La agente Lori Weston de seguridad nacional esperaba en el aeropuerto a que sus ex compañeros los miembros del five-0 llegaran al continente. Una parte de ella quería volver a ver a McGarrett, pero la otra la devolvía a la realidad, no debía ilusionarse, el amor no se había hecho para ella.

*Inicio del flashback*

— ¡Lori! —gritaba Fred mientras se interponía entre la bala y ella, al instante la sangre de su esposo se derramó sobre la gente de seguridad nacional, dejándola vacía y con dolor superior a la muerte.

*Fin del flashback*

— ¡Lori! —gritó alguien con una voz que la saco de su ensimismamiento, y al instante los fuertes brazos del detective Danny Williams la rodeaban con un fuerte abrazo que delataba que, aunque muchas veces se sentía como una intrusa en el five-0, sus integrantes la apreciaban mucho.

15 minutos después se encontraban en una camioneta, dirigiéndose hacia el hotel en el que la agente Weston se estaba hospedando mientras estaba de servicio en Carolina del norte, para encontrarse con Kono.

El detective Danny Williams no podía dejar de sentirse en ese momento como un intruso, la tensión sexual que rodeaba a su compañero y la ex miembro del five-0 era notoria e incómoda, eso sin contar el hecho de Cath que había solicitado participar en la operación estaba sentada al lado de Steve y parecía ajena al hecho de que el comandante desnudaba con la vista a Lori. Aunque varias veces intentó romper el silencio que reinaba en el auto, todo intento de conversación se veía rápidamente frustrado por las rápidas y cortantes respuestas de la rubia, la poca confianza que se había formado entre ellos mientras trabajaban juntos, se había desvanecido casi por completo, y eso era, después del secuestro de su monita, lo que más le dolía en ese momento.


El teniente Chin Ho Kelly no podía creer lo que el gobernador le contaba, es cierto que Kono es una mujer valiente, pero nunca consideró la posibilidad de que ella solo pudiera escapar de un psicópata como ese.

—No se preocupe por su prima—le calmaba el gobernador—ella es fuerte y lo superará, por ahora solo céntrese en recuperarse, necesito a alguien que le baje los humos a McGarrett y Williams. A veces pienso que sería más económico para la isla dejarlos sueltos que pedirle a esos dos que vayan tras ellos. Teniente, si vuelve a intentar tomar las leyes en sus propias manos, quedará fuera del five-0—y sin más salió de la habitación dejando al teniente sumamente alterado.


El comandante Steve McGarrett no estaba acostumbrado a seguir planes, pero debía admitir que el que Lori elaboró para atrapar a Michael Jameson era casi perfecto, su margen de error era minúsculo.

— Nuestro contacto dentro del mundo criminal nos dio el soplo de que Jameson estaba en Carolina del norte, pero no tenía idea de para que, creo que ahora lo más obvio es pensar que como trajo a Kono, hizo lo mismo con Grace y Charles— explicaba Lori mientras mostraba varias imágenes desde su laptop.

— ¿Por qué lo busca seguridad nacional? —preguntó Danny desconcertado

—Este hombre al igual que su hermana trabajaba para el gobierno, pero él lo hacía desde el Pentágono. Hace unos años se descubrió que vendió valiosa información a grupos terroristas del medio Oriente y Asia. Al principió el caso le fue asignado a los Navy Seals, pero este hombre se había llevado varios archivos importantes y secretos con el así que el caso paso a nosotros.

— ¿Tienen alguna idea de dónde se esconde? —preguntó Kono

—De hecho—comentó Cath sonriendo—creo que yo podría ayudar en eso


Michael Jameson caminaba nervioso mientras se dirigía hacia la casa de su jefe, esperaba que todos sus ataques contra el five-0 lo complacieran tanto como a él, su opinión era lo más le importaba en el mundo.

Atravesó la puerta del edificio y se dirigió hacia el ascensor, a su amo le gustaba vivir de forma lujosa, como prueba tenía el hecho de que viviera en el pent-house de uno de los condominios más caros de toda la ciudad.

Toca a la puerta del apartamento mientras tiembla descontroladamente; cuando la voz de su jefe le indica que entre, un escalofrío recorre todo su cuerpo.

—Michael—exclama el hombre que observa por la ventana el cielo despejado mientras Jameson entraba al apartamento— espero que me tengas buenas noticias. Por favor dime que ya tienes preparado el golpe contra McGarrett.


El detective Danny Williams esperaba con impaciencia a que Cath lleguase y les dijera que logró conseguir la localización de su hija. Habían pasado más de 5 horas desde su salida y sentía terror de que aquel psicópata le hiciera algo a su hija.

—Danno—exclamó McGarrett mientras se sentaba a su lado—cálmate, Cath llegará pronto con buenas noti…—se vio interrumpido por una llamada en su celular—McGarrett. ¡Cath!. ¿Qué?, ¿Ahora mismo? Bien vamos saliendo.

— ¿Qué sucede Steve? —preguntó alterado el detective

— ¿Estas listo para volver a tu tierra Danno?

— ¿Ah?


El comandante Steve McGarrett estaba preparado para soportar torturas de terroristas, para enfrentarse el solo contra todo un cartel sudamericano, pero para lo que no estaba listo era para el cambio de temperatura entre Hawaii y New Jersey. Jamás había podido soportar el frio, y allí la temperatura estaba como para congelar a un oso polar. No entendía como Danno podía estar tan feliz por estar allí.

—Bien—repasaba Danny Williams mientras se ponía el chaleco antibalas antes de entrar en el almacén en el que aparentemente se escondía Jameson— ¿Todos saben el plan o Lori debe explicárselo con dibujitos?

—Danny—exclamaba Kono con una sonrisa nerviosa—Nos has hecho repasar el plan por lo menos 5 veces desde que llegamos a New Jersey.

—Está bien—exclamaba el detective mientras preparaba su arma—es claro que no aprecian mi talento de líder. Steve… ¿Puedo hablar contigo a solas un momento?

—Claro—exclamo el Seal y cuando se alejaron lo suficiente pudo apreciar la mirada de preocupación de Williams— ¿Qué sucede Danno?

—Steve se que tú tienes un complejo de súper hombre que te hace volar almacenes como este por el aire, pero te pido, que por lo menos solo por esta vez, no hagas nada peligroso, mi hija y Charles posiblemente estén adentro, no quiero que les pase nada.

—Está bien, hoy no me dejare llevar por mis instintos—dijó sonriendo el comandante, pero cuando el detective se alejó lo suficiente le lanzó una mirada de preocupación al detective. Algo ocurría con Danny, estaba muy distante desde el viaje Hawaii-Carolina del norte, y ahora no lo miraba a los ojos. Cuando todo esto pasara, se encargaría de descubrirlo.


La oficial de seguridad nacional Lori Weston tenía un mal presentimiento de toda esta operación. Todos estaban listos, los chalecos estaban puestos, las armas cargadas, todo parecía estar en orden.

—Ok equipo estamos listos para entrar—exclamo McGarrett antes que ella—Danny, tu vas con Cath por la puerta trasera, Kono tú te quedas aquí vigilando que nadie escape.

Cuando todos estuvieron en sus puestos, y revisaron que los comunicadores funcionaran, golpearon las entradas y entraron violentamente McGarrett gritó «Michael Jameson, Seguridad nacional»*. Lo que jamás se habrían esperado, era que hubiera tanta gente en el almacén.

En menos de 2 segundos comenzó el intercambio de balas, los superaban en número pero eso era lo que menos les importaba a los miembros del five-0. Solo importaba la pequeña niña que gritaba detrás de una puerta de metal.

Lori trataba de comunicarse con la base de operaciones para pedir refuerzos, Danny intentaba llegar hasta la habitación en la que se encontraba su hija mientras Cath lo cubría, McGarrett eliminaba a todo el que se interpusiera en su camino con asombrosa facilidad y Kono trataba de hacer lo mismo.

Cuando parecía que todo se encontraba perdido los refuerzos llegaron y acabaron con la poca resistencia que quedaba. Danny había conseguido entrar a la habitación en donde se encontraba su hija a quien en esos momentos abrazaba tan fuertemente que parecía que la rompería, pero a la pequeña no parecía importarle eso.

McGarrett revisaba cuales de los aliados de Jameson habían sido abatidos, pero no notó como uno de los cuerpos que se encontraban en el piso se levantaba y sacaba un arma.


El detective Danny Williams se consideraba a sí mismo una persona sentimental, se apegaba demasiado a las cosas y a las personas, quizás por eso lo habían herido tanto en el pasado. Cuando su hija fue secuestrada, casi pierde su principal razón de vivir, y, en ese momento, en el que mientras abrazaba a su hija veía como Jameson se levantaba del suelo y apuntaba con un arma a su compañero, estaba casi seguro de que no lograría impedir que le arrebataran la segunda cosa más importante en su vida.

El sonido de un disparo llegó rápidamente a sus oídos, y este se separo de su monita y corrió hacia su compañero mientras el resto de los agentes iban tras Jameson. Solo que Danny se había equivocado, el cuerpo que estaba en el suelo era el de Lori y Steve se encontraba llorando de impotencia a su lado.


El comandante Steve McGarrett se encontraba en una reunión con Bill Mendel, jefe de Lori Weston en Seguridad Nacional. El hombre le pedía que le contara con todo detalle la forma en la que había muerto la agente, no parecía importarle que él estuviera adolorido por la muerte de Weston.

*Inicio del flashback*

Steve John McGarrett revisaba cada cuerpo que se encontraba en el suelo, necesitaba saber cuántos habían sobrevivido, luego tendrían que rellenar informes y si no recopilaba esa información Danno lo mataría. Sonrió ante este pensamiento y siguió con su tarea.

Un ruido detrás de él hizo que volteara y se encontrará a Michael Jameson a menos de un metro de él apuntándole con un arma a su cabeza.

—Los designios de mi amo se cumplirán Steve Mcgarrett, no eres nadie para impedirlos—al instante apretó el gatillo y un líquido rojo lo cubrió, pero no sentía dolor, quizás la muerte no dolía, quizás ya estaba acostumbrado a las heridas de bala. Solo cuando un golpe sordo se escucho frente a él, entendió lo que había ocurrido.

Lori Weston, la mujer que se metió en su equipo sin que él lo quisiera, la que había tenido el descaro de decirle Danno a su compañero cuando ese era un privilegio de Grace y de él, la que poco a poco le fue robando el corazón, se encontraba tirada en el suelo con una herida en la cabeza.

—Paul…Logan—balbuceaba Lori mientras la sangre salía por su herida sin poder evitarlo. La luz desapareció de los ojos de la agente y McGarrett sintió de nuevo el dolor de perder a alguien que amaba.

*Fin del flashback*

—Muy bien comandante—exclamaba con un suspiro Bill Mendel—Puede retirarse, si necesitamos algo más de usted de usted se lo haremos saber.

— ¿Quiénes son Paul y Logan? —preguntó el comandante mientras se levantaba.

—Son los hijos de Lori Weston.

— ¿Qué pasara con ellos?

—Serán llevados a un orfanato, su padre murió hace unos meses y no tienen ni tíos, ni abuelos, ni cualquier otro familiar.

—Eso no será necesario—aseguró McGarrett mientras atravesaba la puerta—Yo me encargaré de ellos.


*Gritan Seguridad Nacional y no Five-0 porque no estan en Hawaii y en New Jersey el equipo no tiene jurisdicción.

Espero que les haya gustado el capitulo, y reitero que espero sus reviews sean buenos o malos.