Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.


Words With Strangers

Capítulo 28

Bajé las escaleras hacia la sala, y miré desde la esquina, donde mamá estaba ocupada apuntando con su dedo a Emmett. "Si querías spaghetti, deberías de haberme llamado para que te cocinara. O mejor, podrías habernos invitado a cenar ya que te perdiste la cena del domingo." Estaba en uno de sus trajes de oficina negro, vestida para matar, y sus ojos verdes miraban a mi hermano quien estaba sentado en el sofá, acurrucado como una pelota.

"Lo sé, mamá. Ese era mi plan pero tú no estabas y yo ya soy un chico grande. Además, Edward también comió."

"¡Hey, apenas si toqué el plato!" Grité antes de poder detenerme. La mirada de mamá me cortó mientras me apuntaba con el dedo. Di un paso hacia atrás en caso de que estuviera enojada conmigo también. Una mano se cerró en mi mentón y luego sus brazos se envolvieron en mí. Oh, gracias a Dios. La abracé mientras Emmett bufaba en el sofá y murmuraba algo de "bebé malcriado". No me importaba.

"Hola, mamá." Le dije cuando me soltó. Ella arqueó una ceja y señaló el sofá donde estaba Emmett. Mierda, tal vez estaba en problemas. Me senté y la miré con cuidado.

"El abrazo fue porque no te había visto en varias semanas, pero no creas que no estoy enojada porque me robaste la comida."

"Emmett la robó." Me dio un codazo pero no me importó. "Ya estaba tomada cuando comí un poco, así que no vi el problema en probarla. Tenía hambre." Le hice un puchero, lo cual sirvió un poco.

Sus labios se movieron y comenzó a reírse. "Podrías haberme llamado y pedido, ¿sabes?"

"Bueno, no creí que iba a tener que enfrentar a la policía por tomar un poco de comida." Dijo Emmett, cruzando sus brazos.

"¿Crees que esto es la policía?" Preguntó, arqueando una ceja. Emmett sacudió su cabeza rápidamente. "Claro que sí. Tuve al presidente de la NBC prácticamente llorándome por teléfono hoy. No creas que no puedo manejarte." Emmett levantó sus manos. "Además, no estás en problemas por tomar mi comida; estás en problemas por no haberme llamado y haberme dicho que habías regresado a casa y estabas a salvo."

Mierda. "Lo siento, mamá, llegamos a las 4 AM, luego dormimos y tuve que ir a mi reunión."

Ella miró a Emmett quien levantó sus manos. "La primera cosa que hice cuando me levanté fue ir a tu casa. No es mi culpa que siempre estés trabajando. Soy un niño abandonado."

Y con eso, mi madre lo perdió y comenzó a reírse. "Todavía no sé como no tengo mi cabello lleno de canas por tu culpa."

Emmett sonrió, sabiendo que ya no estaba en problemas. "Eres hermosa. La gente te confunde todo el tiempo creyendo que eres mi novia."

"Que desagradable, Em." Le dije, moviéndome para que mi madre pudiera sentarse entre nosotros.

Ella enlazó un brazo con cada uno de nosotros. "Basta de eso. Cuéntenme sobre sus chicas."

Emmett se encendió como un árbol de navidad y tomó su teléfono de la mesa de café. "¡Mira, ma, mira a mi Rosie!" Le mostró un par de fotos que debería de haberlas tomado cuando estuvieron solos, porque ella estaba conduciendo el auto, su rostro feroz de la concentración y en otros momentos encantada.

"Es hermosa." Dijo mi madre sonriendo suavemente. "Cuéntame sobre ella."

Él sonrió. "Su nombre es Rosalie Hale. Tiene veintidós años y está haciendo pre-medicina. Es malditamente inteligente mamá." Ella le golpeó su cabeza y él hizo una mueca. "Malditamente no es una mala palabra." Ella arqueó una ceja y él suspiró. "De todas maneras, ella está loca por mí." Reí y él me miró. "¡Lo está! No se hubiera enojado tanto si no le hubiera importado."

Mamá me miró. "¿Qué hizo?"

"¡Oh, claro! ¡Siempre es mi culpa! ¡Fue culpa de ella, mamá! ¡Casi hace que nos arresten!"

Mamá rio. "¿Lo dice mi hijo quien fue arrestado tres veces?"

En realidad fueron cinco, pero Emmett sabiamente no la corrigió. Yo lo había sacado de los problemas un par de veces sin que ella se enterara, gracias a Dios. Nos hubiera matado a los dos si se hubiera enterado. "Me meto en líos de vez en cuando." Reí y me miró de nuevo. "En serio, mamá. Evité que Rosie se metiera en problemas por exposición indecente y por atacar a una policía."

Mamá lo miró. "De alguna manera me imaginé que sería por exposición indecente, Emmett."

Él sonrió y en sus mejillas se hicieron pocitos. "Ella no podía quitar sus manos de mí. ¿Puedes culparla? Mira al apuesto hijo que produciste." Ella rio. "Puede que hayamos estado, uh…" Emmett me miró buscando ayuda y me encogí de hombros.

"¿Faltos de ropa?" Sugerí.

Él asintió, riendo. "Sí, exactamente. Faltos de ropa en un parque después de horas, y una policía nos atrapó y coqueteó un poco conmigo. Supuse que era mejor dejarla así antes de que nos arrestara por exposición indecente y por estar en el parque a altas horas de la noche. A Rose no le gustó mucho." Él hizo una mueca, pero luego se encendió. "Ella se enojó y me dijo que era suyo, mamá. ¡Fue tan caliente!"

Por suerte, mamá rio. "Suena como si tuviera bastante espíritu, lo cual debe ser cierto porque tuvo que lidiar contigo. ¿Cuándo la conoceré?"

Emmett se encendió. "¡Espero que pronto! Ella todavía no sabe que me casaré con ella, pero espero decírselo pronto."

Mamá rio y sacudió su cabeza. "Bueno, espero conocerla antes de que te comprometas." Sus palabras eran suaves pero sus ojos estaban serios. Em asintió rápidamente. Ambos sabíamos que mamá no aceptaría un matrimonio sin antes conocer a la novia. "Y Edward, creo que no necesito preguntarte cómo te fue."

"¡Ohhh, déjame mostrarte, mamá!" Emmett estaba tocando su teléfono antes de enterrárselo debajo de su nariz. "Estos eran ellos ayer por la mañana. Tuve que arrastrarlo para que viniera a casa." No me había dado cuenta que nos había tomado una foto, había estado tan compenetrado con Bella. Estábamos abrazados y nuestros rostros estaban a centímetros de distancia, y nuestros ojos… wow. Nos mirábamos como si no hubiera nadie más en el mundo.

Mamá dio un grito ahogado y envolvió sus brazos a mi alrededor. "Ella es tu única, ¿verdad? Lo sabía, por supuesto, pero verlo así y verla a ella mirándote como si no existiera nadie más." Ella se alejó y secó una lágrima. "Eso es lo que siempre quise para ti." Le sonrió a Emmett. "Para ambos. No puedo estar más feliz de que hayan encontrado a sus mitades." Ella me sonrió. "Es hermosa, Edward. Cuéntame sobre ella."

"Bueno, ya sabes lo básico. Sus padres son divorciados y su mamá se fue cuando ella era pequeña." Los ojos de mi madre lucían enojados lo cual no me sorprendía. "No es cercana a su madre para nada, pero sí muy cercana a su padre. Él es el jefe de policía del pueblo en donde creció, Forks, Washington."

Emmett bromeó. "Saca el rifle, Jefe papi, ¡la súper estrella se está acostando con tu hija!" Mamá le pegó y él frunció el ceño. "Bueno, podría pasar."

Reí. "El papá de Rose es un cirujano reconocido; podría cortarte de a poquito."

Él bufó. "Por favor, Rosie es más amenazante que su padre. Su familia está jodida." Le pegó de nuevo y levantó sus manos. "¡Lo siento mamá, pero es la verdad! Me contó un poco y me dijo que básicamente no le prestaban atención. Aunque eso sería bueno." Él murmuró.

Eso hizo que recibiera una mirada gélida. "Oh, ¿de verdad? ¿Te gustaría tener una familia a la cual no le importaras? ¿Una madre que no te cocina todos los domingos?"

"¡No, mamá, nunca!" Llorisqueó del horror. Emmett amaba nuestras cenas familiares. Bueno, yo también las amaba. "Estaba bromeando. No te cambiaría por nada."

Ella bufó. "Claro que no. ¿Entonces cuál es el plan? ¿Cuándo verán de nuevo a sus chicas? ¿Cuándo vendrán para poder conocerlas?" Emmett y yo nos miramos y eso no se perdió por parte de mi madre. "¿Qué me están escondiendo? ¿Ya se casaron? Si se casaron sin mí los haré lamentarse por el resto de sus vidas. No crean que pueden…"

"Volveremos a Washington este fin de semana." Dijo Emmett, intentando interrumpirla. "No nos casaremos, lo juro. Tienen vacaciones de primavera e iremos a las cabañas de Mt. Rainier por el resto de la semana. Nos perderemos dos cenas. ¡No me mates!" Rogó.

Mamá me miró y asentí. "En realidad iba a ser cómo nos conoceríamos por primera vez, antes de la pelea sobre que ella me conocía y que Emmett me llevara allí para arreglar todo."

Ella suspiró y tomó su teléfono, marcando un número. "¿Clarlisle cuándo es tu última reunión?" Suspiré de alivio porque no sonaba enojada. "Porque nuestros hijos se irán a Washington este fin de semana y la cena familiar será hoy. Compra pollo y algunos ingredientes para ensalada y ven a su casa."

Emmett levantó su cabeza mostrando interés. "¿Qué cocinarás, mamá? ¿Alfredo? Por favor di Alfredo. Haré que nuestra hija con Rosie se llame como tú."

Mamá rio. "¿Tienes la pasta y demás?" Él corrió hacia la cocina y luego de hacer ruido asintió. "Entonces es Alfredo. Trae pan de ajo también, cariño." Le dijo a mi papá. "Nuestros chicos están enamorados. Dejaré que te cuenten sobre ello. Nos vemos pronto. Te amo." Sonreí porque así era como terminaban siempre sus llamadas desde que tenía uso de razón y hoy casi se lo digo a Bella.

"Su padre estará aquí en una hora. Vayan a lavarse así pueden ayudarme a preparar la salsa." Me puse de pie. Ella me dio otro abrazo. "Estoy tan, tan feliz de verte feliz, Edward."

Besé su cabeza. "Nunca me sentí así, mamá."

Ella se alejó, me sonrió y sus ojos se aguaron. "Lo sé, bebé. Y nunca dejarás de sentirlo. No puedo esperar a escuchar lo que tenga que decir tu padre."

Me reí y la solté. "Probablemente contará la historia de nuevo."

Ella rio. "Sí, lo hará. ¿Le has contado a Bella?"

Sacudí mi cabeza. "No, pensé en decírselo en la cabaña. Le dije que era mi única, pero todavía no sabe lo que quiere decir."

Ella despeinó mi cabello. "No puedes evitarlo mucho más, prácticamente se te escapará. Si tu chica no sabe que la amas, estaré impactada."

No, Bella no asumiría algo así. "La lastimaron bastante en su última relación, mamá. Su novio de dos años la engañó con otra chica y la embarazó. Ella tiene problemas de confianza y todo explotó cuando me vio con Jane."

Sus ojos brillaron de enojo de nuevo. "Espero que haya despedazado a ese chico. ¿Cuál es su nombre?"

Tuve que reírme. La reacción de Emmett había sido la misma. "Tyler, pero no sé su apellido."

"Bueno, consíguelo. Si ella quiere que lo destroce, lo haré. Aunque debería enviarle una tarjeta de agradecimiento, por liberarla para un hombre mucho mejor."

Sentí que mis mejillas se acaloraban. "Estás un poco influenciada, mamá."

"Incluso si no fueras mi hijo, pensaría que eres el hombre más apuesto y dulce del mundo." Ella me decía eso desde los cinco años y siempre me hacía sentir mejor.

"¡Hey!" Gritó Emmett.

Ella rio y me dio una guiñada. "Sabía que estabas escuchando, Emmett. Caminas como una manada de elefantes. Ambos son igualmente apuestos, pero sabemos que tú no eres el hombre más dulce."

Él rio desde la puerta. "Está bien, pero soy el más genial."

"Sí lo eres. Ahora regresa a la cocina, tenemos que hacer pasta." Me sonrió. "Ve a lavarte. Tú también, Emmett." Gritó.

"¡Ya lo hice, mamá!" Gritó.

Ella arqueó una ceja. "No, no lo hiciste. ¡No me hagas ir ahí y revisarte!"

"¡Está bien, lo haré!" Gritó.

"Todavía no entiendo como este niñito cree que puede engañarme." Murmuró.

Reí. "Creo que Emmett tiene que testear tus límites todo el tiempo."

Ella rodó sus ojos. "Tienes razón. Ve a la cocina en cinco minutos." Y con eso se fue.

Subí las escaleras y miré mi teléfono. Hablar de Bella me daba ganas de llamarla. Bueno, quería hacer mucho más que eso, pero me conformaba con hacer lo que pudiera, incluso si eso era… mierda. No había jugado Words con ella desde antes de nuestra pelea. Me apresuré a abrirlo y ¿qué diablos? ¿Había renunciado? ¿Y perdido? ¡Yo no renuncié al puto juego! Estaba ganando. Haciendo mala cara vi que ella había empezado un nuevo juego. Su palabra me hizo reír. ¿SEMEN? ¿Creía que me podía provocar con esa palabra? Bueno, sí podía. Riendo abrí el mensaje.

Como puedes ver, estás en mi mente. Por lo menos una parte de ti está. Lo siento, no es la palabra más sexy pero me hace acuerdo a eso, así que pensé que lo apreciarías.

Reí. Apreciaba que no fuera la palabra más sexy.

Que mal que renunciaste al juego que estabas ganando, bebé, porque no podrás hacerlo de nuevo. Bueno, definitivamente podrás hacerme a mí de nuevo, en cada superficie de la cabaña, pero no podrás ganarme en Words de nuevo. La última vez fue un golpe de suerte.

Dios, eso era todo lo que bastaba. Tenía una erección y mi madre me estaba esperando en la cocina en cualquier minuto. Pero no podía evitarlo. ¿En cada superficie de la cabaña? Sí, por favor.

Hablando de tomarme, todavía sigo de compras. Creo que dijiste que el rojo era tu color favorito, ¿verdad? Tengo una sorpresa para cuando estemos en la cabaña. Sólo tres días, Edward. Espero que estés listo para mí. Te extraño.

Era una provocadora. El rojo era mi color favorito en ella y moría por ver lo que había comprado. Adoraba el conjunto de encaje que se había puesto antes de encargar la pizza. Por supuesto, había adorado la parte en que se lo había quitado para que pudiera jugar con su autito azul delante de mí. ¡Joder! Necesitaba calmarme.

No jugaría una palabra sexy; eso me excitaría aun más. Jugué GAINS de la S y obtuve 16 puntos, lo cual estaba cerca de sus 18. Luego volví a responderle.

Traviesa Bella, provocándome con todo lo que hayas comprado. El rojo es mi color favorito en ti. Ese sujetador rojo con esas bragas lucía deliciosas en tu piel. También tu lindo culo cuando le di una nalgada, lo cual tengo que hacerlo de nuevo por todas las provocaciones que me haces.

Puedo tomarte en cada superficie de la cabaña, ¿verdad? Veamos, cuatro habitaciones lo cual equivale a cuatro camas, cuatro baños con duchas y tinas, una cocina, una sala, una oficina, un jacuzzi… eso es demasiado, bebé. ¿Estás seguro que puedes aguantar todo?

Yo también te extraño, aunque supongo que necesito estos cuatro días para recuperarme y así poder poseerte apropiadamente. Nos vemos pronto, sexy.

"¡Edward!" Mierda. Cerré la aplicación y me apresuré a ir al baño para lavarme y calmar mi verga. Tal vez luego que se fueran mamá y papá esta noche podría convencer a Bella de que me contara sobre sus compras. Aun mejor, de que me mostrara. Todavía no habíamos hecho Skype…

"¿Estás bien allí?" Salté ante la voz de mi madre en mi habitación.

"Sí, ya acabo." Mala elección de palabras.

"Bueno, apresúrate." Me dijo. Logré calmarme antes de hacer mi aparición en público.

Me apresuré para bajar y actuar como si nada hubiera sucedido. "¿Qué puedo hacer?"

Mamá me miró y Emmett rio. "¿Estabas hablando con tu chica, Edward?"

Mierda. Por supuesto que se había dado cuenta que había tardado mucho. "Uh, bueno, no estaba hablando con ella pero estaba respondiendo su mensaje en Words."

"Mensajes sexuales." Le dijo Emmett a mi madre. Ella rio y enrojecí.

"¡No!"

"Claro que no, cariño. Todo el mundo tarda quince minutos en responder un mensaje y lavarse las manos." Suspiré y ella rio. "No te preocupes, todos los hacemos. Le envío a tu padre los mensajes más sucios cuando estoy aburrida en una reunión. Él ha aprendido a no leerlos cuando está en cirugía."

Diablos. El rostro de Emmett no tenía precio. No sabía si estar disgustado u orgulloso. "¡Ma!"

"¿Qué? Le estoy diciendo que lo entiendo. Edward, ve a cortar vegetales." No sabía como había pasado de hablar de mensajes sexuales a cortar vegetales. Esa era mi madre.

Xoxoxox

"Son hermosas." Dijo mi padre, viendo las fotos de Rose del catálogo Emmett y un par de Bella. Hizo un sonido y sostuvo la foto mía y de Bella que Emmett le había mostrado a mi madre. "Ella es tu única."

"¡Te lo dije!" Gritó Emmett aunque estaba sentado frente a él.

Papá rio. "Nunca dudé de ti, hijo, es que es fácil verlo aquí." Le entregó a Emmett su teléfono.

Emmett se giró hacia mí. "Deberías de haber tomado una foto de Rosie cuando me estaba gritando. Así veían que ella también es mi única."

Reí. "Debido a la manera en que pasaron de pelearse a besarse fue difícil para todos concentrarnos, mucho menos tomar una fotografía. Con tu suerte ella te habría pegado o algo así."

Emmett asintió orgullosamente. "¡Apasionada! Ella es muy apasionada."

Mamá rio mientras papá le daba golpecitos a su mano. "Suena un poco como esta que está aquí." Tomé un sorbo de mi bebida y esperé. Papá había contado esta historia docenas de veces. "Nunca olvidaré la primera vez que la vi. Estábamos en el estacionamiento de la biblioteca de la universidad de Northwestern. Estaba gélido y finalmente había encontrado lugar en el estacionamiento del frente. Lo tomé y salí del auto y la próxima cosa que supe, un auto se estaciona detrás del mío y sale esta hermosa mujer." Sonrió mientras mi madre brillaba ante su cumplido.

"Tú robaste mi estacionamiento." Le dijo mientras tomaba unos fideos con su tenedor.

"Lo cual fue exactamente lo que me dijiste, aunque creo que me dijiste puto imbécil también." Le respondió lo cual nos hizo reír a todos. Eso era fácil de imaginarse. Ella arqueó una ceja pero no lo retó.

"Ella se levantó y comenzó a apuñalarme con el dedo diciéndome lo idiota que era y que necesitaba lentes porque no la había visto." Sonrió y sus ojos azules brillaron. "Todo lo que podía hacer era mirarla, sus ojos verdes, esa boca roja perfecta escupiendo maldiciones hacia mí, su cabello enrulado moviéndose con cada movimiento de su cabeza."

"Sus primeras palabras fueron: "tú eres mi única", no tenía idea de lo que quería decir y no tenía ganas de saberlo."

Papá rio. "No. Ella continuó diciendo que la caballerosidad estaba muerta y vio mi libro de anatomía en el asiento trasero y comenzó a insultar a los médicos diciendo que eran todos unos egocéntricos pensando que el mundo giraba alrededor de ellos y ella pensaba que esa sería mi carrera perfecta."

Mamá rio. "Estaba haciendo mi carrera en drama así que tenía que tener algo de eso."

"Algo." Papá bufó. "Estabas hermosa con tus mejillas rosadas y ojos enojados. No podía dejar de mirarte."

Amaba esta historia cada vez que la escuchaba, pero ahora más ya que tenía a Bella. Ahora lo entendía. Emmett estaba concentrado escuchando y ni siquiera estaba comiendo.

"Finalmente terminé de insultarlo y ahí fue donde sacó su mano y se presentó. "Mi nombre es Carlisle Cullen y eres la mujer más hermosa que he visto. Siento haber tomado tu estacionamiento. Si quieres mover tu auto, puedo correrme." No sabía que decir."

Papá rio. "La dejé sin palabras. Eso sólo sucedió una vez en los treinta años que estuvimos juntos."

Ella rio y sacudió su cabeza. "Era tu voz. Te había estado gritando por media hora y luego escuché tu voz y fue lo más sexy que oí en mi vida." Ella me sonrió. "Y tú tienes la misma voz."

Oh, Dios, eso era algo que no quería pensar. "¿Y luego te pidió una cita?" Emmett se atragantó mientras miraba su teléfono. Rápidamente lo guardó en su bolsillo. Me pregunté de que iba todo.

Papá asintió. "Ya que estaba sin palabras, decidí usar eso como ventaja antes de que volviera a hablar."

"¡Hey!" Le dio un codazo. "Él dijo: "o podríamos ir a tu auto y podría llevarte a desayunar y recompensarte."." Ella rio. "Él dijo recompensarte. No sabía si reírme o pegarle."

"Así que hizo ambas cosas." Dijo papá. "Luego dijo que lo único que sabía de mí era que era un rudo ladrón de estacionamiento, un futuro doctor y que tenía un nombre de niño rico."

Mamá se encogió de hombros. "Carlisle es nombre de niño rico."

Él besó su mejilla. "Sí, amor. Así que le dije que si quería saber más, debería tomar mi oferta. Le dije que ella conduciría, así que no iba a secuestrarla ni nada por el estilo, que si alguien debería de estar preocupado era yo."

Ella rio. "Le dije que sabía como cuidarme y que no estaba preocupada, ¿pero por qué quería ir a desayunar con un ladrón de estacionamientos?"

Papá sonrió. "Le dije que obviamente estaba intrigada por mí ya que no había soltado mi mano desde que nos habíamos presentado. Ella miró y vio que era cierto pero no la soltó."

Mamá sonrió. "Él tomó su otra mano y quitó un cabello de mi rostro. No estaba usando guantes y su mano estaba helada, pero todo lo que sentí fue calor."

Emmett rio. "Papá tiene el toque mágico Cullen."

Papá asintió. "Lo tuve antes que tú, chico. Me dijo que su nombre era Esme y caminó hasta su auto. El desayuno se volvió almuerzo y el almuerzo cena. Pasamos diez horas en ese pequeño restaurante conociéndonos." Le sonrió a mi mamá. "Conduzco de nuevo hasta mi auto luego de que nos echaron del restaurante y la seguí hasta su casa. No nos separamos desde ese día."

Mamá rio. "Creo que me enamoré de ti entre el almuerzo y la cena."

Papá levantó su mano y besó sus nudillos. "Sé que me enamoré de ti luego de que me llamaste imbécil la primera vez." Se volvió a nosotros. "Sé que les hemos contado esta historia un montón de veces pero es para que se den cuenta de lo rápido que es. Pasó con su abuelo y su bisabuelo también. Una mirada y está hecho."

Emmett asintió. "¡Lo sé, papá! Sabía que deseaba a Rosie la primera vez que me llamó y dijo que quería despedazar a Eddie por lastimar a Bella." Hice una mueca, agradecido de no haber respondido esa llamada. "Luego, llegamos a su apartamento y hay una fotografía de ellas en la mesa. Todo lo que podía ver era a Rosie. Cabello rubio, un bikini sexy, un cuerpo perfecto…" Sacudió su cabeza. "Luego entró a la maldita sala." Se calló y la mesa se sacudió. "¡Ow, ma! ¿Por qué me pegaste?"

"¡El lenguaje!" Le dijo.

Emmett frotó su pierna y la miró. "¿No oímos que llamaste a papá un puto imbécil la primera vez que lo conociste?"

Ella sonrió. "Eso es diferente."

"Claro." Él murmuró. "De todas maneras, ella entra y estoy muerto. No pude hablar. Era la cosa más caliente que había visto y ella dijo…" Se calló cuando recordó lo inapropiado que era. "Bueno, no importa lo que dijo, pero fue increíble."

Reí. "Ella te puso en tu lugar."

Él asintió. "Lo hizo. Es la mejor mujer de todas."

"Lamento no coincidir." Dije, imaginando a Bella.

"¿Cuándo lo supiste, Edward?" Me preguntó mi padre.

Jugué con la pasta. En verdad no me di cuenta cuando lo supe. "Estuve intrigado por ella desde el comienzo. Ella es divertida, inteligente y sexy." La última parte era un poco vergonzosa de mencionar pero no iba a decirle cuán sexy era. "Todo lo que teníamos éramos las palabras y cuanto más hablaba con ella, más quería conocerla."

"Estuvo perdido desde el momento que se conocieron." Dijo Emmett. "Llegó loco por ella con la foto caliente que ella le envió…" Le pegué. "¡Ow! ¿Qué? ¡Era caliente! Se puso defensivo y estaba a punto de patear mi culo cuando le dije que era caliente y sabía que ella era su única. Él se resistió."

"¿De verdad?" Preguntó papá, riendo.

"Quiero escuchar sobre la foto." Dijo mamá.

Emmett sonrió y tapé su boca con mi mano. "No te atrevas." Me volví a mamá. "No era sucia ni nada."

Él golpeó mi mano. "No, era jodidamente sugestiva."

Lo miré antes de girarme hacia mis padres. "De todas maneras, sí, me resistí un poco porque todavía no nos conocíamos, no sabía que ella sabía quien era yo y no estaba seguro de cómo reaccionaría cuando se lo dijera. Ambos teníamos malas experiencias recientes así que no supe qué sería hasta que me senté en su habitación y la escuché hablar de mí con su amiga Alice. Todas mis preocupaciones sobre que ella estaba conmigo porque yo era famoso desaparecieron y cuando ella entró, lo supe."

Mamá suspiró. "Tu historia es tan romántica. Conocerse y enamorarse sin verse, la pelea, tú conduciendo miles de kilómetros para verla y arreglar todo. Es como una película." De repente se sentó. "¡Mierda, eso sería una gran película!"

Me reí y levanté una mano. "Que no se te metan ideas en la cabeza, mamá. Aunque sería una linda película, jamás haría una película sobre mi vida."

Ella hizo una mueca y sacó su Blackberry para escribir. "Tú no tienes que estar en ella. Es una idea fabulosa."

Sacudí mi cabeza. No había forma de discutir una vez que tenía una idea. "Lo que digas, mamá."

"Lo sé, confía en mí." Terminó de escribir y guardó su teléfono. "Bueno, Carlisle, ¿ves lo feliz que están?"

Él asintió. "Tienes razón, querida, aunque desde luego, siempre la tienes."

"Limpiemos esto y vayamos a casa ya que he visto con mis propios ojos que ustedes están bien." Se levantó de la mesa y nos dio un abrazo a ambos y besó nuestras mejillas. "Estoy tan feliz. Traigan a sus chicas rápido o sino iré yo a Washington."

Ella lo haría. "Trabajaremos en eso, mamá. Iremos a Europa en un par de semanas así que no sé si podamos hacer algo antes de…"

"¡La graduación!" Gritó Emmett. Nos detuvimos, sorprendidos ante su grito.

"¿Qué?"

"Ambas se gradúan en mayo, junto con Alice, ¿verdad?" Asentí. "Bueno, deberíamos ir y sorprenderlas."

Me moví. "Estaremos filmando en Berlín, Emmett." Quería ver a Bella graduarse, pero no sabía si podría hacerlo.

"Lo que sea, estrella de cine, demanda un par de días libres para que podamos volar a Washington y ver a nuestras chicas. Mamá y papá pueden ir y conocerlas. Podemos conocer a sus familias. Es perfecto."

"No sé si podré ir a algo como eso." Murmuré. "Estoy tratando de protegerla de la prensa, Emmett."

"Lo que sea." Movió su mano. "¿Sabes cuánta gente se gradúa? Nadie sabría si estarías allí por ella, si es que notan que estás allí. Siempre puedes decir que estás investigando para un nuevo papel, o que tienes un primo allí. Nadie lo sabrá."

La idea tenía su atractivo y mamá estaba contenta. "Puedo hablar con Bella y pensarlo."

Mamá chilló y tiró sus brazos a mi alrededor. "¡Sí! Averigua cuando es para que podamos despejar nuestros calendarios." Miró a mi padre quien levantó sus manos en señal de rendición. "Si Danny tiene problemas en darte días libres, dile que me llame."

Danny Boyle era mi director y sabía que probablemente estaba trabajando con mi calendario. Parecía que iríamos a la graduación. "Okey, mamá." Espero que Bella lo apruebe.

Xoxoxox

Luego de que limpiamos y mis padres se fueron, corrí a mi habitación mientras Emmett reía. Lo que sea, lo escuché decir "Rosie" mientras cerraba la puerta de mi habitación. Marqué su número antes de sentarme en la cama.

"Hola, Edward." Su dulce voz atravesó la línea.

"Hola, Bella. Es tan bueno escucharte."

Ella rio. "Yo soy la que estoy aliviada. Tenía miedo de que te castigaran por ser un gran ladrón de spaghetti."

Reí. "No estaba tan enojada y la entretuvimos hablando de ustedes, ya que vino por eso."

"¿De verdad?" Su voz se hizo más aguda. "¿Qué le dijiste?"

Dulce Bella, ¿no lo sabes? "Le dije lo hermosa e inteligente que eras y lo feliz que me hacías. Por supuesto, ella lo vio por sí misma."

Ella dio un sexy grito ahogado y sonreí. "¿De verdad?"

"Oh, sí. Emmett tomó un par de fotos tuyas y coincidió que eras hermosa. No puede esperar a conocerte."

Bella rio nerviosamente. "Bueno, tendremos que arreglar algo entonces."

Me pregunté si me mataría. "Puede que ya lo haya hecho."

"¿Qué quiere decir eso?" Ella preguntó.

"Um, a Emmett se le ocurrió la idea de ir a tu graduación y mamá coincidió."

Hizo un sonido en la línea. "¿Puedes hacerlo? Quiero decir, sin que la gente te vea."

"Bueno, si alguien me ve, podría decir que vengo a apoyar a un familiar o algo. Ya arreglaremos algo. ¿Está bien si vamos? Asumo que tu papá estará allí y que en algún punto querrá conocerme."

Rio estranguladamente. "Uh, sí, quiere conocerte."

Mierda. "¿Hablaste con él? ¿Qué dijo?"

"Bueno, fue un poco paternal con respecto a la cabaña, así que le hice pensar que compartiríamos la cabaña con Rose y Emmett y un par de personas más."

Reí. "¿Le hiciste pensar, Bella? Creo que le dijiste."

"¡Okey, lo hice! Estaba un poco sorprendido al saber que estábamos saliendo y tuve que decirle como nos conocimos, lo cual no lo puso muy contento ya que él es un policía y oye todas estas historias sobre gente conociendo gente en Craigslist y uno de ellos es asesinado y esas cosas."

No podía culparla. "Bueno, el hecho de que soy famoso lo debe de haber sorprendido, ¿verdad? Matarte sería malo para mi carrera."

Ella rio. "Me aseguraré de decirle eso."

"¿Le mencionaste lo de Europa?"

Suspiró. "Sí, lo hice. Eso fue peor que lo de la cabaña pero no me prohibió ir. Es sólo que se preocupa."

Por supuesto que sí. Él era el padre de una joven y hermosa mujer. "Bueno, tal vez ir a la graduación será bueno. Podrá conocerme y aplacaré todos sus miedos."

Bella rio. "No te lastimaría, supongo. Y si tus padres están aquí, entonces tendrá que comportarse."

"¿Crees que puedes conseguirnos boletos?" Le pregunté, porque no tenía ni idea de cuántos le darían o como era el sistema.

"Oh sí, eso no será problema. Si papá trae a Sue, aun tengo dos de más, y como los padres de Rose no vienen, tenemos cuatro."

"¿Los padres de Rose no irán?" Eso apestaba. Mis padres hubieran estado en primera fila gritando y alentando como lo hicieron en mi graduación de bachiller.

"No, no son exactamente una familia unida, y le dijeron que se compraran algo lindo." Bella hizo un sonido. "Por eso nuestras compras."

"Oh, sí, las compras. ¿Me dirás lo que compraste?"

"No, prefiero esperar y mostrarte."

Maldición. "¿Por qué no me lo muestras ahora?"

Ella rio. "¿Y como se supone que haré eso?"

Sonreí. "Skype, bebé. Es una de los medios de comunicación que no hemos usado."

Hubo una pausa y esperé que respondiera. "¿Quieres hacer Skype conmigo?"

"Mmm, ¿quiero ver a mi hermosa novia, usando una de las cosas que se compró? Sí, creo que sí."

Hubo otra pausa. "Okey, dame diez minutos. Tengo el mismo usuario que uso siempre."

"Okey, nos vemos pronto, Bella."

"Adiós, Edward."

Me levanté de la cama y tomé mi laptop encendiéndola mientras me cambiaba por mi remera y bóxers. No sabía si tendríamos sexo por Skype pero si ella usaba lo que esperaba que usara, entonces no tenía duda de que sucedería. No podía esperar para ver lo que se había comprado.


Que pasen lindo y tengan un graaan fin de semana! :D De a poquito voy contestando sus reviews :D No se olviden de escribir

Besoooos :D

Romi