Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.
Words With Strangers
Capítulo 37
El rostro de Bella esta mañana cuando desperté lo decía todo. Ella me estaba mirando, con lágrimas en sus hermosos ojos marrones. La besé e hicimos el amor desesperadamente, como si no pudiéramos estar más cerca. Aun teníamos un día juntos, pero teníamos que dejar la cabaña y volver a la realidad, algo que no quería hacerlo ya que tenía que separarme de ella. Podía afrontar cualquier cosa con ella, pero odiaba volver a mi vida normal sin ella, ya que ella era mi vida ahora. ¿Cómo se suponía que iba a sobrevivir en este maldito mundo?
Tenía que ser fuerte, por Bella. No podíamos hacer nada sobre nuestra situación por ahora. Ella tenía que terminar la universidad y luego tendríamos el verano. Después de eso, bueno, veríamos. Haría lo que sea por tenerla conmigo, lo que sea menos aplastar sus sueños y esperanzas. Ella siempre estaba primera.
Empacamos en silencio, revisando cada habitación ya que las habíamos bautizado a todas. El lugar lucía como cuando habíamos llegado. Dios, amaba este lugar. No quería irme. Y no quería que nadie se quedara aquí. Este lugar era nuestro.
"¿En qué estás pensando?" Me preguntó Bella, sonriendo mientras acomodaba nuestras maletas en la puerta.
La acerqué a mi pecho y ella enterró su rostro en él. "Estaba pensando que no quiero que nadie más use este lugar. Se siente como si fuera nuestro."
Ella largó una risa que terminó con un llanto. Joder. La abracé con más fuerza. "Lo sé." Ella murmuró.
Acerqué su rostro al mío. Sus ojos estaban llenos de tristeza y lo odiaba. "La compraré para nosotros, si quieres." Le prometí alocadamente.
Bella rio y sacudió su cabeza. "No sé si te venderán una cabaña, Edward. De todas maneras, no es tanto el lugar, aunque es genial. Extrañaré estar así a solas contigo." Comenzó a llorar y sequé sus lágrimas.
"Lo sé. Odio volver al mundo real, pero es sólo por un par de semanas y luego tendremos todo el verano." En parte. Por lo menos nos veríamos diariamente y pasaríamos la noche en los brazos del otro.
Bella luchó una sonrisa. "Sí, no puedo esperar."
"Yo tampoco." La besé suavemente y luego le sonreí. "Te diré algo, si no puedo comprar este lugar, encontraré un lugar donde podamos ir y alejarnos del mundo como lo hicimos aquí. Iremos por lo menos una vez al año, o tal vez más cuando podamos arreglarlo. ¿Okey?"
Su sonrisa era tan grande que alegraba el lugar. "Me encantaría."
"Piensa en algún lugar donde te gustaría que estuviera. ¿En las montañas como aquí? ¿Una playa privada? ¿En el medio del bosque? Donde quieras."
Bella rio. "Iré a donde quieras contigo, incluso a una carpa en el medio del desierto."
Reí y quité el cabello de su rostro. "Eso será demasiado caliente para nosotros. Prefiero generar nuestro propio calor."
"Buen punto." Me abrazó. "Gracias."
"No tienes nada de que agradecerme, amor. Estoy siendo egoísta, queriéndote para mí."
"Eso nunca es egoísta. Y te estoy agradeciendo por esto; por la mejor semana de mi vida y la promesa de que vendrán cosas mejores. Todavía no sé como hice para ser tan afortunada."
Ella me dejaba anonadado con sus palabras, lo cual no era sorpresa. Esta mujer podía hacerme arrodillarme con tan solo una oración. "Me siento bastante afortunado estos días."
"Excepto en el pool." Ella rio y cuando le hice cosquillas. Quería irme con recuerdos felices, no con los recuerdos tristes de tener que separarnos. Después de todo, era temporal.
"No lo sé, creo que fui bastante afortunado en la mesa de pool." Y necesitaba comprar una de esas para la casa. Bueno, luego de que Emmett se mudara. No confiaba en él y Rose en usarla antes de que Bella y yo lo hiciéramos.
"Fuimos bastante afortunados en todo este lugar." Ella coincidió. Sentí una punzada de celos ante alguien que pudiera usarla además de nosotros. Una conmoción afuera nos separó. Estaban aquí. Bella sonrió tristemente y abrió la puerta mientras Emmett y Rose llegaban. No hacía tanto frío esta mañana, el sol brillaba y hacía un poco de calor. Que lástima que una avalancha no nos hubiera detenido.
"Rosie, mi nombre está en los papeles así que yo tengo que conducirlo." Emmett le dijo a Rose mientras ella empujaba su hombro.
"No es tu nombre. Usaste el nombre de Peter Venkman." Ella le dijo rodando sus ojos "Puedo conducir tan bien como tú." Emmett bufó y ella lo miró. "¿Dudas de mis habilidades?"
"Diablos, no, bebé. He vivido tus habilidades y me encantan." Su voz era reverencial.
"Dios." Bella murmuró. Allí fue cuando notaron que estábamos presentes.
"¡Hey, tórtolos! ¿Están listos para irse?" Dijo mi hermano. Le pegué en su hombro en señal de saludo y él envolvió a Bella en sus brazos. Ella lo abrazó mientras Rose me sonreía.
"Hey. Tu hermano es un idiota."
"Lo sé." Asentí mientras tomaba nuestras maletas, tirando el bolso de Bella sobre mi hombro y tomando las maletas.
"Tú eres la que está enamorada de mí, ¿así que eso que te convierte a ti?" Le dijo Emmett haciendo un puchero.
"En una masoquista." Ella dijo, tomando la bolsa de comestibles que no habíamos consumido.
"Ha, creo que yo soy el masoquista." Emmett movió sus cejas sugestivamente. "Todavía me duele el culo."
La mano libre de Rose golpeó su culo y él gritó. "Tú lo pediste."
Bella y yo nos miramos. "No quiero saberlo." Le dije, porque ya sabía demasiado.
"No, no quieres saberlo." Ella me dijo. Me preguntaba si lo sabía. Luego me pregunté por qué me lo estaba preguntando porque en verdad no quería saberlo.
Emmett sonrió mientras me quitaba una maleta. "¿Confío que tuvieron una buena semana?"
"La mejor." Contestó Bella, enlazando sus dedos con los míos. Ambos miramos por última vez la cabaña antes de entrar al auto.
"Apuesto que nuestra semana fue mejor que la de ustedes." Canturreó Em mientras guardaba las maletas.
Bella y yo sonreímos. No íbamos a debatirlo. Sabíamos que para nosotros había sido la mejor.
"Vamos, Emmett, déjame conducir." Rogó Rose. Mi rudo hermano la ignoró y entró, dejando que ella entrara en el asiento del acompañante. Sacudí mi cabeza en señal de desaprobación mientras abría la puerta para Bella. Mi madre se hubiera enojado si hubiera visto eso. "Bastardo. ¿Viste que tu hermano le abrió la puerta a Bella? ¿Por qué no puedes hacer eso?"
"Porque Bella no usaría esa oportunidad para meterse en el asiento del conductor como lo harías tú, bebé. Sé como piensas."
Rose bufó y tenía el presentimiento de que Emmett había dicho la verdad. "¿Listas para regresar a clase?" Preguntó alegremente. Ambas chicas gruñeron y no dije nada, apretando mis brazos alrededor de Bella. Iba a disfrutar de las tres horas de viaje a su casa y cada segundo que tuviéramos juntos antes de que nos fuéramos en la mañana. Emmett condujo hasta la recepción. "¿Las llaves?" Se las di y Emmett fue a la recepción. Rose comenzó a ir con él pero tan pronto como él se alejó ella corrió y se sentó en el asiento del conductor. Emmett la miró pero siguió caminando.
"¿Por qué te importa quien conduzca?" Le preguntó Bella a Rose.
"Él cree que es mejor que yo en esto." Ella nos dijo.
"Pero él es un doble en conducir. Él es mejor." Bella respondió.
"¿Y? Yo podría ser una doble en conducción si quisiera."
Bella gruñó. "Por favor, no te apresures a regresar a casa."
Diablos, no. "Sí. No hay apuro en regresar." Bella apretó mi rodilla en señal de comprensión y Rose tampoco parecía entusiasmada.
"Lo sé. Puta universidad. Desearía que pudiéramos ir a Europa contigo ahora." Rose frunció el ceño pero luego sonrió. "¿Cuán enojados estarían mis padres si se enteraran que dejo la universidad a cinco semanas de terminarla?"
"No, Rose." La voz de Bella era acero.
"Lo sé, lo sé, pero es divertido pensarlo."
"Bueno, no podemos hacerlo porque mi padre nos mataría si hiciéramos algo así. Además cinco semanas no es tanto." La voz de Bella tembló un poquito y besé su cabeza.
"Lo sé. Ni siquiera sé porque voy a extrañar al grandote. Me enloquece, pero de la mejor manera." Rose suspiró. Sonrió cuando vio a Emmett salir del edificio. "No le digas que dije eso." Sus ojos me miraron y asentó.
Emmett se sentó en el asiento del acompañante haciendo una mueca. "Está bien, Rosie, puedes conducir."
"Creo que esta vez no pregunté." Ella le dijo, encendiendo el auto y alejándose de la montaña.
"Te dejaré estar a cargo."
Rose rio. "Si no lo has notado, yo estuve a cargo toda la semana." No, no lo quería saber. La sonrisa de Emmett era suficiente.
"Eso fue porque eran tus esposas. Cuando usemos las mías…" Le pegué mientras Bella y Rose reían.
"¿Qué?" Demandó Emmett, mirándome.
"Hay algunas cosas que no necesitamos saber."
"Por favor, como si estas dos no fueran a hablar." Él señaló a nuestras chicas quienes estaban sonriendo. "Por cierto, Bella, gracias por dejar que Rose use tu disfraz de Halloween. Lo aprecio mucho."
Bella rio. "De nada y puede quedárselo. Dudo que lo quiera de vuelta." La miré y ella se encogió de hombros. "Me obligaron a usarlo hace un par de años."
"Y ganaste el disfraz más sexy." Dijo Rose, sonando orgullosa.
Joder, tenía que saber. "¿Qué era?"
Bella rio. "Era un disfraz de policía sexy. Digamos que a mi padre le hubiera dado un infarto y me hubiera arrestado de verdad si me hubiera visto usándolo."
"Ella avergonzó a mi traje de india sexy, aunque yo estaba usando menos ropa." Dijo Rose. "Creo que tuvo que ver con las esposas, el palo y esas medias de red." Y yo estaba duro. Y muy triste que Bella hubiera regalado su disfraz. Hice un sonido y Bella rio.
"Puedo comprarme otro." Ella sugirió.
"Sí, por favor." Pero solo lo podía usar para mí.
"No sabía que tenías una debilidad por las esposas, Edward." Su voz era sexy de nuevo. Malditas tres horas que quería que se pasaran lentas.
Nunca había tenido una clase de conexión así antes, pero todo era diferente con Bella. "Tengo una debilidad por ti, Bella, en todas las maneras." Eso hizo que me besara mientras Emmett y Rose reían.
"Te dije que aun tendrían esa vibración sexual entre ellos." Dijo Rose riendo. "Me debes cincuenta dólares."
"Creí que se calmarían luego de coger durante nueve días." Gruño Emmett mientras tomaba los cincuenta dólares de su billetera y se los daba a Rose.
"Lo que sea, tú estarías desnudo en este instante si yo te dijera que te deseo ahora." Dijo ella.
"Es cierto. Estaciona." Él sugirió.
"¡Diablos, no!" Bella y yo gritamos.
"Maldición." Él gruñó. Rose rio mientras continuaba conduciendo. Pasamos un terreno irregular y Emmett siseó. "Eso duele, Rosie."
"Es tu culpa. Debes ser más listo antes que discutir con otra mujer cuando estás a su merced." Ella le dijo fríamente.
"No creí que te convertiría en madre." Él bufó.
"No usé un perchero." Fue su respuesta. ¿Qué mierda habían estado haciendo? No, en verdad no quería saber.
Bella murmuró algo como "ella en verdad es una dominatrix." No. Eso estaba mal. Me imaginé algo que incluía mucho cuero y rápidamente sacudí mi cabeza, intentando deshacerme de esa imagen.
"No, pero tú hiciste…"
Lo callé. "No, no, no. No quiero saberlo y juro por Dios que si terminas esa oración le diré a mamá que eres una especie de ninfómano."
Emmett me miró pero por lo menos lo había hecho callar. "Hey, nunca sabes que puede suceder a puertas cerradas con mamá y papá. Ya sabemos que ella le envía mensajes de texto sexuales." Él rio ante la expresión en mi rostro. "Sólo digo, mamá y Rosie están cortadas con la misma tijera."
Que desagradable. Esto estaba tan mal. "Es de tu madre de quien estás hablando." Le informé.
Emmett hizo una mueca. "Es cierto. Olvida que dije eso." ¿Cómo podía hacerlo? Estaba tan putamente mal.
"Hey, a los padres también les gusta coger. Bueno, excepto por los míos. No hay manera de que la frígida de mi madre se acueste con mi padre. Para eso están las amantes." Y así, los pensamientos de mis padres teniendo sexo se fueron. No sabía si sentirme mal por Rose o estar agradecida.
"Rosie." Emmett frotó su espalda.
Ella suspiró. "Estoy bien, Emmett. Ustedes dos son muy afortunados de tener padres que se aman así y supongo que tuve un momento. Estoy bien." Él me miró, rogándome que hiciera algo.
Joder. "Me han dicho que tengo que agradecerte por las compras de Bella antes del viaje. No puedo estar más agradecido. Pide lo que quieras y es tuyo."
Rose rio y así volvió su buen humor. "Tantas cosas. ¿Una Bugatti para que pueda hacer trizas al Venom de tu hermano? ¿Un collar de diamantes? ¿Un papel en tu próxima película?" Ella movió su mano. "Me llevarás a Europa este verano, así que estamos a mano."
Bella sonrió ante la mención del verano y eso me hizo feliz. "Te puedo asegurar que eso es por puras razones egoístas. Quiero que Bella se divierta mientras estoy trabajando y sé que Alice y tú pueden hacerle compañía."
"¡Enloqueceremos al continente!" Ya no había ni una marca de dolor en el rostro de Rose. "Bella, tenemos que ayudar a Alice a encontrar un hombre este verano."
Mi chica sacudió su cabeza. "Creo que ella ya encontró al que quiere."
Rose bufó. "¿Y? Puede divertirse un poco mientras espera que Jasper crezca."
Emmett rio. "¿Realmente le gusta este tipo, verdad?"
"Sí y no te burles de ella." Le dijo Bella, apuntando a mi hermano con su dedo. Era realmente caliente y me recordaba a su actuación como profesora. "Ella estaba saliendo con un gran imbécil hasta que él apareció."
"Ni siquiera estaban saliendo. Ella lo estaba cogiendo y sólo obtenía unos pocos orgasmos." Rose hizo una pausa. "No es que tener orgasmos sea algo malo."
"¡Yo digo!" Bella dijo riendo. Besé su cabeza. Ella era demasiado linda. Me alegraba que ella estuviera sonriendo y riendo de nuevo. Confiaba en que Rose y Emmett nos devolverían la diversión que teníamos en la cabaña.
"Bueno, al contrario de nosotras, Alice no está teniendo nada en estos días. Ella puede divertirse un poco antes de que Junior llegue y la enloquezca. Y una de nosotras necesita acostarse con un europeo caliente." Rose le sonrió a Emmett. "Si Alice no lo hace, tendré que sacrificarme por el grupo."
"No es gracioso, Rosie. Recuerda que no estaré tan ocupado como el Sr Estrella de Cine así que apareceré en donde estés."
"Ya me acosté con un inglés." Murmuró Bella.
Reí y la besé. "Te puedo asegurar que conocerás cada nación europea, bebé. Sólo nombra la que quieras.
Bella mordió su labio. "Hay tantas posibilidades."
"Maldición, Emmett, ¿por qué no tienes las habilidades de tu hermano?" Se quejó Rose.
"Porque yo tengo la apariencia, la inteligencia y el cuerpo caliente. Tenía que dejarle algo a él." Fue la rápida respuesta de Emmett.
Rose bufó. "Sigue diciéndote eso."
"No he escuchado ninguna queja." Le dijo sonriendo maliciosamente.
"Me confundes con tu charla romántica. Estaba nublada de sexo. Ahora se está aclarando todo."
"Nunca, bebé." Le sonrió Emmett. "Estás estancada conmigo."
"Eso parece." Rose sonaba resignada pero feliz.
Bella sonrió y descansó su cabeza en mi hombro. "¿Siempre será así?" Se preguntó.
Pasé mi pulgar por su mejilla. "Creo que sí."
"Bien. La vida será muy divertida."
No podía coincidir más. "Lo es."
Xoxoxoxoxo
"¡Hola, cariño! Estamos en casa." Gritó Rose mientras nos juntábamos en la puerta. Yo estaba lleno de maletas, ya que había traído conmigo la mía porque iba a pasar la noche aquí.
Un chillido salió de una habitación y Alice salió corriendo hacia los brazos abiertos de Bella y Rose. Miré a Emmett quien se encogió de hombros. "Creo que se extrañaron."
Claramente. Entendía por qué Alice no había venido con nosotros, pero esperaba que fuera a Europa en el verano. Haríamos todo lo posible para asegurarnos de que no quedara sola. Diablos, si eso sucedía yo era el que iba a quedar solo, mis horas eran menos estelares durante la filmación.
"¡Oh, por Dios, las extrañé tanto! Bella, me fallaste. ¿Has jugado Words alguna vez desde que te fuiste?"
Mi chica sacudió su cabeza. "¡Lo siento! Ni siquiera lo pensé."
Alice rio y soltó a las chicas. "Sé que tenías mejores cosas para hacer." De un momento a otro sentí un abrazo. Para ser tan pequeña, de seguro tenía fuerza. "Veo que la cuidaste bien mientras ella no estaba aquí. Muy bien." Ella me dijo suavemente. Me soltó y se giró hacia Emmett. "A ti no te abrazo."
Él sonrió. "Lo sé. Soy demasiado hombre para ti. Te gustan los más pequeños." Sus ojos azules brillaron con picardía. "Y más jóvenes."
"Jódete." Le dijo Alice, pero no pudo decir más porque Emmett la levantó y la llevó hacia la sala.
"Sabes que me extrañaste. Admítelo."
"¡No!" Ella gritó, chillando mientras la tiraba en el sofá. Él la sostuvo con una mano y le hizo cosquillas con la otra. "¡Basta! ¡Por favor, tengo muchas cosquillas! ¡Me voy a orinar encima!" Le advirtió.
"¿Por qué tiene que importarme? Es tu sofá. Admítelo y te dejaré ir." Em la estaba pasando bien, sonreía como un loco.
"¡Está bien! ¡También te extrañé!" Emmett la giró y su rostro estaba presionado contra el sofá. Ella lo miró, su rostro estaba rojo y no estaba para nada contenta. "Sólo extrañé patear tu culo verbalmente."
"Tomaré eso, Demi." Emmett rio y ella le pegó en su estómago. "Que chicas violentas. ¿Cómo hiciste para conseguir a la más tranquila?" Me preguntó.
Reí mientras tomaba las maletas y las dejaba en la habitación de Bella. "Pura suerte." Las dejé y volví a la sala. Bella se detuvo a mi lado en el sofá y yo me senté en él, sonriéndole. Ella inmediatamente se sentó en mi regazo y enterré mi nariz en su cabello. Tan bien.
"Ustedes me enferman." Nos dijo Alice alegremente. "Debería de enviarle una foto a Charlie."
Bella se sentó. "¿A papá? ¿Hablaste con él?"
Alice rio. "¿Hablar con él? Me invitó a cenar con él y con Sue. Son tan lindos juntos, Bella." Ella hacía gestos con sus manos. "¡Tu papá se sonroja! ¿Quién lo diría?"
"¡Yo!" Dijo Rose riendo. "Hubo una vez que juro estaba mirando mi pecho y…" Se calló cuando Bella le tiró un almohadón. "Estás enojada porque ahora no seré tu madrastra."
"¡Ya es suficientemente malo que seas mi cuñada!" Le dijo Bella cruzando sus brazos. Yo reí mientras Emmett sonreía brillantemente y Alice nos miraba con la boca abierta.
"Um, ¿qué dijiste? ¿Se casarán? ¿Todos? ¿Qué diablos ocurrió en esas cabañas?" Sus ojos grises se agrandaron en sorpresa. "¿En dónde están los anillos?" Demandó.
Bella levantó su mano. "No estamos comprometidos ni nada, es sólo…"
"Estos dos vienen de una larga familia que se enamora a primera vista o alguna locura así." Dijo Rose. "Y parece que Bella y yo somos las elegidas. Por supuesto, Emmett me informó de esto estando borracho mientras jugábamos Yo Nunca, anunciando que se casaría conmigo." Ella le hizo una mueca a Emmett quien pasó su brazo por alrededor de ella.
"Es sólo la elegida, Rosie." La corrigió, jugando con su cabello. Se giró hacia Alice. "Sabemos cuando hemos encontrado a la persona correcta. El tiempo no es un factor. Sabía que Bella era la única de Edward antes de que se conocieran y cuando entré a esta habitación y vi a Rosie estaba perdido."
Alice sacudió su cabeza. "¿Y se lo contaste estando borracho? Que elegante." Ignoró las protestas de Emmett y se giró hacia mí. "¿Cómo se lo dijiste a Bella?"
El recuerdo me hizo sonreír. "Frente al fuego luego de una cena elegante."
Alice sonrió en señal de aprobación. "Mucho mejor. ¿Cómo puede ser que estén emparentados?"
"¡Hey!" Gruñó Emmett. "No es mi culpa que me hayan forzado a decirlo. Y se lo compensé la noche siguiente."
Rose rio. "Sí, lo hizo. Múltiples veces." Ella movió sus cejas sugestivamente y Alice y Bella rieron. "Te lo contaremos todo más tarde. De vuelta a PC DILF." Todos la miramos confundidos porque nadie sabía de lo que estaba hablando, excepto por la parte de DILF, por supuesto. "Policía Caliente, obviamente."
"Ugh." Bella gruñó. "En serio, ¿cómo estaba mi papá?"
Alice sonrió. "Él está muy bien, Bella. Muy feliz. Por supuesto que estaba un poco preocupado de que su hija estuviera teniendo sexo salvaje en una cabaña durante días, pero después de eso…" Ella se calló, riendo ante la expresión en mi rostro. Me sonrojé. El papá de Bella se ganaba la vida llevando un arma y él sabía que yo tenía sexo con su hija. Bueno, valía la pena morir por algunas cosas, supongo.
"¿Sabes que está mirando los tabloides para buscar evidencia de que Edward es un chico malo de Hollywood? Le aseguré que ese no era el caso pero él parecía que no iba a darse por vencido." Ella rio fuertemente. "¡Me preguntó sobre TMZ y Perez Hilton!"
Joder. Eso no estaba bien. "¿Qué?" Peguntó Bella, incrédula. "¿Ahora está navegando en internet también?"
"Oh, sí, Charlie está totalmente tecnológico."
Bella sacudió su cabeza. "Él se quejó cuando cambiaron las máquinas de escribir por computadoras." La miré y ella rio. "Charlie es de la vieja escuela. Prefiere hacer todo con lápiz y papel antes que con monitores y teclados."
"Bueno, déjame decirte que se está volviendo un pro con internet." Ella le sonrió a Emmett. "Y no creas que a ti no te ha buscado. Me preguntó cuánto tiempo pasaba Edward con el depravado de su hermano." Oh, mierda.
"¡No soy depravado!" Emmett protestó.
"Te mudarás de mi casa." Le informé. Como si no tuviera suficiente cosas negativas ante el papá de Bella y ahora tenía que soportar al depravado carcelero de mi hermano.
"¡No lo haré!" Mi hermano me miró mientras las chicas reían. "No te olvides que la única razón por la cual estás con la hija del jefe de policía es porque quité tu cabeza de tu culo y te hice venir hasta aquí."
Maldición, me tenía allí. "Pero si eso no hubiera sucedido, no hubieras conocido a Rose."
"Sí, lo hubiera hecho." Dijo Rose. "Hubiera ido a patear tu culo y el de él, eventualmente." Su voz derrochaba confianza. De alguna manera no lo dudaba.
"Está bien, puedes quedarte. Pero si te arrestan de nuevo, te hecho." Gruñí. Bella besó mi mentón.
"Como si me asustaras." Emmett rio.
"Puede que no, pero mamá sí y le contaré de todas las veces que no sabe." Había sacado a Emmett de la cárcel un par de veces, usando mi estatus de celebridad y chantajeando a los policías con entradas para mis estrenos o cosas así.
Emmett se puso pálido. "No lo harías." Le sonreí.
"Los días de Emmett apareciendo en TMZ acabaron." Dijo Rose. "A menos que aparezca allí conmigo."
Su sonrisa no podía ser más grande. "¡Cuenta con eso, bebé!" Oh, Dios, teníamos problemas.
"Están locos." Observó Alice, sonriendo. "De todas maneras le dije a tu papá que Edward es un buen tipo y que no tenía dudas de que te trataría bien. Eso pareció calmarlo." Le dijo a Bella. Respiré de alivio.
"Te adoro." Le dije.
Alice rio. "Eso espero."
"Lo hago. Y por cierto, me encanta mi remera." Eso hizo que las chicas rieran y mi hermano me mirara desconcertado.
"Creí que te gustaría. Es bastante genial. Creo que yo también compraré una."
"Te compraré una." Le prometí.
"¿Qué remera?" Emmett preguntó, cruzando sus brazos.
"No importa." Él no apreciaba lo increíble que era mi remera de Death Star.
"Está bien." Murmuró.
"Así que, volviendo a ti." Bella se giró hacia Alice. "¿Has hablado con Jasper durante las vacaciones?"
Ella se sonrojó. "Sí, un poco. Sus vacaciones de primavera son en un par de semanas más así que él tenía clases y esas cosas." Emmett rio y ella lo miró. "Sólo estamos hablando."
"Bueno, me alegra que lo hayas hecho." Bella le sonrió. "¿Has pensado sobre este verano?"
El rostro de Alice brilló. "¡Bueno, esa es una de las cosas que me tiene entusiasmada!" Ella respiró y tuve que sonreír ante sus dramatismos. Bella me dijo que Alice había tomado unas clases de actuación cuando eran niñas y podía ver eso ahora. "¡Tengo una entrevista esta semana para un puesto de trabajo en Seattle General!" Hubo chillidos y Bella se levantó de mi regazo y fue a abrazar a Alice.
"¡Eso es genial! ¡Estoy tan contenta por ti!"
Alice saltó un poquito cuando Bella la soltó. "¡Yo también! He estado en las nubes toda la semana. Por supuesto, es una entrevista de trabajo. Nunca se sabe."
"Supongo que eso significa que no irás a Europa." Dijo Rose abrazándola. "Estoy contenta por ti pero es una pena."
"¡No lo estés!" Le dijo Alice. "El trabajo no empieza hasta agosto. Están haciendo el proceso de contratar gente ahora antes de que nos graduemos y nos vayamos, supongo. Están trabajando junto con la universidad así que tengo chances como cualquier otro."
"¿Entonces vendrás con nosotras?" Le preguntó Bella, sus ojos brillando.
"¡Diablos, sí! ¡Cuídate, Alemania!" Las chicas bailaban en la sala. Mi hermano y yo las mirábamos sonriendo. Me alegraba que Alice fuera con nosotros. Sabía que Bella se sentía mal por su situación con Jasper pero esperaba que esto ayudara.
"¡Eso es tan genial! ¡Y puede que tengas un trabajo de verdad cuando regreses!" Mi sonrisa cayó cuando mencionó el regreso a casa y vi que a mi hermano le sucedió lo mismo. Bueno, teníamos tiempo antes de arreglar todo. Las chicas hablaban de lo que podían hacer en varios países. Bella me sonrió tímidamente y le di mi mano. No iba a limitar sus vacaciones.
"¿Está bien si vamos a París por unos días?" Me preguntó suavemente mientras se sentaba de nuevo en mi regazo. Alice y Rose estaban haciendo una lista de las cosas que necesitarían, lo cual pensé que era un poco prematuro, pero ellas estaban emocionadas, así que ¿Quién era yo para juzgarlas?
Me giré para poder ver su hermoso rostro. "Bebé, quiero que tú vayas a ver lo que quieras. Son tus vacaciones. Yo estaré trabajando."
Ella sonrió tristemente. "Lo sé. Pero no te veré todas las noches si hacemos estos pequeños viajes."
Sí, eso era cierto, pero nunca le pondría límites; esa era una promesa que me había hecho en la cabaña. "Bella, ¿alguna vez has ido a Europa?" Ya sabía la respuesta y ella sacudió su cabeza. "Bueno, quiero que lo vivas. Ve todo lo que quieras. Desearía ser yo quien te lo mostrara, pero no puedo, así que me alegra que tengas a Rose y a Alice. Sé que todavía no sabes como es cuando yo estoy filmando, pero son días muy largos. Usualmente me voy a las cinco de la mañana y vuelvo a las diez de la noche o más tarde."
Los hermosos ojos de Bella se agrandaron ante esa noticia. "¿En serio? Eso no suena muy divertido."
Reí. "No, es bastante pesado, pero igual me encanta." Bueno, ahora me encantaría menos sabiendo que ella me estaba esperando en la habitación del hotel y yo estaba listo para colapsar al final del día. "Tendré unos días libres así que podremos hacer algo, pero no quiero que te preocupes por mí, ¿okey?"
"Okey." Ella descansó su cabeza en mi hombro y la sostuve mientras las chicas conversaron por un rato.
Finalmente terminamos comiendo pizza y cerveza y luego era tiempo de irse a la cama. Bella y yo caminamos de la mano hacia su habitación y nos tomamos tiempo para desvestirnos el uno al otro. Sentía como si estuviera memorizándome cada parte de su cuerpo, cada mirada, cada toque y cada sonido que hacía. Cuando entré en ella, nuestras manos estaban unidas y nuestros ojos sostenían la mirada mientras le decía que la amaba. Sus ojos se llenaron de lágrimas y ella me hizo la misma promesa. Hicimos el amor lento y sin prisa. Quería saborear cada toque, quemarme en cada memoria para sostenerme de ella cuando estuviera lejos. Acabamos juntos y creí que se dormiría pero no lo hizo, en vez de eso me sostuvo y hablamos, compartiendo cosas hermosas sobre ella. Yo hice lo mismo. Sentía que cada día que pasaba la conocía y la amaba un poco más. Hicimos el amor una vez más antes de dormirnos, exhaustos, finalmente tomando lo mejor de nosotros, a pesar de nuestra necesidad de pasar cada momento juntos.
La alarma que nos despertó en la mañana no fue tan bienvenida como la que había sonado el resto de la semana anterior. Bella la apagó y sus ojos se encontraron con los míos, mientras yacíamos juntos durante unos minutos. No hablamos ni una palabra; yo toqué su mejilla, besé su frente y me acerqué a ella. Ella pasó sus dedos por mi espalda. "Necesitamos levantarnos." Me recordó.
Sabía que teníamos que hacerlo. No quería dejarla ir. Pero no tenía otra elección. Me levanté de la cama y fui a ducharme. Estuve allí durante dos minutos cuando vi la cortina correrse y ella entró. Pude ver instantáneamente que no había intención sexual, ella envolvió sus brazos a mi alrededor y enterró su cabeza en mi pecho. La sostuve contra mí mientras nos quedábamos debajo del agua juntos por varios minutos antes de que ella comenzara a lavarme, sus suaves manos moviéndose por mi cuerpo. Normalmente esa era la pauta para comenzar todo, pero esta vez no. Solo disfruté de la sensación de ella haciéndose cargo de mí antes de devolverle el favor, lavando su cabello y su hermoso cuerpo. Una lágrima o dos cayeron por su mejilla, y casi hizo que me arrodillara pero ella sacudió su cabeza y me sonrió. "Se acabará pronto." Y sabía que no estaba hablando de la ducha.
Salimos y nos secamos. Ella se puso jeans y una remera y ató su cabello en una coleta. Lucía como una estudiante de universidad. Era tan linda. Me vestí y empaqué mi bolso. Podía escuchar a mi hermano y a Rose moviéndose alrededor de la sala y sabía que no nos quedaba mucho tiempo para irnos. Me senté en la cama y Bella se acercó a mis brazos, sosteniéndome fuertemente.
"Esto apesta." Le dije haciéndola reír suavemente. Sentía que literalmente iba a perder mi cabeza si me alejaba de ella.
"Lo sé, pero estarás tan ocupado que apenas tendrás tiempo de extrañarme."
Eso no era cierto. La alejé para que supiera la mentira que era eso. "Te extrañaré cada minuto de cada día." Ella me sonrió, y sus ojos se llenaron de lágrimas. "Te inundaré con llamadas, mensajes de texto y mails, para que lo sepas."
Bella rio. "Estoy lista para ser inundada." Ella tomó mi rostro entre sus manos. "Para que sepas, yo también te extrañaré, pero te prometo que estaré bien. No te preocupes por mí." Como si eso fuera posible. Hice una mueca y ella rio. "Voy a patear culos académicos mientras espero por ti."
Ella me hizo sonreír. "No tengo duda de que lo harás, bebé. Asegúrate de divertirte un poco también. Sólo un poco."
Sacudió su cabeza. "Me guardaré la diversión para la graduación. Nos divertiremos mucho allí."
Sí, lo haríamos. Y necesitaba darle un gran regalo para celebrar. Tuve que pensarlo por un poco. "Lo haremos, bebé."
"¡Edward!" Mi hermano gritó desde la sala. Joder. Ya era la hora. Me puse de pie y la ayudé a Bella a ponerse de pie, besándola. Sus labios eran duros y hambrientos en mí y de repente nos ahogó la desesperación de nuevo. La empujé contra la puerta y le di una estocada con mis caderas mientras la devoraba. No era suficiente. Nunca lo sería.
"Maldición." Murmuré cuando nos separamos.
Bella rio suavemente. "Lo sé. Cinco semanas."
"Te amo." Le dije fervientemente. Miré como su sonrisa encendía su rostro. Esa mirada, era la que iba a recordar hasta que pudiéramos estar juntos de nuevo.
"Yo también te amo."
"Esto no es un adiós. Nunca te diré adiós." Le prometí.
Bella me besó suavemente, prometiéndome lo mismo. "Te veré pronto."
"Nos veremos pronto." La abracé fuertemente mientras golpeaban la puerta. "Pero no lo suficientemente pronto."
Ella me sonrió. "Nunca será lo suficientemente pronto. ¿Llámame cuando llegues a tu casa?"
Casa. Como si tuviera un hogar sin ella. Pero asentí. "Lo haré." Abrimos la puerta y allí delante estaban mi hermano y Rose luciendo cansado e infelices como suponía que también lo estábamos nosotros. Emmett abrazó a Bella y la alejó de mí, lo cual me hizo fruncir el ceño y Rose sonrió. Los dos hablaron en voz baja y Rose se giró hacia mí.
"Mantenlo en línea, ¿por favor?" Me pidió.
"Haré lo mejor que pueda. ¿Cuídala por mí?"
"Siempre lo hago." Besé su mejilla, porque sabía que con Alice y Rose estaría bien cuidada.
"Gracias." Bella estaba de vuelta y la tomé en mis brazos. Rose y Emmett salieron para darnos un momento a solas.
"¿Tienes todo?" Me preguntó en voz baja.
"Todo menos lo que más quiero." Después de todo, era la verdad.
Un llanto quedó en su garganta. "No me hagas llorar, maldición. Juré que no iba a hacerlo."
"Lo siento, bebé."
"Y me tienes, aunque no esté contigo." Me aseguró. Eso era cierto y lo sabía. Apestaba dejarla atrás.
"Y tú me tienes a mí." La sostuve fuertemente, deseando poder absorberla y que se quedara conmigo para siempre. Era ridículo, lo sabía, pero era tan difícil tener que dejarla luego de todo el tiempo compartido.
"Te amo demasiado." Murmuró, besándome.
"Te amo para siempre." Fue mi respuesta cuando nos separamos.
Rose regresó e hizo un gesto hacia la puerta, dejándome saber que Emmett estaba listo. "Nos vemos pronto." Le dije a Bella, besándola por última vez.
"Nos vemos pronto." Me dijo. Toqué su mejilla antes de tomar mi bolso y salir por la puerta. Sonreí sobre mi hombro y ella me dijo que me amaba de nuevo.
"Para siempre." Le recordé. Y caminé hacia la puerta, dejando atrás a la única persona que no quería dejar atrás. Las cinco semanas tenían que pasarse pronto.
Aww la despedida es tan triste :'(
Espero que les guste el capítulo :) Que tengan un lindo fin de semana!
Besos,
Romi
