Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.


Words With Strangers

Capítulo 26

Luego de todo el sexo y las dos duchas, decidimos que sería mejor no hacer nada físico por el resto de la noche. Teníamos toda la semana que viene y de verdad necesitaba reponerme físicamente. Además, ya no era sólo sexo para mí; dejó de serlo una vez que comenzamos a conocernos más. Bella era demasiado especial para ser algo del momento. Ella era mejor y significaba mucho para mí.

Así que comimos pizza fría y nos acurrucamos para ver en la TV una película estúpida y ridícula que nos hacía reír, pero eso era lo importante.

Bella rio y se dio vuelta para mirarme. "¿Terminaría tu vida si no pudieras verme el fin de semana?"

Arqueé una ceja. "Primero que nada, fue la chica quien dijo eso, no el tipo. Segundo, depende de que fin de semana. ¿El fin de semana que viene que iremos a la cabaña? Diablos sí, moriría."

Ella rio. "Bueno, espero que entonces no te metas en problemas cuando llegues a tu casa."

Le hice cosquillas. "Nunca me meto en problemas, siempre es Emmett. Y aunque mamá es aterradora, enfrentaría su ira con tal de verte."

"Oooooh, ¿entonces te escaparías? Eres un rebelde."

Sonreí. "¿Qué sabes tú de ser rebelde, hija de jefe de policía?"

Bella me miró. "En realidad, mucho. Me escapé muchas veces porque era la hija del jefe de policía."

"¿Oh sí? ¿Metiste a muchos tipos en tu casa a escondidas?"

Sus ojos se agrandaron y miró alrededor como si su padre estuviera espiando para atraparla en el acto. Era la cosa más linda y tuve que reírme. Ella golpeó mi brazo. "No, no metí a tipos a escondidas. Ninguno se atrevía."

Bien. Me gustaba eso. Mordí su cuello y ella se derritió contra mí. "Yo me atrevería, Bella. Podrías meterme a escondidas cuando quisieras."

Ella gimió y pasó sus dedos por mi cabello. "Bueno, hemos establecido que eres un rebelde, así que es bueno que vayas contra la norma."

"Cualquier cosa por ti." Le dije y ella estampó sus labios contra los míos. La besé y la apreté contra mí. Podría besarla por días si nuestros cuerpos lo permitieran. Por supuesto, mi verga tenía otras ideas y Bella gimió y se movió contra mí mientras sentía la evidencia de mi excitación contra su pierna.

"Dios, tuvieron todo el día, ¿y aun siguen?" Una voz causó que nos separáramos pero no la solté. Miré y vi a Alice haciéndonos una mueca, aunque por suerte no lucía enojada.

Bella rio. "¿Qué harías si fueras yo?"

La mueca de Alice se transformó en una sonrisa. "Buen punto. Les diría que siguiera, pero de verdad necesito comer algo, así que si quieren seguir vuelvan a tu habitación."

Le sonreí. "No, está bien, nos tomaremos un descanso."

"No parece como si lo estuvieran haciendo." Ella dijo mientras iba a la cocina y comenzaba a inspeccionar la heladera. "¡Pizza! ¿Puedo comer un poco?"

"Por supuesto." Le dijimos al mismo tiempo.

Alice sacudió su cabeza. "Eso fue raro. Pero gracias."

Bella rio. "Nunca adivinarás quien nos trajo la pizza."

Alice puso su plato en el microondas. "No lo sé. ¿Emmett? ¿Lo convertiste en un repartidor multimillonario?"

Reí imaginándome a mi hermano como repartidor de pizza. "Todavía no." Le dijo Bella. "Fue Mike." Evité gruñir.

"¿Mike Newton?" Ella preguntó, incrédula mientras sacaba su plato del microondas. Volvió y se sentó en la silla reclinadora, mirándonos. "¿Trabaja en Antonio's ahora?"

Bella sacudió su cabeza. "No, uno de los de primer año trabaja allí y él estaba cuando mi orden llegó y decidió traerla. Intentó pagarla."

Alice rio. "¡Oh, eso fue demasiado! ¿Qué hiciste?" Me preguntó, mirándome.

"Pregunté en voz alta si nuestra comida había llegado y me puse una gorra para disfrazarme y poder besarla en su cuello frente a él." Le dije.

Alice reía más fuerte. "¡Eso es genial! Apuesto a que está muerto. Finalmente pensó que podía tener tiempo a solas con Bella y se encontró con el maldito Edward Cullen marcando territorio como un perro. ¡Fabuloso!"

Bella suspiró. "No vio que era Edward, como si eso importara. Espero que ahora haya entendido."

Alice sacudió su cabeza. "¡Espero que lo haga!"

"Espero que sí." Murmuré. "¿Cuál es su problema? ¿Por cuánto tiempo le has gustado?"

Bella se encogió de hombros. "No lo sé."

Alice largó una risotada. "Desde el primer día. Aunque su mejor amigo salía con ella, siempre encontraba una excusa para hablarle. Entró a la habitación cuando ella se estaba cambiando más de una vez." Ella rio. "Como si alguna de nosotras fuera a creerle eso." Mi enojo brotó al pensar que él haya visto a mi chica desnuda.

Bella se movió en mis brazos. "¿Recuerdas cuando te pedí que te deshicieras de mi acosador?" Apenas lo recordaba así que asentí. "Me estaba refiriendo a él. Últimamente ha subido el tono de su juego, preguntándome para salir y diciéndome que no podía decir que no." Ella hizo una mueca. Yo también quería hacer una, especialmente luego de pegarle a Mike y de advertirle que se alejara de mi chica.

"Bueno, ambos sabemos que me cuesta deshacerme de los acosadora." Le dije, intentando mantener mi tono ligero. Bella me dio un codazo y rio. "En serio, si él es un problema, felizmente me haré cargo. Tal vez podríamos enviar a Emmett por él." Eso no sería muy satisfactorio para mí, pero si entendía el mensaje, entonces todo estaba bien.

Bella tocó mi mejilla. "No te preocupes por él, Edward. Creo que le dejaste un mensaje bastante claro hoy y si no lo hiciste, bueno, se lo haré saber cuando me lo encuentre de nuevo."

Fruncí el ceño. "Creo que salir corriendo cada vez que lo veas va a ser un mensaje bastante claro."

"¿Lo harías, verdad?" Preguntó Alice. "Es uno de esos tipo que no toma un no como respuesta."

No me gustaba como sonaba eso. "Bebé, esa clase de tipos son peligrosos. Tal vez debería conseguirte…"

Bella me cortó con un beso. "Él no es peligroso, Edward. Es persistente pero no peligroso."

"Es cierto." Dijo Alice. "No podría matar a una mosca y nunca intentaría nada porque le teme a Rose."

Gracias a Dios por Rose y su habilidad para atemorizar a los chicos. ¿En qué diablos estaba pensando mi hermano? Por supuesto, a él le gustaba el reto que le presentaba.

Bella descansó su cabeza en mi hombro y se giró para ver a Alice. "¿Hablaste con Jasper?"

Ella hizo una mueca. "En parte. Me envió un mensaje de texto diciendo que tenía un asunto de familia pero esperaba hablar conmigo esta noche." Miró el reloj. "Debería escuchar noticias sobre él en una hora."

"¿Sabrás que le dirás?" Bella preguntó.

"En realidad, no. Necesito escuchar lo que me tiene que decir y partiré de ahí." Alice se encogió de hombros. "No es como si podamos ser algo más que amigos ahora. Él está en el colegio y en Texas. Nos separan dos cosas bastante grandes."

Abracé a Bella. "No lo sé. Creo que la distancia es algo que se puede manejar y la edad es sólo un número, ¿verdad?"

Alice rio. "Tú puedes trabajar con la distancia porque eres un millonario quien puede pagar para ver a Bella cuando quiera. Y diecisiete es un número de mierda."

"En realidad, el diecisiete es mi número favorito." Le dije. "Tal vez es una buena señal."

Alice sacudió su cabeza. "Sí claro, obtengo algo bien, pero de la manera incorrecta."

"¿Por qué diecisiete es tu número favorito?" Bella preguntó. "Creo que nunca lo dijiste."

Reí. "Lo he dicho, pero nunca en contexto. A los diecisiete fue cuando crecí, y tuve más confianza sobre mí mismo. Fue el año donde me convertí en el Edward que el público ve."

Bella sonrió y levantó su cabeza de mi hombro para darme un suave beso. "Me gusta ese Edward, pero me hubiera gustado el Edward nerd también."

La besé de nuevo. "Me alegra escuchar eso. Me hubiera asustado si te hubieras acercado con toda su sensualidad en ese entonces."

Bella rio. "Puedo imaginarte corriendo y gritando para alejarte de mí, o rechazando la invitación en WWF."

"Nunca rechazaría ninguna de tus invitaciones para jugar conmigo." Le dije, haciéndole cosquillas.

Alice gruñó. "Ustedes me están matando."

Bella se sentó y alisó su remera. "Lo siento, Alice."

"Sí, lo siento." Le dije, aunque en verdad no lo sentía.

Ella rio. "Está bien. Honestamente, me alegra ver a Bella tan feliz. Creo que nunca la había visto así."

"¿Nunca?" Pregunté, sonriéndole.

"Nah. Nunca tuvo ese brillo con Tyler. Se llevaban bien, ¿pero esa felicidad? No que recuerde."

Bella sonrió. "Te dije, nunca ha sido así para mí."

Sí, lo había dicho. Eso me hacía muy feliz. "Para mi tampoco, bebé." Era la primera chica que amaba de verdad y sería la última.

"Oh, harán que tenga náuseas y mi estómago ya está débil por la charla con Jasper." Ella se levantó, fue a la cocina y dejó su plato. "Creo que iré a mi habitación y les daré a ustedes mas tiempo a…" Se calló mientras la puerta se abría de un golpe y Rose apareció en la habitación.

"¡No te atrevas a seguirme, Cullen!" Ella gritó. "No estás invitado." Su rostro estaba rojo y respiraba entrecortadamente. Joder, ¿qué había hecho mi hermano ahora?

"No soy un vampiro, así que dudo que eso me detenga." Contestó y la siguió. Se detuvo en la sala y la miró. "¿Cuál es tu problema? ¡Hice lo que tenía que hacer para que no te arrestaran!"

¿Arrestaran? ¿En que mierda se habían metido?

"¡Tal vez quería que me arrestaran!" Ella gritó. ¿Y eso tenía sentido porque? Bella me miró y me encogí de hombros. ¿Cómo si yo supiera algo?

"¿Por qué querías que te arrestaran?" Él demandó. "Me han arrestado y te puedo decir que no es divertido."

"¡Te siguen arrestando así que algo de divertido tiene que tener!" Ella gritó de nuevo. "Podría haber acabado con esa perra de un solo golpe."

Emmett gruñó. "Era una policía, Rosie. Dudo que puedas acabar con ella de un solo golpe, y si lo hubieras hecho, te meterías en muchos problemas por atacar a un oficial. Ni siquiera yo he hecho eso." ¿Asaltar a una oficial de policía? Mierda.

"¡Deja de llamarme Rosie! ¡Ella merecía ser golpeada luego de mirarte como si yo no estuviera allí y media desnuda cuando ella apareció! ¿Creía que conducía en topless todo el tiempo? ¡Estaba coqueteando contigo y tú la dejaste!" Ella entrecerró sus ojos y caminó hacia él, tocando su pecho con su dedo. "Si estás teniendo pensamientos estúpidos sobre tríos y esposas, ¡quítalos de tu cabeza ahora mismo!"

¿Cómo sabía los deseos de Emmett por un trío? Probablemente se lo haya dicho porque es un idiota.

"¡Disculpen!" Alice gritó, causando que Rose, Emmett y nosotros nos volteemos a verla. "No es que no estemos disfrutando del show, ¿pero podrían contarnos la historia completa para saber de que están hablando? Es como si hubiéramos entrado en el medio de la película y nos hubiéramos perdido todas las partes buenas. ¡Cuenten!"

Quería aplaudir a Alice, pero también quería protegerla de los pares de ojos que la estaba mirando calurosamente. "En serio, tal vez podrían dejar de gritar y contarnos lo que pasó para que le podamos decir lo que está bien y lo que está mal." Bella y Alice rieron ante mi comentario pero Emmett y Rose no lo hicieron.

"Los hermanos antes de…" Se calló cuando Rose le pegó en la cabeza. "Hermosas mujeres, hermano." Terminó, alterando su último comentario y frotándose la cabeza.

"Depende de lo que hayas hecho." Le dije. Después de todo, éramos minoría y no quería alterar a Rose.

"Lo que hice fue traer tu triste culo hasta aquí para arreglar las cosas con tu chica. Me debes una, ¿recuerdas?" Demandó Emmett. Maldición, tenía razón. Tenía que ponerme de su lado y probablemente eso enojaría a Rose y a Bella.

"Está bien, sí lo hiciste y no puedo dejar de agradecerte." Lucía un poco mortificado. "¿Por qué no nos explicas lo que sucedió?"

"Okey." Se sentó en el sofá junto a nosotros y Rose se sentó en el brazo de la silla donde estaba Alice, a unos pocos centímetros de distancia. "Condujimos por ahí y dejé que Rose lo hiciera." Le sonrió con admiración. "Ella definitivamente sabe como manejar la palanca de cambios." No sabía si se estaba refiriendo a su pene o al auto, pero asumí que al segundo. Tal vez. Tal vez no. ¿Quién sabía lo que pasaba por su mente?

"Claro que sí." Ella dijo, mirándolo. "Conduzco mejor que tú."

"Por favor, Rose, no seamos tontos." Se acercó y le dio una palmadita en la rodilla mientras ella le pegaba a su mano. "Todo estuvo bien por un tiempo. Hablamos y almorzamos entre caminatas por Washington. En serio, hermano, creo que estuvimos por todo el estado."

Rose rodó sus ojos. "Sólo por el norte, no exageres."

"Lo que sea. Fuimos a un parque y decidimos relajarnos, salir, caminar y hablar antes de volver al auto porque el parque cierra de noche o algo así. Lo que sea, entramos al auto y hago mi movida."

"¡Ha!" Ella gritó. "Yo hice la movida."

"Entonces admites que me deseas." Él repitió, sonriendo con suficiencia.

Rose abrió su boca y la cerró. Estaba acorralada. "Estaba aburrida." Ella contestó. "Todo el viaje me hizo calentar. Tú sólo estabas ahí."

Bella comenzó a reír y Rose la miró. Apreté mis brazos alrededor de ella para protegerla. "Cállate."

"De todas maneras, Rose me ataca y yo le respondo, así que comenzamos a besarnos en el auto. Las remeras se van y voy por la de oro cuando escucho un golpe en la ventana. La bajo y me siento y veo a una mujer policía. Nos dice que debemos dejar el parque. No iba a discutir con la ley así que le dije que nos iríamos."

"¡Ha!" Rose gritó. "Ella estaba mirando todo su pecho y él le sonreía y le decía lo fácil que era dejarse llevar y de seguro lo entendía, porque ella era sexy. ¡Fue desagradable y me molestó!"

"Rosie, estaba intentando calmarla para que no nos arrestara por indecencia pública"

"¿Yo? Tú estabas sin remera como yo."

"Pero yo estoy permitido a estar sin remera, soy un tipo. Tus perfectas tetas estaban a la vista y sabía que se iba a acomplejar si las veía. Sabes como son de celosas las mujeres." Giró para mirarme y sacudí mi cabeza. Diablos, no. Le debía, pero no caería con él.

"Traidor" Me dijo.

"No creas que tus encantos harán que estén de tu lado." Dijo Rose, cruzando sus brazos alrededor de su pecho, mientras mi hermano hacía puchero.

"De todas maneras, todo iba bien y ella nos dejaría ir sin problemas hasta que espinosa decide decirle que deje de mirarme."

"¡Prácticamente te estaba acosando, Emmett!" Rose se puso de pie y comenzó a dar vueltas en la habitación. "Nunca te miró a los ojos, te tocó el puto bícep, hablando de tus tatuajes y de lo caliente que era tu auto… ¡era demasiado inapropiado!"

"¿Y decirle que si no me dejaba de tocar le ibas a meter un palo en el culo no fue inapropiado? Rose, amenazaste a una oficial de policía." Dijo en calma.

"Claro que lo hice. Ella estaba tocando lo que era mío." Sus ojos se agrandaron y tapó su boca con su mano cuando se dio cuenta de lo que dijo.

Emmett ya no lucía tan irritado. Su sonrisa se agrandó. "¿Entonces soy tuyo?" Rose sacudió su cabeza y su mano tocó su pierna. "No te preocupes, bebé, soy tuyo. No tienes que preocuparte sobre las modelos, actrices o policías."

Ella golpeó su mano de nuevo. "¡No me preocupa nada! Y tampoco me preocupa una maldita policía. Podía haberla golpeado."

"Por supuesto que sí, Rosie." Le dijo. Ella lo pateó y él se sentó de nuevo. "De todas maneras, luego de que Rose fue atrás de ella, me vi forzado a regresar al encanto Cullen, el cual por supuesto funcionó perfectamente, lo cual enojó a Rosie."

"Ella te dio su número y te dijo que la llamar cuando me dejaras y tú lo tomaste." Ella siseó. Mierda, eso no era bueno.

"Y tiré su número el instante en el que estuvimos en camino, ¿recuerdas?"

"¿Y? Hubiera preferido ir a prisión antes que tener que soportar a esa perra haciendo comentarios sobre mí. Ella quería montar en tu auto."

Emmett rio. "Ella quería montarme a mí en mi auto, Rosie, y por eso estás enojada."

"No me importa lo que haces, o con quien." Le dijo Rose.

"Sí lo haces." Le dijo, sonriendo. "Eres posesiva y eso es malditamente sexy. Regresemos y rompamos el auto." Por favor Dios, no dejes que tengan sexo en el auto antes de que tenga que soportar dieciocho horas de viaje de nuevo.

"¡No romperé nada contigo!" Ella le gritó de nuevo. "Tuviste tu oportunidad y la perdiste. ¿Por qué no vas a buscar a la policía?"

Emmett entrecerró sus ojos. "Tal vez lo haga. Puedo ir a buscar su número al camino y…"

"No lo harás." Le dijo y al instante se estaban besando de nuevo. Dios, eran tan raros.

"Están locos." Bella murmuró mientras los miraba como se comían sus rostros. Las manos de Emmett estaban en el culo de Rose y las de Rose en la remera de Emmett, sosteniéndolo.

"Sí, lo están, bebé." Le dije. Bueno, funcionaba para ellos. Tenían un tipo de energía que los hacía despegar. Tenía un presentimiento de que tendrían peleas épicas en un futuro.

"Bueno, si alguien está interesado, estoy del lado de Rose." Dijo Alice. Rose soltó la remera de Emmett.

"Por supuesto que lo estás." Ella le dijo, con una sonrisa triunfante.

"Sí, ella es la única que está de tu lado porque me odia." Dijo Emmett. "Creo que Plaza Sésamo hizo un especial sobre los peligros de los extraños y los pedófilos, tal vez deberías mirar eso para buscar nuevas maneras para que no te atrapen."

Alice lo miró mientras Rose le pegaba de nuevo. "El único extraño que está en peligro eres tú." Era cómico ver a alguien tan pequeño como Alice amenazando a mi enorme hermano y tuve que reírme. Ambos me miraron con mala cara.

"¿Entonces, de qué lado estás, Edward? Ahora sabes toda la historia. Sabes que no dejé que Rosie fuera a prisión y que me desea."

"Uhhh, quiero rogar clemencia." Respondí.

Bella rio y enterró su rostro en mi cuello. "Cobarde. Está bien, yo lo manejaré. Rose, si hubieras ido a prisión por pegarle a un policía eso hubiera afectado tu futuro y estoy segura de que tus padres te hubieran quitado el auto." Miré para ver su reacción y el rostro de Rose se llenaba de horror. "Exactamente. Aunque Emmett hubiera podido arreglar la situación sin coquetear con la policía, hizo bien en evitar que te arrestara."

"¡No coqueteé con ella! Sólo dejé que ella coqueteara conmigo. Es diferente." Dijo haciendo un puchero.

"Lo que sea, Emmett. Ahora, si nos disculpas, Edward y yo tuvimos un largo día y nos iremos a dormir." ¿Nos íbamos? Diablos, sí. Ella se puso de pie y me tiró para que me levantara. Sonreí mientras mi hermano hacía un puchero.

"Buenas noches. Te veo a las ocho."

"Es bastante tarde, Rosie. Vayamos a la cama." Comentó con esperanza.

Rose rio. "¿Honestamente crees que dormirás conmigo esta noche? Aunque lo hayas hecho o no para salvarme, no voy a dormir contigo luego de que coqueteaste con otra chica delante de mí." Bella me alejó del fascinante intercambio entre ellos.

"Vamos, Edward. Nosotros no tenemos que hacer arreglos para dormir." No, ciertamente no. Ella cerró la puerta y me besó. "Vamos a la cama."

"Sí, estoy seguro que necesitas dormir y…"

Ella sonrió y tiró de mi mano. "No dije que fuéramos a dormir."

Estaba más excitado por la hora de dormir.

Xoxoxoxoxo

La alarma del reloj nos despertó luego de unas horas de sueño. Bella murmuró y apagó el reloj. Me levanté de la cama mientras ella enterraba su rostro en la almohada. Tomé una ducha, lo cual era triste pero necesario para despertarme y no distraerme por horas ya que inevitablemente me iba a enfrentar con una Bella desnuda y mojada de nuevo.

Me vestí en el baño y salí para encontrarme con Bella sentada en la cama. Sus ojos estaban soñolientos y su cabello estaba un poco desordenado lo cual era increíblemente hermoso. Lo que más quería era volver a la cama con ella. En vez de eso, abrí mis brazos y ella me abrazó, apretándome fuertemente. Cerré mis ojos y enterré mi rostro en su suave cabello, oliendo su esencia. La iba a extrañar tanto que dolería.

"Son sólo unos días, bebé." No estaba seguro si se lo estaba diciendo a ella o a mí. Me sostenía en el hecho de que nos volveríamos a ver pronto. ¿Pero luego de eso? Tenía que ir a Europa en el verano. Tenía que ir.

"Lo sé." Murmuró contra mi pecho. "Te extrañaré."

"Yo también te extrañaré, Bella. Te llamaré a cada hora y te enviaré mensajes de texto y mails y te molestaré demasiado hasta que te tenga de nuevo en mis brazos."

Ella me miró y rio. "Nunca me molestarías."

Sonreí. "Es bueno saberlo." Me soltó y fue al baño. Abrí mi bolsa para ver si tenía toda mi ropa. Bella salió y me entregó la loción. Reí. "Gracias." La besé largamente y saboreé el gusto de la menta de la pasta de dientes.

Ella rio. "Supongo que eso te retendrá hasta que vuelvas a mí."

La besé de nuevo. "Todo lo demás no vale la pena en comparación a estar contigo."

Ella se rio. "Bueno, supongo que me puedes oler y me puedes oír así que…" Se calló y se sonrojó.

Diablos, sí. "¿Estás diciendo que quieres más sexo telefónico, bebé? ¿No puedes esperar hasta el viernes?" Ella mordió su labio y sonrió. "Me encantaría." Le dije honestamente. De verdad, me encantaba. Ella estaba hecha para mí.

"A mi también." Dijo suavemente.

Eso me recordó. Tomé mi teléfono y se lo di. "¿Podrías poner tu número aquí?"

Bella tomó el teléfono y me miró con tristeza. "¿Me borraste luego del otro día?"

Mierda. Por supuesto que pensaba eso. "No, bebé." Era tiempo de confesarse. "Compré un teléfono especial para usarlo sólo contigo, cuando no estaba segura de quien eras o quien podrías ser. No quería que tuvieras mi número si las cosas no funcionaban así que…" Dios, eso sonaba tan mal. Por suerte, Bella estaba riendo.

"¿Entonces… dónde está el teléfono especial? ¿Lo destruiste?"

"No, quiero decir, pensé en hacerlo pero Emmett se lo llevó."

Ella asintió. "Okey, ¿bueno, estás seguro de que quieres que tenga tu número ahora? Me gusta la idea de un teléfono que sea sólo para mí."

Reí y envolví mis brazos alrededor de ella. "Mantendré el teléfono de Bella pero quiero que también tengas mi número." Ella rio mientras colocaba su número en mi teléfono. Lo tomé y la llamé para que conservara mi número en el suyo. Vibró en la mesa. "Ahora puedes llamarme cuando quieras."

Ella sonrió. "Me gusta eso."

"A mi también, bebé." Podía oír a mi hermano llamándome desde la sala. "Emmett está aquí."

Bella mordió su labio y su rostro parecía triste por un momento. "Okey, no me voy a poner mal. Estarás aquí en cuatro días."

"Sí, lo haré." Quité su cabello de su rostro. "Siempre volveré a ti, Bella."

Ella sonrió y se puso en puntas de pie para besarme. "No voy a decirte adiós en frente a todos."

"Bien, porque no es un adiós. Es un hasta pronto." Bella rio y noté por primera vez que estaba usando una de mis remeras. "¿Robaste eso?"

Ella sonrió. "Huele a ti. Quería algo…" Se calló y la besé porque la entendía. Después de todo, yo tenía su loción, si ella no me la hubiera ofrecido, se la hubiera robado.

"Me encanta que quisieras tener algo que huela a mí, bebé. Te daré todo lo que quieras. ¿Quieres más remeras?" Ella sonrió y sacudió su cabeza. "Está bien. Sólo me pregunto."

Ella presionó su cuerpo contra el mío y la sostuve fuertemente. "Te veré pronto, Bella." Sus labios se encontraron con los míos y la besé hasta que golpearon la puerta. "Tengo que irme."

"Lo sé." Ella susurró. La besé de nuevo. Sus ojos se aguaron pero no estaba llorando, gracias a Dios. Si lloraba creo que no soportaría irme.

"Bella, tú eres… yo… tú eres mi chica." Le dije porque era verdad. Ella sonrió y asintió. "Quiero que siempre recuerdes eso, aunque yo no esté aquí, estaré contigo aquí." Le dije señalando su corazón, sí, era cursi, pero era verdad. Siempre había estado en mi corazón y se lo diría, aunque sonara estúpido.

"Sí, lo estás." Ella estaba de acuerdo con que estaba en su corazón. El mío se sentía como si fuera a salirse de mi pecho.

Llevé su mano a mi corazón y sonreí. "Y estás aquí. Tú eres mi única, Bella."

Su ceño se frunció un poco pero me besó. "No sé que quiere decir eso."

"Te lo diré la próxima semana." Le respondí, besándola fuertemente hasta que mi hermano golpeó la puerta. "Sólo recuérdalo, ¿okey?"

"Lo haré." Ella dijo.

"Nos vemos pronto." Le dije mirándola mientras abría la puerta.

Emmett golpeó mi hombro. "Ya era tiempo, hermano. Siento llevármelo, Bella, pero te lo devolveré el viernes."

Ella sonrió. "Te tomaré la palabra, Emmett. No me hagas ir a buscarte. Llevaré a Rose."

Él rio. "¿Es una amenaza o una promesa? No te preocupes, Eddie no me dejaría que te alejara de él aunque intentara, no es que lo hiciera."

"Adiós. Adiós, Emmett." Sus ojos estaban en mí de nuevo. "Adiós, Edward." Volví y la besé antes de que terminara de decir mi nombre. Mi hermano gruñó pero lo ignoré. Sus manos estaban en mi cabello y yo la sostenía. Esto apestaba. No quería dejarla.

"Tal vez podría…" Empecé a sugerir pero mi hermano me tomó del brazo y me empujó mientras Bella reía.

"Tendrás que ir a tu reunión o me culparé y ya tuve bastante mierda con mamá y su enojo. Aguántate, Edward. La verás pronto."

"Lo sé. Pero…"

Bella se acercó y me besó rápidamente. "Ve. Cuanto más pronto vayas, más pronto regresarás."

Eso no tenía sentido. Si me quedaba, nunca tendría que volver. Ella rio y me empujó mientras mi hermano me arrastraba. "Regresa pronto a mí, Edward."

"Lo haré." Siempre volvería a ella. Luché contra mi hermano quien finalmente me soltó. Abrí mis brazos y me abrazó y besó de nuevo.

"Regresa y tendrás mucho más de eso."

"Cuenta en eso." Le dije. Tenía que irme. La solté y estudié su hermoso rostro, memorizándolo por última vez antes de irme.

"Lo tengo." Emmett le dijo, sosteniendo mi brazo. Levantó su voz. "Nos vemos pronto, Rosie. Tomaremos en donde lo dejamos." No hubo respuesta desde la habitación de Rose. Los ojos de Bella estaban en mí y sonrió murmurando algo.

"¿Qué?" Le pregunté. Ella sacudió su cabeza. Emmett me arrastró hacia y eso quedó en misterio. Bella me saludó desde la puerta y yo la saludé antes de darme vuelta y bajar las escaleras. Si no me iba ahora, nunca lo haría. Podía sobrevivir un par de días sin ella. ¿verdad?


Hoy la actualización llegó bastante tempranito jajaja, era el único tiempito libre que tenía antes de volver al estudio :( Malditos parciales. Espero que les guste! No se olviden de dejarme sus reviews! :D

Besooos! Que tengan un lindo fin de semana