Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.


Words With Strangers

Capítulo 24

¿Cuántas veces me había imaginado este momento? Allí estaba ella, yaciendo en la cama, esperándome. Sentía que había esperado esto por años, pero sólo había sido un par de semanas. Había soñado con ella antes de ver su hermoso rostro, mirado en sus hermosos ojos y probado sus suaves labios. Ella me estaba sonriendo y no vi ni una pequeña duda en su rostro, gracias a Dios. No sabía en qué estaba pensando cuando creía que podía esperar hasta la cabaña. Tal vez, si mi hermano y sus amigas se hubieran quedado, hubiera resistido todo el día, pero aun hubiera querido escaparme con ella. La deseaba.

Me acerqué a ella, queriendo besarla y tocarla, enloquecerla antes de que estuviéramos juntos. Mis labios se encontraron con los de ella, suavemente. Su cuerpo era suave y cálido debajo de mí, mientras presionaba mi pecho contra el suyo. Sus piernas estaban separadas para que pudiera acomodarme, para que pudiera presionar mi erección cubierta por el jean contra ella. Ella gimió suavemente y le di una estocada. Aunque nos separaban dos capas de jeans, se sentía bien.

Nuestros besos eran suaves, lentos y gentiles. Moví mis dedos por sus brazos, tocándola ligeramente. Ella tiritó ante mi toque y gimió en mi boca. Sus manos me envolvieron, flexionándolas contra mi espalda e intentando acercarme a ella. Sentía que estaba ardiendo mientras ella tocaba mi piel.

Moví mis labios por su mandíbula, besando y mordiendo el camino hasta su oreja. "Edward." Ella murmuró.

Mordí su lóbulo izquierdo. "¿Sí, Bella?"

Ella giró su cabeza y me dio acceso a la delicada piel detrás de su oreja. Chupé y succioné su cuello mientras ella se movía debajo de mí. "Te deseo."

Sonreí contra su piel. "Me tienes." Moví mis manos por sus costados, llevando mis dedos ligeramente hacia sus senos y de vuelta mientras besaba cada centímetro de piel que podía. Si fuera por mí, no habría lugar de su piel que quedara sin besar.

Sus manos encontraron mi cabello mientras pasaba sus dedos por éste y besaba la curva de su cuello, mordiendo la piel que estaba allí. Amaba la manera que olía y sabía. Podría pasar horas oliéndola y besándola si me dejaba. La manera que se movía debajo de mí, presionándose contra mi erección, me decía que no rechazaría esa idea. Tampoco lo haría mi erección.

Besé todo el camino hacia su boca y lamí su labio inferior. Abrió su boca y nuestras lenguas se encontraron. Su agarre en mi cabeza se apretó y arqueó su espalda hacia mí, buscando fricción. La besé más fuerte y me apreté contra ella, tragando su grito ahogado. Me moví contra ella, igualando el movimiento de sus caderas. Tan putamente bueno. Sabía que lo sería.

Bella movió sus manos por mi espalda, pasando sus uñas ligeramente por mi piel, causando que temblara. Se sentía increíble. Di una estocada más fuerte y sonrió contra mis labios. Rompí nuestro beso y le sonreí.

"¿Te gusta enloquecerme?" Le pregunté.

Ella lamió sus labios, probándome en su lengua. Putamente caliente. "Sí, demasiado."

Reí. "Voy a disfrutar hacerte lo mismo a ti, bebé." Me levanté de ella y me senté contra sus piernas. Levanté su remera, revelando su suave y blanco estómago. Tenía un ombligo sexy y no podía esperar a probarlo con mi lengua. Sus grandes ojos marrones se concentraron en mí mientras levantaba su remera hasta el nivel de su sujetador, el cual parecía tener un color azul oscuro y no podía esperar a verlo. Levanté aun más su remera y ahí estaban sus perfectos senos, rogando que los tocara. Finalmente llegué hasta su cuello y se la quité. Su cabello caía en sus hombros y dejé la remera a un lado. Necesitaría una ducha más tarde. Y yo también. No podía esperar.

Pasé mis dedos por el borde de su sujetador, admirando como resaltaba contra su pálida piel. Era el turno de Bella de tiritar ante mi toque. "Eres hermosa." Le dije, acercándome a ella para besarla. Me quedé en mis rodillas para poder continuar tocando su piel y revelar la belleza que tenía frente a mí. Dejé que mis pulgares rozaran sus pezones lo cual causó que gimiera, enviando vibraciones por mis labios.

Mis dedos continuaron moviéndose contra sus pezones mientras besaba debajo de su cuello, lamiendo y chupando el camino hacia un territorio nuevo, hacia sus senos. La miré mientras delineaba con mi lengua el borde de su sujetador. Sus labios estaban entreabiertos mientras me miraba. Sonreí mientras mi lengua se adentraba debajo de su sujetador de encaje. Ella dio un grito ahogado y se arqueó hacia mí. Tomé la oportunidad para pasar mi mano por su espalda y desabrocharlo.

Su sujetador se desprendió y lo quité de sus hombros. Mantuve mi mirada en sus ojos mientras lo quitaba y lo dejaba a un lado. Finalmente, miré hacia abajo y allí estaban, esos hermosos senos que había fantaseado desde que me había enviado la foto con su remera de noche. Eran mejor de lo que había imaginado. Sus pezones rosados se levantaban ante la atención, esperando a ser tocados y chupados. Inmediatamente puse mis manos en ellos, girándolos con mis pulgares e índices, maravillándome mientras se endurecían más.

Tenía que probar uno, así que me acerqué y tomé el pezón derecho con mi boca. Bella gimió y tomó mi cabeza, sosteniéndola contra mi pezón mientras lo chupaba gentilmente, girándolo con mi lengua. Era mucho mejor de lo que imaginaba. Mi mano derecha repetía los movimientos en su seno izquierdo, levantándolo gentilmente mientras pasaba mis dientes por el otro. Los sonidos que estaba haciendo, y la forma en que se movía debajo de mí, me estaban enloqueciendo y apenas estábamos medio vestidos. No sabía cuánto podría contenerme cuando estuviera desnuda, pero sabía que necesitaba probarla.

Solté su seno derecho y focalicé mi atención en el otro, deslizando mi lengua alrededor de él, mordiéndola ligeramente mientras ella gritaba de placer. Gracias a Dios estábamos solos. Sus sonidos eran míos y sólo míos. Lamí y chupé mientras ella vibraba debajo de mí. Mis manos se movieron por su cuerpo, delineando sus costados y sus caderas. Estaba tan cerca de donde quería estar.

El botón de su jean era fácil de desabrochar y bajé su cierre. Solté su pezón y la miré, pero vi que no había duda en su rostro. Estaba levantando su cadera contra mí, diciéndome sin palabras que continuara, así que bajé sus jeans revelando más de su linda y pálida piel y su ropa interior, que combinaba con el color de su sujetador. Le sonreí.

"¿Siempre usas rompa interior que combine o es sólo para mí?" Le pregunté.

Bella sonrió. "Eso sólo lo sé yo."

Secretos… eso estaba bien, eran del buen tipo, algo que descubriría con el tiempo. Sería un gran placer averiguar que había debajo de su ropa todos los días, puramente para satisfacer mi curiosidad, por supuesto.

"¿Y yo lo descubriré? Tomaré eso como un reto." Ella rio mientras deslizaba sus jeans por sus hermosas piernas. Todavía no las había visto. Había estado en ese vestido sexy por un corto tiempo y luego se había puesto los pantalones de pijama. Besé el costado de su rodilla Y me moví hacia arriba de su cuerpo mientras ella daba un grito ahogado y un salto. No podía esperar a enloquecerla.

Me detuve para admirarla. Su cabello yacía en la almohada verde claro, sus rulos haciéndose más prominentes a medida que su cabello se secaba. Estaba desordenado lo cual me encantaba, porque tenía toda la intención del mundo de ir a la ducha con ella más tarde. Sus ojos estaban oscuros. Sus labios hinchados de mis besos. Su cuello estaba ligeramente rosado de mis besos. Fruncí el ceño y toqué su suave piel.

"¿Te lastimé?" Debería de haberme afeitado esta mañana.

"Dios, no." Me dijo, con su mano en la mía. "Me estás haciendo sentir increíble y ni siquiera me has tocado."

Tenía que reírme. "No lo he hecho, ¿huh? ¿Qué estás diciendo, Bella?"

Ella bufó y se sentó. Sus manos se movieron a mi pecho y la siguieron sus labios, su lengua y sus dientes moviéndose por mi piel. Chupó mi pezón izquierdo y gemí de placer. Lo soltó y sonrió. "¿Es suficiente para ti?"

"Joder, no." Le dije, acorralándola contra la cama y besándola fuertemente. Ella pensaba que yo era un provocador, ¿verdad? Rompí nuestro beso y la miré. "Mensaje recibido, bebé."

Besé cada seno antes de llegar a su estómago. Mordí el hueso de su cadera. Ella dio un grito ahogado mientras mis dientes la mordían suavemente. Mis manos estaban en ella, finalmente, tocando ese material sedoso que le impedía estar completamente desnuda. Estaba mojada y Dios, quería tocarla. Deslicé un dedo por los labios de su vagina y ella gimió. Era tan hermosa que no tenía palabras para expresarlo.

Enganché mis dedos con sus bragas y comencé a bajarlas. Ella dobló sus piernas para ayudarme a hacerlo. Sólo unos centímetros más y sí… ahí estaba, joder, estaba descubierta. Evité un gruñido mientras removía ese pedacito de ropa y lo tiraba en el piso a mi lado. Besé el interior de su muslo. Su piel era tan suave. Descansé mi cabeza y la miraba mientras tocaba su clítoris con mi dedo anular. Bella dio un grito ahogado y separó más sus piernas. Era increíblemente abierta y libre conmigo, lo cual no era a lo que estaba acostumbrado. No había estado con muchas mujeres, pero las pocas con las que había estado nunca me dejaron mirarlas dándole placer. Diablos, Irina apenas me dejaba tocarla. Mi Bella no tenía inhibiciones conmigo, lo cual me encantaba. Ella no estaba intimidada conmigo. Me daba todo.

Estaba increíblemente mojada. Presioné un segundo dedo contra su clítoris y levantó su pelvis de la cama para acercarse a mí. Moví mis dedos hacia abajo y deslicé uno en su interior. Joder, estaba estrecha, mojada y caliente. No podía esperar a estar dentro de ella. Presioné un segundo dedo y ella gimió y dijo mi nombre. Era adicto a ese sonido saliendo de su boca.

Moví mis dedos lentamente dentro y fuera de ella, mientras me acercaba para tocar su clítoris con mi lengua. Su gemido fue directo a mi verga pero me mantuve calmado mientras continuaba pasando mi lengua por ella mientras mis dedos entraban y salían de su vagina.

"Edward, oh, Dios." Ella murmuró. Su pierna derecha estaba flexionada en la cama, y la izquierda presionada contra mi cabeza, como si me estuviera guiando. Sonreí mientras chupaba su clítoris y lo mordía gentilmente. Ella dio un grito ahogado y empujó sus caderas contra mí. "Tan bien" Me dijo. Apliqué más presión con mi lengua y moví más rápido mis dedos. Se estaba mojando más y se apretaba contra mí. Sabía que había pasado un tiempo y tenía que hacerlo bien. Tenía que demostrarle lo que significaba para mí ya que todavía no tenía las palabras.

Levanté sus caderas un poquito de la cama, apretando su nalga mientras lo hacía. Sus piernas se separaron aun más y comencé a lamerla más rápido, aplanando mi lengua contra su clítoris y lamiéndolo hacia adelante y hacia atrás. Mis dedos se doblaron en su interior y comenzaron a moverse hacia adentro y hacia afuera. Bella se movía en la cama, sus manos hechas puño contra el cobertor mientras la enloquecía. Mordí su clítoris antes de rodearlo con mi lengua. Volví hacia donde estaban mis dedos y lamí todo el camino hacia arriba.

Era tan dulce y estaba tan mojada y lista para mí. Lamí y chupé mientras mis dedos trabajaban en ella. Sus caderas se movían, tomando mis dedos tan profundo como podía. Doblé mis dedos en su interior al mismo tiempo que chupaba su clítoris y comencé a gemir hasta que ella lo perdió. Sus caderas se arquearon hacia mí mientras gritaba mi nombre y su vagina se estrechaba a mi alrededor. Nunca había visto nada más hermoso que mi chica perdida en el placer que yo le daba.

La lamí ligeramente mientras se calmaba, y quitaba mis dedos de su interior. Sus ojos se abrieron y besé su vagina una vez más antes de moverme y besar su estómago. Sus manos encontraron mi cabello y me acercó hacia ella para besarme, su lengua lamiendo mis labios y probándose ella misma. Tan caliente. La besé y la empujé de la cama, rodándonos.

Bella se separó y se sentó a horcajadas, sonriendo mientras sus manos tocaban mi pecho y se detenían en el borde de mis pantalones. Desabrochó el botón y abrió el cierre de mis jeans. Lucía tan sexy sentada en mi falda. Tomé sus senos con mis manos. Ella frotó sus caderas contra las mías, arqueándolos hacia mis palmas. Sus manos se unieron a las mías y me ayudó a apretarlos. Putamente increíble.

Soltó mis manos y se movió de encima, quitando mis jeans. Me agaché a ayudarla, levantando mis caderas de la cama. Quitó mis boxers junto con mis jeans, y mi verga estaba libre mientras ella tocaba mis muslos. Sus ojos se agrandaron y sonrió. "Muy linda." No sabía como debía reaccionar ante ese cumplido, pero suponía que había cosas peores.

"Gracias." Le dije. Quitó del todo mis jeans y mis boxers y gateó para acercarse a mí. Me besó, su cabello haciendo cosquillas en mis hombros mientras sus labios se movían contra los míos. Estaba perdido en ella, tan perdido que ni siquiera noté que se había movido hasta que sentí su mano en mi verga. Gemí mientras la apretó una vez antes de pasar su mano por la cabeza.

Bella cortó nuestro beso y se sentó en la cama, entre mis piernas, mirando mi verga. La estaba mirando como si fuera comestible, lo cual no me negaría. Me miró, con una sonrisa provocadora mientras bajaba su mano y comenzaba a tocarse. Joder, era tan caliente. Me pregunté si podría convencerla de que sacara su autito azul, para mostrarme como funcionaba.

Dejó de tocarse, para mi decepción, pero su mano estaba en mí, pasando su humedad por mi verga. Ya no estaba decepcionado. Movió su mano hacia arriba y hacia abajo, mojándola con su propia humedad, lo cual era demasiado sexy. Su mano se sentía increíble mientras aplicaba más presión, apretándome en la base, regresando a la cabeza y pasando un pulgar por ella. Comenzó a hacerlo repetidamente y yo daba estocadas a su mano.

Bella se miraba mientras me tocaba con fascinación, su lengua lamiendo su labio. ¿Lo haría? ¿Podría? Y lo hizo. Se acercó y lamió la cabeza de mi verga antes de deslizarla por mi longitud. "¡Joder!" Grité. Se sentía tan bien. Sonrió mientras lamía hasta la cabeza, para luego chuparme.

Su lengua se movió por mi cabeza, rodeándola mientras se movía hacia abajo, tomándome con más profundidad en su boca. Su lengua continuó moviéndose contra mi verga, enloqueciéndome. Enlacé mis dedos en su cabello, y resistí las ganas de darle una estocada. Sus manos comenzaron a tocar mis bolas mientras me tomaba con más profundidad.

Era demasiado. Quería acabar la primera vez en su interior. Me tomó casi todo antes de volver a chuparme. "Dios, Bella." Sus ojos marrones brillaron y me sonrió mientras trabajaba en mi verga con su boca y apretaba mis bolas con su mano. "Quiero estar dentro de ti." Dije ahogadamente, contra mi juico. Amaba que estuviera chupando mi verga, pero quería sentir su vagina estrecharse a mi alrededor.

Ella me soltó y besó mi cabeza de nuevo, haciendo que casi acabe con esa mirada que me estaba dando. Regresó a mis brazos y la besé antes de rodarnos de nuevo. Podría montarme la próxima vez. Dios, eso sería tan caliente. Froté mi verga contra su vagina, empapándola con su humedad. Dios. No podía esperar a estar dentro de ella. No podía… joder.

"Bella, ¿tienes un condón?" Los ojos embriagadores de Bella se abrieron y sacudió su cabeza. Tenía que estar bromeando. ¿Por qué diablos no pensé en eso? Oh, sí, porque iba a ser bueno, pero ella era tan sexy que no podía evitarlo.

"Puede que Rose o Alice tengan." Dijo Bella. Se estaba frotando contra mí y estaba tan cerca. Espera un minuto. Emmett empacó por mí. Las probabilidades de que hubiera empacado condones eran buenas. Siempre había una lista con las cosas necesarias en la vida. "Aunque estoy en la píldora." Bella me dijo. La miré y ella mordió su labio. "Quiero decir, estoy limpia y todo. Me hice exámenes luego de lo de…" Ella se calló y sabía lo que quería decir. Había hecho lo mismo luego de Irina y de Maggie, aunque con ella había usado protección.

Bella tocó mi mejilla. "Quiero decir, lo entiendo si no quieres arriesgarte, pero juro que estoy en la píldora. Puedo mostrarte…" La silencié con un beso. Confiaba en ella. Diablos, quería tener sexo en la ducha con ella y de verdad no me imaginaba usando un condón en esa situación, ¿entonces por qué tener miedo ahora? Ya le había dado mi corazón.

La besé suavemente. "Confío en ti, Bella." Me moví contra ella y abrió sus piernas. Estaba ahí, en su entrada. Mis ojos estaban en ella y lentamente me introduje en ella. Dios, se sentía mejor que cuando la tocaba con mis dedos. Era tan estrecha. Sus ojos batieron cuando estaba a medio camino. "¿Estás bien?" Ella asintió y me adentré más. Tan mojada, tan putamente bien. La penetré totalmente y ella me apretó. Sus piernas se apretaron en mi cintura.

La besé de nuevo, esta vez más fuerte, mientras le daba una estocada, moviendo mis caderas ligeramente. Sus manos apretaron mi espalda y se acercaba a mí. Me alejé de ella y luego me adentré de nuevo, esta vez más fuerte. Ella dio una estocada, sus talones apretando mi culo. Estar dentro de ella era la más salvaje de las fantasías. Nada podía igualar esto.

Nos movimos juntos, gradualmente incrementando la velocidad. Me tomó profundamente en su interior. Besé sus labios, sus mejillas, y la punta de su nariz, en cualquier lado donde pudiera demostrarle lo que estaba sintiendo. Ella me sonrió y pasó sus dedos por mi cabello en señal de cariño. Cada toque, cada movimiento se sentía increíble. ¿Era así como te sentías cuando encontrabas a tu única? Podría preguntarle a mi padre, supongo, pero no quería pensar en eso. Especialmente no ahora, cuando tenía a mi chica envuelta en mí, con su cuerpo sexy moviéndose con el mío.

Nuestro ritmo se incrementó, sus piernas me apretaban mientras yo daba estocadas más fuertes. Mis labios se encontraron con los suyos, nuestras lenguas moviéndose al mismo tiempo que nuestros cuerpos. ¿Alguna vez había estado en esta sintonía con una mujer? Ella se movió un poquito, así que cambié mi ángulo ligeramente y ella dio un grito ahogado. Oh, sí, ahí estaba. Di otra estocada y sus ojos rodaron un poco. De nuevo. Pasé una mano por donde estábamos unidos y toqué su clítoris con mi pulgar.

Bella tiró su cabeza hacia atrás, dejando expuesto su cuello. Chupé la columna de su garganta mientras Bella gritaba mi nombre y acababa. Diablos, se sentía increíble. Estaba apretando mi verga y tuve que contenerme para no acabar con ella. Quería más. Di otra estocada profunda. Bella estaba gimiendo mi nombre mientras penetraba con mi verga lo más profundo que podía. Ella gritó mi nombre y esta vez lo perdí, acabando en ella mientras me apretaba.

Colapsé contra ella, intentando recuperar mi aliento mientras Bella me sostenía. Me di cuenta que tal vez la estaba apretando e intenté alejarme, pero ella protestó y me sostuvo contra ella. "No." Me reí y besé su frente.

"No quiero aplastarte."

"Me gusta." Me dijo.

Por supuesto que sí, mi dulce y sexy chica. La besé y nos rodé mientras ella estaba distraída. Me deslicé de ella y quedé en mi costado mientras ella hacía un puchero. Era demasiado linda, así que la besé de nuevo. Se derritió en mí y caí de espaldas, para poder sostenerla entre mis brazos.

"Eso fue increíble." Le dije cuando recuperamos el aire.

Ella sonrió suavemente. "Lo sé. Nunca ha sido así para mí." Intenté no pedirle más información pero debería de haber fallado, porque ella rio y golpeó mi pecho. "Quise decir la conexión." Lo entendía, por supuesto, pero eso no evitó que frunciera el ceño. Ella rio y se acurrucó contra mí. "El sexo también."

Ahora lo entendía. "Sé lo que quieres decir." ¿Debería decirle lo de la única, o eso la asustaría? Era demasiado pronto. Bella tarareó y jugó con mi pelo mientras yo tocaba su espalda. Cerré mis ojos y me concentré en sentir sus dedos moviéndose en mi cabeza. Se sentía genial.

Debí de haberme dormido, porque me desperté cuando sentí que ella comenzaba a alejarse de mí. "No te vayas." Murmuré, abriendo mis ojos.

Ella rio. "Tengo que ir al baño. Aguanté lo más que pude."

El baño. Oh, sí. Sonreí y me senté. "Yo también."

Bella arqueó una ceja, "Um, creo que todavía no estamos en la etapa donde está bien orinar juntos."

Oh, Dios, eso era increíble. Me reí ante la expresión de su rostro. "¿Qué es tan gracioso?" Ella preguntó.

Sacudí mi cabeza. "Quise decir que deberías tomar una ducha." Ella se miró y frunció el ceño. "Er, nosotros deberíamos tomar una ducha." Rectifiqué. Su rostro se aclaró y sonrió.

"¿Sí?"

Moví mi mano por su estómago. "Oh, sí."

Su rostro estaba brillando. "Dame tres minutos y luego ven." Me quedé en la cama, mirando su perfecto culo desaparecer hacia el baño. Fiel a su palabra, un par de minutos después escuché el sonido de la ducha y salté de la cama para ir hacia el baño. Era patético pero al menos nadie veía lo ansioso que estaba.

Bella ya estaba en la ducha, su cuerpo sexy oscurecido por la cortina de ducha verde y azul. La empujé y me metí, envolviendo mis brazos en su cintura. Ella ya estaba mojada y toqué su increíble piel siguiendo el agua que caía por su cuerpo, hasta llegar a su entrepierna, donde estaba mojada por otra razón.

Besé su cuello mientras su culo se frotaba contra mi verga, la cual ya estaba pronta gracias a la vista de mi chica mojada y desnuda. Le metí un dedo, empujándola contra la pared, el agua ahora golpeando mi espalda. "¿Estás lista para mí, bebé?"

"Sí." Me dijo, frotando su vagina contra mi dedo, mientras frotaba mi verga contra sus nalgas. Ella dio un grito ahogado y luché por no reírme. No había olvidado su mail… diablos, nunca olvidaría su mail, pero no iría por eso hoy. Amaba que me hiciera reír incluso ahora; cuando estaba tan excitado que apenas podía ver. La giré para besarla. Ella tomó mi verga y empezó a trabajar en ella mientras la empujaba contra la pared. La levanté por su culo y ella gimió mientras tocaba sus muslos.

De una estocada ya estaba en su interior. El cuerpo de Bella se presionó contra la pared mientras comenzaba a cogerla. Aunque quería tomarme mi tiempo, sabía que no podía sostenerla así para siempre. Igual, no importaba, porque ella llevó su mano hacia donde estábamos unidos y comenzó a tocar su clítoris, mientras yo la cogía duramente. Esta era la fantasía, la dura y sucia fantasía que había descrito por teléfono. Como hacer el amor con ella, esto se sentía mejor.

Bella gimió y comenzó a masajear su clítoris con más rapidez. Ella estaba cerca. Gracias a Dios, porque también lo estaba yo. Tiró su cabeza hacia atrás y gritó cuando acabó. Acabé con ella al mismo tiempo, fuertemente y dándole una estocada fuerte. Le di unas cuantas más, vaciándome en su interior.

Mi cuerpo se sentía como si hubiera hecho una serie de ejercicios con Alec, pero valía la pena. Bajé a Bella, sin soltarla hasta que sus pies tocaron el piso. Ella rio y su sonrisa era brillante. "Wow."

Me reí. "Sí, wow está bien. Necesito doblar mis ejercicios de nuevo."

Ella rio y me besó, empujándome hacia el agua. Se sentía bien en mi cuerpo adolorido. "Bueno, recuerda que la cabaña tiene un gran jacuzzi. No necesitarás preocuparte por eso." Diablos, sí. Un baño con Bella. No podía esperar.

"No puedo esperar." Le dije, gimiendo mientras sus dedos tocaban mi cabello.

"Agáchate." Me dijo. Abrí mis ojos y la vi que tomó el shampoo. Y agaché y ella masajeó mi cabello, sintiendo como se enjabonaba. Se sentía increíble. Lo enjuagó y luego le puso acondicionador.

"Mi turno." Era tan putamente hermosa cuando sonreía así. Se puso debajo del agua y mojó su cabello. Usé su shampoo y gimió como lo había hecho cuando estaba en su interior, mientras masajeaba su cabello. Evité que mi verga no reaccionara. Necesitaba tiempo para recuperarme. Enjuagué su cabello y le puse acondicionador también. Era suave y sedoso, ni siquiera se enredaban mis dedos por él. El agua comenzó a enfriarse así que nos enjuagamos. No me importaba enjabonarla pero me di cuenta que podríamos empezar una tercera ronda. Salimos de la ducha y nos secamos.

Volvimos a la habitación y Bella sacó su remera de UW y nada más, para mi gran alegría. Sonrió cuando vio la sonrisa en mi rostro y me encogí de hombros. No podía evitarlo. Esa remera era tan putamente sexy. Me puse unos boxers y me subí a la cama.

"Creo que necesitamos una verdadera siesta, aunque odie dormir, contigo aquí." Me dijo.

La sostuve cerca. "Todavía tenemos mucho tiempo, bebé. Estoy feliz de estar contigo, de cualquier manera que pueda tenerte."

"Este ha sido el mejor día de todos." Ella murmuró cansada.

La apreté y besé su mejilla. "Lo ha sido. Y todavía tenemos un día más."

Ella sonrió y se acurrucó contra mí. Toqué su cabello y vi que se relajaba entre mis brazos y se dormía. Que día había sido. Que semana estaba por venir. Que vida estaba por venir. "Eres mi única, Bella. Estás estancada conmigo ahora." Susurré mientras cerraba mis ojos.


IMPORTANTE LEER!

Al final subí antes el capítulo, ustedes se lo merecen :) No quería dejarlas esperando hasta el domingo, sé que es una tortura la espera :( Sólo por esta semana subo el capítulo hoy, ya que mañana es el paro contra fanfiction, hasta el sábado. Las que quieran unirse recuerden que no se subirán fics ni tampoco se leerán los que están publicados ni entrarán a las cuentas.

Muuuuchas gracias por todos sus reviews! De a poquito los voy contestando :) Disfruten del cap! Miiiiles de besooss 3