nuevamente, puedes ir al parque de verdad deseo poder estar contigo nuevamente—.

—Claro en 20 minutos estaré allá ¿Te parece bien?—.

—Por supuesto nos veremos pronto hermosa—

Amablemente me recordó cómo llegar y luego colgó.

Si bien la perspectiva de que mi madre se enterara me aterraba, tenía que ver a Naruto estaba segura que a su lado podría ir armando el confuso rompecabezas que tenía en mis manos. Salí de la casa siguiendo las indicaciones, de Naruto hasta que luego de un corto trayecto encontré el parque, en el mismo se encontraba el, esperándome con una sonrisa en los labios, sus dientes brillantes resplandecieron contra su piel blanca.

—Hinata —. Grito y corrió hacia y me alzo por los aires.

Me sentía una niña pequeña, si bien no estaba acostumbrada a este tipo de conductas o demostraciones de afecto, cuando se trataba de él no me incomodaban en absoluto.

—No puedo… respirar—.

El se sonrió y me coloco nuevamente en el suelo.

— ¿Estás bien? Ayer me asuste por la forma en la cual tu madre te gritaba, aunque es extraño, no la recuerdo, té recuerdo a ti con tanta claridad y a ella ¿no, es extraño?.

—Muy extraño aunque no te preocupes, sólo me sobreprotege porque soy su única.

Esto si bien era verdad, lo sentía como una mentira, no podía explicarle que mi madre había actuado de esa manera porque no quería que estuviéramos juntos.

—Lo comprendo—. Respondió y bajo la mirada.

— ¿Sucede algo Naruto?, ¿dije algo malo?—.

—No es nada Hinata, es solo que a veces extraño a mi madre, ella murió cuando era pequeño—. Respondió sin darme tiempo de preguntar.

—Lo siento muchísimo —. Murmure.

—No te preocupes, fue hace muchísimos años la verdad recuerdo de forma confusa. Mi padre habla mucho de ella aunque no es lo mismo, en todo caso no te preocupes que en todo caso ¿Quieres comer algo? Traje el desayuno para los dos—.

—Claro es muy buena idea olvide desayunar antes de venir—.

—En ese caso toma, preparé mis famosos sándwiches de queso tostado—.

Comimos en silencio durante algunos minutos, cuando terminamos nos hicimos una que otra pregunta al azar, nuestras películas favoritas, la música que nos gustaba, qué hacíamos en nuestro tiempo libre, me pregunto por mi familia aunque se sorprendió por lo poco que sabía sobre la misma.

— ¿Nunca te ha dado curiosidad el saber porque tu madre no te hable sobre su familia? —. Pregunto con un tono tan serio que me alarmo.

En ese momento fui tan sincera como pude;

—La verdad sí, pero mamá evita el tema y no puedo obligarla. —

—Coincido contigo, dale tiempo tal vez no se sienta, lista para hablar de su pasado—

—Bueno Hm… yo quería preguntarte algo—.

— ¿Si? Puedes preguntarme lo que sea—.

—Me contaste que tu madre murió, ¿Si ella no te crio entonces quien lo hizo? —. Me calle esperando que mi pregunta no lo ofendiera.

Vacilo antes de responder;

—Fue mi padre aunque él trabajaba mucho cuando era pequeño siempre se hacia el máximo tiempo para verme, es un hombre excelente, lo amo y respeto mucho no debió ser fácil manejar la muerte de su esposa, y la responsabilidad de criarme es admirable lo que hizo. Tuve mucho apoyo de mi padrino, y de los amigos de mis padres a los cuales considero mis tios. Tambien estaba sakura, ella fue mi apoyo por muchos años—.

—Definitivamente tuviste mucho apoyo, Naruto—. Coincidí con una sonrisa.

Lance una mirada rápida a mi reloj eran las 11 y media, tenia exactamente treinta minutos para irme antes que mamá regresara.

— ¿Tienes que irte verdad?— Pregunto con gesto triste—.

—Si lo siento, tengo que preparar el almuerzo para mi mamá, tienes mi numero si quieres mañana podemos vernos—.

Por supuesto—. Sonrió me dio un abrazo y lentamente caminamos a la salida.

El mes siguiente transcurrió muy deprisa, mi tiempo se dividía en ver a Naruto a espaldas de mi madre y ayudar a la misma con la limpieza del hogar me sentía terrible al mentirle pero no podía cumplir mi promesa de estar lejos de Naruto, el se había convertido en un bueno amigo, era la primera persona que me conocía mejor que mi madre, suena tonto pero en tan solo un mes se había ganado mi confianza, y tal vez mi corazón?, estaba en un dilema si bien seguía soñando con él, estos sueños tenían connotaciones románticas. Desde hace varias semanas pensaba mucho en el, aunque algo me intrigaba, tenía miedo de enamorarme y que el sintiera algo por la tal Sakura, note que cada vez que la nombraba adquiría cierto brillo en su mirada, pero luego cambiaba su semblante por uno más triste, tenía que saber que pasaba entre ambos, si bien no tenía el valor de preguntárselo, debía hacerlo antes que mis sentimientos cobraran mayor fuerza.

Un mensaje suyo me trajo de vuelta a la realidad, estaba esperándome en nuestro parque, Salí disparada, hacia la calle con la velocidad de una bala. Luego de 15 minutos lo vi, estaba esperándome igual que todas las mañanas, en cuanto me acerque me diera un gran abrazo y me entrego una hermosa rosa roja.

—Muchas gracias Naruto es hermosa—.

—No tanto como lo eres tu Hinata—.

Charlamos durante largo rato, igual que siempre pero esta vez estaba decidida tenía que averiguar de una vez por todas si sentía algo por la tal Sakura.

— ¿Naruto? —.

— ¿Si? —. Contesto en con amabilidad mirándome directamente a los ojos.

—Siempre me hablas mucho de Sakura, quería saber quién es, ¿acaso es tu novia o algo parecido? —.

Fue obvio que no esperaba tal pregunta, en sus ojos se denotaba sorpresa y tristeza tal vez había sido mal idea preguntarle eso.

—Lo siento— Comencé—. No tienes que hablar de ello, era simple curiosidad lo lamento.

Miro hacia el suelo y tardo lo que pareció una eternidad en volver a mirarme y responderme.

—No te preocupes—. Me miro de forma dulce—. Es solo que es una larga y triste historia.

—No me meteré en tus asuntos—. Le prometí y observe el brillante cielo azul que se imponía sobre nosotros.

Exhalo un largo suspiro antes de contestarme;

Hace muchos años cuando apenas iba al kínder, tenía dos mejores amigos,Sasuke y Sakura, desde la primera vez que la vi, me enamore, era tan solo un niño pero de verdad la quería, hacia todo tipo de cosas por llamar su atención, era algo payaso en esa época, pero era inútil ella solo tenía ojos para sasuke al igual que todas las otras niñas de la clase, constantemente lo retaba a duelos infantiles para ganarme el corazón de Sakura, aunque era un tontería ya que el solo la ignoraba y la llamaba molestia, sasuke desde pequeño siempre fue muy callado y reservado y se podría decir que misterioso tal vez por eso tenía tantas fans como yo las llamaba. Cuándo mi mama murió ellos me apoyaron muchísimo a pesar de ser tan pequeña Sakura me trataba de forma muy maternal, y cariñosa por primera vez, tal vez eso fue lo que hizo que me enamorara aun mas. A medida que fuimos creciendo ella se canso de los desplantes de sasuke y comenzó a salir conmigo, aunque yo sabía que era un simple venganza, no me importaba la amaba. Hace alrededor de dos años en mi fiesta de cumpleaños yo estaba muy feliz por el hecho de que todos mis amigos y familiares, me estuviesen acompañando, aunque en un momento de la fiesta no encontré ni a sasuke ni a Sakura, comencé a buscarlos por todos lados hasta que por fin los encontré y estaban besándose; no reaccione de forma sensata hinata corrí hacia donde se encontraba sasuke y lo golpee con toda mi fuerza, el jamás de se defendió creo que sabía que lo que había hecho estaba mal, por su parte Sakura solo corrí a ambos de mi casa, me encerré a llorar por incontables días, casi no comía ni dormía no podía creer que dos de las personas a las que más amaba me hubiesen traicionado de esa manera.

Mi papa estaba harto de verme en ese estado así que nos reunió a ,sasuke y a mí el me pidió perdón y me conto que se iba de la ciudad, porque el sabía que si seguía aquí Sakura jamás lo olvidaría, estaba muy dolido porque él se marchara pero el orgullo se anteponía a cualquier otra emoción solo nos despedimos, y desde entonces no sé nada de él, a Sakura no la he visto mas y creo que es lo mejor, la ame demasiado pero jamás le perdonare lo que me hizo.

—Lo lamento mucho Naruto se que no debió ser fácil, pero si de verdad la amas tendrías que haberla buscado para preguntarle porque hizo lo que hizo—.

Me dolía el corazón era claro que el la amaba a pesar de todo, lentamente perdía la esperanza de que el sintiera algo por mí, salvo una amistad, sabía que no podría seguir estando a su lado por mucho mas tiempo, ya podía sentir las lagrimas a punto de salir de mis ojos.

—No Hinata, por lo que se también ella se marcho y espero no volver a verla en mi vida, además no quiero hablar de ella, más sino de nosotros—.

— ¿De nosotros? — pregunte confundida, ¿acaso había notado mis sentimientos y pensaba en rechazarme? — No comprendo.

—Hinata, Sakura es parte de mi pasado, quiero que tú seas mi presente y futuro tengo muchos días pensando en esto, y la verdad solo quiero decirte que no quiero seguir siendo tu amigo sino algo más que eso—.Me miro con esos potentes ojos azules y luego prosiguió a preguntar—. ¿Quieres ser mi novia?

Me quede paralizada sencillamente no sabía que hacer, jamás ningún chico se había fijado en mi, y menos me había propuesto tal cosa no sabía que responder ni cómo actuar en casos como estos.

Lentamente se me acerco tomo mi barbilla entre sus manos, podía escuchar su corazón latiendo fuertemente sobre su pecho o tal vez era el mío, sabía lo que vendría a continuación así que solo cerré los ojos y me deje llevar podía sentir sus labios moviéndose dulcemente sobre los míos, si bien era una inexperta deje que mis labios se amoldaran a los suyos, convirtiéndonos en una sola persona durante nuestro beso. Es exactamente así como siempre me había imaginado mi primer beso

— ¿Eso es un sí? —.Pregunto sonrojado.

—si si si... — Tartamudee.