Ya que aceptaste puesto que no me abofeteaste, ¿no consideras que es el momento de hablar con tu madre? —. Pregunto inocentemente.
— La verdad no es buena idea—. Admití con incomodidad, mientras esquivaba su mirada. —mamá me sobreprotege demasiado y ahora el decirle que tengo novio no es la mejor idea del mundo.
— No sé, creo que la costumbre sugiere que el novio hable con alguno de los padres para hacerlo formal.
— Lo ignoro nunca eh tenido novio o algo que se le parezca—.
— No lo puedo creer—. Contesto mientras me miraba con incredulidad.
— Creeme, puedes sentirte orgullo eres mi primer novio.
— No te aflijas, si yo pudiese cambiar mi pasado me gustaría que tu también fueses la primera.
Me miro, y levanto mi barbilla con un dedo y volvió a besarme con dulzura. Sí bien el tenia razón y ya era la hora de hablar con mi madre aun tenía que descubrir el motivo de su aversión a Naruto. Asi que por los momentos todo tendría que seguir siendo un secreto, le recordé que debía irme, pero esta vez insistió en acompañarme.
Si bien no conversamos mucho en el trayecto nuestras manos se encontraban entrelazadas, y compartimos sendas miradas fugaces. Al cabo de un largo rato llegamos a mi departamento, sí bien era evidente que no queríamos despedirnos teníamos que hacerlo.
— Bien creo que esto es todo por hoy—. Dijo con voz ronca, sin apartar la vista de mi rostro.
— Lo sé, y no me importa tener que verte en las mañanas, es solo que a veces desearía verte por más tiempo—.
— Pronto todo cambiara—. Afirme.
Ensancho la sonrisa, se inclino lentamente y me beso por tercera vez.
— Adiós Naruto—. Musite sonrojada.
— Adiós Hinata —. Dijo y se marcho a paso lento.
Cuando logre dejar de hiperventilar y entrar al departamento, estaba tan feliz y confundida a la vez; Horas atrás tenía miedo de que Naruto me quisiera solo como una amiga, y en estos momentos era su novia? Como podía ser esto posible definitivamente no lo sabia, pero poco me importaba la respuesta, Estaba Feliz y hacía mucho tiempo que no me sentía así.
El llamado de la puerta me trajo de vuelta a la realidad, si bien tenía la esperanza de que fuese Naruto sabía bien que él no sería tan arriesgado.
— ¿Si quién es? —. Pregunte sin aliento.
— Lo siento, soy tu vecina del departamento de abajo, ¿Me Preguntaba si podrías regalarme una taza de azúcar—. Contesto aquella femenina voz.
Abrí la puerta lentamente y observe con detalle a la desconocida, tendría quizás mi edad, era de tez morena, ojos cafés tenia el cabello recogido en dos grandes chongos, en total era muy bonita.
— Espero no molestar—. Sonrió con timidez. — A propósito soy Tenten.
— Soy Hinata es un placer—. Conteste estrechando su mano e invitándola a pasar. —No me molestas al contrario estaba a punto de comenzar apenas a cocinar.
— Comprendo, yo la verdad no soy del tipo que cocina mucho más bien, compró mucha comida callejera.
— Eso no es muy saludable—. Le dije a modo de regaño. —Si no tienes otros planes puedo invitarte a comer.
— No quiero ser una molestia, pero la verdad es que si me muero de hambre, pero no te preocupes te ayudare—Contesto con una hermosa sonrisa.
— Está bien —. Coincidí— Puedes comenzar por picar estas papas.
Al cabo de una hora, ambas terminamos la preparación del almuerzo, nos servimos nuestras raciones en dos pequeños platos y comenzamos a comer en silencio. Tenten era una persona muy amable, y sobre todo graciosa, me gustaba como nuestra conversación fluía sin problemas a pesar del hecho que éramos unas desconocidas.
—Oye Hinata y ¿hace cuanto tiempo vives aquí? La verdad no te había visto—.
—NO, Tenten la verdad no soy de las que salgan mucho.
—Eso puede cambiar, veras Hinata, hoy abra una fiesta en el pueblo si quieres puedes venir conmigo es de disfraces así que solo abría que comprar el disfraz y listo—.
—No lo sé Tenten, tendría que hablar con mi madre, sería mejor esperarla a ver qué me dice—.
En ese momento la puerta se abrió y mi madre, entro si bien se sorprendió un poco, de verme en compañía de otra persona, en su mirada también se denotaba cierta alegría, ella mejor que nadie sabía que yo era una persona muy solitaria. Tal vez lo que más le gustaba era que yo estuviera con otra persona que no fuese Naruto.
—Hola hija, veo que ya preparaste el almuerzo, muchísimas gracias por siempre ayudarme. —Dijo con una sonrisa y un gesto de agradecimiento en los ojos. — ¿Y bien me presentas a tu amiga?
—Claro mamá, ella es Tenten nuestra vecina del departamento de abajo—. Respondí algo nerviosa ya que no estaba segura de cuál sería su reacción—.
—Un placer Tenten yo soy Kurenai— Le dijo mientras estrechaba su mano. —Me alegro de que Hinata tenga una amiga aquí.
—Un placer igualmente Señora, la verdad Hinata me contaba que no le gustaba salir mucho, y me preguntaba si tal vez ella podría ir conmigo a la fiesta de un amigo que se celebra en el pueblo la verdad no tardaremos mucho—.
—Me parece una idea fantástica, está bien Hinata anda y diviértete un rato hija de verdad te lo mereces—.
—Muchísimas gracias —. Le Conteste mientras la abrazaba.
—Bueno señora Kurenai si nos disculpa iremos al centro comercial a realizar algunas compras y si no le molesta nos arreglaremos en mi departamento, como ya le repetí no llegaremos tan tarde.
—Dime Kurenai, Tenten y está bien diviértanse mucho, y Hinata por favor te pido que me avises cuando hayas llegado—.
—Lo prometo mamá —.
Tenten y yo nos despedimos de mi madre y nos dirigimos al Gran Centro Comercial De Konoha, era inmenso no tenía la menor idea de que en el pueblo hubiera un edificio tan enorme, tendría alrededor de 2000 tiendas, muchos puesto de comida, y una enorme fuente en el medio del mismo las personas iban y venían mientras observaban las diferentes mercancías que las diferentes tiendas les ofrecían, estaba algo nerviosa jamás en mi vida había ido a una fiesta y no sabía cómo tenía idea de cómo comportarme.
—Tenten la verdad ¿a tu amigo no le molestara que me lleves a su fiesta? —Pregunte nerviosa.
— ¿Amigo? No hinata eso fue una mentira para que tu madre te dejara salir—Contesto mientras descendíamos lentamente en las escaleras eléctricas.
— A la fiesta de disfraces organizada por la familia Uchiha—.
— ¿De la familia Uchiha? ¿Quienes son ellos?
— Son los encargados de la seguridad del pueblo, todos en esa familia están en la policía y trabajan directamente bajo las ordenes de la hokague y el rey, son muy importantes, aunque se rumora que aparte de su trabajo como protectores del pueblo manejan otros negocios, cosa que jamás se ah confirmado, pero aquí entre nosotras sí creo eso, son bastante raros muy pocas veces los vez fuera de su trabajo, y en su clan o familia tienen muchas reglas que nadie conoce, pero cada año organizan esta fiesta, se rumora que es para que los miembros jóvenes conozcan a futuras o futuros pretendientes, pero esto es solo otro rumor, aunque me gustaría que fuese verdad todos los Uchiha son muy apuestos—. Respondió mientras elevaba sus ojos al cielo.
— Tal vez tengas suerte y esta noche conquistes a uno de ellos —. Le respondí divertida. — A propósito ¿que nos pondremos?
— Aquí compraremos nuestros disfraces— Contesto mientras señalaba a una pequeña tienda que exhibía coloridos trajes en su vitrina.
Tenten y yo entramos a la tienda y comenzamos a buscar entre los miles que había en ella, descarte algunos porque los considere muy reveladores aunque a Tenten le gustaban, y los tomaba para ella. Al final me decidí por uno de mosquetera el cual consistía en vestido corto, con un pequeño corset blanco y una falda roja con pequeños detalles azules, un sombrero negro y un antifaz negro, decidí entrar al probador y al mirarme al espejo note, que aunque era algo corto no revelaba demasiado la verdad me gustaba mucho el disfraz.
Salí del probador y le mostré mi elección a Tenten, me quede boquiabierta al ver que ella había escogido uno totalmente de cuero, muy ceñido al cuerpo y totalmente negro, al observarlo bien me di cuenta que era un disfraz de gatubela.
— ¿Y bien como me veo? —. Pregunto mientras hacía posturitas para que observara más el traje.
—Yo Jamás podría ponerme algo asi, pero a ti te queda increíble Tenten—.
—Gracias Hinata, si bien el tuyo se ve como se dice inocente, te vez hermosa que te parece si pagamos y nos vamos a mi casa se nos hizo algo tarde, y tenemos que comenzar a vestirnos.
—Tienes razón vamos—.
Luego de pagar los disfraces nos dirigimos al departamento de Tenten, y comenzamos lentamente a vestirnos, y a peinarnos, mientras poco a poco se hacía de noche. Cuando por fin estuvimos listas, no podía seguir ocultando mi nerviosismo, no sabía que esperar de aquella fiesta.
—Oye Tenten, no te agradecí por haberme invitado, eres increíble muchas gracias—.
—No hay de que Hinata la verdad, es bueno tener algo de compañía, como veras vivo sola y aparte de mis colegas de trabajo, y mis compañeros en las clases de artes marciales no tengo más amigos soy algo solitaria— Musito con tristeza.
—Te entiendo perfectamente Tenten, pero al menos tú tienes cierta independencia, yo aun vivo con mi madre, y aun estoy buscando una buena universidad, y estoy desempleada a mi madre no le emociona la idea de que trabaje pero la verdad estoy algo cansada de que ella sola tenga que mantener el hogar y yo no la ayude—.
—En eso te podría ayudar se que en mi trabajo están buscando nuevas empleadas así que tal vez podría ayudarte, pero luego hablaremos de eso, ya es hora de irnos, No estés nerviosa—. Añadió al mismo tiempo que me tomaba de la mano y caminábamos hacia la puerta.
Luego de veinte minutos de esperar un taxi, llegamos a la enorme propiedad de los Uchiha Tenten tenía razón en su explicación de la misma, había muchísimas personas todas disfrazadas, muchos pequeños puestos que expendían bebidas y comidas a los invitados, y muchos guardias en los alrededores que vigilaban cualquier posible indicio de problemas.
—Muy bien Hinata es hora, ¿estas lista? — Afirmo mientras le pagaba al dueño del taxi y salía del mismo.
—Si vamos — Conteste mientras me aferraba a su brazo.
Tenten y yo entramos luego de que los guardias revisaran nuestros pequeños bolsos, y disfraces para asegurarse de que no tuviésemos ningún arma, pasamos entre las personas, aunque notaba que muchos hombres nos miraban, lo cual me hacía sentir incomoda, no estaba acostumbrada a que me observaran de esa manera, lentamente nos dirigimos al centro de la fiesta donde se podía divisar una enorme pista de baile con muchísimas luces que añadían al lugar un aire de centro nocturno muy bien decorado, varias personas se acercaron a invitarnos a bailar Tenten aceptaba con gusto pero yo la verdad no sabía hacerlo y tenía que rechazar las invitaciones.
—Segura que ¿no te molesta que vaya? — Pregunto Tenten al tiempo que miraba al enmascarado que la había invitado—.Puedo quedarme contigo.
—No anda diviértete yo iré a buscar algo de bebernos veremos aquí en un rato — Añadí mientras le picaba un ojo y ella se marchaba sonriente.
Camine atravesando a las personas mientras buscaba un puesto de refrescos, pero era inútil había demasiadas personas me sentía algo claustrofóbica, tenía que alejarme de la multitud aunque fuese por unos minutos. Camine un largo rato hasta divisar una pequeña fuente hermosamente adornada, con infinitas luces y un pequeño ángel que vertía agua a la misma, no había nadie a los alrededores así que decidí sentarme por unos momentos, pero algo llamo mi atención había otra persona a pocos metros de la misma, me asuste un poco al ver que el extraño se sentaba al otro borde de la fuente; estaba también disfrazado pero no entendía porque estaba alejado de la fiesta, decidí dejar de ser cobarde y hablarle;
—Supongo que no soy la única a la que le disgustan las multitudes—Pregunte.
El extraño ni se inmuto, a mirarme supongo que si se había alejado era porque quería estar solo, tal vez no era propicio que le hablara así que decidí no hacerlo de nuevo y me dedique a contemplar la luna que se imponía sobre el oscuro cielo nocturno.
—La verdad las odio— Respondió al cabo de unos minutos observando también al cielo.
—Te entiendo, yo solo vine porque me invito una amiga—.
—Ojala yo pudiese escaparme y no regresar— Añadió, mientras se quitaba el antifaz.
Solo pude observarlo embobada era un muchacho moreno, de ojos negros como la misma noche, cabello del mismo tono y piel blanca, tenía un belleza hipnotizarte no podía describirlo pero mi corazón latía con fuerza al mirarlo. Aunque era apuesto se denotaba en su mirada una infinita tristeza, no podía ocultarla.
—Tienes suerte al menos tu puedes escaparte, yo tengo que regresar allá dentro de poco—. Musito el extraño muchacho.
— ¿Porque acaso te buscarían?—.
—Exactamente y ya debo marcharme adiós—. Dijo mientras se levantaba y comenzaba a caminar.
—Espera —. Le pedí antes de que se alejara—. ¿Podrías decirme tu nombre?
—Sasuke—Dijo y comenzó a caminar nuevamente.
— ¿Espera no quieres saber mi nombre?
—La verdad no, ¿pero creo que me lo dirás de todas maneras no es así? —. Añadió con disgusto.
—Soy Hinata— Le respondí con cortesía.
Al decirle mi nombre se paralizo como si hubiese sido alcanzado por un rayo y lentamente se acerco a mí, tenía los ojos completamente dilatados por el horror y todo el cuerpo le temblaba.
— ¿Hinata? Eres Hinata Hyuga? —. Pregunto con la voz quebrada.
—No soy Hinata Yūhi—. Le respondí sorprendida por su reacción.
— Ya veo que aun no sabes la verdad, Hinata tengo que irme pero te aseguro que pronto nos volveremos a ver.
— ¿A qué verdad te refieres? Que sabes de mi Sasuke.
— Me tengo que ir —Dijo mientras se alejaba nuevamente—. Pronto tendrás las respuestas a todas tus preguntas.
Por más que le grite que regresara, no lo hizo, me encontraba totalmente sola mas confundidas que nunca, antes quien era ese tal sasuke, y ¿porque me pregunto si era una Hyuga? ¿Y quiénes eran ellos? ¿Qué cosas sabia el sobre mi? En ese momento no lo supe, pero a partir de ese encuentro mi vida jamás seria la misma.