Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.
Words With Strangers
Capítulo 30
"¿Estás lista para irte, bebé?" Logré decir cuando me separé de los labios de Bella. Estuve fuertemente tentado a llevarla a su habitación y decirle a Rose y a Emmett que vayan solos a Mt. Rainier. Estaríamos bien aquí.
Su hermoso rostro brilló de felicidad y asintió. "Tengo todo empacado."
Sonreí y besé la punta de su nariz. "¿Empacaste todo?"
Ella rio. "Todo lo que necesitaré."
Bueno, lo que ella necesitaba era estar desnuda y su autito azul, pero me imaginaba que no coincidiría conmigo. Aun así, tenía que asegurarme. "¿Estás segura de que tienes todo? Tal vez deberíamos revisar." Y pasar un poco más de tiempo a solas.
"Oh, joder, no. Ustedes dos no irán a la habitación juntos. Necesitamos irnos."
Desvié mi mirada del hermoso rostro de Bella y miré a Rose que estaba haciendo una mueca, de brazos cruzados de pie en la puerta. "Estoy intentando pasarla bien." Le dije dándole mi sonrisa más inocente. Funcionaba con mamá la mayoría de las veces.
"Estoy segura de que quieres pasarla bien lo cual significaría que demoraríamos horas en irnos. ¿Te das cuenta de que tus manos están en su culo?" Preguntó Rose, arqueando su ceja.
Mmm, parecía que allí estaban. Sonreí y apreté las nalgas de Bella. Ella rio y se movió para alejarse de mi cuerpo lo cual era una lástima. No nos separamos y mi mano fue a su culo de nuevo. No podía dejar de tocarla. Por suerte Em conduciría.
"¡Rosie!" Gritó corriendo por nuestro lado. La levantó y ella golpeó sus brazos.
"Bájame, idiota." Demandó.
"¿Es esa la manera en la que saludas a tu hombre luego de tan larga ausencia?" Preguntó, soltándola y sonriéndole a su rostro enojado.
"Primero que nada, no eres mi hombre. Segundo, no ha sido una larga ausencia. ¿Cómo diablos se supone que deba extrañarte cuando estás constantemente enviándome mensajes de texto? ¿Cuál es el significado de esto?" Le dio un oso de peluche disfrazado de policía.
Emmett rio fuertemente. "Pensé, luego de tu mensaje de texto, que te gustaría. Vino con esposas y todo."
"Tengo mis propias esposas." Le dijo Rose.
"¿Las empacaste?" Emmett sonrió.
"Empaqué muchas cosas." Le contestó misteriosamente. "Tú y tu hermano deben cargar todo en el auto. Yo lo haría, pero tengo que supervisar a estos dos para que no se escapen a coger."
Emett nos miró y rio. "Sí, probablemente lo harían. ¿Por qué no los hacemos empacar y nos escapamos sin supervisión?"
Rose hizo un sonido y sacudió su cabeza. "Sólo carga el auto, idiota."
"No puedes resistirme tanto, Rosie. Tengo nueve largos días." Le dijo. "¿En dónde está el equipaje?"
Sin decir una palabra, le hizo un gesto hacia el pasillo. Emmett fue hacia allí y Rose me miró. "Creo que me pondré a trabajar." Diablos, cuanto más rápido saliéramos de aquí, más rápido podía estar a solas con Bella y tocarla como lo necesitaba.
"Okey." Bella me dio un beso y la solté, lo cual era la última cosa que quería. Sólo por un par de minutos, me recordé, mientras tomé los dos bolsos que mi hermano no podía cargar.
"¿Qué mierda tienes aquí, Rosie? ¿Ladrillos?" Le preguntó mientras se dirigía al auto.
"Lo mejor para enloquecerte." Le dijo, lo cual nos hizo reír a todos. Esperó que mi hermano estuviera bajando las escaleras y luego le dijo "En realidad, es un montón de juguetes sexuales." Se tropezó pero logró mantenerse de pie.
"¿Crees que está jodiendo conmigo?" Me preguntó mientras llegamos al auto.
"Sí." Le dije mientras acomodaba los bolsos de Bella al lado de los míos. Me gustaba. Esperaba que fuera la primera vez de muchos viajes más.
"Tal vez debería abrirlo y ver." Dijo jugando con el cierre.
"Ella pateará tu culo." Le advertí.
Suspiró y lo soltó. "Está bien. Esperaré. Pero si ella no me lo muestra y escucho algún sonido vibrante, romperé la puerta."
Reí y sacudí mi cabeza. "Por favor, no la enojes y hagas que nos echen de la cabaña. Tengo planes que requiere tiempo a solas con Bella."
"Lo sé, hermano. Rosie se hace la dura, pero sé que me desea tanto como yo a ella. Tienes suerte si nos ves."
Suerte. Sí, claro. Me consideraría suertudo si mañana no tocaría mi puerta y me pediría un lugar para quedarse. "Sólo compórtate, Emmett."
"Okey, mamá." Rodó sus ojos y cerró la puerta. Nos dimos vuelta para volver pero Bella y Rose salían de su apartamento, con abrigos en la mano. Tenía que comprarme uno para mí, ya que en el sur de California no necesitábamos abrigos, pero se suponía que en esta semana haría frío y posiblemente nevaría. Esperaba que lo hiciera. Me encantaría mirar caer la nieve con Bella acurrucada a mi lado junto al fuego. Desnudos. Estaríamos desnudos en la mayoría de los escenarios que tenía durante la semana. Sabía que tenía problemas, pero no podía evitarlo.
Emmett abrió la puerta de nuevo y pusimos nuestros abrigos adentro. "¿Lista para irnos?" Le pregunté, envolviendo mis brazos alrededor de Bella.
"Sí." Respondió, recostándose en mí. Rose asintió. Abrí la puerta trasera y le hice una seña a Bella para que entrara. Lo hizo y me senté a su lado. Nuestras piernas se tocaban y mi brazo estaba a su alrededor.
"Hola." Le dije.
Ella rio y se acercó más a mí. "Hola tú." Nos besamos, porque sus labios me llamaban. No podía evitarlo.
"Dios." Dijo Rose desde el asiento de adelante. "¿Se besarán todo el camino hacia la montaña?"
"Sí." Logré decir cuando me separé de los labios de Bella un minuto después.
"Déjalos que se diviertan." Le dijo Emmett. "Me ocuparé de tus labios en cuanto lleguemos."
"Mis labios están bien, gracias."
"Sí, lo están." Asintió. "Son suaves y sexys y…" Se calló y gruñó cuando ella le pegó en su brazo. "Sólo estaba coincidiendo contigo."
"Lo que sea. ¿Nos iremos o qué?"
Emmett encendió el auto y salió del estacionamiento. "¿Crees que sobrevivirán esta semana?" Me preguntó Bella tranquilamente.
"Espero. Es un dolor en el culo pero en parte me gusta como hermano." Le dije.
Ella rio. "¿En parte, huh?"
"Él me adora." Emmett le informó. "Tal como tú lo harás, hermana. ¿Cuándo es tu graduación?"
"El doce de mayo." Le dijo Rose. "¿Por qué?"
Emmetto no respondió, sacó su celular e hizo una llamada. "Hey, Ma. Ya llegamos. Sí, tenemos a las chicas. Rosie no me ha besado pero ya lo hará." Hizo una mueca cuando Rose le pegó de nuevo. "Su graduación es el doce de mayo. ¿Puedes despejar nuestros calendarios y tal vez llamar a Danny para que nos dé unos días libre de filmación?" Rose estaba con la boca abierta pero Emmett la ignoró. "Okey, gracias, mamá. Te llamaremos cuando lleguemos. Sí, lo prometo." Rio "Edward está muy ocupado besando a su chica para hablarte ahora." Hubo una pausa. "Mamá, no estoy avergonzándolo. Está bien, está bien. Lo siento, Edward."
Reí y sacudí mi cabeza. Bella estaba sonrojada y riendo a mi lado. Rose miraba a mi hermano como si tuviera dos cabezas. "Me escuchaste disculparme." Bufó. "¿Qué quieres decir con que no sonó creíble? Apenas tomó aire desde que llegamos. Dudo que lo haya notado o le haya importado." Suspiró. "Está bien, dejaré de hablar de que él tiene toda la acción cuando yo no tengo nada." Tosió. "Mierda, ¿escuchaste eso?" Ha, ahora estaba en problemas.
"No es, eso fue antes… no quise decirlo, lo juro. Maldición, mamá, quiero decir, mierda, quiero decir… caca." Tartamudeó. "Me estás avergonzando, ma. Tengo que irme. Estoy conduciendo. ¿No quieres que me distraiga mientras conduzco, verdad?" Ella dijo algo que lo hizo reír. "Nunca hice eso mientras conducía." Miró a Rose de costado y le dijo "Todavía." "Okey, te llamaremos más tarde. Yo también te amo. Y Edward. Adiós, ma."
Colgó y sacudió su cabeza. "Mamá no confía en mí."
Reí. "¿Qué escuchó?"
Emmett miró a Rose y sacudió su cabeza. "Nada, absolutamente nada." Reí. Seguro.
"Espera un minuto." Rose sacudió su cabeza, saliendo de su zona. "¿Por qué despejarás tu calendario para venir a nuestra graduación?"
"¿Por qué no querríamos ver a nuestras chicas graduarse?" Preguntó Emmett inocentemente.
"No soy tu chica. Supongo que tus padres vendrán aquí para conocer a Bella."
"Rosie, tú eres mi chica. Cuanto más pronto lo admitas, más pronto podremos pasar a la parte divertida. No es que eso no sea divertido. Disfruto de tu temperamento, pero me gustaría disfrutarte desnuda también." Eso le provocó otro golpe lo cual me hizo reír. "Nuestros padres quieren conocerte. A ambas." Dijo la última parte claramente. Era fascinante ver como Rose reducía al suave de mi hermano en un puñado de nervios. Normalmente Emmett manejaba a las mujeres con más fineza.
Bella sonrió. "No puedo creer que tus padres vendrán a la graduación."
"Lo harán. Yo también quiero estar ahí. No es todos los días que mi novia se gradúa de la universidad." Ella era tan hermosa y lucía tan feliz. La besé de nuevo, pasando mis dedos por su cabello. Sus brazos se apretaron en mí.
"Pueden conocer a Bella. Los saludaré, pero no vendrán por mí." Rose le dijo a Emmett.
"Puedes decir lo que quieras, pero vendrán a conocerlas a las dos." Ya no había más tono de broma por parte de Emmett. "Escuché que tu familia no vendrá a la graduación. Eso es jodido, Rosie. Así que vendremos por ti. Seremos tu familia, si nos dejas." Él se enojó mucho cuando le conté lo que Bella me había dicho de los padres de Rose. Todavía no se lo había contado a mamá. Ella probablemente mandaría una emboscada al crucero y les quitaría sus vacaciones.
Mierda, las palabras de mi hermano llegaron a mi cabeza. ¿Acababa de decirle que éramos su familia? La boca de Bella se abrió y Rose dio un grito ahogado. "Estaciona." Demandó.
"Rosie, yo…"
"Estaciona el jodido auto ahora, Emmett." Su tono no daba espacio a argumentos.
Hizo lo que le pidió, estacionando en un centro comercial. Ella se quitó el cinturón de seguridad y Emmett entró en pánico. "Rosie, no te enojes, okey. Sólo puede ser…" Pero no pudo terminar porque los labios de Rose estuvieron en él y comenzaron a besarse como si no hubiera mañana.
Bella rio. Amaba su risa. Enterré mi nariz en su cabello y cerré mis ojos, respirándola. De todas maneras, ¿quién sabría cuándo se separarían? La mano de Bella se movió por mi espalda, acariciándome suavemenete.
Unos pocos minutos más tarde, sentí movimiento en el asiento delantero. Abrí mis ojos y miré, esperando que Rose se separara de mi hermano en vez de querer montarlo. Por suerte, tenía razón. Emmett aclaró su garganta y encendió el auto. "Bueno, entonces podemos irnos, ¿verdad?"
"Sí." Rose colocó su cinturón de seguridad y sonrió. "Estoy hornada porque quieras compartir tu familia conmigo."
"Lo que es mío es tuyo, Rosie." Tenía miedo de que fuera a pedirle matrimonio ahora.
Ella sonrió. "¿Incluso el Venom?"
Emmett sacudió su cabeza y rio. "Sí, incluso el Venom. Me encanta que eso es más importante que mi familia."
Su sonrisa desapareció. "No lo es. De verdad no lo es. Es la cosa más linda que alguien me haya dicho." Tomó la mano de Rose. Esto era un progreso interesante. Ella no estaba cómoda con el desinterés de su familia como Bella me había dicho. Bella lucía impresionada.
"Estaremos allí para alentarte, Rosie. Tienes mi palabra." Le prometió Emmett.
"Gracias, Emmett." Ella apretó su mano. "Vámonos. La cabaña nos espera."
Emmett lucía como si fuera a explotar de alegría. "Sí, nos espera."
Xoxoxoxo
Nos detuvimos en Mc Donald's para cenar a mitad de camino. Ninguno de nosotros quería lidiar con la cena esta noche. Quería llegar a la cabaña y hacerle el amor a Bella toda la noche sin interrupción por hambre ni nada. A media hora de llegar a la montaña, Emmett se detuvo en un centro comercial para hacer las compras.
"¿Quieren algo?" Me preguntó. Yo, por supuesto, tenía que quedarme en el auto para que no me vean.
Miré a Bella y sonreí. "Manzanas. Muchas manzanas."
Emmett lucía confundido pero asintió. "Okey. ¿Bella?"
Ella reía. "Um, pan, leche, queso, mantequilla de maní, tú sabes, lo básico." Sacó de su bolsillo una lista. "Y todo lo de aquí, ¿por favor?" ¿A qué iba todo esto? Mi hermano miró la lista y asintió. "En realidad, puedo ir y comprarlos yo misma." Le dijo Bella. Me apreté contra ella. No quería que me dejara.
"Yo lo ayudaré. Tú puedes quedarte aquí con el chico amor." Le dijo Rose. Dios la bendiga. Probablemente debería comprarle varios autos.
"Sí, me gusta la idea." Intercedí antes de que Bella pudiera contestar.
"Nosotros nos encargamos." Aseguró Rose. Ella y Emmett caminaron de la mano hacia la tienda de comestibles.
"Eso es un cambio." Murmuré.
Bella sonrió tristemente. "Él le ofreció una familia, algo que ella nunca ha tenido, por lo que ha dicho. Sus padres la rotaban entre cenas elegantes pero no se preocupaban con cosas como cumpleaños, recitales escolares y esas cosas. Estoy segura que ella quiere eso más que a nada."
Bueno, ella lo tendría. Los Cullen éramos muy unidos y si todo iba de acuerdo a nuestro plan, ellas también serán Cullen en un futuro no muy lejano. "Nuestros padres están muy entusiasmados por conocerlas. Diablos, si ella quisiera, apuesto a que nuestros abuelos también vendrían."
Bella sacudió su cabeza. "No la ahoguemos. Siempre ha sido cercana a mi padre y a los padres de Alice, pero sabía que sería duro vernos con ellos y no tener a su familia alrededor. Significa mucho para ella que ustedes estén allí." Bella sonrió. "Significa mucho para mí también. ¿Y estás seguro que podrás hacerlo?"
Toqué su mejilla. "Haré que suceda." Si tenía que usar un disfraz, lo haría. Cualquier cosa por ver a mi chica en su gran día.
"Eres increíble." Ella murmuró. Sacudí mi cabeza mientras sus labios capturaban los míos. Ella era la increíble. La manera que me hacía sentir… me hacía sentir tan afortunado. Su boca se abrió y su lengua se encontró con la mía. Gemí mientras nuestro beso se hacía más apasionado y Bella se movió para sentarse a horcajadas, sus rodillas presionadas contra mi cadera. Me moví contra ella para que pudiera estar donde quería, contra mi dura verga.
Bella gimió y se movió contra mí y comencé a preocuparme de que fuera a acabar en mis jeans. Mi hermano me molestaría de por vida por eso. Reluctante, me separé de ella tomándola por sus caderas pero la seguí besando. Ella gruñó en protesta contra mis labios. Reí y me alejé. "Bebé, sabes que muero por tomarte aquí y ahora, pero mi hermano y Rose vendrán en cualquier momento."
Ella hizo un puchero. "¿Y?"
"Y, no me gustaría que mi hermano viera partes tuyas que son sólo para mi vista."
Eso logró calmarla y el puchero desapareció. En vez de eso me sonrió. "Lo siento. He estado queriendo saltarte desde que apareciste en la puerta de mi casa."
Reí. "No pienses en disculparte, hermosa. Yo también estoy contigo en eso, créeme. Pensé en decirle a Rose y a Emmett que fueran solos a la cabaña y nosotros quedarnos en tu apartamento una semana."
Ella rio. "Hubiera estado de acuerdo con eso."
Quité su cabello de su rostro. "Yo también, pero te mereces más que eso. Has estado en ese apartamento durante mucho tiempo, por lo que me has dicho. Déjame darte el mundo." Podía y quería hacerlo con tantas ganas.
Sus ojos se oscurecieron y sus labios estuvieron en mí de nuevo. Mis manos estuvieron en su culo y antes de que pudiera detenerme, comencé a darle estocadas. Sus manos estaban en mi cabello, tirándolo y podía sentirla apretando mis muslos con sus rodillas. ¿Podía lograr pasar otra hora sin ella? Llevé una mano entre nosotros y desabroché el botón de su jean. Por lo menos podía hacerla sentir bien antes de…
"¡Joder, debería haber sabido mejor antes de dejarlos solos!" La voz de Rose hizo que saltáramos mientras abría la puerta y dejaba unas bolsas. Emmett llegó a su lado con un carro lleno y comenzó a guardar.
"Compramos alcohol." Me dijo sonriendo, sin sonar sorprendido ni enojado por la posición que tenía Bella a horcajadas de mí. Ella suspiró y se separó de mí, abrochando sus jeans. Maldición.
"Lo necesitarás." Dijo Rose, alejando su brazo de él cuando intentó tocarla. ¿Qué diablos había sucedido ahora?
"Vamos, Rose, no fue nada."
"¡No puedo creer que te la cogiste!"
¿Coger a quien? ¿Qué? Estaba seguro que no había estado con nadie en la tienda, aunque no me hubiera sorprendido si lo hubiera hecho antes de conocer a Rose. "Fue antes de conocerte, bebé. ¿Cómo puedes enojarte por eso?"
Eso era bueno, de todas maneras. Miré a Bella quien los estaba mirando con ávido interés. Era como nuestro reality show.
"¡Ella es una zorra, por eso estoy enojada!" Le dijo, dejando las bolsas de las compras y tirándonos una revista a Bella y a mí. "¿Puedes creer que estuvo con ella?"
Miré a la Vogue que nos había tirado y vi a Gianna en la portada. Oh, sí. ¿Cómo se había enterado de eso?
"Um…" Bella se encogió de hombros. No dije una palabra. No me metería en esto.
"¡En serio, mírala! Sus tetas son falsas, todo el mundo puede ver que su cabello es teñido, tiene cirugía en los ojos y Dios sabe qué más." Siseó Rose.
Joder, ¿estaba celosa? "Rosie, bebé, ella no es nada comparada a ti. Por eso no tienes porqué enojarte. Fue una noche y en realidad ella quería a Edward."
Abrí mis ojos cuando vi que todos me miraron. ¿Qué diablos? Gracias, Emmett. "Hey, no me metas en esto, ¡yo estaba en París!" Bella me miró de reojo y me encogí de hombros. "¡Ni siquiera la conozco! ¿Por qué es esto sobre mí?"
"Porque si hubieras estado aquí, yo no me la hubiera cogido." Me dijo Emmett, como si fuera mi culpa.
"Sí, lo hubieras hecho de todas maneras porque yo no lo hubiera hecho y a ti te gustan las mujeres que están interesadas en mí." Apreté mis brazos alrededor de Bella, quien tenía el ceño fruncido. Genial. "Imbécil, ¿por qué me metiste en esto?"
Se encogió de hombros. "No lo sé, ¿desesperación, tal vez? Lo siento." Le sonrió a Bella. "De verdad él no estaba interesado en ella. Cuando le conté sobre ella, él ya estaba hablando contigo y dijo que no quería estar con ella ni aunque estuviera solo. Lo juro. Palabra de Scout."
"Nunca fuiste un Scout." Le dijo Rose, quitando el signo de paz que él había hecho. "Es enfermizo que aceptes los rechazos de tu hermano."
"¡Fueron sólo dos!" Murmuró. Ella se alejó de él y se sentó en el asiento delantero.
Miré a Bella. "¿No estás enojada, verdad?"
Ella sacudió su cabeza y miró la foto. "Ella es hermosa." Su tono de voz me hizo poner nervioso.
"Tú eres hermosa y real. Me enloqueciste desde la primera palabra, Bella." Ella sonrió y la abracé. "Por favor, no dejes que esta mierda de te enoje. Tú eres la única mujer a la que deseo."
"Lo sé. Es difícil de creer, pero lo sé."
Ignoré a Emmett y a Rose que estaban entrando al auto y sostuve su rostro entre mis manos. "Te lo haré creer cada día de mi vida, bebé."
Bella me sonrió. "No tienes que hacerlo, Edward. Lo entiendo y sé que habrá días en que las mujeres sean así contigo y yo estaré lejos. Confío en ti. Sé que tú nunca…" Se calló antes de terminar. Bien. No me gustaba ese pensamiento.
"Me alegra que confíes en mí, amor. Juro que nunca haré nada para lastimarte, especialmente eso. Sabes cómo me siento sobre engañar."
Ella asintió y quitó su cabello de sus hombros. "Lo sé. Tú nunca pusiste a nadie a lo mismo que pasamos nosotros."
"No." Y de todas maneras, ella era mi única chica de ahora en más. "Bueno. Entonces está arreglado. ¿Se besarán y se arreglarán ustedes dos?" Rose hizo una cara mala y Bella rio. "En serio, no puedes enojarte por algo que hizo antes de que lo conocieras y además le dijiste que no era tu tipo hace un par de horas."
"Eso fue antes." Murmuró Rose. Antes de que él le dijera que iría a su graduación y le ofreciera compartir su familia con ella.
"Rosie, sé que hice muchas cagadas. No puedo quitarlas. Francamente, no quiero." Emmett le sonrió y ella frunció su ceño. "Tuve mucho tiempo para divertirme hasta que te encontré. Ahora me divertiré de otra manera contigo, si me dejas."
Rose suspiró y cerró sus ojos. "No puedo seguir cuando dices estas cosas." Admitió.
Emmett tocó su mejilla. Ella abrió sus ojos y lo miró con cuidado. "Acostúmbrate. Oíste al Señor Suave ahí atrás. Corre en la familia. Todos tenemos lenguas de plata." Le mostró la suya y Rose rio.
"Espero que tu lengua sea buena en otras cosas también." Oh, diablos.
Emmett rio. Bella se le unió y sacudí mi cabeza. "Confía en mí, Rosie. Puede que odies mi pasado, pero es bueno en otras cosas, créeme." Afirmó eso con una lamida de labios.
Joder. "¿Podrías llevarnos a la cabaña de una vez para que puedas mostrarle?" Le pregunté impacientemente. En serio. Cada minuto que pasáramos aquí era un minuto sin poder tocar a Bella.
"Esa, mi hermano, es una gran idea. ¿Lista, Rosie?" Ella asintió y encendió el auto. "Próxima parada, Mt. Rainier."
"Gracias a Dios." Murmuré.
Bella rio y me besó. "Nuestras vacaciones finalmente están comenzando." Apenas estábamos comenzando y ya estaba disfrutando cada minuto. Em salió del estacionamiento. Aquí vamos.
Xoxoxoxox
"Aquí están tus llaves." Emmett y Rose vinieron y él me entregó la llave. "Ellos se ocuparon de todo lo que pedimos." Me dijo y asentí. Bella me miró con curiosidad y le sonreí. Tenía planes y no los compartiría.
Emmett sacó el auto del estacionamiento y condujo por por un camino de tierra hacia las cabañas. Era un viaje lindo ya que podía observar el paisaje, los árboles y la tierra. Definitivamente hacía más frío aquí y Bella se acurrucó contra mí. Tomé la manta y la coloqué encima de nosotros. No podía esperar a hacer eso frente al fuego.
"Esa es la nuestra." Rose señaló a la cabaña 14. Lucía exactamente como en las fotos, grande, rústica y solitaria. "Y esa es la tuya." La nuestra estaba a un cuarto de milla de distancia, era igual pero tenía el río al lado. Me encantaba. Bella miró embelesada y sonrió.
"Esto es hermoso." Me dijo.
Sonreí y besé su nariz. "Esperaba que lo fuera. ¿Lista para una semana a solas conmigo?"
Emmett detuvo el auto y nos miró. "Tendrán la mayoría de la semana a solas, pero no estaremos viendo. Cenaremos todos juntos el domingo por la noche."
"Y beberemos." Dijo Rose riendo.
Miré a Bella quien sonrió. "Suena bien."
"Está bien." Salí del auto y tomé un par de bolsos, Bella también. Rose y Emmett tomaron un par de bolsas de comestibles para nosotros. Abrí la puerta y sonreí ante la sensación hogareña. El fuego ya estaba ardiendo, obviamente ellos ya lo habían encendido antes de que llegáramos. Dejé nuestros bolsos al lado del sofá gris. Pude ver la mesa de pool, lo cual me daba un montón de ideas y vi las puertas que me guiaban al porche y al jacuzzi. Tampoco podía esperar por eso.
Bella y Rose fueron hacia la cocina. "Vamos a guardar algunas cosas." Quería decirle que se apresurara y que echara a Rose y a Emmett pero eso sería rudo.
"Este lugar es genial." Dijo Emmett poniendo una mano en mi hombro. "Escucha, de verdad siento la mierda que dije sobre Gianna. Fue un mecanismo de defensa. Rosie a veces me recuerda a mamá."
Reí porque era cierto. Y ambos estábamos dispuestos a echarle la culpa al otro cuando se trataba de mamá. "Está bien. Ella y yo necesitamos hablar de esas cosas. No será fácil para ella, esta vida que llevo."
"Nah, Bella puede manejarlo. Ella sabe todo, ¿verdad? Ella seguía esas cosas de la prensa. No será fácil en ciertos momentos, pero ella sabe que la amas." Miré alrededor frenéticamente esperando que no lo hayan oído y me miró. "¿Ella no lo sabe?"
"Se lo diré mañana en la cena. Por eso te pedí que lo arreglaras, tonto."
"Okey, no se lo has dicho, pero lo sabe. Ella es una chica inteligente y sabe como eres con ella. Lo siente. Rosie lo sabe; sólo que no está lista para admitirlo. Pero llegaré a ello." Sonrió.
"Un paso hacia adelante, cinco pasos hacia atrás."
Sacudió su cabeza. "Más bien dos hacia adelante, uno hacia atrás. Ella ahora me está dejando entrar y está pensando en mi lengua. No tardará mucho."
Dios. "¿Podrían irse? Quisiera estar a solas con Bella."
Rio y me pegó de nuevo en la espalda. "Okey. Estoy en eso. ¡Rosie!" Gritó. "¡Vámonos! ¡Tú, yo, el jacuzzi, diez minutos!"
Ella salió de la cocina sonriendo. "Estaba pensando en mí, un baño de burbujas, velas y un buen libro. Tú puedes jugar al pool o mirar la TV." Ella caminó hacia la puerta saludándome en el camino.
Emmett estaba sonriendo como un tonto. "¿Por qué sonríes?" Le pregunté.
"Rosie estará desnuda a unos pocos metros de distancia. ¿Por qué no debería sonreír?" Demandó. "¿Nos vemos mañana a las siete?" Asentí. Él tenía que ir a buscar mi cena ya que él tenía el auto y yo no podía ser visto. "Nos vemos más tarde, Eddie." Le dio una palmada a mi espalda y se fue y estábamos solos.
"¿Bella?" Llamé, porque ella no había salido de la cocina. Juro que la había escuchado hablar y cuando llegué la vi sonriéndole a la cocina. "Bebé, ¿qué estás haciendo?"
"¡La cocina es increíble! Mesadas de granito, electrodomésticos de acero, cocina de cristal…" Pasó sus dedos por la mesada y me sentí celoso. De una roca. Tenía problemas.
"Me alegra que te guste." Le dije, intentando sacar la impaciencia de mi voz. Ella lo entendió y envolvió sus brazos en mi cintura.
"¿Sabes que soy muy talentosa en la cocina?" Preguntó, pasando sus manos por mi espalda.
Y ahora no estaba tan celoso. "Creo que lo mencionaste." Le dije, mirando la mesada.
"¿Quieres que te lo demuestre?" Me preguntó.
De verdad esperaba que me estuviera hablando de lo que yo creía que estaba hablando y no de cocinar. La senté en la mesada y sonrió. Había planeado llevarla a la habitación más próxima, pero si ella quería bautizar la cocina, estaba de acuerdo en eso.
"Me encantaría que me lo demuestres." Le dije, moviéndome entre sus piernas y apretando su culo. "Creí que querías comenzar el tour en nuestra habitación."
Ella rio y pasó sus manos por mis hombros. "Han sido cuatro largos días, Edward. Podemos tomarnos nuestro tiempo en cada habitación, pero ahora, quiero que me cojas en la cocina."
No pude hablar porque sus palabras enviaron toda la sangre y el oxígeno hacia mi miembro, pero logré agarrarme de la mesada antes de besarla. Mis manos estaban en sus jeans y esta vez no había nada que pudiera detenerme. "¿Qué mierda?" Le pregunté, tirando.
Bella rio, deleitándome con eso. "Mis botas." Logró decir. Después de mucho tirar logré quitarlas y luego los jeans salieron volando al otro lado de la habitación. Mi camisa los siguió y luego el sweater de Bella. Prácticamente estaba desnuda en la mesada, usando nada más que un conjunto muy sexy de encaje negro. Lo toqué, sintiendo el encaje entre mis dedos.
"Edward." Gimió, frotándose contra mi mano. "Ahora, maldición." Cierto. Podía admirar todas las cosas lindas que ella había comprado para mí más tarde. Ahora necesitaba estar dentro de ella. Llevó sus manos a su espalda y desabrochó su sostén, tirándolo hacia el otro lado de la habitación antes de que pudiera darme cuenta de lo que estaba sucediendo. Ahí estaban; sus hermosos y firmes senos, sus pezones duros del aire frío y probablemente del frío de la mesada. Me quité mis zapatos antes de quitarme los jeans y los boxers. Estaba tan duro como el granito donde tenía apoyado su culo.
"Éstas son calientes." Le dije, tocando de nuevo sus bragas de encaje.
"Costaron una fortuna. Le dije a Rose que gritaría si me las arrancabas." Joder, ahora quería hacerlo. "Ella dijo que lo haría." ¿Era una pista? Sí, sí lo era. Tenían estas pequeñas tiras y no sería muy difícil… Las tiré un poco y sentí que se rajaban. Bella gimió fuertemente. Está bien. Las tiré con más fuerza y se rompieron en mi mano. Hice lo mismo del otro lado y tiré las bragas arruinadas detrás de mí. Bella estaba respirando entrecortadamente, sus ojos oscurecidos y sus pechos subían y bajaban.
"¿Era eso lo que tenías en mente?" Le pregunté. Si no lo era, le debía un par nuevo. Diablos, le compraría todas las que quisiera.
"Sí." Me dijo, su voz ronca. "Ahora, hazme gritar."
Dios, ella sería mi muerte. Tomé sus muslos y los separé, llevándola hacia el borde antes de darle una estocada. Ella largó un gemido muy alto. No era un grito, pero casi. La empujé de nuevo, una y otra vez, mientras ella se agarraba de mi espalda, empujándose contra mí.
"Edward, oh, Dios." Gritó mientras tocaba su clítoris mientras la cogía. Tiró su cabeza hacia atrás y mordí su cuello, no muy fuerte, pero probablemente no muy suave tampoco. Antes de que pudiera disculparme, gritó y acabó alrededor de mí. Joder, estaba tan estrecha alrededor de mi verga. Di un par de estocadas más antes de acabar.
Cuando me calmé, la cabeza de Bella estaba en mi hombro, y yo la sostenía contra mí, ambos respirando entrecortadamente. "Estaba equivocada. Tú eres quien es el talentoso en la cocina. Demasiado talentoso." Me dijo.
Reí y besé su cabeza. "Creo que te debo un par de bragas."
Ella levantó su cabeza y me sonrió. "Valió la pena lo que sea que haya gastado Rose. No me debes nada."
Oh, pero lo hacía. Le debía todo. Besé su mano suavemente y salí de su interior. Ella gimió contra mis labios y la besé antes de alejarme. "Ahora que hemos explorado profundamente la cocina, me gustaría llevarte a la habitación para que exploremos la cama, ¿te parece?"
Bella rio y asintió. "Creo que me uniré a ese plan."
"Eso pensé." La levanté de la mesada y la llevé hacia la sala, entrando en la primera habitación que vi a la derecha. Quité las mantas y la dejé en la cama, antes de acostarme a su lado y rodearla con mis brazos. "Gracias por venir conmigo."
Ella sonrió y tocó mi mejilla. "Gracias por estar conmigo cuando podrías estar con cualquiera."
Sacudí mi cabeza. "Sólo tú, Bella. Tú eres mi única."
Giró su cabeza. "¿Me explicarás eso?"
Sonreí y la besé. "Mañana por la noche, lo prometo."
"Te tomaré la palabra." La besé de nuevo y ella se derritió contra mí. Mañana ella sabría que la amaba y esperaba que nunca dudara de lo que teníamos y que lo tuviéramos para siempre.
Paso rapidito a dejarles el cap! :D El fin de semana haré el grupo y el martes lo publicaré para que todas las que quieran puedan unirse.
Espero que tengan un fin de semana genial :D
Besos,
Romi
